Letra Litúrgica
Tú dejaste tu trono y corona por
mí al venir a Belén a nacer,
más a ti no fue dado el
entrar al mesón y en
pesebre te hicieron nacer.
Ven a mi corazón, oh Cristo pues
en él hay lugar para ti. Ven
a mi corazón, oh Cristo, ven
pues en él hay lugar para ti
Alabanzas celestes los ángeles
dan en que rinden al Verbo
loor mas humilde viniste
a la tierra, Señor a dar
vida al más vil pecador.
Ven a mi corazón, Oh Cristo pues
en él hay lugar para ti. Ven
a mi corazón, Oh Cristo, ven
pues en él hay lugar para ti
Siempre pueden las zorras sus
cuevas tener, Y las aves sus
nidos también, Mas el Hijo del
Hombre no tuvo lugar En el
cual reclinara su sien.
Ven a mi corazón, oh Cristo, pues
en él hay lugar para Ti. Ven
a mi corazón, oh Cristo, ven
pues en él hay lugar para Ti
Tú viniste, Señor, con tu gran
bendición para dar libertad y
salud más con odio y desprecio
te hicieron morir aunque
vieron tu amor y virtud.
Ven a mi corazón, oh Cristo, pues
en él hay lugar para ti. Ven
a mi corazón, Oh Cristo, ven
pues en él hay lugar para ti
Alabanzas sublimes los cielos
darán cuando vengas glorioso
de allí y tu voz entre nubes
dirá: "Ven a mí, que hay un
lugar junto a mí para ti."
Ven a mi corazón, oh Cristo, pues
en él hay lugar para ti. Ven
a mi corazón, Oh Cristo, ven
pues en él hay lugar para ti.
Presentación y Proyección Litúrgica
Prepara el orden del culto dominical o proyecta en pantalla completa para la congregación.
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LUGAR PARA CRISTO
Tú dejaste tu trono y corona por
mí al venir a Belén a nacer,
más a ti no fue dado el
entrar al mesón y en
pesebre te hicieron nacer.
Ven a mi corazón, oh Cristo pues
en él hay lugar para ti. Ven
a mi corazón, oh Cristo, ven
pues en él hay lugar para ti
Alabanzas celestes los ángeles
dan en que rinden al Verbo
loor mas humilde viniste
a la tierra, Señor a dar
vida al más vil pecador.
Ven a mi corazón, Oh Cristo pues
en él hay lugar para ti. Ven
a mi corazón, Oh Cristo, ven
pues en él hay lugar para ti
Siempre pueden las zorras sus
cuevas tener, Y las aves sus
nidos también, Mas el Hijo del
Hombre no tuvo lugar En el
cual reclinara su sien.
Ven a mi corazón, oh Cristo, pues
en él hay lugar para Ti. Ven
a mi corazón, oh Cristo, ven
pues en él hay lugar para Ti
Tú viniste, Señor, con tu gran
bendición para dar libertad y
salud más con odio y desprecio
te hicieron morir aunque
vieron tu amor y virtud.
Ven a mi corazón, oh Cristo, pues
en él hay lugar para ti. Ven
a mi corazón, Oh Cristo, ven
pues en él hay lugar para ti
Alabanzas sublimes los cielos
darán cuando vengas glorioso
de allí y tu voz entre nubes
dirá: "Ven a mí, que hay un
lugar junto a mí para ti."
Ven a mi corazón, oh Cristo, pues
en él hay lugar para ti. Ven
a mi corazón, Oh Cristo, ven
pues en él hay lugar para ti.