Letra Litúrgica
Manos cariñosas, manos de
Jesús; Manos que llevaron
la pesada cruz. Manos que
supieron solo hacer el
bien, ¡Gloria a esas manos!
¡Aleluya, amén! Blancas azucenas,
lirios del amor, Fueron esas
manos de mi Redentor. Manos
que a los ciegos dieron la
visión Con el real consuelo
de su gran perdón.
Manos que supieron calmar el
dolor, ¡Oh manos divinas de mi
Redentor! Que multiplicaron
los peces y el pan, Manos
milagrosas que la vida dan.
Manos que sufrieron el clavo y
la cruz; Manos redentoras de mi
buen Jesús. De esas manos bellas
yo confiado estoy, ellas van
guiando, pues al cielo voy.
¡Oh, Jesús! Tus manos yo las vi
en visión y vertí mi llanto
con el corazón; vi sus dos
heridas y la sangre vi que Tú
derramaste por salvarme a mí.
Con solemne calma encomienda su
alma a su Padre amado que ya le
ha dejado, Por el vil pecado
de un mundo soez: y clama
angustiado: ¡consumado ya es!
Presentación y Proyección Litúrgica
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MANOS CARIÑOSAS
Manos cariñosas, manos de
Jesús; Manos que llevaron
la pesada cruz. Manos que
supieron solo hacer el
bien, ¡Gloria a esas manos!
¡Aleluya, amén! Blancas azucenas,
lirios del amor, Fueron esas
manos de mi Redentor. Manos
que a los ciegos dieron la
visión Con el real consuelo
de su gran perdón.
Manos que supieron calmar el
dolor, ¡Oh manos divinas de mi
Redentor! Que multiplicaron
los peces y el pan, Manos
milagrosas que la vida dan.
Manos que sufrieron el clavo y
la cruz; Manos redentoras de mi
buen Jesús. De esas manos bellas
yo confiado estoy, ellas van
guiando, pues al cielo voy.
¡Oh, Jesús! Tus manos yo las vi
en visión y vertí mi llanto
con el corazón; vi sus dos
heridas y la sangre vi que Tú
derramaste por salvarme a mí.
Con solemne calma encomienda su
alma a su Padre amado que ya le
ha dejado, Por el vil pecado
de un mundo soez: y clama
angustiado: ¡consumado ya es!