2 Corintios 5 (NTBT) en línea gratis con notas de estudio

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2 Corintios 5

La esperanza de vivir con el Señor

1 Porque sabemos que, si se deshace nuestra casa terrenal, esta tienda de campaña, tenemos un edificio que proviene de Dios, una casa no hecha por manos, eterna, en los cielos.   N1

2 En esta gemimos, anhelando revestirnos de nuestra morada que viene del cielo,   N2

3 si es que, una vez vestidos, no seremos hallados desnudos.   N3

4 Porque los que estamos en esta tienda gemimos agobiados; no queremos desvestirnos, sino revestirnos, para que lo mortal sea devorado por la vida.   N4

5 El que nos preparó para esto mismo es Dios, quien nos dio el Espíritu como garantía.   N5

6 Así que siempre tenemos confianza, sabiendo que mientras habitamos en el cuerpo estamos ausentes del Señor,   N6

7 porque andamos por fe, no por vista.   N7

8 Tenemos confianza y preferimos estar ausentes del cuerpo y habitar con el Señor.   N8

9 Por eso nos esforzamos por agradarle, ya sea presentes o ausentes.   N9

10 Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que hizo por medio del cuerpo, sea bueno o malo.   N10

El ministerio de la reconciliación

11 Conociendo, pues, el temor del Señor, persuadimos a las personas. Para Dios es manifiesto lo que somos, y espero que también lo sea para las conciencias de ustedes.   N11

12 No nos recomendamos de nuevo a ustedes, sino que les damos motivo para que se enorgullezcan de nosotros, para que tengan con qué responder a los que se jactan de las apariencias y no del corazón.   N12

13 Porque si hemos perdido el juicio, es para Dios; si estamos cuerdos, es para ustedes.   N13

14 Porque el amor de Cristo nos impulsa, al haber llegado a esta conclusión: uno murió por todos; por tanto, todos murieron.   N14

15 Y murió por todos para que los que viven ya no vivan para sí mismos, sino para aquel que murió y fue resucitado por ellos.   N15

16 De modo que, desde ahora, no conocemos a nadie según la carne. Aun si conocimos a Cristo según la carne, ahora ya no lo conocemos así.   N16

17 Por tanto, si alguien está en Cristo, es una nueva criatura. Lo antiguo pasó; miren, ha surgido lo nuevo.   N17

18 Todo esto proviene de Dios, que nos reconcilió consigo mismo por medio de Cristo y nos dio el ministerio de la reconciliación:   N18

19 Dios estaba en Cristo reconciliando al mundo consigo mismo, sin tomarles en cuenta sus transgresiones, y nos confió la palabra de la reconciliación.   N19

20 Así que somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios exhortara por medio de nosotros. En nombre de Cristo les rogamos: «Reconcíliense con Dios».   N20

21 Al que no conoció pecado lo hizo pecado por nosotros, para que en él llegáramos a ser justicia de Dios.   N21

menu_book Notas de estudio de 2 Corintios 5

Edición NTBT con estudio completo — pasaje por pasaje. Esta es una sección aparte del texto bíblico.

2 Corintios 5:1 north

Una morada que la muerte no puede deshacer

La fragilidad del cuerpo presente no agota el futuro del creyente. Dios promete una vida perdurable a quienes pertenecen a Jesucristo.

Explicación del versículo

El «porque» enlaza con la renovación interior y la gloria eterna de 4:16–18. Pablo explica por qué puede mirar más allá de lo visible: aunque se deshaga la morada terrenal, su esperanza descansa en lo que viene de Dios. El «sabemos» expresa confianza en su promesa, cuyo fundamento acaba de identificar en la resurrección de Jesús (2 Corintios 4:14–18).

La casa terrenal se describe como una tienda de campaña. La imagen corresponde a la existencia corporal vulnerable que el capítulo anterior llamó vasija de barro y carne mortal. Una tienda puede desmontarse; del mismo modo, la vida presente está expuesta a la muerte. La comparación no declara malo el cuerpo ni convierte cada parte de una tienda en un símbolo espiritual.

Frente a esa fragilidad aparece un edificio de Dios, eterno y no hecho por manos. En esta unidad, la imagen apunta a la vida corporal que él dará: 5:4 habla de que lo mortal sea devorado por la vida. 1 Corintios 15:50–57 desarrolla la misma esperanza mediante la transformación de lo corruptible y mortal. El contraste es entre la condición pasajera actual y la vida que Dios garantiza, no entre un cuerpo despreciable y una existencia que deba carecer para siempre de cuerpo.

«Tenemos» presenta la seguridad del don, mientras «en los cielos» sitúa su procedencia y permanencia en Dios. La frase no describe propiedades materiales que cada persona podría reclamar ni proporciona por sí sola un calendario de todos los acontecimientos después de morir. Su propósito es sostener la confianza: perder la morada presente no anula la obra del Dios que resucitó al Señor.

Texto original e imágenes

σκήνους —skḗnous— significa «tienda», dentro de la expresión que describe la casa actual. οἰκοδομὴν ἐκ θεοῦ —oikodomḕn ek theoû— expresa «un edificio de Dios»: la seguridad procede del Dador. Las imágenes de vivienda y vestido se entrelazan en los versículos siguientes para hablar de una misma esperanza de vida.

Aplicación editorial

Cuida tu vida presente sin exigirle una permanencia que todavía no tiene. Cuando su fragilidad te preocupe, vuelve a la resurrección de Jesucristo. Tu futuro depende de la fidelidad de Dios, quien puede dar la vida que esta morada no puede conservar por sí misma.

2 Corintios 5:2 north

El gemido de quien espera ser revestido

La esperanza no obliga a ocultar el peso de vivir en un cuerpo frágil. Pablo expresa el deseo de recibir la vida plena que Dios ha prometido.

Explicación del versículo

«En esta» retoma la morada terrenal de 5:1. El gemido nace dentro de la condición actual, expuesta al desgaste y a la muerte. Pablo no presenta a los creyentes como personas que han dejado de sentir ese peso por conocer a Cristo. La certeza del futuro puede convivir con una experiencia dolorosa del presente.

El anhelo tiene una dirección definida: revestirse de la morada que viene del cielo. La imagen de la vivienda se une ahora a la del vestido. El punto de contacto es la condición de vida que cubrirá la fragilidad presente. No se pretende describir de manera literal una prenda confeccionada con materiales celestiales, sino expresar el deseo de recibir lo que Dios dará.

El gemido, por tanto, no queda encerrado en una queja sin esperanza. Se orienta hacia una transformación que la persona no puede producir por esfuerzo propio. Romanos 8:18–25 también muestra a quienes poseen el Espíritu esperando la redención de su cuerpo. Haber recibido la gracia no significa que toda esa redención se haya vuelto ya visible.

El versículo siguiente introduce la imagen de no ser hallados desnudos, y 5:4 aclara que Pablo no busca simplemente desvestirse. Lo que anhela es que lo mortal sea vencido por la vida. El centro de su deseo es la plenitud que Cristo resucitado hace posible, no la muerte considerada como un bien independiente de él.

Texto original y anhelo

στενάζομεν —stenázomen— significa «gemimos». ἐπενδύσασθαι —ependýsasthai— expresa revestirse o ponerse una vestidura encima. Dentro del argumento, esta segunda palabra dirige el deseo hacia la vida recibida de Dios, cuyo alcance se explica en 5:4.

Aplicación editorial

Puedes expresar ante tu Padre celestial el cansancio y el anhelo que llevas. No necesitas fingir que la fragilidad ha desaparecido. Confía en Jesucristo y deja que su promesa dé dirección a tu espera, mientras recibes y ofreces el cuidado necesario hoy.

2 Corintios 5:3 north

La esperanza de ser hallados vestidos

La breve condición continúa la imagen anterior. El deseo de Pablo es recibir una vida plena de Dios, no quedar privado de la morada corporal.

Explicación del versículo

Este versículo depende de 5:2: Pablo anhela revestirse de la morada celestial «si es que, una vez vestidos, no seremos hallados desnudos». La frase no introduce una enseñanza sobre ropa material. Sigue la comparación con la cual expresa la condición presente y la vida futura de quienes pertenecen a Cristo.

Vestirse y estar desnudo señalan condiciones contrapuestas. Dentro de esta unidad, ser revestido corresponde a recibir la vida que Dios prepara; la desnudez expresa la falta de esa cobertura corporal. La condición recalca que el objetivo no es una simple pérdida del cuerpo. El desarrollo inmediato de 5:4 ofrece la aclaración decisiva: no se desea desvestirse, sino que lo mortal sea devorado por la vida.

Conviene respetar el alcance de una oración tan breve. Por sí sola no describe con detalle cada estado entre la muerte y la resurrección ni permite fijar todos sus tiempos. En 5:8 Pablo expresará su confianza en habitar con el Señor al estar ausente del cuerpo; aquí el énfasis es la esperanza de ser revestido. Ambas afirmaciones deben escucharse dentro del mismo pasaje, sin hacer desaparecer una de ellas.

1 Corintios 15:42–44 distingue el cuerpo sembrado en corrupción del resucitado en incorrupción. Esa relación ayuda a entender por qué el futuro de Cristo no consiste en despreciar para siempre la existencia corporal. Dios no abandona a su pueblo a la fragilidad actual: su promesa alcanza a la persona y a la vida que él renovará.

Texto original y condición

εἴ γε —eí ge— introduce la condición, «si es que» o «si en verdad». ἐνδυσάμενοι —endysámenoi— significa «una vez vestidos», y γυμνοί —gymnoí—, «desnudos». Esas palabras se interpretan por las imágenes de 5:1–4; no autorizan a convertir la desnudez en una acusación moral que este versículo no desarrolla.

2 Corintios 5:4 north

Que la vida venza nuestra mortalidad

Pablo aclara qué desea mientras gime bajo la carga presente. Su esperanza apunta a la transformación que Dios dará, no a la pérdida del cuerpo como fin último.

Explicación del versículo

El versículo vuelve a nombrar la tienda de campaña y reconoce el agobio de quienes viven en ella. El gemido de 5:2 tiene una causa real: la existencia corporal actual soporta debilidad, sufrimiento y amenaza de muerte. La fe no exige que el servidor presente esa carga como si ya hubiera desaparecido.

La aclaración «no queremos desvestirnos, sino revestirnos» precisa la dirección del anhelo. Pablo no considera suficiente quedar despojado de la vida corporal. Desea la condición plena que viene de Dios. Esto ilumina la breve frase de 5:3: la esperanza cristiana no consiste en celebrar la desnudez, sino en recibir la vida prometida.

La finalidad se expresa con una imagen vigorosa: que lo mortal sea devorado por la vida. La vida vence aquello que está sujeto a morir. No se trata de que la persona adquiera una técnica para dejar de ser vulnerable ahora, sino de la transformación que Dios realizará. 1 Corintios 15:51–57 relaciona el revestimiento de inmortalidad con la victoria que recibimos por medio de nuestro Señor Jesucristo.

Esta esperanza también permite comprender la confianza de 5:8 en estar con el Señor. El bien decisivo es pertenecer a Cristo; el desenlace pleno incluye la victoria sobre la mortalidad. El texto no ordena buscar la muerte para alcanzarlo. Mientras vive, Pablo continúa sirviendo, y en 5:9 expresará su propósito de agradar al Señor en cualquier condición.

Texto original y finalidad

ἐκδύσασθαι —ekdýsasthai— significa «desvestirse»; se contrapone a ἐπενδύσασθαι —ependýsasthai—, «revestirse». τὸ θνητόν —tò thnētón— designa «lo mortal». La finalidad no es destruir todo valor de la existencia corporal, sino que la vida venza su condición de muerte.

Aplicación editorial

Cuando el peso de tu fragilidad se haga evidente, pide al Padre fuerzas y compañía para el presente. Espera la vida que Cristo dará sin abandonar el cuidado de tu cuerpo ni el servicio que hoy puedes ofrecer. El gemido puede convertirse en oración de esperanza.

2 Corintios 5:5 north

El Espíritu recibido como garantía de lo que vendrá

Dios no solo promete la vida futura: ya actúa en su pueblo y le ha dado el Espíritu Santo como garantía de que cumplirá su obra.

Explicación del versículo

«Para esto mismo» recoge la finalidad de 5:4: que lo mortal sea devorado por la vida. Pablo atribuye a Dios tanto la preparación como el don que sostiene la espera. La esperanza no nace de una capacidad humana para superar la muerte; depende de quien ha destinado a los suyos a participar de la vida de Cristo.

El Espíritu es la garantía recibida ahora. La imagen relaciona una entrega presente con el cumplimiento futuro. El creyente todavía gime y su cuerpo sigue siendo mortal, pero no espera como si Dios hubiera permanecido completamente ausente. Su Espíritu habita y actúa en quienes pertenecen al Señor.

2 Corintios 1:21–22 ya unió la firmeza en Cristo, el sello y el Espíritu en el corazón. Aquí esa misma certeza se aplica al futuro de la persona. Dios es fiel al don que ha comenzado; la presencia del Espíritu no hace innecesaria la esperanza, sino que le proporciona un fundamento recibido de él.

La garantía no debe confundirse con una emoción intensa que certifique cualquier expectativa personal. El Espíritu Santo es persona divina: nos conduce conforme a la verdad de Cristo y nos hace vivir como hijos del Padre. Romanos 8:9–17 relaciona su presencia con la pertenencia a Cristo, la vida de los cuerpos mortales y la adopción. El contenido de la promesa orienta cómo se reconoce y se espera su cumplimiento.

Texto original y garantía

ἀρραβῶνα τοῦ πνεύματος —arrabō̂na toû pneúmatos— significa «garantía del Espíritu». La expresión presenta al Espíritu dado como garantía, no como una pequeña fracción de Dios que se reparte. La imagen afirma el compromiso del Dador y la relación entre su acción presente y la vida futura.

Aplicación editorial

Busca la guía del Espíritu Santo en la Escritura, la obediencia a Jesucristo y la confianza filial en el Padre. Puedes agradecer su obra presente mientras reconoces que todavía esperas la plenitud. La seguridad descansa en Dios, no en mantener siempre el mismo estado de ánimo.

2 Corintios 5:6 north

Confianza mientras esperamos estar con el Señor

La garantía de Dios sostiene una confianza que todavía espera su plenitud. Vivimos en el cuerpo presente y aguardamos la comunión con Cristo que aún no vemos.

Explicación del versículo

«Así que» extrae una consecuencia de 5:5. Dios nos ha preparado para la vida y ha dado su Espíritu; por eso Pablo puede hablar de confianza. «Siempre» describe la orientación sostenida de esa certeza, sin borrar los gemidos y el agobio que acaba de reconocer. La confianza no depende de que la condición corporal deje ya de ser frágil.

Las expresiones «habitamos en el cuerpo» y «estamos ausentes del Señor» establecen la tensión del presente. Todavía vivimos en la morada terrenal de 5:1 y no hemos llegado a la plenitud que esperamos con Cristo. El versículo siguiente precisará que caminamos por fe y no por vista.

La ausencia no significa que el Señor haya abandonado al creyente ni que el Espíritu no habite en él. Afirmarlo contradiría 5:5 y la promesa de vida en Romanos 8:9–11. Pablo distingue la comunión presente, sostenida por la fe y el Espíritu, de la cercanía que anhela experimentar con el Señor más allá de esta condición mortal.

Ese horizonte le permite considerar la muerte sin darle el poder de cancelar su pertenencia a Jesucristo. No se aferra al cuerpo actual como si fuera su única posibilidad de vida, ni lo desprecia como si careciera de valor. En 5:8 hablará de habitar con el Señor, y en 5:9 mantendrá el propósito de agradarle. La esperanza futura da dirección a la responsabilidad presente.

Texto original y residencia

ἐνδημοῦντες —endēmoûntes— expresa estar en casa o residir; ἐκδημοῦμεν —ekdēmoûmen—, estar fuera o ausentes. El contraste de residencia sirve para describir nuestra condición respecto del cuerpo y del Señor. No niega su presencia activa mediante el Espíritu.

2 Corintios 5:7 north

Una vida guiada por la confianza en la promesa

Andar por fe es vivir confiando en el Señor a quien todavía no vemos en la plenitud esperada. La frase explica la condición presente de los creyentes.

Explicación del versículo

El «porque» aclara 5:6. Mientras habitamos en el cuerpo y estamos ausentes del Señor, nuestra manera de vivir se sostiene por la fe. El contraste entre fe y vista pertenece a esa espera: Dios ha prometido vida en Cristo y ha dado su Espíritu, aunque la transformación final todavía no se contemple.

La fe tiene aquí un contenido concreto. En 2 Corintios 4:13–18, Pablo explicó que cree en el Dios que resucitó a Jesús y que también resucitará a los suyos. No se trata de confiar en una capacidad de creer suficientemente fuerte para crear el resultado deseado. El fundamento es la fidelidad de Dios y la obra ya realizada en su Hijo.

«Andamos» extiende esa confianza a la conducta. La promesa influye en cómo se afrontan el desgaste, el peligro y el servicio. Lo que todavía no vemos puede orientar decisiones reales porque quien lo promete es digno de confianza. El propósito de agradar a Cristo en 5:9 mostrará una consecuencia práctica de ese camino.

El versículo no convierte toda evidencia visible en enemiga de la fe ni exige aceptar cualquier afirmación sobre lo invisible. Pablo ha reconocido con claridad los hechos de su aflicción. La distinción consiste en no reducir el futuro de Dios a lo que ahora puede observarse. Su promesa de resurrección permite vivir con esperanza y responsabilidad en este mundo.

Texto original y modo de vivir

περιπατοῦμεν —peripatoûmen— significa literalmente «andamos» y aquí describe la manera de vivir. διὰ πίστεως —dià písteōs— indica «por fe»; εἴδους —eídous— se relaciona con lo que se ve. La oposición se entiende por la espera de habitar con el Señor, no como una autorización para descartar el conocimiento responsable.

Aplicación editorial

Deja que lo que Dios ha prometido en Jesucristo forme tus decisiones de hoy. Puedes examinar los hechos y reconocer los límites presentes sin entregarles toda tu esperanza. Camina en obediencia al Señor, confiando en que su fidelidad alcanza más allá de lo que ahora ves.

2 Corintios 5:8 north

El bien de habitar con Jesucristo

La confianza de Pablo alcanza más allá de la muerte. Estar con el Señor es mejor que permanecer en la condición corporal presente.

Explicación del versículo

Pablo retoma la confianza de 5:6 después de explicar el caminar por fe. Ahora expresa una preferencia: estar ausente del cuerpo y habitar con el Señor. El valor de ese futuro no reside simplemente en dejar de afrontar dificultades, sino en la compañía de Jesucristo. La relación con él determina qué puede esperar al morir.

«Ausentes del cuerpo» corresponde a dejar la vida corporal actual; «habitar con el Señor» afirma una esperanza de comunión personal con él. Pablo no describe la muerte del creyente como pérdida de toda pertenencia a Cristo. Su confianza está puesta en el Señor que vive y recibe a los suyos, no en la capacidad de la memoria humana para conservarlos.

Esta preferencia debe leerse junto al deseo de ser revestido en 5:1–4. Habitar con Cristo y esperar la vida corporal plena no son esperanzas que haya que enfrentar. El pasaje afirma ambas, aunque no ofrece aquí una descripción detallada de todas las etapas. La resurrección sigue siendo la victoria de Dios sobre la mortalidad.

Filipenses 1:20–24 expresa una tensión semejante: Pablo desea partir y estar con Cristo, pero reconoce que permanecer sirve al bien de los hermanos. Por eso su preferencia no se convierte en una orden de buscar la muerte ni en desprecio por el cuidado de la vida. Mientras permanece, Cristo puede ser engrandecido en su cuerpo mediante un servicio fructífero.

Texto original y compañía

ἐκδημῆσαι ἐκ τοῦ σώματος —ekdēmêsai ek toû sṓmatos— significa «estar ausentes del cuerpo». La expresión se completa con ἐνδημῆσαι πρὸς τὸν κύριον —endēmêsai pròs tòn kýrion—, «habitar con el Señor». La segunda parte explica el bien que Pablo desea, más allá de la mera separación de la condición actual.

Aplicación editorial

Si te pesa la realidad de la muerte, vuelve tu mirada a Jesucristo resucitado. Puedes confiar en que estar con él es un bien seguro para los suyos y, a la vez, cuidar tu vida y acompañar a otros hoy. La esperanza te permite amar sin reducir todo a la duración de esta existencia.

2 Corintios 5:9 north

Agradar al Señor en toda condición

La esperanza de estar con Cristo produce un propósito para el presente. Pablo quiere que su vida sea grata al Señor al que pertenece.

Explicación del versículo

«Por eso» convierte la confianza de 5:6–8 en una orientación de vida. Pablo no usa el futuro con Cristo para restar valor a su conducta actual. Precisamente porque el Señor es su esperanza, se esfuerza por agradarle. La comunión prometida y la fidelidad presente forman parte de la misma relación.

«Presentes o ausentes» retoma el lenguaje de residir en el cuerpo y estar con el Señor. En cualquiera de esas condiciones, Cristo sigue siendo aquel ante quien la vida encuentra su sentido. La frase no pretende explicar cómo se realizan todas las actividades después de morir; declara que ninguna condición vuelve irrelevante la relación con él.

El esfuerzo no es una manera de comprar la salvación. En 5:5, Dios es quien prepara y da su Espíritu; en 5:14–15, la muerte y resurrección de Cristo darán fundamento a una vida que ya no se centra en sí misma. Agradarle es una respuesta a su gracia, no el precio por el que se consigue que empiece a amar.

Efesios 2:8–10 distingue con claridad el don de la salvación y las buenas obras para las que somos creados en Cristo. Esa relación permite tomar en serio el propósito de Pablo sin convertirlo en autosuficiencia. La fidelidad se expresa en lo que hacemos con la vida recibida. El tribunal de Cristo, mencionado en 5:10, refuerza la responsabilidad de ese servicio.

Texto original y propósito

φιλοτιμούμεθα —philotimoúmetha— expresa un empeño o propósito que se procura con interés. Aquí su contenido es εὐάρεστοι αὐτῷ εἶναι —euárestoi autō̂i eînai—, «serle agradables». La aspiración se dirige al Señor, en lugar de depender del prestigio ante las personas.

Aplicación editorial

Al decidir qué hacer con tu tiempo y tus capacidades, considera qué honra a Jesucristo y sirve al bien de otros. Pide la ayuda del Espíritu Santo para obedecer. Puedes buscar agradar a tu Salvador desde la gratitud, sin hacer de tu desempeño el fundamento de su gracia.

2 Corintios 5:10 north

Nuestra vida expuesta ante el tribunal de Cristo

La esperanza cristiana incluye responsabilidad. Jesucristo juzgará con verdad lo que cada uno haya hecho durante su vida corporal.

Explicación del versículo

El «porque» fundamenta el propósito de agradar al Señor. Pablo se incluye con sus lectores: «todos nosotros» debemos comparecer ante el tribunal de Cristo. Ningún servidor puede apelar a su cargo o a la confianza que inspira para quedar fuera de esa evaluación. El Señor conoce la realidad que puede permanecer oculta a la mirada humana.

Comparecer implica quedar manifiestos ante él. El juicio no depende solamente de la apariencia que se haya logrado mantener. En 1 Corintios 4:1–5, Pablo también remite al Señor que sacará a la luz lo oculto y las intenciones de los corazones. Esa certeza llama a la sinceridad y sitúa el reconocimiento humano en su lugar limitado.

El ámbito señalado es lo hecho «por medio del cuerpo», sea bueno o malo. Después de hablar de la morada futura, Pablo vuelve a dar peso a la existencia presente: las acciones realizadas ahora importan. La debilidad corporal no hace inútil toda obediencia, y la promesa de estar con Cristo no convierte en indiferentes el bien y el mal.

El pasaje no dice que las obras sustituyan a Jesucristo como fundamento de salvación. Romanos 8:1–4 afirma que no hay condenación para quienes están en él, mientras 1 Corintios 3:10–15 distingue el fundamento, que es Cristo, de la calidad de lo construido y de la pérdida que puede sufrir una obra. Leídos juntos, estos textos permiten mantener la seguridad de la gracia y la seriedad de rendir cuentas, sin usar una para anular la otra.

Texto original y comparecencia

φανερωθῆναι —phanerōthênai— expresa «ser manifestados» o quedar expuestos a la vista. βήματος —bḗmatos— designa aquí el tribunal. La frase dirige la atención al juicio de Cristo; no concede a un dirigente humano conocimiento infalible sobre el valor definitivo de cada persona.

Aplicación editorial

Examina delante de Cristo cómo estás usando tu vida corporal: tus palabras, decisiones, relaciones y servicio. Confiesa lo que debas corregir y busca obedecer con su ayuda. Descansa en su gracia sin convertirla en una excusa para ocultar el mal o despreciar sus consecuencias.

2 Corintios 5:11 north

Un servicio consciente de la mirada del Señor

El juicio de Cristo da seriedad al anuncio y a la conducta del mensajero. Pablo procura persuadir con sinceridad, sabiendo que Dios lo conoce.

Explicación del versículo

«Conociendo, pues» enlaza con el tribunal de Cristo de 5:10. El temor del Señor expresa la seriedad de vivir ante aquel a quien se dará cuenta. No es indiferencia ante su juicio ni una estrategia para infundir pánico a otros. Pablo reconoce que su propio servicio queda bajo la autoridad del Señor.

«Persuadimos a las personas» describe un esfuerzo por ser escuchado y comprendido. En esta sección, ese esfuerzo incluye la explicación de la sinceridad de su ministerio y, en 5:20, el ruego de reconciliarse con Dios. La convicción sobre el evangelio da motivo a hablar; no concede permiso para adulterar el mensaje o manipular las conciencias.

«Para Dios es manifiesto lo que somos» distingue la realidad del servidor de la opinión que otros puedan formar. Dios ya lo conoce. Pablo espera que los corintios también reconozcan su sinceridad en sus propias conciencias. No les pide que ignoren toda evidencia para aceptar un título apostólico, sino que comprendan la clase de servicio que les ha mostrado.

2 Corintios 4:1–5 ofrece el marco de esa persuasión: renunciar al engaño, manifestar la verdad y anunciar a Cristo Jesús como Señor. El temor ante su tribunal y la sinceridad ante las personas se acompañan. Quien anuncia la reconciliación debe recordar que él mismo está ante el Dios cuya gracia comunica.

Texto original y transparencia

φόβον τοῦ κυρίου —phóbon toû kyríou— significa «temor del Señor», aquí relacionado con rendirle cuentas. πεφανερώμεθα —pephanerṓmetha— expresa que hemos quedado manifiestos. La palabra enlaza con la comparecencia de 5:10 y subraya que Dios conoce al mensajero más allá de su apariencia pública.

Aplicación editorial

Habla de Jesucristo con convicción y respeto por quienes te escuchan. Procura que tus medios concuerden con la verdad que anuncias. La conciencia de estar ante el Señor puede llevarte a mayor sinceridad, sin convertir el temor en una herramienta de dominio.

2 Corintios 5:12 north

Una razón para reconocer un servicio sincero

Pablo explica sus motivos para que la comunidad pueda discernir. El valor del ministerio debe reconocerse por su realidad ante Dios, no solo por la impresión que produce.

Explicación del versículo

El versículo responde a una posible lectura de lo anterior: ¿está Pablo recomendándose otra vez? Él aclara que no busca iniciar una nueva exhibición de credenciales. La sinceridad de la que habla debe ayudar a los corintios a comprender y valorar el servicio recibido. Ya en 2 Corintios 3:1–6 había señalado que la comunidad, como carta de Cristo, daba testimonio de la obra de Dios.

Darles «motivo para que se enorgullezcan de nosotros» no significa pedir una admiración ciega. Les ofrece fundamento para reconocer un ministerio cuya capacidad viene de Dios. Tal reconocimiento puede servir para responder a las evaluaciones que desprecian la debilidad visible del mensajero sin atender a su fidelidad.

El contraste decisivo es entre apariencias y corazón. Pablo describe a quienes se jactan de lo que impresiona exteriormente y no de la realidad interior. El versículo no enumera todas sus credenciales ni permite reconstruir con certeza cada argumento de esos opositores. Sí establece un criterio: el brillo de la presentación no demuestra por sí solo sinceridad ante Dios.

Esto continúa el argumento de la vasija de barro y el tesoro. La fragilidad del servidor puede coexistir con una obra verdadera de Cristo, y una presencia impresionante puede ocultar motivos equivocados. 1 Corintios 4:1–5 recuerda que el Señor manifestará las intenciones de los corazones. La comunidad necesita discernimiento, sin atribuirse conocimiento absoluto de lo que solo él puede juzgar plenamente.

Texto original y contraste

ἐν προσώπῳ —en prosṓpōi— significa aquí «en la apariencia», en contraste con ἐν καρδίᾳ —en kardíai—, «en el corazón». El contraste evalúa la base de la jactancia; no enseña que el aspecto físico permita conocer automáticamente las motivaciones.

Aplicación editorial

Al valorar a quienes sirven, considera su fidelidad a Jesucristo, la verdad de su enseñanza y la coherencia de su conducta. Agradece el bien recibido sin convertir a una persona en tu Salvador. Tampoco desprecies un servicio sincero porque carezca de la apariencia que otros celebran.

2 Corintios 5:13 north

El servicio orientado a Dios y a la comunidad

Pablo contempla valoraciones opuestas sobre su conducta y señala su finalidad. Su entrega pertenece a Dios y busca el bien de los corintios.

Explicación del versículo

La frase contrapone haber perdido el juicio y estar cuerdo. Viene después de la distinción entre apariencia y corazón de 5:12. Pablo no convierte la impresión que alguien forme de él en la medida definitiva de su ministerio. Dirige la mirada hacia la finalidad de lo que hace.

«Si hemos perdido el juicio, es para Dios» admite la valoración extrema para afirmar a quién se debe. La oración no identifica un episodio concreto ni describe todos los comportamientos que pudieron dar lugar a esa impresión. Por eso no conviene inventar una escena ni suponer que Pablo esté ofreciendo un diagnóstico médico de sí mismo.

«Si estamos cuerdos, es para ustedes» subraya el bien de la comunidad. El servicio comprensible y atento a sus necesidades no busca levantar un prestigio privado. Tanto la entrega a Dios como el cuidado de los destinatarios sitúan al mensajero fuera de un proyecto centrado en su propia admiración.

La explicación inmediata aparece en 5:14–15: el amor de Cristo lo impulsa, porque aquel que murió y resucitó da una nueva orientación a la vida. Esa relación impide usar 5:13 para justificar cualquier conducta dañina bajo una apariencia espiritual. El mismo Pablo ha renunciado al engaño en 2 Corintios 4:1–5. Su argumento pide reconocer la entrega al Señor y el servicio fiel, no suspender todo discernimiento.

Texto original y finalidad

ἐξέστημεν —exéstēmen— expresa aquí estar fuera de sí o haber perdido el juicio; se contrapone a σωφρονοῦμεν —sōphronoûmen—, «estamos cuerdos». Las breves expresiones «para Dios» y «para ustedes» muestran la orientación del servicio bajo esas valoraciones contrapuestas.

2 Corintios 5:14 north

El amor de Cristo que impulsa el servicio

Pablo encuentra el motivo de su entrega en la muerte de Cristo por todos. El amor del Salvador cambia la manera de comprender la propia vida.

Explicación del versículo

El «porque» da razón del servicio orientado a Dios y a la comunidad de 5:13. La fuerza que lo mueve es el amor de Cristo. La explicación que sigue señala especialmente el amor que Cristo mostró al morir por otros. No se trata solo de la intensidad del afecto que Pablo logra sentir por él, sino de una entrega recibida que determina su respuesta.

La conclusión tiene dos partes inseparables: uno murió por todos y, por tanto, todos murieron. La muerte de Jesús no aparece como un hecho privado sin relación con los demás. Él actúa en favor de ellos y los representa; su muerte tiene consecuencias para la manera en que se comprende la vida de aquellos por quienes murió.

«Todos murieron» no es un informe de que todas esas personas ya hubieran fallecido físicamente. Pablo contempla su muerte en relación con la muerte de Cristo. Romanos 6:1–11 desarrolla esa participación para quienes están unidos a él: morir con Cristo implica la ruptura con el dominio del pecado y el comienzo de una vida para Dios. En 5:15, la conclusión práctica será dejar de vivir para sí mismos.

El alcance de «por todos» muestra que el ministerio no puede encerrarse en el prestigio del mensajero o en un grupo que se considera autosuficiente. Tampoco permite eliminar la llamada a recibir la reconciliación, que aparecerá en 5:20 y 6:1. La muerte del Salvador fundamenta el anuncio y reclama una respuesta; no convierte toda indiferencia hacia él en una vida ya reconciliada.

Texto original y motivo

ἡ ἀγάπη τοῦ Χριστοῦ —hē agápē toû Christoû— significa «el amor de Cristo»; la referencia a su muerte favorece entender principalmente el amor que él nos mostró. συνέχει —synéchei— expresa que ese amor impulsa o constriñe. Aquí da dirección al servicio; no autoriza coaccionar a las personas en nombre de una experiencia espiritual.

Aplicación editorial

Considera el amor de Jesucristo manifestado en su entrega por ti. Deja que esa gracia reoriente tus motivos al servir. Puedes procurar el bien de otros como respuesta al Salvador, sin intentar comprar su amor mediante una entrega cada vez más agotadora.

2 Corintios 5:15 north

Vivir para quien murió y resucitó por nosotros

La entrega de Cristo tiene una finalidad en la vida de los suyos. Su muerte y resurrección abren una existencia orientada hacia él.

Explicación del versículo

Pablo continúa la conclusión de 5:14. Cristo murió por todos «para que» quienes viven ya no vivan para sí mismos. La frase no se limita a recordar un acontecimiento pasado: explica el propósito de la vida recibida. El amor del Salvador transforma la dirección del corazón y del servicio.

«Los que viven» son considerados desde esa obra de Cristo. La vida nueva no se presenta como una conquista independiente de cada persona. La muerte del Señor por ellos y su resurrección dan origen a una pertenencia que supera el proyecto de buscar solamente el propio beneficio.

Vivir para Cristo tampoco equivale a negar toda necesidad personal o someterse sin discernimiento a cualquier demanda humana. El destinatario de esa vida es aquel que murió y fue resucitado por ellos. Él determina el sentido del servicio. 1 Corintios 6:19–20 relaciona esa pertenencia con el cuerpo: haber sido comprados tiene consecuencias para la manera de honrar a Dios con él.

Gálatas 2:19–21 expresa la misma relación desde la fe: la vida presente se vive en el Hijo de Dios que amó y se entregó. El servicio brota de esa gracia, no la reemplaza. Pablo puede trabajar por la comunidad porque ya no necesita convertir cada resultado en una confirmación de su propia grandeza. El Señor resucitado es el centro y la finalidad de su vida.

Texto original y propósito

ἵνα —hína— introduce la finalidad: «para que». μηκέτι ἑαυτοῖς ζῶσιν —mēkéti heautoîs zō̂sin— expresa «ya no vivan para sí mismos». La oposición no elimina el valor de la persona; cambia el centro que dirige su existencia hacia Cristo, muerto y resucitado por ella.

Aplicación editorial

Examina qué está dando dirección a tus decisiones. Puedes cuidar tus necesidades y, al mismo tiempo, dejar de hacer de tu conveniencia el criterio supremo. Pide al Espíritu Santo que te ayude a vivir para Jesucristo con gratitud, honestidad y amor hacia quienes tienes cerca.

2 Corintios 5:16 north

Conocer a las personas desde la realidad de Cristo

La muerte y resurrección del Señor cambian los criterios de valoración. Pablo deja de medir a las personas y al Mesías mediante una mirada meramente humana.

Explicación del versículo

«De modo que, desde ahora» presenta una consecuencia de 5:14–15. Si Cristo murió y resucitó, y los suyos viven para él, la antigua manera de evaluar ya no puede gobernar la comunidad. «Según la carne» se refiere aquí a un criterio de conocimiento, no a la simple capacidad de reconocer un cuerpo o un rostro.

El contexto ha contrapuesto apariencias y corazón, poder de Dios y fragilidad del mensajero. Por eso no conocer a nadie según la carne implica dejar de dar a las valoraciones humanas la autoridad definitiva sobre las personas. La posición social, la impresión exterior o el éxito aparente no determinan por sí solos la realidad de alguien ante Dios.

Pablo aplica la afirmación también a Cristo: aun si lo conocieron según la carne, ya no lo conocen así. El reconocimiento del Señor crucificado y resucitado transforma la evaluación anterior. La frase no demuestra por sí sola que Pablo hubiera tratado personalmente con Jesús durante su ministerio terrenal; tampoco proporciona una escena que permita describir tal encuentro.

Este cambio no borra la humanidad ni la historia de Jesús. Juan 1:14–18 afirma que el Verbo se hizo carne y dio a conocer al Padre. Lo que se abandona es una valoración incapaz de reconocer quién es el Mesías y qué ha hecho Dios por medio de él. El versículo siguiente llevará esa transformación a su consecuencia: estar en Cristo significa participar de una nueva creación.

Texto original y criterio

κατὰ σάρκα —katà sárka— significa «según la carne». En esta oración caracteriza la manera de conocer o valorar. No es una negación de que Jesucristo se haya hecho hombre ni una orden de ignorar los hechos de su vida.

Aplicación editorial

Deja que Jesucristo corrija tus criterios al valorar a otros. Escucha su Palabra y considera la fidelidad que puede existir bajo una apariencia poco impresionante. No reduzcas a una persona a su prestigio o a su pasado; procura reconocer lo que la gracia de Dios está haciendo.

2 Corintios 5:17 north

Una nueva creación en Cristo

Pertenecer a Jesucristo introduce una realidad nueva que procede de Dios. La persona deja de ser definida únicamente por su antigua vida.

Explicación del versículo

«Por tanto» enlaza con el cambio de perspectiva de 5:16. La nueva manera de conocer a las personas tiene su fundamento en lo que ocurre al estar en Cristo. La frase no promete una transformación por el simple paso del tiempo ni por adoptar una imagen distinta de sí mismo. La relación con el Señor muerto y resucitado es decisiva.

«Si alguien» abre la afirmación a toda persona que está en él. La nueva creación no es un privilegio reservado al apóstol o a quienes tienen una historia admirable. Efesios 2:4–10 describe cómo Dios da vida con Cristo por gracia y crea para buenas obras. El origen de lo nuevo es su misericordia, recibida por la fe, no una trayectoria con la cual se haya comprado aceptación.

«Lo antiguo pasó» señala una ruptura real con la vida definida al margen de Cristo. En el argumento inmediato, ya no se vive para sí mismo ni se evalúa todo según la carne. Esto no significa que desaparezcan los recuerdos, la responsabilidad por daños causados o toda consecuencia de las decisiones anteriores. La gracia cambia la pertenencia y el rumbo de la persona; no obliga a negar su historia.

«Ha surgido lo nuevo» anuncia una obra presente de Dios que debe reconocerse y vivirse. Tampoco afirma que toda debilidad corporal o lucha moral haya terminado ya: 5:2 habló del gemido y 4:16 de la renovación diaria. 2 Corintios 3:16–18 relaciona esa transformación con el Señor y el Espíritu. La novedad es verdadera y abre un camino de crecimiento cuya plenitud todavía esperamos en Cristo.

Texto original y novedad

ἐν Χριστῷ —en Christō̂i— significa «en Cristo» y expresa la relación que define la afirmación. καινὴ κτίσις —kainḕ ktísis— significa «nueva creación». Este lenguaje atribuye a Dios una obra que supera una mejora de apariencias, como aclarará 5:18.

Aplicación editorial

Si perteneces a Jesucristo, recibe con gratitud la identidad que su gracia te da. Reconoce tu historia con verdad y da pasos concretos de arrepentimiento y obediencia. No necesitas fingir perfección para confiar en que el Espíritu Santo está renovando tu vida.

2 Corintios 5:18 north

Reconciliados por Dios y enviados a servir

La vida nueva procede de la iniciativa de Dios. Por medio de Cristo él restaura la relación y confía a sus servidores el anuncio de esa reconciliación.

Explicación del versículo

«Todo esto proviene de Dios» explica el origen de la nueva creación de 5:17. Pablo no atribuye el cambio a una autosuperación ni a la capacidad persuasiva del mensajero. Dios es quien ha actuado para reconciliarnos consigo. El don antecede al servicio que lo comunica.

La reconciliación responde a una relación quebrantada por el pecado. No consiste solo en sentirse mejor con uno mismo o en conseguir armonía social. Su dirección es «consigo mismo»: el ser humano es recibido en una relación restaurada con Dios por medio de Cristo. Romanos 5:6–11 sitúa esa reconciliación en la muerte del Hijo por quienes eran débiles, pecadores y enemigos.

Es Dios quien toma la iniciativa amorosa; no se describe a un Cristo misericordioso intentando convencer a un Padre que no desea salvar. La acción procede de Dios y se realiza por medio de su Hijo. La centralidad de Jesucristo no compite con el amor del Padre, sino que lo da a conocer mediante la entrega que hizo posible nuestra paz.

El mismo Dios «nos dio el ministerio de la reconciliación». Pablo habla del encargo recibido por él y sus colaboradores para anunciar la obra de Cristo. Haber sido reconciliados no los convierte en autores de la salvación. Sirven comunicando un don que ellos mismos necesitan. La comunidad puede participar de ese testimonio, mientras reconoce que el poder de reconciliar pertenece a Dios y que Jesucristo es el único Salvador.

Texto original y acción de Dios

καταλλάξαντος —katalláxantos— expresa «que reconcilió», con Dios como quien actúa. διακονίαν τῆς καταλλαγῆς —diakonían tēs katallagês— significa «ministerio de la reconciliación». La segunda expresión designa un servicio recibido; no transfiere al mensajero la obra redentora de Cristo.

Aplicación editorial

Agradece al Padre que te haya buscado por medio de Jesucristo. Si anuncias su gracia, hazlo como alguien que también vive de ella. Puedes invitar a otros a reconciliarse con Dios sin colocarte en el lugar del Salvador ni hacerlos depender de tu aprobación personal.

2 Corintios 5:19 north

Dios obra en Cristo y confía un mensaje de gracia

La reconciliación expresa la iniciativa de Dios hacia el mundo. El perdón y el anuncio confiado a los mensajeros tienen su centro en Jesucristo.

Explicación del versículo

Este versículo amplía 5:18: Dios estaba en Cristo reconciliando al mundo consigo mismo. La obra de Jesús no se presenta como una iniciativa ajena al Padre ni como un simple esfuerzo humano para cambiar su disposición. Dios mismo actúa en el Salvador para restaurar la relación que el pecado ha roto.

«En Cristo» identifica dónde se realiza esa obra, sin confundir a Dios el Padre con el Hijo como si fueran una misma persona. El contexto mantiene a Dios como quien reconcilia por medio de Cristo y, en 5:21, describe lo que hizo por nosotros mediante aquel que no conoció pecado. La acción salvadora expresa la unidad del propósito divino.

«Sin tomarles en cuenta sus transgresiones» explica la gracia del perdón. No significa que las transgresiones nunca hayan sido reales ni que Dios llame bueno al mal. Romanos 4:5–8 relaciona el no tener en cuenta el pecado con el perdón y la justicia recibida aparte de las obras. El fundamento se explicará aquí en 5:21, mediante la entrega de Cristo por nosotros.

«Al mundo» muestra la amplitud del horizonte del anuncio. La reconciliación no es una posesión privada de un pueblo o de la reputación del apóstol. Sin embargo, el ruego «Reconcíliense con Dios» de 5:20 y la exhortación de 6:1 impiden convertir esa amplitud en indiferencia ante la respuesta humana. Dios ha confiado la palabra de la reconciliación para que se anuncie y sea recibida, no para hacer innecesaria la fe en el Salvador.

Texto original y encargo

μὴ λογιζόμενος —mḕ logizómenos— expresa «sin tomar en cuenta», aquí respecto de las transgresiones. τὸν λόγον τῆς καταλλαγῆς —tòn lógon tēs katallagês— significa «la palabra de la reconciliación». El mensaje confiado comunica lo que Dios hace en Cristo; el mensajero no lo sustituye por su propia autoridad.

Aplicación editorial

Reconoce con honestidad el pecado y recibe el perdón que Dios ofrece en Jesucristo. Al compartirlo con otros, mantén juntos la gravedad del mal y la riqueza de su gracia. Puedes dar testimonio de una reconciliación que procede de él y abre una relación nueva con el Padre.

2 Corintios 5:20 north

El ruego de los embajadores de Cristo

Dios hace llegar su llamado mediante el anuncio de sus servidores. La invitación es a recibir la reconciliación que él ha preparado en Jesucristo.

Explicación del versículo

«Así que» deriva el papel del mensajero del encargo de 5:19. Pablo y sus colaboradores actúan como embajadores en nombre de Cristo. Un embajador representa a quien lo envía; no se convierte por eso en el origen del mensaje. Su tarea consiste en comunicar fielmente la reconciliación que Dios realiza por medio del Salvador.

«Como si Dios exhortara por medio de nosotros» destaca la seriedad de ese anuncio. La frase presenta a Dios haciendo llegar su llamado mediante el servicio apostólico, no como una voz competidora con Cristo. Tampoco convierte automáticamente toda preferencia personal de un dirigente en palabra divina. El contenido del encargo está delimitado: la obra de Cristo y la invitación a reconciliarse con Dios.

El tono es el de un ruego. Pablo no usa su representación para exigir admiración hacia sí mismo; suplica que se reciba la gracia. 2 Corintios 4:5 ya distinguió a Cristo Jesús como Señor y a los mensajeros como servidores por causa de él. La autoridad del anuncio se expresa sirviendo a ese propósito.

«Reconcíliense con Dios» pide una respuesta real, sin invertir la iniciativa de 5:18. Dios es quien reconcilia por medio de Cristo; el ser humano es llamado a recibir su acción, no a fabricar por sí mismo la paz. Romanos 5:1–2 vincula esa paz con la justificación por la fe y el acceso a la gracia. La exhortación continuará en 6:1–2: no recibir en vano el don ni postergar el llamado presente.

Texto original y respuesta

πρεσβεύομεν —presbeúomen— significa «actuamos como embajadores». καταλλάγητε —katallágēte— es un mandato en forma pasiva: «sean reconciliados». La forma concuerda con el argumento: Dios obra la reconciliación y el llamado requiere que las personas la reciban.

Aplicación editorial

Escucha la invitación de Dios y responde con arrepentimiento y fe en Jesucristo. Si compartes el evangelio, procura comunicarlo con la claridad y la paciencia de quien ruega por el bien ajeno. Tu lugar es servir al mensaje y orientar hacia el Salvador.

2 Corintios 5:21 north

El Inocente entregado por nosotros

La reconciliación se funda en lo que Dios hizo mediante Jesucristo, quien no cometió pecado. En él recibimos una justicia que no podemos producir por nosotros mismos.

Explicación del versículo

La frase explica el fundamento del llamado de 5:20. Dios es el sujeto que viene actuando en 5:18–19; aquel que no conoció pecado es Cristo. Su ausencia de pecado no significa desconocimiento de lo que es el mal, sino que no participó de él como pecador. El Salvador no necesitaba expiar una culpa propia.

«Lo hizo pecado por nosotros» debe mantenerse junto a esa inocencia. No afirma que Jesús se volviera moralmente corrupto o dejara de ser santo. Describe su entrega en favor nuestro, cargando con el pecado ajeno. 1 Pedro 2:21–25 une expresamente su inocencia con haber llevado nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero. Su muerte trata con una culpa que es nuestra, no suya.

Isaías 53:9–12 ofrece una relación iluminadora: el Siervo no comete violencia ni engaño, su vida es puesta como ofrenda por la culpa y él carga con las iniquidades. Ese pasaje permite comprender el lenguaje de entrega y sustitución sin imaginar que el Justo se haya convertido en autor del pecado que lleva. La reconciliación tiene un costo real asumido por el Salvador.

La finalidad es que «en él llegáramos a ser justicia de Dios». La expresión no nos convierte en Dios ni atribuye la aceptación a nuestra capacidad de alcanzar una perfección independiente. Nos sitúa en Cristo, en la relación justa que Dios concede mediante su obra. Romanos 3:21–26 explica que él justifica gratuitamente por su gracia a quienes tienen fe en Jesús, mostrando a la vez su propia justicia.

Esta gracia no vuelve indiferente la conducta. El mismo argumento ha llamado a vivir para aquel que murió y resucitó, y Pedro relaciona la cruz con vivir para la justicia. La vida obediente nace de la reconciliación recibida. Nunca ocupa el lugar de la entrega de Cristo ni completa una supuesta insuficiencia de su obra.

Texto original y contraste

ἁμαρτίαν —hamartían— significa «pecado»: aparece tanto al afirmar que Cristo no lo conoció como al describir lo que Dios hizo por nosotros mediante él. ἐν αὐτῷ —en autō̂i— significa «en él» y sitúa allí la justicia recibida. El contraste une la inocencia de Cristo, su entrega por nosotros y la nueva relación con Dios.

Aplicación editorial

Acércate al Padre por medio de Jesucristo, reconociendo tu pecado y confiando en su obra suficiente. No intentes pagar con sufrimientos o méritos lo que él ha realizado por gracia. Recibe su perdón y deja que el Espíritu Santo te guíe a vivir en la justicia que corresponde a esa nueva relación.

edit_note Notas: edición NTBT con estudio completo — BibliaTodo Bible Society

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