1 Crónicas 26 (NTBT) en línea gratis con notas de estudio

Nueva Traducción BibliaTodo (NTBT)

1 Crónicas 26

Las familias y divisiones de los porteros

1 Estas fueron las divisiones de los porteros: de los coreítas, Meselemías, hijo de Coré, de los descendientes de Asaf.   N1

2 Los hijos de Meselemías fueron Zacarías, el primogénito; Jediael, el segundo; Zebadías, el tercero; Jatniel, el cuarto;   N2

3 Elam, el quinto; Johanán, el sexto; y Elioenai, el séptimo.   N3

4 Los hijos de Obed-edom fueron Semaías, el primogénito; Jozabad, el segundo; Joa, el tercero; Sacar, el cuarto; Natanael, el quinto;   N4

5 Amiel, el sexto; Isacar, el séptimo; y Peultai, el octavo, porque Dios lo había bendecido.   N5

6 A su hijo Semaías le nacieron hijos que gobernaban en su familia paterna, porque eran hombres valientes y capaces.   N6

7 Los hijos de Semaías fueron Otni, Rafael, Obed y Elzabad; sus hermanos, hombres capaces, fueron Eliú y Samaquías.   N7

8 Todos estos eran descendientes de Obed-edom. Ellos, sus hijos y sus hermanos eran hombres capaces y fuertes para el servicio: sesenta y dos de Obed-edom.   N8

9 Los hijos y hermanos de Meselemías eran dieciocho hombres capaces.   N9

10 Hosa, de los descendientes de Merari, tuvo estos hijos: Simri, el jefe, pues, aunque no era el primogénito, su padre lo puso como jefe;   N10

11 Hilcías, el segundo; Tebalías, el tercero; Zacarías, el cuarto. Todos los hijos y hermanos de Hosa sumaban trece.   N11

12 Estas divisiones de porteros, con sus jefes, tenían turnos de guardia al igual que sus hermanos, para servir en la casa de Jehová.   N12

13 Echaron suertes por familias paternas, por igual el pequeño y el grande, para cada puerta.   N13

14 La suerte del lado este le tocó a Selemías. También echaron suertes por su hijo Zacarías, consejero prudente, y su suerte salió para el lado norte.   N14

15 A Obed-edom le tocó el lado sur, y a sus hijos, el almacén.   N15

16 A Supim y a Hosa les tocó el lado oeste, junto a la puerta de Salequet, en el camino de subida, guardia frente a guardia.   N16

17 Al este había seis levitas; al norte, cuatro por día; al sur, cuatro por día; y en los almacenes, dos y dos.   N17

18 En cuanto al atrio del oeste, había cuatro en el camino y dos en el atrio.   N18

19 Estas fueron las divisiones de los porteros, de los descendientes de los coreítas y de los descendientes de Merari.   N19

Los responsables de los tesoros y de las cosas consagradas

20 De los levitas, Ahías estaba a cargo de los tesoros de la casa de Dios y de los tesoros de las cosas consagradas.   N20

21 De los hijos de Laadán, los descendientes gersonitas de Laadán, entre los jefes de las familias paternas de Laadán, el gersonita, estaba Jehieli.   N21

22 Los hijos de Jehieli, Zetam y su hermano Joel, estaban a cargo de los tesoros de la casa de Jehová.   N22

23 De los amramitas, de los izharitas, de los hebronitas y de los uzielitas:   N23

24 Sebuel, hijo de Gersom, hijo de Moisés, era el encargado principal de los tesoros.   N24

25 Sus hermanos por parte de Eliezer fueron Rehabías, su hijo; Jesaías, su hijo; Joram, su hijo; Zicri, su hijo; y Selomit, su hijo.   N25

26 Este Selomot y sus hermanos estaban a cargo de todos los tesoros de las cosas consagradas que habían dedicado el rey David, los jefes de las familias paternas, los jefes de millares y de centenas, y los jefes del ejército.   N26

27 De las guerras y del botín habían consagrado parte para el mantenimiento de la casa de Jehová.   N27

28 Todo lo que habían consagrado Samuel, el vidente; Saúl, hijo de Cis; Abner, hijo de Ner; y Joab, hijo de Sarvia, y todo lo que cualquiera consagraba estaba bajo la responsabilidad de Selomit y de sus hermanos.   N28

Los levitas en funciones públicas fuera del santuario

29 De los izharitas, Quenanías y sus hijos estaban a cargo de las tareas fuera del santuario, como funcionarios y jueces de Israel.   N29

30 De los hebronitas, Hasabías y sus hermanos, mil setecientos hombres capaces, tenían a su cargo la administración de Israel al oeste del Jordán, en todo el trabajo de Jehová y en el servicio del rey.   N30

31 De los hebronitas, Jerías era el jefe, según sus genealogías por familias paternas. En el año cuarenta del reinado de David fueron investigados, y entre ellos se hallaron guerreros valientes en Jazer de Galaad.   N31

32 Sus hermanos, hombres capaces y jefes de familias paternas, sumaban dos mil setecientos. El rey David los puso al frente de los rubenitas, los gaditas y la media tribu de Manasés, en todos los asuntos de Dios y los asuntos del rey.   N32

menu_book Notas de estudio de 1 Crónicas 26

Edición NTBT con estudio completo — pasaje por pasaje. Esta es una sección aparte del texto bíblico.

1 Crónicas 26:1 north

Las familias encargadas de guardar las puertas

Después de los turnos musicales, el registro presenta a los porteros y comienza por la familia coreíta de Meselemías.

Explicación del versículo

Las «divisiones de los porteros» son grupos organizados para custodiar los accesos de la casa de Dios. El hebreo שֹׁעֲרִים, shoarim, designa a quienes atienden o guardan las puertas. No se trata de un oficio decorativo: 1 Crónicas 9:23–27 describe turnos, vigilancia nocturna y la responsabilidad de abrir cada mañana, además de la custodia de habitaciones y tesoros.

Meselemías pertenece a los coreítas, una rama levítica vinculada a Coat. El encabezado identifica su familia antes de enumerar a sus hijos y de contar a sus colaboradores. Los números y las puertas asignadas aparecerán después; esta primera entrada establece quién encabeza una de las casas del servicio.

Coré y Asaf en esta genealogía

El padre de Meselemías aparece aquí como Coré, en hebreo קֹרֵא, Qoré. La forma del nombre no es idéntica a קֹרַח, Qóraj, el nombre del antepasado que da origen a la designación «coreítas». Que la NTBT los represente de modo semejante no obliga a fundir generaciones distintas.

La referencia a «los descendientes de Asaf» debe leerse dentro de esa rama coreíta. 1 Crónicas 9:19 conserva una genealogía de porteros con los nombres Coré y Ebiasaf, que ayuda a relacionar esta forma «Asaf» con aquella familia. No debe trasladarse automáticamente aquí la genealogía de Asaf, el cantor hijo de Berequías, pues 1 Crónicas 6:39–43 sitúa a ese Asaf en la descendencia de Gersom.

La precisión familiar protege la distinción de responsabilidades. El capítulo anterior organizaba a los músicos; este comienza con quienes guardan los accesos. Ambas labores pertenecen al servicio de Dios, aunque los nombres cercanos y las relaciones levíticas no conviertan sus oficios en uno solo.

1 Crónicas 26:2 north

Zacarías y los primeros hijos de Meselemías

La familia coreíta comienza a detallarse por sus hijos, con Zacarías identificado expresamente como primogénito.

Explicación del versículo

Zacarías, Jediael, Zebadías y Jatniel son los cuatro primeros nombres de una lista que continúa en el versículo 3. Los ordinales pertenecen a la enumeración de los hijos de Meselemías. Aquí no se están asignando todavía cuatro puertas ni cuatro turnos de guardia.

La condición de Zacarías está expresada con una palabra específica: הַבְּכוֹר, habbejór, «el primogénito». Los otros tres nombres aparecen como segundo, tercero y cuarto. El texto distingue así un dato familiar de las asignaciones de servicio que se decidirán más adelante mediante sorteo.

Zacarías dentro del registro de porteros

1 Crónicas 9:21 identifica a Zacarías, hijo de Meselemías, como portero de la entrada de la tienda de reunión. La coincidencia de nombre, padre y función relaciona directamente ambos registros. Más adelante, 1 Crónicas 26:14 lo describe como consejero prudente y le asigna, por suerte, el lado norte.

La información posterior no debe anticiparse como si el presente versículo ya hubiera asignado la puerta a cada hijo. Primero se identifica la casa; después se cuenta a sus integrantes y colaboradores; finalmente se distribuyen sus responsabilidades. Seguir ese desarrollo permite entender la función de la lista.

Los nombres de Jediael, Zebadías y Jatniel conservan el lugar de otros hijos dentro de la familia, aunque el capítulo no añada un relato individual sobre ellos. Su inclusión se relaciona con la casa de Meselemías que será contada en el versículo 9, no con una jerarquía de valor espiritual basada en el orden de nacimiento.

1 Crónicas 26:3 north

Elam, Johanán y Elioenai completan los siete hijos

La enumeración de la familia de Meselemías continúa sin iniciar una lista nueva.

Explicación del versículo

Elam es el quinto, Johanán el sexto y Elioenai el séptimo. Los ordinales enlazan directamente con los cuatro nombres del versículo anterior. Leídos juntos, los versículos 2–3 enumeran siete hijos de Meselemías, desde Zacarías, el primogénito, hasta Elioenai.

La división entre los dos versículos no separa dos clases de porteros. Todos los nombres dependen del mismo encabezado familiar introducido en el versículo 2. Tampoco se ha anunciado un sorteo para cada uno de estos números; el reparto por puertas comenzará después de presentar a las casas responsables.

Siete hijos y dieciocho hombres de la casa

1 Crónicas 26:9 contará dieciocho hombres capaces entre los hijos y hermanos de Meselemías. Ese total es más amplio que la enumeración de siete hijos. Las dos cifras no se contradicen: una identifica a los hijos nombrados y la otra reúne a los integrantes y colaboradores de la casa para el servicio.

Esta diferencia es importante para leer los registros levíticos. Una lista de nombres destacados no siempre pretende nombrar a cada persona incluida en el recuento posterior. El capítulo utiliza ambas formas de información para relacionar procedencia familiar y capacidad de servicio.

Elam, Johanán y Elioenai quedan así identificados dentro de la casa coreíta de Meselemías. El registro conserva sus nombres sin atribuir a cada uno una puerta, un número de descendientes o una actuación que el texto no describe. La responsabilidad común se precisará mediante las entradas dedicadas a la familia y al sorteo.

1 Crónicas 26:4 north

Los cinco primeros hijos de Obed-edom

La segunda casa de porteros se presenta mediante una lista de ocho hijos que comienza con Semaías.

Explicación del versículo

Semaías es identificado como primogénito de Obed-edom; lo siguen Jozabad, Joa, Sacar y Natanael en los puestos segundo a quinto. La enumeración continúa en el versículo 5 con tres nombres más. Por tanto, los cinco de este versículo no constituyen el total de hijos que la sección reconoce.

La forma del registro es semejante a la de Meselemías: primero se nombran los hijos y después se amplía la información sobre la casa y sus colaboradores. En el caso de Obed-edom, los versículos 6–7 también desarrollarán la descendencia de su hijo Semaías. El capítulo no se limita a una sola generación.

Obed-edom y el servicio de las puertas

1 Crónicas 16:38 ya relaciona el nombre de Obed-edom con los porteros y menciona también a Hosa, cuya familia aparecerá en los versículos 10–11. La sección actual desarrolla la organización de esas responsabilidades con nombres, recuentos y asignaciones.

El versículo siguiente atribuirá a la bendición de Dios la amplitud de esta familia. Esa afirmación recuerda el lenguaje de 1 Crónicas 13:14, donde Jehová bendice a la familia de Obed-edom mientras el arca permanece en su casa. La bendición pertenece al relato de lo que Dios da; no se presenta como un salario que el portero pueda exigir por cumplir su tarea.

La primogenitura de Semaías es un dato expreso, distinto de su posterior capacidad para encabezar una rama familiar. Los versículos 6–8 atenderán también al valor y a la aptitud de sus descendientes. La genealogía y la preparación para el servicio se complementan en la presentación de esta casa.

1 Crónicas 26:5 north

La familia de Obed-edom como bendición recibida

Amiel, Isacar y Peultai completan los ocho hijos, y el registro atribuye a Dios la bendición de la casa.

Explicación del versículo

Amiel es el sexto, Isacar el séptimo y Peultai el octavo. Estos ordinales continúan la lista del versículo 4. La entrada completa ocho hijos nombrados de Obed-edom, antes de que el registro describa la descendencia de Semaías y cuente al conjunto familiar dedicado al servicio.

«Porque Dios lo había bendecido» interpreta esa amplitud de la familia como un don divino. El sujeto de la bendición es Dios, y Obed-edom es quien la recibe. La frase no atribuye la prosperidad de la casa a una capacidad autónoma del padre ni hace de sus hijos una recompensa que él haya comprado.

La bendición en su contexto

1 Crónicas 13:14 había destacado que Jehová bendijo a la familia de Obed-edom y todo lo que tenía cuando el arca estuvo en su casa. La afirmación de este versículo mantiene ese énfasis en la acción de Dios, ahora dentro de la presentación de una familia vinculada al servicio de las puertas.

El texto relata una bendición concreta, no una regla por la que toda persona fiel deba tener ocho hijos o una familia numerosa. Las listas del mismo libro conservan situaciones diferentes, como la de Eleazar, que tuvo hijas y no hijos varones (1 Crónicas 23:22). No se utiliza aquella diferencia como medida de su aceptación ante Dios.

Aplicación editorial

Tú puedes reconocer con gratitud los dones que recibes y poner tus capacidades al servicio de otros, sin convertir tu situación familiar en una escala para juzgar la fe de nadie. En Jesucristo, nuestro único Salvador, la esperanza descansa en la gracia de Dios. El cuidado de la familia y el servicio son respuestas a esa gracia, y no medios para obtener de Dios una prosperidad garantizada.

1 Crónicas 26:6 north

La capacidad de los descendientes de Semaías

La lista avanza a otra generación y explica por qué algunos descendientes de Obed-edom ejercían dirección dentro de la casa.

Explicación del versículo

El «hijo Semaías» es el primogénito de Obed-edom mencionado en el versículo 4. Ahora se habla de los hijos que le nacieron y de su posición de gobierno en la familia paterna. La referencia amplía la casa de Obed-edom a través de una rama concreta, en lugar de añadir nuevos hijos inmediatos al padre de los ocho nombres anteriores.

Esos hombres «gobernaban en su familia paterna» porque eran valientes y capaces. El ámbito del gobierno queda expresado: su casa familiar. El versículo no les concede por esa frase autoridad sobre todo Israel ni atribuye a cada uno un cargo real.

Valentía y aptitud para el servicio

La expresión hebrea גִּבּוֹרֵי חַיִל, gibboré jáyil, describe hombres de valor y capacidad. Puede utilizarse para guerreros, pero aquí el contexto es la organización de los porteros. El versículo 8 precisará que eran capaces y fuertes «para el servicio». La expresión, por sí sola, no narra una campaña militar protagonizada por estos hijos.

La custodia de las puertas requería hombres capaces de asumir una responsabilidad sostenida. 1 Crónicas 9:26–27 había descrito puestos de confianza, vigilancia y apertura de la casa de Dios. Ese marco ayuda a entender por qué la aptitud y la firmeza resultaban relevantes en esta familia.

El registro no fundamenta la dirección únicamente en el parentesco con Semaías. Menciona también una razón relacionada con las personas: su valor y capacidad. El versículo siguiente conservará sus nombres, y el recuento posterior los integrará en la casa de Obed-edom dedicada a la labor común.

1 Crónicas 26:7 north

Los nombres de la rama de Semaías

El registro identifica a los hombres cuya capacidad acaba de destacar dentro de la descendencia de Obed-edom.

Explicación del versículo

Otni, Rafael, Obed y Elzabad aparecen como hijos de Semaías. La frase añade a Eliú y Samaquías bajo la referencia a «sus hermanos» y vuelve a calificarlos como hombres capaces. La entrada debe leerse junto al versículo 6, donde se explicaba la dirección ejercida dentro de la familia paterna.

La secuencia de generaciones queda clara en sus encabezados: Obed-edom es el padre de Semaías, y Semaías es el padre nombrado al introducir esta rama. No corresponde sumar todos estos nombres como si fueran hijos inmediatos de Obed-edom y aumentar así los ocho de los versículos 4–5.

Parentesco y capacidad

La referencia a los hermanos agrupa a los hombres dentro de la misma red familiar, sin detallar de nuevo el parentesco de cada uno. Conviene conservar esa formulación y no construir, a partir de ella, relaciones adicionales que el pasaje no expresa. La conclusión del versículo 8 reunirá a todos bajo la pertenencia a la casa de Obed-edom.

«Hombres capaces» retoma la valoración del versículo anterior. En esta lista no basta con conocer nombres y ascendencia: también se destaca la aptitud de quienes asumirían la responsabilidad. El servicio de las puertas requería vigilancia y confianza, según la descripción de 1 Crónicas 9:23–27.

El recuento posterior incluirá hijos y hermanos en un total más amplio que los nombres de esta entrada. Por ello los seis nombres conservados aquí no deben confundirse con todos los servidores de la casa ni con seis puertas asignadas individualmente. El registro pasa de una rama identificada a la capacidad del conjunto familiar para servir.

1 Crónicas 26:8 north

Sesenta y dos hombres capaces de la casa de Obed-edom

El registro reúne las ramas antes mencionadas y cuenta su participación en el servicio de los porteros.

Explicación del versículo

«Todos estos eran descendientes de Obed-edom» cierra la descripción de los versículos 4–7. El total de sesenta y dos incluye a los hombres del conjunto familiar, con sus hijos y hermanos. No significa que Obed-edom tuviera sesenta y dos hijos inmediatos, pues la sección ya ha distinguido a sus ocho hijos y a la descendencia de Semaías.

La entrada combina número y aptitud: eran «hombres capaces y fuertes para el servicio». La capacidad no queda descrita como un valor abstracto o una fama personal. Se orienta a la responsabilidad que se les encomienda en la casa de Dios.

Un total familiar, no una guardia simultánea

El número sesenta y dos corresponde a la casa de Obed-edom. Más adelante, los versículos 17–18 indicarán cuántos levitas debían estar en distintos accesos y lugares. Aquellas cifras describen la distribución de guardias; esta cuenta a una familia con capacidad para participar en el servicio. No son recuentos del mismo ámbito.

También 1 Crónicas 16:38 contiene una cifra de sesenta y ocho vinculada a Obed-edom y sus hermanos en otro registro de servicio. El presente pasaje se concentra en la casa aquí enumerada. La diferencia de cifra no debe resolverse cambiando un número ni suponiendo, sin más datos, cuáles serían las seis personas que faltan o sobran entre ambas entradas.

La amplitud de la casa, atribuida en el versículo 5 a la bendición de Dios, se relaciona ahora con su disposición para servir. El énfasis conjunto reconoce un don recibido y una responsabilidad ejercida. La fuerza y la capacidad de los hombres adquieren su sentido dentro de la labor confiada al grupo.

1 Crónicas 26:9 north

Los dieciocho hombres de Meselemías

Después del recuento de Obed-edom, el registro vuelve a la primera familia de porteros para precisar su número.

Explicación del versículo

Los hijos y hermanos de Meselemías suman dieciocho hombres capaces. La entrada retoma la casa presentada en los versículos 1–3 y añade un recuento que no se había dado al enumerar sus siete hijos. La diferencia entre siete nombres y dieciocho hombres se explica por el ámbito más amplio de la cifra, que incluye hijos y hermanos.

El total no debe sumarse a los siete como si fueran dos grupos separados. La enumeración y el recuento describen la misma casa desde perspectivas complementarias: una conserva los nombres de los hijos y el otro cuenta a los hombres relacionados con ella para el servicio.

Capacidad común con números distintos

La casa de Obed-edom ha contado sesenta y dos hombres, mientras que la de Meselemías cuenta dieciocho. El capítulo no exige el mismo tamaño a todas las familias. La cualificación que comparten es ser hombres capaces para la tarea. La diferencia numérica no se utiliza para declarar que una casa sea más santa que otra.

Estas cifras familiares deben distinguirse también de los cuatro mil porteros mencionados en el reparto general de 1 Crónicas 23:5. El capítulo 26 se concentra en las casas aquí identificadas y en la distribución de las puertas; no afirma que estos dieciocho constituyan por sí solos a todos los porteros de Israel.

La capacidad de la casa de Meselemías tendrá una expresión concreta en 1 Crónicas 26:14, donde se asignan por suerte el lado este a Selemías y el norte a su hijo Zacarías. El nombre abreviado Selemías corresponde allí a Meselemías en esta misma sección familiar.

1 Crónicas 26:10 north

Simri fue puesto como jefe sin ser primogénito

La casa merarita de Hosa se introduce con una distinción expresa entre orden de nacimiento y responsabilidad familiar.

Explicación del versículo

Hosa pertenece a los descendientes de Merari, otra de las ramas de Leví. Su familia se suma a las casas coreítas presentadas antes. El registro reúne así a porteros de procedencias levíticas distintas, algo que confirmará la conclusión del versículo 19.

Simri aparece como jefe porque su padre lo puso en esa posición. El texto aclara que no era el primogénito. A diferencia de Zacarías en el versículo 2 y de Semaías en el 4, su primer lugar en esta entrada no debe entenderse como una afirmación de que nació antes que todos sus hermanos.

Jefe y primogénito

El hebreo distingue רֹאשׁ, rosh, «cabeza» o «jefe», de בְּכוֹר, bejór, «primogénito». Aquí la condición de jefe procede de la designación de Hosa. El versículo no explica el motivo de esa elección ni cuenta qué ocurrió con el primogénito; esa información no debe añadirse como si formara parte del relato.

La aclaración tiene un alcance concreto: la dirección de esta casa. No describe una modificación general de las leyes de herencia ni concede a cualquier dirigente libertad para cambiar el parentesco de las personas. Permite leer correctamente el encabezado familiar antes de los nombres segundo, tercero y cuarto del versículo siguiente.

Hosa ya había sido mencionado entre los porteros en 1 Crónicas 16:38. En este capítulo se desarrolla la composición de su casa y, en 1 Crónicas 26:16, su asignación al lado oeste. El lugar de Simri como jefe pertenece a esa organización de servicio.

1 Crónicas 26:11 north

Los hijos de Hosa y el total de su casa

Hilcías, Tebalías y Zacarías siguen a Simri en la enumeración; el recuento de hijos y hermanos llega a trece.

Explicación del versículo

Los ordinales segundo, tercero y cuarto continúan la entrada iniciada con Simri. Deben leerse con la aclaración anterior: Simri figura a la cabeza por designación de su padre, aunque no era el primogénito. La lista conserva una posición de dirección y no permite convertir todos sus puestos en un orden de nacimiento detallado.

«Todos los hijos y hermanos de Hosa sumaban trece» ofrece un total más amplio que los cuatro hijos nombrados en los versículos 10–11. La fórmula incluye a la casa con sus colaboradores familiares; no afirma que cada nombre de la lista encabezara trece hombres adicionales.

El Zacarías de esta familia

Zacarías es un nombre compartido con el primogénito de Meselemías, pero el encabezado los distingue. Aquí se trata de la casa de Hosa, de Merari; en los versículos 1–3 se trataba de la casa coreíta de Meselemías. El parentesco expresado impide fusionarlos por la coincidencia del nombre.

Los totales de las tres casas son diferentes: dieciocho para Meselemías, sesenta y dos para Obed-edom y trece para Hosa. El capítulo no utiliza la estructura uniforme de doce por grupo que se repetía entre los músicos del capítulo 25. Cada recuento debe entenderse según la organización de la labor que está describiendo.

El siguiente versículo resumirá la responsabilidad de estas divisiones de porteros, antes de asignar las puertas por sorteo. La familia de Hosa queda identificada por su ascendencia, sus hijos y su número; la ubicación concreta de su guardia se precisará después.

1 Crónicas 26:12 north

La guardia de las puertas como servicio en la casa de Jehová

El resumen enlaza las familias y sus jefes con una responsabilidad organizada de vigilancia.

Explicación del versículo

«Estas divisiones» reúne a las casas de porteros presentadas en los versículos 1–11. Los jefes y los turnos de guardia pertenecen a la misma organización. No se ha conservado una genealogía sin relación con la tarea: los nombres y los recuentos identifican a quienes deben asumir la custodia de los accesos.

«Al igual que sus hermanos» sitúa a los porteros dentro del conjunto de levitas que sirven en la casa de Jehová. La comparación reconoce su participación en el servicio, sin decir que custodiar una puerta equivalga a ofrecer los sacrificios reservados a los sacerdotes o a dirigir el canto de las familias musicales.

Vigilancia y servicio

La palabra relacionada con las guardias pertenece al campo de custodiar o vigilar: מִשְׁמָרוֹת, mishmarot, «guardias» o «turnos de custodia». La frase final explica su finalidad: servir en la casa de Jehová. La vigilancia tiene un carácter práctico y, a la vez, forma parte de una responsabilidad ante Dios.

1 Crónicas 9:23–27 describe esa labor con más detalle: atención a las puertas por turnos, puestos en los cuatro lados, custodia nocturna y apertura cada mañana. Esa descripción evita reducir a los porteros a personas que solo reciben a los visitantes en un momento de reunión.

Aplicación editorial

Si tú atiendes una tarea de cuidado, orden o apoyo en la comunidad, puedes ejercerla como una responsabilidad real de servicio. Romanos 12:4–8 reconoce funciones distintas en un solo cuerpo en Cristo y llama a utilizar los dones recibidos por gracia. La labor que haces no sustituye la salvación que Jesucristo da; es una manera de responder a su gracia buscando el bien de los demás.

1 Crónicas 26:13 north

El sorteo asigna cada puerta a una familia

La distribución aplica un procedimiento común a pequeños y grandes dentro de las casas de los porteros.

Explicación del versículo

Después de identificar a las familias y sus integrantes, se echan suertes «para cada puerta». La finalidad del sorteo es concreta: asignar los lugares de custodia. No decide quién es levita ni reemplaza la capacidad para servir que el registro ha destacado en los versículos anteriores.

La participación es «por familias paternas» y alcanza «por igual el pequeño y el grande». La diferencia de tamaño o posición entre los participantes no permite que los más destacados elijan primero la puerta que prefieren. La regla común incluye a las casas con sus responsables dentro de la distribución.

«Para cada puerta»

El hebreo repite el sustantivo: לְשַׁעַר וָשָׁעַר, lesháar vasháar, literalmente «para una puerta y una puerta», una forma de expresar «para cada puerta». El registro atiende a los accesos por separado, en lugar de asignar indistintamente toda la vigilancia a una sola familia.

El procedimiento se relaciona con los sorteos de los sacerdotes en el capítulo 24 y de los músicos en 1 Crónicas 25:8. En los tres casos se organiza una responsabilidad ya definida. Las tareas siguen siendo distintas, aunque se utilice un mecanismo común de distribución.

Los versículos 14–16 indicarán los resultados en los lados este, norte, sur y oeste, junto con otras dependencias. Esa secuencia permite pasar de la regla a sus asignaciones concretas. El texto describe este orden del santuario; no establece que toda decisión de la vida creyente deba resolverse mediante una suerte.

1 Crónicas 26:14 north

Selemías al este y Zacarías al norte

El primer resultado del sorteo distingue las responsabilidades del padre y del hijo.

Explicación del versículo

Selemías recibe el lado este. Su nombre corresponde a la forma Meselemías utilizada al presentar esta familia en los versículos 1–3 y 9. La mención inmediata de su hijo Zacarías enlaza ambas formas dentro del mismo registro familiar; no se introduce por ello una casa nueva sin relación con la anterior.

Después se echan suertes por Zacarías y le corresponde el lado norte. El hijo no queda absorbido sin más en la asignación oriental de su padre. El texto hace explícito un resultado propio para él, dentro del mismo procedimiento.

Un consejero prudente

Zacarías es descrito como «consejero prudente». La expresión hebrea יוֹעֵץ בְּשֶׂכֶל, yoéts beséjel, relaciona el consejo con el entendimiento o la prudencia. El registro reconoce una cualidad pertinente en quien asume responsabilidad; la capacidad de un portero no se limita a la fuerza física.

Esa descripción no significa que Zacarías escogiera el norte por su criterio personal: el versículo afirma que su suerte salió para ese lado. La prudencia caracteriza al hombre, mientras que el sorteo determina su asignación. Ambas informaciones se complementan sin confundirse.

1 Crónicas 9:21 también identifica a Zacarías, hijo de Meselemías, como portero de la entrada de la tienda de reunión. La relación de nombre, padre y oficio da continuidad a su presencia en los registros del servicio. Aquí se precisa el ámbito de guardia que le corresponde en la distribución descrita.

1 Crónicas 26:15 north

Obed-edom al sur y sus hijos en el almacén

El sorteo asigna a esta casa responsabilidades tanto en un lado del santuario como en una dependencia de almacenamiento.

Explicación del versículo

A Obed-edom le corresponde el lado sur, y a sus hijos el almacén. La frase distingue ambas asignaciones sin separarlas de la misma casa familiar. El registro había enumerado a los hijos y descendientes de Obed-edom en los versículos 4–8; ahora relaciona esa familia con lugares concretos del servicio.

La custodia no se limita a los accesos exteriores. El almacén requiere también atención, lo que corresponde a la descripción de los porteros en 1 Crónicas 9:26: tenían puestos de confianza y estaban vinculados a habitaciones y tesoros de la casa de Dios.

La dependencia de las cosas reunidas

La expresión hebrea בֵּית הָאֲסֻפִּים, bet haasuppim, se relaciona con una casa o dependencia de lo reunido, de ahí «el almacén» en la NTBT. El versículo no enumera sus objetos ni ofrece un plano detallado de su distribución. Lo que precisa es quiénes reciben esa responsabilidad en el sorteo.

El versículo 17 retomará los almacenes al indicar una guardia «dos y dos». Ese dato describe los puestos que deben atenderse y debe distinguirse del total de sesenta y dos hombres de la casa de Obed-edom. La familia dispone de integrantes para servir, mientras que la guardia se organiza por lugares.

Esta asignación da una expresión concreta a la capacidad que se había reconocido en la familia. La bendición recibida y la amplitud de la casa no quedan como una noticia aislada: sus miembros participan en una tarea de custodia que exige atención sostenida a lo que pertenece al servicio de Dios.

1 Crónicas 26:16 north

La guardia del lado oeste y la puerta de Salequet

Supim y Hosa reciben la responsabilidad occidental, relacionada con un acceso situado en el camino de subida.

Explicación del versículo

La asignación del lado oeste completa los cuatro puntos cardinales del reparto: este y norte en el versículo 14, sur en el 15 y oeste aquí. Hosa había sido identificado como descendiente de Merari en el versículo 10. La mención de Supim acompaña esta asignación, aunque la sección anterior no haya desarrollado su familia.

«Junto a la puerta de Salequet, en el camino de subida» precisa un acceso relacionado con el sector occidental. La frase aporta una ubicación funcional, pero no las medidas ni todos los elementos de un plano del santuario. No basta para reconstruir con exactitud el trazado de sus dependencias.

«Guardia frente a guardia»

El hebreo מִשְׁמָר לְעֻמַּת מִשְׁמָר, mishmar leummat mishmar, expresa la relación de una guardia con otra, colocada frente a ella o en correspondencia con ella. La frase pertenece al orden de vigilancia, no a un enfrentamiento entre los porteros. Los versículos siguientes precisarán los números de puestos en los distintos lugares.

El camino de subida vuelve a aparecer en el recuento occidental del versículo 18. La asignación familiar y el número de guardias describen aspectos complementarios de la misma organización: quién tiene la responsabilidad y cómo se distribuye la presencia en el acceso.

El capítulo reconoce así que la custodia exige coordinación entre grupos. La capacidad de una casa no se ejerce de manera aislada, sino dentro de un reparto que debe cubrir puertas, caminos y dependencias de la casa de Dios.

1 Crónicas 26:17 north

Los guardias del este, del norte, del sur y de los almacenes

La descripción pasa de las familias responsables al número de levitas destinados a los puestos.

Explicación del versículo

Al este se cuentan seis levitas; al norte, cuatro por día; al sur, cuatro por día; y en los almacenes, dos y dos. El registro vuelve sobre lugares ya asignados en los versículos 14–15. Las cifras permiten entender la distribución de la vigilancia y no añaden nuevas familias de porteros.

«Por día», expresado para el norte y el sur, muestra la atención regular de esos accesos. El cuidado de la casa de Dios requería presencia sostenida. El versículo no ofrece, sin embargo, todo el calendario de relevos ni la duración del servicio de cada familia.

El total de una casa y los puestos que cubre

Los sesenta y dos hombres de Obed-edom, los dieciocho de Meselemías y los trece de Hosa pertenecen a los recuentos familiares anteriores. Aquí se cuenta a quienes deben estar en lugares determinados. No es necesario que una cifra familiar coincida con el número de hombres presentes en una puerta.

La fórmula «dos y dos» organiza la vigilancia de los almacenes por pares. Se relaciona con la asignación a los hijos de Obed-edom en el versículo 15 y conserva una distribución diferenciada de la de los accesos del norte y del sur. El texto reconoce necesidades concretas de cada lugar, sin exigir que todos tengan la misma dotación.

El lado oeste se detallará en el versículo siguiente. Leídos juntos, ambos versículos completan el recuento de puestos después de las asignaciones por sorteo. El orden une identificación de familias, responsabilidad por lugar y distribución efectiva de hombres para la guardia.

1 Crónicas 26:18 north

Cuatro guardias en el camino y dos en el atrio occidental

El recuento concluye en el sector oeste, distinguiendo el camino de acceso del atrio.

Explicación del versículo

La frase asigna cuatro hombres al camino y dos al atrio del oeste. Es el desarrollo numérico de la responsabilidad occidental mencionada en el versículo 16, donde aparecen Hosa, Supim, la puerta de Salequet y el camino de subida. No se trata de seis familias nuevas, sino de puestos de vigilancia en dos espacios relacionados.

El término traducido «atrio»

El hebreo emplea פַּרְבָּר, parbar, una designación del espacio situado al oeste que la NTBT traduce como «atrio». El mismo término aparece al comienzo y al final del versículo. La frase lo distingue del camino, al asignar cuatro hombres a este y dos a aquel.

La ubicación occidental y la relación con el camino son datos del texto. La palabra aislada no proporciona las dimensiones del lugar ni todos los detalles de su arquitectura. Por eso la lectura puede comprender la distribución sin pretender reconstruir un plano completo a partir de esta entrada.

La distribución en conjunto

Los versículos 17–18 presentan seis al este, cuatro al norte, cuatro al sur, dos pares en los almacenes, cuatro en el camino occidental y dos en el atrio: veinticuatro puestos al contar «dos y dos» como dos pares. Esa suma describe la distribución indicada, no el total de todos los hombres de las familias de porteros.

La cifra tampoco debe confundirse con las veinticuatro suertes sacerdotales o musicales de los capítulos anteriores. En aquellos casos se enumeraban grupos y responsables; aquí se cuentan hombres destinados a accesos y dependencias. El contexto determina qué significa cada número dentro de la organización del servicio.

1 Crónicas 26:19 north

Coreítas y meraritas en las divisiones de porteros

La conclusión reúne bajo sus dos procedencias levíticas las casas y guardias presentadas en la sección.

Explicación del versículo

«Estas fueron las divisiones» cierra el registro de los porteros iniciado en el versículo 1. La frase confirma su pertenencia a los descendientes de los coreítas y de Merari. No añade otra serie de nombres: resume el marco familiar de la organización que se acaba de describir.

Los coreítas pertenecen a la rama de Coat, como muestran las genealogías de 1 Crónicas 6:22–23 y 6:37–38. Los meraritas constituyen otra rama de Leví. Que ambas participen en la vigilancia muestra una labor compartida por casas de procedencia distinta dentro de la tribu.

Los distintos recuentos de la sección

Las tres cifras familiares expresadas antes suman noventa y tres: sesenta y dos de Obed-edom, dieciocho de Meselemías y trece de Hosa. Esa suma no debe sustituir a los cuatro mil porteros del reparto general de 1 Crónicas 23:5, ni confundirse con los puestos descritos en los versículos 17–18. Los pasajes cuentan ámbitos distintos y la sección no identifica a cada uno de los cuatro mil por nombre.

El registro ha combinado ascendencia, capacidad, jefatura y asignación de accesos. La procedencia familiar identifica a los servidores; la aptitud los cualifica para la responsabilidad; el sorteo distribuye los lugares; los números permiten atender cada puesto.

En el versículo siguiente la atención pasará a los tesoros. La custodia de las puertas y la administración de los bienes se relacionan dentro del servicio de la casa de Dios, pero el texto distingue sus responsabilidades y a quienes las tienen a cargo.

1 Crónicas 26:20 north

La responsabilidad sobre los tesoros de la casa de Dios

Una nueva sección presenta la custodia de los bienes y de las cosas consagradas.

Explicación del versículo

La NTBT menciona a Ahías entre los levitas y lo presenta a cargo de dos ámbitos: los tesoros de la casa de Dios y los tesoros de las cosas consagradas. La entrada no enumera todavía todos los responsables; los versículos siguientes identificarán familias y funciones dentro de esa administración.

El hebreo אֹצְרוֹת, otserot, puede referirse a tesoros o depósitos donde se guardan bienes. En este contexto la responsabilidad abarca recursos de la casa y bienes apartados para Dios. No debe reducirse automáticamente a dinero en efectivo ni entenderse como propiedad personal de quienes los custodian.

Ahías y otra lectura de la frase

La forma hebrea conservada aquí es אֲחִיָּה, Ajiyyá, que la NTBT representa como el nombre «Ahías». La antigua versión griega presenta en este punto a los levitas como «sus hermanos», en lugar de nombrar a Ahías. Esa diferencia explica que otras traducciones organicen la frase sin este nombre propio.

Conviene distinguir las dos lecturas sin mezclar sus personajes: la NTBT sigue la formulación que nombra a Ahías. El capítulo no añade aquí su genealogía ni una biografía que permita identificarlo con cualquier otro Ahías mencionado en la Escritura.

En ambas formas de leer la entrada se mantiene la responsabilidad levítica sobre los bienes de la casa de Dios y las cosas consagradas. El detalle de los versículos 21–28 permitirá seguir esa tarea entre distintas familias y reconocer la finalidad de los recursos puestos bajo su cuidado.

1 Crónicas 26:21 north

Jehieli en la familia gersonita de Laadán

La administración de los tesoros se vincula primero con una rama gersonita ya mencionada en el registro de los levitas.

Explicación del versículo

El nombre de Laadán aparece varias veces porque la frase precisa la pertenencia familiar: sus descendientes son gersonitas y entre sus jefes se encuentra Jehieli. Las repeticiones no describen a varios hombres llamados Laadán dentro de una cadena de generaciones; conservan el mismo encabezado mientras se identifica a la casa.

1 Crónicas 23:7–8 ya había mencionado a Laadán entre los gersonitas y a Jehiel como jefe, junto con Zetam y Joel. La presente sección vuelve sobre esa familia para explicar su responsabilidad en los tesoros. La genealogía del capítulo anterior encuentra aquí una función concreta dentro del servicio.

Jehiel y Jehieli

La forma יְחִיאֵלִי, Yejielí, corresponde aquí a «Jehieli», mientras que en 23:8 se encuentra «Jehiel». La coincidencia de la familia de Laadán y de los nombres Zetam y Joel, que aparecerán en el versículo siguiente, permite relacionar los registros. La diferencia final del nombre no obliga a introducir otra casa sin relación con aquella.

Los «jefes de las familias paternas» identifican responsables dentro de la organización levítica. La frase no concede por sí sola a toda la rama gersonita la misma función ni convierte a Jehieli en sumo sacerdote. La tarea que interesa a esta sección es la administración de los bienes.

La entrada depende del versículo siguiente para completar su sentido práctico. Primero se establece la procedencia de la familia; después se nombra a Zetam y Joel y se afirma que estaban a cargo de los tesoros de la casa de Jehová. Leer ambos versículos juntos conserva esa relación entre identidad y responsabilidad.

1 Crónicas 26:22 north

Zetam y Joel al cuidado de los tesoros

Los dos hijos de Jehieli reciben una responsabilidad compartida sobre los bienes de la casa de Jehová.

Explicación del versículo

Zetam y Joel son identificados como hijos de Jehieli, y Joel es llamado hermano de Zetam. La frase completa la entrada familiar del versículo anterior: la casa gersonita de Laadán está vinculada al cuidado de los tesoros mediante estos hombres.

1 Crónicas 23:8 había reunido a Jehiel, Zetam y Joel bajo la descendencia de Laadán. Aquí se precisa la relación de Zetam y Joel con Jehieli. La comparación muestra por qué «hijos de Laadán» puede abarcar una descendencia más amplia y no obliga a convertir a todos los nombres de aquella entrada en hermanos de una sola generación.

Administrar lo que pertenece al servicio de Dios

«Estaban a cargo» expresa una responsabilidad confiada, no la adquisición personal de los bienes. El contenido y el destino de los tesoros pertenecen a la casa de Jehová. El capítulo conservará además otras responsabilidades, como la dirección principal de Sebuel y el cuidado de las cosas consagradas por Selomot y sus hermanos.

Estas funciones permiten comprender la administración como una labor distribuida. La presencia de más de un responsable no significa que todos tengan exactamente la misma tarea o que el registro se contradiga al nombrarlos. Cada entrada precisa personas y ámbitos dentro del cuidado común.

La organización de los tesoros se relaciona con los puestos de confianza de 1 Crónicas 9:26, donde también se menciona la custodia de habitaciones y bienes de la casa de Dios. La atención al culto incluye el cuidado material de los recursos que lo sostienen, además de los actos públicos de canto y sacrificio.

1 Crónicas 26:23 north

Las cuatro ramas coatitas

El registro pasa de la familia gersonita de Laadán a las ramas de Amram, Izhar, Hebrón y Uziel.

Explicación del versículo

Amramitas, izharitas, hebronitas y uzielitas son designaciones familiares. Se forman a partir de los cuatro hijos de Coat enumerados en 1 Crónicas 23:12. El versículo funciona como encabezado para continuar la descripción de las responsabilidades levíticas; por sí solo no contiene todavía una asignación concreta a cada rama.

«Hebronitas» se refiere aquí a la descendencia de Hebrón dentro de Coat, no simplemente a todas las personas que vivieran en la ciudad de Hebrón. El contexto genealógico determina el sentido de la palabra, igual que en los otros tres nombres de la entrada.

La relación con lo que sigue

El versículo 24 mencionará a Sebuel, descendiente de Gersom y de Moisés, dentro de la línea de Amram. Después se desarrollará la otra rama de Moisés, la de Eliezer, hasta Selomit, llamado Selomot en la entrada siguiente. La sección avanza desde un marco familiar amplio hasta personas responsables de tesoros concretos.

La mención de cuatro ramas no exige que los siguientes cuatro nombres deban repartirse automáticamente entre ellas, uno por cada rama. El texto expresa las relaciones cuando las necesita. Más adelante, los versículos 29–32 volverán a los izharitas y hebronitas al tratar funciones fuera del santuario.

Este encabezado conserva la diversidad de procedencias dentro de Leví y enlaza las tareas con las familias previamente registradas. La administración de bienes, como la custodia de las puertas y el canto, pertenece a una organización en la que las responsabilidades tienen personas y casas identificables.

1 Crónicas 26:24 north

Sebuel, descendiente de Moisés, dirige los tesoros

La línea de Gersom aparece vinculada a una responsabilidad principal dentro de la administración de los bienes.

Explicación del versículo

Sebuel es presentado como hijo de Gersom, hijo de Moisés. La comparación con 1 Crónicas 23:14–17 permite seguir la familia: los hijos de Moisés fueron Gersom y Eliezer; Sebuel encabeza allí la descendencia de Gersom y Rehabías la de Eliezer. «Hijo de» sitúa a Sebuel en esa línea sin exigir que todas las generaciones de la historia queden desarrolladas en esta frase breve.

Este Gersom es el hijo de Moisés, no el antepasado que da nombre a los gersonitas de los versículos 21–22. Moisés pertenece a la familia de Amram dentro de Coat, de modo que el encabezado coatita del versículo 23 sigue teniendo sentido.

La responsabilidad principal

El hebreo נָגִיד, naguid, significa aquí «dirigente» o «encargado principal». El título describe la autoridad de Sebuel sobre los tesoros en esta organización. No lo convierte en rey ni le concede propiedad sobre los bienes de la casa de Dios.

La responsabilidad principal puede coexistir con las funciones de Zetam y Joel en el versículo 22 y con la de Selomot en los versículos 26–28. El registro identifica diferentes personas y ámbitos de administración, no una competencia en la que el nombre de un responsable anule automáticamente al otro.

El parentesco con Moisés se relaciona aquí con un servicio levítico, conforme a 23:14. La función de Sebuel no es el sacerdocio reservado a la casa de Aarón. Su lugar muestra cómo los descendientes de Moisés estaban integrados en tareas necesarias para el cuidado de los recursos del santuario.

1 Crónicas 26:25 north

La línea de Eliezer hasta Selomit

La otra rama de los descendientes de Moisés se presenta mediante una sucesión de generaciones.

Explicación del versículo

«Sus hermanos por parte de Eliezer» se relaciona con Sebuel, mencionado en el versículo anterior. Gersom y Eliezer fueron los dos hijos de Moisés; por tanto, la expresión reúne a familias emparentadas por esa procedencia común. No afirma que todos los hombres que siguen fueran hermanos inmediatos de Sebuel.

La repetición «su hijo» construye una línea: Rehabías es hijo de Eliezer; Jesaías, de Rehabías; Joram, de Jesaías; Zicri, de Joram; y Selomit, de Zicri. No es una lista de cinco hijos directos de Eliezer. 1 Crónicas 23:17 había indicado que Eliezer no tuvo otros hijos aparte de Rehabías y que los descendientes de este fueron numerosos.

Selomit y Selomot

Al final de este versículo la lectura hebrea transmitida es שְׁלֹמִית, Shelomit, mientras que la forma consonántica escrita, שלמות, corresponde a Shelomot. El versículo siguiente utiliza «Selomot» y comienza con «este», enlazándolo con el hombre que acaba de ser mencionado. La variación del nombre no introduce aquí dos administradores sucesivos.

La genealogía prepara así la responsabilidad que se explicará en los versículos 26–28: Selomot y sus hermanos tendrán a cargo los tesoros de las cosas consagradas. El interés de la cadena no es calcular por sí sola todas las edades de la familia, sino identificar la procedencia del responsable.

La comparación con la línea de Gersom permite ver dos ramas de los descendientes de Moisés vinculadas a la administración levítica. El parentesco amplio expresado como «hermanos» y la sucesión concreta marcada por «su hijo» cumplen funciones distintas y deben conservarse al leer el registro.

1 Crónicas 26:26 north

Selomot custodia los bienes consagrados por los dirigentes

La entrada distingue a quienes dedicaron los bienes de quienes debían administrarlos.

Explicación del versículo

«Este Selomot» enlaza con el Selomit al final de la genealogía del versículo 25. Él y sus hermanos estaban a cargo de los tesoros de las cosas consagradas. La responsabilidad es compartida por el grupo, aunque el nombre de Selomot lo identifique.

Los bienes habían sido dedicados por David, los jefes de las familias paternas y los responsables militares de distintos niveles. El versículo reúne a autoridades que aportaron recursos para Dios, pero no confunde su condición de donantes con el encargo administrativo de Selomot y sus hermanos.

Bienes apartados para Dios

El verbo hebreo הִקְדִּישׁ, hiqdísh, significa «consagró» o «dedicó»: expresa apartar algo para un uso sagrado. En esta entrada se refiere a bienes destinados a Jehová. No es una afirmación de que sus donantes se hicieran moralmente impecables al entregarlos, ni una transferencia de esos recursos al uso privado de sus custodios.

El versículo 27 precisará que parte de esos bienes procedía de guerras y botín y se destinaba al mantenimiento de la casa de Jehová. La dedicación tiene una finalidad reconocible; el registro une la procedencia de los recursos con su custodia y su destino.

Aplicación editorial

Si tú administras recursos confiados para un servicio común, recuerda que administrarlos no equivale a poseerlos. 2 Corintios 8:18–21 muestra el cuidado de Pablo y sus colaboradores por hacer lo honrado ante el Señor y ante las personas al manejar una ofrenda. La fidelidad en esa tarea responde a la gracia de Jesucristo y procura su gloria, en lugar de buscar prestigio o beneficio personal.

1 Crónicas 26:27 north

Recursos destinados al mantenimiento de la casa de Jehová

La dedicación de parte del botín tenía una finalidad concreta de cuidado y sostenimiento.

Explicación del versículo

El sujeto de «habían consagrado» son los dirigentes mencionados en el versículo anterior. De las guerras y del botín apartaron parte para el mantenimiento de la casa de Jehová. El texto no dice que todo lo obtenido en cada campaña pasara a los tesoros ni establece aquí un porcentaje fijo.

La noticia se relaciona con 1 Crónicas 18:7–11, donde David lleva a Jerusalén bienes de campañas y consagra a Jehová oro, plata y bronce. Aquel pasaje también vincula el bronce reunido con utensilios que Salomón haría para el templo. El capítulo 26 se concentra en la custodia y el destino de los recursos consagrados.

Fortalecer y sostener la casa

La expresión hebrea לְחַזֵּק, lejazzéq, significa «para fortalecer» o «para sostener». Aplicada a la casa de Jehová, describe su mantenimiento y cuidado. El versículo no detalla una obra de reparación fechada ni identifica qué elemento del edificio se atendía con cada bien.

Ese propósito se entiende dentro de los preparativos de David y de la continuidad del servicio. 1 Crónicas 22:2–5 había descrito la acumulación de materiales antes de su muerte. La referencia al mantenimiento no obliga a suponer que el templo de Salomón ya estuviera construido en el momento de organizar estas responsabilidades.

El pasaje registra una práctica vinculada a las guerras de la monarquía de Israel. No convierte el botín militar en un modelo para obtener recursos religiosos en cualquier época. Su énfasis aquí es que los bienes apartados tenían un destino definido y estaban puestos bajo una custodia responsable para atender la casa de Dios.

1 Crónicas 26:28 north

Los bienes consagrados se conservan bajo una responsabilidad común

El registro amplía la procedencia de las dedicaciones y vuelve a identificar a sus custodios.

Explicación del versículo

La lista incluye lo consagrado por Samuel, el vidente; Saúl, hijo de Cis; Abner, hijo de Ner; y Joab, hijo de Sarvia. Son aportaciones vinculadas a personas diferentes de la historia de Israel, además de las de David y los dirigentes mencionadas antes. La administración no se limita a bienes entregados por un solo rey o en un único momento.

La referencia a Samuel y Saúl muestra que las cosas consagradas podían proceder de tiempos anteriores a los preparativos finales de David. No es necesario situar todas las entregas cuando el templo de Salomón ya estaba construido. Lo importante para el registro es que los bienes apartados mantuvieran su destino y quedaran bajo una responsabilidad reconocida.

«Bajo la responsabilidad»

El hebreo utiliza עַל יַד, al yad, la expresión de estar a cargo o bajo la mano de alguien. Aquí se refiere a Selomit y sus hermanos. La forma «Selomit» corresponde al «Selomot» del versículo 26; el enlace de la sección identifica la misma responsabilidad sobre las cosas consagradas.

La frase «todo lo que cualquiera consagraba» amplía el alcance más allá de los nombres destacados. Los bienes de donantes menos conocidos también debían quedar bajo cuidado. El tamaño de una aportación o el prestigio de su donante no transforma el destino de lo que se ha consagrado en un derecho privado del administrador.

Aplicación editorial

Si tú recibes algo para administrarlo al servicio de otros, atiende al propósito para el cual fue confiado y actúa con honradez. 1 Pedro 4:10–11 llama a servir como buenos administradores de la gracia recibida, con la fuerza que Dios proporciona y para su gloria por medio de Jesucristo. La responsabilidad nace de un don y responde a él; no te convierte en dueño de las personas ni de lo que se te encomienda.

1 Crónicas 26:29 north

Quenanías y las responsabilidades fuera del santuario

La labor de algunos levitas se desarrolla entre las poblaciones de Israel como funcionarios y jueces.

Explicación del versículo

Quenanías y sus hijos pertenecen a los izharitas, descendientes de Izhar dentro de la rama de Coat. Su tarea se distingue de las guardias y los tesoros descritos antes: estaban a cargo de funciones fuera del santuario, como funcionarios y jueces de Israel.

El hebreo הַמְּלָאכָה הַחִיצוֹנָה, hammelajá hajitsoná, significa «la labor exterior». La NTBT aclara su ámbito al decir «fuera del santuario». No indica una actividad separada de toda responsabilidad ante Dios, sino una función administrativa y judicial distinta de los servicios realizados en la casa.

La justicia como parte de la responsabilidad pública

1 Crónicas 23:4 había contado seis mil levitas para servir como funcionarios y jueces. Esta entrada proporciona una identificación familiar dentro de ese tipo de labor, sin afirmar cuántos de aquellos seis mil pertenecían a Quenanías.

Deuteronomio 16:18–20 ordena nombrar jueces y oficiales y exige un juicio justo, sin parcialidad ni soborno. Deuteronomio 17:8–13 también muestra la participación de sacerdotes levitas y del juez en las causas difíciles. Estos pasajes explican el marco de una justicia sometida a la instrucción de Dios, aunque no sean una descripción individual del puesto de Quenanías.

El registro amplía así la imagen del servicio levítico. No todos estaban destinados a cantar, custodiar accesos o administrar tesoros. Algunas familias asumían tareas entre el pueblo, donde la fidelidad debía expresarse en decisiones justas y en una administración responsable.

1 Crónicas 26:30 north

Hasabías y la administración al oeste del Jordán

Mil setecientos hebronitas capaces atienden responsabilidades relacionadas con Jehová y con el rey.

Explicación del versículo

Hasabías y sus hermanos pertenecen a los hebronitas, la familia que desciende de Hebrón dentro de Coat. El encabezado es genealógico y no significa que todos fueran habitantes de la ciudad de Hebrón. 1 Crónicas 23:12 sitúa a Hebrón junto a Amram, Izhar y Uziel como hijos de Coat.

El total de mil setecientos corresponde a este grupo de hombres capaces. Su ámbito está precisado: la administración de Israel al oeste del Jordán. Los dos versículos siguientes se ocuparán de otro grupo relacionado con las tribus situadas al este. La distinción geográfica permite comprender los recuentos sin atribuir a Hasabías toda la administración del reino.

El trabajo de Jehová y el servicio del rey

La frase une responsabilidades relativas a Jehová con responsabilidades al servicio del rey. Dentro de la organización de Israel podían relacionarse asuntos de la vida religiosa y de la administración pública. El versículo no los detalla uno por uno ni concede al rey autoridad para convertir cualquier deseo suyo en mandato de Dios.

La aptitud del grupo se expresa como capacidad para asumir la responsabilidad. Aunque el lenguaje de valor pueda utilizarse en contextos militares, esta entrada describe un encargo de administración. No narra una batalla de estos mil setecientos hombres.

El marco judicial de Deuteronomio 16:18–20 recuerda que servir en una función pública debía ir acompañado de justicia, sin parcialidad ni soborno. La amplitud del territorio o el número de administradores no sustituyen esa exigencia. La labor fuera del santuario sigue siendo una responsabilidad ejercida ante Dios y en beneficio de su pueblo.

1 Crónicas 26:31 north

Los hebronitas de Jazer en el año cuarenta de David

El registro fecha la búsqueda de hombres capaces y sitúa a Jerías como jefe de su familia.

Explicación del versículo

Jerías aparece como jefe de los hebronitas según sus genealogías y familias paternas. 1 Crónicas 23:19 ya lo había presentado como jefe entre los hijos de Hebrón. La relación familiar enlaza la genealogía con la organización de responsabilidades de esta sección.

La investigación se sitúa en el año cuarenta del reinado de David. 1 Crónicas 29:26–28 resume su reinado en cuarenta años, siete en Hebrón y treinta y tres en Jerusalén. La fecha de este versículo pertenece, por tanto, a la etapa final del gobierno de David, en consonancia con los preparativos que describen estos capítulos.

Una búsqueda para reconocer hombres capaces

«Fueron investigados» se relaciona aquí con buscar y examinar la presencia de hombres aptos dentro de las familias. La frase siguiente expresa el resultado: se hallaron guerreros valientes en Jazer de Galaad. El contexto no describe un proceso por acusaciones penales contra los hebronitas.

Jazer sitúa el hallazgo al este del Jordán. Números 32:33–35 la menciona entre las poblaciones edificadas por los hijos de Gad, dentro del territorio asignado a las tribus orientales. Su aparición prepara el encargo del versículo 32 sobre Rubén, Gad y la media tribu de Manasés.

El texto destaca hombres de valor que podían recibir una responsabilidad. Aunque aquí los llame guerreros valientes, no relata una campaña militar que emprendieran en ese momento. El versículo siguiente precisará el número y el ámbito administrativo para el que David los designó.

1 Crónicas 26:32 north

La administración de las tribus al este del Jordán

David encarga a dos mil setecientos hebronitas capaces y jefes de familias atender asuntos de Dios y del rey entre las tribus orientales.

Explicación del versículo

«Sus hermanos» continúa la referencia a Jerías y a los hebronitas del versículo anterior. El grupo suma dos mil setecientos hombres capaces, descritos también como jefes de familias paternas. La cifra corresponde a estos responsables y no a la población total de Rubén, Gad y la media tribu de Manasés.

El rey David los pone al frente de las tres agrupaciones tribales mencionadas. Se trata de las tribus que recibieron territorio al este del Jordán, según Números 32:33. En Manasés se precisa «la media tribu» porque el encargo se refiere a su parte oriental, no a toda la tribu a ambos lados del río.

Los dos lados del Jordán

El versículo 30 había contado mil setecientos hebronitas para la administración al oeste. Esta entrada añade el grupo oriental con un ámbito propio. No es una segunda manera de contar a los mismos mil setecientos, ni debe suponerse que ambas cifras agoten por sí solas todos los funcionarios y jueces mencionados en 23:4.

«Todos los asuntos de Dios y los asuntos del rey» define una responsabilidad amplia en el contexto de Israel. El texto relaciona el servicio público con la vida del pueblo ante Dios, sin reducir toda la labor levítica a actividades dentro del santuario.

Aplicación editorial

Cuando tú recibes una responsabilidad sobre personas, recursos o decisiones, ejerce tu capacidad para servir y dar cuenta de lo confiado. 1 Pedro 4:10–11 enseña a poner el don recibido al servicio de los demás, dependiendo de la fuerza que Dios proporciona para que él sea glorificado por medio de Jesucristo. Cristo es nuestro único Salvador; la autoridad y el trabajo fiel responden a su gracia y deben buscar el bien de quienes están bajo nuestro cuidado.

edit_note Notas: edición NTBT con estudio completo — BibliaTodo Bible Society

Santa Biblia, Nueva Traducción BibliaTodo (NTBT).
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