Jesús toma la iniciativa ante otra multitud sin alimento
El Señor vuelve a encontrarse con una gran cantidad de personas y hace participar a los discípulos de su preocupación. La necesidad de alimento dará lugar a una nueva manifestación de su compasión.
Explicación del versículo
«En aquellos días» sitúa el acontecimiento dentro del desarrollo del ministerio que Marcos viene narrando, sin fijar una fecha exacta. El relato continúa después de los encuentros de la región de Tiro y Decápolis. Este versículo no identifica el origen de cada integrante de la multitud, por lo que no permite clasificarla entera mediante una sola procedencia.
«Volvió a reunirse una gran multitud» conserva el adverbio griego πάλιν (palin), de nuevo. La situación recuerda la comida de los cinco mil, pero el propio evangelio distinguirá los dos acontecimientos mediante sus cantidades y el recuerdo posterior de Jesús. La repetición permite reconocer una misericordia que no se agota en una única ocasión.
La necesidad se expresa con sencillez: «no tenían qué comer». Marcos no comienza por describir una queja o una exigencia de la gente. Presenta la falta de alimento como una realidad que el Señor advierte. La permanencia junto a él y el hambre corporal pertenecen al mismo encuentro humano.
Jesús llama a los discípulos y empieza a hablarles. En la comida anterior, ellos se habían acercado para proponer despedir a la gente al hacerse tarde. Aquí el Maestro abre la conversación y les comunica su compasión. Su formación incluye aprender qué ve el Señor y cómo quiere atenderlo.
Una nueva obra que deberá ser recordada
Mateo 15:32–39 conserva este encuentro con la multitud. En Marcos 8:19–20, Jesús recordará separadamente los cinco panes para los cinco mil y los siete para los cuatro mil. La narración invita a conocer al mismo Salvador mediante obras distintas y concretas.
Aplicación editorial
Tú puedes aprender a prestar atención a una necesidad antes de esperar que alguien tenga que exigir ayuda. Escucha a Cristo y permite que su compasión forme tu manera de mirar. La gracia recibida no termina en una experiencia pasada: te llama a seguir dependiendo del Salvador y a servir con disponibilidad. Procura que el anuncio de su palabra vaya acompañado por un cuidado verdadero de las personas.
Mateo 15:32–39.