Génesis 42 — Texto (Reina-Valera 1909) y Audio (Reina-Valera 1960) | Celeste

Santa Biblia Reina-Valera 1909

Génesis 42

translate Traducción:
headphones Narración en Audio MP3 0.69 MB

Escuchar Génesis 42 (RVR1960)

00:00 00:00

1 Viendo Jacob que en Egipto había alimentos, dijo a sus hijos: ¿Por qué os estáis mirando?

2 Y dijo: He aquí, yo he oído que hay víveres en Egipto; descended allá, y comprad de allí para nosotros, para que podamos vivir, y no muramos.

3 Y descendieron los diez hermanos de José a comprar trigo en Egipto.

4 Mas Jacob no envió a Benjamín, hermano de José, con sus hermanos; porque dijo: No sea que le acontezca algún desastre.

5 Vinieron los hijos de Israel a comprar entre los que venían; porque había hambre en la tierra de Canaán.

6 Y José era el señor de la tierra, quien le vendía a todo el pueblo de la tierra; y llegaron los hermanos de José, y se inclinaron a él «rostro a tierra.» *

7 Y José, cuando vio a sus hermanos, los conoció; mas hizo como que no los conocía, y les habló «ásperamente,» * y les, dijo: ¿De dónde habéis venido? Ellos respondieron: De la tierra de Canaán, para comprar alimentos.

8 José, pues, conoció a sus hermanos; pero ellos no le conocieron.

9 Entonces se acordó José de los sueños que había tenido acerca de ellos, y les, dijo: Espías sois; por ver lo descubierto del país habéis venido.

10 Ellos le, respondieron: No, señor nuestro, sino que tus siervos han venido a comprar alimentos.

11 Todos nosotros somos hijos de un varón; somos hombres honrados; tus siervos nunca fueron espías.

12 Pero José les dijo: No; para ver lo descubierto del país habéis venido.

13 Y ellos respondieron: Tus siervos somos doce hermanos, hijos de un varón en la tierra de Canaán; y he aquí el menor está hoy, con nuestro padre, y «otro» *, no parece.,

14 Y José les, dijo: «Eso» * es lo que os he dicho, afirmando, que sois espías.

15 En esto seréis probados: Vive Faraón, que no saldréis de aquí, sino cuando vuestro hermano menor viniere aquí.

16 Enviad a uno de vosotros y traiga a vuestro hermano, y vosotros quedad presos, y vuestras palabras serán probadas, si hay verdad en vosotros; y si no, vive Faraón, que sois espías.

17 Entonces los puso juntos en la cárcel por tres días.

18 Y al tercer, día les, dijo José: Haced esto, y vivid: Yo temo a Dios.,

19 Si sois hombres honrados, quede preso en la casa de vuestra cárcel uno de vuestros hermanos, y vosotros id y llevad el alimento para el hambre de vuestra casa.

20 Pero traeréis a vuestro hermano menor, y serán verificadas vuestras palabras, y no moriréis. Y ellos lo hicieron así.

21 Y decían «el uno al otro:» * ,, Verdaderamente hemos pecado contra nuestro hermano, pues vimos la angustia de su alma cuando nos rogaba, y no le escuchamos; por eso ha venido sobre nosotros esta, angustia.,

22 Entonces Rubén les respondió, diciendo:, ¿No os, hablé yo y «dije:» *, No pequéis contra el joven, y no escuchasteis? He aquí también se nos demanda su sangre.

23 Pero ellos no sabían que los entendía José, porque había intérprete entre ellos.

24 Y se apartó José de ellos,, y lloró; después volvió a ellos, y les, habló, y tomó de entre ellos a Simeón, y lo aprisionó a vista de ellos.

25 Después mandó José que llenaran sus sacos de trigo, y devolviesen el dinero de «cada uno de» * ellos, poniéndolo en su saco, y les diesen, comida para el camino; y así se hizo con ellos.

26 Y ellos pusieron su trigo sobre sus asnos, y se fueron de allí.

27 Pero abriendo uno de ellos su saco para dar «de comer» * a su asno en el mesón, vio su dinero que estaba en la boca de su costal.

28 Y dijo a sus hermanos: Mi dinero se me ha devuelto, y helo aquí en mi saco. Entonces se les sobresaltó el corazón, y espantados «dijeron» *, «el uno al otro:» * ,, ¿Qué es esto que nos, ha hecho Dios?

29 Y venidos a Jacob su padre en tierra de Canaán, le contaron todo «lo que les había acontecido,» *,, diciendo:,

30 Aquel varón, el señor de la tierra, nos habló ásperamente, y nos trató como a espías de la tierra.

31 Y nosotros le, dijimos: Somos hombres honrados, nunca fuimos espías.

32 Somos doce, hermanos, hijos de nuestro padre; uno no parece, y el menor está hoy, con nuestro padre en la tierra de Canaán.

33 Entonces aquel varón, el señor de la tierra, nos, dijo: En esto conoceré que sois hombres honrados: dejad conmigo , uno de vuestros hermanos, y tomad para el hambre de vuestras casas, y andad,

34 y traedme , a vuestro hermano el menor, para que yo sepa que no sois espías, sino hombres honrados; así os, daré a vuestro hermano, y negociaréis en la tierra.

35 Y aconteció que vaciando ellos sus sacos, he aquí que en el saco de «cada uno» * estaba el atado de su dinero; y viendo ellos y su padre los atados de su dinero, tuvieron temor.

36 Entonces su padre Jacob les dijo: Me habéis privado de mis hijos; José no parece,, ni Simeón «tampoco,» *, y a Benjamín le llevaréis; contra mí son «todas estas cosas.» *,

37 Y Rubén habló a su padre, diciendo:, Harás morir a mis dos hijos, si no te, lo devuelvo; entrégalo, en mi mano, que yo lo devolveré a ti.

38 Y él dijo: No descenderá mi hijo con vosotros, pues su hermano ha muerto, y él solo, ha quedado; y si le aconteciere algún desastre en el camino por donde vais, haréis descender mis canas con dolor al Seol.