El monte despreciado será centro de enseñanza
La promesa responde a la desolación anunciada al final del capítulo 3. Jehová dará a su casa una relevancia que atraerá a pueblos de toda la tierra.
Explicación del versículo
El contraste es deliberado: el monte del templo que podía quedar como altura boscosa será establecido a la cabeza de los montes. La esperanza no nace de la inmunidad que reclamaban los dirigentes corruptos, sino de la futura acción de Dios después de su denuncia.
«En los últimos días» abre el horizonte de la promesa. La expresión señala el tiempo hacia el que conduce el propósito divino, sin proporcionar aquí una duración ni un calendario. No permite calcular una fecha para la consumación a partir de la altura del monte.
La elevación expresa la preeminencia de la casa de Jehová. El sentido queda explicado por los versículos siguientes: las naciones buscan su enseñanza y reconocen su juicio. El poema no se limita a afirmar una superioridad geográfica, y tampoco convierte a los pueblos en súbditos de los mismos gobernantes injustos que han sido condenados.
Relaciones bíblicas
Isaías 2:2–4 conserva una formulación estrechamente relacionada de esta visión; el parentesco textual es claro, aunque estos pasajes no explican por sí solos cómo se transmitió la formulación compartida. En la lectura cristiana, el anuncio universal del perdón en el nombre de Jesús, comenzando por Jerusalén en Lucas 24:47, pertenece a este horizonte de la palabra que alcanza a las naciones. La promesa conserva también su expectativa de justicia y paz plenas.
( Is. 2.1-4 )