La construcción queda situada en la historia de la liberación
El inicio del templo se fecha desde dos referencias: la salida de Egipto y el reinado de Salomón. La casa de Jehová pertenece a la historia del pueblo que Dios rescató y condujo.
Explicación del versículo
Después de los preparativos, el relato señala el comienzo de la construcción. El cuarto año de Salomón indica el momento dentro de su gobierno, mientras el año cuatrocientos ochenta desde la salida de Egipto sitúa la obra dentro de una historia mucho más larga. El templo no es presentado únicamente como una realización destacada de un monarca; se vincula con la acción de Jehová que dio origen a la libertad de Israel.
La referencia a Egipto recuerda quién tomó la iniciativa en esa relación. Antes de que el pueblo pudiera levantar este edificio, Dios lo había sacado de la esclavitud. Éxodo 29:45–46 relaciona expresamente aquella liberación con el propósito de habitar en medio de Israel. El movimiento de la historia va del rescate recibido a la adoración del Dios que rescató, no de una gran construcción con la que Israel pudiera comprar su liberación.
El mes de Zif se identifica como el segundo mes. Es una referencia al calendario del relato, no al segundo mes de nuestro calendario civil. Éxodo 12:1–3 muestra que la organización de los meses de Israel estaba vinculada con la salida de Egipto y la Pascua. La fecha de Reyes conserva ese marco propio y no proporciona por sí sola un día equivalente de nuestro calendario.
2 Crónicas 3:1–4 sitúa también el comienzo en el cuarto año y el segundo mes, y añade información sobre el lugar y el día. Al final de este capítulo, 1 Reyes 6:37–38 volverá al cuarto año y a Zif para hablar de los cimientos, antes de fechar la terminación en el año once. Estas indicaciones enmarcan la descripción del edificio y distinguen el comienzo de la obra de su conclusión.
La acción expresada en el hebreo
וַיִּבֶן (vayyíven) significa «edificó». Dentro de esta fecha inicial, la NTBT expresa «comenzó a construir», porque el relato desarrollará una obra prolongada y fechará después su terminación. El verbo atribuye la construcción a Salomón como rey responsable de ella; el capítulo anterior ya ha mostrado a los numerosos trabajadores que la hicieron materialmente posible.
La adoración como respuesta al Dios que salva
Éxodo 15:13–18 canta al Dios que guía al pueblo redimido hacia su morada y reina para siempre. En la plenitud del anuncio cristiano, Jesucristo obtiene redención eterna por su propia sangre, según Hebreos 9:1–14. La relación con Dios descansa en su obra salvadora. El servicio y la adoración responden a esa gracia, en lugar de sustituirla por el valor de un edificio o de una realización humana.
Texto relacionado: 2 Crónicas 3:1–14.