Padre amado, Padre amado,
Te adoramos por ser tus
hijos, Padre Amado.
Y alzamos nuestras
voces como símbolo de
amor, Padre Amado,
Padre amado.
Jesucristo, Jesucristo,
Te adoramos por
redimirnos, Jesucristo.
Y alzamos nuestras voces
como símbolo de amor,
Jesucristo, Jesucristo.
Santo Espíritu, Santo
Espíritu, Te adoramos por
animarnos, Santo Espíritu.
Y alzamos nuestras voces
como símbolo de amor,
Santo Espíritu,
Santo Espíritu.
La adoración genuina nace de una comprensión de la verdad revelada en las Escrituras. Reconocer a Dios como Padre Amado y a Jesucristo como Redentor no es simplemente una declaración intelectual, sino una experiencia transformadora que moldea el corazón y la vida. Esta relación, basada en el amor y la gracia divina, impulsa a una respuesta de adoración y obediencia, manifestada en la elevación de la voz y la entrega del ser a Dios.
"El canto refleja el espíritu de Efesios 3:14-15, donde Pablo ora para que los creyentes sean fortalecidos con poder en su hombre interior por el Espíritu Santo, a fin de comprender las dimensiones del amor de Cristo, que sobrepasa todo conocimiento. La adoración que se expresa en el himno es una respuesta a esa comprensión, un reconocimiento de la paternidad de Dios y la redención en Cristo, impulsada por un amor que trasciende la capacidad humana de entenderlo completamente. Es un anhelo de experimentar y expresar la inmensidad de ese amor en cada aspecto de la vida."
Efesios 3:14-15Este cántico, en su sencillez, probablemente surgió de la necesidad de expresar verbalmente la profunda transformación que experimentan aquellos que se acercan a Dios a través de Jesucristo. No se conoce un autor específico, lo que sugiere que emergió de la experiencia colectiva de la comunidad de fe, un eco de los corazones que encontraron en Dios un Padre amoroso y en Cristo un Redentor. Su valor reside en su capacidad para articular la experiencia fundamental de la fe cristiana: la relación personal con Dios y la gratitud por su gracia.
¿Quieres llevar el himnario a todas partes?
Descarga la app de Celeste y accede a todos los himnos, audios y devocionales sin conexión.
¿Buscas edificación espiritual diaria?
Lee el Devocional del Día aquí