NOMBRE

340 - POR LA MAÑANA

Por la mañana yo dirijo mi alabanza
a Dios que ha sido y es mi
única esperanza. Por la mañana
yo le invoco con el alma.

Y El nos escucha, pues nos ama
tanto, y nos alivia de cualquier
quebranto; nos da su mano
poderosa y fuerte para
librarnos de la misma muerte.

Cuando la noche se aproxima
tenebrosa, en elevarle mi oración
mi alma goza; siento su paz
inagotable, dulce y grata,
porque temores y ansiedades
Cristo los mata.

También elevo mi cantar al cielo
cuando a la tierra baja negro
velo; el sol se oculta, pero
queda Cristo, a quien mis
ojos en el sueño han visto.