La sanidad revela lo que debe ser tratado
La acción de Jehová pone al descubierto una culpa que atraviesa la capital y la vida cotidiana de Israel.
Explicación del versículo
La frase «cuando yo sanaba» continúa la mención de restauración al final del capítulo 6. El intento de tratar al pueblo no convierte automáticamente su conducta en fidelidad. Al actuar Jehová, aparecen la iniquidad de Efraín y las maldades de Samaria. La sanidad que Israel necesita incluye un diagnóstico que sus dirigentes y habitantes preferirían evitar.
Samaria representa de manera destacada la vida del reino desde su centro político. El engaño se concreta en el ladrón que entra y la banda que saquea afuera. Interior y exterior forman un cuadro amplio de inseguridad: la comunidad no está protegida simplemente porque conserve una capital, un gobierno y prácticas de culto.
El versículo no acusa a Jehová de producir la maldad al sanar; afirma que esta queda descubierta. Su intervención revela la enfermedad real, en vez de encubrirla mediante alivios que dejen intacta la violencia. La continuidad con 6:6 resulta clara: donde faltan misericordia y conocimiento de Dios, una restauración meramente exterior no basta. La respuesta debe alcanzar la mentira, el robo y el modo en que los miembros del pueblo se tratan entre sí.