NOMBRE

229 - IGLESIA

Mi pueblo escúchame lo que voy
a decirte Solo será un minuto
si tienes que irte No quiero
digas nada simplemente escucha

Perdona si en algún momento te
interrumpa Hoy hace dos mil años
fui crucificado Mi cuerpo escupido
y ensangrentado Lleve todas tus
culpas sobre mi costado Para darte
la vida eterna como un regalo

Y hoy surgen preguntas por qué no me
escuchas? Por qué no me miras? por
qué no me abrazas? La hipocresía a
cegado tu mente Y dices que me amas

Te has hecho muy fuerte en tus
razonamientos Haz cambiado mi gloria
por tus sentimientos A veces por
las noches vengo y te despierto
Pero ya no te importa hablarme
un momento Te pasas todo el
tiempo hablando cosas vanas

Si en la televisión, las modas o la
fama Has perdido la santidad que en
ti brillaba Sabes más de novelas que
de mi palabra Mi anhelo es usarte que
muestres mi gloria Llenarte de unción
y que rebose tu copa Que cambies
al mundo cada vez que hables Pues
el tiempo se agota, se agota

Recuerdas cuando no estabas en
mis brazos Llorabas como un niño
hambriento y descalzo En cámara
lenta tú y yo nos juntamos

Las lágrimas caían bailando en un
charco Te di una nueva vida te abrí
nuevas puertas Llene tu corazón
borrando en la tristeza

Hoy dices que ya tienes hechas tus
maletas Te vas al mundo no importa
que suceda No puedes negar siempre
estuve contigo Ojalá que si
vuelves yo no me haya ido
Entonces será demasiado tarde
y no podrás encontrarme

Tus mejillas se gastaran de
llorar por mí Cuando recuerdes
los momentos junto a ti

Tus mejillas se gastaran de
llorar por mí Cuando recuerdes
los momentos junto a ti

Regresa a mí, a mí