Una visita que exige establecer la verdad
Pablo anuncia una tercera visita y coloca la próxima intervención bajo el principio bíblico de un testimonio suficiente.
Explicación del versículo
«Esta es la tercera vez que voy» retoma la preparación anunciada en 12:14. El versículo siguiente recuerda su presencia por segunda vez y las advertencias que dio entonces. La visita futura no será un encuentro desligado de lo ocurrido: Pablo vuelve a una comunidad con la que mantiene una historia de evangelización, dolor, afecto y corrección.
La cita procede de Deuteronomio 19:15. En su contexto, un solo testigo no basta para establecer la culpabilidad de una persona. Pablo aplica a la situación de Corinto la exigencia de que los asuntos se confirmen debidamente. La autoridad apostólica no convierte una sospecha o una acusación aislada en prueba suficiente.
La mención de dos o tres testigos aparece junto a la tercera visita, pero el texto no obliga a identificar cada viaje con una persona que presta testimonio. El principio citado reclama confirmación de los hechos. Sería excesivo convertir la coincidencia numérica en una descripción detallada del procedimiento que Pablo seguirá y que aquí no explica.
Mateo 18:15–17 también recoge este principio en la enseñanza de Jesús sobre la corrección entre hermanos. Buscar la restauración requiere tratar el pecado con verdad y cuidado. La comunidad que pertenece a Cristo no se edifica ni ocultando el mal ni dando por cierta cualquier imputación sin examinarla.
Texto original y contraste
ἐπὶ στόματος δύο μαρτύρων καὶ τριῶν —epì stómatos dýo martýrōn kaì triō̂n— dice «por boca de dos testigos y de tres». σταθήσεται πᾶν ῥῆμα —stathḗsetai pân rhē̂ma— indica que todo asunto quedará establecido. En el hebreo de Deuteronomio, דָּבָר —dāḇār— puede designar una palabra o un asunto; aquí corresponde al caso que debe probarse.