Ezequías recibe una palabra que lo enfrenta con su muerte
La enfermedad alcanza al rey cuya confianza había sostenido a Judá frente a la amenaza asiria.
Explicación del versículo
«En aquellos días» vincula la enfermedad con el período de la crisis de Ezequías sin precisar un día. La promesa de librar a la ciudad del rey de Asiria, que aparecerá en el versículo 6, relaciona ambos episodios. El orden de las unidades reúne la amenaza sobre Jerusalén y la amenaza sobre la vida de su rey, sin exigir que cada detalle siga una cronología estricta.
Ezequías enferma de muerte. Isaías no llega solo con una opinión sobre su estado: transmite una palabra de Jehová que le ordena poner su casa en orden porque va a morir. La noticia coloca al rey ante la urgencia de disponer los asuntos bajo su responsabilidad.
«Tu casa» abarca el ámbito familiar y real que depende de él. El mandato reconoce que su muerte afectaría a otros y que todavía debe atender sus responsabilidades. La fidelidad con la que el libro lo ha descrito no lo hace ajeno a la enfermedad ni a la mortalidad.
La palabra que abre una nueva oración
La respuesta de Ezequías será volverse a Jehová y llorar. El relato dará a conocer después otra palabra del Señor que anuncia sanidad y prolongación de la vida. La advertencia inicial y esa respuesta deben leerse juntas dentro de una escena en la que Dios escucha la súplica del rey.
Isaías 38:1–22 conserva el relato paralelo y añade un escrito de Ezequías acerca de su enfermedad y recuperación. Allí la angustia por la muerte y la gratitud por la vida restaurada permiten comprender la profundidad personal de esta prueba.
Textos relacionados: 2 Crónicas 32:24–26; Isaías 38:1–22