1 Crónicas 2 (NTBT) en línea gratis con notas de estudio

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1 Crónicas 2

Los hijos de Israel

1 Estos fueron los hijos de Israel: Rubén, Simeón, Leví, Judá, Isacar y Zabulón,   N1

2 Dan, José y Benjamín, Neftalí, Gad y Aser.   N2

Descendientes de Judá

3 Los hijos de Judá fueron Er, Onán y Sela. Estos tres le nacieron de la hija de Súa, la cananea. Er, primogénito de Judá, fue malo a los ojos de Jehová, y él le dio muerte.   N3

4 Tamar, su nuera, le dio a luz a Fares y a Zera. Los hijos de Judá fueron cinco en total.   N4

5 Los hijos de Fares fueron Hezrón y Hamul.   N5

6 Los hijos de Zera fueron Zimri, Etán, Hemán, Calcol y Dara, cinco en total.   N6

7 El hijo de Carmi fue Acar, que trajo desgracia a Israel al ser infiel en lo consagrado a la destrucción.   N7

8 El hijo de Etán fue Azarías.   N8

De Hezrón a la familia de David

9 Los hijos que le nacieron a Hezrón fueron Jerameel, Ram y Quelubai.   N9

10 Ram engendró a Aminadab, y Aminadab engendró a Naasón, jefe de los hijos de Judá.   N10

11 Naasón engendró a Salma, y Salma engendró a Booz.   N11

12 Booz engendró a Obed, y Obed engendró a Isaí.   N12

13 Isaí engendró a Eliab, su primogénito; a Abinadab, el segundo; a Simea, el tercero;   N13

14 a Natanael, el cuarto; a Radai, el quinto;   N14

15 a Ozem, el sexto; y a David, el séptimo.   N15

16 Sus hermanas fueron Sarvia y Abigail. Los hijos de Sarvia fueron tres: Abisai, Joab y Asael.   N16

17 Abigail dio a luz a Amasa. El padre de Amasa fue Jeter, el ismaelita.   N17

La familia de Caleb y el origen de Bezaleel

18 Caleb hijo de Hezrón tuvo hijos con Azuba, su esposa, y con Jeriot. Estos fueron los hijos de ella: Jeser, Sobab y Ardón.   N18

19 Azuba murió, y Caleb tomó por esposa a Efrata, que le dio a luz a Hur.   N19

20 Hur engendró a Uri, y Uri engendró a Bezaleel.   N20

Hezrón y las familias de Galaad

21 Después, Hezrón se unió a la hija de Maquir, padre de Galaad. La había tomado por esposa cuando tenía sesenta años, y ella le dio a luz a Segub.   N21

22 Segub engendró a Jair, que tuvo veintitrés ciudades en la tierra de Galaad.   N22

23 Pero Gesur y Aram les quitaron las aldeas de Jair, Kenat y sus aldeas: sesenta ciudades. Todos estos fueron hijos de Maquir, padre de Galaad.   N23

24 Después de que Hezrón murió en Caleb-efrata, Abías, esposa de Hezrón, le dio a luz a Asur, padre de Tecoa.   N24

Los clanes de Jerameel

25 Los hijos de Jerameel, primogénito de Hezrón, fueron Ram, el primogénito, Buna, Orén, Ozem y Ahías.   N25

26 Jerameel tuvo otra esposa, llamada Atara, que fue la madre de Onam.   N26

27 Los hijos de Ram, primogénito de Jerameel, fueron Maaz, Jamín y Equer.   N27

28 Los hijos de Onam fueron Samai y Jada. Los hijos de Samai fueron Nadab y Abisur.   N28

29 La esposa de Abisur se llamaba Abihail, y le dio a luz a Ahbán y a Molid.   N29

30 Los hijos de Nadab fueron Seled y Apaim. Seled murió sin hijos.   N30

31 El hijo de Apaim fue Isi, el hijo de Isi fue Sesán, y la descendencia de Sesán fue Ahlai.   N31

32 Los hijos de Jada, hermano de Samai, fueron Jeter y Jonatán. Jeter murió sin hijos.   N32

33 Los hijos de Jonatán fueron Pelet y Zaza. Estos fueron los hijos de Jerameel.   N33

La hija de Sesán y la descendencia de Jarha

34 Sesán no tuvo hijos varones, sino hijas. Tenía un siervo egipcio llamado Jarha.   N34

35 Sesán dio su hija por esposa a su siervo Jarha, y ella le dio a luz a Atai.   N35

36 Atai engendró a Natán, y Natán engendró a Zabad.   N36

37 Zabad engendró a Eflal, y Eflal engendró a Obed.   N37

38 Obed engendró a Jehú, y Jehú engendró a Azarías.   N38

39 Azarías engendró a Heles, y Heles engendró a Elasa.   N39

40 Elasa engendró a Sismai, y Sismai engendró a Salum.   N40

41 Salum engendró a Jecamías, y Jecamías engendró a Elisama.   N41

Las familias de Caleb y sus ciudades

42 Los hijos de Caleb, hermano de Jerameel, fueron Mesa, su primogénito, padre de Zif, y los hijos de Maresa, padre de Hebrón.   N42

43 Los hijos de Hebrón fueron Coré, Tapúa, Requem y Sema.   N43

44 Sema engendró a Raham, padre de Jorcoam, y Requem engendró a Samai.   N44

45 El hijo de Samai fue Maón, y Maón fue padre de Bet-sur.   N45

46 Efa, concubina de Caleb, dio a luz a Harán, a Mosa y a Gazez. Harán engendró a Gazez.   N46

47 Los hijos de Jahdai fueron Regem, Jotam, Gesam, Pelet, Efa y Saaf.   N47

48 Maaca, concubina de Caleb, dio a luz a Seber y a Tirhana.   N48

49 También dio a luz a Saaf, padre de Madmana, y a Seva, padre de Macbena y padre de Gibea. La hija de Caleb fue Acsa.   N49

Las familias de Quiriat-jearim y Belén

50 Estos fueron los hijos de Caleb, hijo de Hur, primogénito de Efrata: Sobal, padre de Quiriat-jearim;   N50

51 Salma, padre de Belén; y Haref, padre de Bet-gader.   N51

52 Los hijos de Sobal, padre de Quiriat-jearim, fueron Haroe y la mitad de los manahetitas.   N52

53 Las familias de Quiriat-jearim fueron los itritas, los futitas, los sumatitas y los misraítas. De ellos salieron los zoratitas y los estaolitas.   N53

54 Los hijos de Salma fueron Belén, los netofatitas, Atrot-bet-joab, la mitad de los manahetitas y los zoraítas.   N54

Los escribas de Jabes

55 Las familias de escribas que habitaban en Jabes fueron los tirateos, los simeateos y los sucateos. Estos fueron los ceneos que procedían de Hamat, padre de la casa de Recab.   N55

menu_book Notas de estudio de 1 Crónicas 2

Edición NTBT con estudio completo — pasaje por pasaje. Esta es una sección aparte del texto bíblico.

1 Crónicas 2:1 north

Las doce tribus parten de una misma familia

La genealogía vuelve a Israel, es decir, Jacob, y comienza a enumerar sus doce hijos. Los seis primeros son los hijos de Lea presentados en Génesis.

Explicación del versículo

Después del amplio panorama de Edom, el libro retoma la otra rama de Isaac que había quedado anunciada en 1:34. El nombre Israel identifica al antepasado y anticipa al pueblo que se desarrollará a partir de sus hijos. La historia de las tribus se presenta primero como una historia de familia.

Rubén, Simeón, Leví, Judá, Isacar y Zabulón corresponden al grupo que Génesis 35:23 atribuye a Lea. Crónicas los reúne al comienzo de la lista. Los otros seis hijos aparecerán en el versículo siguiente; el corte no representa dos pueblos sin relación, sino dos partes de una misma enumeración.

Rubén ocupa el primer lugar como primogénito, pero la continuación del libro no seguirá simplemente el orden de nacimiento. Judá recibirá atención inmediata por su relación con el gobernante y la casa de David. Crónicas distinguirá después la primogenitura de Rubén, el derecho dado a José y el liderazgo de Judá (1 Crónicas 5:1–2).

Así, la unidad de Israel no depende de que todas las tribus desempeñen exactamente la misma función. El parentesco las reúne, mientras la historia del pacto explica responsabilidades y desarrollos diferentes. La lista proporciona el marco dentro del que deben leerse esas distinciones.

Exégesis del pasaje

«Estos fueron los hijos de Israel» abre una unidad que continúa en el versículo 2. El mismo nombre Israel puede designar al patriarca o al pueblo según el contexto; aquí «hijos» comienza con sus descendientes nombrados individualmente y prepara la historia colectiva de sus tribus.

Relaciones bíblicas

Génesis 35:22–26 presenta los doce según sus madres. 1 Crónicas 1:34 permite reconocer la bifurcación familiar a la que el relato está regresando.

Texto relacionado: Génesis 35:22–26.

1 Crónicas 2:2 north

El cierre de los doce hijos de Israel

Dan, José, Benjamín, Neftalí, Gad y Aser completan la lista. El conjunto mantiene a las tribus dentro de una misma descendencia antes de desarrollar sus ramas.

Explicación del versículo

Los seis nombres continúan bajo el encabezamiento del versículo anterior. Dan no es hijo de Zabulón ni José hijo de Dan; todos están coordinados como hijos de Israel. La enumeración completa reúne doce nombres y termina antes de que comience la genealogía de Judá.

Génesis distingue sus relaciones maternas: José y Benjamín son hijos de Raquel; Dan y Neftalí, de Bilha; Gad y Aser, de Zilpa. Crónicas utiliza un orden que no reproduce por completo esa agrupación. La diferencia muestra que la lista conserva parentesco y pertenencia, sin presentarse necesariamente como una secuencia exacta de nacimientos (Génesis 35:24–26).

José aparece con su propio nombre, sin que sus hijos Efraín y Manasés lo sustituyan en esta enumeración. El pasaje está nombrando a los hijos de Jacob, no distribuyendo aquí territorios ni detallando todas las subdivisiones posteriores. Confundir esas funciones podría hacer parecer incompleta una lista que cumple de manera precisa su propósito.

La atención pasará enseguida a Judá, aunque Rubén sea el primogénito y otras tribus también tengan historias importantes. El orden del desarrollo responde al interés del libro por David y la continuidad del reino. Esa concentración no elimina la identidad común que los dos primeros versículos han establecido.

Exégesis del pasaje

No hay un nuevo verbo o encabezamiento: el versículo completa la oración anterior. Las doce entradas deben mantenerse juntas para comprender el paso de la familia de Israel al desarrollo de una tribu particular. El cierre de la lista y el comienzo de «los hijos de Judá» marcan dos niveles diferentes.

Relaciones bíblicas

1 Crónicas 2:3–4 inicia la rama de Judá. 5:1–2 explicará cómo pueden distinguirse nacimiento, primogenitura y liderazgo sin romper el parentesco de Israel.

1 Crónicas 2:3 north

La familia de Judá también necesita la justicia de Dios

La genealogía de la tribu real comienza con una falta grave y un juicio. La importancia futura de Judá no convierte a sus antepasados en personas moralmente intachables.

Explicación del versículo

Er, Onán y Sela son los tres hijos que Judá tuvo con la hija de Súa, identificada como cananea. El relato no da aquí el nombre propio de ella; Súa es su padre. La genealogía conserva así una relación materna real, aunque la identificación sea breve.

La lista se interrumpe con una noticia sobre Er: fue malo a los ojos de Jehová y Dios le dio muerte. El criterio de evaluación pertenece al Señor. Su condición de primogénito de Judá no lo protege del juicio ni convierte automáticamente su lugar familiar en aprobación espiritual.

Génesis 38:6–7 cuenta que Judá tomó a Tamar como esposa para Er antes de su muerte. No especifica en esos versículos qué acciones concretas constituían su maldad. Su maldad se afirma con claridad, pero el pecado concreto de Er no se especifica en el relato.

El contexto de Génesis añade después la falta de Onán y el aplazamiento de la unión de Tamar con Sela. Crónicas no reproduce toda esa secuencia, pero su mención de Er prepara el origen de los otros dos hijos de Judá que aparecerán en el versículo siguiente. La genealogía resume una historia de obligaciones familiares quebrantadas y de responsabilidad ante Dios (Génesis 38:6–11).

Este comienzo es significativo en un libro que destacará a David y la promesa de su casa. La esperanza no surge de una línea humana sin pecado. La fidelidad divina atraviesa una historia que necesita juicio y misericordia. Mateo retomará a Judá, Tamar y Fares dentro de la genealogía de Jesucristo, el Salvador que su pueblo necesita (Mateo 1:1–3).

Exégesis del pasaje

«Estos tres» distingue a los hijos de la hija de Súa de los nacidos de Tamar en el versículo 4. La frase «a los ojos de Jehová» señala la valoración divina. El sujeto de «le dio muerte» sigue siendo Jehová; el texto presenta una acción judicial, no únicamente una muerte cuya causa desconoce.

Aplicación editorial

Tu historia familiar puede contener privilegios y heridas, pero no sustituye tu respuesta a Dios. Busca su misericordia en Jesucristo y permite que su Palabra examine tu conducta. La gracia invita al arrepentimiento; no convierte el pecado en algo sin importancia.

1 Crónicas 2:4 north

Tamar y el origen de Fares y Zera

Tamar, nuera de Judá, fue madre de dos hijos suyos. La genealogía conserva sin ocultarla una relación familiar cuya historia exige leer Génesis 38.

Explicación del versículo

La palabra «nuera» identifica la relación anterior de Tamar con Judá: había sido esposa de Er. No se trata de una hija de Judá ni de la esposa cananea del versículo 3. Sus hijos, Fares y Zera, se suman a Er, Onán y Sela para completar el total de cinco.

Génesis relata que Judá no entregó a Sela por esposo a Tamar cuando este creció. Tamar se presentó cubierta con un velo y Judá se unió a ella sin reconocerla. La genealogía resume el resultado, pero el relato completo expone el incumplimiento de Judá y su responsabilidad; no debe leerse como una aprobación general de todos los medios utilizados.

Cuando Judá reconoció sus objetos en poder de Tamar, admitió que ella era más justa que él porque no la había dado a Sela. Esa confesión altera el intento inicial de condenarla mientras ignoraba su propia implicación. El contraste ayuda a entender por qué el vínculo de Tamar no puede tratarse simplemente como un detalle vergonzoso que deba borrarse (Génesis 38:11–26).

Fares y Zera fueron gemelos. Génesis narra las circunstancias de su nacimiento y explica sus nombres. Crónicas los presenta como dos ramas de Judá: primero desarrollará brevemente a Fares y Zera, y luego seguirá la línea de Hezrón hacia David (Génesis 38:27–30).

Mateo incluye expresamente a Tamar en la genealogía de Jesús. Esa conexión no transforma las faltas de Judá en virtudes; muestra que el Salvador viene dentro de una historia humana necesitada de redención. La continuidad de la promesa descansa en la fidelidad de Dios, no en una selección de antepasados sin culpa (Mateo 1:3–6).

Exégesis del pasaje

«Su nuera» sigue refiriéndose a Tamar respecto de Judá, mientras «le dio a luz» lo identifica como padre de los gemelos. El total final reúne hijos de dos relaciones diferentes. No convierte a Fares y Zera en hijos biológicos de Er, aunque la historia previa trate sobre la preservación de descendencia familiar.

Relaciones bíblicas

Rut 4:18–22 sigue desde Fares hasta David. Esa línea permite reconocer la importancia de este nacimiento para el recorrido posterior de Crónicas.

1 Crónicas 2:5 north

Fares abre dos ramas: Hezrón y Hamul

La descendencia de Fares se presenta en dos nombres. Hezrón será desarrollado después como antepasado de varias familias de Judá, incluida la línea de David.

Explicación del versículo

Hezrón y Hamul aparecen como hijos de Fares, uno de los gemelos nacidos de Tamar y Judá. La genealogía distingue así un nuevo nivel: ya no enumera hijos de Judá, sino descendientes de la rama de Fares.

La lista no continúa inmediatamente por Hezrón. Antes de hacerlo, atiende a los descendientes de Zera en los versículos 6–8. Ese breve desvío sigue el procedimiento del capítulo anterior: presentar ramas relacionadas y regresar después a la línea que recibirá mayor desarrollo.

Hamul queda registrado sin una genealogía adicional en este lugar. La diferencia de extensión no significa que no tuviera descendencia ni permite atribuirle una función que el libro no menciona. Su nombre conserva la existencia de una segunda rama de Fares, aunque el hilo que conduce a David vaya por Hezrón.

Rut 4:18–22 presenta la sucesión Fares–Hezrón–Ram y continúa hasta David. Crónicas utiliza esa misma línea, pero la coloca dentro de un panorama más amplio de Judá. La genealogía real no sustituye la memoria de los demás clanes: aparece insertada entre ellos.

Exégesis del pasaje

«Hijos de Fares» coordina dos nombres. Hezrón no es padre de Hamul. La relación de Hezrón con Ram se explicitará más adelante, de modo que el lector debe reconocer el regreso a una rama antes de continuar contando generaciones.

Relaciones bíblicas

1 Crónicas 2:9–15 retoma a Hezrón y llega a David. Rut 4:18–22 permite comparar la línea seleccionada con el desarrollo más extenso de Crónicas.

1 Crónicas 2:6 north

Cinco ramas de Zera

Zimri, Etán, Hemán, Calcol y Dara pertenecen a la descendencia de Zera. La genealogía conserva esta rama antes de regresar a Hezrón y a la línea real.

Explicación del versículo

Zera era el otro hijo de Tamar y Judá. Después de nombrar a los hijos de Fares, Crónicas atiende a la rama de su hermano y enumera cinco nombres. El total final confirma que se trata de cinco entradas coordinadas, no de una cadena de cinco generaciones.

Etán, Hemán y Calcol recuerdan nombres asociados con sabiduría en 1 Reyes 4:31; allí aparece también Darda, de forma próxima a Dara. Sin embargo, Reyes los presenta dentro de su propia comparación con Salomón y menciona otra relación familiar. La semejanza de nombres invita a comparar, pero no demuestra por sí sola que cada persona de ambas listas deba identificarse sin más.

Lo que Crónicas afirma aquí con claridad es su vínculo con Zera. El pasaje no llama a estos cinco músicos ni atribuye a todos un oficio común. Las funciones conocidas de otras personas llamadas Etán o Hemán deben distinguirse de los datos efectivos de esta genealogía.

La continuación seleccionará a Carmi y Acar y después a Etán y Azarías. La rama de Zera no se desarrolla con la misma amplitud que la de Hezrón, pero su inclusión evita reducir a Judá exclusivamente a los antepasados directos de David. El capítulo conserva también familias laterales y recuerdos de responsabilidad ante Dios.

Exégesis del pasaje

La expresión «cinco en total» cierra y delimita la lista. El encabezamiento define ascendencia, no una valoración de la conducta de cada miembro. La relación inmediata de Carmi, nombrado después, no se explica en esta frase y debe estudiarse con el relato de Josué.

Relaciones bíblicas

1 Reyes 4:29–34 ofrece el contexto de la comparación de sabiduría. 1 Crónicas 2:7–8 muestra las dos noticias concretas que siguen dentro de esta sección de Judá.

1 Crónicas 2:7 north

Acar: una infidelidad que dañó a Israel

Acar corresponde al Acán de Josué 7. Crónicas conserva una forma del nombre que se relaciona expresamente con la desgracia causada al pueblo.

Explicación del versículo

La genealogía se detiene para evaluar una acción, como ya había hecho con Er. Acar, hijo de Carmi, fue infiel respecto de lo consagrado a la destrucción. No se trata simplemente de un hombre de mala reputación: el texto identifica el ámbito concreto de su desobediencia y su repercusión sobre Israel.

Josué 7 cuenta que Acán tomó bienes prohibidos y los ocultó en su tienda. Cuando fue confrontado, reconoció que había visto, codiciado y tomado el botín. El relato vincula la derrota de Israel ante Hai con una ruptura del pacto que debía ser atendida, y no únicamente con una dificultad militar (Josué 7:1–12; 7:19–23).

La relación familiar se aclara en Josué: Acán es hijo de Carmi, hijo de Zabdi, hijo de Zera. Crónicas no repite esa cadena completa. La ubicación dentro de Judá puede entenderse mediante el paralelo, sin forzar a Carmi a ser hijo inmediato de uno de los nombres del versículo anterior.

El término que describe su infidelidad se refiere a apropiarse de lo que estaba reservado bajo una disposición sagrada. El hecho no se reduce a una decisión privada sin consecuencias comunes. Crónicas recuerda que una persona puede comprometer a la comunidad a la que pertenece, incluso dentro de una tribu que recibirá un papel destacado.

Esta memoria impide idealizar el pasado de Judá. La historia de la promesa incluye pecado y juicio; la pertenencia al pueblo no convierte la desobediencia en algo inocuo. A la luz de Jesucristo, la respuesta del lector es acudir a la gracia que perdona y transforma, sin usarla como permiso para encubrir el mal.

Texto original y exégesis

El nombre עָכָר —Ajar, Acar— se enlaza con עוֹכֵר יִשְׂרָאֵל —ojer Yisrael, «el que trajo desgracia a Israel»—. Josué presenta Acán y relaciona el juicio con el valle de Acor. חֵרֶם —jérem— designa aquí lo sometido a la prohibición de apropiación y destrucción ordenada, no una ofrenda ordinaria que el dueño pudiera recuperar.

Relaciones bíblicas

Josué 7:24–26 explica el nombre del valle y el desenlace. El juicio pertenece a aquel contexto del pacto; Crónicas conserva su significado moral dentro de la memoria de Israel.

1 Crónicas 2:8 north

Azarías prolonga la rama de Etán

El nombre de Azarías enlaza una generación más con Etán. La breve noticia mantiene una rama familiar sin añadir una biografía que el pasaje no cuenta.

Explicación del versículo

Etán fue uno de los cinco nombres vinculados con Zera en el versículo 6. Después de la noticia sobre Acar, la genealogía vuelve a ese grupo y registra a Azarías como hijo suyo. El regreso muestra que la anécdota intermedia no ha convertido a Carmi o Acar en padres de todos los nombres posteriores.

La información específica es de parentesco. El texto no llama a Azarías sacerdote, rey o músico. Otros personajes bíblicos llevan ese nombre, pero para identificarlos con este harían falta vínculos adicionales. La relación con Etán es el dato que gobierna esta entrada.

La brevedad también ayuda a distinguir dos clases de noticia presentes en la sección: en el versículo 7 se recuerda una conducta con consecuencias para Israel; en el 8 se conserva continuidad familiar. La ausencia de un juicio sobre Azarías no equivale a una declaración completa sobre su vida espiritual.

Con este nombre termina la atención inmediata a la rama de Zera. El versículo 9 volverá a Hezrón, hijo de Fares, y desde allí desarrollará las familias que llevarán a David y a otros clanes de Judá. La ubicación de Azarías permite reconocer el cierre antes de ese cambio.

Exégesis del pasaje

La fórmula genealógica hebrea puede utilizar el encabezamiento plural «hijos de» aunque después nombre una sola entrada. En esta ocasión se registra únicamente a Azarías. La forma no obliga a inventar hermanos que el texto no enumera ni transforma el nombre en una referencia colectiva sin contexto.

Relaciones bíblicas

1 Crónicas 2:6 identifica a Etán dentro de Zera; 2:5 y 2:9 permiten seguir el regreso a la otra rama, por Fares y Hezrón.

1 Crónicas 2:9 north

Hezrón y tres grandes ramas de Judá

Jerameel, Ram y Quelubai abren el desarrollo de Hezrón. El capítulo seguirá primero a Ram hasta David y luego ampliará las otras familias.

Explicación del versículo

Hezrón fue presentado como hijo de Fares en el versículo 5. Después de atender a Zera, el relato vuelve a él y nombra tres hijos. La genealogía restablece expresamente el antepasado para que las ramas siguientes no se atribuyan a Azarías, mencionado al final de la sección anterior.

Ram recibirá atención inmediata: de él procederán Aminadab, Naasón, Salma, Booz, Obed, Isaí y David. Esa selección conduce al futuro rey sin negar que Hezrón tuvo otras ramas. Jerameel será desarrollado desde el versículo 25 y la familia de Caleb ocupará varias secciones del capítulo.

Quelubai corresponde al Caleb de este conjunto. La identificación se apoya en que el versículo 18 llama a Caleb hijo de Hezrón y el 42 lo presenta como hermano de Jerameel. Son relaciones concretas que permiten enlazar las formas del nombre, en vez de depender únicamente de una semejanza sonora.

El mapa familiar tiene así una dirección y una amplitud. David surge dentro de Judá, pero la tribu no queda reducida a su casa. Los otros clanes, ciudades y oficios que aparecerán después forman parte del mismo pueblo y de la memoria que Crónicas desea conservar.

Texto original y exégesis

כְּלוּבָי —Keluvai— es la forma representada como Quelubai. El contexto la relaciona con Caleb por la coincidencia de padre y hermano. La fórmula «los hijos que le nacieron» coordina a los tres bajo Hezrón; no establece una sucesión Jerameel–Ram–Quelubai.

Relaciones bíblicas

1 Crónicas 2:18 y 2:42 sostienen la identificación de Quelubai con Caleb. Rut 4:18–22 confirma la línea particular que el texto seguirá por Ram.

Texto relacionado: Rut 4:18–22.

1 Crónicas 2:10 north

Naasón, un jefe de Judá en la línea de David

Ram enlaza con Aminadab y con Naasón. La genealogía incorpora a un dirigente de la etapa del desierto dentro de la familia que llegará a David.

Explicación del versículo

El texto selecciona a Ram, uno de los hijos de Hezrón, y explicita dos generaciones: Ram engendró a Aminadab y Aminadab a Naasón. La repetición del verbo mantiene clara la cadena, a diferencia de las listas de varios hermanos que han aparecido antes.

Naasón recibe un título particular: jefe de los hijos de Judá. Números 2:3 lo presenta con el mismo nombre de padre y la misma función cuando describe el campamento de Israel en el desierto. Esa coincidencia concreta permite situarlo dentro de una etapa de la historia del pueblo (Números 2:3–4).

Su cargo no es todavía el de rey. La tribu tenía responsables antes de la monarquía, y la genealogía conserva esa continuidad de comunidad y liderazgo. El título de Naasón debe distinguirse del que David recibirá dentro del desarrollo posterior del libro.

Rut 4:19–20 ofrece la misma sucesión Ram–Aminadab–Naasón. Mateo también la incluye en la genealogía de Jesús, con la forma Aram para Ram. La comparación permite reconocer cómo la historia del desierto queda integrada en la línea que atraviesa Belén, la casa de David y la venida del Mesías.

Esta continuidad no hace del cargo de un antepasado una garantía de fidelidad para cada descendiente. El valor de la genealogía es mostrar el camino histórico de una promesa cuya realización depende de Dios. Su cumplimiento salvador alcanza su centro en Jesucristo, no en la acumulación de prestigio familiar.

Texto original y exégesis

נְשִׂיא בְּנֵי יְהוּדָה —nesí bené Yehudá— significa «jefe de los hijos de Judá». El título describe representación o liderazgo dentro de la tribu. No equivale en este contexto a afirmar que Naasón reinara sobre todo Israel.

Relaciones bíblicas

Rut 4:19–20 confirma el enlace familiar; Mateo 1:3–4 conserva esa sucesión dentro de la genealogía de Jesucristo.

1 Crónicas 2:11 north

De Naasón a Booz

Salma enlaza al jefe de Judá con Booz. La misma sucesión aparece en Rut y, con una forma próxima del nombre, en la genealogía de Jesús.

Explicación del versículo

El versículo conserva dos relaciones: Naasón engendró a Salma y Salma engendró a Booz. El nombre central conecta la etapa representada por el dirigente de Judá con la familia que el libro de Rut sitúa en Belén. Crónicas no narra aquí el paso de una época a otra; conserva el vínculo de descendencia.

Rut 4:20 presenta Salma como hijo de Naasón y el versículo siguiente utiliza Salmón al decir que engendró a Booz. La posición y las relaciones permiten reconocer el mismo enlace familiar, aunque las formas del nombre varíen. No corresponde insertar una generación adicional entre Salma y Salmón para duplicar a la persona.

Mateo añade que Booz nació de Rahab. Crónicas omite ese dato materno, mientras el libro de Rut desarrolla la unión de Booz con Rut, la moabita. Cada genealogía selecciona información pertinente a su propósito. La ausencia de una mujer en una lista abreviada no niega la relación que otro pasaje declara expresamente (Mateo 1:4–5; Rut 4:10).

El nombre de Booz prepara una historia de cuidado familiar, preservación de herencia y renovación de esperanza. Al leer el relato de Rut junto a esta lista, los nombres dejan de ser una sucesión sin contexto y se vinculan con acciones concretas. Crónicas utiliza esa continuidad para avanzar hacia Isaí y David.

Exégesis del pasaje

La repetición del nombre Salma al final de la primera cláusula y al comienzo de la segunda construye el enlace. Los verbos expresan descendencia, sin ofrecer aquí edades o intervalos cronológicos. La lista no debe convertirse en un calendario más preciso que los datos que efectivamente conserva.

Relaciones bíblicas

Rut 4:20–22 permite comparar Salma/Salmón y seguir el mismo recorrido hasta David. 1 Crónicas 2:12 continúa la descendencia de Booz mediante Obed e Isaí.

1 Crónicas 2:12 north

Obed e Isaí: esperanza familiar antes del reino

Booz engendró a Obed y Obed a Isaí. El relato de Rut muestra el contexto de misericordia y restauración familiar que precede al nacimiento de David.

Explicación del versículo

Las dos relaciones continúan la línea de Ram sin abrir nuevas ramas. Obed pertenece a la descendencia de Booz e Isaí a la de Obed. David aparecerá entre los hijos de Isaí en los versículos siguientes, de modo que el texto está llegando al punto central de esta sección.

Rut 4:13–17 cuenta que Booz tomó a Rut por esposa y que Jehová le concedió concebir. El nacimiento de Obed es recibido como una renovación de esperanza para Noemí, cuya familia había sufrido pérdidas. La genealogía real comienza así, en ese relato, dentro de una casa necesitada de cuidado y continuidad.

Las mujeres de Belén celebran el amor de Rut y la posibilidad de sustento en la vejez. Crónicas no repite esas escenas, pero sus nombres remiten a personas insertas en relaciones de responsabilidad y afecto. La historia que lleva a David incluye servicio cotidiano y restauración familiar, además de guerras y decisiones de reyes.

Isaí conecta esa familia con la elección de David. Samuel es enviado a su casa en Belén porque Dios ha escogido un rey entre sus hijos. La continuidad genealógica proporciona el marco humano; la elección del rey procede de Dios y no se deduce automáticamente del orden de los hermanos (1 Samuel 16:1–3).

Mateo conserva la misma sucesión dentro de la genealogía de Jesucristo. La relación canónica no consiste en convertir cada detalle de la vida de Booz en una alegoría, sino en reconocer una línea histórica que llega a David y al Mesías. La salvación descansa en Cristo y su obra, mientras estas familias dan testimonio de la fidelidad de Dios a través del tiempo.

Exégesis del pasaje

Obed ocupa la posición de hijo de Booz y padre de Isaí. El nombre repetido une las cláusulas sin confundir generaciones. La narración de Rut aporta a su madre y el contexto del nacimiento; la genealogía de Crónicas conserva el enlace que necesita para seguir hacia David.

Relaciones bíblicas

Rut 4:13–22 desarrolla la historia familiar; Mateo 1:5–6 sitúa a Obed e Isaí dentro de la línea de Jesucristo.

1 Crónicas 2:13 north

Los hermanos mayores de David

Eliab, Abinadab y Simea abren la lista de hijos de Isaí. Su orden ayuda a reconocer a los hermanos que aparecen en los relatos de Samuel.

Explicación del versículo

La genealogía deja por un momento la sucesión de un solo padre y un solo hijo para enumerar a la familia de Isaí. Eliab es identificado como primogénito, Abinadab como segundo y Simea como tercero. El orden es explícito y continuará hasta David en el versículo 15.

1 Samuel 17:13 presenta a los tres mayores que siguieron a Saúl a la guerra: Eliab, Abinadab y Sama. La correspondencia de padre, orden y nombres permite relacionar a Simea con el Sama de ese relato. La variación de forma no exige añadir un cuarto hermano entre los tres mayores.

En la visita de Samuel a Isaí, Eliab impresiona inicialmente al profeta. Dios le ordena no basar la elección en apariencia o estatura y le recuerda que él mira el corazón. Abinadab y Sama también pasan ante Samuel sin ser escogidos. Esos antecedentes explican por qué el lugar del primogénito no determina el futuro de la promesa real (1 Samuel 16:6–9).

Crónicas registra el parentesco sin volver a narrar la escena. La genealogía y Samuel cumplen funciones complementarias: una ubica al rey dentro de su familia y el otro relata cómo fue señalado por Dios. La elección de David no borra a sus hermanos ni convierte su mayor edad en un defecto; muestra que el Señor no está limitado por las expectativas humanas.

Exégesis del pasaje

Los ordinales «primogénito», «segundo» y «tercero» modifican cada hijo de Isaí. No son tres generaciones. La frase «Isaí engendró» continúa gobernando los nombres de los versículos 14–15, aunque allí no se repita el padre.

Relaciones bíblicas

1 Samuel 17:12–14 permite reconocer a los tres mayores. La comparación del número de hijos de Isaí se aborda en 1 Crónicas 2:15, donde termina esta enumeración.

1 Crónicas 2:14 north

Natanael y Radai en la casa de Isaí

El cuarto y el quinto hijo prolongan la enumeración. Su lugar muestra que David pertenece a una familia más amplia que los hermanos destacados en los relatos de Samuel.

Explicación del versículo

Natanael y Radai siguen dependiendo de Isaí, nombrado en el versículo anterior. Los ordinales cuarto y quinto mantienen el orden comenzado con Eliab. El texto está enumerando hermanos; no afirma que Natanael fuera padre de Radai.

Samuel nombra a los tres mayores en el contexto de la guerra y destaca al menor cuando narra su elección. Crónicas añade nombres intermedios que permiten reconocer con más amplitud la casa del futuro rey. Los dos tipos de información son distintos: el relato selecciona actores de una escena y la genealogía conserva posiciones dentro de la familia.

No se atribuye aquí un oficio, una hazaña o una respuesta a Samuel a estos dos hombres de manera individual. Su aportación en el pasaje consiste en completar la ubicación familiar de David. Esa precisión tiene valor por sí misma: evita reducir a Isaí a un padre sin otros hijos o imaginar que solo existían los hermanos que intervienen en episodios conocidos.

La continuación conducirá al sexto y al séptimo de esta lista. Los ordinales hacen visible el camino hacia David y permiten comparar con el número de hijos que menciona Samuel, sin ocultar que las enumeraciones no son idénticas. La diferencia debe examinarse al final del conjunto, en vez de alterar nombres intermedios para obtener una coincidencia artificial.

Exégesis del pasaje

Las expresiones «el cuarto» y «el quinto» son parte de la misma construcción iniciada con «Isaí engendró». El nombre Natanael debe identificarse por este padre y este contexto; la presencia del mismo nombre en otros lugares bíblicos no establece identidad personal.

Relaciones bíblicas

1 Crónicas 2:13–15 contiene la enumeración completa. 1 Samuel 16:10–11 aporta el contexto narrativo más amplio de los hijos que fueron presentados a Samuel.

1 Crónicas 2:15 north

David es séptimo en esta genealogía

Ozem y David completan siete hijos de Isaí en Crónicas. Samuel menciona ocho; la diferencia debe reconocerse sin inventar la historia de un hijo no identificado aquí.

Explicación del versículo

Ozem ocupa el sexto lugar y David el séptimo. Con ellos termina la enumeración masculina de los versículos 13–15, antes de mencionar a Sarvia y Abigail. David aparece al final de esta secuencia, no como primogénito de Isaí.

1 Samuel 17:12 afirma que Isaí tenía ocho hijos y llama a David el menor. En 1 Samuel 16:10–11, siete hijos pasan ante Samuel antes de que se mande buscar al menor que cuida las ovejas. Crónicas, por su parte, enumera siete nombres y presenta a David como séptimo. Las dos descripciones no deben hacerse idénticas cambiando el texto de ninguna de ellas.

Estos pasajes no explican por qué la genealogía de Crónicas conserva un nombre menos. No identifican aquí a un hermano fallecido ni dan otro dato que permita resolver con certeza la diferencia. Reconocer ese límite es más fiel a lo escrito que presentar una reconstrucción posible como un hecho demostrado.

Lo que sí comparten los relatos es la posición de David después de sus hermanos mayores y la iniciativa de Dios en su elección. Samuel es enviado a la casa de Isaí, pero debe esperar a que el Señor señale al escogido. El futuro rey no alcanza su función por ocupar el primer lugar de la familia (1 Samuel 16:1–13).

En el desarrollo de Crónicas, David será receptor de una promesa que mira más allá de su propia vida. Esa esperanza alcanza su cumplimiento en Jesucristo, cuyo reino no tendrá fin. El fundamento de la continuidad no es un simbolismo deducido del número siete, sino la palabra de Dios sobre la casa de David (1 Crónicas 17:11–14; Lucas 1:32–33).

Exégesis del pasaje

«El séptimo» forma parte del orden explícito de esta lista. No significa por sí solo «perfecto» ni autoriza a convertir la posición de David en una doctrina sobre números. El nombre aparece como punto de llegada del linaje de Ram desarrollado desde el versículo 10.

Relaciones bíblicas

1 Samuel 17:12–14 ofrece la comparación directa sobre el número de hijos. La diferencia entre los pasajes permanece sin una explicación explícita en estos relatos.

1 Crónicas 2:16 north

Los sobrinos de David por medio de Sarvia

Sarvia y Abigail amplían la genealogía mediante relaciones maternas. Abisai, Joab y Asael son hijos de Sarvia y, por esa relación, sobrinos de David.

Explicación del versículo

«Sus hermanas» remite al grupo de hermanos de David que acaba de enumerarse. El texto presenta a Sarvia y Abigail en relación con esa familia, y después desarrolla a los tres hijos de Sarvia. La línea no continúa únicamente por padres e hijos varones: una madre permite situar a personajes importantes en el entorno del rey.

Abisai, Joab y Asael aparecen también juntos en Samuel. Asael es recordado por su velocidad y por perseguir a Abner hasta morir a manos de él. Joab y Abisai quedan relacionados con el conflicto posterior por esa muerte. La genealogía proporciona el parentesco que ayuda a entender por qué esas acciones tienen una dimensión familiar además de militar (2 Samuel 2:18–23).

Samuel narra que Joab hizo volver a Abner sin conocimiento de David y lo mató. David se desmarcó del derramamiento de sangre. La relación con el rey, por tanto, no hace de cada acción de sus sobrinos una decisión autorizada por él ni una conducta aprobada por Dios (2 Samuel 3:26–30).

Crónicas registrará también el papel de Joab en la conquista de Jerusalén. Una misma persona puede contribuir a la consolidación del reino y ser responsable de acciones graves. Leer los relatos junto a la genealogía evita convertir una lista de familiares y guerreros en un elogio moral indiscriminado (1 Crónicas 11:4–9).

La familia de David aparece así con vínculos de servicio, lealtad y conflicto. La promesa divina no se sostiene porque todos sus miembros actúen rectamente. La historia necesita la justicia y la misericordia del Señor, y dirige la esperanza hacia el Rey cuyo gobierno es plenamente fiel.

Exégesis del pasaje

La frase «los hijos de Sarvia fueron tres» establece el grupo y confirma su total. No menciona aquí al padre de ellos. La relación materna basta para ubicar su parentesco con David y distinguirlos de Amasa, hijo de Abigail, que aparecerá después.

Relaciones bíblicas

2 Samuel 2:18 confirma el grupo de hermanos. 1 Crónicas 2:17 abre la otra rama materna de esta misma sección.

1 Crónicas 2:17 north

Amasa, hijo de Abigail, y la identificación de su padre

Amasa pertenece a la familia de David por medio de Abigail. El nombre y la procedencia de su padre presentan diferencias al comparar Crónicas con Samuel.

Explicación del versículo

Abigail es la hermana mencionada en el versículo anterior. Su hijo Amasa queda situado junto a los hijos de Sarvia, de modo que Amasa y Joab pertenecen a ramas de una misma familia. Esta Abigail debe distinguirse de la viuda de Nabal que llegó a ser esposa de David; sus relaciones y su función en el relato son diferentes.

2 Samuel 17:25 presenta a Amasa como jefe del ejército de Absalón en lugar de Joab y también relaciona a su madre con Sarvia. Después, David le ofrece el mando del ejército, pero Joab lo mata durante la persecución de Seba. El parentesco permite comprender la gravedad de un conflicto que combina poder militar y violencia dentro de la familia del rey (2 Samuel 17:25; 19:13; 20:8–10).

Crónicas llama a su padre Jeter, el ismaelita; Samuel utiliza Itra, el israelita. El mismo hijo y las relaciones maternas permiten reconocer el personaje al comparar ambos pasajes. Sin embargo, no debe ocultarse la diferencia entre los gentilicios ni afirmar una historia de cambio de identidad que los textos no cuentan.

Samuel añade que Abigail era hija de Nahas, mientras Crónicas la sitúa entre las hermanas de los hijos de Isaí. Esos datos requieren distinguir lo explícito de una reconstrucción: estos versículos no explican todos los vínculos previos de sus padres ni identifican expresamente a Nahas con Isaí. Las relaciones declaradas permiten ubicar a Amasa, aun cuando no proporcionan una biografía completa de los padres de Abigail.

La presencia de un padre llamado ismaelita en esta genealogía muestra además que la memoria de Judá puede conservar vínculos familiares con otros pueblos. El texto no narra aquí las circunstancias de esa unión ni hace de la ascendencia un juicio sobre el carácter de Amasa. Su conducta y su papel deben estudiarse en los relatos que los describen.

Texto original y comparación

Crónicas lee יֶתֶר הַיִּשְׁמְעֵאלִי —Yéter hayishmeelí, «Jeter el ismaelita»—. Samuel presenta יִתְרָא הַיִּשְׂרְאֵלִי —Yitrá hayisreelí, «Itra el israelita»—. La comparación describe las formas de ambos pasajes; no acredita por sí sola cuál fue la historia de la diferencia.

Relaciones bíblicas

1 Samuel 25:3 y 25:39–42 identifican a la otra Abigail, esposa de David. 2 Samuel 17:25 es el paralelo principal para la familia de Amasa.

1 Crónicas 2:18 north

La rama de Caleb y una frase genealógica difícil

El relato vuelve a otro hijo de Hezrón después de seguir a Ram hasta David. Azuba, Jeriot y los tres hijos nombrados sitúan una nueva rama de Judá.

Explicación del versículo

Este Caleb es identificado como hijo de Hezrón y más adelante como hermano de Jerameel. Esas relaciones permiten vincularlo con Quelubai, mencionado junto a Ram y Jerameel en el versículo 9. El cambio de nombre no introduce sin más una familia separada: el padre y el hermano mantienen reconocible la rama.

La NTBT presenta a Azuba y Jeriot como mujeres con quienes Caleb tuvo descendencia. La construcción hebrea es muy comprimida y ha dado lugar a otra interpretación de Jeriot como descendiente de Azuba. Por ello conviene reconocer la dificultad de la frase y no ampliar sus relaciones más allá de lo que el pasaje permite.

Jeser, Sobab y Ardón quedan nombrados como hijos de «ella». El pronombre femenino conserva una referencia materna, pero el texto no reparte de manera detallada los tres nombres entre Azuba y Jeriot. La información segura para seguir el capítulo es que pertenecen al desarrollo de la familia de Caleb.

Esta rama llegará a Hur, Uri y Bezaleel. La sección amplía así el interés de Judá más allá de la casa real: junto a los antepasados de David aparecen familias relacionadas con el servicio del santuario. La historia del pueblo incluye gobernantes, artesanos y grupos asentados en diversas ciudades.

Texto original y exégesis

La frase הוֹלִיד אֶת־עֲזוּבָה אִשָּׁה וְאֶת־יְרִיעוֹת —holid et Azuvá ishá veet Yeriot— combina el verbo de engendrar con Azuba, la designación de mujer o esposa y Jeriot. Su compresión explica las distintas maneras de expresar la relación. La cláusula siguiente enumera a Jeser, Sobab y Ardón, sin narrar sus vidas.

Relaciones bíblicas

1 Crónicas 2:9 y 2:42 identifican la rama por sus parentescos. 2:19–20 continúa con Efrata, Hur y el antepasado del artesano Bezaleel.

1 Crónicas 2:19 north

Efrata y el nacimiento de Hur

La muerte de Azuba y la unión de Caleb con Efrata abren otra rama familiar. Hur enlazará esta casa con Uri y Bezaleel.

Explicación del versículo

El versículo comienza con la muerte de Azuba, la mujer mencionada anteriormente. Después Caleb toma por esposa a Efrata, de quien nace Hur. La secuencia distingue las relaciones y permite ubicar al nuevo hijo sin atribuirlo a Azuba o incluirlo automáticamente entre los tres nombres del versículo 18.

Efrata recibe un papel definido como madre de Hur. Su nombre vuelve a aparecer cuando el capítulo desarrolla la descendencia de este, y 1 Crónicas 4:4 lo identifica como su primogénito. Estas menciones mantienen un vínculo materno a través de secciones que reúnen familias y asentamientos.

El parentesco de Hur importa especialmente porque el versículo siguiente lo conecta con Bezaleel. Éxodo identifica al artesano mediante los mismos antepasados: hijo de Uri, hijo de Hur, de Judá. La continuidad de la familia permite situar el servicio del tabernáculo dentro de la memoria de esta tribu.

También aparece un Hur que ayuda a sostener las manos de Moisés durante la batalla contra Amalec. Sin embargo, ese episodio no da por sí solo la filiación necesaria para demostrar que sea el mismo hombre de esta genealogía. La identificación firme de este versículo procede de Caleb y Efrata; su conexión explícita en la continuación es con Uri y Bezaleel.

Exégesis del pasaje

«Le dio a luz» tiene como sujeto a Efrata y como destinatario de la relación paterna a Caleb. La muerte de Azuba cierra una etapa de la familia, mientras el nacimiento de Hur abre otra. El texto no atribuye a esa muerte una causa moral ni presenta la nueva unión como una recompensa por ella.

Relaciones bíblicas

1 Crónicas 4:4 conserva a Hur como primogénito de Efrata; Éxodo 31:2–5 lo sitúa en la ascendencia de Bezaleel. Éxodo 17:10–13 aporta el episodio distinto del Hur que acompaña a Moisés.

1 Crónicas 2:20 north

Bezaleel: la genealogía llega al servicio del santuario

Hur engendró a Uri y Uri a Bezaleel. Éxodo permite reconocer al artesano llamado y capacitado por Dios para trabajar en el tabernáculo.

Explicación del versículo

Las dos cláusulas encadenan tres generaciones. Hur, hijo de Caleb y Efrata, es padre de Uri; Uri es padre de Bezaleel. Esta información coincide con la identificación de Éxodo 31:2, que añade su pertenencia a Judá. No se trata solo de un nombre parecido: padre, abuelo y tribu corresponden.

Éxodo cuenta que Dios llamó a Bezaleel por su nombre y lo llenó de su Espíritu con sabiduría, inteligencia, conocimiento y destreza para trabajar. El oro, las piedras y la madera debían servir a la obra mandada por el Señor. La habilidad artesanal aparece así como una capacidad puesta al servicio de la adoración, y no como un detalle ajeno a la vida espiritual (Éxodo 31:1–11).

La descripción incluye también a Aholiab y a otros sabios de corazón. Bezaleel no representa una creatividad desligada de la palabra de Dios ni una obra que un hombre deba realizar solo. Sus capacidades forman parte de un servicio compartido, dirigido por las instrucciones recibidas.

Crónicas dedicará gran atención al templo, los levitas y los preparativos de David. Esta genealogía conserva antes al artesano del tabernáculo, enlazando la memoria del culto con familias anteriores a la monarquía. El servicio a Dios no comienza con la construcción de un palacio o con la existencia de un rey.

A la luz del Nuevo Testamento, la obra de Dios reúne a su pueblo por medio de Jesucristo y lo edifica como morada suya en el Espíritu. Esa relación no convierte cada herramienta de Bezaleel en una alegoría. Permite apreciar que Dios concede capacidades para servir y que la vida de su pueblo debe orientarse a su presencia y su palabra (Efesios 2:18–22).

Exégesis del pasaje

El nombre de Uri funciona como término de la primera cláusula y sujeto de la segunda. La repetición mantiene el enlace de descendencia. Los detalles de la vocación de Bezaleel proceden de Éxodo; Crónicas conserva aquí su lugar familiar, sin repetir el relato de su llamamiento.

Aplicación editorial

Puedes poner tus capacidades concretas al servicio de otros con gratitud. La destreza no compra el favor de Dios: recibes su gracia en Cristo y respondes sirviendo conforme a su Palabra, con humildad y disposición para trabajar junto a otros.

1 Crónicas 2:21 north

Una unión que enlaza a Judá con la familia de Maquir

Hezrón tiene a Segub con una hija de Maquir. El vínculo materno ayudará a comprender la relación de esta descendencia con Galaad y Manasés.

Explicación del versículo

El sujeto vuelve a ser Hezrón, padre de Jerameel, Ram y Caleb. El relato no continúa describiendo hijos de Bezaleel. Al nombrar de nuevo al antepasado, abre otra rama y registra una unión posterior con la hija de Maquir.

La mujer no recibe aquí un nombre propio, pero sí una filiación decisiva. Maquir es llamado padre de Galaad y Números lo sitúa como hijo de Manasés. La descendencia que nace de esta unión enlaza, por tanto, una línea de Hezrón dentro de Judá con la familia vinculada con Galaad y Manasés (Números 32:39–40).

El texto señala que Hezrón tenía sesenta años cuando la tomó por esposa. La edad pertenece a él, no a la mujer ni al hijo. Se conserva como dato de la historia familiar; el versículo no presenta el nacimiento como un milagro comparable al de Isaac ni explica el motivo de esta unión.

Segub es el hijo de ambos. Su descendiente Jair tendrá ciudades en Galaad, de modo que la relación materna prepara una conexión territorial que se vuelve explícita en los versículos siguientes. Las genealogías pueden conservar pertenencia y derechos familiares a través de mujeres, aunque no siempre registren sus nombres.

Exégesis del pasaje

La expresión de unirse a la hija de Maquir se complementa con «la había tomado por esposa». La noticia no describe simplemente una visita. El sujeto de «tenía sesenta años» sigue siendo Hezrón; «ella le dio a luz» introduce después a la madre como sujeto y a Segub como hijo.

Relaciones bíblicas

1 Crónicas 2:22–23 desarrolla la conexión con Jair y Galaad. Deuteronomio 3:13–15 sitúa a Manasés, Maquir y Jair en el reparto de la región.

Textos relacionados: Números 32:39–42; Deuteronomio 3:13–15.

1 Crónicas 2:22 north

Jair y sus veintitrés ciudades

Jair desciende de Segub y aparece vinculado con ciudades de Galaad. La genealogía materna anterior explica por qué esta rama de Judá se relaciona con la región de Manasés.

Explicación del versículo

Segub, hijo de Hezrón y de la hija de Maquir, engendró a Jair. El texto atribuye a este veintitrés ciudades en Galaad. La noticia combina descendencia con posesión territorial: no se limita a nombrar a un hijo, sino que recuerda la extensión de una presencia familiar en la región.

Números 32:41 llama a Jair «hijo de Manasés» y relata la toma de aldeas que recibieron su nombre. Esa designación no obliga a convertirlo en hijo inmediato del patriarca Manasés. Crónicas conserva una conexión por la familia materna de Maquir, mostrando cómo un mismo descendiente puede ser situado dentro de una pertenencia tribal más amplia.

El versículo siguiente recordará la pérdida de poblaciones ante Gesur y Aram. Por eso la afirmación de que Jair tuvo ciudades no debe transformarse en garantía de posesión ininterrumpida para todas las generaciones. La memoria genealógica conserva tanto la adquisición como la vulnerabilidad de la herencia.

Jueces 10:3–5 presenta a Jair, juez galaadita, con treinta hijos y treinta ciudades llamadas Havot-jair. La repetición del nombre territorial hace pertinente la comparación, pero los datos de época, función y número no deben fusionarse en una única biografía sin explicación. Este versículo habla de veintitrés ciudades y del hijo de Segub.

Exégesis del pasaje

«Que tuvo» se refiere a Jair y expresa la relación con las ciudades. El texto no dice que Segub tuviera veintitrés hijos ni que todas las poblaciones fueran fundadas personalmente por Jair. La localización «en la tierra de Galaad» define el ámbito de la noticia.

Relaciones bíblicas

Números 32:41–42 y Deuteronomio 3:14 conservan el nombre Havot-jair. Jueces 10:3–5 describe al juez y debe leerse con sus propios datos.

1 Crónicas 2:23 north

La pérdida de las poblaciones de Galaad

Gesur y Aram arrebatan poblaciones vinculadas con Jair y Kenat. La genealogía recuerda que la historia de una herencia también contiene pérdidas.

Explicación del versículo

El relato pasa de la posesión de Jair a un cambio de control. Los sujetos son Gesur y Aram, y la acción consiste en quitar poblaciones a la familia presentada. No se describe una adquisición pacífica ni se afirma que Jair conquistara aquí sesenta ciudades nuevas.

La enumeración reúne las aldeas de Jair y Kenat con sus aldeas, y da un total de sesenta ciudades. Ese conjunto no debe identificarse sin más con las veintitrés del versículo anterior: la segunda noticia incluye un ámbito expresado de forma más amplia. El texto no detalla una suma de grupos ni fecha el momento exacto de la pérdida.

Números 32:42 asocia Kenat con la conquista de Noba. Su inclusión junto a las aldeas de Jair ayuda a reconocer que Crónicas reúne memoria territorial de varias poblaciones de la región. No es necesario atribuir todas las acciones a una sola persona para entender la relación colectiva de las familias con Galaad.

El cierre «todos estos fueron hijos de Maquir» resume una pertenencia familiar más amplia que la filiación inmediata de cada individuo. En los versículos 21–22, Hezrón y Segub habían establecido el enlace por medio de una hija de Maquir. La genealogía conserva ese vínculo aunque la rama paterna proceda de Judá.

La pérdida territorial impide leer los registros de familia como una celebración continua de éxito. Crónicas conoce un pueblo marcado por conquistas, derrotas y destierro. Recordar una herencia no significa negar las rupturas de su historia; sitúa a la comunidad ante la necesidad de la fidelidad de Dios.

Exégesis del pasaje

«Sus aldeas» amplía la referencia de Kenat, mientras «sesenta ciudades» resume el conjunto de la noticia. La cláusula de Maquir vuelve del episodio militar al marco genealógico. Su función es cerrar la rama, no hacer de Maquir padre inmediato de cada nombre anterior.

Relaciones bíblicas

Números 32:39–42 distingue las noticias sobre Maquir, Jair y Noba. 1 Crónicas 2:21–22 explica el parentesco que sostiene esta pertenencia familiar.

1 Crónicas 2:24 north

Asur y una rama que continúa después de Hezrón

Abías da a luz a Asur después de la muerte de Hezrón. La noticia enlaza la familia con Tecoa y cierra esta parte del registro antes de volver a Jerameel.

Explicación del versículo

La NTBT presenta a Caleb-efrata como el lugar donde murió Hezrón. Después de esa muerte, Abías, identificada como su esposa, dio a luz a Asur. La secuencia conserva una descendencia que nace cuando el padre ya ha fallecido; no atribuye a Caleb la paternidad de ese hijo.

La mención de Caleb y Efrata puede recordar los nombres del versículo 19, pero aquí forma parte de una expresión locativa. La frase hebrea es muy compacta y no permite reconstruir por sí sola toda la historia del lugar. La continuidad de sujetos es más clara: Hezrón muere y su esposa Abías es madre de Asur.

Asur recibe el título de «padre de Tecoa». En una genealogía que relaciona clanes y ciudades, esa expresión vincula a un antepasado o fundador familiar con el asentamiento. No significa que una ciudad naciera biológicamente como una persona. El capítulo utiliza el lenguaje de parentesco para conservar relaciones sociales y territoriales.

La genealogía de Asur será ampliada en 1 Crónicas 4:5–7 mediante sus esposas y sus descendientes. Por tanto, su aparición aquí no es una entrada aislada sin continuación: ayuda a conectar registros distribuidos en varias secciones de Judá.

La muerte de Hezrón cierra su vida, pero no toda la memoria de su familia. El libro conserva al hijo nacido después y lo sitúa entre las ramas que forman el pueblo. La continuidad familiar se transmite mediante personas concretas, incluidas madres cuyos vínculos son esenciales para seguir la historia.

Texto original y exégesis

בְּכָלֵב אֶפְרָתָה —beKaleb Efrata— es la expresión que la NTBT presenta como «en Caleb-efrata». אֲבִי תְקוֹעַ —aví Teqóa— significa «padre de Tecoa» y debe entenderse dentro del uso genealógico y territorial de la sección.

Relaciones bíblicas

1 Crónicas 4:5–7 desarrolla la casa de Asur. 2:25 retoma después la rama de Jerameel, otro hijo de Hezrón.

1 Crónicas 2:25 north

El regreso a Jerameel, primogénito de Hezrón

La genealogía desarrolla ahora una rama que había dejado pendiente. Jerameel es el hijo mayor de Hezrón y Ram es identificado como su propio primogénito.

Explicación del versículo

Jerameel apareció junto a Ram y Quelubai en el versículo 9. Después de seguir la línea de David y algunas ramas relacionadas con Caleb y Galaad, el relato vuelve a él. El regreso mantiene visible la amplitud de Judá: el antepasado de David no era el único hijo de Hezrón con descendencia conservada.

Hay dos primogenituras en la oración. Jerameel es primogénito de Hezrón y Ram lo es de Jerameel. La repetición no es un segundo título para una sola persona, sino una precisión en dos niveles de la familia. Buna, Orén, Ozem y Ahías se añaden en la misma enumeración de hijos.

El Ram de esta lista no debe confundirse con el Ram del versículo 9, que era hermano de Jerameel y antepasado de David. El nombre se repite dentro de la familia, pero el padre y la posición establecen relaciones diferentes. Los hijos del Ram mencionado aquí serán presentados en el versículo 27.

La rama continuará por Onam, hijo de otra esposa de Jerameel, y se abrirá en familias distintas. Estos datos preparan una sección en la que el parentesco materno, la falta de hijos de algunos miembros y la unión de una hija con un siervo explican cómo se conserva la continuidad de la casa.

Exégesis del pasaje

La primera expresión «primogénito de Hezrón» modifica a Jerameel; la segunda, «el primogénito», identifica a Ram dentro de sus hijos. El encabezamiento «hijos de Jerameel» coordina los nombres, en lugar de convertirlos en cinco generaciones sucesivas.

Relaciones bíblicas

1 Crónicas 2:9–10 permite distinguir los dos Ram. 2:26–33 desarrolla las siguientes ramas y cierra con una referencia a toda la descendencia de Jerameel.

1 Crónicas 2:26 north

Atara y la rama de Onam

Atara es presentada como otra esposa de Jerameel y madre de Onam. Su nombre identifica la rama que recibirá mayor desarrollo en esta sección.

Explicación del versículo

La noticia añade una relación materna a los hijos enumerados anteriormente. La expresión «otra esposa» distingue a Atara dentro de la casa de Jerameel, aunque el versículo no narre la historia de la unión ni el orden de todos sus matrimonios.

El dato central es que ella fue madre de Onam. Este no es otro nombre de Ram, ni un hijo atribuido a la generación de Hezrón. Onam queda situado como hijo de Jerameel por medio de Atara, y desde el versículo 28 se desarrollarán sus descendientes Samai y Jada.

La mención de la madre permite separar ramas de una familia extensa. Crónicas no registra siempre a todas las mujeres con el mismo detalle, pero cuando ofrece su nombre y su maternidad, esos vínculos resultan necesarios para comprender la genealogía. Atara no figura como un adorno narrativo: su identificación organiza la continuidad que viene después.

La sección tampoco convierte la estructura de esta casa antigua en un mandato para formar familias del mismo modo. Su propósito inmediato es conservar relaciones históricas dentro de Judá. La enseñanza debe distinguir entre el parentesco descrito y los mandamientos que rigen la vida del pueblo de Dios.

Exégesis del pasaje

«Ella fue la madre de Onam» retoma a Atara y precisa la relación. El pronombre no se refiere a uno de los nombres masculinos del versículo anterior. La información cambia de una lista de hijos a la identificación de la mujer por medio de quien continúa una rama.

Relaciones bíblicas

1 Crónicas 2:28–33 muestra el desarrollo de Onam. El encabezamiento de 2:25 permite mantenerlo dentro de la familia de Jerameel.

1 Crónicas 2:27 north

Los tres hijos de Ram, hijo de Jerameel

Maaz, Jamín y Equer pertenecen al primogénito de Jerameel. La identificación del padre distingue esta rama de la línea de Ram que llevó a David.

Explicación del versículo

El texto vuelve al Ram presentado en el versículo 25. La frase «primogénito de Jerameel» no es información redundante: permite reconocer a qué persona se refiere cuando el mismo nombre ya había aparecido en otra generación de la familia.

Maaz, Jamín y Equer se enumeran como hijos suyos. No se desarrolla aquí una descendencia adicional de cada uno. La lista conserva una rama del primogénito antes de concentrarse en la de Onam, hijo de Atara. La extensión desigual de las ramas responde a la información seleccionada en este registro.

El Ram que engendró a Aminadab en el versículo 10 era hijo de Hezrón y hermano de Jerameel. Este Ram es hijo de Jerameel. Mantener esa diferencia evita unir a Maaz, Jamín y Equer con Aminadab como si el texto los presentara a todos como hermanos.

Esta precisión muestra la importancia de los vínculos completos para leer genealogías. El nombre aislado no determina la identidad. Padre, posición en la familia y descendientes permiten seguir el recorrido y reconocer dónde una sección retoma una rama que había dejado momentáneamente.

Exégesis del pasaje

El encabezamiento coordina tres nombres al mismo nivel. La aclaración «primogénito de Jerameel» depende de Ram, no de Maaz. No se afirma aquí cuál de los tres hijos de Ram nació primero ni se asigna un cargo a ninguno de ellos.

Relaciones bíblicas

1 Crónicas 2:25 introduce a este Ram. 2:9–10 conserva al otro y muestra por qué deben distinguirse las dos ramas.

1 Crónicas 2:28 north

Onam se abre en dos ramas

Samai y Jada son hijos de Onam; Nadab y Abisur son hijos de Samai. El versículo presenta dos niveles familiares y prepara su desarrollo por separado.

Explicación del versículo

Después de atender a los hijos de Ram, el relato vuelve a Onam, hijo de Jerameel y Atara. Los dos nombres iniciales, Samai y Jada, pertenecen a su descendencia inmediata dentro de esta lista.

La segunda fórmula cambia el nivel: «los hijos de Samai» son Nadab y Abisur. Estos últimos no se presentan como hermanos de Samai y Jada, sino como la generación que continúa por uno de ellos. La repetición del encabezamiento permite reconocer el cambio dentro de un solo versículo.

Los versículos siguientes desarrollarán primero a Abisur y Nadab, y después volverán a Jada. El registro se mueve entre ramas relacionadas, en vez de seguir siempre una única sucesión sin regresos. El lector puede orientarse recordando los dos hijos de Onam que encabezan esta unidad.

La estructura también prepara dos noticias de falta de descendencia: Seled, hijo de Nadab, y Jeter, hijo de Jada, morirán sin hijos. Esas noticias se insertan en un panorama familiar más amplio, donde otras ramas sí continúan. La genealogía conserva tanto las líneas que se prolongan como las que terminan.

Exégesis del pasaje

Los dos encabezamientos «hijos de Onam» e «hijos de Samai» definen dependencias distintas. La conjunción que une a Nadab y Abisur los coloca al mismo nivel bajo Samai. La relación entre Samai y Jada como hermanos se confirmará de nuevo en el versículo 32.

Relaciones bíblicas

1 Crónicas 2:26 aporta la madre de Onam. 2:29–33 permite seguir el desarrollo de ambas ramas sin convertirlas en una sola cadena.

1 Crónicas 2:29 north

Abihail y los hijos de Abisur

La genealogía identifica a la esposa de Abisur y a los dos hijos de ambos. La relación materna da precisión a una rama pequeña dentro de Jerameel.

Explicación del versículo

Abisur fue presentado como uno de los hijos de Samai. Ahora el texto nombra a su esposa, Abihail, y a los dos hijos que ella le dio: Ahbán y Molid. El versículo amplía una de las ramas del grupo anterior sin cambiar de antepasado principal.

La mención de Abihail permite reconocer que la continuidad se conserva por una unión concreta, no mediante nombres masculinos desligados de sus madres. El registro no explica de qué familia procedía ella ni desarrolla su vida, pero su maternidad pertenece expresamente a la memoria de esta casa.

Ahbán y Molid están coordinados como hermanos. No se atribuyen a Nadab, el otro hijo de Samai, cuya descendencia será tratada en el versículo siguiente. La identificación del padre y de la madre impide que el cambio de rama se pierda en una sucesión de nombres parecidos.

En el conjunto del capítulo, esta pequeña familia contrasta en escala con la línea que llega a David. Sin embargo, ambas se conservan dentro de Judá. La genealogía no reserva un lugar únicamente para quienes alcanzaron un trono o una función pública conocida: también registra la composición de casas cuya historia queda aquí en sus vínculos familiares.

Exégesis del pasaje

El sujeto de «le dio a luz» es Abihail y el pronombre remite a Abisur. La construcción afirma la relación de ambos con los dos hijos. No permite deducir que Molid fuera hijo de Ahbán ni que el nombre de la madre designara un clan en este contexto.

Relaciones bíblicas

1 Crónicas 2:28 ubica a Abisur dentro de Samai y Onam; 2:30–31 pasa a la rama de su hermano Nadab.

1 Crónicas 2:30 north

Seled muere sin hijos y la línea continúa por Apaim

Seled y Apaim son hijos de Nadab. La noticia sobre Seled explica una interrupción familiar sin atribuirle una culpa que el texto no menciona.

Explicación del versículo

El registro deja a Abisur y vuelve a Nadab, su hermano. Sus hijos son Seled y Apaim. Después añade que Seled murió sin hijos, mientras el versículo siguiente continuará la descendencia de Apaim.

La falta de descendencia tiene una función concreta dentro de la genealogía: explica por qué una rama no se desarrolla y otra sí. No equivale a negar que Seled tuviera valor como persona ni autoriza a describir su vida entera a partir de ese desenlace.

El capítulo había dicho expresamente que Er fue malo y que Dios le dio muerte. Aquí no ofrece una explicación moral semejante. La diferencia debe respetarse: la ausencia de hijos no es presentada como prueba de castigo, y ese silencio no ofrece fundamento para una acusación.

La memoria familiar registra así un límite real. No todas las ramas se prolongan de la misma manera, aunque pertenezcan al mismo clan. En vez de ocultar la interrupción, el texto la nombra y sigue el recorrido por Apaim, de quien vendrán Isi y Sesán.

Exégesis del pasaje

La frase hebrea לֹא בָנִים —lo vanim, «sin hijos»— modifica la noticia de la muerte de Seled. No describe a Apaim, que conserva su propia continuación en el versículo 31. La precisión individual impide aplicar la interrupción a toda la familia de Nadab.

Relaciones bíblicas

1 Crónicas 2:31 desarrolla a Apaim; 2:32 contiene una noticia semejante sobre Jeter. 2:3 permite distinguir esta ausencia de explicación causal del juicio explícito sobre Er.

1 Crónicas 2:31 north

Isi, Sesán y la descendencia llamada Ahlai

La rama de Apaim continúa por Isi y Sesán. La referencia a Ahlai debe leerse junto a la noticia posterior de que Sesán tuvo hijas y no hijos varones.

Explicación del versículo

El versículo enlaza tres niveles: Apaim es padre de Isi, Isi de Sesán, y Ahlai pertenece a la descendencia de Sesán. La NTBT utiliza en el último enlace una expresión más amplia, «la descendencia», que permite atender al dato explícito del versículo 34 sobre sus hijas.

La forma genealógica hebrea emplea «hijos de» ante nombres que a veces aparecen como una sola entrada. Ese encabezamiento puede funcionar para presentar descendencia, sin que cada uso obligue a identificar a la persona siguiente como un hijo varón. El contexto debe decidir qué relación se está describiendo.

El versículo 34 afirmará que Sesán no tuvo hijos varones, sino hijas. Por ello, esta mención de Ahlai no debe utilizarse para contradecir de inmediato aquella información. Puede relacionarse con una hija o con la descendencia familiar resumida, pero el pasaje no explica aquí todos los detalles de esa identificación.

Después del breve regreso a Jada, el relato retomará a Sesán y contará cómo una hija suya se casó con el siervo egipcio Jarha. La descendencia continuará por Atai. Así, la genealogía conserva continuidad familiar por una mujer, aunque su nombre no se repita en la noticia del matrimonio.

Exégesis del pasaje

Los encabezamientos encadenados no hacen de Isi, Sesán y Ahlai tres hermanos. Cada uno se vincula con el nombre precedente. La lectura de la última relación se esclarece con la información posterior sobre las hijas de Sesán, sin imponer un hijo varón que esa continuación niega.

Relaciones bíblicas

1 Crónicas 2:34–35 explica la situación de Sesán y la unión por la que continúa su familia. 2:36–41 conserva la sucesión que nace de Atai.

1 Crónicas 2:32 north

La rama de Jada y el final de la descendencia de Jeter

El relato vuelve al otro hijo de Onam. Jeter y Jonatán pertenecen a Jada, y la continuidad seguirá por Jonatán después de la muerte de su hermano sin hijos.

Explicación del versículo

Jada había sido nombrado junto a Samai en el versículo 28. La aclaración «hermano de Samai» recupera ese punto de partida después de desarrollar a Nadab, Abisur y sus descendientes. El regreso muestra que Jada no es hijo de Sesán, el último nombre de la sección anterior.

Jeter y Jonatán se presentan como hijos de Jada. La noticia de que Jeter murió sin hijos se aplica a él de manera individual. El versículo siguiente nombrará a los hijos de Jonatán, conservando la continuidad de la otra rama.

La formulación corresponde a la usada sobre Seled en el versículo 30. En ambos casos, la genealogía registra una interrupción sin explicar su causa. El texto no atribuye esterilidad a una mujer concreta ni vincula la muerte con una culpa personal. La información sirve para seguir el desarrollo familiar.

Jeter comparte nombre con el padre de Amasa del versículo 17, pero aquí es hijo de Jada y no tiene descendencia registrada. Las relaciones expresas lo distinguen: no debe hacerse de él el padre de Amasa por una coincidencia de nombre que contradice los datos de ambas entradas.

Exégesis del pasaje

«Hermano de Samai» modifica a Jada; «murió sin hijos» modifica a Jeter. La ubicación de cada expresión determina el parentesco y el desenlace que corresponden a cada persona. Jonatán permanece como la rama que se desarrollará a continuación.

Relaciones bíblicas

1 Crónicas 2:28 aporta a los dos hermanos; 2:33 registra los hijos de Jonatán y cierra esta enumeración de Jerameel.

1 Crónicas 2:33 north

Pelet y Zaza cierran una sección de Jerameel

Los dos hijos de Jonatán completan el desarrollo de Jada. La frase final reúne las ramas anteriores como descendencia de Jerameel.

Explicación del versículo

Pelet y Zaza son hijos de Jonatán, el segundo hijo de Jada mencionado en el versículo anterior. Su presencia muestra la continuidad de esta rama después de registrar que Jeter murió sin hijos.

«Estos fueron los hijos de Jerameel» no convierte a Pelet y Zaza en hijos inmediatos del antepasado. Entre ellos están Jonatán, Jada y Onam. La fórmula final resume una descendencia extensa mediante el nombre de quien encabeza la casa.

El conjunto comenzó con Jerameel, primogénito de Hezrón, y se abrió por Ram y Onam. Después siguió a Samai y Jada, los hijos de Onam. El cierre permite reconocer la unidad de esas ramas antes de que el relato vuelva a Sesán para explicar una continuidad familiar particular.

La genealogía combina de este modo precisión individual y pertenencia colectiva. Cada persona tiene un padre identificado en su entrada, y varias generaciones pueden quedar reunidas bajo el nombre del antepasado del clan. Ambas formas de hablar son necesarias para entender el registro sin comprimirlo todo en una sola generación.

Exégesis del pasaje

La primera fórmula presenta dos hijos coordinados de Jonatán. La segunda, «estos fueron», tiene alcance retrospectivo y cierra la sección de Jerameel. Su función es de resumen, semejante a los cierres de las ramas de Joctán e Ismael en el capítulo 1.

Relaciones bíblicas

1 Crónicas 2:25–33 contiene la unidad completa. 2:31 y 2:34–35 permiten seguir el regreso a Sesán después de este cierre.

1 Crónicas 2:34 north

Sesán, sus hijas y el siervo egipcio Jarha

La familia de Sesán continuará por una hija. La identificación de Jarha como egipcio y siervo prepara la unión que explicará la siguiente sucesión de nombres.

Explicación del versículo

El relato vuelve al Sesán mencionado en el versículo 31. Después de cerrar la rama de Jada, amplía una dificultad de continuidad familiar: Sesán no tuvo hijos varones, sino hijas. La afirmación no equivale a decir que careciera de descendencia; distingue expresamente el sexo de sus hijos.

Ese dato ayuda a leer la mención anterior de Ahlai. Una fórmula genealógica de descendencia no debe imponerse de modo que borre la información más concreta sobre las hijas de Sesán. El pasaje siguiente mostrará cómo una de ellas fue madre de Atai y permitió continuar el registro de esta casa.

Jarha es presentado con dos rasgos: era egipcio y siervo de Sesán. Su origen y su posición dentro de la casa son distintos de la pertenencia genealógica de su señor a Judá. La narración conserva ambos datos antes del matrimonio, en vez de ocultarlos para hacer que todos los miembros de la familia parezcan tener el mismo origen.

La hija, aunque no recibe nombre en esta noticia, tiene una función decisiva. Por medio de ella la ascendencia de Sesán se enlaza con los descendientes de Jarha. La genealogía combina relación materna y paterna para conservar continuidad familiar; no depende únicamente de una cadena de hijos varones nacidos dentro de la misma procedencia étnica.

Texto original y exégesis

כִּי אִם־בָּנוֹת —ki im banot, «sino hijas»— delimita la afirmación anterior. עֶבֶד מִצְרִי —éved mitsrí— identifica a Jarha como «siervo egipcio». El texto describe una relación de dependencia en una casa antigua; no informa aquí de su liberación ni de toda su historia personal.

Relaciones bíblicas

1 Crónicas 2:31 introduce a Sesán; 2:35–41 muestra la unión y el desarrollo posterior de esta familia dentro de Judá.

1 Crónicas 2:35 north

Atai nace de la hija de Sesán y Jarha

El matrimonio explica cómo continúa la casa de Sesán. La genealogía conservará una larga sucesión a partir de Atai, hijo de su hija y del siervo egipcio.

Explicación del versículo

Sesán dio a su hija por esposa a Jarha. El texto llama de nuevo a Jarha «su siervo», manteniendo la relación social descrita antes. No cuenta si esa condición cambió ni ofrece todos los acuerdos del matrimonio; el dato que desarrolla es la unión y el nacimiento de un hijo.

La mujer es hija de Sesán y esposa de Jarha. Atai pertenece a ambos vínculos: desciende de Sesán por su madre y de Jarha por su padre. Esa doble relación explica por qué la línea del hijo queda incluida en una genealogía de Jerameel y Judá, aunque el padre haya sido identificado como egipcio.

La noticia responde al problema del versículo anterior sin negar su afirmación. Sesán no adquiere retrospectivamente un hijo varón propio: la continuidad pasa por una hija y un nieto. El registro reconoce a la mujer como portadora de la relación familiar que permite seguir la descendencia.

El caso muestra que las listas de Crónicas no son una sucesión uniforme de uniones y situaciones idénticas. Hay matrimonios, pérdidas, hijos nacidos después de la muerte del padre y vínculos con extranjeros. Esa variedad forma parte de la historia real del pueblo que el libro conserva.

Atai abre la línea desarrollada hasta Elisama en el versículo 41. La extensión del registro da relieve a la continuidad de una casa que, si se atendiera solo a la ausencia de hijos varones de Sesán, podría parecer terminada. El relato registra cómo prosiguió, sin atribuir por ello a cada descendiente un cargo o una conducta que no menciona.

Exégesis del pasaje

«Ella le dio a luz» tiene por sujeto a la hija de Sesán; Jarha es el padre del niño. La madre permanece sin nombre en esta oración. Su relación con Sesán es explícita, pero el versículo no afirma de manera directa que su nombre fuera Ahlai.

Relaciones bíblicas

1 Crónicas 2:34 proporciona el contexto de la unión; 2:36–41 permite seguir la descendencia de Atai hasta el cierre de la sección.

1 Crónicas 2:36 north

Atai, Natán y Zabad

La nueva sucesión comienza por el hijo de Jarha y de la hija de Sesán. El registro pasa del relato del matrimonio a una cadena de generaciones.

Explicación del versículo

Atai engendró a Natán y Natán a Zabad. Las dos cláusulas explicitan el parentesco de cada uno. Ya no se está enumerando a varios hijos de un mismo padre, como en otras partes del capítulo, sino siguiendo una línea que desciende de una generación a la siguiente.

El punto de partida remite al matrimonio del versículo anterior. Por medio de Atai, la casa de Sesán mantiene continuidad dentro de Jerameel. Jarha, identificado como egipcio, no vuelve a ser mencionado en cada eslabón, pero esa ascendencia forma parte de la línea que el texto conserva.

Natán debe ubicarse por su relación con Atai y Zabad. El nombre aparece también entre los hijos de David en el capítulo 3, pero allí pertenece a otra casa y tiene otros vínculos. La coincidencia de nombre no permite trasladar esta genealogía a la familia real.

El cambio de forma literaria también importa: el relato del origen de la rama se ha explicado con detalle y ahora se conserva su prolongación mediante nombres. La sucesión no atribuye acciones particulares a Natán o Zabad. Su aportación en esta unidad es mantener el enlace entre Atai y los descendientes posteriores.

Exégesis del pasaje

Natán funciona como término de la primera cláusula y sujeto de la segunda. Esa repetición fija dos relaciones verticales. «Engendró» conserva descendencia; el versículo no ofrece edades, duración de generaciones ni una fecha con la que calcular todo el período de la familia.

Relaciones bíblicas

1 Crónicas 2:35 establece el origen de Atai. 3:5 presenta al Natán de la familia de David y permite distinguir el contexto de ese mismo nombre.

1 Crónicas 2:37 north

Zabad y Eflal mantienen la línea hacia Obed

La genealogía continúa por Zabad, Eflal y Obed. Este Obed pertenece a la descendencia de Sesán, no al enlace Booz–Obed–Isaí presentado antes.

Explicación del versículo

Zabad, nombrado al final del versículo anterior, es ahora el padre de Eflal. Eflal es padre de Obed. La continuidad entre versículos se establece al retomar el último nombre y convertirlo en sujeto de la nueva relación.

Obed ya había aparecido en el versículo 12 como hijo de Booz y padre de Isaí. Aquí el padre es Eflal y el hijo que seguirá es Jehú. Esos datos diferencian las dos personas dentro de ramas distintas de Judá; no corresponde unirlas por compartir el nombre.

La distinción conserva también dos recorridos diferentes del capítulo. La rama de Ram llevó a David; esta procede de Jerameel, pasa por Sesán y continúa mediante la hija casada con Jarha. Ambas forman parte de la memoria de Judá, pero no deben fusionarse para hacer que toda genealogía termine en el rey.

El registro dedica espacio a una casa que no recibe aquí un título real ni sacerdotal. Su inclusión muestra el interés del libro por la continuidad del pueblo en sus familias, más allá de quienes concentran los relatos de gobierno y culto. Esa función explica la importancia de nombres sobre los que no se ofrece una biografía adicional.

Exégesis del pasaje

El verbo repetido enlaza dos generaciones sucesivas. Eflal no aparece como hermano de Zabad y Obed, sino como hijo del primero y padre del segundo. La relación precisa permite seguir la cadena sin confundirla con listas de hermanos.

Relaciones bíblicas

1 Crónicas 2:12 identifica al otro Obed. 2:34–36 conserva el origen de esta rama, y 2:38 continúa por su propio descendiente.

1 Crónicas 2:38 north

Jehú y Azarías dentro de la casa de Sesán

Obed engendró a Jehú y Jehú a Azarías. Los nombres deben leerse con estas relaciones, sin atribuirles los cargos de otras personas bíblicas llamadas del mismo modo.

Explicación del versículo

El Obed del versículo anterior es padre de Jehú, y este es padre de Azarías. La cadena sigue dentro de la descendencia de Atai. No hay un nuevo encabezamiento que traslade la genealogía a los reyes de Israel o a los sacerdotes.

El nombre Jehú puede hacer pensar en un rey, y Azarías aparece en otros registros reales o sacerdotales. Aquí, sin embargo, ninguno recibe esos títulos. Su identificación procede del padre y del hijo que el versículo les atribuye. El contexto familiar determina qué información puede afirmarse sobre ellos.

Azarías también había aparecido en el versículo 8 como hijo de Etán, dentro de la rama de Zera. Ese otro parentesco es diferente del que se conserva aquí por Jerameel y Sesán. La repetición del nombre dentro de un mismo capítulo hace especialmente necesaria esta distinción.

La sucesión muestra la prolongación de la familia de la hija de Sesán durante varias generaciones. El relato inicial no queda como una unión sin continuidad: los nombres posteriores mantienen su memoria dentro de Judá. Al mismo tiempo, el texto no convierte esa continuidad en una evaluación de la fe o conducta de cada miembro.

Exégesis del pasaje

Jehú es el nombre que enlaza ambas cláusulas. El versículo utiliza la misma forma de descendencia de los anteriores, sin añadir un cargo. Los títulos que otros pasajes atribuyen a homónimos no pueden incorporarse a esta oración como si fueran parte de ella.

Relaciones bíblicas

1 Crónicas 2:8 permite reconocer al Azarías de otra rama. 2:35–41 contiene la sucesión propia en la que deben situarse Jehú y su hijo.

1 Crónicas 2:39 north

Azarías, Heles y Elasa

Heles enlaza a Azarías con Elasa. La genealogía mantiene una sola sucesión familiar antes de volver al panorama de clanes y ciudades de Caleb.

Explicación del versículo

Azarías, presentado como hijo de Jehú, engendró a Heles; Heles engendró a Elasa. La oración conserva dos vínculos y continúa sin interrupción la línea iniciada con Atai. Ninguno de los tres aparece aquí como padre de una ciudad o jefe de un territorio.

Esa precisión ayuda a distinguir la forma de esta sección de la que comienza en el versículo 42. Allí los nombres se relacionarán con Zif, Hebrón y otros asentamientos mediante expresiones como «padre de». Aquí la construcción es una cadena de descendencia entre personas nombradas, sin una localización añadida.

Elasa reaparecerá al comienzo del versículo siguiente como padre de Sismai. Esa repetición sucesiva es el mecanismo que mantiene unido un registro largo. Para seguirlo, conviene observar el último nombre de cada oración y su nueva función en la siguiente.

El pasaje no añade una noticia individual sobre Heles. La ausencia de una hazaña no borra su función en el conjunto: es el enlace que permite conservar la continuidad de la casa. El libro registra historia familiar con distintos grados de detalle, sin hacer de cada nombre el protagonista de un episodio narrativo.

Exégesis del pasaje

Heles ocupa a la vez la posición de hijo de Azarías y padre de Elasa. Los tres nombres no son hermanos ni tres títulos de una misma persona. La repetición de «engendró» hace explícita la relación vertical.

Relaciones bíblicas

1 Crónicas 2:38–41 permite seguir los enlaces a ambos lados del versículo. 2:42–45 muestra el cambio posterior hacia relaciones familiares y territoriales.

1 Crónicas 2:40 north

Sismai enlaza a Elasa con Salum

La línea conserva otras dos generaciones. Salum pertenece aquí a la descendencia de Atai, dentro de Jerameel, y no recibe un título real.

Explicación del versículo

Elasa engendró a Sismai y Sismai a Salum. El primer nombre retoma el final del versículo anterior y el último será retomado después. Así se mantiene una cadena que no depende de repetir toda la ascendencia en cada entrada.

Sismai cumple una relación doble: hijo de Elasa y padre de Salum. Esos dos vínculos son la información que el texto conserva sobre él. La genealogía permite situarlo con precisión dentro de la casa, aunque no narre acciones particulares de su vida.

Salum aparece como nombre en otras partes de Crónicas, incluida la familia de Josías en 3:15. Aquí el padre es Sismai y el hijo será Jecamías. El otro registro da vínculos distintos, por lo que el nombre compartido no autoriza a atribuir a este hombre la identidad o el papel del hijo de Josías.

La línea está cerca de su cierre en Elisama. La continuidad de estos nombres conserva el resultado familiar de la unión de la hija de Sesán con Jarha, pero no convierte la lista en una sucesión de monarcas. El capítulo mantiene diferenciadas la casa real y las otras ramas de Judá.

Exégesis del pasaje

La repetición de Sismai une las dos cláusulas. «Engendró» expresa descendencia y no sucesión en un cargo. No hay una fórmula de reinado, muerte o sustitución política como la que apareció entre los reyes de Edom en el capítulo 1.

Relaciones bíblicas

1 Crónicas 2:39–41 conserva la continuación inmediata. 3:15 ofrece el contexto diferente del Salum perteneciente a la familia real.

1 Crónicas 2:41 north

Jecamías y Elisama cierran la línea de Atai

El registro llega a Elisama después de Jecamías. Con este enlace termina la sucesión que se originó en el matrimonio de la hija de Sesán con Jarha.

Explicación del versículo

Salum, mencionado anteriormente, engendró a Jecamías y este a Elisama. El final no incorpora un cargo ni un acontecimiento que explique por qué la lista termina aquí. Conserva el último enlace de la línea y permite pasar a otra rama de Judá.

Mirada desde su comienzo, la sección responde a una situación familiar concreta. Sesán tenía hijas y una de ellas fue madre de Atai por su unión con Jarha, el egipcio. La larga continuidad posterior muestra cómo esa casa quedó representada dentro de la genealogía de Jerameel.

La madre no vuelve a ser nombrada en cada generación, pero su relación con Sesán sostiene el vínculo de toda la sucesión con Judá. El registro conserva así la importancia de la descendencia materna, aun dentro de una forma de enumeración que utiliza principalmente nombres de padres e hijos.

El siguiente versículo retomará a Caleb, hermano de Jerameel. No debe hacerse de Caleb un hijo de Elisama por aparecer después. El nombre del antepasado y su relación con Jerameel señalarán el regreso a una rama anterior, del mismo modo que el capítulo ha hecho en otras transiciones.

Exégesis del pasaje

Jecamías enlaza las dos cláusulas, mientras Elisama ocupa el término final de la sucesión. La ausencia de un resumen explícito no impide reconocer el cierre: el nuevo encabezamiento del versículo 42 cambia de antepasado y de tipo de información.

Relaciones bíblicas

1 Crónicas 2:34–41 permite leer toda la historia de esta continuidad. 2:42 vuelve a la rama de Caleb y abre una sección de familias y asentamientos.

1 Crónicas 2:42 north

Caleb y las familias vinculadas con ciudades de Judá

El relato vuelve al hermano de Jerameel. La genealogía relaciona sus ramas con Zif, Maresa y Hebrón, combinando memoria familiar y pertenencia territorial.

Explicación del versículo

Caleb es identificado como hermano de Jerameel, lo que enlaza esta sección con los hijos de Hezrón del versículo 9. No es un hijo de Elisama, el último nombre de la línea anterior. El encabezamiento recupera una rama que ya había recibido atención y ahora se amplía desde otro ángulo.

Mesa aparece como su primogénito y es llamado padre de Zif. Después se mencionan los hijos de Maresa, padre de Hebrón. La segunda parte de la frase es abreviada y no ofrece una cadena tan explícita como la sucesión de Atai. Conviene mantener las relaciones que expresa sin completar todos los enlaces intermedios mediante suposiciones.

Zif, Maresa y Hebrón son también nombres de ciudades en las listas de Judá de Josué. Ese contexto ayuda a reconocer la dimensión territorial de la genealogía. «Padre» puede vincular un antepasado o un clan con un asentamiento, además de describir una relación inmediata entre personas.

La sección que sigue desarrolla nombres y familias de esos entornos. El libro no está contando que una persona engendrara biológicamente una ciudad: conserva el modo en que una comunidad recuerda su ascendencia y su relación con la tierra. Tampoco proporciona por esa expresión una fecha exacta de fundación.

Después de la línea de Sesán, esta vuelta a Caleb amplía de nuevo el mapa de Judá. La tribu aparece como una red de casas y asentamientos, dentro de la cual la familia de David tiene un lugar definido, pero no agota toda la historia.

Texto original y exégesis

אֲבִי־זִיף —aví Zif— significa «padre de Zif»; אֲבִי חֶבְרוֹן —aví Jevrón—, «padre de Hebrón». El alcance familiar o territorial debe atender al conjunto, donde también se enumeran clanes y poblaciones.

Relaciones bíblicas

Josué 15:44, 15:54–55 sitúan Maresa, Hebrón y Zif entre ciudades de Judá. 1 Crónicas 2:9 conserva el parentesco de Caleb con Jerameel.

1 Crónicas 2:43 north

Las cuatro ramas de Hebrón

Coré, Tapúa, Requem y Sema se presentan bajo el nombre de Hebrón. La genealogía desarrolla una de las conexiones familiares y territoriales del versículo anterior.

Explicación del versículo

Hebrón había sido relacionado con Maresa y ahora encabeza una lista de cuatro descendientes. La repetición del nombre permite reconocer el punto desde el que se abre esta parte de la genealogía. Los cuatro nombres están coordinados y no constituyen cuatro generaciones consecutivas.

La forma «hijos de Hebrón» utiliza el lenguaje familiar dentro de una sección asociada con asentamientos de Judá. El mismo nombre puede identificar a un antepasado o a la comunidad vinculada con él, además de aparecer como ciudad. La lectura debe conservar ese carácter colectivo sin borrar los parentescos que cada frase establece.

Requem y Sema recibirán desarrollo en el versículo siguiente. Coré y Tapúa quedan mencionados sin una ampliación inmediata. Esa diferencia muestra que el registro selecciona ciertas ramas para continuar y mantiene otras en el nivel de su nombre y pertenencia.

El Coré de esta lista está determinado por su relación con Hebrón dentro de Judá. El nombre por sí solo no permite trasladarle la historia de otro Coré de una genealogía distinta. La precisión sobre los vínculos importa especialmente en listas donde los nombres familiares se repiten.

Exégesis del pasaje

El encabezamiento «hijos de Hebrón» gobierna las cuatro entradas. En el versículo 44, los nuevos sujetos Sema y Requem mostrarán que ambos son ramas paralelas. No debe hacerse de Requem un hijo de Tapúa por el simple orden de la enumeración.

Relaciones bíblicas

1 Crónicas 2:42–45 contiene el marco completo de estas relaciones. Josué 15:54 identifica la ciudad de Hebrón dentro del territorio de Judá, sin resolver por sí solo todos los niveles del registro familiar.

1 Crónicas 2:44 north

Dos líneas: Sema y Requem

Sema continúa por Raham y Jorcoam; Requem por Samai. El versículo desarrolla dos ramas distintas bajo el marco de Hebrón.

Explicación del versículo

El texto selecciona a dos de los cuatro nombres del versículo anterior. Sema engendró a Raham, y este recibe la relación de «padre de Jorcoam». Después la oración vuelve a Requem y afirma que engendró a Samai.

El cambio de sujeto es decisivo. Samai no aparece como hijo de Jorcoam ni de Raham. Pertenece a Requem, mientras la primera parte continúa por Sema. Ambas ramas comparten el encabezamiento de Hebrón, pero no deben transformarse en una sola cadena.

La expresión «padre de Jorcoam» mantiene la mezcla de parentesco y relación con asentamientos que caracteriza esta sección. El texto no explica aquí toda la historia de esa población o clan. Su interés es conservar el vínculo por el que Raham queda relacionado con ella.

Samai reaparece al comienzo del versículo siguiente como padre de Maón. Es diferente en contexto del Samai que antes fue hijo de Onam, en la rama de Jerameel. El padre Requem y el descendiente Maón permiten seguir esta nueva línea sin unirla a la otra por un nombre compartido.

Exégesis del pasaje

La coordinación une dos afirmaciones con sujetos distintos: «Sema engendró» y «Requem engendró». La frase «padre de Jorcoam» modifica a Raham. La construcción no afirma que Jorcoam fuera padre de Requem ni que todos los nombres pertenezcan al mismo nivel.

Relaciones bíblicas

1 Crónicas 2:43 presenta a Sema y Requem como ramas paralelas. 2:28 ubica al Samai de Onam, y 2:45 continúa al Samai de este versículo.

1 Crónicas 2:45 north

Maón y su vínculo con Bet-sur

La rama de Samai llega a Maón y Bet-sur. Los nombres enlazan el registro familiar con asentamientos conocidos de Judá.

Explicación del versículo

Este Samai es hijo de Requem, según el versículo anterior. Su hijo es Maón, a quien se llama padre de Bet-sur. El texto conserva un enlace de descendencia y una relación con un nombre territorial, dentro del mismo recorrido de Caleb.

Maón y Bet-sur aparecen entre las ciudades de Judá en Josué 15. Esa presencia permite reconocer la dimensión geográfica de la sección de Crónicas. La expresión «padre de» puede conservar el vínculo de un antepasado o una casa con la comunidad que lleva ese nombre.

No se narra aquí el acto de fundar una ciudad ni se da una fecha para su establecimiento. Lo que se afirma es una relación reconocida por el registro. Convertirla en una crónica de construcción o conquista añadiría detalles que el pasaje no ofrece.

La sucesión Samai–Maón cierra el desarrollo inmediato de Requem. El versículo siguiente volverá a Caleb y a Efa para abrir otra familia. Ese cambio explica por qué los nombres posteriores no deben seguir atribuyéndose a Maón o a Bet-sur.

El conjunto muestra cómo las genealogías ayudan a describir el tejido del pueblo: familias y lugares se recuerdan conjuntamente. La identidad de Judá no consiste solo en una lista de reyes, sino también en comunidades que conservan su pertenencia y su historia.

Exégesis del pasaje

La primera cláusula presenta a Maón como hijo de Samai; la segunda le atribuye la relación de «padre de Bet-sur». El alcance de esta última expresión debe leerse con las otras fórmulas territoriales de los versículos 42–45, sin imponer un único sentido biológico a todos los nombres.

Relaciones bíblicas

Josué 15:55 nombra Maón y 15:58 a Bet-sur. 1 Crónicas 2:44 establece el vínculo inmediato de Samai con Requem.

1 Crónicas 2:46 north

Efa y dos relaciones con el nombre Gazez

Efa, concubina de Caleb, es madre de Harán, Mosa y Gazez. Después se registra que Harán engendró a otro descendiente llamado Gazez.

Explicación del versículo

El relato vuelve a Caleb después de desarrollar algunas de sus ramas vinculadas con asentamientos. Efa recibe la designación de concubina y se enumeran tres hijos que ella le dio. La nueva madre permite distinguir este grupo de los relacionados anteriormente con Azuba y Efrata.

Harán, Mosa y Gazez aparecen primero al mismo nivel. Después Harán pasa a ser sujeto de una nueva relación: engendró a Gazez. El nombre se repite en dos posiciones familiares y no debe borrarse una de ellas para simplificar la lista.

La repetición puede reconocerse sin hacer de un solo hombre hijo inmediato de dos padres distintos. La lectura de la frase conserva un Gazez entre los hijos de Efa y otro en la descendencia de Harán. El texto no ofrece edades ni una historia personal que permita añadir más detalles sobre ambos.

La designación de Efa como concubina identifica una posición concreta dentro de la casa antigua de Caleb. No equivale a negar la realidad del parentesco de sus hijos: el registro los incorpora de manera expresa a la memoria de la familia. Su pertenencia no queda eliminada por la diferencia de posición de la madre.

Texto original y exégesis

פִּילֶגֶשׁ כָּלֵב —piléguesh Kaleb— significa «concubina de Caleb». La última cláusula, «Harán engendró a Gazez», cambia de generación y debe distinguirse de la lista anterior de tres hijos. El mismo nombre puede repetirse dentro de una casa.

Relaciones bíblicas

1 Crónicas 2:18–19 conserva otras relaciones maternas de Caleb. 2:48–49 añadirá la rama de Maaca, también identificada como concubina.

1 Crónicas 2:47 north

Seis descendientes de Jahdai

Regem, Jotam, Gesam, Pelet, Efa y Saaf se reúnen bajo Jahdai. El texto no explica en esta entrada todos los enlaces de Jahdai con las ramas anteriores.

Explicación del versículo

La fórmula «hijos de Jahdai» abre una lista nueva de seis nombres. El encabezamiento debe conservarse como el dato que rige a todos ellos. No se afirma que sean hijos de Harán o del Gazez mencionado al final del versículo anterior.

Jahdai no había recibido aquí una filiación explícita. Su ubicación pertenece al conjunto de familias que el capítulo reúne en torno a Caleb, pero no permite completar automáticamente su padre o su relación exacta con Efa. La genealogía conserva una rama sin desplegar todos los pasos que la unen con otras.

Efa y Saaf son nombres que aparecen también cerca de esta lista: Efa como concubina de Caleb y Saaf en la descendencia de Maaca. La repetición merece atención, pero el texto no declara que cada aparición corresponda a la misma persona. Los vínculos deben mantenerse según el encabezamiento que los introduce.

Este caso muestra que el registro no siempre tiene la forma de un árbol familiar completo y continuo. Algunas entradas conservan grupos de descendientes sin describir cada relación intermedia. Su información sigue siendo concreta: estos seis nombres pertenecen a la descendencia atribuida a Jahdai.

Exégesis del pasaje

Los seis nombres se coordinan bajo un mismo padre o antepasado. No hay verbos que conviertan la enumeración en seis generaciones sucesivas. El comienzo de una nueva fórmula genealógica impide prolongar sin más el sujeto de la oración anterior.

Relaciones bíblicas

1 Crónicas 2:46–49 permite observar las entradas cercanas y sus encabezamientos distintos. La comparación ayuda a conservar cada relación sin llenar con conjeturas los enlaces que no se explican.

1 Crónicas 2:48 north

Maaca y otra rama de la familia de Caleb

Maaca es identificada como concubina de Caleb. Seber y Tirhana abren su descendencia, que continúa en el versículo siguiente.

Explicación del versículo

La nueva entrada vuelve a nombrar a Caleb y establece a Maaca como madre. De ese modo queda diferenciada de la rama de Efa y del grupo encabezado por Jahdai. La proximidad de las listas no convierte a todos sus nombres en hijos de una misma mujer.

Seber y Tirhana son los dos descendientes nombrados en este versículo. La frase siguiente continuará con «también dio a luz», de modo que la maternidad de Maaca sigue gobernando esa parte de la enumeración. El límite de versículo no cierra todavía la rama.

Como en la noticia sobre Efa, el título de concubina informa sobre la posición de la mujer dentro de una casa antigua. El registro reconoce a sus hijos y los sitúa dentro de la memoria de Caleb. No se narran aquí las circunstancias de la unión ni se explica la vida personal de Maaca.

El nombre Maaca aparecerá también en la familia de David, como madre de Absalón e hija de Talmai, rey de Gesur. Esa otra identificación pertenece a una relación diferente. La coincidencia del nombre no basta para unir a las dos mujeres o trasladar a una los hijos de la otra.

Exégesis del pasaje

El encabezamiento identifica a Maaca respecto de Caleb antes de nombrar a los hijos. La continuidad del verbo de dar a luz hacia el versículo 49 mantiene la misma madre. Seber y Tirhana están coordinados; no se presenta al segundo como hijo del primero.

Relaciones bíblicas

1 Crónicas 2:49 completa la descendencia inmediata de Maaca. 3:2 permite distinguir a la Maaca vinculada con David y Absalón.

1 Crónicas 2:49 north

Maaca, sus descendientes y la mención de Acsa

La rama de Maaca continúa con familias vinculadas con varias ciudades. La noticia sobre Acsa invita a comparar el relato de su herencia en Josué.

Explicación del versículo

El sujeto de «también dio a luz» sigue siendo Maaca, la concubina de Caleb mencionada anteriormente. Saaf aparece como padre de Madmana y Seva como padre de Macbena y Gibea. La lista vuelve a enlazar descendencia con asentamientos o clanes de Judá.

Madmana figura entre las ciudades de Judá en Josué 15:31. La relación «padre de» conserva una asociación familiar con la población, pero no narra aquí su fundación ni identifica cada habitante como hijo inmediato de una sola persona. El uso colectivo concuerda con las otras entradas de la sección.

La frase final nombra a Acsa como hija de Caleb. Josué 15:13–19 relata que Acsa era hija de Caleb hijo de Jefone, que fue dada por esposa a Otoniel y que pidió a su padre manantiales para la tierra recibida. Ese relato conserva su iniciativa en una cuestión concreta de vida e herencia.

El encabezamiento de esta parte de Crónicas había presentado a Caleb como hermano de Jerameel e hijo de Hezrón, mientras Crónicas 4:15 menciona por separado a Caleb hijo de Jefone. La repetición de Caleb y la presencia de Acsa requieren comparar los registros sin dar por resueltos todos sus enlaces. El pasaje no explica aquí la relación completa entre cada una de esas designaciones familiares.

La mención de una hija al final no es ajena al propósito de la genealogía. Otras mujeres han servido para conservar ramas y relaciones territoriales. Acsa muestra en el relato de Josué que recibir tierra incluía necesidades reales de sustento, como el acceso al agua; no debe convertirse su petición en una garantía automática de prosperidad para todo lector.

Exégesis del pasaje

Las primeras cláusulas conservan a Maaca como madre. La afirmación «la hija de Caleb fue Acsa» introduce una relación distinta y no especifica de manera expresa quién era la madre de Acsa. No corresponde atribuírsela a Maaca únicamente por la proximidad de ambas noticias.

Relaciones bíblicas

Josué 15:13–19 desarrolla el episodio de Acsa. 1 Crónicas 4:15 identifica a Caleb hijo de Jefone, y 2:18 conserva la filiación de Caleb hijo de Hezrón.

1 Crónicas 2:50 north

Hur, Efrata y la familia de Sobal

La nueva entrada enlaza a Sobal con Quiriat-jearim y lo sitúa en una frase compacta sobre Caleb, Hur y Efrata. Sus relaciones deben leerse con las menciones anteriores de esta familia.

Explicación del versículo

La NTBT expresa esta entrada como descendencia de Caleb, hijo de Hur, primogénito de Efrata. Antes, en el versículo 19, Hur había sido presentado como hijo de Caleb y Efrata. Por tanto, no conviene identificar sin explicación a cada Caleb del registro como una única persona y después invertir sus relaciones para uniformarlas.

El punto difícil es cómo organizar la transición de una lista a otra. El texto puede entenderse con un Caleb de una generación posterior; otra organización de la genealogía toma la mención de Hur como reapertura de su rama después de cerrar las noticias de Caleb. Ninguna de esas posibilidades autoriza a añadir una historia familiar que el pasaje no desarrolla.

La relación más clara que se repite en el libro es la de Hur con Efrata: 1 Crónicas 4:4 vuelve a llamarlo su primogénito. Ese dato concuerda con el nacimiento contado en 2:19 y ayuda a mantener reconocible el conjunto aun donde la expresión está abreviada.

Sobal es llamado padre de Quiriat-jearim. Los versículos 52–53 desarrollarán sus familias y relacionarán algunas con Zora y Estaol. El propósito de la nueva sección es conservar clanes y asentamientos, más que narrar la biografía de cada antepasado.

Quiriat-jearim reaparecerá como el lugar desde el que David busca traer el arca. La genealogía prepara así un nombre que luego tendrá una función importante en la historia de la adoración de Israel (1 Crónicas 13:5–8).

Texto original y exégesis

El hebreo encadena בְּנֵי כָלֵב בֶּן־חוּר בְּכוֹר אֶפְרָתָה —bené Kaleb ben Jur bejor Efrata—, con las relaciones «descendientes de Caleb», «hijo de Hur» y «primogénito de Efrata». La compresión de la transición explica la dificultad de su conexión; las relaciones explícitas de otros versículos deben conservarse al compararlas.

Relaciones bíblicas

1 Crónicas 2:19–20 y 4:4 sitúan a Hur y Efrata. 2:52–53 desarrolla el vínculo de Sobal con Quiriat-jearim.

1 Crónicas 2:51 north

Salma, Belén y Bet-gader

Salma y Haref continúan la lista de familias vinculadas con asentamientos. Belén recibirá un lugar destacado en la historia de David y en el nacimiento de Jesucristo.

Explicación del versículo

La enumeración iniciada con Sobal continúa con Salma y Haref. A Salma se lo relaciona con Belén y a Haref con Bet-gader mediante la expresión «padre de». El registro conserva vínculos de clanes con poblaciones, no afirma que una ciudad sea un hijo biológico.

El nombre Salma ya había aparecido en el versículo 11, como hijo de Naasón y padre de Booz. Aquí la entrada pertenece a la sección de Hur y sus familias. La coincidencia debe compararse con las relaciones del conjunto; el nombre aislado no basta para resolver todas las conexiones de las listas.

Belén es un punto de enlace narrativo firme. Samuel fue enviado a Isaí, de Belén, para ungir al rey escogido entre sus hijos. La ciudad aparece, por tanto, tanto en el panorama de las familias de Judá como en el relato concreto de la elección de David (1 Samuel 16:1–5).

Lucas sitúa allí el nacimiento de Jesús y relaciona el viaje de José con su pertenencia a la casa de David. El anuncio lo identifica como Salvador, Cristo y Señor. Esta es una conexión histórica y canónica con la promesa real, no un significado oculto deducido de las letras del nombre de la ciudad (Lucas 2:4–11).

La entrada de Bet-gader, por su parte, permanece como otra relación familiar y territorial. No todo nombre de la lista recibe el mismo desarrollo posterior. La selección de acontecimientos no borra el lugar de los demás clanes en la memoria de Judá.

Exégesis del pasaje

Los dos nombres están coordinados con Sobal del versículo anterior. Cada uno recibe su propio vínculo de «padre de» una comunidad. Salma no aparece como padre de Haref ni Haref como padre de Belén.

Relaciones bíblicas

1 Crónicas 2:54 amplía la rama de Salma con poblaciones y grupos familiares. 4:4 relaciona también a Hur con Belén dentro de otra síntesis de Judá.

1 Crónicas 2:52 north

Sobal y una parte de los manahetitas

La lista vuelve a Sobal y desarrolla su relación con Quiriat-jearim. La mención de una mitad indica una división dentro de un grupo familiar, no un parentesco biológico fraccionado.

Explicación del versículo

Sobal es presentado de nuevo como padre de Quiriat-jearim, retomando el vínculo del versículo 50. Bajo ese encabezamiento aparecen Haroe y la mitad de los manahetitas. La forma del registro combina un nombre propio con una agrupación colectiva.

La referencia a una mitad muestra que la genealogía también organiza grupos dentro de clanes o asentamientos. No afirma que una persona tuviera medio padre o media descendencia. Se está conservando la pertenencia de una parte de los manahetitas dentro de esta rama.

En el versículo 54 aparecerá otra mención de la mitad de los manahetitas junto a Salma. La cercanía permite reconocer una distribución del grupo entre las familias enumeradas, aunque el texto no detalla el criterio de división ni la historia de sus asentamientos.

Crónicas 4:2 vuelve a Sobal y menciona a Reaía y a familias de los zoratitas. Ese paralelo interno ayuda a comparar los registros, pero no explica de manera directa si Haroe y Reaía representan exactamente el mismo nombre o persona. La relación de Sobal con familias de la región es más clara que todos los detalles de sus identificaciones.

Exégesis del pasaje

«Padre de Quiriat-jearim» identifica a Sobal antes de desarrollar sus descendientes o grupos asociados. La expresión «la mitad de los manahetitas» tiene alcance colectivo. Debe leerse junto a las familias del versículo siguiente, no como un único individuo añadido a una lista de hijos inmediatos.

Relaciones bíblicas

1 Crónicas 2:53–54 desarrolla los grupos vecinos y la otra mención de los manahetitas. 4:2 ofrece la comparación interna con Sobal y los zoratitas.

1 Crónicas 2:53 north

Familias de Quiriat-jearim y sus ramificaciones

La genealogía nombra cuatro grupos y relaciona con ellos a los zoratitas y estaolitas. La sección describe una red de familias asociadas con poblaciones.

Explicación del versículo

Itritas, futitas, sumatitas y misraítas aparecen como familias de Quiriat-jearim. Son nombres colectivos, no cuatro hijos con biografías desarrolladas. El encabezamiento establece su asociación con la población vinculada antes con Sobal.

La frase «de ellos salieron» introduce a los zoratitas y estaolitas como ramificaciones del conjunto. El texto no explica el momento del desplazamiento ni distribuye cada grupo nuevo entre una de las cuatro familias anteriores. Conserva una relación de procedencia sin narrar todo el proceso.

Zora y Estaol figuran en las ciudades de Judá de Josué 15:33. Jueces 18:2 menciona también danitas procedentes de esas ciudades. Los pasajes muestran que un lugar puede aparecer en registros de familias o situaciones tribales diferentes; no corresponde deducir que todo habitante de una ciudad perteneciera siempre a una sola rama.

Quiriat-jearim tendrá además importancia en la historia del arca. La genealogía sitúa sus familias dentro del tejido de Judá antes de que el relato se concentre en la acción de David. La dimensión del culto se desarrolla sobre una historia de comunidades y lugares concretos.

Exégesis del pasaje

La palabra «familias» gobierna los cuatro gentilicios. La expresión de procedencia de zoratitas y estaolitas se refiere a ese conjunto, sin convertir a uno de los grupos en padre biológico individual de todos los demás.

Relaciones bíblicas

Josué 15:33 y Jueces 18:2 ofrecen contextos distintos de Zora y Estaol. 1 Crónicas 13:6–8 desarrolla después la función de Quiriat-jearim en el traslado del arca.

1 Crónicas 2:54 north

Belén, Netofa y otros grupos de Salma

La descendencia de Salma incluye nombres de poblaciones y familias. Esta mezcla confirma que la lista describe pertenencia colectiva y territorial.

Explicación del versículo

El relato vuelve a Salma, relacionado con Belén en el versículo 51. Bajo su nombre reúne Belén, los netofatitas, Atrot-bet-joab, la mitad de los manahetitas y los zoraítas. La enumeración no tiene la forma de cinco hijos individuales descritos con la misma clase de dato.

Belén es una población; netofatitas y zoraítas son designaciones de grupos. La genealogía utiliza «hijos de» para representar una descendencia o pertenencia familiar más amplia. Ese uso debe conservarse al interpretar también las expresiones de «padre de» de los versículos anteriores.

Los netofatitas aparecen después entre los guerreros de David: Maharai y Heled son identificados por esa procedencia. La relación geográfica ayuda a reconocer cómo los asentamientos del registro inicial reaparecen dentro de la vida del reino, sin demostrar que cada familia tuviera un único oficio o una misma función (1 Crónicas 11:30).

Nehemías 7:26 reúne a los hombres de Belén y Netofa dentro de un registro del retorno. La conexión muestra la persistencia de nombres comunitarios a través de etapas muy distintas de la historia de Judá. No implica que cada habitante del retorno pueda enlazarse individualmente con una persona de este versículo.

La otra mención de los manahetitas, en el versículo 52, los había relacionado con Sobal. Aquí aparece una parte junto a Salma. El registro conserva esa distribución sin detallar todos los límites de los grupos.

Exégesis del pasaje

El encabezamiento «hijos de Salma» abarca poblaciones y grupos familiares. El nombre compuesto Atrot-bet-joab no afirma por sí solo que Joab, sobrino de David, fundara la localidad; el versículo no lo identifica expresamente con él.

Relaciones bíblicas

Nehemías 7:26 vincula Belén y Netofa en el retorno. 1 Crónicas 2:51–53 aporta el marco de Salma, Sobal y los grupos relacionados.

1 Crónicas 2:55 north

Los escribas de Jabes y la casa de Recab

El capítulo termina con familias de escribas y con su relación cenea. La memoria de Judá incluye oficios, asentamientos y vínculos que van más allá de una sola línea paterna.

Explicación del versículo

Tirateos, simeateos y sucateos son familias de escribas que habitaban en Jabes. Su oficio es parte de la identificación: el registro no conserva solo guerreros y gobernantes, sino también casas relacionadas con la actividad de escribir. No especifica aquí todos los documentos o funciones que desempeñaban.

Jabes funciona en esta oración como lugar de residencia. En 1 Crónicas 4:9–10 aparece un hombre llamado Jabes, pero estos versículos no explican una relación entre él y el asentamiento de los escribas. La coincidencia del nombre no basta para hacer de su historia la explicación de esta ciudad.

El texto identifica a esas familias como ceneas y las relaciona con Hamat, padre de la casa de Recab. Jueces 1:16 ya había presentado a descendientes del ceneo, suegro de Moisés, estableciéndose con Judá. Ese antecedente muestra un contexto bíblico de convivencia e incorporación, aunque no proporcione la cadena completa de cada familia de esta lista.

La casa de Recab recuerda a los recabitas de Jeremías 35. Allí su fidelidad a las instrucciones de Jonadab hijo de Recab sirve como contraste con Judá, que no escucha la palabra de Jehová. La relación temática no convierte todos los usos familiares recabitas en mandatos para todo creyente: la enseñanza del pasaje profético centra la atención en la obediencia debida a Dios.

El cierre amplía la imagen de Judá: familias reales, artesanos, poblaciones, descendientes vinculados con extranjeros y escribas forman parte de su memoria. El capítulo siguiente concentrará la atención en la casa de David, pero esa línea queda situada dentro de un pueblo con una historia mucho más extensa.

Texto original y exégesis

מִשְׁפְּחוֹת סֹפְרִים —mishpejot soferim— significa «familias de escribas». בֵּית־רֵכָב —bet Rejav, «casa de Recab»— designa una pertenencia familiar. La expresión «padre de la casa» conserva una relación de antepasado o fundador del grupo, no describe aquí un edificio.

Relaciones bíblicas

Jueces 1:16 aporta el contexto ceneo en Judá. Jeremías 35:6–16 explica la fidelidad familiar de los recabitas y el contraste profético con la desobediencia del pueblo.

Textos relacionados: Jueces 1:16; Jeremías 35:1–19.

edit_note Notas: edición NTBT con estudio completo — BibliaTodo Bible Society

Santa Biblia, Nueva Traducción BibliaTodo (NTBT).
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