Mañana Hará Maravillas
“Y Josué dijo al pueblo: Santificaos, porque Jehová hará mañana maravillas entre vosotros.
Josué 3:5
Mañana Hará Maravillas: La Preparación del Corazón ante lo Imposible
El principio espiritual de santificarse para ver las maravillas de Dios revela una verdad indispensable para todo aquel que enfrenta momentos de transición y cambio profundo. En el tercer capítulo del libro de Josué, la nación de Israel se encontraba acampada frente al río Jordán. El texto bíblico especifica que el río desbordaba todas sus riberas durante el tiempo de la siega, lo que convertía el cruce en una proeza humanamente imposible.
El obstáculo insalvable a las orillas del Jordán
Ante una barrera natural de semejante magnitud, cualquier estratega terrenal habría recomendado construir embarcaciones, buscar vados seguros o retroceder para esperar una temporada más propicia. Sin embargo, los caminos de Dios operan bajo una lógica infinitamente superior.
El Señor coloca con frecuencia a sus hijos frente a situaciones que rebasan cualquier cálculo humano. Estas circunstancias límite tienen el propósito de despojar al corazón de la confianza en sus propios recursos para que la gloria del milagro pertenezca exclusivamente al Creador.
La santificación como acto de fe y expectativa
La orden de Josué fue rotunda: «Santificaos». En el contexto bíblico, santificarse implicaba un examen de conciencia, apartarse del pecado, lavar las vestiduras y consagrar la voluntad a Dios. No era un requisito para ganarse el favor divino, sino una disposición interior para recibirlo con asombro reverente.
Santificarse hoy significa limpiar nuestra mente de la amargura, soltar el rencor y renunciar a la queja continua. Es una declaración de fe que proclama: «Señor, no sé cómo resolverás esta dificultad, pero pongo mi corazón en orden delante de ti porque sé que tú tienes el control».
El Dios que abre camino en medio de las aguas
La promesa que acompaña el mandato es luminosa: «porque Jehová hará mañana maravillas entre vosotros». El Dios de la Biblia no es un espectador pasivo; es el Dios que detiene la corriente de las aguas turbulentas y abre calzadas firmes donde solo había profundidad.
Hoy puedes renovar tu expectativa espiritual. Aunque el día presente parezca dominado por la incertidumbre, dedica este momento a buscar a Dios en pureza y gratitud. Lo que hoy parece un río infranqueable se convertirá mañana en el escenario donde contemplarás la fidelidad inquebrantable de tu Salvador.
Compartir en Instagram
3 pasos rápidos
Descarga la imagen
Toca el botón de imagen de arriba para guardarla en tu dispositivo.
Copia el caption
Toca "Copiar Caption" para tener el texto listo.
Publica en Instagram
Abre Instagram → + → Publicación → elige la imagen → pega el caption.
¿Te inspiró esta reflexión?
Acompaña tu tiempo de gratitud cantando junto a tu congregación.
Ver Himnos de Gratitud