1 Reyes 15 (NTBT) en línea gratis con notas de estudio

Nueva Traducción BibliaTodo (NTBT)

1 Reyes 15

Reinado de Abiam

1 En el año dieciocho del rey Jeroboam, hijo de Nabat, Abiam comenzó a reinar sobre Judá.   N1

2 Reinó tres años en Jerusalén. Su madre se llamaba Maaca, hija de Abisalom.   N2

3 Siguió todos los pecados que su padre había cometido antes de él. Su corazón no fue íntegro con Jehová su Dios, como lo había sido el corazón de David, su antepasado.   N3

4 Pero por causa de David, Jehová su Dios le dio una lámpara en Jerusalén, levantando a su hijo después de él y manteniendo firme a Jerusalén.   N4

5 Porque David había hecho lo recto ante los ojos de Jehová y durante toda su vida no se había apartado de nada de lo que él le había mandado, salvo en el asunto de Urías, el hitita.   N5

6 Hubo guerra entre Roboam y Jeroboam durante toda su vida.   N6

7 Los demás hechos de Abiam y todo lo que hizo, ¿no están escritos en el libro de las crónicas de los reyes de Judá? Hubo guerra entre Abiam y Jeroboam.   N7

8 Abiam descansó con sus antepasados y lo sepultaron en la Ciudad de David. Su hijo Asa reinó en su lugar.   N8

Reinado de Asa

9 En el año veinte de Jeroboam, rey de Israel, Asa comenzó a reinar como rey de Judá.   N9

10 Reinó cuarenta y un años en Jerusalén. Su abuela se llamaba Maaca, hija de Abisalom.   N10

11 Asa hizo lo recto ante los ojos de Jehová, como David, su antepasado.   N11

12 Expulsó de la tierra a los hombres dedicados a la prostitución ritual y quitó todos los ídolos que habían hecho sus antepasados.   N12

13 También destituyó a su abuela Maaca de su cargo de reina madre, porque había hecho una imagen abominable para Asera. Asa cortó su imagen abominable y la quemó junto al torrente de Cedrón.   N13

14 Sin embargo, los santuarios de las alturas no fueron eliminados. Con todo, el corazón de Asa fue íntegro con Jehová durante toda su vida.   N14

15 Llevó a la casa de Jehová lo que su padre había consagrado y lo que él mismo había consagrado: plata, oro y utensilios.   N15

Alianza de Asa con Ben-adad

16 Hubo guerra entre Asa y Baasa, rey de Israel, durante toda la vida de ambos.   N16

17 Baasa, rey de Israel, subió contra Judá y fortificó Ramá para impedir que nadie saliera del territorio de Asa, rey de Judá, ni entrara en él.   N17

18 Asa tomó toda la plata y el oro que quedaban en los tesoros de la casa de Jehová y en los tesoros del palacio real, y los entregó a sus servidores. El rey Asa los envió a Ben-adad, hijo de Tabrimón, hijo de Hezión, rey de Aram, que residía en Damasco, con este mensaje:   N18

19 «Hay un pacto entre tú y yo, entre mi padre y el tuyo. Te he enviado un regalo de plata y oro. Ve y rompe tu pacto con Baasa, rey de Israel, para que se retire de mí».   N19

20 Ben-adad escuchó al rey Asa y envió a los jefes de sus tropas contra las ciudades de Israel. Atacó Ijón, Dan, Abel-bet-maaca y toda Cinerot, junto con toda la tierra de Neftalí.   N20

21 Cuando Baasa lo oyó, dejó de fortificar Ramá y permaneció en Tirsa.   N21

22 El rey Asa convocó a todo Judá, sin excepción. Se llevaron las piedras y la madera con que Baasa fortificaba Ramá, y con ellas el rey Asa fortificó Geba de Benjamín y Mizpa.   N22

Muerte de Asa

23 Los demás hechos de Asa, todas sus proezas, todo lo que hizo y las ciudades que construyó, ¿no están escritos en el libro de las crónicas de los reyes de Judá? En su vejez enfermó de los pies.   N23

24 Asa descansó con sus antepasados y fue sepultado con ellos en la ciudad de David, su antepasado. Su hijo Josafat reinó en su lugar.   N24

Reinado de Nadab

25 Nadab, hijo de Jeroboam, comenzó a reinar sobre Israel en el segundo año de Asa, rey de Judá, y reinó sobre Israel dos años.   N25

26 Hizo lo malo ante los ojos de Jehová y siguió el camino de su padre y el pecado con el que este había hecho pecar a Israel.   N26

27 Baasa, hijo de Ahías, de la casa de Isacar, conspiró contra él. Baasa lo hirió en Gibetón, que pertenecía a los filisteos, mientras Nadab y todo Israel sitiaban Gibetón.   N27

28 Baasa lo mató en el tercer año de Asa, rey de Judá, y reinó en su lugar.   N28

29 En cuanto comenzó a reinar, mató a toda la casa de Jeroboam. No dejó con vida a nadie de los de Jeroboam, hasta exterminarlos, conforme a la palabra de Jehová que había pronunciado por medio de su servidor Ahías, de Silo.   N29

30 Esto ocurrió por los pecados que Jeroboam había cometido y con los que había hecho pecar a Israel, y por la provocación con que había provocado a ira a Jehová, el Dios de Israel.   N30

31 Los demás hechos de Nadab y todo lo que hizo, ¿no están escritos en el libro de las crónicas de los reyes de Israel?   N31

32 Hubo guerra entre Asa y Baasa, rey de Israel, durante toda la vida de ambos.   N32

Reinado de Baasa

33 En el tercer año de Asa, rey de Judá, Baasa, hijo de Ahías, comenzó a reinar sobre todo Israel en Tirsa. Reinó veinticuatro años.   N33

34 Hizo lo malo ante los ojos de Jehová y siguió el camino de Jeroboam y el pecado con el que este había hecho pecar a Israel.   N34

menu_book Notas de estudio de 1 Reyes 15

Edición NTBT con estudio completo — pasaje por pasaje. Esta es una sección aparte del texto bíblico.

1 Reyes 15:1 north

Abiam sucede a Roboam en Judá

El comienzo del nuevo reinado se sitúa mediante una fecha del reino de Israel, manteniendo relacionadas las dos historias.

Explicación del versículo

Abiam comienza a reinar sobre Judá en el año dieciocho de Jeroboam, hijo de Nabat. El capítulo anterior había cerrado con la muerte de Roboam y la sucesión de su hijo; ahora se presenta el resumen de ese gobierno. El reino de Judá conserva la línea de David, mientras Jeroboam sigue gobernando en el norte.

El nombre «Abiam» corresponde al rey llamado «Abías» en 2 Crónicas 13:1–3. Ese pasaje ofrece el mismo año de comienzo y la misma duración de tres años que aparecerá aquí. Se trata del hijo de Roboam, distinto del hijo de Jeroboam llamado Abías, cuya enfermedad y muerte se narraron en el capítulo 14.

La fecha de un reino sirve para ubicar al gobernante del otro. Esta forma de presentación permite entender que los relatos no describen una serie de reinados completamente consecutivos: las dos líneas son contemporáneas. El gobierno breve de Abiam y el comienzo del de Asa quedarán todavía dentro de los últimos años de Jeroboam. Después de identificar al nuevo rey, la narración atenderá a su familia, su conducta ante Jehová y la continuidad que Dios concede a la casa de David.

Texto relacionado: 2 Crónicas 13:1–22.

1 Reyes 15:2 north

La duración del reinado y la familia materna de Abiam

El breve gobierno de Abiam se enmarca en Jerusalén y se identifica a su madre dentro de la familia real.

Explicación del versículo

Abiam reinó tres años en Jerusalén. El dato resume la duración de su gobierno, no tres años de paz: el versículo 7 recordará la guerra con Jeroboam. La brevedad del reinado contrasta con los cuarenta y un años que se atribuirán a su hijo Asa, pero la evaluación de ambos dependerá de su conducta ante Jehová.

Su madre es Maaca, «hija de Abisalom». 2 Crónicas 11:20–22 la llama hija de Absalón, esposa de Roboam y madre de Abías; también explica que Roboam quiso poner a este hijo al frente de sus hermanos para hacerlo rey. «Abisalom» y «Absalón» son formas del nombre que aparecen en estos pasajes.

La relación familiar presenta una dificultad adicional: 2 Crónicas 13:1–3 nombra a la madre de Abías como Micaías, hija de Uriel de Gabaa. Los textos ofrecen esos datos sin desarrollar aquí todos los enlaces genealógicos. Por eso no corresponde completar una cadena precisa de parentescos como si estuviera expresada en este versículo. El dato claro para el hilo de Reyes es que Maaca es la madre de Abiam y que seguirá teniendo una posición destacada en la corte bajo Asa, hasta la destitución narrada en el versículo 13.

1 Reyes 15:3 north

Un corazón que no fue íntegro con Jehová

Abiam heredó el trono de su padre y también continuó la orientación pecaminosa de su gobierno.

Explicación del versículo

«Siguió todos los pecados que su padre había cometido» remite a Roboam y a la infidelidad descrita en el capítulo anterior. El sur había conservado Jerusalén, pero había levantado santuarios de las alturas, columnas y postes de Asera. La pertenencia a la casa de David no impidió que Abiam diera continuidad a ese camino.

El hebreo שָׁלֵם (shalem), «íntegro» o «entero», caracteriza aquí la disposición del corazón hacia Jehová. La comparación con David se refiere a una lealtad que debe orientar la vida y el gobierno. «Su antepasado» traduce en este contexto el término «padre»: David pertenece a una generación anterior dentro de su linaje.

2 Crónicas 13:10–22 narra que Abías defendió la legitimidad del culto de Judá y que, en una batalla, los de Judá se apoyaron en Jehová y recibieron su ayuda. Ese acontecimiento debe conservarse junto con la evaluación de Reyes. Una intervención favorable en aquella crisis no equivale a declarar íntegro todo el reinado. El resumen de este versículo considera la dirección de la vida de Abiam y la continuidad de los pecados que recibió de su padre.

1 Reyes 15:4 north

La lámpara de David sigue encendida

La continuidad de la dinastía se explica por la fidelidad de Dios a su compromiso con David, aun en medio de un reinado infiel.

Explicación del versículo

La «lámpara», נִיר (nir), representa la permanencia de la casa real en Jerusalén. El mismo versículo desarrolla la imagen: Dios levanta al hijo después de su padre y mantiene firme a la ciudad. En la secuencia inmediata, Asa sucederá a Abiam.

«Por causa de David» da la razón de esa preservación y debe leerse junto con la evaluación desfavorable del versículo anterior. La continuidad concedida a la casa no convierte en recta la conducta de Abiam. 1 Reyes 11:34–39 ya había utilizado la imagen de la lámpara al anunciar que una parte del reino permanecería para la descendencia de David. El fundamento más amplio está en la promesa de 2 Samuel 7:12–16, donde Dios une la continuidad de la casa con la corrección de los descendientes que obren mal.

Aplicación editorial

Afirma tu esperanza en la fidelidad de Dios y recibe su llamado a vivir bajo su señorío. La promesa davídica encuentra su cumplimiento duradero en Jesucristo: el anuncio de Lucas 1:31–33 le atribuye el trono de David y un reino sin fin. Confía en él como tu Señor y Salvador; su fidelidad sostiene tu fe y te llama a responder con obediencia agradecida.

1 Reyes 15:5 north

La fidelidad de David y la gravedad del caso de Urías

El libro mantiene a David como referencia de lealtad y, a la vez, recuerda expresamente uno de sus pecados más graves.

Explicación del versículo

«Lo recto ante los ojos de Jehová» explica la valoración de David que sostiene el argumento del versículo anterior. La mirada de Dios es el criterio del relato. Dentro de la comparación entre reyes, David representa una orientación hacia Jehová que sus descendientes debían seguir.

La excepción «salvo en el asunto de Urías, el hitita» impide convertir esa valoración en una afirmación de impecabilidad. 2 Samuel 11:14–27 cuenta que David dispuso la muerte de Urías mediante una orden a Joab y después tomó como esposa a su viuda. El narrador concluye que lo hecho por David fue malo ante Jehová. 2 Samuel 12:7–14 añade la acusación de Natán, la confesión de David, el perdón anunciado y las consecuencias que alcanzaron a su casa.

Este resumen no pretende reemplazar toda la historia de David por un inventario de sus acciones. Su función es explicar por qué su lealtad sigue siendo una referencia en la evaluación de los reyes, sin ocultar aquel abuso de poder y desprecio de la palabra divina. El bien reconocido en su vida y la severa denuncia de su pecado deben mantenerse juntos. La promesa de Dios no hizo que el daño contra Urías quedara sin nombre ni sin consecuencias.

1 Reyes 15:6 north

La guerra heredada de Roboam y Jeroboam

El resumen recuerda el conflicto de la generación anterior antes de mencionar la guerra del propio Abiam.

Explicación del versículo

El hebreo conservado aquí nombra a רְחַבְעָם (Reḥavam), Roboam, junto a Jeroboam. La NTBT mantiene ese nombre. La oración retoma el conflicto ya señalado al concluir el capítulo 14 y sitúa el gobierno de Abiam dentro de una enemistad que venía desde la división del reino.

La referencia a Roboam aparece dentro del resumen de su hijo, pero el versículo siguiente distingue con claridad a ambos: después de nombrar los demás hechos de Abiam, declara que hubo guerra entre Abiam y Jeroboam. Así se enlazan dos generaciones de la casa de David con el mismo adversario del norte. El cambio de rey en Judá no había puesto fin a la confrontación.

«Durante toda su vida» describe la persistencia de esa relación hostil en el gobierno de Roboam. Es un resumen del conflicto, sin enumerar campañas ni afirmar combate continuo en cada jornada. En el conjunto del relato, esta repetición tiene una función concreta: mostrar que la ruptura de los reinos dejó una guerra que Abiam recibió junto con el trono y que continuó durante su breve reinado.

1 Reyes 15:7 north

Los hechos de Abiam y su guerra con Israel

El cierre del reinado remite a un registro más amplio y destaca la continuidad del conflicto con Jeroboam.

Explicación del versículo

La pregunta «¿no están escritos…?» introduce la remisión habitual al «libro de las crónicas de los reyes de Judá». Reyes reconoce así que su exposición no desarrolla cada actividad de Abiam. Selecciona los datos familiares, la evaluación de su corazón, la preservación de la casa davídica y el marco de guerra en que gobernó.

El registro mencionado por su título no debe identificarse automáticamente con los libros bíblicos de Crónicas. Sin embargo, 2 Crónicas 13:10–22 conserva un relato paralelo de la confrontación con Jeroboam: Judá quedó entre fuerzas enemigas, clamó a Jehová y recibió la victoria. Al cerrar esa historia, Crónicas remite al comentario del profeta Iddo para otros hechos, la conducta y las palabras de Abías.

La última frase de este versículo ya no habla de Roboam, como la anterior, sino de Abiam. La guerra continuó bajo el hijo. La victoria relatada en Crónicas aporta un acontecimiento particular dentro de esa confrontación; la evaluación de Reyes examina el reinado en su conjunto. Ambas perspectivas permiten reconocer la ayuda de Dios en una crisis sin borrar la infidelidad que el resumen atribuye al monarca.

1 Reyes 15:8 north

La muerte de Abiam y la sucesión de Asa

Un nuevo hijo ocupa el trono de Judá, manteniendo la continuidad que el relato acaba de atribuir a la fidelidad de Dios.

Explicación del versículo

Abiam «descansó con sus antepasados» y fue sepultado en la Ciudad de David. La fórmula cierra su vida, y la mención del lugar lo vincula con la casa real a la que pertenecía. Su sepultura y su descendencia no modifican la evaluación de su corazón que se expuso antes.

Asa, su hijo, reina en su lugar. Este es el relevo concreto que da contenido a la lámpara del versículo 4: la línea de David continúa en Jerusalén después de la muerte de Abiam. 2 Crónicas 14:1–6 presenta la misma sucesión y comienza a describir la conducta favorable del nuevo rey.

El tránsito entre padre e hijo también prepara un contraste. Abiam había seguido los pecados recibidos de Roboam; Asa tomará medidas contra cultos que sus antepasados habían establecido. La continuidad de la dinastía no exige repetir la dirección moral de cada gobernante. El libro mantiene unidos el dato familiar y la responsabilidad personal: Asa recibe el reino de su padre, pero su reinado será evaluado por lo que él haga ante Jehová.

1 Reyes 15:9 north

Asa comienza su reinado en Judá

El nuevo gobierno se sitúa todavía durante el reinado de Jeroboam, aunque la historia de este ya haya sido resumida antes.

Explicación del versículo

Asa ocupa el trono de Judá en el año veinte de Jeroboam, rey de Israel. El dato continúa la relación cronológica que abrió el capítulo: Abiam había comenzado en el año dieciocho del mismo gobernante. El paso de padre a hijo ocurre, por tanto, mientras Jeroboam sigue en el poder en el norte.

La narración ya había contado la muerte de Jeroboam al cerrar su resumen en el capítulo 14. Ahora vuelve a un momento anterior para introducir a Asa. Este orden permite completar la historia de un rey y después presentar la de su contemporáneo en el otro reino. Más adelante, la sucesión de Nadab y el ascenso de Baasa serán fechados mediante los primeros años de Asa.

Con este comienzo se abre un reinado mucho más largo que el de Abiam. La importancia de Asa en la exposición no depende solo de esa duración: el libro describirá sus reformas, las decisiones que tomó ante Baasa y el relevo por su hijo Josafat. La referencia inicial a Jeroboam ayuda a ubicar todos esos acontecimientos sin confundir el orden de los relatos con una serie de gobiernos que nunca se superponen.

Textos relacionados: 2 Crónicas 14:1–5; 2 Crónicas 15:16–19.

1 Reyes 15:10 north

Un reinado largo y una abuela influyente

Los datos de Asa combinan la duración de su gobierno con la presencia de Maaca dentro de la corte.

Explicación del versículo

Asa reinó cuarenta y un años en Jerusalén. Esta duración contrasta con los tres años de su padre Abiam y proporciona el marco de una historia que atraviesa varios cambios de gobernante en Israel. Jerusalén permanece como sede de la casa de David.

El hebreo emplea אִמּוֹ (immo), literalmente «su madre». La NTBT dice «su abuela» al expresar el parentesco que resulta de la secuencia familiar: Maaca es madre de Abiam en el versículo 2, y Asa es hijo de Abiam en el versículo 8. La misma mujer sigue ocupando una posición de autoridad en la familia real. Su cargo de reina madre se hará explícito en el versículo 13.

La repetición del nombre prepara un acontecimiento decisivo de la reforma. Asa no solo retirará objetos de culto dispersos por el reino; también actuará contra la imagen de Asera hecha por Maaca y la destituirá de su cargo. Identificarla aquí permite comprender el alcance familiar y político de esa decisión. La continuidad de su influencia en la corte no significará que pueda mantener su práctica religiosa al margen de las medidas del nuevo rey.

1 Reyes 15:11 north

Asa toma una dirección distinta de sus antecesores

La evaluación favorable del nuevo rey prepara la descripción de medidas concretas contra los cultos infieles.

Explicación del versículo

«Hizo lo recto ante los ojos de Jehová» contrasta con la evaluación de Abiam en el versículo 3. El hijo no queda descrito como una repetición inevitable del padre: sus decisiones modifican la orientación religiosa del reino. Los versículos siguientes mostrarán esa diferencia en la expulsión de personas dedicadas a la prostitución ritual, la retirada de ídolos y la destitución de Maaca.

David vuelve a ser la referencia del linaje. La comparación se refiere a la lealtad a Jehová, cuyo lugar no puede ser ocupado por las imágenes que se habían extendido en Judá. El libro acaba de recordar el grave caso de Urías al evaluar a David; del mismo modo, una evaluación favorable de Asa no elimina las limitaciones y faltas que se narrarán en su historia.

Aplicación editorial

Recibe la gracia de Jesucristo como fundamento de una vida que responde a Dios. La historia de tu familia influye en ti, pero no te obliga a perpetuar sus pecados. Efesios 2:8–10 enseña que la salvación es don de Dios, por gracia mediante la fe, y que en Cristo somos creados para buenas obras. Busca su dirección para dar pasos concretos de fidelidad; esas obras serán fruto de la gracia que recibes, no el precio de tu salvación.

1 Reyes 15:12 north

Asa retira personas y objetos del culto infiel

La reforma empieza por prácticas que habían caracterizado la infidelidad de Judá bajo los reyes anteriores.

Explicación del versículo

Los «hombres dedicados a la prostitución ritual» son designados mediante קְדֵשִׁים (qedeshim), plural del término usado en el capítulo anterior para ese personal de culto. 1 Reyes 14:22–24 había presentado su presencia como parte de las abominaciones adoptadas por Judá. La expulsión responde directamente a aquella situación.

El rey también quitó los ídolos hechos por sus antepasados. גִּלֻּלִים (gillulim) es una designación despectiva de esos ídolos. La acción se dirige contra objetos que habían llegado a formar parte de la vida religiosa del reino. Su antigüedad y su vínculo con gobernantes anteriores no les daban legitimidad ante Jehová.

La reforma alcanza así a quienes ejercían funciones en esos cultos y a los objetos que los sostenían. El relato paralelo de 2 Crónicas 14:1–6 añade que Asa mandó a Judá buscar a Jehová y cumplir su ley. La retirada de lo condenado tenía esa orientación positiva: volver a la fidelidad al Dios de sus padres. Reyes precisará después que permanecieron santuarios de las alturas; esa limitación debe conservarse junto con el alcance real de las medidas narradas aquí.

1 Reyes 15:13 north

La reforma alcanza a la reina madre

Asa actúa contra una práctica idolátrica dentro de su propia familia y retira a Maaca de su posición en la corte.

Explicación del versículo

Maaca es la abuela de Asa, identificada antes como madre de Abiam. El cargo del que es destituida se expresa con גְּבִירָה (gevirá), «gran señora», aquí la reina madre. La acción afecta a su rango e influencia en la casa real.

La causa está declarada: había hecho una imagen abominable para Asera. El término מִפְלֶצֶת (mifletset) caracteriza el objeto como algo espantoso o abominable. El pasaje no proporciona los detalles necesarios para reconstruir su forma exacta. Lo identifica por su relación con Asera y por la valoración que merece dentro de la fidelidad debida a Jehová.

Asa corta la imagen y la quema junto al torrente de Cedrón. 2 Crónicas 15:16–19 conserva la misma destitución y añade que la hizo pedazos antes de quemarla. La medida combina la retirada del cargo con la destrucción del objeto de culto. Después de la reforma descrita en el versículo anterior, este caso muestra que la posición familiar de Maaca no la protegió de sus consecuencias. La lealtad que el rey estaba exigiendo al pueblo también alcanzó a una figura prominente de su propia corte.

1 Reyes 15:14 north

Un corazón íntegro en una reforma incompleta

El narrador conserva dos afirmaciones que deben leerse juntas: quedaron santuarios de las alturas y Asa mantuvo su lealtad a Jehová.

Explicación del versículo

«Sin embargo» limita el alcance de la reforma recién descrita. La expulsión del personal de culto, la retirada de ídolos y la destrucción de la imagen de Maaca no significaron que desaparecieran todos los santuarios de las alturas. El libro reconoce un problema que permaneció dentro del panorama religioso.

«Con todo» introduce la evaluación del corazón de Asa. El término שָׁלֵם (shalem), «íntegro», había sido negado a Abiam en el versículo 3. Aquí expresa la orientación de Asa hacia Jehová. La afirmación no equivale a ausencia de toda falta: 2 Crónicas 16:7–10 relata una reprensión por apoyarse en Aram y su reacción injusta contra el vidente Hananí.

Crónicas también conserva distintos alcances de la reforma. 2 Crónicas 14:1–6 describe la retirada de lugares altos y altares en las ciudades de Judá; 2 Crónicas 15:16–19 reconoce después que los lugares altos no fueron quitados de Israel y vuelve a afirmar la integridad de Asa. Estas descripciones permiten reconocer las acciones reales de reforma sin atribuirles una erradicación total. Reyes mantiene esa misma sobriedad: valora favorablemente la lealtad del rey y señala el límite de lo que llegó a cambiar.

1 Reyes 15:15 north

Asa lleva al templo los bienes consagrados

La reforma incluye una acción positiva de dedicación, además de retirar los objetos del culto infiel.

Explicación del versículo

La plata, el oro y los utensilios habían sido consagrados por el padre de Asa y por Asa mismo. El hebreo קָדְשֵׁי (qodshei) designa aquí bienes apartados o dedicados para un uso sagrado. El rey los lleva a la casa de Jehová, el lugar al que esa consagración los destinaba.

La mención de su padre, Abiam, permite distinguir una acción de dedicación de la evaluación general de aquel reinado. El libro había juzgado desfavorablemente su corazón; al mismo tiempo, reconoce que existían bienes consagrados por él. El relato no identifica en este versículo la procedencia de cada objeto ni la ocasión exacta de cada dedicación.

2 Crónicas 15:16–19 presenta el mismo ingreso de plata, oro y utensilios después de la reforma. En Reyes, el dato prepara también una tensión dentro de la historia de Asa: cuando Baasa amenace a Judá, el rey enviará a Ben-adad la plata y el oro que queden en los tesoros del templo y del palacio. La secuencia permite observar tanto el acto de dedicación de este momento como el uso posterior de los recursos ante una crisis política.

1 Reyes 15:16 north

La enemistad entre Asa y Baasa

El relato pasa de las reformas religiosas de Asa a la presión militar ejercida por el reino de Israel.

Explicación del versículo

Baasa aparece como rey de Israel antes de que se cuente su ascenso al trono. El resumen de Asa abarca muchos años y puede mencionar a los gobernantes del norte con quienes se relacionó. Más adelante, el capítulo volverá a los primeros años de Asa para explicar cómo Baasa mató a Nadab y comenzó a reinar.

«Durante toda la vida de ambos» caracteriza la persistencia de la enemistad entre estos dos reyes. No significa que sus reinados tuvieran idéntica duración: Asa reinó cuarenta y un años y Baasa veinticuatro. La frase resume su relación hostil, mientras los versículos siguientes desarrollarán una campaña particular.

2 Crónicas 14:1–6 también recuerda un período inicial de paz en Judá. Ese dato ayuda a entender que los resúmenes de guerra describen el marco de las relaciones entre los reinos, sin exigir una batalla diaria durante cada año de un reinado. La unidad que comienza aquí mostrará cómo Baasa trató de bloquear a Judá, cómo Asa buscó apoyo en Aram y cómo el conflicto se desplazó hacia otras ciudades de Israel. Esa secuencia concreta da contenido a la afirmación general de este versículo.

Texto relacionado: 2 Crónicas 16:1–10.

1 Reyes 15:17 north

Baasa intenta bloquear a Judá desde Ramá

La fortificación de una ciudad se convierte en instrumento para controlar la entrada y la salida del reino de Asa.

Explicación del versículo

Baasa sube contra Judá y fortifica Ramá. El propósito de la obra está expresado: impedir el tránsito desde el territorio de Asa y hacia él. La construcción forma parte de una acción hostil, pues busca someter las comunicaciones del reino rival a la presión del rey de Israel.

Este bloqueo provoca la respuesta de Asa en los versículos siguientes. En lugar de contar primero una batalla entre ambos ejércitos, la narración mostrará un cambio de alianzas: Asa enviará tesoros al rey de Aram para que ataque Israel y obligue a Baasa a abandonar la obra.

Dificultad cronológica

2 Crónicas 16:1–6 relata la misma campaña y la fecha en el año treinta y seis de Asa. Esa fecha presenta una dificultad al compararla con Reyes: Baasa comienza en el tercer año de Asa y reina veinticuatro años, y su hijo Ela ya comienza a reinar en el año veintiséis (1 Reyes 16:6–8). Leídos como años de la misma cuenta, esos datos no encajan de forma directa. Este versículo de Reyes no fecha la campaña, y los pasajes no explican aquí cómo resolver la diferencia. Conviene conservar los datos y distinguir esa dificultad del hilo del episodio, cuya secuencia es clara en ambos relatos.

1 Reyes 15:18 north

Asa envía los tesoros a Ben-adad

El rey responde al bloqueo mediante una misión diplomática financiada con recursos del templo y del palacio.

Explicación del versículo

Asa toma la plata y el oro que quedaban en ambos tesoros y los entrega a sus servidores para enviarlos. El versículo 15 había contado el ingreso de bienes consagrados a la casa de Jehová; ahora esos depósitos aparecen como recurso para resolver la amenaza de Baasa. El relato también había descrito el saqueo de los tesoros durante el reinado de Roboam (1 Reyes 14:25–28). Son momentos distintos de una historia de pérdidas, dedicaciones y uso de las riquezas reales y sagradas.

El destinatario es Ben-adad, hijo de Tabrimón y nieto de Hezión, rey de Aram, con residencia en Damasco. La identificación sitúa la ayuda buscada fuera de los dos reinos israelitas. Los servidores llevan tanto los metales como un mensaje que el versículo siguiente reproduce.

Reyes contará el resultado político de esta iniciativa. El relato paralelo añade su evaluación espiritual: Hananí reprende a Asa por apoyarse en el rey de Aram en vez de apoyarse en Jehová (2 Crónicas 16:7–10). Esa palabra permite distinguir el alivio militar que la operación produjo de la fidelidad que debía orientar al rey. Conseguir que Baasa suspendiera la obra no agotaba la responsabilidad de Asa ante Dios.

1 Reyes 15:19 north

Un presente para cambiar una alianza

Asa invoca acuerdos previos y pide que Ben-adad rompa su pacto con Baasa.

Explicación del versículo

«Hay un pacto entre tú y yo, entre mi padre y el tuyo» presenta el argumento del rey de Judá. El hebreo בְּרִית (berit) significa aquí un pacto o alianza entre gobernantes. Asa apela a una relación que, según su mensaje, alcanza a la generación anterior. La narración no desarrolla las cláusulas ni la fecha de esos acuerdos.

El «regalo» de plata y oro tiene una finalidad explícita. El término שֹׁחַד (shoḥad) designa un presente destinado a obtener una decisión favorable; en esta situación, Asa busca que Ben-adad modifique su lealtad política. La petición es concreta: romper el pacto con Baasa para conseguir que se retire de Judá.

La estrategia depende de introducir un nuevo adversario en el conflicto. Si Aram actúa contra Israel, Baasa tendrá que atender esa amenaza y dejar de concentrarse en el bloqueo de Asa. El versículo siguiente mostrará la aceptación de Ben-adad. La reprensión de 2 Crónicas 16:7–10 permitirá evaluar después esta confianza en el poder de Aram. El relato distingue así lo que Asa logra mediante su propuesta de la pregunta decisiva acerca de en quién se está apoyando.

1 Reyes 15:20 north

Aram ataca las ciudades de Israel

Ben-adad acepta la propuesta de Asa y abre un nuevo frente contra el reino de Baasa.

Explicación del versículo

«Escuchó al rey Asa» significa que Ben-adad atendió su petición y actuó en consecuencia. Envió a los jefes de sus tropas contra ciudades de Israel. La respuesta da forma militar al cambio de alianza solicitado: quien tenía un pacto con Baasa pasa a atacar su territorio.

El relato enumera Ijón, Dan y Abel-bet-maaca, y amplía el alcance hacia Cinerot y la tierra de Neftalí. La lista muestra que la intervención no se dirige a una sola obra de fortificación: alcanza ciudades y una región del reino. Reyes dice que fueron atacadas; no describe aquí el desarrollo ni las pérdidas de cada operación.

2 Crónicas 16:1–6 presenta el mismo movimiento del ejército de Aram y menciona ataques contra ciudades y depósitos de Neftalí. Ese paralelo confirma la función de la ofensiva dentro del episodio. La presión que Baasa ejercía contra Judá encuentra ahora otra presión sobre sus propios dominios. Asa ha obtenido la intervención que buscaba, y el versículo siguiente mostrará el efecto inmediato sobre la construcción de Ramá. El coste de la rivalidad entre los reyes alcanza así a poblaciones de Israel que pasan a ser objetivo de un ejército extranjero.

1 Reyes 15:21 north

Baasa abandona la fortificación de Ramá

La noticia de los ataques de Aram interrumpe el proyecto con que Baasa intentaba bloquear a Judá.

Explicación del versículo

La secuencia causal es directa: Baasa oye lo ocurrido y deja de fortificar Ramá. La intervención de Ben-adad produce el resultado que Asa había buscado al enviar la plata y el oro. La obra que amenazaba las comunicaciones de Judá ya no continúa.

El relato añade que Baasa permaneció en Tirsa. Esa ciudad aparece como sede de su reinado en el versículo 33 y ya había sido el lugar al que regresó la esposa de Jeroboam. La mención permite seguir el desplazamiento del foco: el rey de Israel deja la construcción dirigida contra Judá y queda asociado de nuevo con su residencia real.

El versículo siguiente contará cómo Asa aprovechó la suspensión para retirar los materiales. El texto presenta, por tanto, un éxito concreto de su iniciativa diplomática. La evaluación profética conservada en 2 Crónicas 16:7–10 impide confundir ese resultado con una aprobación de toda la decisión: el rey fue reprendido por haberse apoyado en Aram. La historia puede reconocer que el bloqueo fue frustrado y, a la vez, examinar la confianza que condujo a Asa a buscar esa solución.

1 Reyes 15:22 north

Los materiales de Ramá refuerzan las ciudades de Judá

Asa convierte la obra abandonada por Baasa en recursos para fortificar Geba y Mizpa.

Explicación del versículo

La convocatoria alcanza a todo Judá. La expresión hebrea אֵין נָקִי (en naqi) significa aquí «sin exento»: recalca la amplitud de la movilización para retirar las piedras y la madera. El contexto define su finalidad como una tarea colectiva de transporte vinculada a la defensa del reino.

Los materiales eran los que Baasa empleaba para fortificar Ramá. Retirarlos cumple una doble función dentro del episodio: desmantela el proyecto que había servido para bloquear a Judá y proporciona recursos para las obras de Asa. La amenaza inicial queda materialmente revertida.

El rey fortifica con ellos Geba de Benjamín y Mizpa. La precisión «de Benjamín» identifica a Geba dentro de su territorio, y la mención conjunta muestra que los materiales se distribuyen entre dos ciudades. 2 Crónicas 16:1–6 conserva la misma movilización y el mismo uso de las piedras y la madera. Con esta acción concluye el desarrollo militar inmediato: Baasa deja de construir, Judá retira lo acumulado y Asa refuerza sus propias posiciones. El relato posterior de Crónicas añadirá la reprensión que esa solución política no evitó.

1 Reyes 15:23 north

Los logros de Asa y su enfermedad en la vejez

El cierre del reinado reconoce sus obras de gobierno y añade una limitación personal de sus últimos años.

Explicación del versículo

La remisión a las crónicas de los reyes de Judá abarca los demás hechos de Asa, sus proezas y las ciudades que construyó. La narración de Reyes ha seleccionado sus reformas y la crisis con Baasa, pero reconoce un gobierno con otras actividades y obras. El registro nombrado es la fuente histórica a la que remite el propio pasaje, sin que su título lo identifique automáticamente con los libros bíblicos de Crónicas.

La enfermedad de los pies aparece como un dato de su vejez. Reyes no ofrece un diagnóstico. 2 Crónicas 16:12–14 la sitúa en el año treinta y nueve de su reinado, dice que se agravó y añade una evaluación espiritual: aun enfermo, Asa no buscó a Jehová, sino a los médicos.

El reproche de ese paralelo recae en no buscar a Dios. Convertirlo en una prohibición general de la atención médica excedería lo que afirma el relato; Jesús mismo utiliza la necesidad del médico por parte del enfermo como una realidad reconocida al explicar su llamado a los pecadores (Lucas 5:27–32). El resumen de Asa conserva así sus logros, su fragilidad y la necesidad de una confianza en Jehová que debía acompañarlo también al final de su vida.

Texto relacionado: 2 Crónicas 16:11–14.

1 Reyes 15:24 north

Josafat sucede a Asa

La muerte y sepultura de Asa cierran su prolongado reinado y dan paso a otra generación de la casa de David.

Explicación del versículo

Asa descansa con sus antepasados y es sepultado con ellos en la Ciudad de David. La fórmula señala su muerte y sitúa su entierro dentro del lugar asociado al linaje real. «David, su antepasado» recuerda la casa a la que pertenece, cuyo gobierno en Jerusalén continúa.

2 Crónicas 16:12–14 precisa que Asa murió en el año cuarenta y uno de su reinado y describe los aromas, especias y honores de su sepultura. La sucesión por Josafat se presenta a continuación en 2 Crónicas 17:1–6. Los relatos coinciden en la sepultura de Asa en la Ciudad de David y en el relevo por su hijo. Los honores descritos en Crónicas amplían la presentación de ese final, y la fecha confirma la duración del reinado que Reyes había dado al comienzo.

Su hijo Josafat reina en su lugar. La sucesión familiar mantiene la continuidad anunciada mediante la imagen de la lámpara al comienzo del capítulo. Enseguida el relato volverá a Israel para contar acontecimientos ocurridos durante los primeros años de Asa. Así, la muerte del rey de Judá cierra su resumen completo, pero no fija el momento de todos los episodios que siguen en el orden del libro. La historia de Nadab y Baasa tendrá que ubicarse con las fechas que se darán al presentarlos.

1 Reyes 15:25 north

El breve reinado de Nadab en Israel

La narración vuelve a los primeros años de Asa para contar el gobierno del hijo de Jeroboam en el norte.

Explicación del versículo

Nadab comenzó a reinar sobre Israel en el segundo año de Asa, rey de Judá. Este dato sitúa su ascenso mucho antes de la muerte de Asa, que acaba de ser narrada al completar el resumen de aquel rey. Los dos reinos tienen historias simultáneas, y las fechas permiten volver de un resumen extenso a los acontecimientos de su comienzo.

La duración atribuida a Nadab es de dos años. El versículo 28 fechará su muerte en el tercer año de Asa. Estas designaciones anuales delimitan un gobierno breve, que terminará por una conspiración mientras el rey se encuentra en una campaña militar.

El nombre de su padre identifica la continuidad de la casa de Jeroboam. Nadab es el sucesor que se había anunciado al morir este; debe distinguirse del otro hijo de Jeroboam, Abías, fallecido durante la visita de su madre a Ahías. El futuro de la dinastía seguía bajo la palabra de juicio pronunciada por el profeta. Este comienzo prepara tanto la evaluación de Nadab como el relato del acontecimiento que pondrá fin a su casa.

1 Reyes 15:26 north

Nadab continúa el camino de Jeroboam

La sucesión conserva la misma orientación religiosa que había provocado el anuncio de juicio sobre la casa real.

Explicación del versículo

«Hizo lo malo ante los ojos de Jehová» establece el criterio de la evaluación. El libro no mide el reinado únicamente por su duración, sus campañas o la legitimidad de su sucesión. Examina la relación del gobernante con el Dios de Israel.

El «camino de su padre» se concreta mediante el pecado con el que Jeroboam había hecho pecar al pueblo. 1 Reyes 12:28–33 describe los becerros, los centros de culto, el nombramiento de sacerdotes y la fiesta que el primer rey estableció. La frase no atribuye a Nadab de manera automática la culpa de cada acción de su padre: lo juzga porque él mismo sigue esa dirección.

La doble dimensión permanece: el rey practica el mal y sostiene un orden de culto que conduce a Israel al pecado. La continuidad familiar no ha producido un cambio de rumbo. Este dato prepara la explicación del final de la dinastía, que se atribuirá expresamente a la infidelidad de Jeroboam y a su efecto sobre el pueblo. Más adelante, Baasa repetirá el mismo camino después de destruir a esa familia, mostrando que cambiar de gobernante no bastará para cambiar la orientación de Israel.

1 Reyes 15:27 north

Baasa conspira durante el sitio de Gibetón

La campaña contra una ciudad filistea se convierte en el escenario de una conspiración contra el rey de Israel.

Explicación del versículo

Baasa es identificado como hijo de Ahías, de la casa de Isacar. Ese nombre paterno no debe confundirse sin más con el profeta Ahías de Silo: el versículo presenta el parentesco de Baasa, pero no establece una relación entre su padre y aquel mensajero. La referencia a Isacar sitúa a Baasa dentro de una casa distinta de la de Jeroboam.

El verbo hebreo קָשַׁר (qashar) expresa aquí conspirar contra alguien. El ataque contra Nadab procede de una conjura, mientras el rey y las fuerzas de Israel están sitiando Gibetón. «Todo Israel» designa en esta escena a la fuerza reunida para la campaña, cuyo objetivo es una ciudad en poder de los filisteos.

El versículo siguiente precisará que Baasa mató a Nadab y ocupó su lugar. Así, la acción militar contra un enemigo externo queda atravesada por una ruptura dentro del propio reino. El narrador no describe aquí los preparativos de la conspiración ni un discurso de Baasa; identifica al responsable, el lugar y la situación en que hirió al rey. Esos datos bastan para introducir el cambio de casa gobernante que se contará enseguida.

1 Reyes 15:28 north

La muerte de Nadab y el ascenso de Baasa

La conspiración culmina en la muerte del rey y en la ocupación del trono por quien lo atacó.

Explicación del versículo

Baasa mata a Nadab en el tercer año de Asa, rey de Judá. La fecha completa el marco abierto en el versículo 25: Nadab había comenzado en el segundo año de Asa y su gobierno se cuenta como de dos años. El reinado del sur sirve de referencia para ubicar este cambio en Israel.

«Reinó en su lugar» expresa el resultado político inmediato. A diferencia de las sucesiones de padre a hijo descritas en Judá, Baasa accede al poder eliminando al gobernante de otra casa. La sucesión ya no continúa dentro de la familia de Jeroboam. El siguiente versículo mostrará que la violencia se extendió desde Nadab al resto del linaje.

Reyes describe tanto el acto de Baasa como su relación con el anuncio de Ahías. El cumplimiento de una sentencia sobre la casa anterior no equivale a una valoración favorable de todo lo que el nuevo rey hace. 1 Reyes 16:1–7 lo juzgará por seguir el mismo pecado y también por haber destruido aquella casa. El ascenso al trono concede a Baasa una posición real, pero lo mantiene sujeto a la evaluación de Jehová.

1 Reyes 15:29 north

El fin de la casa de Jeroboam

La eliminación de la dinastía se relaciona expresamente con la palabra que Ahías había pronunciado en Silo.

Explicación del versículo

Baasa actúa en cuanto comienza a reinar. El texto recalca la extensión de la matanza dentro de la familia: no deja con vida a nadie de los de Jeroboam. El hebreo כָּל נְשָׁמָה (kol neshamá), «todo aliento» o «todo ser viviente», intensifica esa afirmación dentro del grupo señalado. El alcance es la casa de Jeroboam, cuyo linaje real queda exterminado.

1 Reyes 14:7–16 había anunciado que Jehová levantaría un rey que acabaría con esa casa. El relato identifica ahora la correspondencia entre el anuncio y el acontecimiento. Ahías vuelve a ser llamado servidor de Jehová y se precisa que es el de Silo, el profeta que había hablado a la esposa de Jeroboam.

La soberanía de Dios y la responsabilidad del ejecutor no se excluyen en el desarrollo del libro. 1 Reyes 16:1–7 reprenderá a Baasa por hacerse semejante a la casa que eliminó y también por haberla destruido. Así, el cumplimiento confirma la palabra de Jehová sin convertir la violencia de Baasa en una conducta íntegra. El juicio sobre una dinastía no le dará inmunidad a la siguiente.

1 Reyes 15:30 north

La causa del juicio sobre la dinastía

El narrador vuelve de la acción de Baasa a la infidelidad que había motivado la palabra contra Jeroboam.

Explicación del versículo

«Esto ocurrió por los pecados…» explica el acontecimiento desde la responsabilidad ante Jehová. La conspiración y la matanza tienen un autor humano identificado, pero el relato también las sitúa dentro de la sentencia pronunciada sobre la casa de Jeroboam. La explicación no se reduce a la rivalidad por el trono.

El texto repite dos dimensiones del mal: los pecados que Jeroboam cometió y aquellos con los que hizo pecar a Israel. Sus decisiones religiosas fueron propias y, al mismo tiempo, configuraron la práctica del pueblo. La muerte del fundador no había terminado con ese orden: Nadab lo continuó, y Baasa también lo hará.

La «provocación» describe la gravedad de haber desatendido al Dios que había levantado a Jeroboam para gobernar a su pueblo. Ahías había recordado ese don antes de anunciar el juicio (1 Reyes 14:7–16). El fin de la familia debe leerse dentro de esa relación quebrantada. La reiteración de la causa también prepara la evaluación de Baasa: destruir la casa anterior mientras se conserva su pecado no resuelve el problema que la llevó al juicio.

1 Reyes 15:31 north

Otros hechos del gobierno de Nadab

La remisión a los anales cierra un reinado cuya exposición se ha concentrado en su orientación y su violento final.

Explicación del versículo

Los «demás hechos» de Nadab remiten a actividades que el resumen de Reyes no desarrolla. Incluso un reinado contado como de dos años tuvo hechos de gobierno que exceden las pocas escenas seleccionadas aquí. El libro ha destacado su continuidad con Jeroboam, el sitio de Gibetón y la conspiración que acabó con su vida.

La referencia corresponde al «libro de las crónicas de los reyes de Israel», el registro nombrado para los monarcas del norte. Es distinto del registro de los reyes de Judá citado al cerrar las historias de Abiam y Asa. La fórmula permite reconocer que el narrador está concluyendo otra unidad dentro de las dos líneas reales que sigue en paralelo.

La pregunta espera una respuesta afirmativa y dirige la atención hacia ese registro para lo restante. En la exposición actual, el final de Nadab tiene un peso particular porque coincide con el fin de la casa de Jeroboam. La narración ha interpretado ese desenlace a la luz de la palabra de Ahías; ahora puede pasar del cierre de aquella familia al reinado de Baasa, quien ocupó su lugar pero conservó su camino religioso.

1 Reyes 15:32 north

La guerra que enlaza los reinados de Asa y Baasa

La repetición del conflicto vuelve a situar al nuevo rey de Israel en relación con su contemporáneo de Judá.

Explicación del versículo

Esta oración retoma la afirmación del versículo 16. Allí abrió el episodio de Ramá dentro del resumen de Asa; aquí aparece después del cierre de Nadab y antes de presentar formalmente a Baasa. La repetición enlaza las dos líneas narrativas que el capítulo ha desarrollado.

El lector ya conoce una expresión concreta de esa enemistad: Baasa fortificó Ramá, Asa buscó el apoyo de Ben-adad y Aram atacó ciudades de Israel. Ahora el libro vuelve a los datos del comienzo y duración del gobierno de Baasa. La disposición permite narrar primero cómo el conflicto afectó a Asa y después examinar al gobernante que lo promovió.

«Durante toda la vida de ambos» resume la hostilidad persistente, sin igualar sus años de reinado. Asa comenzó antes que Baasa y continuó después de él, como muestran las fechas del capítulo y la sucesión por Ela en el año veintiséis de Asa (1 Reyes 16:6–8). El marco de guerra acompaña la presentación de Baasa, pero su evaluación final atenderá a algo todavía más fundamental para Reyes: la continuidad del pecado de Jeroboam ante Jehová.

1 Reyes 15:33 north

Baasa gobierna Israel desde Tirsa

Después de narrar su acceso violento al poder, el libro presenta el marco formal de su reinado.

Explicación del versículo

Baasa, hijo de Ahías, comienza a reinar en el tercer año de Asa, la misma fecha que se dio para la muerte de Nadab. El enlace confirma que tomó el trono al eliminarlo. Se le atribuyen veinticuatro años de gobierno, una duración considerablemente mayor que la de su predecesor.

«Sobre todo Israel» se refiere aquí al reino del norte del que Nadab había sido monarca. Judá sigue bajo Asa, cuyo año sirve para fechar el ascenso de Baasa. La expresión identifica la extensión del poder asumido dentro de ese reino y no anuncia una reunificación de las doce tribus bajo su mando.

Tirsa es la sede señalada. La ciudad ya había aparecido en la historia de la familia de Jeroboam y como lugar donde Baasa permaneció al abandonar Ramá. Ahora queda incorporada al resumen de su gobierno. La nueva casa real cambia la familia que ocupa el trono, pero conserva esta residencia y, como dirá el versículo siguiente, la dirección religiosa del reino. El tiempo logrado en el poder no bastará para recibir una evaluación favorable ante Jehová.

1 Reyes 15:34 north

Una nueva dinastía conserva el mismo pecado

Baasa elimina la casa de Jeroboam, pero continúa el camino que había llevado a aquella familia al juicio.

Explicación del versículo

La evaluación repite en Baasa el criterio aplicado a Nadab: hizo lo malo ante los ojos de Jehová. El cambio de casa gobernante no produjo el abandono del culto que Jeroboam había organizado. Seguir «el camino de Jeroboam» significa mantener esa orientación y el pecado con el que había hecho pecar a Israel.

El contraste con su acción anterior es decisivo. Baasa destruyó a la familia que fundó ese orden, pero lo reprodujo desde el trono. Por eso la palabra de 1 Reyes 16:1–7 anunciará para su casa un destino semejante. El relato deja ver la continuidad moral que una ruptura política no había cambiado.

Aplicación editorial

Examina tu propia conducta cuando reconoces el pecado de otros. Romanos 2:1–5 advierte contra juzgar mientras se practican las mismas cosas y recuerda que la bondad de Dios te guía al arrepentimiento. Acude a Jesucristo, nuestro Señor y Salvador: 1 Juan 1:5–9 fundamenta la limpieza del pecado en su sangre y te llama a confesarlo con confianza en la fidelidad de Dios. Su gracia te invita a abandonar el mal que reconoces y a caminar en la luz.

edit_note Notas: edición NTBT con estudio completo — BibliaTodo Bible Society

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