Devocional Diario
Salmo 145:14-16
8 de junio de 2026
"Sostiene Jehová a todos los que caen, Y levanta a todos los oprimidos. Los ojos de todos esperan en ti, Y tú les das su comida a su tiempo. Abres tu mano, Y colmas de bendición a todo ser viviente."
Versículo Destacado
Sostiene Jehová a todos los que caen, Y levanta a todos los oprimidos.
Sostiene al Caído 📖
El Señor es quien sostiene a todos los que caen y levanta a los oprimidos. No hay tropiezo que escape a su mano firme, ni peso de angustia que resista su poder restaurador. Cuando tu fuerza flaquea y el cansancio nubla tu horizonte, Él está presente, no como un espectador distante, sino como el que toma tu brazo y te pone en pie. Su levantamiento no es un acto mecánico, sino una obra llena de ternura divina. La opresión que te agobia, sea interna o externa, encuentra en Él un límite; su justicia se activa en tu favor, porque eres el objeto de su cuidado constante.
Los ojos de todos los vivientes esperan en Él, y Él abre su mano a su tiempo para colmar de bendición cada necesidad. No hay un solo día en que su provisión falte; cada bocado que recibes, cada alivio que experimentas, viene de esa mano generosa que nunca se cierra. Tu sustento no depende del azar ni de tu propio esfuerzo, sino de la fidelidad de quien te ha creado. En medio de la escasez o la abundancia, la certeza permanece: el Dios que te sostiene también te alimenta, y su bendición es el aire mismo que respiras.
¡Dios te bendiga! 🙏
El Señor es quien sostiene a todos los que caen y levanta a los oprimidos. No hay tropiezo que escape a su mano firme, ni peso de angustia que resista su poder restaurador. Cuando tu fuerza flaquea y el cansancio nubla tu horizonte, Él está presente, no como un espectador distante, sino como el que toma tu brazo y te pone en pie. Su levantamiento no es un acto mecánico, sino una obra llena de ternura divina. La opresión que te agobia, sea interna o externa, encuentra en Él un límite; su justicia se activa en tu favor, porque eres el objeto de su cuidado constante.
Los ojos de todos los vivientes esperan en Él, y Él abre su mano a su tiempo para colmar de bendición cada necesidad. No hay un solo día en que su provisión falte; cada bocado que recibes, cada alivio que experimentas, viene de esa mano generosa que nunca se cierra. Tu sustento no depende del azar ni de tu propio esfuerzo, sino de la fidelidad de quien te ha creado. En medio de la escasez o la abundancia, la certeza permanece: el Dios que te sostiene también te alimenta, y su bendición es el aire mismo que respiras.
¡Dios te bendiga! 🙏