NOMBRE

355 - QUE MI VIDA ENTERA ESTE

Que mi vida entera esté consagrada a ti Señor. Que a mis manos pueda guiar el impulso de tu amor.

Lávame en tu sangre, Oh Señor!, límpiame de toda mi maldad; traigo a ti mi vida, para ser Señor, tuya por la eternidad.

Que mis pies tan sólo en pos de lo santo puedan ir. Y que a ti, Señor mi voz se complazca en bendecir.

Lávame en tu sangre, Oh Señor!, límpiame de toda mi maldad; traigo a ti mi vida, para ser Señor, tuya por la eternidad.

Que mis labios al hablar hablen sólo de tu Amor. Que mis bienes ocultar no los pueda a ti, Señor.

Lávame en tu sangre, Oh Señor!, límpiame de toda mi maldad; traigo a ti mi vida, para ser Señor, tuya por la eternidad.

Que mi cuerpo todo esté consagrado a tu Loor. Y mi mente y su poder sean usados en tu Honor.

Lávame en tu sangre, Oh Señor!, límpiame de toda mi maldad; traigo a ti mi vida, para ser Señor, tuya por la eternidad.

Toma, Oh Dios! mi voluntad y hazla tuya nada más. Toma, Oh sí! mi corazón y tu Trono en el tendrás.

Lávame en tu sangre, Oh Señor!, límpiame de toda mi maldad; traigo a ti mi vida, para ser Señor, tuya por la eternidad.