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El mundo no es mi hogar, soy peregrino aquí; en la ciudad de luz, tendré tesoro, sí. Eterno resplandor por siempre gozaré; y la vida pasada jamás desearé. Bendito Cristo, Tú eres siempre fiel; la dicha que me das, más dulce es que la miel. La célica mansión, por siempre gozaré; y la vida pasada, jamás desearé. Un himno entonaré a Cristo el Salvador; a nuestro Señor de gloria y honor. La patria celestial por siempre gozaré; y la vida pasada jamás desearé. Bendito Cristo, Tú eres siempre fiel; la dicha que me das, más dulce es que la miel. La célica mansión, por siempre gozaré; y la vida pasada, jamás desearé. Ningún dolor habrá al lado de Jesús; quién derramó su sangre en cruenta cruz. Perfecta paz allá por siempre gozaré; y la vida pasada jamás desearé. Bendito Cristo, Tú eres siempre fiel; la dicha que me das, más dulce es que la miel. La célica mansión, por siempre gozaré; y la vida pasada, jamás desearé. |
menu_book Estudio y Trasfondo
Resumen Teológico
Este cántico nos recuerda que nuestra ciudadanía principal no está en este mundo, sino en los cielos (Filipenses 3:20). La vida terrenal es una oportunidad para prepararnos para la eternidad, enfocándonos en las cosas de arriba, no en las de abajo (Colosenses 3:1-2). La fidelidad de Cristo es la base de nuestra esperanza, y la promesa de una morada eterna con Él es el consuelo que necesitamos en medio de las pruebas y tribulaciones. El verdadero gozo no se encuentra en las posesiones materiales o los placeres efímeros, sino en la relación con el Salvador y la anticipación de la vida eterna.
Inspiración Bíblica
"El himno resuena con el espíritu de Hebreos 11:13-16, donde se describe a los patriarcas como peregrinos y extranjeros en la tierra, buscando una ciudad mejor, la celestial. También refleja la enseñanza de Jesús en Mateo 6:19-21 sobre no almacenar tesoros en la tierra, donde la polilla y el óxido destruyen, sino en el cielo, donde un tesoro permanece para siempre. La referencia a la 'dicha más dulce que la miel' evoca el Salmo 119:103, que describe la dulzura de la Palabra de Dios. Finalmente, la promesa de una 'mansión celestial' se conecta con Juan 14:2-3, donde Jesús promete preparar un lugar para sus seguidores."
Juan 14:3
Historia y Trasfondo
Aunque la autoría precisa del texto original es incierta, el mensaje central ha resonado profundamente en el corazón de los creyentes a lo largo de las generaciones. El tema de la vida como un peregrinaje, un tránsito hacia una patria mejor, es un motivo recurrente en la literatura cristiana primitiva. El énfasis en la fidelidad de Cristo y la superioridad de las bendiciones celestiales sobre las terrenales, refleja una búsqueda constante de lo eterno y lo verdadero, un anhelo que ha impulsado a muchos a vivir una vida centrada en el Reino de Dios.
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