1 Reyes 5 (NTBT) en línea gratis con notas de estudio

Nueva Traducción BibliaTodo (NTBT)

1 Reyes 5

Pacto de Salomón con Hiram

1 Hiram, rey de Tiro, envió a sus servidores a Salomón cuando oyó que lo habían ungido como rey en lugar de su padre, pues Hiram siempre había sido amigo de David.   N1

2 Salomón envió este mensaje a Hiram:   N2

3 «Tú sabes que mi padre David no pudo construir una casa para el nombre de Jehová su Dios debido a las guerras que lo rodeaban, hasta que Jehová puso a sus enemigos bajo las plantas de sus pies.   N3

4 Pero ahora Jehová mi Dios me ha dado descanso por todas partes. No hay adversario ni calamidad.   N4

5 He decidido construir una casa para el nombre de Jehová mi Dios, tal como Jehová le dijo a mi padre David: “Tu hijo, a quien pondré en tu lugar sobre tu trono, construirá la casa para mi nombre”.   N5

6 Por eso, ordena que me corten cedros del Líbano. Mis servidores trabajarán con los tuyos y yo te pagaré el salario que me indiques para tus servidores, pues sabes que entre nosotros no hay nadie que sepa cortar madera como los sidonios».   N6

7 Cuando Hiram oyó las palabras de Salomón, se alegró mucho y dijo: «¡Bendito sea hoy Jehová, que le ha dado a David un hijo sabio para gobernar a este pueblo tan numeroso!».   N7

8 Hiram envió este mensaje a Salomón: «He recibido tu mensaje. Haré todo lo que deseas en cuanto a la madera de cedro y de ciprés.   N8

9 Mis servidores la bajarán del Líbano al mar. Yo formaré balsas con ella y las llevaré por mar hasta el lugar que me indiques; allí las desataré y tú te llevarás la madera. Por tu parte, cumplirás mi deseo de proporcionar alimentos para mi casa».   N9

10 Hiram le proporcionó a Salomón toda la madera de cedro y de ciprés que deseaba.   N10

11 Salomón le daba a Hiram unos cuatro millones cuatrocientos mil litros de trigo para alimentar a su casa, y cuatro mil cuatrocientos litros de aceite de oliva obtenido por machacado. Esto le daba Salomón a Hiram año tras año.   N11

12 Jehová le dio sabiduría a Salomón, tal como se lo había prometido. Hubo paz entre Hiram y Salomón, y ambos hicieron un pacto.   N12

La organización del trabajo para el templo

13 El rey Salomón reclutó trabajadores para el servicio obligatorio de todo Israel. Los reclutados fueron treinta mil hombres.   N13

14 Los enviaba al Líbano por turnos de diez mil cada mes. Pasaban un mes en el Líbano y dos meses en sus casas. Adoniram estaba al frente de los trabajadores reclutados.   N14

15 Salomón tenía setenta mil cargadores y ochenta mil canteros en la región montañosa,   N15

16 además de los tres mil trescientos funcionarios de Salomón encargados de la obra, que supervisaban a los trabajadores.   N16

17 Por orden del rey extrajeron piedras grandes y de gran valor, piedras labradas para poner los cimientos de la casa.   N17

18 Los constructores de Salomón, los de Hiram y los hombres de Gebal labraron y prepararon la madera y las piedras para construir la casa.   N18

menu_book Notas de estudio de 1 Reyes 5

Edición NTBT con estudio completo — pasaje por pasaje. Esta es una sección aparte del texto bíblico.

1 Reyes 5:1 north

La amistad con David abre una nueva etapa

Hiram reconoce la sucesión de Salomón y envía una delegación. Un vínculo establecido durante el reinado de David se convierte en el punto de partida para los preparativos del templo.

Explicación del versículo

La iniciativa procede de Hiram, rey de Tiro. Ha oído que Salomón fue ungido para ocupar el lugar de su padre y responde enviando servidores. La escena sitúa al nuevo rey dentro de relaciones que no comenzaron con él. Después de los conflictos de la sucesión narrados en los primeros capítulos, el relato muestra que su reinado también recibe reconocimiento desde fuera de Israel.

El motivo destacado es la amistad duradera de Hiram con David. 2 Samuel 5:11–12 cuenta que aquel rey había enviado a David mensajeros, madera de cedro y trabajadores para construirle una casa. Por tanto, la presencia de madera y artesanos de Tiro en la historia de Salomón prolonga una cooperación anterior. Ahora el proyecto será una casa para el nombre de Jehová.

Los enviados actúan en representación de su rey. El versículo no reproduce sus primeras palabras, pero su llegada permite el intercambio que sigue: Salomón explicará su propósito, solicitará madera y acordará una contraprestación. La edificación del templo requerirá, además de una decisión religiosa, relaciones de confianza, materiales y trabajo especializado. La narración comienza con esas condiciones concretas.

Este Hiram es el monarca que negocia con Salomón. Más adelante aparece un artesano del mismo nombre, llevado de Tiro para trabajar el bronce en 1 Reyes 7:13–14. Sus funciones y la presentación de su familia permiten distinguirlos. Compartir un nombre no convierte al rey en el trabajador que fabrica los objetos del santuario.

El lenguaje de la relación

El hebreo dice que Hiram era אֹהֵב (ohev), «alguien que ama» o «amigo», de David. Dentro de esta relación entre reyes expresa un afecto favorable y sostenido. La frase «siempre» destaca su continuidad; no describe cada aspecto de la fe personal de Hiram ni hace de él un rey de Israel. En la numeración hebrea, este inicio del capítulo corresponde a 1 Reyes 5:15.

La cooperación en el desarrollo del relato

La amistad heredada crea una oportunidad, pero el acuerdo deberá expresarse en compromisos nuevos. 1 Reyes 5:7–12 mostrará la respuesta de Hiram, los suministros y el pacto de paz. El texto permite apreciar la cooperación de personas con responsabilidades diferentes sin atribuir a la diplomacia el poder de garantizar por sí sola la fidelidad de Salomón. Durante la construcción, Jehová volverá a llamarlo a obedecer su palabra en 1 Reyes 6:11–13. La solidez de sus relaciones exteriores no lo exime de esa responsabilidad delante de Dios.

Texto relacionado: 2 Crónicas 2:1–18.

1 Reyes 5:2 north

El propósito del rey se convierte en un mensaje

Salomón responde a la iniciativa de Hiram y presenta el proyecto que desea emprender. Esta breve transición introduce una petición fundada en la historia de David y en la palabra de Jehová.

Explicación del versículo

El narrador pasa de los enviados de Hiram a la respuesta de Salomón. El rey de Israel no se limita a recibir una visita favorable: aprovecha la comunicación para exponer lo que necesita. Los versículos siguientes constituyen el contenido del mensaje. Por eso, esta línea debe leerse como la entrada a un discurso, no como una acción aislada cuyo propósito quede desconocido.

La respuesta tiene una secuencia definida. Salomón recuerda por qué David no construyó el templo, reconoce el descanso que ahora ha recibido de Dios, cita la promesa acerca del hijo de David y finalmente solicita madera y trabajadores especializados. La petición material está al final de una explicación de su sentido. El rey desea que Hiram comprenda tanto la obra que propone como la razón por la que corresponde realizarla en este momento.

El intercambio no presenta a Hiram como destinatario de una orden divina pronunciada directamente sobre él. Salomón es quien habla y quien ofrece pagar los salarios. La promesa de Jehová da fundamento a su proyecto, mientras que las condiciones de cooperación se negocian entre los reyes. Esta distinción ayuda a seguir la escena sin confundir la autoridad de la palabra de Dios con cada decisión práctica de un gobernante.

El paralelo de 2 Crónicas 2:1–18 desarrolla una comunicación semejante y añade detalles sobre el culto, los artesanos y los suministros. Reyes concentra aquí la atención en la sucesión de David, el descanso y la madera. Ambos relatos permiten comprender la preparación del templo desde sus propios énfasis; los detalles ampliados en Crónicas no deben atribuirse a las palabras que Reyes todavía no ha reproducido.

La fórmula hebrea del mensaje

וַיִּשְׁלַח … לֵאמֹר (vayyishláḥ… lemor) significa «envió… diciendo». La construcción introduce lo comunicado por medio de enviados. No obliga a imaginar una conversación presencial entre los dos reyes. El contenido del mensaje queda expuesto para que el lector siga sus razones y vea después la respuesta de Hiram.

Cómo avanza la unidad

La línea encuentra su desarrollo inmediato en 1 Reyes 5:1–6 y su respuesta en 1 Reyes 5:7–12. Leída dentro de ese intercambio, muestra una sabiduría que sabe expresar un propósito, reconocer una necesidad y establecer responsabilidades. El mismo relato que celebra el don de Dios observa también cómo ese don se hace visible en la comunicación y en los acuerdos necesarios para la obra.

1 Reyes 5:3 north

Las guerras de David y la obra que quedó por realizar

Salomón recuerda que su padre no edificó el templo durante su reinado. Explica aquella etapa por las guerras que lo rodeaban y atribuye a Jehová la victoria que preparó una situación distinta.

Explicación del versículo

«Tú sabes» apela a la historia que Hiram conoce por su relación con David. Salomón no presenta a su padre como alguien indiferente a la adoración de Jehová. Habla de una obra que no pudo realizar en medio de las guerras. La explicación prepara el contraste del versículo siguiente: el hijo dispone ahora de un descanso que hace posible dedicarse a la construcción.

La «casa» es el templo, destinado al nombre de Jehová, el Dios de David. La expresión no significa que Dios careciera de una residencia y necesitara que el rey remediara esa carencia. En 2 Samuel 7:1–17, Jehová recuerda que acompañó a su pueblo sin exigir una casa de cedro, y anuncia que el descendiente de David edificará una casa a su nombre. La iniciativa y la promesa de Dios son anteriores a los preparativos de Salomón.

La victoria también se atribuye a Jehová: él puso a los enemigos bajo los pies de David. La imagen representa su sometimiento. Salomón reconoce que el cambio de circunstancias no procede únicamente de la habilidad militar de su padre. El Dios que sostuvo a David abrió el camino para la etapa posterior de la dinastía.

2 Samuel 7:1–17 habla de un momento en que David recibió descanso y expresó su deseo de edificar. Eso no significa que su reinado entero estuviera libre de conflictos. Aquí Salomón contempla la trayectoria de guerras de su padre y la contrasta con su situación presente. Por su parte, 1 Crónicas 22:6–10 y 1 Crónicas 28:2–7 explican que Dios no asignó la construcción a David por haber sido hombre de guerras y haber derramado sangre. Estos pasajes desarrollan la distribución de responsabilidades entre padre e hijo; no autorizan a declarar que todas las guerras de David fueron idénticas ni que careció de relación con Dios.

La imagen del sometimiento

La expresión hebrea תַּחַת כַּפּוֹת רַגְלָיו (táḥat kappot raglav), «bajo las plantas de sus pies», describe una victoria efectiva. Su función aquí es histórica: explica cómo quedaron sometidos los adversarios de David. La imagen pertenece a ese cambio de situación y no invita al lector a identificar a sus contrarios personales con enemigos que deba aplastar.

Una obra que atraviesa generaciones

La promesa comunicada a David incluía una tarea para su descendiente. Reconocerlo permite valorar lo que cada etapa aportó: David no fue el constructor del templo, pero su historia y la palabra que recibió son indispensables para comprender a Salomón. El nuevo rey comienza su explicación aceptando esa continuidad, en vez de presentar la obra como un proyecto sin antecedentes.

1 Reyes 5:4 north

El descanso recibido abre espacio para construir

Salomón reconoce que Jehová le ha dado tranquilidad alrededor del reino. Presenta ese descanso como la circunstancia que permite emprender la casa para el nombre de Dios.

Explicación del versículo

«Pero ahora» establece el contraste con el reinado de David descrito en el versículo anterior. La afirmación se refiere a la situación desde la que Salomón dirige su mensaje a Hiram. En lugar de concentrar sus recursos en guerras que lo rodean, puede planear la construcción del templo y solicitar colaboración para ella.

El sujeto decisivo es Jehová. Salomón dice que su Dios le ha dado descanso, de modo que recibe la paz como un don y como una oportunidad. La relación entre descanso y construcción también aparece en 1 Crónicas 22:6–10, donde David anuncia que su hijo será un hombre de reposo y edificará la casa. En el marco de esta promesa, la tranquilidad no tiene como único fin aumentar el disfrute personal del rey: abre una etapa de servicio a Dios y a su pueblo.

«No hay adversario ni calamidad» describe la ausencia de un obstáculo hostil que impida aquella empresa. La frase no declara que el pecado haya desaparecido ni que todo el reinado futuro vaya a carecer de tensiones. 1 Reyes 11:14–25 narrará la actuación de Hadad y Rezón como adversarios de Salomón. El desarrollo posterior obliga a leer esta declaración como parte de la situación y del panorama favorable del comienzo, sin convertirla en una promesa de inmunidad permanente.

El descanso recibido tampoco garantiza por sí mismo la obediencia. Durante las obras, 1 Reyes 6:11–13 pondrá delante del rey los mandamientos de Jehová y su promesa de habitar entre Israel. Salomón necesita escuchar a Dios tanto cuando hay paz como cuando existe peligro. La bendición de unas circunstancias favorables no sustituye la fidelidad a quien las ha concedido.

Qué significa aquí «adversario»

שָׂטָן (satán) significa «adversario» u «oponente» en esta frase. El contexto trata de amenazas al reino y no identifica aquí al diablo por su nombre. El mismo libro emplea el término al presentar a los adversarios humanos del capítulo 11. פֶּגַע רָע (péga ra) expresa un suceso dañino o calamidad, otro impedimento para el proyecto que Salomón desea emprender.

Aplicación editorial

Tú puedes recibir una etapa de tranquilidad con gratitud y preguntarte cómo servir en ella. No necesitas convertir la ausencia de dificultades en una prueba de superioridad espiritual. Jesucristo invita a los cansados a venir a él y aprender de su mansedumbre en Mateo 11:28–30. Su descanso sostiene la relación con él aun cuando las circunstancias cambian; desde su gracia puedes emplear las oportunidades presentes con humildad y atención a su Palabra.

1 Reyes 5:5 north

La promesa a David orienta la decisión de Salomón

Salomón explica el fundamento de su propósito: Jehová había anunciado que el hijo establecido en el trono de David construiría la casa para su nombre. La decisión del rey responde a esa palabra anterior.

Explicación del versículo

El mensaje pasa de la oportunidad a la intención. El descanso permite construir, pero Salomón añade por qué desea hacerlo: «tal como Jehová le dijo a mi padre David». La obra no surge únicamente del deseo de dejar un monumento real. Él la vincula con una responsabilidad recibida dentro de la promesa de Dios a su padre.

La cita reúne sucesión y construcción. Jehová pondrá al hijo en lugar de David sobre su trono, y ese hijo edificará la casa para el nombre de Jehová. 2 Samuel 7:1–17 contiene el anuncio a David: Dios establecerá a su descendiente, este edificará la casa y su trono quedará bajo la promesa divina. Salomón reconoce en su reinado la etapa inmediata en que esa tarea debe realizarse.

La repetición «para el nombre de Jehová mi Dios» señala la dedicación del templo. No se trata de fabricar una vivienda capaz de contener a Dios. El propio Salomón confesará en 1 Reyes 8:27–30 que ni los cielos pueden contenerlo, y pedirá que escuche desde los cielos las oraciones dirigidas hacia la casa donde ha puesto su nombre. El templo será un lugar de adoración y súplica bajo la autoridad de Jehová, quien permanece soberano sobre toda su creación.

El pasaje de David también distingue dos sentidos de «casa»: el edificio que el descendiente construirá para Dios y la casa dinástica que Dios promete establecer para David. El constructor humano actúa porque antes ha recibido una promesa. La historia no presenta a Salomón comprando con una gran obra el favor necesario para llegar al trono.

Propósito y palabra recibida

El hebreo הִנְנִי אֹמֵר לִבְנוֹת (hinnení omer livnot) expresa aquí «me propongo construir» o «he decidido construir». La decisión aparece inmediatamente ligada a «como habló Jehová». Su sentido no es que cualquier proyecto concebido por un rey tenga aprobación divina; este proyecto se relaciona con una palabra concreta acerca del descendiente de David.

El templo y Jesucristo

La construcción de Salomón debe comprenderse primero como un edificio real dentro de esta historia. Más adelante, Juan 2:19–22 muestra a Jesús hablando del santuario de su propio cuerpo y de su resurrección. Esa relación bíblica dirige la esperanza hacia el Hijo de Dios, sin convertir los materiales o cada decisión de Salomón en símbolos arbitrarios.

Por medio de Jesucristo tenemos acceso al Padre en un mismo Espíritu, como enseña Efesios 2:13–18. El templo de Salomón pertenece al desarrollo de la adoración de Israel; nuestra salvación descansa en la muerte y resurrección del Señor. Él nos acerca a Dios por gracia y da fundamento al servicio que nace de la fe.

1 Reyes 5:6 north

Salomón solicita madera y reconoce el trabajo especializado

El propósito de construir se convierte en una petición concreta: cedros del Líbano, colaboración de trabajadores y un salario acordado. El rey reconoce una destreza que necesita recibir de otros.

Explicación del versículo

«Por eso» conecta la solicitud con lo expuesto antes. Salomón ha explicado el descanso recibido y la promesa a David; ahora pide que Hiram disponga el corte de cedros. El mensaje avanza desde el fundamento del proyecto hasta una de sus necesidades materiales. La convicción de edificar no elimina la obligación de organizar cómo se obtendrán los recursos.

El Líbano es el lugar del suministro y los sidonios son reconocidos por su habilidad para cortar madera. Hiram, rey de Tiro, puede poner esa experiencia al servicio del acuerdo. La referencia a los sidonios pertenece al entorno costero con el que Salomón está negociando; no introduce a un tercer rey ni identifica a estos trabajadores con los treinta mil israelitas que el relato mencionará después.

Salomón propone que sus servidores trabajen junto a los de Hiram. La cooperación combina mano de obra propia con la destreza de quienes conocen la tarea. El rey no supone que poseer autoridad o haber recibido sabiduría lo haga experto en cada oficio. Reconocer lo que otros saben permite que el propósito se traduzca en una labor realizable.

También se compromete a pagar los salarios que Hiram indique. La petición no trata la amistad entre los reyes como un derecho a disponer gratuitamente del trabajo ajeno. Los términos del intercambio se desarrollarán en la respuesta: Hiram suministrará la madera y pedirá alimentos para su casa. La remuneración forma parte del acuerdo desde el comienzo, aunque este versículo no especifique todavía cantidades ni un precio por cada tronco.

Trabajo y remuneración en el hebreo

שְׂכַר (sekhar) significa «salario» o «remuneración». Su presencia hace explícita la obligación que Salomón asume por los servidores de Hiram. La palabra יֹדֵעַ (yodea), «que sabe», destaca un conocimiento práctico: saber cortar madera. La sabiduría que guía al rey reconoce y emplea esa capacidad concreta.

El paralelo y la responsabilidad ante Dios

2 Crónicas 2:1–18 amplía el pedido con artesanos y materiales para la obra. Al leer ambos relatos se aprecia la cantidad de habilidades necesarias para construir el santuario. Su finalidad religiosa no convierte el trabajo de los participantes en algo sin valor económico ni humano.

Aplicación editorial

Si tú encargas una labor, reconocer la habilidad de quien la realiza incluye respetar lo convenido y su remuneración. Santiago 5:1–6 denuncia ante el Señor los salarios retenidos a los trabajadores. La gracia de Jesucristo forma una vida de justicia y servicio; invocar su nombre para una obra no justifica aprovecharse de quienes la hacen posible.

1 Reyes 5:7 north

Hiram reconoce la sabiduría como un don de Jehová

La petición de Salomón provoca alegría y una bendición dirigida a Jehová. Hiram ve en el nuevo rey una respuesta favorable para David y para el numeroso pueblo que debe gobernar.

Explicación del versículo

Hiram escucha las razones y la solicitud de Salomón antes de responder a las condiciones materiales. Su primera reacción es alegrarse mucho. El amigo de David encuentra en el hijo una continuidad que valora: Israel tiene un rey capaz de expresar su propósito y de preparar la obra con sensatez. La respuesta favorable abre el camino al compromiso de suministrar madera.

La bendición nombra a Jehová como quien ha dado a David un hijo sabio. El don procede de Dios, aunque se reconoce por medio de las palabras y decisiones de Salomón. El relato prolonga así la afirmación de 1 Reyes 3:7–15, donde el joven rey pidió discernimiento para gobernar y Dios le concedió sabiduría. La capacidad recibida tiene una finalidad pública: atender a un pueblo numeroso.

La referencia a David mantiene el vínculo personal y dinástico del encuentro. Hiram no recibe la sucesión como una ruptura de toda relación anterior. Se alegra por el hijo que Dios ha dado a su amigo y por la capacidad con que puede ejercer su responsabilidad. El elogio, por tanto, alcanza tanto la continuidad de la casa real como el servicio que el pueblo necesita.

2 Crónicas 2:11–12 desarrolla una respuesta semejante y relaciona la elección del rey con el amor de Jehová hacia su pueblo. Reyes no utiliza aquí ese desarrollo completo, pero ambos pasajes orientan el sentido de la sabiduría: no se concede para que el gobernante se admire a sí mismo. Su valor se manifiesta en una responsabilidad ejercida para el bien de quienes gobierna.

La bendición y sus límites

בָּרוּךְ יְהוָה (barukh Adonai) significa «bendito sea Jehová»; Adonai, «Señor», es la lectura reverente del nombre divino. La fórmula expresa alabanza por lo que Dios ha hecho. El narrador conserva una declaración positiva de Hiram, pero no describe en este versículo toda su vida religiosa ni afirma que su reino haya abandonado otros cultos. Conviene recibir lo que la frase declara sin añadirle una biografía espiritual que no cuenta.

Reconocer al Dador de la sabiduría

La alabanza de Hiram impide que el elogio termine únicamente en Salomón. En la lectura cristiana, 1 Corintios 1:24–31 presenta a Jesucristo como poder y sabiduría de Dios y excluye la jactancia humana delante de él. Reconocer una capacidad valiosa puede conducir al agradecimiento; nuestra esperanza de salvación, sin embargo, descansa en Cristo y en su gracia, no en la excelencia de ningún gobernante.

1 Reyes 5:8 north

Hiram acepta el suministro que necesita la obra

El rey de Tiro confirma que ha recibido el mensaje y se compromete a proporcionar madera de cedro y de ciprés. La respuesta transforma una petición favorablemente acogida en una obligación concreta.

Explicación del versículo

La comunicación vuelve a Salomón por medio de un mensaje. Hiram comienza confirmando que ha oído lo que le enviaron. En una negociación entre reyes, esa declaración identifica la petición a la que responde y prepara la aceptación. La alegría y la bendición del versículo anterior se traducen ahora en una acción que permitirá avanzar en el proyecto.

«Haré todo lo que deseas» tiene un ámbito definido: la madera de cedro y de ciprés. Hiram no promete resolver cualquier necesidad futura de Salomón ni somete su reino a la autoridad del rey de Israel. Acepta ocuparse del suministro solicitado. El versículo siguiente precisará el transporte y lo que espera recibir a cambio.

La mención de dos maderas amplía el detalle de la petición de cedros del versículo 6. Más adelante, 1 Reyes 6:15–18 describirá el revestimiento interior de cedro y el suelo de ciprés. 1 Reyes 6:31–35 mencionará también puertas de ciprés. Esos usos permiten seguir la conexión entre los materiales preparados y la construcción, sin atribuir a cada tipo de madera un significado espiritual secreto.

El relato se detiene en el acuerdo porque el templo todavía requiere una cadena de tareas: cortar, trasladar, recibir y preparar. La palabra de Hiram da comienzo al cumplimiento de su parte. El versículo 10 confirmará que efectivamente proporcionó la madera, de modo que la narración distingue entre el compromiso expresado aquí y el suministro realizado después.

El deseo al que Hiram responde

חֶפְצְךָ (ḥeftsekha) significa «tu deseo» o «lo que deseas». La expresión pertenece al lenguaje del acuerdo: Hiram atenderá lo que Salomón necesita en materia de madera. En el versículo siguiente, él mismo hablará de su deseo de recibir alimentos. La reciprocidad de esas expresiones ayuda a entender que se trata de colaboración con responsabilidades de ambas partes.

La madera traducida «ciprés» se llama בְּרוֹשׁ (berosh) en hebreo. El término designa una madera de conífera usada en la obra. La identificación del texto permite seguir su empleo en el capítulo 6; no requiere adjudicarle aquí una especie moderna más precisa de lo que el pasaje establece.

Del acuerdo a su cumplimiento

1 Reyes 5:7–12 permite leer la aceptación junto con el transporte, el intercambio y la paz entre los reyes. La sabiduría celebrada en la unidad se manifiesta también en que las palabras desembocan en compromisos comprensibles y en una provisión efectiva. La casa no se levanta solo por la buena disposición inicial de sus colaboradores.

1 Reyes 5:9 north

El transporte por mar y la responsabilidad de cada rey

Hiram organiza la llegada de la madera desde el Líbano y solicita alimentos para su casa. El acuerdo define tanto el recorrido del suministro como el intercambio que lo sostendrá.

Explicación del versículo

La respuesta sigue el camino de la madera. Los servidores de Hiram la bajarán del Líbano al mar; después será reunida en balsas y transportada por la costa hasta el punto que Salomón indique. Allí las balsas serán desatadas y la madera quedará disponible para que él se la lleve. La secuencia permite comprender cómo un recurso procedente de otra región puede llegar a una obra situada tierra adentro.

Desatar las balsas no significa desechar los troncos ni destruir el material. La madera ha sido agrupada para el trayecto marítimo y debe separarse al llegar. El transporte tiene dos responsabilidades consecutivas: Hiram se ocupa del tramo descrito hasta la entrega, mientras Salomón asume el traslado posterior. No se trata de que todos los trabajadores recorran necesariamente la ruta completa.

Reyes deja abierto el nombre del lugar de recepción: será el que Salomón comunique. El paralelo de 2 Crónicas 2:16 lo identifica como Jope y menciona expresamente la subida hacia Jerusalén. Ese dato ayuda a completar el cuadro desde Crónicas, pero pertenece a la información que ese otro pasaje aporta. Reyes concentra la atención en la coordinación entre los dos reyes.

La segunda parte explica la contraprestación. Hiram espera que Salomón proporcione alimentos para su casa. «Casa» tiene aquí el sentido de su ámbito doméstico y real, a diferencia de la casa para Jehová que es el objetivo de la construcción. El intercambio responde a necesidades distintas: uno entrega madera y organización del transporte; el otro suministra alimentos. La amistad se concreta en una cooperación sostenida, no en la ausencia de obligaciones.

Dos deseos dentro de un mismo acuerdo

El hebreo חֶפְצִי (ḥeftsí), «mi deseo», corresponde al «tu deseo» del versículo anterior. Hiram atenderá la solicitud de Salomón, y Salomón atenderá la suya. La expresión לֶחֶם בֵּיתִי (léḥem betí), literalmente «pan de mi casa», emplea «pan» en el sentido amplio de sustento. Los productos y cantidades se especificarán en el versículo 11.

Preparación y dependencia

El detalle logístico muestra cuánto trabajo precede al edificio terminado. Al mismo tiempo, Salmos 127:1–2 recuerda que el esfuerzo de los constructores depende de Jehová. Esa confianza no vuelve innecesaria la organización que aquí se describe; la sitúa bajo Dios. El relato permite apreciar el cuidado material de la obra sin convertir la capacidad de planificar en garantía de éxito independiente de él.

1 Reyes 5:10 north

El compromiso de Hiram se convierte en suministro

El narrador confirma que Salomón recibió la madera convenida. La aceptación del rey de Tiro no quedó en palabras: se tradujo en una provisión efectiva para la obra.

Explicación del versículo

Después de reproducir la respuesta de Hiram, el relato resume el resultado. Los cedros y cipreses que había ofrecido fueron proporcionados a Salomón. La frase retoma los materiales del versículo 8 y permite pasar de la negociación al funcionamiento del acuerdo. El proyecto dispone ahora de un suministro organizado.

«Toda la madera… que deseaba» expresa que la necesidad de Salomón fue atendida dentro de este convenio. El texto no enumera aquí las piezas ni indica sus dimensiones. Tampoco afirma que el rey recibiera de una vez todos los recursos que utilizaría en cualquier construcción futura. Habla de la madera de cedro y ciprés vinculada con la obra que se está preparando.

La brevedad del resumen no elimina las tareas descritas antes. Entre el acuerdo y la madera disponible se encuentran el corte, el descenso al mar, la formación de balsas y la entrega. El narrador reúne el resultado de ese proceso sin detallar cada envío. El pago anual mencionado en el versículo siguiente muestra que no estamos ante una simple cortesía desligada de obligaciones continuadas.

Los usos concretos aparecerán en 1 Reyes 6:15–18, donde se describen el revestimiento de cedro y el suelo de ciprés. La provisión preparada aquí hace posible ese trabajo posterior. La unidad muestra así la relación entre decisiones de los reyes, destrezas de los trabajadores y materiales incorporados al templo, sin atribuir toda la ejecución a una sola persona.

El verbo que describe la entrega

נֹתֵן (noten) significa «dando» o «proporcionando». En esta construcción describe a Hiram como quien suministraba la madera. La forma encaja con una provisión que se realiza, en lugar de ser solamente una intención expresada para el futuro. Su importancia narrativa está en el cumplimiento del compromiso que acabamos de escuchar.

Leer las dos partes del intercambio

1 Reyes 5:7–12 coloca este suministro junto a los alimentos entregados por Salomón y al pacto entre ambos. No sería completo leer la madera como un regalo sin contraprestación, ni reducir la escena a un negocio separado del propósito de construir la casa para Jehová. El relato mantiene unidas la finalidad de la obra y las obligaciones concretas mediante las cuales puede prepararse.

1 Reyes 5:11 north

El trigo y el aceite que sostenían el acuerdo

Salomón correspondía al suministro de madera con alimentos para la casa de Hiram. Las cantidades expresan un compromiso anual considerable y conservan las medidas del texto hebreo mediante equivalencias aproximadas.

Explicación del versículo

El intercambio queda especificado: trigo para el sustento de la casa de Hiram y aceite de oliva obtenido por machacado. La frase «año tras año» muestra la regularidad del compromiso. No se presenta como una ofrenda que Hiram debiera llevar a Jehová, sino como la parte que Salomón entregaba al rey que proporcionaba madera y trabajo.

El trigo corresponde en hebreo a veinte mil coros. Con una equivalencia aproximada de doscientos veinte litros por coro, el volumen resulta en unos cuatro millones cuatrocientos mil litros. El aceite corresponde a veinte coros, unos cuatro mil cuatrocientos litros. La diferencia de mil veces entre las dos cantidades procede de las cifras originales: veinte mil frente a veinte. No son veinte mil coros de cada producto.

Estas equivalencias expresan capacidad, no peso. El volumen de trigo no puede convertirse automáticamente en el mismo número de kilogramos, ni las cantidades permiten fijar un precio actual de la madera. El propósito del versículo es mostrar la provisión acordada, no ofrecer una tabla de costos o un cálculo de las raciones que recibió cada trabajador.

El paralelo de 2 Crónicas 2:1–18 incluye alimentos para los leñadores y, en su versículo 10, menciona trigo, cebada, vino y una cantidad distinta de aceite. Allí el aceite se cuenta en veinte mil batos; aquí son veinte coros. Además, Reyes habla del sustento de la casa de Hiram, mientras Crónicas presenta la asignación a sus servidores. Son diferencias de unidades, cantidades y destinatarios que deben respetarse; no basta con trasladar una cifra de un relato al otro como si ambos hubieran formulado exactamente la misma lista.

Medida y calidad en el original

כֹּר (kor), «coro», es la unidad de capacidad que aparece tanto con el trigo como con el aceite. La aproximación moderna ayuda a percibir la escala, conservando la diferencia entre ambas cifras. שֶׁמֶן כָּתִית (shémen katit) designa aceite obtenido por machacado de las aceitunas. La expresión destaca su preparación; no proporciona una certificación comercial moderna ni un precio.

El costo material de preparar el templo

La construcción requería bienes procedentes de la producción del reino, además de materiales y mano de obra. El acuerdo pacífico con Hiram no hacía que esos recursos carecieran de costo. Leer estas cantidades junto con 1 Reyes 5:13–18 permite apreciar que detrás del templo había un esfuerzo organizado de provisión y trabajo. El esplendor posterior debe contemplarse con esa realidad humana y material presente.

1 Reyes 5:12 north

La sabiduría recibida se manifiesta en un acuerdo de paz

El narrador atribuye a Jehová la sabiduría de Salomón y cierra el intercambio con un pacto entre los reyes. La colaboración para el templo aparece dentro de una relación pacífica sostenida por compromisos mutuos.

Explicación del versículo

La afirmación sobre la sabiduría recuerda al lector quién está detrás del don. Salomón ha explicado su propósito, reconocido la destreza de los trabajadores de Hiram y acordado un intercambio. Ahora el narrador vuelve a Jehová: le dio sabiduría «tal como se lo había prometido». La capacidad del rey no se presenta como autosuficiencia que haga innecesaria a Dios.

La promesa se encuentra en 1 Reyes 3:7–15. Allí Salomón pidió un corazón capaz de escuchar y discernir para gobernar; Jehová respondió concediéndole sabiduría. Este capítulo muestra una de las esferas donde esa capacidad se emplea: las relaciones con otro reino y la preparación de una obra compleja. El don no queda limitado a resolver un litigio dentro de Israel.

La paz y el pacto están relacionados, aunque no son expresiones idénticas. La paz describe el trato favorable entre Hiram y Salomón; el pacto formaliza una relación con obligaciones. El contexto inmediato ha especificado madera, transporte y alimentos. El relato confirma que ambos reyes asumieron un acuerdo, no que Hiram quedara incorporado a la dinastía de David ni que todas las promesas de Dios a Israel se transfirieran a Tiro.

La mención de la sabiduría tampoco declara perfectas todas las decisiones futuras de Salomón. El libro seguirá examinando su conducta a la luz de la palabra de Jehová. La capacidad recibida para gobernar debía acompañarse de obediencia; la advertencia de 1 Reyes 6:11–13 aparecerá en medio de la misma construcción que este pacto ayuda a preparar.

La expresión hebrea para hacer un pacto

וַיִּכְרְתוּ בְרִית (vayyikhretú verit) significa «hicieron un pacto». La expresión es literalmente «cortaron un pacto», una manera hebrea de nombrar su establecimiento. Este versículo no describe una ceremonia ni los ritos que pudieran acompañarla. Lo explícito es la participación de los dos reyes y la relación de paz que los une.

Aplicación editorial

Tú puedes procurar acuerdos claros y relaciones pacíficas desde el agradecimiento a Dios, reconociendo las responsabilidades que aceptas. La paz que Jesucristo nos da con Dios tiene un fundamento aún más profundo: su sangre y su cruz. Efesios 2:13–18 anuncia que él es nuestra paz y que por medio de él tenemos acceso al Padre en un mismo Espíritu. Esa reconciliación, recibida por gracia, forma una conducta que busca la verdad y el bien de otros en los compromisos cotidianos.

1 Reyes 5:13 north

Treinta mil israelitas destinados al servicio obligatorio

La preparación del templo incluía una movilización de trabajadores dentro de Israel. El texto presenta un reclutamiento ordenado por el rey, cuyo funcionamiento por turnos se explica a continuación.

Explicación del versículo

Después del pacto con Hiram, el relato vuelve a las medidas que Salomón adopta en su propio reino. La madera no llegará únicamente por la intervención de trabajadores extranjeros. El rey dispone un servicio obligatorio de treinta mil hombres tomados de Israel. El acuerdo entre monarcas requiere, por tanto, un esfuerzo de la población sobre la que Salomón gobierna.

La expresión «de todo Israel» indica el ámbito del reclutamiento, no que todos los israelitas abandonaran simultáneamente sus hogares. La cifra total es treinta mil, y el versículo siguiente explicará que salían diez mil por mes. Leer ambas frases juntas evita confundir el conjunto reclutado con el contingente que estaba en el Líbano en un momento dado.

El servicio es obligatorio. El relato no describe una campaña de voluntarios ni una simple donación de dinero. Por ello, el propósito sagrado de la obra no debe ocultar que hubo personas sujetas a una exigencia del poder real. Tampoco se debe suponer que este versículo detalla sus salarios, edades o circunstancias familiares: esas condiciones no se especifican aquí.

1 Reyes 9:20–23 distingue a los israelitas de otros habitantes sometidos a trabajo forzado y afirma que Salomón no convirtió a los israelitas en esclavos. La organización temporal por turnos de este capítulo permite reconocer una diferencia respecto de una condición permanente de esclavitud. Esa distinción no convierte el reclutamiento en voluntario ni elimina el peso de la obligación impuesta.

La lectura del libro completo conserva esa tensión. En 1 Reyes 12:1–4, la asamblea pedirá a Roboam aliviar el duro servicio y el pesado yugo de su padre. No todas las causas de ese malestar se explican en esta sola leva, pero el pasaje posterior recuerda que las grandes obras del reino tuvieron un costo para quienes las sostenían.

El término del servicio

מַס (mas) designa aquí una prestación obligatoria de trabajo. Su significado concreto se aclara por las personas contadas y por el destino al Líbano. Traducirlo mentalmente solo como un impuesto monetario haría perder el carácter laboral de la medida.

La autoridad y quienes llevan la carga

El relato registra una capacidad organizativa considerable, pero no manda imitar sin distinción todas las prácticas de la monarquía. Marcos 10:42–45 presenta el criterio de Jesús para el liderazgo entre sus discípulos: servir, siguiendo al Hijo del Hombre que entrega su vida en rescate por muchos. El Señor y Salvador orienta así nuestra valoración de la autoridad hacia el bien de las personas sobre las que se ejerce.

1 Reyes 5:14 north

Turnos de trabajo que alternaban el Líbano y el hogar

La leva de treinta mil hombres funcionaba mediante contingentes de diez mil. Cada grupo pasaba un mes en el Líbano y dos meses en sus casas, bajo la dirección de Adoniram.

Explicación del versículo

Este versículo explica cómo se utilizaba la fuerza de trabajo contada en el anterior. No eran treinta mil hombres fuera del país al mismo tiempo. Salomón enviaba diez mil cada mes y organizaba su relevo. La cifra total y la cantidad mensual describen dos aspectos distintos de la misma movilización.

La alternancia «un mes» y «dos meses» permite comprender la rotación de los contingentes. Mientras uno cumplía su período en el Líbano, los otros podían estar en sus casas antes de su siguiente turno. El sistema distribuía las ausencias y mantenía una presencia de trabajadores en el lugar de la obra. El relato no precisa las fechas de salida de cada grupo ni el tiempo de viaje.

La mención de los hogares tiene importancia dentro de un servicio obligatorio. Los reclutados no aparecen trasladados permanentemente al Líbano. Conservan períodos de regreso. Eso no significa que los dos meses estuvieran libres de cualquier otra responsabilidad doméstica, agrícola o pública; el texto solo afirma dónde estaban en contraste con su mes de servicio fuera.

Adoniram encabeza la organización. 1 Reyes 4:6 ya lo había presentado como responsable del trabajo forzado dentro de la administración de Salomón. La lista de funcionarios encuentra aquí una actividad concreta: el responsable de ese ámbito dirige la leva y su funcionamiento. El pasaje no atribuye a Adoniram el diseño de cada detalle ni describe las condiciones personales de cada trabajador.

El sentido de los relevos

חֲלִיפוֹת (ḥalifot) significa «por turnos» o «relevos». Es la palabra que explica cómo se relacionan los treinta mil del versículo 13 con los diez mil enviados cada mes. El relevo forma parte de una obligación real; no es una indicación de que cada hombre decidiera por su cuenta cuándo participar.

Organización y carga humana

1 Reyes 5:13–18 sitúa estos turnos junto a cargadores, canteros y supervisores. La descripción permite ver la complejidad del trabajo anterior al templo terminado. También invita a leer con atención a las personas implicadas: detrás de una cifra administrativa había ausencias del hogar y esfuerzo físico. La petición de aliviar el yugo en 1 Reyes 12:1–4 impedirá que el lector considere la eficacia de la organización como una medida suficiente del bienestar de toda la población.

1 Reyes 5:15 north

Cargadores y canteros: dos tareas diferentes

El relato añade setenta mil hombres para llevar cargas y ochenta mil para extraer piedra. La preparación del templo requería tanto obtener materiales como moverlos hasta donde debían utilizarse.

Explicación del versículo

La atención pasa de los contingentes enviados al Líbano a otros grupos de trabajo. Los setenta mil cargadores y los ochenta mil canteros aparecen separados por su función. No se trata de dos cifras alternativas para un único oficio. La dimensión de la empresa se percibe en que necesita una organización amplia del transporte y de la preparación de piedra, además del suministro de madera.

Los cargadores llevan pesos; los canteros trabajan en la región montañosa. Este último detalle sitúa la extracción y el labrado dentro de un entorno concreto, aunque no da el nombre de cada cantera. No permite reconstruir por sí solo un mapa de las rutas utilizadas ni identificar todos los lugares de procedencia de las piedras.

El versículo debe leerse junto al siguiente, que añade los supervisores, y a los dos últimos, que describen piedras y madera preparadas para la casa. La secuencia presenta tareas complementarias: extraer, trasladar, dirigir y acondicionar. El templo no aparece como un edificio que surge únicamente del deseo de un rey, sino como el resultado material de una labor colectiva de gran escala.

Reyes no identifica expresamente en esta línea el origen de cada grupo. El paralelo de 2 Crónicas 2:1–18 proporciona una información adicional: después de contar a los extranjeros residentes, Salomón asignó setenta mil cargadores, ochenta mil canteros y supervisores. Esa relación se encuentra en Crónicas y ayuda a distinguir estos grupos de la leva israelita por turnos. Conviene conservar la procedencia del dato, en lugar de atribuir a esta breve frase de Reyes todo lo que explica el otro relato.

Los oficios en el original

נֹשֵׂא סַבָּל (nosé sabbal) designa a quien lleva cargas. חֹצֵב (ḥotsev) es el que corta o extrae piedra, el cantero. Estas expresiones describen trabajo físico especializado o exigente; las cifras no hacen intercambiables a quienes cumplen cada función.

El alcance de la enumeración

El texto muestra recursos humanos movilizados para una obra real y religiosa. Registrarlos no equivale a afirmar que todos eligieron libremente su labor o que todas sus condiciones fueron ideales. 1 Reyes 9:20–23 y 1 Reyes 12:1–4 mantendrán visible la cuestión del servicio y de las cargas. El lector puede valorar la magnitud de la construcción sin olvidar a los trabajadores que la hicieron posible.

1 Reyes 5:16 north

Los supervisores y las cifras de los relatos paralelos

Reyes añade tres mil trescientos funcionarios encargados de dirigir el trabajo. El paralelo de Crónicas conserva una cifra diferente, que debe leerse junto con los otros recuentos sin imponer una reconstrucción administrativa incierta.

Explicación del versículo

La palabra «además» enlaza esta línea con los cargadores y canteros del versículo anterior. Los supervisores no están incluidos en aquellas dos cifras: constituyen un grupo cuya función es dirigir a quienes ejecutan la obra. La movilización de trabajadores requería también distribución de tareas y autoridad sobre su realización.

El texto cuenta tres mil trescientos funcionarios. Por su parte, 2 Crónicas 2:2 y 2 Crónicas 2:17–18 mencionan tres mil seiscientos supervisores junto a los mismos setenta mil cargadores y ochenta mil canteros. La diferencia de trescientos es real en las cifras de estos pasajes. No debe ocultarse cambiando mentalmente una de ellas ni confundiendo el número de supervisores con el de trabajadores.

Hay otro dato que ayuda a examinar la cuestión. 1 Reyes 9:23 cuenta quinientos cincuenta principales funcionarios de las obras, mientras 2 Crónicas 8:10 menciona doscientos cincuenta jefes de supervisores. Si se suman los dos recuentos de cada libro, Reyes da tres mil trescientos más quinientos cincuenta, y Crónicas tres mil seiscientos más doscientos cincuenta: en ambos casos resulta tres mil ochocientos cincuenta.

La coincidencia de las sumas permite considerar que los relatos pudieran distribuir de manera distinta algunos grupos de responsables. Sin embargo, la aritmética no demuestra por sí sola que cada pasaje esté contando exactamente el mismo conjunto ni identifica a los trescientos en cuestión. El texto no ofrece un organigrama que resuelva todos los detalles. La explicación debe conservar tanto la observación útil como ese límite.

Autoridad sobre la obra

El hebreo emplea הָרֹדִים (harodim), «los que dirigen» o «ejercen autoridad», para describir a estos responsables. La frase los sitúa sobre la gente que realiza el trabajo. Expresa su función de mando; no narra aquí cómo trató cada supervisor a los obreros ni autoriza a convertir una descripción administrativa en aprobación de cualquier forma de ejercer poder.

Aplicación editorial

Si tú diriges personas, una obra importante no hace secundaria tu responsabilidad por su trato y bienestar. En Marcos 10:42–45, Jesucristo enseña a sus discípulos a ejercer el liderazgo sirviendo y presenta su propia entrega en rescate por muchos. Su gracia nos llama a valorar a quienes trabajan, escuchar sus necesidades y responder por las decisiones que tomamos sobre ellos.

1 Reyes 5:17 north

Los cimientos requerían piedras grandes y trabajadas

La orden del rey pone en marcha la preparación de piedras para el fundamento del templo. El relato destaca su tamaño, su valor y el trabajo de cantería necesario para colocarlas.

Explicación del versículo

La enumeración de trabajadores desemboca en una tarea visible: extraer piedras para poner los cimientos de la casa. Salomón ordena; otros realizan la extracción y la preparación. La forma habitual de atribuir una obra al rey que la promueve no debe hacer desaparecer del relato a los canteros y cargadores que acaba de mencionar.

Los tres rasgos de las piedras se complementan. Son grandes, de valor y labradas. Su tamaño las hace adecuadas para una construcción de gran escala; su calidad y preparación representan recursos y trabajo invertidos desde la base. La importancia de la obra se manifiesta antes de que aparezcan los revestimientos y adornos del interior.

«De gran valor» no significa necesariamente que los cimientos estuvieran formados por joyas o piedras preciosas de pequeño tamaño. En este contexto se trata de piedras de construcción cuya calidad y preparación resultaban valiosas. El versículo no identifica su variedad mineral ni asigna a cada bloque un precio que pueda convertirse a dinero actual.

La finalidad está expresada: poner los cimientos de la casa. Son los elementos que sostendrán la construcción, aunque después no ocupen el lugar más visible. El relato no describe aquí sus medidas ni el trazado completo del fundamento. Su interés es mostrar que el trabajo comenzaba con materiales adecuados y preparados, dentro de una organización capaz de obtenerlos y trasladarlos.

El vocabulario del fundamento

לְיַסֵּד (leyassed) significa «para fundar» o «para poner los cimientos». אַבְנֵי גָזִית (avné gazit) son «piedras labradas», trabajadas para la construcción. Las expresiones describen una operación material; no presentan por sí solas una alegoría en la que cada bloque represente a una persona o una virtud.

La imagen del fundamento en el Nuevo Testamento

1 Corintios 3:10–11 emplea el lenguaje de la construcción para hablar de la comunidad cristiana y declara que su único fundamento es Jesucristo. Pablo da allí un sentido explícito a la imagen. Esa enseñanza permite reconocer el valor de un fundamento firme, conservando la diferencia entre las piedras reales del templo y la obra de Cristo por la que Dios edifica a su pueblo.

Aplicación editorial

Tú puedes prestar atención a los aspectos menos visibles de lo que haces: la verdad con que hablas, el cuidado de tus responsabilidades y la fidelidad de tus decisiones. En tu relación con Dios, el fundamento es Jesucristo, recibido por fe. El servicio cuidadoso nace de su gracia y no reemplaza la salvación que él ha realizado.

1 Reyes 5:18 north

La preparación reúne a constructores de distintas procedencias

Constructores de Salomón, trabajadores de Hiram y hombres de Gebal participaron en el acondicionamiento de madera y piedra. El capítulo termina con los materiales preparados para la casa.

Explicación del versículo

La última línea amplía la atención desde los dos reyes hacia quienes realizaron la labor. Se nombran tres grupos: los constructores de Salomón, los de Hiram y los hombres de Gebal. La obra se prepara mediante una colaboración que reúne autoridad, recursos y habilidades de procedencias diferentes.

«Labraron y prepararon» describe el trabajo necesario para que la madera y las piedras pudieran emplearse en la construcción. Obtener un material no equivale a tenerlo listo para colocarlo. El cierre del capítulo muestra esa fase de acondicionamiento y enlaza con la descripción del edificio en el capítulo siguiente. La casa de Jehová no aparece desconectada de los oficios y del esfuerzo humano que la hacen posible.

Los hombres de Gebal son nombrados como participantes, no como una clase de piedra ni como un instrumento. Josué 13:4–5 menciona la tierra de los giblitas en una descripción del territorio. Mucho después, Ezequiel 27:8–9 presenta expertos de Gebal reparando las junturas de las naves en la imagen de Tiro. Este último pasaje muestra una asociación bíblica de Gebal con destreza técnica, pero no significa que los trabajadores de ambas épocas fueran los mismos individuos ni que todos tuvieran idéntico oficio.

La participación exterior en esta obra no convierte a Hiram o a Gebal en los destinatarios de la promesa dinástica de David. La casa se prepara para el nombre de Jehová, según el propósito expresado por Salomón. El relato puede reconocer la contribución de otros pueblos sin borrar la identidad del Dios a quien se dedica el templo.

Los nombres de los trabajadores

בֹּנֵי (boné) significa «constructores de», y vincula a los primeros grupos con Salomón y Hiram. הַגִּבְלִים (haggivlim) designa a «los giblitas», entendido en la NTBT como los hombres de Gebal. Son denominaciones de participantes en la tarea, no títulos de nuevas autoridades sobre Israel.

El cierre de los preparativos

El recorrido del capítulo ha unido la promesa a David, la decisión de Salomón, el suministro de Hiram y el trabajo organizado. Su conclusión permite pasar a la construcción con una pregunta todavía abierta: cómo vivirá el rey delante de Jehová mientras levanta su casa. 1 Reyes 6:11–13 responderá colocando la obediencia a la palabra de Dios en el centro. La calidad de los materiales y la capacidad de los constructores no harán innecesaria esa fidelidad.

edit_note Notas: edición NTBT con estudio completo — BibliaTodo Bible Society

Santa Biblia, Nueva Traducción BibliaTodo (NTBT).
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