Alzaré mis ojos a los montes
de donde vendrá mi socorro,
Mi socorro viene del Señor
Que hizo los cielos y la
tierra No dará tu pie al
resbaladero Ni se dormirá
el que te guarda He aquí
no se adormecerá El
que guarda a Israel.
El Señor es tu guardador,
El Señor es tu sombra a
tu diestra. El sol no te
fatigará de día, ni la
luna de noche. El Señor
te guardará de todo mal.
Él guardará tu alma.
El Señor guardará tu
salida y tu entrada
//desde ahora y
para siempre//
La obra de Dios se manifiesta en la constante vigilancia y cuidado que ejerce sobre aquellos que confían en Él. No hay momento en que Su protección falle, ni lugar donde Su presencia no alcance. Esta verdad nos libera de la ansiedad y el temor, permitiéndonos descansar en la seguridad de Su amor y poder. La promesa de que 'no dará tu pie al resbaladero' es una invitación a vivir con confianza, sabiendo que Él nos guiará por el camino correcto.
"El Salmo 121 encuentra un eco profundo en las palabras de Jesús en Mateo 6:33, donde instruye a sus seguidores a 'buscar primero el reino de Dios y su justicia'. Este salmo, como la enseñanza de Jesús, nos recuerda que la verdadera seguridad no reside en las circunstancias o en la autosuficiencia, sino en la constante y fiel protección del Creador. Al igual que el salmista alza sus ojos a los montes, nosotros podemos dirigir nuestra mirada al cielo, sabiendo que el Señor es nuestro guardador y proveedor."
Mateo 6:33Se cree que este salmo fue escrito por un peregrino israelita que ascendía a Jerusalén para las fiestas religiosas. El camino era largo y peligroso, lleno de montañas y posibles acechanzas. En medio de esa vulnerabilidad, el salmista encuentra consuelo y fortaleza en la certeza de que Dios lo acompaña y lo protege. Este sentimiento de dependencia y confianza en la providencia divina es un tema recurrente en la experiencia del pueblo de Dios a lo largo de la historia, y este salmo se convirtió en una expresión de esa fe inquebrantable.
¿Quieres llevar el himnario a todas partes?
Descarga la app de Celeste y accede a todos los himnos, audios y devocionales sin conexión.
¿Buscas edificación espiritual diaria?
Lee el Devocional del Día aquí