La recomendación y la realidad del servicio
Pablo pregunta si necesita presentarse de nuevo ante una iglesia que conoce personalmente su ministerio y el evangelio recibido por medio de él.
Explicación del versículo
Las preguntas responden al posible efecto de la defensa anterior. Después de hablar de sinceridad y de servicio delante de Dios, Pablo pregunta si está comenzando otra vez a recomendarse a sí mismo. No quiere que los destinatarios entiendan sus palabras como una campaña de prestigio personal independiente de Jesucristo.
Las cartas de recomendación permitían presentar a alguien ante una comunidad. Hechos 18:24–28 relata que los hermanos escribieron a los discípulos de Acaya para que recibieran a Apolos. Por tanto, la pregunta de Pablo no condena toda recomendación ni enseña que comprobar quién llega sea contrario a la fe.
La dificultad es tratarlos como si no existiera una relación previa. ¿Necesita una carta dirigida a ellos o procedente de ellos, como algunos otros? El texto no identifica por nombre a esas personas ni permite inventar el contenido de sus documentos. Pablo apela a algo que los corintios ya conocen: el servicio mediante el cual recibieron el anuncio de Cristo.
La respuesta llegará con una imagen: ellos mismos son su carta, y son una carta de Cristo escrita por el Espíritu del Dios vivo. La evidencia decisiva no queda en un documento que aumente la reputación de un hombre. Está en la obra que Dios ha realizado en la comunidad mediante el evangelio. Eso no convierte al servidor en dueño del resultado; lo sitúa como instrumento de la gracia.
Texto original y preguntas
συνιστάνειν —synistánein— significa recomendar o presentar favorablemente. συστατικαὶ ἐπιστολαί —systatikaì epistolaí— son cartas de recomendación. Las preguntas distinguen la utilidad de una presentación del hecho de exigirla como si los destinatarios no conocieran ya el ministerio que los alcanzó.