Día tan grande no puedo olvidar,
día de gloria sin par, cuando
en las tinieblas al verme andar
vino a salvarme el Señor. Gran
compasión tuvo Cristo de mí, de
gozo y paz me llenó. Quitó las
sombras (Oh gloria a tu nombre!)
la noche en día cambió.
Dios descendió y de gloria me llenó,
cuando Jesús por gracia me salvó.
Fui ciego (a); me hizo ver y
en El renacer. Dios descendió
y de gloria me llenó.
Nací de nuevo en virtud de Jesús a
la familia de Dios, justificado (a)
por Cristo el Señor, gozo de gran
redención. Bendito sea mi Padre y
Dios, pues, cuando vine con fe,
fui adoptado (a) por Cristo el
amado Loores por siempre daré!
Dios descendió y de gloria me llenó,
cuando Jesús por gracia me salvó.
Fui ciego (a); me hizo ver y
en El renacer. Dios descendió
y de gloria me llenó.
Tengo esperanza de gloria eterna; me
regocijo en Jesús. Me ha presentado
un bello rincón en la mansión
celestial. Siempre recuerdo con
fe y gratitud al contemplar en la
cruz, que sus heridas me dieron
la vida. Alabo al bendito Jesús.!
Dios descendió y de gloria me llenó,
cuando Jesús por gracia me salvó.
Fui ciego (a); me hizo ver y
en El renacer. Dios descendió
y de gloria me llenó.