Dios nos envió a su hijo,
Cristo, El es salud, paz y
perdón; vivió y murió, por
mis pecados, vacía está la
tumba, porque El triunfó.
Porque El vive, triunfaré mañana,
porque El vive, ya no hay temor;
porque yo sé, que el futuro
es suyo, la vida vale
más y más sólo por El.
Grato es tener, a un tierno niño,
tocar su piel, gozo nos da;
pero es mejor, la dulce
calma, que Cristo el Rey nos
puede dar pues vivo está.
Porque El vive, triunfaré mañana,
porque El vive, ya no hay temor;
porque yo sé, que el futuro
es suyo, la vida vale
más y más sólo por El.
Yo sé que un día, el río cruzaré,
con el dolor batallaré y
al ver la vida triunfando
invicta, veré gloriosas
luces y veré al Rey.
Porque El vive, triunfaré mañana,
porque El vive, ya no hay temor;
porque yo sé, que el futuro
es suyo, la vida vale
más y más sólo por El.