El que hiere también puede sanar
La invitación al retorno reconoce que la curación debe buscarse en Jehová, no en los poderes que han fracasado.
Explicación del versículo
«Vengan, volvamos» cambia la voz del discurso a un llamado comunitario. La relación exacta de estas palabras con la voz del profeta y con la respuesta del pueblo ha sido interpretada de distintas maneras. Lo explícito es su contenido: la comunidad debe regresar al Señor que acaba de anunciar el juicio y su retirada.
Desgarrar y sanar retoman directamente 5:13–14. Asiria no podía curar la llaga, pero Jehová no está limitado a herir. La esperanza de restauración reconoce que el mismo Señor tiene autoridad para vendar. La imagen médica habla aquí de la condición colectiva y de la relación quebrantada; no establece que toda enfermedad individual sea castigo por una culpa particular.
La invitación contiene una dirección correcta, pero el diálogo no termina en ella. En 6:4 Dios denunciará el carácter pasajero del amor de Efraín y Judá. Conviene, por tanto, recibir el llamado al retorno sin suponer que una declaración confiada demuestra por sí sola un arrepentimiento completo. La gracia del sanador es la única esperanza; la respuesta que el contexto busca es un conocimiento perseverante de él, acompañado de misericordia y fidelidad.