Letra Litúrgica
Hubo quien por mis culpas muriera
en la cruz, aún indigno (a) y
vil como soy. Soy feliz, pues
su sangre vertió mi Jesús, y
con ella mis culpas borró.
Mis pecados llevó en la cruz,
do murió el sublime, el tierno
Jesús. Los desprecios sufrió
y mi alma salvó; El cambió
mis tinieblas en luz.
El es tierno y amante cual nadie
lo fue, pues convierte al infiel
corazón, Y por esa paciencia
y ternura yo sé que soy
libre de condenación.
Mis pecados llevó en la cruz,
do murió el sublime, el tierno
Jesús. Los desprecios sufrió
y mi alma salvó; El cambió
mis tinieblas en luz.
Es mi anhelo constante a Cristo
seguir: mi camino su ejemplo
marcó. Y por darme la vida
El quiso morir; en su
cruz mi pecado clavó.
Mis pecados llevó en la cruz,
do murió el sublime, el tierno
Jesús. Los desprecios sufrió
y mi alma salvó; El cambió
mis tinieblas en luz.
Presentación y Proyección Litúrgica
Prepara el orden del culto dominical o proyecta en pantalla completa para la congregación.
Himnos Relacionados
HUBO QUIEN POR MIS CULPAS
Hubo quien por mis culpas muriera
en la cruz, aún indigno (a) y
vil como soy. Soy feliz, pues
su sangre vertió mi Jesús, y
con ella mis culpas borró.
Mis pecados llevó en la cruz,
do murió el sublime, el tierno
Jesús. Los desprecios sufrió
y mi alma salvó; El cambió
mis tinieblas en luz.
El es tierno y amante cual nadie
lo fue, pues convierte al infiel
corazón, Y por esa paciencia
y ternura yo sé que soy
libre de condenación.
Mis pecados llevó en la cruz,
do murió el sublime, el tierno
Jesús. Los desprecios sufrió
y mi alma salvó; El cambió
mis tinieblas en luz.
Es mi anhelo constante a Cristo
seguir: mi camino su ejemplo
marcó. Y por darme la vida
El quiso morir; en su
cruz mi pecado clavó.
Mis pecados llevó en la cruz,
do murió el sublime, el tierno
Jesús. Los desprecios sufrió
y mi alma salvó; El cambió
mis tinieblas en luz.