NOMBRE

227 - HUBO QUIEN POR MIS CULPAS

Hubo quien por mis culpas muriera en la cruz, aún indigno (a) y vil como soy. Soy feliz, pues su sangre vertió mi Jesús, y con ella mis culpas borró.

Mis pecados llevó en la cruz, do murió el sublime, el tierno Jesús. Los desprecios sufrió y mi alma salvó; El cambió mis tinieblas en luz.

El es tierno y amante cual nadie lo fue, pues convierte al infiel corazón, Y por esa paciencia y ternura yo sé que soy libre de condenación.

Mis pecados llevó en la cruz, do murió el sublime, el tierno Jesús. Los desprecios sufrió y mi alma salvó; El cambió mis tinieblas en luz.

Es mi anhelo constante a Cristo seguir: mi camino su ejemplo marcó. Y por darme la vida El quiso morir; en su cruz mi pecado clavó.

Mis pecados llevó en la cruz, do murió el sublime, el tierno Jesús. Los desprecios sufrió y mi alma salvó; El cambió mis tinieblas en luz.