2 Reyes 6 (NTBT) en línea gratis con notas de estudio

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2 Reyes 6

Eliseo hace flotar el hacha

1 Los hijos de los profetas dijeron a Eliseo: «Mira, el lugar donde habitamos contigo es demasiado estrecho para nosotros.   N1

2 Permítenos ir al Jordán; que cada uno tome de allí una viga y construyamos un lugar donde habitar». Él respondió: «Vayan».   N2

3 Uno de ellos dijo: «Ten la bondad de venir con tus siervos». Él respondió: «Iré».   N3

4 Fue con ellos y, al llegar al Jordán, se pusieron a cortar árboles.   N4

5 Mientras uno derribaba un tronco, el hierro del hacha cayó al agua. Él gritó: «¡Ay, señor mío! ¡Era prestado!».   N5

6 El hombre de Dios preguntó: «¿Dónde cayó?». Cuando le mostró el lugar, cortó un palo, lo arrojó allí e hizo flotar el hierro.   N6

7 Luego dijo: «Recógelo». Él extendió la mano y lo tomó.   N7

Eliseo y los sirios

8 El rey de Aram estaba en guerra con Israel. Consultó con sus servidores y dijo: «Pondré mi campamento en tal lugar».   N8

9 Pero el hombre de Dios envió este aviso al rey de Israel: «Ten cuidado de no pasar por ese lugar, porque los arameos van a bajar allí».   N9

10 El rey de Israel envió gente al lugar que le había señalado el hombre de Dios. Así, advertido por él, se mantenía en guardia allí. Esto sucedió más de una o dos veces.   N10

11 El rey de Aram se inquietó mucho por este asunto. Llamó a sus servidores y les dijo: «¿No me dirán quién de los nuestros está de parte del rey de Israel?».   N11

12 Uno de sus servidores respondió: «Ninguno, mi señor el rey. Es Eliseo, el profeta que hay en Israel, quien comunica al rey de Israel las palabras que pronuncias en tu dormitorio».   N12

13 Él dijo: «Vayan a averiguar dónde está, para que envíe a capturarlo». Le informaron: «Está en Dotán».   N13

14 Entonces envió allí caballos, carros y un ejército numeroso. Llegaron de noche y rodearon la ciudad.   N14

Jehová protege a Eliseo y los arameos son llevados a Samaria

15 El servidor del hombre de Dios se levantó temprano y salió. Vio un ejército que rodeaba la ciudad con caballos y carros. El criado le dijo: «¡Ay, señor mío! ¿Qué haremos?».   N15

16 Él respondió: «No tengas miedo, porque los que están con nosotros son más que los que están con ellos».   N16

17 Eliseo oró: «Jehová, te ruego que abras sus ojos para que vea». Jehová abrió los ojos del criado, y él vio que el monte estaba lleno de caballos y carros de fuego alrededor de Eliseo.   N17

18 Cuando los arameos bajaron hacia él, Eliseo oró a Jehová: «Te ruego que hieras de ceguera a esta gente». Y él los hirió de ceguera conforme a la palabra de Eliseo.   N18

19 Entonces Eliseo les dijo: «Este no es el camino ni esta es la ciudad. Síganme y los llevaré hasta el hombre que buscan». Y los llevó a Samaria.   N19

20 Cuando llegaron a Samaria, Eliseo dijo: «Jehová, abre los ojos de estos hombres para que vean». Jehová les abrió los ojos, y vieron que estaban en medio de Samaria.   N20

21 Al verlos, el rey de Israel preguntó a Eliseo: «¿Los mato? ¿Los mato, padre mío?».   N21

22 Él respondió: «No los mates. ¿Matarías a los que has capturado con tu espada y con tu arco? Pon ante ellos pan y agua, para que coman y beban y regresen a su señor».   N22

23 Les preparó un gran banquete. Comieron y bebieron; luego los despidió y regresaron a su señor. Las bandas de arameos no volvieron a entrar en la tierra de Israel.   N23

Eliseo y el sitio de Samaria

24 Tiempo después, Ben-adad, rey de Aram, reunió a todo su ejército, subió y puso sitio a Samaria.   N24

25 Hubo una gran hambre en Samaria. El sitio fue tal que una cabeza de burro llegó a venderse por unos novecientos gramos de plata, y trescientos mililitros de estiércol de paloma por unos cincuenta y siete gramos de plata.   N25

El clamor de una mujer durante el hambre

26 Mientras el rey de Israel pasaba por la muralla, una mujer le gritó: «¡Ayúdame, mi señor el rey!».   N26

27 Él respondió: «Si Jehová no te ayuda, ¿de dónde sacaré yo ayuda para ti? ¿De la era o del lagar?».   N27

28 El rey le preguntó: «¿Qué te ocurre?». Ella respondió: «Esta mujer me dijo: “Entrega a tu hijo para que lo comamos hoy, y mañana comeremos al mío”.   N28

29 Cocinamos a mi hijo y nos lo comimos. Al día siguiente le dije: “Entrega a tu hijo para que lo comamos”, pero ella ha escondido a su hijo».   N29

30 Cuando el rey oyó las palabras de la mujer, rasgó su ropa. Al pasar por la muralla, la gente vio que llevaba tela de saco sobre el cuerpo, debajo de la ropa.   N30

El rey amenaza de muerte a Eliseo

31 Y dijo: «Que Dios me haga esto y mucho más si hoy la cabeza de Eliseo hijo de Safat permanece sobre sus hombros».   N31

32 Eliseo estaba sentado en su casa, y los ancianos estaban sentados con él. El rey envió a un hombre de su presencia, pero, antes de que llegara el mensajero, Eliseo dijo a los ancianos: «¿Ven cómo este hijo de asesino ha enviado a cortarme la cabeza? Cuando llegue el mensajero, cierren la puerta y manténganla cerrada contra él. ¿No se oye detrás de él el ruido de los pasos de su señor?».   N32

33 Todavía hablaba con ellos cuando el mensajero bajó hasta él. Y dijo: «Mira, esta desgracia viene de Jehová. ¿Para qué seguir esperando a Jehová?».   N33

menu_book Notas de estudio de 2 Reyes 6

Edición NTBT con estudio completo — pasaje por pasaje. Esta es una sección aparte del texto bíblico.

2 Reyes 6:1 north

La comunidad profética necesita más espacio

Los hijos de los profetas presentan a Eliseo una dificultad de su vida compartida.

Explicación del versículo

«Hijos de los profetas» designa a miembros de la comunidad profética, no necesariamente a descendientes biológicos de profetas. Se dirigen a Eliseo como una figura reconocida entre ellos y describen el lugar donde habitan con él como demasiado estrecho.

La expresión «contigo» los sitúa en una relación de convivencia y formación alrededor del profeta. El hebreo habla de estar o sentarse «delante de ti», una manera de describir su vinculación con él. La necesidad de espacio afecta al lugar que comparten en esa relación.

El relato parte de un problema concreto antes de narrar la recuperación extraordinaria de una herramienta. La vida de esta comunidad incluye alojamiento, materiales y trabajo, junto con su relación con la palabra profética.

Su petición no es todavía que Eliseo resuelva milagrosamente la estrechez. En el versículo siguiente propondrán ir al Jordán, obtener madera y construir. La escena muestra una necesidad expresada con claridad y una iniciativa común para atenderla.

2 Reyes 6:2 north

Cada uno aportará una viga

La propuesta combina participación personal, recursos disponibles y la aprobación de Eliseo.

Explicación del versículo

La comunidad propone ir al Jordán para tomar madera y construir allí un lugar donde habitar. La referencia al río sitúa el lugar de trabajo y prepara el accidente que ocurrirá cuando el hierro del hacha caiga al agua.

«Que cada uno tome de allí una viga» expresa una contribución compartida. El hebreo קוֹרָה, qorah, designa una viga o madero destinado a la construcción. El proyecto no queda planteado como una carga que un solo integrante deba asumir por todos.

Eliseo responde «Vayan». Su aprobación permite que se pongan en marcha; no añade condiciones ni presenta aquí otra solución. La narración hará avanzar el proyecto mediante el trabajo de los propios miembros de la comunidad.

Dentro de 2 Reyes 6:1–7, esta propuesta explica por qué están cortando árboles junto al Jordán y por qué una herramienta prestada resulta tan importante. El prodigio posterior acontece en medio de una tarea necesaria para su vida común.

2 Reyes 6:3 north

Eliseo acepta acompañar a sus servidores

Uno de los integrantes pide la presencia del profeta en el trabajo que van a realizar.

Explicación del versículo

Después de recibir permiso para ir, uno de ellos añade una petición: «Ten la bondad de venir con tus siervos». Habla de manera respetuosa y se incluye con los demás como servidor de Eliseo. La solicitud muestra que desean su compañía además de su aprobación.

El profeta responde en primera persona: «Iré». Su participación acerca el ministerio profético al trabajo cotidiano de la comunidad. No permanece al margen de quienes están procurando mejorar su lugar de habitación.

Este intercambio también explica su presencia cuando ocurre el accidente. El hombre que pierde el hierro podrá dirigirse a él porque ha aceptado ir con ellos. La ayuda que vendrá queda enmarcada en esa relación concreta de acompañamiento.

La brevedad del diálogo conserva el énfasis en la disponibilidad de Eliseo y en la confianza con la que le hablan. El versículo siguiente confirmará que su respuesta se convierte efectivamente en compañía durante la jornada.

2 Reyes 6:4 north

La comunidad comienza el trabajo junto al Jordán

Eliseo cumple lo prometido y los hombres empiezan a obtener la madera que necesitan.

Explicación del versículo

«Fue con ellos» confirma la respuesta del profeta a la petición anterior. La comunidad llega al Jordán acompañada por Eliseo y se pone a cortar árboles. El proyecto pasa de la conversación y el permiso a la ejecución.

La acción corresponde a la propuesta de que cada uno aportara una viga. El lugar estrecho será atendido mediante una labor compartida, y la madera se obtiene con herramientas de trabajo. Este marco permite entender la angustia que producirá enseguida la pérdida del hierro.

El río tiene una función concreta en la escena: junto a él trabajan y en sus aguas caerá la herramienta. En 2 Reyes 6:1–7, la ayuda extraordinaria no sustituye toda la tarea de construcción; responde a una dificultad surgida durante ella.

El narrador menciona la actividad del grupo antes de detenerse en lo que ocurre a uno de sus miembros. Así presenta una necesidad individual que nace dentro del esfuerzo de todos por conseguir un lugar adecuado.

2 Reyes 6:5 north

La pérdida de un hierro prestado

El grito del trabajador expresa tanto la interrupción de la tarea como su preocupación por algo que no le pertenece.

Explicación del versículo

Mientras uno de los hombres derriba un tronco, el hierro del hacha cae al agua. La parte metálica de la herramienta queda fuera de su alcance. El accidente ocurre precisamente durante el trabajo que la comunidad había acordado realizar.

«¡Era prestado!» explica la urgencia del lamento. El hebreo שָׁאוּל, shaul, indica aquí algo pedido o tomado en préstamo. La pérdida afecta un bien ajeno, por lo que su preocupación no se reduce a quedarse sin instrumento para continuar.

La ley atendía la responsabilidad que acompaña al uso de bienes prestados. Éxodo 22:14–15 lo muestra en el caso particular de un animal que sufre daño. Aunque ese caso no describe este accidente con un hacha, permite entender por qué perder lo recibido de otro podía representar una carga seria.

El hombre dirige su grito a Eliseo, llamándolo «señor mío». Reconoce abiertamente lo ocurrido en presencia del profeta. La respuesta comenzará con una pregunta concreta por el lugar donde cayó el hierro.

2 Reyes 6:6 north

El hierro sale a flote

El hombre de Dios interviene en el lugar de la pérdida y la herramienta queda al alcance de quien la necesita.

Explicación del versículo

Eliseo pregunta dónde cayó el hierro. El trabajador le muestra el lugar; entonces el profeta corta un palo y lo arroja allí. La secuencia mantiene la atención en la pérdida concreta que acaba de provocar el grito.

El resultado es extraordinario: hace flotar el hierro. El narrador presenta este resultado como un prodigio vinculado a la intervención del hombre de Dios.

El palo forma parte del acto narrado, pero el énfasis está en el hierro recuperable. La historia no desarrolla una explicación sobre las propiedades del madero. Como otros signos vinculados al ministerio de Eliseo, el resultado muestra una ayuda que excede los recursos de los presentes.

La necesidad atendida pertenece a un trabajador de la comunidad profética, preocupado por una herramienta prestada. El cuidado manifestado en este episodio alcanza una dificultad cotidiana y prepara un cierre sencillo: el hombre deberá extender la mano y tomar lo que ya está a su alcance.

2 Reyes 6:7 north

El trabajador recupera la herramienta

La orden de Eliseo y la respuesta del hombre completan la ayuda recibida junto al río.

Explicación del versículo

«Recógelo» señala el resultado práctico del prodigio. El hierro ya no está perdido en el agua; puede ser tomado. El trabajador extiende la mano y lo recupera, de modo que la angustia expresada por el préstamo encuentra una respuesta efectiva.

La narración termina en la recuperación del objeto. Su valor no dependía de que fuera un bien del rey o una gran riqueza, sino de que alguien lo necesitaba y debía responder por él. El episodio permite reconocer el cuidado de Dios en medio del trabajo compartido de la comunidad profética.

Aplicación editorial

Presenta al Padre tus necesidades cotidianas por medio de Jesucristo, nuestro Señor y Salvador. En Mateo 6:25–34, Jesús enseña que el Padre conoce lo que sus hijos necesitan y los llama a buscar primero su reino y su justicia. Esa confianza acompaña una vida responsable: cuida lo que recibes prestado, reconoce los accidentes y atiende la necesidad de quien trabaja a tu lado. El relato del hierro recuperado muestra una intervención particular de Dios; tu esperanza diaria descansa en su cuidado, aun cuando la respuesta llegue de otra manera.

2 Reyes 6:8 north

Los planes del rey de Aram

Una nueva escena presenta la guerra contra Israel y las decisiones militares que el rey toma con sus servidores.

Explicación del versículo

El conflicto con Aram da lugar a una consulta entre el rey y quienes lo sirven. El monarca comunica dónde establecerá su campamento. La información pertenece al ámbito de la planificación militar, cuya reserva sería importante para el éxito de sus operaciones.

«En tal lugar» resume la ubicación sin nombrarla. La expresión hebrea פְּלֹנִי אַלְמֹנִי, peloni almoni, se emplea para dejar una identificación sin precisar. Para seguir la narración basta conocer que existía un sitio previsto por el rey.

El versículo siguiente mostrará que ese plan no permanece oculto para el hombre de Dios. La tensión del episodio nace de la diferencia entre la información que el rey cree controlar y el aviso que llega a Israel mediante Eliseo.

En 2 Reyes 6:8–14, esa frustración llevará al monarca arameo desde la sospecha de un informante entre sus propios servidores hasta la decisión de capturar al profeta.

2 Reyes 6:9 north

El aviso del hombre de Dios protege al rey

Eliseo comunica un peligro concreto antes de que el monarca israelita se exponga a él.

Explicación del versículo

El aviso identifica el lugar por el que el rey de Israel debe evitar pasar y explica el motivo: los arameos van a bajar allí. Corresponde al plan que el lector acaba de conocer en la consulta del rey enemigo.

La intervención del hombre de Dios convierte lo que parecía una ventaja secreta de Aram en una amenaza conocida por Israel. El relato atribuye esa protección a la palabra comunicada por Eliseo, no a una superioridad de los servicios militares israelitas.

«Ten cuidado» requiere una respuesta práctica. El aviso no elimina la existencia de las tropas enemigas; permite al rey actuar con conocimiento del peligro. El versículo siguiente mostrará que efectivamente toma precauciones.

Este cuidado también sitúa la acción profética dentro de la vida del reino. Eliseo no solo atiende necesidades individuales: en esta ocasión su palabra protege al rey y frustra operaciones contra Israel. El propósito narrativo se desarrollará cuando Aram intente apoderarse de la persona por medio de la cual llegan esos avisos.

2 Reyes 6:10 north

Una protección que se repite

El rey actúa a partir de las advertencias de Eliseo y evita quedar a merced de los planes arameos.

Explicación del versículo

El monarca envía gente al sitio señalado por el hombre de Dios y se mantiene en guardia. La advertencia recibida tiene consecuencias en sus decisiones. La información no queda como una noticia que oye sin atender.

«Más de una o dos veces» subraya la repetición. No se trata de una sola coincidencia favorable, sino de una serie de ocasiones en las que el aviso de Eliseo permite tomar precauciones ante el peligro.

Esa continuidad explica la inquietud del rey de Aram en el versículo siguiente. Desde su perspectiva, sus planes son conocidos con demasiada frecuencia para que el resultado parezca casual. Su primera sospecha será que alguien de su entorno informa al enemigo.

El narrador mantiene así dos perspectivas sobre los mismos sucesos. El lector conoce al hombre de Dios como origen de los avisos a Israel; el rey arameo deberá descubrir por qué no consigue mantener la ventaja de sus decisiones secretas. La intervención profética, inicialmente protectora, se convertirá en el motivo de una operación contra Eliseo.

2 Reyes 6:11 north

El rey sospecha de sus propios servidores

La frustración militar se transforma en una pregunta sobre la lealtad de quienes conocen sus planes.

Explicación del versículo

El rey de Aram está muy inquieto por lo sucedido. Sus operaciones se han visto frustradas repetidamente, y llama a los servidores con quienes consulta para exigir una explicación.

«¿Quién de los nuestros está de parte del rey de Israel?» presupone que la información ha pasado de su círculo al enemigo. El rey interpreta los hechos en términos de una posible deslealtad interna. No conoce todavía la explicación que dará uno de sus servidores.

La pregunta reproduce su sospecha; no revela que el narrador haya descubierto un traidor. El lector ya sabe que Eliseo advierte al rey israelita. La respuesta siguiente corregirá la interpretación del monarca y señalará al profeta que está en Israel.

El episodio muestra el límite de un poder que intenta explicar todo desde las alianzas que controla o teme perder. La reserva de las deliberaciones reales no impide que Dios haga conocer lo necesario para frustrar sus operaciones.

2 Reyes 6:12 north

Hasta las palabras del dormitorio son conocidas

Un servidor identifica a Eliseo como la causa de que los planes del rey lleguen a conocimiento de Israel.

Explicación del versículo

«Ninguno» rechaza la sospecha de un colaborador del enemigo dentro de la corte. El servidor atribuye los avisos al profeta Eliseo, cuya presencia en Israel ofrece la explicación que el rey desconocía.

La mención del dormitorio lleva el asunto al espacio de mayor privacidad del monarca. Aun las palabras pronunciadas allí pueden ser comunicadas al rey de Israel. La frase subraya que el secreto real no constituye una barrera para el conocimiento que Dios da a su profeta.

La narración no explica cómo se enteró este servidor de lo que hacía Eliseo. Su intervención sirve para que el rey deje de buscar un informante entre los suyos y dirija sus acciones contra el profeta.

El conocimiento de Eliseo debe entenderse como dependiente de Dios. En 2 Reyes 4:27, él había reconocido que Jehová no le había revelado otro acontecimiento. Aquí los avisos manifiestan una revelación eficaz para proteger a Israel; no convierten al mensajero humano en alguien que posee por naturaleza el conocimiento de todas las cosas.

2 Reyes 6:13 north

El rey busca capturar a Eliseo

La información acerca del profeta lleva al monarca a preparar una operación contra él.

Explicación del versículo

El rey manda averiguar dónde está Eliseo con una finalidad expresa: enviar gente a capturarlo. Considera que puede resolver el problema militar apoderándose del hombre que comunica sus planes a Israel.

Le informan que el profeta está en Dotán. Este nombre establece el escenario de la acción siguiente. Allí llegará de noche el ejército enviado por Aram y allí el servidor de Eliseo descubrirá la ciudad rodeada.

La decisión contiene una tensión que el relato hará evidente. El monarca acaba de oír que sus palabras más reservadas no escapan al conocimiento comunicado al profeta; aun así, procura sorprenderlo mediante una expedición militar.

La respuesta de Dios no consistirá simplemente en esconder a Eliseo en otra ciudad. En 2 Reyes 6:15–23, el encuentro pondrá de manifiesto una protección que el criado todavía no ve y acabará con los propios perseguidores dentro de Samaria. El intento de captura prepara una inversión de la situación.

2 Reyes 6:14 north

Dotán queda rodeada durante la noche

El rey despliega una fuerza considerable para prender al profeta.

Explicación del versículo

La expedición incluye caballos, carros y un ejército numeroso. El hebreo describe una fuerza «pesada», es decir, importante o considerable. No ofrece una cifra de soldados; destaca la magnitud de los medios empleados contra Eliseo.

Las tropas llegan de noche y rodean la ciudad. La disposición busca controlar el lugar donde se encuentra el profeta y prepara la impresión de encierro que tendrá su servidor al salir por la mañana.

Caballos y carros volverán a aparecer en la visión que Jehová permitirá contemplar al criado. La correspondencia entre ambas escenas es importante: la amenaza visible cuenta con poder militar, pero no representa todo lo que está presente alrededor del hombre de Dios.

Por ahora, el narrador deja que se perciba el peso real del peligro. La confianza de Eliseo surgirá de saber que la protección de Jehová es mayor que las fuerzas con las que el rey de Aram intenta capturarlo.

2 Reyes 6:15 north

El criado ve la ciudad cercada

La primera reacción del servidor nace de una amenaza que parece cerrar toda salida.

Explicación del versículo

Al levantarse temprano y salir, el servidor de Eliseo encuentra el ejército alrededor de la ciudad, con caballos y carros. La llegada nocturna de las tropas explica que descubra el cerco ya establecido.

«¡Ay, señor mío! ¿Qué haremos?» expresa alarma e incapacidad para encontrar una respuesta. Habla a Eliseo, pero utiliza el plural: el peligro que percibe los alcanza a ambos. Su pregunta no es una descripción de lo que Dios hará, sino la reacción de quien solo ve las fuerzas enemigas.

El texto no da el nombre de este servidor. El relato centra la atención en su temor y en la respuesta que recibirá del profeta. Esa respuesta no comenzará con un plan de combate, sino con una palabra de confianza y una oración para que pueda ver.

En 2 Reyes 6:15–23, la vista del criado y la percepción de los arameos tendrán un papel decisivo. El primero necesita que Jehová le muestre la protección presente; los segundos perderán la capacidad de orientarse y terminarán dependiendo de aquel a quien venían a capturar.

2 Reyes 6:16 north

La protección de Dios supera el cerco

Eliseo responde al temor de su servidor señalando una realidad que este todavía no puede contemplar.

Explicación del versículo

«No tengas miedo» va acompañado de una razón: los que están con ellos son más que los que están con el ejército enemigo. Eliseo no niega la presencia de los soldados. Afirma que el criado aún no está contando con toda la realidad de la situación.

El plural «con nosotros» incluye al profeta y a su servidor bajo esa protección. El versículo siguiente mostrará lo que sostiene la afirmación: Jehová abrirá los ojos del criado y le permitirá ver caballos y carros de fuego alrededor de Eliseo.

Por tanto, esta confianza nace de la acción de Dios en la escena. El pequeño grupo humano cuenta con una protección que Jehová mismo hará visible al servidor.

Aplicación editorial

Busca tu paz en Jesucristo, nuestro Señor y Salvador, cuando las dificultades te parezcan mayores que tus fuerzas. En Juan 16:25–33, Jesús prepara a sus discípulos para la aflicción y les da ánimo porque él ha vencido al mundo. Puedes hablar al Padre de lo que temes y obedecer a Cristo aun sin ver cómo se resolverá el peligro. Su victoria sostiene tu esperanza sin prometerte una vida libre de sufrimiento.

2 Reyes 6:17 north

Jehová permite al criado ver su protección

La oración de Eliseo recibe una respuesta que cambia la comprensión del servidor acerca del cerco.

Explicación del versículo

Eliseo ruega a Jehová que abra los ojos del criado para que vea. No le pide que reúna en ese momento una fuerza que antes no existía alrededor de ellos. Pide que su servidor pueda contemplar aquello que fundamentaba la palabra «No tengas miedo».

El relato atribuye expresamente la respuesta a Jehová: él abre los ojos. El hebreo פָּקַח, paqaḥ, «abrir», aparecerá de nuevo cuando Eliseo pida que los arameos recuperen la vista en Samaria. La capacidad de percibir lo que ocurre depende aquí de la intervención divina.

El monte se muestra lleno de caballos y carros de fuego alrededor de Eliseo. La fuerza enviada por Aram rodea la ciudad, pero no tiene la última palabra sobre la seguridad del profeta. El criado descubre la protección celestial que antes no veía.

Relación con otros pasajes

2 Reyes 2:11–12 también presenta caballos y un carro de fuego en el momento en que Elías es separado de Eliseo. En ambas escenas, la imagen manifiesta un poder de Dios superior a los recursos militares humanos. Aquí sirve de respuesta al temor del servidor y confirma la confianza del profeta.

2 Reyes 6:18 north

La fuerza invasora queda incapacitada por la ceguera

Eliseo vuelve a orar y Jehová impide que los arameos ejecuten su propósito de capturarlo.

Explicación del versículo

Cuando los soldados bajan hacia él, el profeta pide que Jehová los hiera de ceguera. La respuesta sucede conforme a su petición. Quien había abierto los ojos del criado actúa ahora sobre la percepción de los perseguidores.

El término hebreo סַנְוֵרִים, sanwerim, designa la ceguera que les sobreviene. La continuación permite apreciar su efecto narrativo: podrán seguir a un guía, pero no reconocerán adecuadamente a quien buscan ni el lugar al que son conducidos hasta que Jehová vuelva a abrirles los ojos.

El relato no describe un combate entre las tropas de fuego y el ejército arameo. La expedición queda desarmada en su propósito mediante una intervención que la vuelve dependiente del propio Eliseo.

La ceguera será temporal dentro de esta historia y no desembocará en una matanza de los hombres afectados. En 2 Reyes 6:15–23, la misma autoridad que frustra su ataque llevará después a que reciban alimento y sean enviados a su señor. El poder de Dios protege al profeta y abre el camino para tratar con misericordia a sus enemigos.

2 Reyes 6:19 north

Los perseguidores siguen al hombre que buscaban

Eliseo conduce a Samaria al ejército que había llegado a Dotán para capturarlo.

Explicación del versículo

El profeta les dice que ese no es el camino ni esa la ciudad y les ofrece llevarlos hasta el hombre que buscan. Los soldados, afectados por la ceguera, aceptan seguirlo. La ironía es que su guía es precisamente el hombre al que habían sido enviados a prender.

Sus palabras funcionan como una estratagema frente a la expedición hostil: los apartan del propósito con el que llegaron y los llevan a Samaria, la capital de Israel. El texto no convierte esta acción de guerra en una norma general para resolver mediante engaño las relaciones ordinarias.

El relato ya ha situado a Eliseo en Dotán, por lo que no debe explicarse la escena suponiendo que los arameos simplemente recibieron una información geográfica equivocada sobre su paradero. La ceguera y la conducción del profeta cambian quién controla la situación.

El desenlace dará sentido a la inversión. Quienes rodeaban la ciudad para capturarlo se encontrarán dentro de la ciudad del rey israelita. Sin embargo, Eliseo impedirá que ese dominio sobre ellos termine en su ejecución: serán alimentados y enviados de vuelta a su señor.

2 Reyes 6:20 north

Los arameos descubren que están en Samaria

Una nueva oración pone fin a la ceguera y deja al descubierto la inversión de su situación militar.

Explicación del versículo

Al llegar a Samaria, Eliseo pide que Jehová abra los ojos de los hombres para que vean. El relato repite la petición y la respuesta divina que habían aparecido cuando el criado necesitó ver la protección de Dios.

Esta vez lo que descubren es su propia vulnerabilidad: se encuentran en medio de Samaria. Habían salido para capturar al profeta y ahora están dentro de la capital enemiga, conducidos por él. El ejército que parecía disponer del control del cerco ha perdido la iniciativa.

La apertura de sus ojos completa el efecto de la ceguera temporal. Pueden reconocer dónde están, pero no han obtenido por eso una ventaja para realizar el propósito de su expedición. El destino de los hombres será ahora objeto de la pregunta del rey a Eliseo.

La secuencia de 2 Reyes 6:15–23 atribuye a Jehová tanto la protección del profeta como el cambio de percepción del criado y de los arameos. Las armas del rey de Israel no han producido esta captura; por eso la respuesta del profeta también regirá cómo deben ser tratados los hombres que han llegado a su poder.

2 Reyes 6:21 north

El rey pregunta si debe matar a los arameos

La presencia del ejército enemigo en Samaria provoca una propuesta que Eliseo rechazará.

Explicación del versículo

El monarca ve a los arameos dentro de la ciudad y pregunta dos veces si debe matarlos. La repetición hace patente su interés en aprovechar la oportunidad. Aquellos hombres habían sido enviados contra Eliseo y ahora están a su alcance.

Al dirigirse al profeta lo llama «padre mío». Es un tratamiento de respeto hacia su autoridad, no una afirmación de parentesco. Eliseo había usado esas palabras para dirigirse a Elías en 2 Reyes 2:11–12.

La consulta reconoce que esta situación no es una victoria conseguida por la estrategia del rey. Ha sido el hombre de Dios quien ha conducido a los soldados hasta Samaria, y el monarca espera de él una decisión sobre su suerte.

El contraste que sigue será decisivo: el rey propone darles muerte, mientras Eliseo manda darles alimento. La protección de Dios no se traducirá en una licencia para ejecutar a quienes han quedado indefensos. El desenlace mostrará una salida que el entusiasmo del monarca por matar todavía no contempla.

2 Reyes 6:22 north

Pan y agua para los enemigos capturados

Eliseo prohíbe la ejecución y ordena atender a los arameos antes de enviarlos de regreso.

Explicación del versículo

«No los mates» responde de manera inequívoca a la pregunta del rey. La intervención que había protegido al profeta no debía culminar en la muerte de los soldados que ahora estaban en Samaria.

La pregunta acerca de los cautivos tomados con espada y arco confronta la pretensión del monarca de disponer de estos hombres. El relato acaba de mostrar que no llegaron a su poder por una victoria de sus armas. Su indefensión no es una razón para aprovecharse de ellos y ejecutarlos.

La orden ofrece un camino concreto: poner ante ellos pan y agua, permitir que coman y beban y dejarlos regresar a su señor. El rey deberá emplear sus recursos para sostener la vida de quienes vinieron como enemigos.

Relación con otros pasajes

Proverbios 25:21–22 manda dar pan al enemigo hambriento y agua al sediento. Romanos 12:17–21 retoma ese mandato al llamar a renunciar a la venganza personal y vencer el mal con el bien. La acción de Eliseo manifiesta esa misericordia mediante una instrucción que puede obedecerse con alimento, bebida y libertad de regreso.

2 Reyes 6:23 north

El banquete sustituye a la ejecución

El rey cumple la instrucción y los arameos vuelven a su señor después de haber sido alimentados.

Explicación del versículo

La respuesta supera la provisión mínima de pan y agua: el monarca prepara un gran banquete. Los hombres comen y beben, y luego son despedidos. La expedición enviada a capturar al profeta termina recibiendo hospitalidad en la capital de Israel.

El cierre señala que las bandas de arameos dejaron de entrar en la tierra de Israel. «Bandas» designa las agrupaciones que realizaban incursiones, como las mencionadas al comienzo de la historia de Naamán. El resultado de este episodio es una interrupción de esas entradas.

El versículo siguiente narrará, tiempo después, un sitio de Samaria por el ejército de Ben-adad. Por tanto, este cierre no describe la desaparición definitiva de toda hostilidad entre ambos reinos. Señala el efecto de la intervención de Eliseo sobre las incursiones de las bandas.

Aplicación editorial

Escucha a Jesucristo cuando te llama a amar a tus enemigos y a ser misericordioso como el Padre en Lucas 6:27–36. Nuestro Señor y Salvador nos reconcilió con Dios mediante su muerte cuando éramos enemigos, como enseña Romanos 5:6–11. De esa gracia nace una respuesta que procura el bien de otros. Renuncia a la venganza y busca formas concretas de ayudar, sin convertir tu bondad en una exigencia de que la otra persona responda como tú esperas.

2 Reyes 6:24 north

Ben-adad sitia Samaria

Una nueva campaña militar trae a la capital de Israel una crisis distinta de las incursiones anteriores.

Explicación del versículo

«Tiempo después» abre otro episodio sin precisar cuánto ha transcurrido. Ben-adad, rey de Aram, reúne a todo su ejército, sube contra Samaria y la pone bajo sitio. La concentración de fuerzas convierte a la capital en el objetivo de una campaña de gran alcance.

Un sitio busca cercar la ciudad e impedir su funcionamiento ordinario y su abastecimiento. El versículo siguiente mostrará la consecuencia interna: una escasez extrema que eleva los precios y afecta de manera devastadora a sus habitantes.

La nueva acción también aclara el alcance del cierre anterior. En 2 Reyes 6:15–23, las bandas arameas habían dejado de entrar en Israel después de ser alimentadas y liberadas. Ahora se presenta, tiempo después, una movilización del ejército real. El relato no había anunciado una paz definitiva entre los reinos.

Samaria había sido el lugar donde los perseguidores de Eliseo recibieron un banquete. En esta nueva escena será una ciudad hambrienta cuyo rey llegará a buscar la muerte del mismo profeta. El cambio prepara un contraste profundo entre las dos actuaciones del monarca.

2 Reyes 6:25 north

Los precios revelan la gravedad del hambre

La escasez vuelve extraordinariamente costosos bienes que muestran la desesperación de la ciudad sitiada.

Explicación del versículo

La cabeza de burro alcanza un precio de unos novecientos gramos de plata. El hebreo menciona ochenta de plata, entendidos como siclos; el texto expresa su equivalencia aproximada en peso. No son novecientos gramos de carne: es la plata que cuesta adquirir la cabeza.

La segunda cantidad también distingue volumen y precio. Un cuarto de cab, aproximadamente trescientos mililitros, se vende por cinco siclos de plata, expresados como unos cincuenta y siete gramos. La pequeña porción contrasta con el valor que llega a exigirse por ella.

«Estiércol de paloma» conserva una expresión hebrea difícil. Se ha entendido literalmente y también se ha propuesto que fuera una denominación popular de algún producto vegetal, como semillas o cáscaras. La identificación exacta no es segura. En cualquiera de esas lecturas, el contexto presenta una porción escasa y de muy poco atractivo a un precio que manifiesta la gravedad del hambre.

Estas cifras describen una situación de sitio, no los precios normales del reino. Su función prepara el contraste con 2 Reyes 7:1–2, donde Eliseo anunciará que al día siguiente habrá harina fina y cebada disponibles por cantidades de plata mucho menores.

2 Reyes 6:26 north

Una mujer clama al rey desde la ciudad sitiada

La crisis deja de describirse mediante precios y toma la voz de una persona que pide auxilio.

Explicación del versículo

El rey de Israel pasa por la muralla cuando una mujer le grita. Ese escenario recuerda que la ciudad continúa cercada: el gobernante está sobre la fortificación que la separa de quienes impiden su abastecimiento.

«¡Ayúdame, mi señor el rey!» apela a su autoridad. El verbo hebreo pertenece a la raíz יָשַׁע, yasha, «salvar» o «librar»; en esta súplica pide una intervención concreta ante su desgracia.

La mujer todavía no ha explicado qué le ocurre. Su clamor permite que el rey exprese primero su impotencia frente al hambre y que después pregunte por el caso. La respuesta que recibirá revelará una situación más terrible que una simple solicitud de alimento.

Dentro de 2 Reyes 6:24–33, el paso de los precios al testimonio de la mujer muestra lo que el sitio ha hecho a las relaciones familiares de la ciudad. La necesidad llega ante el monarca de una forma que no podrá resolver con su autoridad ordinaria.

2 Reyes 6:27 north

La era y el lagar no ofrecen una salida

La respuesta del rey expresa su incapacidad para proporcionar alimento en medio del sitio.

Explicación del versículo

«Si Jehová no te ayuda» sitúa la esperanza de auxilio más allá de lo que el monarca puede dar. Su pregunta siguiente explica la carencia: no dispone de una fuente de provisiones con la que responder a la necesidad de la mujer.

La era era el lugar donde se trabajaba el grano para obtener el alimento; el lagar, donde se prensaban las uvas. Al mencionarlos, el rey alude a los productos ordinarios de la tierra. Bajo el sitio, esos lugares no le permiten abastecer a la ciudad hambrienta.

La pregunta tiene el tono de una frustración, no el de una promesa profética. Reconocer que el auxilio depende de Jehová no significa todavía que el monarca esté respondiendo con confianza a él. Al final de la escena amenazará a Eliseo y se expresará el deseo de dejar de esperar en Jehová.

El contraste se completará en 2 Reyes 7:1–2. A la pregunta sobre de dónde puede venir el alimento seguirá una palabra de Dios que anuncia una abundancia inesperada. La imposibilidad que el rey ve no agotará lo que Jehová puede hacer.

2 Reyes 6:28 north

Una propuesta terrible entre dos madres

La respuesta de la mujer revela hasta dónde ha llegado la desesperación de la ciudad.

Explicación del versículo

El rey pregunta qué le ocurre, y ella empieza relatando una propuesta de otra mujer: entregar a su hijo para comerlo ese día, con el compromiso de consumir al de la otra al día siguiente. Su petición de ayuda no se limita a conseguir grano del que carece el monarca.

La distribución entre «hoy» y «mañana» presenta la propuesta como un acuerdo de supervivencia entre ambas. Precisamente esa forma de hablar muestra el quebranto de los vínculos que deberían proteger a los hijos. El relato recoge una atrocidad surgida en la crisis del hambre.

Deuteronomio 28:52–57 había advertido del asedio, de la falta de todo alimento y de la destrucción de las relaciones familiares bajo las maldiciones del pacto. La escena de Samaria recuerda la gravedad de aquellas advertencias. No presenta el acto como una práctica aprobada por Dios.

El testimonio todavía está incompleto. La mujer añadirá que el primer hijo ya fue consumido y que el segundo fue escondido. El motivo inmediato de su queja hará más doloroso el descubrimiento de lo que está ocurriendo dentro de la ciudad.

2 Reyes 6:29 north

La denuncia descubre un daño irreversible

La mujer afirma que consumieron a su hijo y se queja de que la otra madre haya escondido al suyo.

Explicación del versículo

El relato de la mujer pasa de la propuesta al hecho: cocinaron a su hijo y lo comieron. Al día siguiente pidió que la otra entregara al suyo, pero esta lo había ocultado. Su demanda ante el rey nace de ese incumplimiento dentro de un acuerdo atroz.

La escena no ofrece una resolución judicial que obligue a entregar al segundo niño. Lo que sigue es la reacción del monarca al escuchar hasta dónde ha llegado la miseria del pueblo. Su autoridad no puede deshacer la muerte del primer hijo ni transformar en justo lo pactado.

El pasaje hace visible el desastre del sitio sobre quienes deberían recibir protección dentro de la familia. Levítico 26:27–29 había incluido una advertencia semejante al anunciar las consecuencias de persistir en la hostilidad contra Dios. Es una descripción del horror del juicio, no un mandato para realizar esos actos.

Relación con otros pasajes

Lamentaciones 4:9–10 lamentará una tragedia comparable en otra ciudad y otro asedio. La relación entre ambos textos permite reconocer un mismo lenguaje de duelo por el hambre y la desintegración de la vida familiar, sin confundir el sitio de Samaria con la posterior caída de Jerusalén.

2 Reyes 6:30 north

La ropa rasgada deja ver la tela de saco

La noticia provoca una manifestación pública de dolor y descubre la aflicción que el rey ya llevaba sobre el cuerpo.

Explicación del versículo

Al escuchar a la mujer, el monarca rasga su ropa. Es una respuesta de angustia ante lo que acaba de conocer. La crisis no consiste solo en escasez de bienes: dentro de la ciudad se han consumido los propios hijos.

Como el rey está sobre la muralla, la gente alcanza a ver que lleva tela de saco debajo de la ropa, directamente sobre el cuerpo. Esa prenda áspera era una señal de aflicción y humillación. El detalle indica que su pesar no comenzó únicamente al oír este caso.

El saco hace visible su dolor, pero la amenaza del versículo siguiente mostrará hacia dónde lo dirige. En lugar de escuchar al profeta, se propone darle muerte. La aflicción exterior y la respuesta a Dios no son, por tanto, asuntos que el relato trate como equivalentes.

Aplicación editorial

Lleva tu tristeza a Jesucristo, nuestro Señor y Salvador, con disposición a escuchar y cambiar. 2 Corintios 7:8–11 distingue la tristeza que conduce al arrepentimiento de una tristeza que produce muerte. Ante el Padre puedes reconocer tanto tu dolor como tu pecado. Pide al Espíritu Santo que te guíe a responder con verdad, para que la aflicción no se convierta en hostilidad contra quien te habla conforme a la palabra de Dios.

2 Reyes 6:31 north

El rey jura que Eliseo morirá ese día

La angustia del monarca se convierte en una amenaza directa contra el profeta.

Explicación del versículo

«Que Dios me haga esto y mucho más» es una fórmula de juramento que invoca una sanción contra quien no cumple lo que afirma. El rey la utiliza para comprometerse a que la cabeza de Eliseo no permanezca sobre sus hombros al terminar ese día.

La frase expresa una intención de ejecución, no una simple queja contra el profeta. El envío del mensajero en el versículo siguiente mostrará que la amenaza comienza a convertirse en una acción.

Eliseo es identificado como hijo de Safat. El relato mantiene clara la persona contra quien se dirige la violencia del rey, pero no ofrece aquí una explicación extensa de por qué lo responsabiliza del desastre. El final de la escena revelará su impaciencia ante la espera de Jehová.

El cambio respecto al encuentro anterior con los arameos es severo. En 2 Reyes 6:15–23, el monarca había consultado a Eliseo como «padre mío» y obedecido su instrucción de alimentar a los cautivos. Ahora, ante el hambre, invoca a Dios para amenazar al hombre que comunica su palabra. El dolor no ha producido por sí mismo fidelidad.

2 Reyes 6:32 north

Eliseo advierte a los ancianos de la amenaza

El profeta conoce el envío del ejecutor antes de que este llegue a su casa y dispone una protección inmediata.

Explicación del versículo

Eliseo está sentado en su casa con los ancianos cuando el rey envía a un hombre. La escena reúne al profeta con representantes de la comunidad mientras desde la corte se pone en marcha la amenaza de muerte.

Antes de la llegada del mensajero, Eliseo revela a los presentes su propósito. «Este hijo de asesino» denuncia el carácter violento del monarca. En el marco del reinado de Joram, hijo de Acab, presentado en 2 Reyes 3:1–3, la expresión también evoca la violencia de la casa real: 1 Reyes 21:15–24 había responsabilizado a Acab por la muerte de Nabot.

Eliseo ordena cerrar la puerta y mantenerla cerrada contra el enviado. Su conocimiento del peligro no lo lleva a permanecer pasivo ante la intención de matarlo. La protección inmediata se realiza mediante una acción concreta de los que están con él.

La pregunta sobre los pasos del señor que viene detrás anuncia la cercanía del propio rey. Así prepara la conversación que enlaza este capítulo con la promesa del siguiente. La amenaza contra la cabeza de Eliseo no impedirá que se anuncie una nueva palabra de Jehová.

2 Reyes 6:33 north

La crisis de seguir esperando a Jehová

El mensajero llega mientras Eliseo habla, y la escena termina con una declaración de desesperanza.

Explicación del versículo

La llegada ocurre antes de que termine la advertencia del profeta. Las palabras que siguen atribuyen la desgracia a Jehová y preguntan para qué continuar esperándolo. Reconocer su soberanía sobre el desastre no desemboca aquí en una súplica confiada, sino en el deseo de abandonar la espera.

El hebreo dice «y dijo», sin volver a nombrar al hablante. Puede entenderse como la voz del mensajero que transmite la posición del rey, o como la del propio monarca, cuya proximidad acaba de anunciarse. La frase expresa en cualquier caso la postura que llega desde la corte; no es una confesión de desesperanza de Eliseo.

El relato continúa en 2 Reyes 7:1–2, donde el profeta anuncia alimento para el día siguiente. La división entre capítulos no debe separar esa respuesta de la pregunta «¿Para qué seguir esperando?». La palabra de Jehová abrirá una posibilidad que la desesperación real no considera.

Aplicación editorial

Cuando la espera te pese, acude al Padre por medio de Jesucristo, nuestro Señor y único Salvador. 1 Pedro 1:3–9 funda la esperanza viva en su resurrección y reconoce a la vez el dolor de las pruebas presentes. Puedes lamentarte con sinceridad y pedir ayuda sin dar por terminada tu confianza en él. Tu esperanza descansa en el Cristo resucitado, aun cuando todavía no conozcas la forma o el momento del alivio.

edit_note Notas: edición NTBT con estudio completo — BibliaTodo Bible Society

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