NOMBRE

428 - TIERRA DE PALESTINA

Tierra bendita y divina era la Palestina donde nació Jesús; era de las naciones cumbres, bañada por la lumbre que derramó su luz.

Eres la historia, inolvidable, Porque en tu seno se derramó, /la sangre, preciosa sangre, del unigénito hijo de Dios./

Cuenta la historia del pasado, que en tu seno sagrado vivió el Salvador; tierra de hermosos olivares que habló a los millares la palabra de Dios.

Eres la historia, inolvidable, Porque en tu seno se derramó, /la sangre, preciosa sangre, del unigénito hijo de Dios./

Quedan en ti testigos mudos que son los viejos muros de la Jerusalén; viejas paredes destruidas Que si hoy tuviera vida nos hablarían también.

Eres la historia, inolvidable, Porque en tu seno se derramó, /la sangre, preciosa sangre, del unigénito hijo de Dios./