NOMBRE

150 - EL MUNDO NO ES MI HOGAR

El mundo no es mi hogar, soy peregrino aquí; en la ciudad de luz, tendré tesoro, sí. Eterno resplandor por siempre gozaré; y la vida pasada jamás desearé. Bendito Cristo, Tú eres siempre fiel; la dicha que me das, más dulce es que la miel. La célica mansión, por siempre gozaré; y la vida pasada, jamás desearé.

Un himno entonaré a Cristo el Salvador; a nuestro Señor de gloria y honor. La patria celestial por siempre gozaré; y la vida pasada jamás desearé. Bendito Cristo, Tú eres siempre fiel; la dicha que me das, más dulce es que la miel. La célica mansión, por siempre gozaré; y la vida pasada, jamás desearé.

Ningún dolor habrá al lado de Jesús; quién derramó su sangre en cruenta cruz. Perfecta paz allá por siempre gozaré; y la vida pasada jamás desearé. Bendito Cristo, Tú eres siempre fiel; la dicha que me das, más dulce es que la miel. La célica mansión, por siempre gozaré; y la vida pasada, jamás desearé.