NOMBRE

35 - BELLAS MANSIONES

Mansión gloriosa tengo
yo en el cielo; do las
maldades nunca entrarán.

Toda tristeza cambiará en consuelo;
y en dulce canto el dolor y afán.

Bellas mansiones hay allá
en el cielo; tendré en
la mía el gozo sin par.

Suenan las notas de la grata
victoria; voy, pues, con
gozo a mi dulce hogar!

En este mundo predomina el llanto;
somos sujetos a dolor fatal.

Más en el cielo cesará el
quebranto; y por los siglos
nunca habrá más mal.

Amigo mío, cuanto anhelo yo verte,
libre de penas y de turbación.

A Jesucristo debes ya entregarte,
tendrás también una bella mansión.