NOMBRE

167 - ERAN CIEN OVEJAS

Eran cien ovejas que habían en su
rebaño. Eran cien ovejas que amante
cuidó; pero una tarde al contarlas
todas, /le faltaba una/ y triste
lloró.

Las noventa y nueve, dejó en el
aprisco, y por la montaña a buscarla
fue; la encontró gimiendo, temblando
de frío, /ungió sus heridas, la tomó
en sus brazos, la llevó al redil/

Esta misma historia vuelve a
repetirse; todavía hay ovejas que
errabundas van, vagando por el mundo
/sin Dios sin consuelo/ van por este
suelo y sin su perdón.

Las noventa y nueve, dejó en el
aprisco, y por la montaña a buscarla
fue; la encontró gimiendo, temblando
de frío, /ungió sus heridas, la tomó
en sus brazos, la llevó al redil/