Esdras 9 (NTBT) en línea gratis con notas de estudio

Nueva Traducción BibliaTodo (NTBT)

Esdras 9

Oración de confesión de Esdras

1 Cuando terminaron estas cosas, los jefes se acercaron a mí y dijeron: «El pueblo de Israel, los sacerdotes y los levitas no se han separado de los pueblos de las tierras y han seguido sus prácticas abominables: las de los cananeos, hititas, ferezeos, jebuseos, amonitas, moabitas, egipcios y amorreos.   N1

2 Han tomado de sus hijas por esposas para sí y para sus hijos, y el linaje santo se ha mezclado con los pueblos de las tierras. Los jefes y los oficiales han sido los primeros en esta infidelidad».   N2

3 Cuando oí esto, rasgué mi vestido y mi manto, me arranqué pelo de la cabeza y de la barba, y me senté consternado.   N3

4 Se reunieron conmigo todos los que temblaban ante las palabras del Dios de Israel a causa de la infidelidad de los desterrados. Yo permanecí sentado, consternado, hasta la ofrenda de la tarde.   N4

5 A la hora de la ofrenda de la tarde me levanté de mi humillación, con mi vestido y mi manto rasgados. Caí de rodillas y extendí mis manos hacia Jehová, mi Dios,   N5

6 y dije: «Dios mío, estoy demasiado avergonzado y humillado para levantar mi rostro hacia ti, Dios mío, porque nuestras iniquidades se han multiplicado por encima de nuestra cabeza y nuestra culpa ha crecido hasta los cielos.   N6

7 Desde los días de nuestros padres hasta el día de hoy hemos vivido con gran culpa. Por nuestras iniquidades, nosotros, nuestros reyes y nuestros sacerdotes hemos sido entregados en manos de los reyes de las tierras, a espada, a cautiverio, a saqueo y a vergüenza de rostro, como sucede hoy.   N7

8 Ahora, por un breve momento, ha habido favor de parte de Jehová, nuestro Dios, para dejarnos un remanente que ha escapado y darnos una estaca en su lugar santo, a fin de que nuestro Dios ilumine nuestros ojos y nos dé un poco de vida en nuestra esclavitud.   N8

9 Porque somos esclavos, pero nuestro Dios no nos ha abandonado en nuestra esclavitud. Ha extendido hacia nosotros su amor fiel delante de los reyes de Persia, para darnos vida, levantar la casa de nuestro Dios, restaurar sus ruinas y darnos un muro en Judá y en Jerusalén.   N9

10 Y ahora, Dios nuestro, ¿qué diremos después de esto? Hemos abandonado tus mandamientos,   N10

11 que ordenaste por medio de tus siervos los profetas, diciendo: “La tierra en la que entran para poseerla es una tierra impura por la impureza de los pueblos de las tierras, por sus prácticas abominables, con las que la han llenado de un extremo al otro con su impureza.   N11

12 Ahora no den sus hijas a los hijos de ellos ni tomen las hijas de ellos para sus hijos. Jamás busquen su paz ni su bienestar, para que sean fuertes, coman lo bueno de la tierra y la dejen en herencia a sus hijos para siempre”.   N12

13 Después de todo lo que nos ha sobrevenido por nuestras malas obras y por nuestra gran culpa, tú, Dios nuestro, nos has castigado menos de lo que merecían nuestras iniquidades y nos has dado un remanente que ha escapado como este.   N13

14 ¿Volveremos a quebrantar tus mandamientos y a emparentar con los pueblos de estas prácticas abominables? ¿No te enojarías contra nosotros hasta consumirnos, sin que quedara remanente ni quien escape?   N14

15 Jehová, Dios de Israel, tú eres justo, pues hemos quedado como un remanente que ha escapado, como sucede hoy. Aquí estamos delante de ti con nuestra culpa, porque a causa de esto nadie puede permanecer delante de ti».   N15

menu_book Notas de estudio de Esdras 9

Edición NTBT con estudio completo — pasaje por pasaje. Esta es una sección aparte del texto bíblico.

Esdras 9:1 north

Una crisis de fidelidad dentro del pueblo restaurado

Después de las entregas y gestiones del viaje, los jefes informan a Esdras de una desobediencia que alcanza también a sacerdotes y levitas.

Explicación del versículo

El contraste con el capítulo anterior es fuerte: la casa ha recibido recursos y las autoridades han prestado apoyo, pero la comunidad necesita examinar su relación con Dios. El informe no denuncia simplemente que existan vecinos de otro origen. Relaciona la falta de separación con la adopción de «prácticas abominables», y el versículo siguiente precisará las uniones matrimoniales involucradas.

La enumeración reúne nombres conocidos por la ley y la historia de Israel. No reproduce exactamente la lista de siete naciones de Deuteronomio ni ofrece un censo completo de los habitantes de la provincia persa. Sitúa la conducta denunciada dentro de la antigua advertencia contra la idolatría y la contaminación moral.

El contexto del pacto

Deuteronomio 7:3–6 explica el peligro de matrimonios que aparten a Israel del Señor para servir a otros dioses. Ese marco debe orientar la lectura, junto con Esdras 6:21, donde participan quienes se apartan de la impureza de las naciones para buscar a Jehová.

La pertenencia religiosa y familiar tiene un peso concreto en esta comunidad histórica. Leerla fielmente exige tomar en serio su infidelidad sin convertir el pasaje en desprecio de personas por su origen. El problema afecta al pueblo llamado a ser santo, incluidos quienes debían ayudarlo a obedecer.

Esdras 9:2 north

La infidelidad alcanza a los dirigentes

El informe describe matrimonios que comprometen la identidad del pueblo del pacto y señala la responsabilidad de quienes iban delante.

Explicación del versículo

El «linaje santo», hebreo זֶרַע הַקֹּדֶשׁ (zéra‘ haqqódesh), es la descendencia apartada para Dios. La expresión une identidad familiar y consagración dentro de la historia de Israel. Su santidad procede de la elección amorosa del Señor, no de una superioridad biológica, como muestra Deuteronomio 7:6–8.

Los jefes y oficiales han sido los primeros en esta infidelidad. El hebreo מַעַל (má‘al) señala una deslealtad que quebranta una relación recibida. La denuncia no permite que la posición de liderazgo excuse la conducta; la hace especialmente grave por su influencia sobre otros.

Identidad santa y lectura cristiana

La confesión de Rut de pertenecer al pueblo y al Dios de Israel en Rut 1:16–17, y su inclusión en la genealogía de Jesús en Mateo 1:5, impiden convertir la santidad del pueblo en una doctrina de pureza racial. Aquí se denuncia una infidelidad al pacto vinculada con las prácticas de los pueblos mencionados.

El relato tampoco debe trasladarse directamente a una orden de abandonar a un cónyuge no creyente. 1 Corintios 7:12–16 contiene instrucción apostólica específica sobre esos matrimonios. La aplicación cristiana requiere atender ese testimonio y buscar fidelidad a Cristo con responsabilidad hacia la familia.

Esdras 9:3 north

El impacto del informe sobre Esdras

Esdras responde con señales intensas de duelo y queda consternado ante la infidelidad de la comunidad.

Explicación del versículo

Rasgar el vestido y el manto expresa dolor y humillación. Arrancarse pelo de la cabeza y de la barba intensifica la señal de aflicción. El narrador describe la gravedad con que recibe la noticia; no ofrece una ceremonia que todos deban imitar ni presenta el daño corporal como precio para obtener perdón.

Su reacción contrasta con los motivos de gratitud del capítulo anterior. La misma persona que reconoció la buena mano de Dios en el viaje no puede considerar ligera una conducta que desprecia esa misericordia. La restauración visible hace más seria la pregunta por la fidelidad del pueblo.

Del asombro a la confesión

Esdras permanece sentado y consternado. La acción siguiente no será una defensa de su prestigio personal, sino la reunión de quienes reverencian la palabra y la oración ante Dios. El dolor debe leerse dentro de ese movimiento hacia la confesión, no como un fin suficiente en sí mismo.

El pecado necesita ser reconocido con seriedad, pero la reconciliación no depende de cuánto sufrimiento consiga producir una persona. 1 Juan 1:9 vincula la confesión con la fidelidad y justicia de Dios para perdonar y limpiar. En Cristo, la contrición puede abrirse a la esperanza de su gracia sin convertir la intensidad del duelo en un mérito salvador.

Esdras 9:4 north

Reunidos por la reverencia a la palabra

Otros integrantes de la comunidad se acercan a Esdras porque reconocen la seriedad de la desobediencia ante Dios.

Explicación del versículo

«Temblaban ante las palabras» describe reverencia y sensibilidad frente a lo que Dios ha dicho. El centro no es el temor al carácter de Esdras, sino el peso de la instrucción del Dios de Israel. La infidelidad del pueblo que volvió del destierro les produce aflicción porque contradice esa palabra.

La reunión muestra que la respuesta no queda encerrada en la experiencia de un solo dirigente. Hay personas que reconocen la gravedad del asunto y se unen a él. El versículo no identifica a cada participante ni declara que todos estuvieran personalmente implicados en los matrimonios denunciados.

Una reverencia que prepara la oración

Isaías 66:1–2 relaciona el temblor ante la palabra con un espíritu humilde y quebrantado, en contraste con confiar en la grandeza de una casa construida para Dios. La relación resulta pertinente en un pueblo cuyo templo ya ha sido restaurado.

La ofrenda de la tarde marca el tiempo hasta el que Esdras permanece consternado. Después se levantará para orar. La reverencia bíblica no consiste en una emoción aislada ni permite atribuir autoridad divina a cualquier impresión intensa. Se orienta a escuchar lo que Dios ha dicho, confesar la desobediencia y responder conforme a su verdad.

Esdras 9:5 north

La humillación se convierte en súplica

A la hora de la ofrenda de la tarde, Esdras se arrodilla y extiende las manos hacia su Dios.

Explicación del versículo

El momento del culto ofrece el marco para la oración. Esdras se levanta de la postura de aflicción en la que había permanecido, pero conserva las vestiduras rasgadas. El cambio de posición no significa que haya dejado de reconocer la gravedad de lo ocurrido: lleva su dolor a la presencia del Señor.

Las rodillas y las manos extendidas acompañan la súplica. Son gestos corporales de humildad y petición, no una técnica que obligue a Dios a escuchar. El pasaje tampoco establece una única postura válida para toda oración. Su significado procede de la confesión que Esdras está a punto de pronunciar.

Dirigirse a Dios en medio de la culpa

«Jehová, mi Dios» conserva una relación personal dentro del ruego por toda la comunidad. La culpa no se oculta, pero tampoco conduce a Esdras a dejar de hablar con el Señor. La oración reconoce simultáneamente su santidad y la necesidad de acudir a él.

Aplicación editorial

Para el creyente, Hebreos 4:14–16 abre la confianza en Jesucristo, el Sumo Sacerdote compasivo y sin pecado. Puedes acercarte al Padre con humildad porque el Hijo sostiene ese acceso. El Espíritu Santo guía una confesión fiel a la Escritura; no necesitas fabricar una apariencia de angustia para que la gracia sea real.

Esdras 9:6 north

Una culpa que Esdras reconoce como propia de su pueblo

La oración comienza con vergüenza ante Dios y con una confesión expresada en plural.

Explicación del versículo

Esdras habla personalmente a «Dios mío», pero dice «nuestras iniquidades» y «nuestra culpa». Se identifica con la comunidad cuya desobediencia lo aflige. Esa solidaridad no afirma que él hubiera cometido cada una de las conductas denunciadas; expresa su pertenencia al pueblo y su responsabilidad al interceder por él.

Las imágenes de una culpa por encima de la cabeza y hasta los cielos comunican su magnitud. El pecado no puede minimizarse por haber reconstruido el templo, recibido ofrendas o llegado con éxito a Jerusalén. Ninguno de esos bienes borra lo que la comunidad ha hecho contra su Dios.

Confesar sin justificar

Una forma semejante de oración aparece en Daniel 9:4–11, donde el reconocimiento de la justicia de Dios acompaña la confesión de la culpa colectiva. El que ora no comienza culpando al Señor por las consecuencias ni atribuyendo toda la responsabilidad a personas ajenas a su pueblo.

La vergüenza sincera puede llevar a buscar misericordia. 1 Juan 1:8–10 rechaza la pretensión de no tener pecado y anuncia la fidelidad de Dios para perdonar al que confiesa. El fundamento cristiano de esa esperanza es Jesucristo, el justo y abogado ante el Padre, no la capacidad de presentar una oración suficientemente dolorosa.

Esdras 9:7 north

La historia del destierro reconocida como juicio

Esdras contempla la culpa presente dentro de una larga desobediencia que alcanzó al pueblo y a sus dirigentes.

Explicación del versículo

La espada, el cautiverio, el saqueo y la vergüenza recuerdan la derrota que llevó a Judá al exilio. Reyes y sacerdotes no quedaron al margen de esas consecuencias. El reconocimiento corresponde al relato de 2 Crónicas 36:14–21, donde la infidelidad, el rechazo de las advertencias y la caída de Jerusalén se presentan relacionados.

«Como sucede hoy» muestra que el regreso no ha restaurado toda la condición política anterior. La comunidad vive todavía bajo reyes extranjeros. Esdras reconoce el alivio recibido, pero no describe una independencia que ya se hubiera alcanzado.

El alcance de esta confesión

La oración interpreta una historia concreta bajo las advertencias del pacto. No proporciona una fórmula para atribuir cada sufrimiento de cualquier persona a una falta individual. Jesús rechaza ese razonamiento automático en Juan 9:1–3, y él mismo sufrió sin haber cometido pecado.

1 Pedro 2:21–24 anuncia que Cristo llevó nuestros pecados y se encomendó al que juzga justamente. Esa entrega sostiene una respuesta que puede reconocer la propia culpa sin acusar indiscriminadamente a los afligidos. La seriedad del juicio de Dios y la compasión por quienes sufren deben permanecer unidas.

Esdras 9:8 north

Una estaca de seguridad y un poco de vida

En medio de la confesión, Esdras reconoce la gracia que ha preservado al remanente y le ha permitido volver al lugar del culto.

Explicación del versículo

«Por un breve momento» contrasta la reciente oportunidad de restauración con la larga historia de culpa y sometimiento. El retorno no se presenta como recompensa a un pueblo que ya podía reclamar su inocencia. Es un favor del Señor que ha dejado sobrevivientes y les ha abierto un espacio para vivir delante de él.

La «estaca», hebreo יָתֵד (yatéd), funciona como imagen de un asentamiento firme. Una estaca permite fijar una tienda; aquí expresa la seguridad concedida en relación con el lugar santo. El sentido del pasaje no depende de identificar un objeto particular instalado en el templo.

Los ojos que vuelven a iluminarse

La iluminación de los ojos describe renovación y alivio. Una expresión semejante aparece al recobrar fuerzas Jonatán en 1 Samuel 14:27–29. Esdras reconoce un poco de vida dentro de una condición todavía limitada: la comunidad sigue sometida, pero no ha sido abandonada.

La gracia recibida da una nueva oportunidad de fidelidad. Tito 2:11–14 anuncia que la gracia salvadora manifestada en Jesucristo enseña a renunciar a la impiedad. La misericordia no vuelve indiferente la conducta; hace posible responder al Dios que ha mostrado su bondad.

Esdras 9:9 north

El amor fiel en medio del sometimiento

Esdras reconoce a la vez la servidumbre de su pueblo y el cuidado de Dios mediante el favor de los reyes persas.

Explicación del versículo

«Somos esclavos» expresa la condición dependiente de la comunidad. Haber regresado a Judá no equivale a ejercer soberanía política. La oración no oculta esa limitación, pero declara que Dios no los ha abandonado dentro de ella.

Su amor fiel se ha hecho visible en la posibilidad de levantar su casa, restaurar sus ruinas y recibir protección. El favor de los reyes pertenece a la forma histórica en que han experimentado su ayuda. Su fidelidad supera la continuidad de una dinastía, aunque se sirva de sus decisiones para beneficiar al pueblo.

El sentido del «muro»

El hebreo גָּדֵר (gadér) puede designar un cercado o protección. Aquí se entiende como imagen del amparo recibido en Judá y Jerusalén. No exige afirmar que la muralla urbana narrada posteriormente por Nehemías ya estuviera terminada. Nehemías 1:3 todavía describirá la muralla derribada y las puertas quemadas.

La confesión reconoce así un alivio verdadero sin exagerar el estado alcanzado. Dios puede mostrar misericordia en condiciones que siguen siendo difíciles. Recibir esa ayuda merece gratitud y una respuesta fiel; no permite convertir una mejora de las circunstancias en permiso para abandonar sus mandamientos.

Esdras 9:10 north

La bondad recibida deja sin excusa la desobediencia

Esdras vuelve del recuerdo de la misericordia a la culpa que ha dado origen a su oración.

Explicación del versículo

«Después de esto» recoge lo que acaba de reconocer: supervivencia, retorno, restauración de la casa y amparo bajo los reyes de Persia. La pregunta «¿qué diremos?» no busca una explicación que vuelva inocente al pueblo. Prepara una confesión directa: han abandonado los mandamientos de su Dios.

El contraste es relacional. En el versículo anterior, Dios no los había abandonado; aquí el pueblo reconoce haber dejado su instrucción. La fidelidad del Señor hace más evidente la deslealtad de quienes han recibido su cuidado.

Nombrar lo que debe cambiar

La oración no permanece en una sensación general de fracaso. Los versículos siguientes recordarán el contenido de los mandamientos desobedecidos. La confesión necesita reconocer de qué se trata, pues una pena vaga puede coexistir con la decisión de continuar igual.

Aplicación editorial

La gracia de Jesucristo también produce una respuesta concreta. Tito 2:11–14 une la salvación con una vida que renuncia a la impiedad y busca hacer el bien. Puedes agradecer al Padre su misericordia y permitir que su palabra examine tus decisiones. Confesar no significa sostener una identidad de desesperación, sino dejar de justificar la desobediencia y volver al Señor que ofrece perdón por medio de Cristo.

Esdras 9:11 north

La advertencia que el pueblo había recibido

Esdras recuerda la instrucción divina para mostrar de manera concreta qué ha sido desobedecido.

Explicación del versículo

Las palabras introducidas aquí y continuadas en 9:12 reúnen elementos de la ley; no es necesario buscar toda la oración como una cita idéntica de un solo profeta. Deuteronomio 7:1–6 advierte sobre las naciones y los matrimonios que apartan al pueblo del Señor. Levítico 18:24–30 describe la tierra contaminada por las prácticas de sus habitantes.

«Por medio de tus siervos los profetas» sitúa esa instrucción dentro del testimonio de quienes hablaron de parte de Dios. Moisés pertenece a ese horizonte profético, como muestra Deuteronomio 18:15. La expresión no obliga a inventar un mensaje perdido de un profeta cuyo nombre el relato no da.

La tierra y la conducta de quienes la habitan

La impureza se relaciona aquí con prácticas abominables. Una tierra recibida como buena puede ser contaminada por la conducta humana; su abundancia no vuelve inocentes a sus habitantes. Levítico advierte también a Israel y al extranjero residente que no cometan esas acciones.

La oración aplica esa advertencia a quienes han vuelto a la tierra. Recordar la promesa sin atender la fidelidad sería una lectura incompleta. El favor del regreso llama a escuchar la misma palabra de Dios que las generaciones anteriores habían despreciado.

Esdras 9:12 north

La fidelidad del pacto y el futuro de las familias

La oración recuerda prohibiciones de la ley y las relaciona con la permanencia del pueblo en la tierra recibida.

Explicación del versículo

La prohibición matrimonial corresponde a Deuteronomio 7:3–4, que explica el peligro de ser apartado para servir a otros dioses. La frase sobre no buscar la paz y el bienestar recoge el lenguaje de Deuteronomio 23:3–6 acerca de Amón y Moab y su hostilidad durante el éxodo. Esdras reúne esas advertencias al confesar la infidelidad de la comunidad.

Fortaleza, alimento y herencia describen una vida continuada en la tierra del pacto. La elección de Israel procede del amor de Dios, pero el disfrute de la tierra está unido a la fidelidad que él reclama. La oración mira también a los hijos: las decisiones de una generación afectan a la siguiente.

Leer la severidad dentro de toda la Escritura

La orden sobre la paz es fuerte y no debe ocultarse. Tampoco puede convertirse en hostilidad universal contra cualquier extranjero. Jeremías 29:7 manda a los desterrados buscar la paz de la ciudad babilónica donde viven, y Jesús ordena amar a los enemigos y orar por ellos en Mateo 5:43–48.

La fidelidad cristiana se rige por la enseñanza de Cristo y de sus apóstoles. Para un matrimonio con un cónyuge no creyente, 1 Corintios 7:12–16 ofrece una instrucción específica que impide usar esta escena como una orden indiscriminada de separación. La santidad necesita obediencia al Señor junto con amor y responsabilidad hacia las personas.

Esdras 9:13 north

La supervivencia reconocida como misericordia

Esdras admite que el juicio sufrido no agotó lo que merecía la culpa y agradece que Dios preservara un remanente.

Explicación del versículo

La oración vuelve a las consecuencias de la infidelidad para reconocer un límite misericordioso dentro de ellas. «Menos de lo que merecían» no presenta el pecado como algo pequeño: declara que Dios no ha tratado al pueblo según toda la gravedad de su desobediencia.

La existencia del remanente es parte de ese favor. Los sobrevivientes pueden estar ahora ante el Señor y reconocer lo ocurrido porque no han sido consumidos por completo. Su regreso no prueba que nunca fueran culpables; muestra que el juicio no fue la última palabra sobre su historia.

Una gracia que llama a responder

Lamentaciones 3:22–24 expresa una esperanza semejante en medio de la devastación: las compasiones del Señor no se han agotado. La confesión puede reconocer el dolor real y, a la vez, agradecer la fidelidad que sostiene la vida.

Esdras no usa la misericordia para defender la repetición del pecado. Precisamente porque han sido preservados, la desobediencia presente resulta más grave. En el evangelio, Romanos 6:1–4 rechaza continuar pecando para que abunde la gracia y dirige al creyente a la vida nueva en Cristo. La gratitud por haber sido perdonado encuentra su respuesta en volver al Señor, no en aprovechar su paciencia para seguir alejándose.

Esdras 9:14 north

La gracia recibida hace seria la pregunta por el regreso al pecado

Esdras teme que el remanente repita la infidelidad que ya había llevado al pueblo al juicio.

Explicación del versículo

«¿Volveremos?» enfrenta la contradicción entre haber recibido misericordia y volver a quebrantar los mandamientos. Los matrimonios denunciados se relacionan con pueblos caracterizados aquí por sus prácticas abominables. La preocupación de la oración se concentra en la fidelidad a Dios de una comunidad que ha sido preservada para vivir delante de él.

La segunda pregunta contempla la posibilidad de un juicio que no deje sobrevivientes. Es una apelación angustiada a la gravedad del pecado, no el anuncio de que una destrucción total ya haya sido decretada de manera irrevocable. En Esdras 10:2, la respuesta de la comunidad todavía hablará de esperanza y de la necesidad de actuar.

Tomar en serio el pecado sin negar la esperanza

La supervivencia no debe convertirse en una presunción de impunidad. Pero tampoco corresponde cerrar por cuenta propia la puerta de la misericordia. La oración reconoce que el pueblo no puede sostenerse apelando a sus propios méritos.

Tito 2:11–14 muestra que la gracia de Jesucristo salva y educa para una vida distinta. El Salvador se entregó para redimir y purificar un pueblo dedicado al bien. Esa esperanza permite arrepentirse con seriedad: la santidad importa porque pertenece al Señor que nos rescató, no porque el temor pueda reemplazar su obra salvadora.

Esdras 9:15 north

Ante el Dios justo, sin una defensa propia

La confesión termina reconociendo la justicia de Jehová y la incapacidad del pueblo culpable para justificarse delante de él.

Explicación del versículo

Esdras no acusa a Dios de injusticia. La existencia del remanente demuestra que ha habido misericordia, pero no vuelve inocente su conducta presente. «Aquí estamos» presenta a la comunidad tal como es: preservada y, a la vez, responsable de su desobediencia.

«Nadie puede permanecer delante de ti» expresa que no pueden sostener una pretensión de inocencia frente a su santidad. No significa que sea inútil acudir a él: la propia oración se está pronunciando ante Dios. La confesión abandona la defensa del pecado y reconoce la necesidad de una ayuda que el pueblo no puede darse a sí mismo.

La justicia y la misericordia en Jesucristo

El capítulo deja esa tensión ante el Señor, y el siguiente narrará la respuesta comunitaria. En la plenitud del evangelio, Romanos 3:21–26 anuncia que Dios es justo y justifica al que tiene fe en Jesús. La redención es gratuita por su gracia, mediante la entrega de Cristo.

Aplicación editorial

1 Juan 2:1–2 presenta a Jesucristo, el justo, como abogado ante el Padre y sacrificio por nuestros pecados. Puedes reconocer la culpa sin fingir una justicia propia y acercarte por medio del único Salvador. El arrepentimiento cristiano descansa en su obra suficiente y se abre, bajo la guía del Espíritu Santo, a una respuesta obediente.

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