Daniel 5 (NTBT) en línea gratis con notas de estudio

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Daniel 5

La escritura en la pared

1 El rey Belsasar ofreció un gran banquete a mil de sus nobles y bebía vino delante de los mil.   N1

2 Mientras probaba el vino, Belsasar mandó traer los vasos de oro y plata que Nabucodonosor, su padre, había sacado del templo de Jerusalén, para que bebieran en ellos el rey, sus nobles, sus esposas y sus concubinas.   N2

3 Entonces trajeron los vasos de oro que habían sacado del templo, la casa de Dios en Jerusalén, y bebieron en ellos el rey, sus nobles, sus esposas y sus concubinas.   N3

4 Bebieron vino y alabaron a los dioses de oro, plata, bronce, hierro, madera y piedra.   N4

Una inscripción interrumpe el banquete

5 En aquel mismo momento aparecieron los dedos de una mano humana y escribían frente al candelabro, sobre el yeso de la pared del palacio real. El rey veía el dorso de la mano que escribía.   N5

6 Entonces el rey palideció y sus pensamientos lo aterrorizaron. Se le aflojaron las articulaciones de las caderas y sus rodillas chocaban una contra otra.   N6

7 El rey gritó con fuerza que hicieran entrar a los encantadores, los caldeos y los adivinos. El rey dijo a los sabios de Babilonia: «Quien lea esta inscripción y me dé a conocer su interpretación será vestido de púrpura, llevará un collar de oro al cuello y gobernará como tercero en el reino».   N7

8 Entonces entraron todos los sabios del rey, pero no pudieron leer la inscripción ni dar a conocer al rey su interpretación.   N8

9 El rey Belsasar se aterró mucho y palideció, y sus nobles estaban perplejos.   N9

10 La reina, al oír las palabras del rey y de sus nobles, entró en la sala del banquete y dijo: «¡Rey, vive para siempre! Que no te aterroricen tus pensamientos ni palidezca tu rostro.   N10

11 Hay un hombre en tu reino que tiene el espíritu de los dioses santos. En los días de tu padre se hallaron en él luz, inteligencia y sabiduría como la sabiduría de los dioses. El rey Nabucodonosor, tu padre, lo nombró jefe de los magos, los encantadores, los caldeos y los adivinos: tu padre, el rey.   N11

12 Porque en Daniel, a quien el rey puso por nombre Beltsasar, se hallaron un espíritu extraordinario, conocimiento e inteligencia para interpretar sueños, explicar enigmas y resolver dificultades. Que llamen ahora a Daniel, y él dará a conocer la interpretación».   N12

Daniel confronta al rey con lo que ya sabía

13 Entonces Daniel fue llevado ante el rey. El rey le dijo a Daniel: «¿Eres tú Daniel, uno de los exiliados de Judá que el rey, mi padre, trajo de Judá?   N13

14 He oído de ti que tienes el espíritu de los dioses y que en ti se hallaron luz, inteligencia y sabiduría extraordinaria.   N14

15 Ahora han traído ante mí a los sabios y los encantadores para que lean esta inscripción y me den a conocer su interpretación, pero no han podido explicar lo que significa.   N15

16 Yo he oído de ti que puedes dar interpretaciones y resolver dificultades. Si ahora puedes leer la inscripción y darme a conocer su interpretación, serás vestido de púrpura, llevarás un collar de oro al cuello y gobernarás como tercero en el reino».   N16

17 Entonces Daniel respondió ante el rey: «Quédate con tus regalos y da tus recompensas a otro. Sin embargo, leeré la inscripción al rey y le daré a conocer su interpretación.   N17

18 Rey, el Dios Altísimo dio a Nabucodonosor, tu padre, el reino, la grandeza, la gloria y el esplendor.   N18

19 Por la grandeza que le dio, todos los pueblos, naciones y lenguas temblaban y temían ante él. A quien quería, mataba; a quien quería, dejaba con vida; a quien quería, exaltaba, y a quien quería, humillaba.   N19

20 Pero cuando su corazón se ensoberbeció y su espíritu se endureció en la arrogancia, fue depuesto de su trono real y le quitaron su gloria.   N20

21 Fue expulsado de entre los hombres y su corazón se hizo semejante al de los animales. Vivió entre los asnos salvajes, le daban de comer hierba como a los bueyes y su cuerpo se empapaba con el rocío del cielo, hasta que reconoció que el Dios Altísimo gobierna el reino de los hombres y pone sobre él a quien quiere.   N21

22 Y tú, su hijo Belsasar, no humillaste tu corazón, aunque sabías todo esto.   N22

23 Te has exaltado contra el Señor del cielo. Trajeron ante ti los vasos de su casa, y tú, tus nobles, tus esposas y tus concubinas bebían vino en ellos. Alabaste a los dioses de plata, oro, bronce, hierro, madera y piedra, que no ven, ni oyen, ni saben; pero no honraste al Dios en cuya mano está tu aliento y a quien pertenecen todos tus caminos.   N23

24 Por eso fue enviada desde su presencia la mano y fue trazada esta inscripción.   N24

El reino es contado, pesado y entregado

25 Esta es la inscripción que fue trazada: “Mené, Mené, Tequel y Parsín”.   N25

26 Esta es la interpretación del asunto: Mené: Dios ha contado tu reino y le ha puesto fin.   N26

27 Tequel: has sido pesado en la balanza y hallado falto.   N27

28 Perés: tu reino ha sido dividido y entregado a los medos y a los persas».   N28

29 Entonces Belsasar dio la orden, y vistieron a Daniel de púrpura, le pusieron un collar de oro al cuello y proclamaron que gobernaría como tercero en el reino.   N29

30 Aquella misma noche fue asesinado Belsasar, rey de los caldeos.   N30

31 Darío el medo recibió el reino cuando tenía unos sesenta y dos años.   N31

menu_book Notas de estudio de Daniel 5

Edición NTBT con estudio completo — pasaje por pasaje. Esta es una sección aparte del texto bíblico.

Daniel 5:1 north

El banquete que precede al fin del dominio babilónico

Belsasar reúne a mil nobles y ocupa el centro de una celebración que terminará en juicio.

Explicación del versículo

El relato presenta a otro gobernante, Belsasar, y no continúa como si Nabucodonosor siguiera hablando. El banquete expresa abundancia, prestigio y poder de convocatoria. El rey bebe delante de sus nobles, haciendo visible su posición central. La escena comenzará como una exhibición de seguridad y terminará esa misma noche con su muerte.

Belsasar debe distinguirse de Beltsasar, el nombre babilónico de Daniel. La semejanza de los nombres españoles puede confundir, pero el capítulo los presenta como personas diferentes: el rey necesita comprensión y Daniel será llamado para interpretar. El don del siervo no procede de la autoridad del anfitrión.

Históricamente, Belsasar es conocido como hijo de Nabónido y como príncipe que ejerció autoridad durante la ausencia de su padre. El libro lo llama rey por el poder que desempeña en la escena. Esta información ayuda a comprender la promesa posterior de un tercer lugar en el reino, sin suponer que el capítulo enumera toda la sucesión de monarcas babilónicos.

El versículo no describe todavía un ataque militar ni da todos los detalles de la situación exterior. Su interés está en el modo de celebrar y en la profanación que seguirá. La fragilidad de la seguridad real quedará expuesta desde dentro del propio palacio, mediante una palabra que ninguna fiesta puede silenciar.

Daniel 5:2 north

Los objetos sagrados se convierten en instrumentos de arrogancia

Belsasar manda usar los vasos del templo de Jerusalén en el banquete.

Explicación del versículo

La orden conecta esta escena con el comienzo del libro. En Daniel 1:2 los utensilios fueron llevados a Babilonia después de la derrota de Judá; ahora el rey dispone de ellos para su celebración. Lo que había sido una apropiación del conquistador se convierte en una utilización que desprecia deliberadamente su dedicación al Dios de Israel, como Daniel explicará más adelante.

La referencia al vino sitúa la orden dentro del banquete. No es necesario determinar un grado exacto de embriaguez para reconocer la responsabilidad del rey: él manda traer los vasos y organiza su uso. Su conducta no queda reducida a un accidente causado por la bebida. El juicio posterior se relacionará también con lo que sabía sobre la humillación de Nabucodonosor.

«Su padre» corresponde al arameo אֲבוּהִי, avúhi. Además del padre inmediato, este lenguaje puede emplearse para un antepasado o predecesor. Belsasar era hijo de Nabónido; la relación con Nabucodonosor se entiende aquí dentro de la continuidad real que el relato subraya. No hace falta inventar una genealogía materna para preservar ese sentido, ni afirmar que ambos fueran padre e hijo biológicos.

La participación del rey, nobles, esposas y concubinas hace pública la profanación. El problema no es que el oro tenga un poder mágico, sino el desprecio a Dios expresado al usar lo dedicado a él para celebrar otros dioses. La derrota de Jerusalén no ha convertido al Señor en una posesión de Babilonia.

Daniel 5:3 north

La orden se cumple y el desprecio se hace público

Los vasos del templo son llevados al banquete y usados por el rey y sus acompañantes.

Explicación del versículo

La repetición del origen de los vasos mantiene visible su carácter: proceden del templo, la casa de Dios en Jerusalén. El narrador no los presenta como simples copas lujosas de un tesoro cualquiera. La acción toma su gravedad de aquello a lo que habían sido dedicados y del uso religioso que la fiesta les dará.

El versículo anterior mencionaba vasos de oro y plata; aquí se destaca la llegada de los de oro. Esa variación de enfoque no exige suponer una pérdida de objetos ni reconstruir un inventario exacto. El interés está en el cumplimiento de la orden y en que los participantes beben en los utensilios traídos.

La lista de personas une al soberano con su entorno de poder y familia. La profanación no queda como una intención privada que nadie ejecuta. El acto se realiza ante la corte y enseguida se combina con alabanza a dioses fabricados. La gloria del banquete se vuelve una declaración práctica de desprecio al Dios al que no honran.

Esta escena prepara el contraste con la mano que escribe. Belsasar puede disponer de los vasos dentro del palacio, pero no dispone del Señor del templo. El relato separará posesión material y autoridad espiritual: tener un objeto conquistado no significa haber sometido al Dios vivo.

Daniel 5:4 north

Los materiales son alabados mientras el Dios vivo es ignorado

La celebración une el uso de los vasos sagrados con el culto a dioses de oro, plata y otros materiales.

Explicación del versículo

El vino y la alabanza aparecen juntos, de modo que la escena no puede reducirse a una fiesta sin significado religioso. Los objetos tomados del templo se emplean en una celebración de otros dioses. La profanación expresa una jerarquía falsa: lo dedicado al Señor se usa para honrar aquello que la corte considera digno de culto.

La lista de oro, plata, bronce, hierro, madera y piedra llama la atención sobre materiales. Su acumulación muestra abundancia y variedad, pero también anticipa la crítica de Daniel: esos dioses no ven, no oyen ni saben. El valor de un material no produce vida ni conocimiento. La incapacidad de los ídolos contrastará con el Dios que conoce al rey y envía una palabra de juicio.

Salmos 115:4–8 desarrolla una crítica semejante: las obras de manos humanas no pueden ejercer las capacidades que sus figuras aparentan. La relación es temática y ayuda a comprender el argumento del capítulo. No se trata de despreciar la creación material, sino de rechazar la adoración de una obra como si fuera el Creador.

La acción culmina la seguridad arrogante del comienzo. El rey celebra ante muchos, pero no honra a quien sostiene su aliento. La escritura que sigue no será una interrupción sin motivo; Daniel la explicará como respuesta del Señor del cielo a esta exaltación contra él.

Daniel 5:5 north

Una mano visible introduce una palabra que el rey no controla

Los dedos escriben en la pared del palacio delante de Belsasar.

Explicación del versículo

«En aquel mismo momento» relaciona la aparición con la profanación del banquete. La escena cambia de la alabanza a dioses materiales a una intervención que el rey puede ver, pero no explicar. La autoridad que parecía concentrada en el anfitrión queda confrontada por un mensaje que no ha ordenado escribir.

La pared de yeso y el lugar frente al candelabro hacen concreta la visibilidad de la inscripción. El texto no proporciona un plano arqueológico completo de la sala, ni identifica el candelabro como uno de los objetos del templo. Es suficiente reconocer que la escritura aparece en un espacio observable del propio palacio.

El rey ve el dorso de la mano que escribe. La narración describe esa manifestación sin presentar una figura humana completa ni desarrollar la forma corporal de Dios. Daniel dirá que la mano fue enviada desde su presencia. El acontecimiento tiene una fuente divina y un propósito de juicio, pero no autoriza una representación física de toda la persona divina.

La mano que traza una palabra anticipa la declaración de que el aliento del rey está en la mano de Dios. Belsasar ha actuado como si pudiera disponer de lo sagrado; ahora descubre que él mismo está sujeto a una autoridad que ninguna cantidad de invitados o riquezas puede controlar.

Daniel 5:6 north

El esplendor del rey cede ante un temor corporal

La escritura cambia el semblante y la firmeza física de Belsasar.

Explicación del versículo

El rey palidece y sus pensamientos lo aterrorizan. La escena contrasta con su posición central en el banquete: quien bebía ante mil nobles no consigue ahora dominar su propia reacción. La riqueza y el prestigio no le dan comprensión de la palabra que aparece en la pared.

Las articulaciones que se aflojan y las rodillas que chocan hacen visible el temor. El lenguaje no requiere un diagnóstico clínico ni una reconstrucción anatómica detallada. Comunica que la seguridad del monarca se derrumba de manera perceptible ante quienes lo rodean. La amenaza no llega primero como un ejército descrito por el narrador, sino como la presencia de un mensaje que lo excede.

Belsasar aún no ha oído la interpretación. El temor muestra que reconoce la gravedad de lo extraordinario, pero no equivale todavía a humillación o arrepentimiento. Daniel señalará después que conocía lo sucedido a Nabucodonosor y no había respondido con humildad. Asustarse ante las consecuencias no es lo mismo que reconocer al Dios al que se ha deshonrado.

El contraste prepara el recurso habitual de la corte: convocar expertos y ofrecer recompensas. La reacción del rey revela una necesidad real, pero el capítulo mostrará que el problema no puede resolverse solamente recuperando la tranquilidad emocional del banquete.

Daniel 5:7 north

El rey ofrece honores para obtener una interpretación

Belsasar convoca a sus expertos y promete un rango elevado a quien lea y explique la inscripción.

Explicación del versículo

El grito fuerte expresa la urgencia que ha reemplazado a la seguridad festiva. Encantadores, caldeos y adivinos son llamados como recursos de la corte. La demanda tiene dos partes: leer la escritura y dar a conocer su interpretación. El conocimiento requerido no se reduce a pronunciar sonidos; debe explicar qué significa el mensaje para el rey.

La púrpura y el collar de oro son señales visibles de honor. El tercer lugar en el reino añade autoridad al beneficio material. La promesa suele relacionarse con la posición de Nabónido y de Belsasar, su hijo que ejercía gobierno: el siguiente rango disponible sería el tercero. El capítulo no describe por completo esa estructura política, de modo que la relación histórica ayuda a entender la oferta sin convertirla en un organigrama explícito del versículo.

La escena recuerda las recompensas prometidas por Nabucodonosor en el capítulo 2. Los reyes pueden distribuir bienes y cargos, pero no fabricar con ellos la revelación. La oferta mostrará también el carácter de Daniel cuando se niegue a hacer depender la verdad de un premio.

El desenlace volverá irónico el valor del rango prometido. Un lugar alto dentro de un reino que termina esa noche no proporciona seguridad duradera. El lector es preparado para distinguir el honor que un rey puede conceder y el juicio del Dios que decide sobre ese mismo reino.

Daniel 5:8 north

La corte no puede convertir la escritura en una respuesta segura

Los sabios reunidos fracasan tanto en la lectura como en la interpretación que el rey exige.

Explicación del versículo

El fracaso retoma un motivo de los capítulos anteriores: la concentración de especialistas no garantiza acceso al mensaje de Dios. Aquí hay una inscripción visible, y aun así no pueden leerla de manera que proporcione al rey la comprensión requerida. La autoridad del texto no queda sometida a su prestigio profesional.

El relato no explica por qué no pudieron leer. No describe un alfabeto extraño, una disposición de letras en columnas o una falta específica de vocales. Es posible formular hipótesis sobre la dificultad, pero ninguna debe presentarse como un dato narrado. Lo cierto es que la corte no ofrece la lectura y explicación que Belsasar busca.

La unión de lectura e interpretación es importante. Las palabras que Daniel expondrá contienen relaciones entre términos y acciones de juicio. Reconocer vocablos aislados no basta para decidir su sentido en esta ocasión. El capítulo mantendrá el mensaje unido a la conducta del rey y a la soberanía de Dios, evitando que parezca un acertijo independiente de la vida moral.

La insuficiencia de los expertos abre espacio para recordar a Daniel. La solución no llegará mediante una oferta más generosa, sino a través del siervo que reconoce al Altísimo y no necesita que la verdad sea conveniente para conservar su valor.

Daniel 5:9 north

La falta de respuesta agrava el temor del banquete

Belsasar se aterroriza aún más y sus nobles comparten la perplejidad.

Explicación del versículo

El temor del versículo 6 se intensifica después del fracaso de los sabios. La convocatoria y las recompensas no han devuelto control al rey. El cambio del rostro hace visible que la crisis continúa, mientras la confusión alcanza también a quienes habían participado de su celebración.

Los nobles pasan de formar una audiencia prestigiosa a compartir una incapacidad. Su cantidad y posición no producen una respuesta. La escena deshace la ilusión de que rodearse de personas influyentes baste para mantener seguridad ante Dios. El poder aparece como una comunidad de dependencia que no siempre reconoce su propia fragilidad.

La perplejidad prepara la entrada de la reina. El recuerdo de la historia anterior se convertirá en una ayuda concreta cuando los recursos inmediatos han fallado. No se introduce una nueva técnica de adivinación, sino la memoria de alguien en quien se había reconocido un don de discernimiento.

El aumento de la angustia tampoco sustituye una respuesta moral. Daniel no llegará solamente para tranquilizar al rey, sino para explicar por qué ha aparecido la escritura. La resolución de la crisis exigirá mirar la conducta de Belsasar y la autoridad del Señor, además de descifrar unas palabras.

Daniel 5:10 north

La memoria de la corte ofrece un camino en medio del desconcierto

La reina entra y recuerda una capacidad que el rey no ha utilizado todavía.

Explicación del versículo

La reina llega al oír la agitación del rey y de los nobles. Como las esposas y concubinas ya aparecían entre los participantes del banquete, se ha entendido que podría tratarse de una reina madre u otra figura de rango mayor. El texto no da su nombre ni establece con precisión su parentesco. No permite identificarla con una mujer histórica concreta como si esa identificación fuera segura.

Su saludo mantiene el protocolo real y su exhortación procura contener el temor. No niega la aparición de la escritura ni ofrece una solución sin fundamento. Enseguida recordará a Daniel y su servicio durante el tiempo de Nabucodonosor. Su intervención aporta memoria donde la corte presente solo encuentra perplejidad.

El contraste entre su serenidad y la agitación del salón no significa que posea por sí misma la interpretación. Su función es señalar a quien puede darla a conocer. La ayuda toma una forma práctica: reconocer un recurso verdadero que el rey no ha considerado y proponer que se lo llame.

El episodio muestra el valor de recordar la acción de Dios en la historia. Esa memoria puede orientar una decisión urgente, aunque quien la comunica utilice todavía el lenguaje religioso de su entorno. Para Belsasar, sin embargo, recordar no bastará: Daniel le hará ver que ya sabía lo que debía haber producido humildad.

Daniel 5:11 north

La reina recuerda un discernimiento reconocido en otro reinado

Daniel es presentado como alguien cuya capacidad ya había sido probada en tiempos de Nabucodonosor.

Explicación del versículo

«Hay un hombre en tu reino» señala que la ayuda no necesita venir de una corte distante. Daniel está dentro del ámbito gobernado por Belsasar, aunque no haya sido convocado con los primeros expertos. La memoria de la reina recupera su servicio anterior y explica por qué merece ser escuchado en la crisis presente.

Luz, inteligencia y sabiduría describen una capacidad de aclarar lo que otros no comprenden. La comparación con la sabiduría de los dioses y la expresión «espíritu de los dioses santos» pertenecen a su marco religioso. El lector no necesita adoptar una pluralidad de dioses para entender el testimonio. Desde el capítulo 1 sabe que el Dios verdadero concedió conocimiento a Daniel.

La repetición de Nabucodonosor como «tu padre» insiste en la continuidad de autoridad y memoria real. Ese lenguaje puede incluir la condición de predecesor, según el contexto explicado al comienzo del capítulo. La reina no ofrece aquí una genealogía completa. Recuerda una decisión pública: aquel rey había puesto a Daniel sobre los especialistas de la corte.

El nombramiento es evidencia de un reconocimiento previo, pero no la fuente del don. La capacidad de Daniel no nació cuando recibió un título ni desapareció porque el nuevo monarca no lo haya usado todavía. La historia recordada prepara una confrontación más profunda: Belsasar debe escuchar lo que su reino ya tenía motivos para conocer acerca del Altísimo.

Daniel 5:12 north

Un espíritu extraordinario al servicio de la comprensión

La reina describe las capacidades de Daniel y propone llamarlo para explicar la escritura.

Explicación del versículo

La enumeración reúne conocimiento, inteligencia, interpretación de sueños, explicación de enigmas y solución de dificultades. El lenguaje no transforma a Daniel en un ser de otra naturaleza. Describe un discernimiento excepcional que se ha manifestado en tareas concretas. El don del Señor se reconoce por la claridad que ha aportado a situaciones reales.

«Resolver dificultades» traduce una expresión aramea relacionada con desatar nudos: מְשָׁרֵא קִטְרִין, meshare qitrín. La imagen ayuda a comprender una cuestión enredada que necesita ser aclarada. No afirma aquí que Daniel practique conjuros para deshacer ataduras mágicas. Dentro del discurso, la expresión se une a interpretar y explicar.

La reina da el nombre Daniel y recuerda que Nabucodonosor lo llamó Beltsasar. La correspondencia vuelve a distinguir al intérprete del rey Belsasar. El cambio de nombre impuesto por la corte no anuló la identidad ni la fuente de su sabiduría. El relato conservará ambas designaciones sin confundir sus papeles.

La recomendación termina en una acción: que lo llamen. La memoria no queda como admiración nostálgica de otro reinado; orienta la respuesta a una necesidad presente. Daniel será convocado, pero su intervención irá más allá de lo que la reina promete: explicará la inscripción y expondrá la responsabilidad moral del anfitrión.

Daniel 5:13 north

El exiliado de Judá vuelve a hablar ante un trono

Belsasar identifica a Daniel por su procedencia antes de pedirle la interpretación.

Explicación del versículo

Daniel es llevado ante el rey. La entrada recuerda su comparecencia ante Nabucodonosor, pero el contexto ha cambiado: la revelación ahora adopta la forma de una inscripción y el anuncio no terminará con una prolongada oportunidad de aprendizaje para el monarca. El banquete está cerca de su desenlace.

La pregunta lo identifica como uno de los exiliados de Judá. Su historia de desarraigo sigue siendo relevante aun después de años de servicio y reconocimiento. La corte puede nombrarlo por su origen subordinado, pero el Dios al que pertenece no está subordinado al poder babilónico. La respuesta que necesita el rey vuelve a llegar mediante alguien del pueblo vencido.

La referencia a Nabucodonosor como «mi padre» mantiene el lenguaje de continuidad real. No exige que Daniel haya llegado a Babilonia bajo el padre biológico inmediato de Belsasar. El capítulo relaciona al gobernante actual con la historia moral de su predecesor: ha heredado una posición y conoce una advertencia que no ha querido aceptar.

La pregunta por la identidad no demuestra por sí sola un insulto deliberado. Sí coloca frente a frente al anfitrión poderoso y al exiliado que debe comunicar la palabra de Dios. El contraste de rango hará más clara la libertad con la que Daniel hablará, sin necesitar que el rey lo convierta en fuente de verdad mediante un honor.

Daniel 5:14 north

La fama del discernimiento llega al rey como una noticia

Belsasar reproduce lo que ha oído sobre Daniel, sin mostrar todavía una comprensión clara de su fuente.

Explicación del versículo

«He oído de ti» sitúa la afirmación en el testimonio recibido. El rey reconoce luz, inteligencia y sabiduría extraordinaria, pero las expresa mediante el «espíritu de los dioses». La frase refleja la interpretación religiosa del entorno real. No es una confesión precisa sobre el Espíritu Santo ni la confirmación de que varias divinidades hayan dado a Daniel su capacidad.

La luz funciona como imagen de comprensión. No se describe un resplandor físico alrededor de Daniel, sino su capacidad de hacer claro un asunto difícil. Esa fama corresponde a las interpretaciones narradas antes, cuyo origen él mismo atribuyó al Dios del cielo. El lector puede reconocer la realidad del don y, al mismo tiempo, distinguirla del vocabulario incompleto con que el rey la explica.

La admiración todavía no equivale a escuchar la verdad. Belsasar espera un servicio capaz de resolver su angustia. Daniel le mostrará que la inscripción está unida a la conducta de su vida y a la memoria de Nabucodonosor. La sabiduría no puede reducirse a una herramienta que el poderoso emplea sin responder al Dios que la concede.

El versículo prepara una pregunta para toda recepción del testimonio: reconocer que alguien entiende no es lo mismo que aceptar el mensaje cuando corrige. El rey está dispuesto a ofrecer honores; tendrá que oír también una palabra que declara el fin de su autoridad.

Daniel 5:15 north

El rey admite que sus recursos no han dado resultado

Belsasar informa a Daniel de la incapacidad de los sabios para leer y explicar la escritura.

Explicación del versículo

La narración ya mostró el fracaso de los expertos; ahora el propio monarca lo reconoce ante Daniel. Esa repetición tiene una función pública: el intérprete no entra como un competidor cualquiera en una discusión todavía abierta, sino ante una necesidad que el aparato habitual de la corte no ha podido satisfacer.

Leer y dar a conocer la interpretación aparecen nuevamente unidos. El rey necesita saber qué afirma la inscripción y qué implica para él. La dificultad no queda definida por el relato como ignorancia de un alfabeto específico. El resultado seguro es que los sabios no han comunicado el sentido requerido.

El reconocimiento de insuficiencia puede abrir una puerta a la humildad, pero no la produce automáticamente. Belsasar seguirá formulando su petición en términos de capacidad y recompensa. Daniel llevará la conversación hacia la dependencia de Dios y la responsabilidad de haberlo deshonrado.

La escena conserva la libertad de la palabra divina frente a las instituciones. Los títulos de los expertos y el poder del rey no pueden decidir de antemano lo que la escritura debe significar. La interpretación será verdadera aunque no sea conveniente para quien controla la sala del banquete.

Daniel 5:16 north

Una oferta de prestigio ante una palabra que no se puede comprar

Belsasar repite la promesa de honores y gobierno para quien explique la inscripción.

Explicación del versículo

El rey relaciona la fama de Daniel con la tarea urgente que tiene delante. Ha oído que interpreta y resuelve dificultades, y le ofrece las mismas recompensas anunciadas a los sabios. La púrpura, el collar de oro y el tercer puesto muestran cuánto está dispuesto a conceder para recuperar comprensión y seguridad.

La condición es «si puedes». Belsasar contempla todavía a Daniel desde el campo de las capacidades que podría premiar. El relato ha establecido, en cambio, que la revelación pertenece a Dios y no queda sujeta al mercado de honores de la corte. La respuesta del intérprete aclarará esa diferencia antes de leer las palabras de la pared.

La oferta también contiene una ironía que el rey ignora. Promete autoridad dentro de un reino al que la inscripción declara terminado. Puede distribuir símbolos de grandeza, pero no asegurar cuánto durarán. El valor del don real queda limitado por el juicio que el mismo rey está a punto de escuchar.

Daniel no necesitará negociar una recompensa mayor ni suavizar el mensaje para merecer la prometida. Su libertad al responder mostrará que servir con verdad no consiste en acomodar la palabra de Dios a los intereses del poderoso. La fidelidad al Dador debe preceder a cualquier beneficio que el oyente pueda ofrecer.

Daniel 5:17 north

Daniel separa el servicio de la recompensa

El intérprete rechaza que los regalos definan su respuesta y se dispone a comunicar la verdad.

Explicación del versículo

«Quédate con tus regalos» rompe la lógica de la oferta. Daniel no está vendiendo una interpretación conveniente ni necesita que Belsasar lo engrandezca para poder hablar. La negativa hace pública su independencia respecto de las recompensas antes de anunciar un juicio que el rey no desea recibir.

El rechazo no termina en silencio o desprecio por la necesidad del monarca. «Sin embargo» introduce su disposición a leer y explicar. Daniel servirá, pero la verdad de lo que diga no dependerá de un intercambio. La distinción entre beneficio y responsabilidad permite comprender el carácter del testimonio.

En el capítulo 2 había recibido honores después de atribuir la revelación a Dios. Aquí responde a una oferta dentro de un banquete de profanación y ante un reino que será juzgado. La diferencia de situación impide convertir este versículo en una prohibición universal de recibir cualquier reconocimiento. El punto es que la palabra divina no puede ser comprada ni condicionada.

Antes de descifrar la inscripción, Daniel expondrá la historia de Nabucodonosor y la culpa de Belsasar. La respuesta no se limitará a un acertijo lingüístico. Su libertad frente al premio lo capacita para decir con claridad aquello que los símbolos de honor no pueden corregir: el rey ha deshonrado al Dios que sostiene su vida.

Daniel 5:18 north

La historia comienza con lo que Dios dio

Daniel recuerda que la grandeza de Nabucodonosor procedía del Altísimo.

Explicación del versículo

La explicación de la inscripción empieza mirando al reinado anterior. Esa elección no es una demora irrelevante: el juicio de Belsasar se relaciona con una historia conocida que debió enseñarle humildad. Daniel nombra el origen de la autoridad antes de señalar la culpa de quien la ejerce ahora.

Reino, grandeza, gloria y esplendor forman una acumulación de bienes recibidos. La condición del conquistador no lo hacía independiente de Dios. El mismo Señor que entregó a Judá en sus manos fue quien le concedió el dominio. La derrota del pueblo de Dios nunca significó que el rey babilónico quedara por encima del Altísimo.

La referencia «tu padre» mantiene la continuidad real y moral que el capítulo subraya, sin exigir una paternidad biológica inmediata. Belsasar pertenece a un ámbito de autoridad que conserva memoria de Nabucodonosor. La responsabilidad que pronto se le atribuirá no depende de conocer cada detalle de una genealogía, sino de saber lo ocurrido y no haber respondido.

La historia prepara una distinción esencial: recibir grandeza de Dios no es recibir permiso para la soberbia. El don lleva consigo dependencia y responsabilidad. Belsasar ha usado precisamente los bienes de su posición para una exaltación contra el Señor del cielo, y la inscripción pondrá fin a esa pretensión.

Daniel 5:19 north

La amplitud del poder recibido no lo vuelve moralmente absoluto

Daniel describe la capacidad de Nabucodonosor para decidir sobre vidas y posiciones.

Explicación del versículo

Pueblos, naciones y lenguas temían al rey por la grandeza que Dios le había dado. La fórmula recuerda el alcance internacional de las escenas anteriores. Su autoridad tenía efectos reales: podía ordenar muerte o vida, exaltación o humillación. La enumeración no presenta un poder meramente ceremonial.

La repetición «a quien quería» muestra cómo su voluntad afectaba el destino de otros. El texto describe esa capacidad, pero no declara justa cada una de sus decisiones. El libro ya narró decretos violentos e injustos. Que Dios permita una autoridad no convierte sus abusos en expresiones de la justicia divina.

El contraste con el versículo siguiente es intencional. Quien podía humillar a otros será humillado; quien disponía de posiciones perderá la suya. La simetría no hace equivalentes al rey y a Dios. Muestra que la capacidad humana de mandar sigue bajo una autoridad capaz de exigir cuentas a quien la ejerce.

Para Belsasar, recordar esa grandeza debía impedir una falsa conclusión sobre su propia seguridad. Heredar el lugar de un poderoso no elimina su dependencia del Altísimo. La historia no es un monumento a la fuerza de la dinastía, sino una advertencia acerca del uso soberbio de un poder recibido.

Daniel 5:20 north

La soberbia endurece el corazón y precede a la pérdida de gloria

Nabucodonosor fue depuesto cuando convirtió la grandeza recibida en arrogancia.

Explicación del versículo

El «pero» marca el giro dentro de la historia recordada. La grandeza dada por Dios no preservó al rey cuando su corazón se enalteció y su espíritu se endureció. Corazón y espíritu describen aquí su disposición interior y su manera de responder; no designan al Espíritu Santo ni una fuerza externa que lo exima de responsabilidad.

La dureza expresa una soberbia que ya no recibe con humildad la verdad. El capítulo 4 había mostrado un sueño, una interpretación y un consejo de justicia. El rey terminó atribuyéndose la gloria de Babilonia. Daniel resume esa trayectoria para mostrar que el juicio no fue una desgracia sin relación con la conducta.

Ser depuesto del trono y perder la gloria invierte las acciones que él ejercía sobre otros. Su poder no podía garantizar su propia permanencia. El Señor no necesitó demostrar que Nabucodonosor nunca había sido grande; retiró los bienes de cuya fuente se había olvidado.

La aplicación a Belsasar está a punto de hacerse explícita. La memoria de una caída conocida no produce fruto si se convierte solo en una historia sobre otro. El gobernante actual debe reconocer que puede repetir la misma arrogancia incluso después de haber recibido una advertencia mediante el ejemplo de su predecesor.

Daniel 5:21 north

La pérdida de la grandeza enseñó al rey quién gobierna

Daniel resume la humillación y el reconocimiento de Nabucodonosor para confrontar a Belsasar.

Explicación del versículo

La expulsión de entre los hombres, la vida con animales, el alimento de hierba y el rocío recuerdan el capítulo anterior. La mención de los asnos salvajes precisa aquí la condición de apartamiento del ámbito humano. El rey que ordenaba una corte quedó viviendo de un modo incompatible con el esplendor que se atribuía.

El corazón semejante al de los animales describe la alteración de entendimiento y conducta que el relato relaciona con esa experiencia. No afirma que dejara de ser una persona o que su cuerpo cambiara de especie. La historia narrada incluye un regreso de la razón y una restauración, de manera que la humillación no borra su identidad humana.

«Hasta que reconoció» señala el propósito cumplido. El Altísimo gobierna el reino humano y coloca sobre él a quien quiere. La grandeza real no se explica como una propiedad que Nabucodonosor haya producido desde la nada; depende de un Dador que puede quitarla y devolverla. Ese reconocimiento había llegado a expresarse públicamente en alabanza.

Daniel no recuerda el sufrimiento para burlarse del rey ausente. Lo utiliza como una advertencia misericordiosa que Belsasar ya conocía. La historia debe producir humildad en el presente, no solo curiosidad por la desgracia de otro. El versículo siguiente hará explícito que el problema del anfitrión no es falta de información, sino negativa a responder a lo sabido.

Daniel 5:22 north

Saber la historia no es lo mismo que humillarse ante Dios

Belsasar es responsabilizado por no responder a una advertencia que conocía.

Explicación del versículo

«Y tú» cambia el foco desde Nabucodonosor al rey presente. Daniel deja de narrar el caso anterior y formula una acusación directa. La relación de continuidad real no sirve como privilegio que proteja a Belsasar; aumenta el peso de la memoria que tenía a su alcance.

La falta señalada es no haber humillado su corazón. El término no exige que se desprecie como persona ni que abandone toda responsabilidad de gobierno. Pide reconocer su condición de criatura y ejercer lo recibido bajo la autoridad de Dios. El banquete ha mostrado la orientación contraria: usar el poder para deshonrar al Señor del cielo.

«Aunque sabías todo esto» es decisivo para comprender la justicia del juicio. La comparación con Nabucodonosor no trata de establecer que Belsasar tenga idénticas circunstancias o capacidades. Señala que disponía de una advertencia suficiente acerca del orgullo y no la recibió. La revelación de Dios no se vuelve inútil porque alguien conozca sus palabras sin obedecerlas.

El versículo llama a evaluar la relación entre memoria y respuesta. Recordar testimonios, reconocer un don en otros o pertenecer a una historia religiosa no sustituye la humildad personal. Daniel anunciará el fin de un poder que ha convertido conocimiento recibido en una verdad que puede ignorar a voluntad.

Daniel 5:23 north

El rey deshonra a quien sostiene su propio aliento

Daniel reúne la profanación, la idolatría y el olvido de Dios como una exaltación contra el Señor del cielo.

Explicación del versículo

La acusación empieza por su orientación profunda: Belsasar se ha exaltado contra el Señor del cielo. El uso de los vasos no es un detalle aislado de etiqueta. Él y su entorno han empleado lo dedicado a Dios mientras alaban a otros dioses. Su conducta expresa una pretensión de disponer de lo sagrado sin rendir cuentas a su Señor.

La lista de materiales vuelve seguida de una negación: no ven, no oyen ni saben. La crítica no consiste en que un metal sea de poco valor, sino en que una obra fabricada carece de la vida y del conocimiento que se le atribuyen mediante el culto. El Dios verdadero, en cambio, conoce al rey y comunica una palabra que ningún ídolo de la fiesta puede interpretar o impedir.

El aliento del rey está en su mano. El arameo נִשְׁמְתָךְ, nishmetáj, «tu aliento», señala la vida misma que Belsasar no puede sostener independientemente. Sus caminos también pertenecen a Dios: no posee una zona autónoma donde su conducta quede fuera del gobierno del Señor. El contraste es radical entre honrar materiales sin vida y no honrar al Dador de la vida.

Hechos 17:24–28 desarrolla la misma dependencia del Creador que da vida y aliento a todos. La relación no identifica a las criaturas con Dios ni convierte a cada persona en parte de su divinidad. Confiesa que vivimos por su don y debemos buscarlo, en vez de representar al Señor mediante una obra de nuestras manos.

La acusación llega al centro del juicio: no es ignorancia involuntaria, sino una deshonra ejercida con conocimiento. La posibilidad de celebrar, mandar y respirar no prueba que el rey sea su propio dueño. El mensaje de la pared hará visible el límite de esa pretensión.

Daniel 5:24 north

La escritura tiene una causa moral y una fuente divina

Daniel identifica al Señor como quien envió la mano y trazó el mensaje.

Explicación del versículo

«Por eso» une la aparición con la conducta que acaba de describirse. La escritura no es un fenómeno aislado para satisfacer curiosidad por lo extraordinario. Responde a una exaltación contra Dios, a la profanación de los vasos y al desprecio del Dador de la vida. Su interpretación debe conservar esa relación moral.

La mano fue enviada «desde su presencia». La frase atribuye la intervención a Dios sin presentar una descripción completa de su forma. El rey había visto una manifestación limitada que escribe; Daniel ahora explica su procedencia. Lo visible en el palacio es instrumento de una autoridad que supera al palacio.

La oración pasiva sobre la inscripción mantiene el mensaje como algo recibido. Belsasar no lo ha redactado ni puede cambiarlo mediante su posición. El mismo principio vale para Daniel: su tarea será comunicar lo que ha sido escrito, no inventar una salida agradable a cambio de los honores ofrecidos.

La declaración prepara la lectura de las palabras. El relato ha establecido su fuente antes de descifrarlas y su causa antes de aplicar sus juegos de sentido. De ese modo, contar, pesar y dividir no serán símbolos disponibles para cualquier uso, sino expresiones de un juicio concreto sobre el reino y su gobernante.

Daniel 5:25 north

Cuatro palabras anuncian un juicio completo

La inscripción conserva la repetición de Mené y termina con Tequel y Parsín.

Explicación del versículo

Daniel lee el texto: מְנֵא מְנֵא תְּקֵל וּפַרְסִין, mené mené teqél ufarsín. La forma inicial de la última palabra incluye la conjunción «y». La repetición de Mené pertenece a la inscripción conservada por el relato y no debe suprimirse como si fuera un error accidental.

Los versículos siguientes relacionan estas palabras con contar, pesar y dividir. El sentido no queda reducido a una traducción de vocabulario aislado: Dios ha evaluado un reino, al rey le falta lo que debía mostrar y el dominio será entregado a otros. La lectura adquiere su fuerza dentro de la acusación de soberbia y profanación que Daniel acaba de exponer.

Parsín aparece en plural; al explicarlo, Daniel empleará la forma singular Perés. Esa relación gramatical y sonora permite seguir el mismo término a través de la lectura y de su aplicación. No se trata de sustituir arbitrariamente una palabra por otra sin conexión.

La concisión de la inscripción contrasta con la abundancia del banquete y de las promesas del rey. Pocas palabras bastan para declarar un límite que las riquezas no pueden modificar. La autoridad del mensaje depende de quien lo envía, no del volumen de la proclamación ni del prestigio de sus oyentes.

Daniel 5:26 north

Mené: el tiempo del reino tiene un término fijado por Dios

La primera palabra se explica como el acto de contar un dominio y ponerle fin.

Explicación del versículo

Daniel relaciona מְנֵא, mené, con el verbo מְנָה, mená, «contó». La explicación da el sujeto que la inscripción breve no desarrollaba: Dios ha contado el reino de Belsasar. Su duración no es una reserva inagotable de tiempo que el monarca pueda disponer a voluntad.

«Le ha puesto fin» lleva el cómputo a su conclusión. No se trata de que Dios recién descubra cuántos años han pasado, sino de una determinación de límite. El rey celebraba como si sus recursos aseguraran el futuro; el mensaje declara que su dominio ya ha llegado al término dispuesto.

La sentencia responde al olvido del Señor que sostiene su aliento. El Dios que establece reyes también puede terminar una etapa de gobierno. La palabra no presenta un cálculo que el lector deba repetir con números ocultos para descubrir el fin de otros reinos. Su aplicación aquí ha sido dada de manera concreta a Belsasar.

La repetición de Mené en la inscripción refuerza la solemnidad del anuncio; Daniel no asigna a cada aparición un reino distinto. La interpretación permanece unida a la soberbia del rey presente y al desenlace que se narrará esa noche. Contar el tiempo del poder revela que ninguna celebración puede convertirlo en eterno.

Daniel 5:27 north

Tequel: el rey no satisface el juicio de Dios

La imagen de una balanza expresa una evaluación que el prestigio del banquete no puede alterar.

Explicación del versículo

La explicación relaciona תְּקֵל, teqél, con ser pesado. «Has sido pesado» dirige la sentencia a Belsasar, mientras que el versículo anterior hablaba de su reino. El rey no queda escondido detrás de una institución abstracta: su conducta personal ha sido confrontada y encontrada falto.

La balanza utiliza una imagen de evaluación. Oro, nobles y títulos no constituyen el peso que puede justificarlo. El contexto ya ha nombrado su falta: no humilló el corazón a pesar de conocer lo ocurrido a Nabucodonosor, profanó lo dedicado a Dios y no honró a quien sostiene su vida. La sentencia no depende de una comparación caprichosa con otro gobernante.

La forma pasiva implica el juicio de Dios dentro de la explicación de Daniel. No se describe un tribunal humano que el rey pueda controlar ni una oportunidad de añadir regalos para inclinar la balanza. La misma oferta de púrpura y collar queda sin poder ante la evaluación divina.

La relación cristiana con este juicio debe comenzar por reconocer la realidad del pecado. Romanos 3:23–26 anuncia que todos pecaron y que la justificación se recibe gratuitamente por la gracia de Dios mediante la redención en Cristo Jesús. La esperanza no es acumular mérito para comprar un veredicto, sino acudir al único Salvador cuya obra manifiesta la justicia y la misericordia de Dios.

Daniel 5:28 north

Perés: el dominio pasa a manos de otros

La última palabra relaciona división y entrega del reino a medos y persas.

Explicación del versículo

Daniel emplea el singular פְּרֵס, perés, relacionado con el plural Parsín de la inscripción. Lo asocia a פְּרִיסַת, perisát, «ha sido dividido». La explicación añade la entrega a medos y persas. La soberanía que Belsasar pretendía ejercer como propia deja de estar en sus manos.

Existe además una semejanza sonora entre Perés y פָּרָס, Parás, «Persia». El juego verbal forma parte de la fuerza de la interpretación. No es una razón para inventar otros mensajes a partir de cualquier parecido entre palabras; aquí Daniel aplica la inscripción y nombra expresamente a quienes recibirán el dominio.

La mención conjunta de medos y persas no exige que el reino sea partido en dos mitades iguales ni que cada uno reciba una ciudad diferente. El énfasis está en el fin de la autoridad babilónica y su entrega a otro poder. Daniel 8:20 representará a Media y Persia mediante los dos cuernos de un mismo carnero, relación que ayuda a leer el conjunto del libro.

El juicio llega al destino del reino después de evaluar al rey. La historia no termina porque Babilonia careciera de materiales preciosos o de expertos, sino bajo la autoridad de Dios que juzga su soberbia. La transferencia confirma que los reinos humanos tienen duración recibida y no pueden asegurar por sí mismos su permanencia.

Daniel 5:29 north

El honor prometido llega dentro de un reino que termina

Belsasar cumple su oferta a Daniel, pero la recompensa no cambia la sentencia.

Explicación del versículo

La púrpura, el collar y la proclamación del tercer lugar realizan lo anunciado por el rey. Daniel había rechazado que los premios condicionaran su interpretación; ahora el monarca ordena concederlos después de haber oído un mensaje desfavorable. La secuencia muestra que la verdad comunicada no fue fabricada para obtener aprobación.

El texto no reproduce una aceptación verbal de Daniel ni una nueva discusión sobre los regalos. Cuenta la acción ordenada por Belsasar. No es necesario añadir un intento secreto del intérprete de apropiarse del poder ni imaginar que el rey ha alcanzado por ello arrepentimiento. Cumplir una promesa de honor no equivale a humillarse delante del Dios al que ha deshonrado.

La proclamación tiene una ironía narrativa: ofrece un rango dentro de un reino que está a punto de caer. La posición más alta disponible sigue siendo incapaz de otorgar seguridad definitiva. El contraste permite reconocer la fragilidad de la recompensa real sin negar que el honor público sea un acontecimiento efectivo.

El relato no termina en el ascenso de Daniel, como podría hacerlo una historia de éxito cortesano. Pasa inmediatamente a la muerte de Belsasar. La prioridad está en el cumplimiento de la palabra de Dios, no en la acumulación de cargos del siervo que la comunica.

Daniel 5:30 north

El juicio se cumple aquella misma noche

La muerte de Belsasar pone fin a la seguridad que el banquete exhibía.

Explicación del versículo

La frase es breve y definitiva. La noche de la celebración se convierte en la noche de la muerte del rey. El anuncio de que el reino había sido contado y llevado a su fin no queda relegado a un futuro indeterminado. El relato vincula la inscripción, su interpretación y el desenlace inmediato.

El pasaje no identifica a quien lo mata ni describe el procedimiento militar de la toma de Babilonia. No corresponde completar la escena con diálogos, rutas de entrada o maniobras de un río como si fueran detalles narrados aquí. La afirmación segura es la muerte de Belsasar y la transferencia de gobierno que el versículo siguiente presenta.

El título «rey de los caldeos» cierra su historia en el mismo ámbito de poder que parecía sostenerlo. Los invitados, la riqueza y las promesas no pudieron asegurarle otro día. La celebración había tratado lo sagrado como propiedad disponible; el juicio mostró que el anfitrión no disponía de su propio aliento.

La enseñanza de Jesús en Lucas 12:19–21 presenta una relación temática semejante: alguien se considera seguro por sus bienes y esa misma noche debe dejar la vida. Los relatos son distintos, pero ambos cuestionan una confianza que acumula para sí mientras permanece ajena a Dios. La advertencia llama a buscar al Señor antes de convertir el tiempo recibido en una garantía de futuro.

Daniel 5:31 north

Un nuevo gobernante recibe lo que Belsasar no pudo conservar

La transición a Darío el medo confirma el cambio de dominio anunciado por la inscripción.

Explicación del versículo

El verbo «recibió» presenta el reino como algo que pasa a otra mano. Belsasar había ofrecido cargos como si el futuro de su dominio estuviera asegurado; ahora el relato nombra a un nuevo gobernante. La edad aproximada, sesenta y dos años, individualiza a Darío sin explicar por sí sola toda su relación con la conquista de Babilonia.

El texto lo llama «el medo». Su identificación con personajes conocidos por otras noticias históricas sigue siendo discutida. Se ha propuesto que sea una designación relacionada con Ciro o con un gobernante que actuó bajo su autoridad, pero ninguna propuesta debe presentarse como una identidad demostrada por este versículo. Tampoco corresponde confundirlo sin argumento con otros reyes persas llamados Darío. El libro ofrecerá más datos sobre él, sin resolver todos los problemas de la reconstrucción histórica.

El arameo קַבֵּל מַלְכוּתָא, qabbél malkutá, «recibió el reino», no especifica aquí de quién lo recibió en términos administrativos. Por eso no basta el verbo para decidir si gobernó como delegado o bajo otro título. Dentro del argumento del libro, la transferencia confirma que el poder humano no se posee independientemente de Dios.

En la numeración de la NTBT, esta frase cierra el capítulo 5 y prepara el gobierno descrito en el capítulo 6. En otras numeraciones aparece como 6:1. La diferencia es de división y numeración, no de contenido. La nueva etapa pondrá a Daniel ante otra forma de persecución, mostrando que el cambio de soberano no elimina la necesidad de fidelidad.

La historia de Belsasar ha terminado, pero el siervo de Dios continuará. El cierre vuelve a desplazar la confianza desde un trono pasajero hacia el Altísimo, que conoce el tiempo de los reinos y sostiene a su pueblo a través de sus cambios.

edit_note Notas: edición NTBT con estudio completo — BibliaTodo Bible Society

Santa Biblia, Nueva Traducción BibliaTodo (NTBT).
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