2 Corintios 13 (NTBT) en línea gratis con notas de estudio

Nueva Traducción BibliaTodo (NTBT)

2 Corintios 13

La visita y el examen de la fe

1 Esta es la tercera vez que voy a ustedes. «Por boca de dos o tres testigos se establecerá todo asunto».   N1

2 Ya lo advertí cuando estuve presente por segunda vez, y ahora que estoy ausente vuelvo a advertir a los que pecaron antes y a todos los demás: si vuelvo, no seré indulgente,   N2

3 puesto que buscan una prueba de que Cristo habla en mí. Él no es débil para con ustedes, sino poderoso entre ustedes.   N3

4 Porque fue crucificado en debilidad, pero vive por el poder de Dios. También nosotros somos débiles en él, pero viviremos con él por el poder de Dios para con ustedes.   N4

5 Examínense a ustedes mismos para ver si están en la fe; pónganse a prueba. ¿O no reconocen que Jesucristo está en ustedes? A menos que hayan quedado reprobados.   N5

6 Pero espero que reconozcan que nosotros no estamos reprobados.   N6

La verdad y la restauración de la iglesia

7 Oramos a Dios para que no hagan ningún mal; para que hagan lo bueno, y no para que nosotros aparezcamos aprobados, aunque nosotros quedemos como reprobados.   N7

8 Porque nada podemos contra la verdad, sino a favor de la verdad.   N8

9 Pues nos alegramos cuando nosotros somos débiles y ustedes son fuertes. Y también oramos por esto: por la plena restauración de ustedes.   N9

10 Por eso escribo estas cosas estando ausente, para que, al estar presente, no tenga que actuar con severidad según la autoridad que el Señor me dio para edificación y no para destrucción.   N10

Exhortaciones, saludos y bendición final

11 Por lo demás, hermanos, alégrense, sean restaurados, anímense, tengan un mismo sentir y vivan en paz. Y el Dios de amor y de paz estará con ustedes.   N11

12 Salúdense unos a otros con un beso santo.   N12

13 Todos los santos los saludan.   N13

14 La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo sean con todos ustedes.   N14

menu_book Notas de estudio de 2 Corintios 13

Edición NTBT con estudio completo — pasaje por pasaje. Esta es una sección aparte del texto bíblico.

2 Corintios 13:1 north

Una visita que exige establecer la verdad

Pablo anuncia una tercera visita y coloca la próxima intervención bajo el principio bíblico de un testimonio suficiente.

Explicación del versículo

«Esta es la tercera vez que voy» retoma la preparación anunciada en 12:14. El versículo siguiente recuerda su presencia por segunda vez y las advertencias que dio entonces. La visita futura no será un encuentro desligado de lo ocurrido: Pablo vuelve a una comunidad con la que mantiene una historia de evangelización, dolor, afecto y corrección.

La cita procede de Deuteronomio 19:15. En su contexto, un solo testigo no basta para establecer la culpabilidad de una persona. Pablo aplica a la situación de Corinto la exigencia de que los asuntos se confirmen debidamente. La autoridad apostólica no convierte una sospecha o una acusación aislada en prueba suficiente.

La mención de dos o tres testigos aparece junto a la tercera visita, pero el texto no obliga a identificar cada viaje con una persona que presta testimonio. El principio citado reclama confirmación de los hechos. Sería excesivo convertir la coincidencia numérica en una descripción detallada del procedimiento que Pablo seguirá y que aquí no explica.

Mateo 18:15–17 también recoge este principio en la enseñanza de Jesús sobre la corrección entre hermanos. Buscar la restauración requiere tratar el pecado con verdad y cuidado. La comunidad que pertenece a Cristo no se edifica ni ocultando el mal ni dando por cierta cualquier imputación sin examinarla.

Texto original y contraste

ἐπὶ στόματος δύο μαρτύρων καὶ τριῶν —epì stómatos dýo martýrōn kaì triō̂n— dice «por boca de dos testigos y de tres». σταθήσεται πᾶν ῥῆμα —stathḗsetai pân rhē̂ma— indica que todo asunto quedará establecido. En el hebreo de Deuteronomio, דָּבָר —dāḇār— puede designar una palabra o un asunto; aquí corresponde al caso que debe probarse.

2 Corintios 13:2 north

Una advertencia repetida antes de volver

La firmeza anunciada no llega por sorpresa. Pablo recuerda lo que ya dijo y vuelve a expresarlo mientras todavía está ausente.

Explicación del versículo

El apóstol vincula su advertencia presente con la que dio en su segunda visita. No presenta una amenaza nueva e imprevisible, sino una resolución sostenida ante una situación que exige respuesta. Quienes pecaron antes y «todos los demás» deben saber que la próxima llegada no repetirá indefinidamente la tolerancia del problema.

El contexto inmediato especifica la preocupación: 12:20–21 habló de rivalidades, conductas destructivas y personas que no se habían arrepentido. «No seré indulgente» anuncia una intervención firme si vuelve y encuentra ese estado. No significa que Pablo rechace el perdón de quienes se arrepienten ni que desee encontrar culpables para demostrar poder.

La carta permite entender la dureza a la luz del amor que lo mueve. 2 Corintios 2:1–4 recuerda una escritura hecha con lágrimas para que conocieran su amor. En 13:10 volverá a explicar que escribe precisamente para evitar tener que actuar con severidad al estar presente. La advertencia ofrece tiempo para responder; no es un fin en sí misma.

La autoridad al servicio de Jesucristo debe tomar en serio el mal que daña a la iglesia. A la vez, este versículo no detalla aquí la forma de cada medida ni concede una potestad ilimitada a todo dirigente. El principio de testigos de 13:1 y el propósito de edificación de 13:10 enmarcan el anuncio de firmeza.

Texto original y contraste

προείρηκα καὶ προλέγω —proeírēka kaì prolégō— une «he advertido» con «advierto de antemano». οὐ φείσομαι —ou pheísomai— significa «no tendré indulgencia» o «no perdonaré» en el sentido de no dejar sin intervención la situación. La frase debe leerse dentro del llamado al arrepentimiento y del propósito restaurador de la visita.

2 Corintios 13:3 north

La prueba que buscan del Cristo que habla

La controversia sobre Pablo llega al origen de su mensaje: los corintios piden una prueba de que Cristo habla por medio de él.

Explicación del versículo

«Puesto que» explica la advertencia anterior. Algunos cuestionan el encargo de Pablo y parecen interpretar su paciencia como falta de autoridad. Al pedir una prueba de que Cristo habla en él, no plantean solamente una comparación de talentos humanos. Ponen en duda el vínculo entre su servicio apostólico y el Señor cuyo evangelio recibieron.

Pablo responde desplazando la atención hacia Cristo: él no es débil para con ellos, sino poderoso entre ellos. La debilidad que perciben en el mensajero no permite concluir que el Señor esté ausente o sea incapaz de actuar. La comunidad misma conoció la acción de Cristo a través del evangelio: 2 Corintios 3:1–6 la describe como una carta de Cristo escrita con el Espíritu del Dios vivo.

En la preparación de esta visita, el poder del Señor también hace seria la necesidad de responder a su verdad. No se trata de ofrecer un espectáculo para satisfacer una demanda de prestigio. Pablo advierte que la paciencia anterior no significa que la persistencia en el pecado pueda quedar siempre sin corrección.

«Cristo habla en mí» pertenece a la defensa de este ministerio apostólico, conforme al evangelio que anuncia. No autoriza a cualquier maestro a equiparar cada opinión propia con la voz del Salvador. En 13:8 el mismo Pablo afirmará que solo puede actuar a favor de la verdad. Su autoridad depende del Señor y está obligada a servir esa verdad.

Texto original y contraste

δοκιμήν —dokimḗn— designa una prueba o demostración de autenticidad. τοῦ ἐν ἐμοὶ λαλοῦντος Χριστοῦ —toû en emoì laloûntos Christoû— se refiere al Cristo que habla en Pablo. El contraste entre ἀσθενεῖ —astheneî, «es débil»— y δυνατεῖ —dynateî, «es poderoso»— prepara la explicación de la cruz y la vida del Señor en 13:4.

2 Corintios 13:4 north

El Crucificado vive por el poder de Dios

La cruz y la vida del Señor explican por qué la debilidad del mensajero no anula el poder de Cristo en su servicio.

Explicación del versículo

«Fue crucificado en debilidad» reconoce la realidad del sufrimiento y de la muerte de Jesús. El Hijo asumió nuestra condición humana y fue llevado a la cruz; la frase no afirma que dejara de ser divino ni que el pecado venciera definitivamente su propósito. 1 Corintios 15:3–4 sitúa su muerte por nuestros pecados y su resurrección en el cumplimiento de las Escrituras.

«Pero vive por el poder de Dios» impide que la cruz sea el punto final de la explicación. Jesús es el Señor vivo. La aparente impotencia del Crucificado no permite medir lo que Dios hace para salvar. 1 Corintios 1:18–25 también muestra que el mensaje de la cruz, despreciado como debilidad o locura, anuncia a Cristo como poder y sabiduría de Dios.

Pablo aplica ese contraste a su unión con el Señor. «Somos débiles en él» no describe un poder propio que intenta compensar a Cristo, sino una vida de servicio marcada por fragilidad y sufrimiento. En 2 Corintios 4:10–14 esa debilidad está unida a la manifestación de la vida de Jesús y a la esperanza de ser resucitados con él.

«Viviremos con él» mantiene la vida recibida del Cristo resucitado; «para con ustedes» la relaciona aquí con el trato próximo a la comunidad. Pablo espera actuar hacia los corintios con el poder que Dios da, aunque su presencia haya parecido débil. El contexto no limita la frase a la resurrección futura ni promete una fuerza independiente del Señor. La vida y la autoridad de su servicio proceden de él.

Texto original y contraste

ἐξ ἀσθενείας —ex astheneías— señala la debilidad en la crucifixión, frente a ἐκ δυνάμεως θεοῦ —ek dynámeōs theoû—, «por el poder de Dios». σὺν αὐτῷ —sỳn autō̂i— significa «con él». El poder del servicio permanece ligado a la comunión con el Señor vivo.

2 Corintios 13:5 north

Examinarse a la luz de la fe en Cristo

La demanda de una prueba sobre Pablo se vuelve hacia los propios destinatarios. Deben reconocer si su vida como creyentes corresponde al Cristo que confiesan.

Explicación del versículo

La repetición de «a ustedes mismos» es deliberada. En 13:3 buscaban una prueba del Cristo que habla en Pablo; ahora él les pide que se examinen y se pongan a prueba. No basta evaluar a un mensajero desde fuera sin considerar la propia respuesta al evangelio que se ha recibido.

El objeto del examen es «si están en la fe». Pablo no propone calcular si acumularon méritos suficientes para comprar la aceptación de Dios, ni medir la salvación por la intensidad de una emoción. La pregunta se refiere a su pertenencia real a Cristo y a una vida que no desmienta obstinadamente esa confesión. Las conductas de 12:20–21 hacen concreta la necesidad del examen.

«Jesucristo está en ustedes» apunta a la realidad que deberían reconocer como comunidad creyente y en sus propias vidas. Romanos 8:9–11 relaciona pertenecer a Cristo con la presencia del Espíritu de Dios. La fe no se reduce a un nombre colectivo o a una relación personal con Pablo: es comunión viva con el Salvador.

La salvedad «a menos que hayan quedado reprobados» da seriedad a la pregunta. No permite garantizar automáticamente la autenticidad de cada profesión de fe; tampoco enseña que toda debilidad o caída demuestre una exclusión definitiva de la gracia. 2 Corintios 5:17–21 presenta la nueva creación como obra de Dios y llama a la reconciliación por medio de Cristo. Examinarse debe conducir a la verdad y a acudir al Señor, no a una búsqueda interminable de seguridad en uno mismo.

Texto original y contraste

ἑαυτούς —heautoús—, «a ustedes mismos», encabeza ambas órdenes. δοκιμάζετε —dokimázete— pide comprobar la autenticidad; ἀδόκιμοι —adókimoi— designa a quienes no superan la prueba. El término pertenece al contraste del pasaje entre prueba y aprobación; no expone aquí un decreto oculto sobre personas determinadas.

Aplicación editorial

Examina con sinceridad si estás confiando en Jesucristo y escuchando su palabra. Reconocer un pecado debe llevar a confesarlo y volver a él con fe, recibiendo su gracia y la guía del Espíritu Santo para obedecer.

2 Corintios 13:6 north

El reconocimiento de un ministerio auténtico

Después de dirigir el examen hacia los corintios, Pablo expresa su esperanza de que sepan reconocer también la autenticidad de su servicio.

Explicación del versículo

«Pero espero» enlaza con la salvedad de 13:5. Si los destinatarios reconocen que Jesucristo está en ellos y que permanecen en la fe del evangelio recibido, no deberían tratar como carente de autenticidad el ministerio mediante el cual conocieron ese evangelio. La propia existencia de la comunidad es relevante para la cuestión que discuten.

El «nosotros» vuelve al lado de Pablo y sus colaboradores. La respuesta a la controversia no es que solo los corintios deban someterse a examen y el mensajero quede al margen de toda consideración. Pablo espera que, al juzgar conforme a la verdad, reconozcan que su servicio no ha fracasado en la prueba de autenticidad.

2 Corintios 3:1–6 presenta a los creyentes como una carta de Cristo realizada mediante el servicio apostólico y atribuye la capacidad del mensajero a Dios. Esa relación impide separar el fruto de la gracia de la evaluación de su ministerio, pero también impide que Pablo se atribuya como grandeza propia lo que Dios produjo.

El versículo siguiente aclara el alcance de su esperanza: desea ante todo que ellos hagan lo bueno, aun cuando él parezca reprobado por no tener que demostrar severidad. Por tanto, el reconocimiento pedido aquí no es una exigencia de prestigio a cualquier precio. Le importa que puedan distinguir un encargo verdadero sin necesitar una intervención dolorosa que lo haga evidente.

Texto original y contraste

γνώσεσθε —gnṓsesthe— expresa «conocerán» o «reconocerán». οὐκ ἐσμὲν ἀδόκιμοι —ouk esmèn adókimoi— significa «no somos reprobados», retomando la prueba de 13:5. La esperanza de Pablo es que el juicio sobre su ministerio corresponda a la realidad de la obra de Cristo.

2 Corintios 13:7 north

El bien de la iglesia antes que la apariencia del mensajero

La oración de Pablo revela qué resultado desea. Prefiere que los corintios hagan lo bueno a tener que demostrar su autoridad mediante una intervención severa.

Explicación del versículo

«Oramos a Dios» reconoce que la restauración de la comunidad requiere su obra. Pablo no se presenta como capaz de producir por sí solo la obediencia de otros. Su petición se expresa primero de manera negativa, que no hagan ningún mal, y después de manera positiva, que hagan lo bueno. Lo que busca es una respuesta real de vida, no una imagen conveniente.

La oración tampoco tiene por propósito principal que él y sus colaboradores «aparezcan aprobados». Si la iglesia responde al evangelio y abandona el mal, no necesitarán exhibir firmeza para probar a quienes los desafían que poseen autoridad. Pablo acepta que esa falta de demostración pueda seguir pareciendo debilidad ante algunos.

«Aunque nosotros quedemos como reprobados» no significa que esté dispuesto a traicionar la verdad para agradarles. El «como» distingue la apariencia de la realidad. La autenticidad que espera que reconozcan en 13:6 no depende de ganar una confrontación: puede hacerse visible en el fruto de una comunidad que vive conforme a Cristo.

La prioridad concuerda con 2 Corintios 4:5–7: Pablo predica a Cristo Jesús como Señor y atribuye a Dios el poder del ministerio. Una autoridad recibida del Señor no necesita perpetuar problemas para tener ocasiones de imponerse. La oración pide que el bien de los destinatarios haga innecesario el uso doloroso de esa autoridad.

Texto original y contraste

τὸ καλὸν ποιῆτε —tò kalòn poiē̂te— significa «que hagan lo bueno». ὡς ἀδόκιμοι —hōs adókimoi— dice «como reprobados». El contraste entre hacer el bien y aparecer aprobados muestra qué resultado pone Pablo en primer lugar.

2 Corintios 13:8 north

Una autoridad obligada a servir la verdad

Pablo explica por qué no necesita imponerse a la comunidad para demostrar su autenticidad. Su encargo solo tiene sentido al servicio de la verdad.

Explicación del versículo

El «porque» fundamenta la oración de 13:7. Si los corintios hacen lo bueno y responden al evangelio, Pablo no tiene motivo para actuar contra ellos por el solo interés de parecer fuerte. Su autoridad no está puesta al servicio de una victoria personal, sino de aquello que es verdadero delante de Dios.

«Nada podemos contra la verdad» debe leerse como una afirmación sobre el carácter y los límites de su encargo. No enseña que el apóstol sea físicamente incapaz de pronunciar una palabra equivocada ni que todo lo que un dirigente diga de sí mismo se vuelva verdadero. La frase niega legitimidad a una actuación ministerial que se oponga a la verdad que debe anunciar y obedecer.

La verdad incluye aquí el evangelio de Cristo y la realidad conforme a la cual se debe juzgar la vida de la comunidad. 2 Corintios 4:1–2 ya relacionó la renuncia a la astucia con manifestar la verdad. En el contexto de la visita, esa fidelidad requiere reconocer el arrepentimiento y el bien cuando existen, sin fabricar culpabilidad para justificar una sanción.

«A favor de la verdad» expresa también una tarea positiva. Pablo debe sostener la fidelidad a Jesucristo, corregir el mal y procurar la restauración. No defenderá su reputación a costa de ese propósito. La oración de 13:9 y la explicación de 13:10 desarrollan lo que esa autoridad busca construir.

Texto original y contraste

κατὰ τῆς ἀληθείας —katà tē̂s alētheías— significa «contra la verdad», frente a ὑπὲρ τῆς ἀληθείας —hypèr tē̂s alētheías—, «a favor de la verdad». Las dos preposiciones hacen explícita la dirección que limita y orienta el ejercicio de su servicio.

2 Corintios 13:9 north

La alegría de ver restaurada a la comunidad

El resultado que alegra a Pablo es la fortaleza de los corintios en el Señor, aun cuando él no tenga que aparecer fuerte mediante la disciplina.

Explicación del versículo

«Nos alegramos» continúa la prioridad expresada en 13:7. Pablo no necesita que la comunidad permanezca débil para conservar su propia importancia. Si ellos son fuertes en la fe y en el bien, puede alegrarse aunque su servicio siga pareciendo débil a quienes esperan una demostración severa.

El contraste no ordena cultivar una vida de pecado o incapacidad para beneficiar a otros. Se trata de la debilidad del mensajero en la discusión sobre su autoridad y de la fortaleza que desea ver en los destinatarios. Esa fortaleza procede del Señor: 13:4 la ha situado en el poder de Dios y en la vida con el Cristo resucitado.

La oración precisa el contenido de esa alegría: «la plena restauración de ustedes». Los conflictos y pecados mencionados en 12:20–21 requieren que lo desajustado sea reparado y la vida comunitaria vuelva a estar en orden conforme al evangelio. Pablo no pide solo que cese una discusión sobre él, sino que la iglesia sea fortalecida integralmente.

La restauración tampoco se reduce a una corrección exterior o a un logro moral independiente de la gracia. 2 Corintios 7:9–11 mostró el empeño y los frutos que acompañan al arrepentimiento conforme a Dios. Aquí la oración espera que ese bien alcance a la comunidad antes de la visita. La relación restaurada y una obediencia real harían innecesaria la dureza que Pablo preferiría evitar.

Texto original y contraste

κατάρτισιν —katártisin— expresa restauración, ajuste o preparación completa. En este contexto apunta a poner en buen estado la vida de la iglesia, no a una declaración de que ya no pueda cometer pecado. El sustantivo prepara el mandato «sean restaurados» de 13:11, que vuelve sobre la misma familia de palabras.

2 Corintios 13:10 north

Escribir para no tener que actuar con severidad

Pablo explica qué espera lograr mientras todavía está ausente. La carta permite responder antes de que una visita requiera una corrección dolorosa.

Explicación del versículo

«Por eso» recoge la oración por la restauración de 13:9 y la decisión de actuar solo a favor de la verdad. Pablo escribe ahora para que la comunidad tome en serio lo que necesita cambiar. La distancia no hace vacía la advertencia; le da ocasión de responder antes del encuentro.

«Para que... no tenga que actuar con severidad» muestra el resultado preferido por el apóstol. La firmeza anunciada en 13:2 sigue siendo real, pero no desea usarla como una exhibición. Si los corintios responden con arrepentimiento y obediencia, el propósito de su intervención habrá avanzado sin tener que reproducir una visita dolorosa.

La autoridad es la que «el Señor me dio». Su origen en Cristo no la vuelve propiedad personal de Pablo ni la separa del propósito con que fue concedida. 2 Corintios 10:7–8 ya señaló esa finalidad: la edificación de los destinatarios. En Mateo 20:25–28, Jesús presenta la grandeza entre los suyos como servicio y da su propia vida por muchos.

«Para edificación y no para destrucción» no excluye toda corrección firme. Distingue el bien que la autoridad debe procurar de una acción que arruine a la comunidad por orgullo, arbitrariedad o deseo de dominar. La verdad, el arrepentimiento y la restauración dan sentido a la severidad que Pablo preferiría no necesitar. El fin del servicio es que la iglesia sea fortalecida en el Señor.

Texto original y contraste

ἀποτόμως —apotómōs— expresa una manera severa o tajante de actuar. ἐξουσίαν —exousían— significa autoridad, y εἰς οἰκοδομήν —eis oikodomḗn— señala su finalidad de edificar. La frase define tanto la procedencia como el propósito del encargo recibido.

2 Corintios 13:11 north

La vida de paz de una comunidad restaurada

Las últimas exhortaciones reúnen el propósito de la carta. Pablo sigue llamando hermanos a los destinatarios y los orienta hacia la alegría, la restauración y la paz.

Explicación del versículo

«Por lo demás, hermanos» abre la despedida sin romper el vínculo después de las advertencias. «Alégrense» sitúa la vida de la comunidad bajo el bien recibido del Señor. La alegría cristiana puede convivir con reconocer el mal y corregirlo; no exige fingir que los conflictos de la carta nunca existieron.

«Sean restaurados» vuelve a la oración de 13:9. La iglesia necesita que su vida sea puesta en orden conforme al evangelio. «Anímense» reúne el cuidado y la exhortación que ayudan a esa respuesta. El ánimo no consiste en confirmar a cada persona en cualquier conducta, sino en sostenerse para vivir en la verdad de Cristo.

«Tengan un mismo sentir y vivan en paz» responde a la rivalidad, la ambición y los desórdenes de 12:20. No exige uniformidad en toda preferencia humana ni silenciar la verdad para evitar tensión. Filipenses 2:1–5 vincula el mismo sentir con la comunión del Espíritu, la humildad y el interés por los demás siguiendo a Cristo Jesús.

La promesa del Dios de amor y de paz acompaña estos mandatos. No presenta su presencia como un salario que la comunidad compra con armonía perfecta. El Dios que llama a la paz es quien la sostiene para vivir en ella. Efesios 4:1–6 relaciona la unidad del Espíritu y el vínculo de la paz con un solo Señor y un solo Dios y Padre. Su presencia da fundamento a la obediencia que Pablo pide.

Texto original y contraste

καταρτίζεσθε —katartízesthe— expresa el llamado a ser restaurados o puestos en buen estado. παρακαλεῖσθε —parakaleîsthe— admite el matiz de recibir ánimo o exhortación. εἰρηνεύετε —eirēneúete— pide vivir en paz: una práctica que corresponde al carácter del Dios que está con ellos.

2 Corintios 13:12 north

Un saludo que expresa la fraternidad

La despedida incluye un gesto concreto de reconocimiento mutuo. El llamado a vivir en paz debe tomar forma también en la manera de recibir al otro.

Explicación del versículo

«Unos a otros» hace recíproco el saludo. No se dirige únicamente a un líder que deba ser honrado por todos; los hermanos han de reconocerse entre sí. Después de una carta que ha tratado divisiones y rivalidades, el gesto expresa la relación familiar que comparten por pertenecer a Cristo.

El beso se califica como «santo». El afecto de la comunidad debe corresponder a su consagración al Señor: un reconocimiento sincero y limpio, no una apariencia amable que esconda desprecio o una ocasión para faltar al respeto. La exhortación tiene sentido junto con el amor y la paz de 13:11.

Romanos 16:16 y 1 Tesalonicenses 5:25–28 muestran la misma forma de saludo en otras comunidades. En este último pasaje, la referencia a todos los hermanos y a la lectura de la carta manifiesta la amplitud de esa comunión. El saludo reconoce a quienes comparten la gracia del Señor, sin reservar el afecto a un grupo de preferencia.

La enseñanza presenta una expresión concreta de fraternidad, no un gesto que produzca por sí mismo santidad o reconciliación. Al considerar su práctica en distintos contextos, importan la sinceridad, la santidad y el respeto con que se recibe a la otra persona. El cuerpo y el trato visible también participan de una vida que honra al Salvador.

Texto original y contraste

ἀσπάσασθε ἀλλήλους —aspásasthe allḗlous— significa «salúdense unos a otros». ἐν ἁγίῳ φιλήματι —en hagíōi philḗmati— especifica «con un beso santo». El adjetivo caracteriza la calidad del afecto expresado y mantiene el saludo dentro de la vida consagrada a Dios.

2 Corintios 13:13 north

El saludo de los creyentes que están con Pablo

La comunidad de Corinto recibe una expresión de comunión que viene de otros creyentes. La relación de la iglesia con el evangelio no termina en sus asuntos internos.

Explicación del versículo

Después del mandato de saludarse unos a otros, Pablo transmite el saludo de «todos los santos». Se trata de los creyentes de parte de quienes escribe. El versículo no los enumera ni precisa aquí su ciudad; comunica que la relación con los corintios incluye a otros hermanos, además del propio apóstol.

«Santos» designa a personas consagradas a Dios. La palabra no se reserva a una clase de cristianos que haya alcanzado una perfección extraordinaria. 2 Corintios 1:1–2 llama santos a los destinatarios de Acaya, y 1 Corintios 1:1–3 explica la identidad de la iglesia como santificada en Cristo Jesús y llamada a ser santa. La pertenencia al Señor fundamenta tanto el don recibido como la vida que corresponde a él.

El saludo manifiesta una comunión que atraviesa la distancia. Los problemas de Corinto no hacen irrelevante su vínculo con otras iglesias, y los hermanos no aparecen solo para reclamar recursos o transmitir exigencias. También expresan afecto y reconocimiento. En Romanos 16:16 el saludo de las iglesias de Cristo acompaña igualmente al mandato de recibirse unos a otros.

«Todos» amplía el saludo dentro del grupo que lo envía; no afirma que Pablo haya consultado individualmente a cada creyente del mundo. La sencillez de la frase sirve al cierre de la carta: la comunidad es llamada a restaurar su vida sin olvidar que comparte con otros la gracia del mismo Salvador.

Texto original y contraste

οἱ ἅγιοι πάντες —hoi hágioi pántes— significa «todos los santos». ἀσπάζονται ὑμᾶς —aspázontai hymâs— expresa «los saludan». La frase se refiere a personas vivas que envían su saludo; no presenta una invocación a creyentes fallecidos.

2 Corintios 13:14 north

La bendición que abraza a toda la comunidad

La carta termina poniendo a los destinatarios bajo la gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo.

Explicación del versículo

«La gracia del Señor Jesucristo» vuelve al fundamento de la vida cristiana. La comunidad depende del favor que recibe del Salvador, quien murió y resucitó por ella; su restauración no se compra mediante prestigio, sufrimiento o méritos. En 2 Corintios 12:8–10 el propio Pablo aprendió a descansar en la suficiencia de esa gracia en medio de su debilidad.

«El amor de Dios» recuerda al Dios que la carta ha llamado «nuestro Padre». Su amor se manifestó al reconciliarnos consigo mismo por medio de Cristo, como explica 2 Corintios 5:18–21. La bendición no presenta a un Hijo bondadoso intentando vencer la resistencia de un Padre indiferente. La reconciliación procede de Dios y llega a nosotros por la obra del Señor Jesús.

«La comunión del Espíritu Santo» incluye la participación en su presencia y obra, y la comunión que él crea entre los creyentes. El Espíritu es persona divina, no una energía o una emoción compartida. 2 Corintios 1:21–22 afirma que Dios lo dio como garantía en nuestros corazones. Su presencia nos une a Cristo y forma una comunidad llamada a la verdad, al amor y a la paz.

La bendición reúne al Padre, al Señor Jesucristo y al Espíritu Santo sin confundir sus personas ni dividir a Dios en tres dioses. Mateo 28:18–20 también los reúne en el nombre con que son bautizados los discípulos. La vida recibida del único Dios no se reparte en tres caminos independientes: la gracia de Cristo, el amor del Padre y la comunión del Espíritu acompañan la misma relación salvadora.

«Con todos ustedes» abarca a la comunidad a la que Pablo ha exhortado con tanta firmeza. La última palabra no reserva el favor de Dios a una élite de experiencias extraordinarias. Después de llamar al arrepentimiento y a la restauración, pide para todos los destinatarios el bien del Señor del que dependen.

Texto original y contraste

χάρις —cháris— significa gracia; ἀγάπη —agápē—, amor; y κοινωνία —koinōnía—, comunión o participación. μετὰ πάντων ὑμῶν —metà pántōn hymō̂n— expresa «con todos ustedes». El alcance comunitario de la bendición corresponde al propósito de edificar que atraviesa la carta.

¿Por qué esta bendición aparece con otro número?

En otras ediciones, esta misma bendición aparece en 2 Corintios 13:13 porque los dos saludos anteriores se cuentan juntos en un solo versículo. La NTBT mantiene esos saludos separados en 13:12 y 13:13, por lo que la bendición es 13:14. No falta la bendición ni se trata de otro texto: solo cambia la numeración.

Aplicación editorial

Recibe esta bendición con fe en Jesucristo y con gratitud al Padre. Pide al Espíritu Santo que te guíe en la verdad y te enseñe a vivir en la comunión que Dios da, procurando la restauración y la paz con tus hermanos.

edit_note Notas: edición NTBT con estudio completo — BibliaTodo Bible Society

Santa Biblia, Nueva Traducción BibliaTodo (NTBT).
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