272 - MAESTRO SE ENCRESPAN LAS AGUAS
Maestro, se encrespan las aguas
y ruge la tempestad, los grandes
abismos del cielo Se llenan
de oscuridad. No ves que aquí
perecemos? Puedes dormir así,
cuando el mar agitado nos
abre profundo sepulcro aquí?
Los vientos, las
olas, oirán tu voz,
/sea la paz/
Calma las iras del fiero mar,
las luces del alba las haces
brillar y así la barquilla donde
va el Señor. Hundirse no puede
en el mar traidor. Doquier
se cumple tu voluntad
/sea la paz./
Tu voz resuena en la inmensidad,
/sea la paz./
Maestro, mi ser angustiado te busca
con ansiedad; De mi alma en los
astros profundos Se libra cruel
tempestad. Pasa el pecado a
torrentes, sobre mi frágil ser
Y perezco, perezco Maestro.
Oh quiéreme socorrer!
Los vientos, las
olas, oirán tu voz,
/sea la paz /
Calma las iras del fiero mar,
las luces del alba las haces
brillar y así la barquilla donde
va el Señor. Hundirse no puede
en el mar traidor. Doquier
se cumple tu voluntad
/sea la paz./
Tu voz resuena en la inmensidad,
/sea la paz./
Maestro, pasó la tormenta, los
vientos no rugen ya Y sobre el
cristal de las aguas, el sol
resplandecerá. Maestro, prolonga
esta calma no me abandones más,
Cruzaré los abismos contigo
gozando bendita paz.