Lucas 16 (NTBT) en línea gratis con notas de estudio

Nueva Traducción BibliaTodo (NTBT)

Lucas 16

Parábola del mayordomo infiel

1 También decía a los discípulos: «Había un hombre rico que tenía un administrador. Este fue acusado ante él de malgastar sus bienes.   N1

2 Lo llamó y le dijo: “¿Qué es esto que oigo acerca de ti? Rinde cuentas de tu administración, porque ya no puedes seguir administrando”.   N2

3 El administrador pensó: “¿Qué haré, puesto que mi amo me quita la administración? No tengo fuerzas para cavar y me da vergüenza mendigar.   N3

4 Ya sé lo que haré para que, cuando me aparten de la administración, me reciban en sus casas”.   N4

5 Llamó uno por uno a los deudores de su amo y preguntó al primero: “¿Cuánto le debes a mi amo?”.   N5

6 Él respondió: “Cien medidas de aceite”. Le dijo: “Toma tu cuenta, siéntate enseguida y escribe cincuenta”.   N6

7 Luego preguntó a otro: “Y tú, ¿cuánto debes?”. Él respondió: “Cien medidas de trigo”. Le dijo: “Toma tu cuenta y escribe ochenta”.   N7

8 El amo elogió al administrador injusto porque había actuado con astucia. Porque los hijos de esta era son más astutos en el trato con los de su propia generación que los hijos de la luz.   N8

Usar los bienes con fidelidad a Dios

9 Yo les digo: háganse amigos por medio de las riquezas injustas, para que, cuando estas falten, los reciban en las moradas eternas.   N9

10 El que es fiel en lo muy poco también es fiel en lo mucho, y el que es injusto en lo muy poco también es injusto en lo mucho.   N10

11 Si no han sido fieles en las riquezas injustas, ¿quién les confiará lo verdadero?   N11

12 Y si no han sido fieles en lo ajeno, ¿quién les dará lo que es de ustedes?   N12

13 Ningún criado puede servir a dos amos: porque odiará a uno y amará al otro, o se apegará a uno y despreciará al otro. No pueden servir a Dios y a las riquezas».   N13

El amor al dinero y la justicia aparente

14 Los fariseos, que amaban el dinero, escuchaban todas estas cosas y se burlaban de él.   N14

15 Él les dijo: «Ustedes son los que se justifican delante de la gente, pero Dios conoce su corazón. Porque lo que la gente tiene por elevado es abominación delante de Dios.   N15

La ley y el reino de Dios

16 La ley y los profetas llegaron hasta Juan. Desde entonces se anuncian las buenas noticias del reino de Dios, y todos se esfuerzan por entrar en él.   N16

17 Pero es más fácil que pasen el cielo y la tierra que caiga un solo trazo de la ley.   N17

Jesús enseña sobre el divorcio

18 Todo el que se divorcia de su esposa y se casa con otra comete adulterio, y el que se casa con una mujer divorciada de su esposo comete adulterio.   N18

El rico y Lázaro

19 Había un hombre rico que se vestía de púrpura y lino fino y cada día celebraba espléndidamente.   N19

20 Un pobre llamado Lázaro estaba echado junto a su puerta, cubierto de llagas,   N20

21 y deseaba saciarse con lo que caía de la mesa del rico. Hasta los perros venían y le lamían las llagas.   N21

22 El pobre murió y fue llevado por los ángeles al regazo de Abraham. Murió también el rico y fue sepultado.   N22

23 En el Hades, en medio de tormentos, levantó la mirada y vio a Abraham a lo lejos y a Lázaro en su regazo.   N23

24 Entonces gritó: “Padre Abraham, ten compasión de mí y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua y refresque mi lengua, porque sufro en esta llama”.   N24

25 Pero Abraham dijo: “Hijo, recuerda que recibiste tus bienes durante tu vida, y Lázaro, en cambio, males. Ahora él es consolado aquí y tú sufres.   N25

26 Además de todo esto, hay un gran abismo establecido entre nosotros y ustedes, de modo que los que quieran pasar de aquí hacia ustedes no puedan, ni puedan cruzar de allá hacia nosotros”.   N26

27 Él dijo: “Entonces te ruego, padre, que lo envíes a la casa de mi padre,   N27

28 porque tengo cinco hermanos, para que les advierta y no vengan también ellos a este lugar de tormento”.   N28

29 Abraham dijo: “Tienen a Moisés y a los profetas; que los escuchen”.   N29

30 Él respondió: “No, padre Abraham; pero si alguno de entre los muertos va a ellos, se arrepentirán”.   N30

31 Abraham le dijo: “Si no escuchan a Moisés y a los profetas, tampoco se dejarán convencer aunque alguien resucite de entre los muertos”».   N31

menu_book Notas de estudio de Lucas 16

Edición NTBT con estudio completo — pasaje por pasaje. Esta es una sección aparte del texto bíblico.

Lucas 16:1 north

Un administrador debe responder por bienes que no son suyos

Jesús se dirige ahora a los discípulos con una historia sobre administración y previsión. La responsabilidad por lo recibido prepara la enseñanza acerca del uso de las riquezas.

Explicación del versículo

El hombre rico tiene un administrador. Οἰκονόμον (oikonomon) designa a quien gestiona lo que pertenece a otro. La posición concede capacidad de actuar, pero no convierte al servidor en propietario independiente.

La acusación es que malgasta los bienes de su amo. El relato no detalla cada operación anterior ni presenta el expediente de una investigación. La escena siguiente mostrará que el dueño toma el informe con seriedad y exige rendición de cuentas.

La historia continúa la cuestión de los bienes

El hijo menor había dispersado lo recibido. Aquí el problema alcanza a quien administra una propiedad ajena. En ambos casos, disponer de recursos no elimina la necesidad de responder por su uso.

La comparación con el servidor fiel de Lucas 12:42–48 ayuda a reconocer la diferencia entre un encargo y un derecho a utilizarlo para beneficio propio. La autoridad recibida está sometida a una finalidad.

La conducta del personaje no será un modelo completo

Jesús llamará la atención hacia su previsión ante una crisis y después enseñará fidelidad. El rasgo elogiado será su previsión; el relato no convierte por ello cada acción del administrador en una orden para el discípulo.

El Salvador forma una vida que reconoce a Dios como Señor. Las posesiones y las responsabilidades no quedan fuera de la relación con él, aunque en el presente parezcan bajo control humano.

Aplicación editorial

Identifica qué recursos o responsabilidades tienes confiados y examina cómo los estás usando. No confundas capacidad de disponer con derecho a apropiarte. Recibe la palabra de Cristo para administrar con verdad lo que puede afectar el bien de otras personas.

Lucas 16:2 north

La administración tiene un límite y debe rendir cuenta

El amo llama al servidor y exige una respuesta sobre lo ocurrido. La posición que tenía no le garantiza conservar indefinidamente el control.

Explicación del versículo

«¿Qué es esto que oigo acerca de ti?» hace presente la acusación. La conversación no termina en un rumor que el administrador puede ignorar. El propietario requiere que se entregue una cuenta de la gestión.

Ἀπόδος τὸν λόγον (apodos ton logon) expresa dar cuenta o presentar razón. La responsabilidad no se limita a haber ocupado un cargo; debe poder responderse por lo hecho con él.

El anuncio de destitución crea la urgencia

El amo declara que ya no puede seguir administrando. Las acciones siguientes parten de esa crisis. El texto no ofrece un calendario exacto del trámite, pero presenta un tiempo en el que el servidor todavía puede intervenir sobre las cuentas antes de perder su posición.

La posibilidad de actuar no equivale a un derecho permanente. El administrador tendrá que considerar una vida en la que ya no disponga de los recursos ajenos como hasta entonces.

La advertencia alcanza la ilusión de control

Jesús ha enseñado que el rico no puede conservar su vida mediante graneros y que el servidor debe estar preparado para responder ante su señor. Esta historia vuelve a mostrar que el presente no es una posesión ilimitada.

La respuesta del discípulo debe ser una fidelidad consciente, no el intento de aprovechar cualquier demora para ocultar lo ocurrido. La gracia de Cristo llama a vivir en verdad ante Dios.

Aplicación editorial

Procura que tu administración pueda ser explicada con honestidad. Si has actuado mal, reconoce la responsabilidad y busca una reparación que no añada otro engaño. El Señor te llama a una libertad fundada en su gracia, no en conservar una apariencia de control.

Lucas 16:3 north

La pérdida del cargo revela sus límites y sus temores

El administrador comienza a deliberar consigo mismo. Su preocupación se concentra en cómo vivirá cuando ya no tenga el encargo del amo.

Explicación del versículo

«¿Qué haré?» introduce una respuesta a la crisis. Reconoce que su señor le quita la administración. No está razonando como si la destitución fuera algo que necesariamente pueda impedir.

Dice no tener fuerzas para cavar y sentir vergüenza de mendigar. Son las alternativas y la valoración que expresa el personaje. El relato no especifica su edad, una discapacidad o todas las posibilidades de trabajo que podrían existir.

El temor se convierte en cálculo

La necesidad futura lo obliga a considerar consecuencias. La capacidad de administrar no le ha dado independencia absoluta. Puede perder la posición que sostenía su forma de vivir.

La vergüenza ante mendigar pertenece a su disposición. Jesús no establece por ella que una persona pobre deba ser despreciada. En este mismo capítulo, el sufrimiento de Lázaro será puesto ante el juicio del rico que vive sin atenderlo.

El discípulo debe reconocer qué parte de la escena enseña

La historia mostrará una acción resuelta para preparar el futuro. El Salvador no exige imitar el engaño ni convertir la necesidad en justificación de cualquier medio.

La fidelidad enseñada después dará la orientación positiva. Ante la fragilidad de recursos y posiciones, el creyente debe recibir la autoridad de Dios y usar lo confiado de una manera coherente con su palabra.

Aplicación editorial

Si una pérdida amenaza tu seguridad, reconoce tus límites sin dejar que el miedo gobierne todos tus medios. Busca ayuda y una respuesta honesta bajo la dirección de Cristo. Prever el futuro es responsable cuando no se convierte en una excusa para dañar o engañar.

Lucas 16:4 north

El administrador busca acogida para cuando pierda su posición

El personaje encuentra un plan y declara su finalidad. Quiere establecer relaciones que puedan sostenerlo después de su destitución.

Explicación del versículo

«Ya sé lo que haré» marca el paso de la deliberación a una estrategia. La crisis no lo deja inmóvil. Los versículos siguientes explicarán qué hace con las cuentas de los deudores.

Su propósito es que lo reciban en sus casas cuando lo aparten de la administración. El lugar buscado no es conservar el mismo cargo, sino obtener una acogida futura mediante lo que todavía puede hacer ahora.

Los bienes y las relaciones aparecen vinculados

El administrador entiende que una ventaja concedida puede producir una disposición favorable. La historia expone su previsión sin declarar por eso justos todos los medios elegidos.

La posterior enseñanza de Jesús utilizará el contraste entre las casas de esta vida y las moradas eternas. La comparación pide atender a lo que permanece, en lugar de tratar las riquezas como una seguridad que no terminará.

La lección no es fabricar amistad mediante fraude

El Salvador explicará que la fidelidad debe estar presente incluso en lo pequeño y en lo ajeno. Esa afirmación impide convertir la conducta del personaje en autorización para disponer injustamente de recursos de otro.

El discípulo recibe una llamada a la previsión con una finalidad distinta: usar los bienes bajo el señorío de Dios y en favor de las personas, sin hacer del dinero un amo.

Aplicación editorial

Considera cómo tus decisiones materiales afectan a otras personas y qué clase de relación están creando. Busca una generosidad verdadera, libre de manipulación. La gracia de Cristo puede orientar tu previsión hacia un bien más duradero que conservar una ventaja inmediata.

Lucas 16:5 north

Los deudores entran en la estrategia de asegurar acogida

El administrador utiliza el acceso que todavía tiene a las cuentas del amo. Su plan se dirige a personas que pueden beneficiarse de una reducción de lo debido.

Explicación del versículo

Llama a los deudores uno por uno. El relato no los reúne para una explicación general del estado de la propiedad. Cada encuentro permitirá modificar una cantidad concreta.

«¿Cuánto le debes a mi amo?» mantiene clara la titularidad de la deuda. El administrador gestiona lo que pertenece a otro. Su capacidad de intervenir no significa que se haya convertido en dueño independiente del crédito.

El propósito ya declarado debe seguir presente

Quiere que esas personas lo reciban en sus casas cuando pierda el cargo. Las rebajas no aparecen como un gesto descrito únicamente por compasión hacia los deudores. Forman parte de una estrategia para su propia situación futura.

La historia distingue así previsión y fidelidad. El personaje piensa en consecuencias y actúa con decisión, pero Jesús lo llamará injusto. El discípulo debe aprender a considerar el futuro sin adoptar automáticamente todos sus medios.

El uso de recursos siempre alcanza a personas

Las cuentas no son cifras separadas de relaciones. Lo que se haga con ellas puede favorecer, obligar o manipular. La enseñanza posterior pedirá usar las riquezas desde el señorío de Dios y con fidelidad en lo ajeno.

El Salvador no forma una previsión encerrada solo en conservar ventajas. Su palabra conduce a una generosidad verdadera y a una administración que pueda rendir cuentas.

Aplicación editorial

Examina si una ayuda que ofreces busca realmente el bien del otro o si pretende asegurar su deuda contigo. Procura una generosidad libre de manipulación y actúa con honestidad sobre lo que administras. La gracia de Cristo debe orientar tanto la finalidad como los medios.

Lucas 16:6 north

La primera cuenta es reducida a la mitad

El deudor de aceite recibe la orden de cambiar lo escrito. La reducción le proporciona un beneficio que el administrador espera convertir en acogida futura.

Explicación del versículo

La deuda es de cien medidas de aceite. El original utiliza βάτους (batous), batos, una medida de capacidad. La escena trata una cantidad de producto; no da el precio de venta ni un valor equivalente en dinero actual.

La orden es tomar la cuenta y escribir cincuenta. El cambio reduce a la mitad la cifra. «Siéntate enseguida» comunica la prontitud con la que el administrador quiere llevar adelante su plan.

La modificación debe quedar por escrito

No se ofrece solamente una promesa vaga. La instrucción pide cambiar el documento de deuda. El deudor participa tomando su cuenta y recibiendo la indicación de escribir otra cantidad.

El texto no explica que la rebaja corresponda exclusivamente a un interés o a una comisión propia del administrador. Esas partidas no son detalladas. La razón explícita del elogio posterior será que actuó con previsión ante su destitución.

La comparación no establece una norma para alterar cuentas ajenas

Jesús conservará la designación de administrador injusto y después enseñará fidelidad en lo que pertenece a otro. La historia no puede utilizarse para justificar cualquier modificación de una obligación sin la autoridad que corresponda.

La llamada positiva será reconocer que los recursos temporales deben orientarse a un bien que no termine con ellos. La prudencia del discípulo necesita permanecer unida a la verdad del Salvador.

Aplicación editorial

Procura que los beneficios que concedes estén acompañados de autoridad y transparencia. No conviertas una posible ventaja futura en razón para falsear lo recibido en confianza. Pide a Cristo una previsión que cuide a las personas y pueda ser explicada con honestidad.

Lucas 16:7 north

Otra cuenta muestra que el plan se adapta a cada deuda

El administrador repite el encuentro con un segundo deudor. La estrategia mantiene su finalidad, aunque cambia la cantidad reducida.

Explicación del versículo

La nueva deuda es de cien medidas de trigo. El griego usa κόρους (korous), coros, una unidad de capacidad distinta del nombre utilizado para el aceite. El relato no proporciona precios de mercado para igualar el valor de ambos productos.

La orden es escribir ochenta. La reducción es de veinte sobre cien, no la mitad como antes. La diferencia impide transformar el relato en una regla de un porcentaje único que deba aplicarse a cualquier situación.

La finalidad sigue siendo una acogida posterior

El segundo beneficio amplía el número de personas a quienes el administrador ha favorecido. Su proyecto responde a la crisis anunciada: dejará de tener la posición de la que dependía.

La narración no dice cuántos deudores más fueron llamados ni informa el resultado final de su vida después de la destitución. La atención se dirigirá ahora al juicio sobre su manera resuelta de actuar.

La previsión debe distinguirse de la justicia de los medios

El Salvador enseñará que no se puede servir a Dios y a las riquezas. Por eso la enseñanza no se agota en conseguir relaciones útiles mediante recursos. El dinero debe permanecer bajo una autoridad más alta y ser usado con fidelidad.

La astucia del personaje hará visible una seriedad que los discípulos también necesitan, pero orientada hacia lo verdadero y lo eterno. La gracia de Cristo no forma negligencia ni engaño, sino una vida que sabe para quién administra.

Aplicación editorial

Considera el efecto de tus decisiones económicas sin reducir a las personas a ventajas futuras. Actúa con diligencia y rectitud en lo que te han confiado. Busca que la previsión sirva al bien bajo la palabra de Cristo, en lugar de utilizarla para defender cualquier medio.

Lucas 16:8 north

Se elogia la previsión de un hombre al que el relato sigue llamando injusto

La conclusión de la historia exige distinguir el rasgo reconocido de la condición moral del personaje. Jesús no convierte la habilidad en una justificación de cualquier medio.

Explicación del versículo

El amo elogia al administrador porque ha actuado con astucia. El texto mantiene la expresión administrador injusto. No declara que una estrategia exitosa haya transformado toda su conducta en fidelidad.

Φρονίμως (phronimos) expresa actuar con previsión o prudencia. El personaje ha tomado en serio la crisis y ha dispuesto lo que podía para su futuro. Ese es el motivo que la narración da para el reconocimiento.

La comparación con los hijos de la luz

Los hijos de esta era saben actuar de manera resuelta en el trato con quienes comparten sus intereses. La expresión no habla de una raza ni establece que todo no creyente posea mayor inteligencia que cualquier discípulo.

El contraste alcanza la seriedad con la que se persigue una finalidad. Quienes conocen la luz de Dios necesitan considerar su futuro con una atención que no sea inferior a la que otros dedican a una seguridad pasajera.

La previsión necesita una orientación distinta

El administrador busca ser recibido en casas cuando pierda el cargo. Jesús llevará a sus discípulos hacia las moradas eternas y enseguida exigirá fidelidad en lo pequeño y en lo ajeno. Esas palabras impiden usar el elogio como permiso para engañar.

El servidor fiel y prudente de Lucas 12:42–48 administra para cuidar la casa de su señor. La prudencia que Cristo forma permanece unida a ese propósito, en lugar de quedar limitada al interés propio.

Aplicación editorial

Considera con seriedad hacia dónde conduce tu vida y no dejes la respuesta a Dios siempre para después. Actúa con diligencia, pero examina también tus medios. La previsión del discípulo debe reflejar la verdad y la misericordia del Salvador.

Lucas 16:9 north

Los recursos pasajeros deben servir a un bien que permanezca

Jesús dirige la aplicación hacia los discípulos. El dinero no puede conservarles la vida, pero puede ser utilizado ahora para servir a personas y expresar una esperanza eterna.

Explicación del versículo

«Yo les digo» distingue la enseñanza del Señor de la mera estrategia del personaje. La historia hablaba de ser recibido en casas después de una destitución; Jesús habla de una acogida que trasciende las riquezas cuando estas falten.

Μαμωνᾶ (mamona) se refiere a riqueza o bienes. La expresión «riquezas injustas» conserva su relación con un mundo en el que los recursos pueden estar ligados a engaño, poder y opresión. El contraste posterior con lo verdadero muestra su condición limitada y peligrosa como fundamento de confianza.

La frase no ordena obtener dinero mediante injusticia

Los versículos siguientes exigirán fidelidad. Efesios 4:28 también manda abandonar el robo, trabajar de manera honrada y compartir con el necesitado. Una donación no convierte en justa una adquisición que debe ser reconocida y reparada.

En Lucas 19:8–9, la respuesta de Zaqueo une generosidad y restitución. La gracia del Salvador no es un recurso para conservar la injusticia bajo una apariencia piadosa.

Hacerse amigos y recibir una acogida

La enseñanza llama a usar los bienes de una manera que beneficie a personas, en lugar de tratarlos como una seguridad encerrada en sí misma. La generosidad puede crear relaciones de gratitud y comunión que el dinero acumulado no proporciona.

El texto no identifica exhaustivamente a quienes recibirán en las moradas eternas. Tampoco entrega a los favorecidos un poder independiente para vender salvación. La acogida definitiva pertenece al Dios que salva por medio de Jesucristo.

Cuando las riquezas falten

La frase recuerda que los recursos tienen un término. Pueden agotarse, y no pueden acompañar a su dueño como un poder que domine la muerte. La historia del rico y Lázaro mostrará después la seriedad de ese límite.

Las moradas eternas contrastan con esa fragilidad. El discípulo no compra un lugar mediante un importe de ayuda. Recibe la gracia de Cristo y usa lo pasajero desde una esperanza que no depende de conservarlo todo.

Aplicación editorial

Examina cómo tus bienes pueden servir a una necesidad real y a una relación sincera. Comparte con honestidad, sin comprar obediencia ni intentar pagar tu aceptación ante Dios. Confía en el Salvador y deja que esa esperanza determine lo que guardas, das y reparas.

Lucas 16:10 north

La fidelidad se manifiesta también en lo pequeño

Jesús hace explícito el criterio que debe gobernar la administración. La astucia nunca vuelve irrelevante la justicia de lo que se hace.

Explicación del versículo

El contraste une fidelidad e injusticia con cantidades pequeñas y grandes. La cualidad de una acción no cambia de naturaleza solo porque el recurso parezca poco importante.

La repetición «también» muestra continuidad de carácter. Quien trata lo pequeño como permiso para engañar no demuestra con ello una disposición diferente para administrar lo mucho.

Lo pequeño no debe ser una zona sin responsabilidad

El administrador había intervenido en cuentas concretas. Los discípulos deben oír que un resultado útil no borra la necesidad de fidelidad. Lo recibido en confianza debe ser tratado conforme a su propósito.

La enseñanza no afirma que una persona que cometió un error quede incapaz de toda restauración. Jesús llama al arrepentimiento y a recibir gracia. Confronta el principio de aceptar injusticia porque parece pequeña o porque se espera obtener después una ventaja mayor.

La responsabilidad no es una fórmula de enriquecimiento

La frase no promete que una contribución pequeña producirá necesariamente una fortuna. El contexto se dirige a lo verdadero, lo eterno y el servicio a Dios. La cantidad no es la medida completa del bien que se recibe.

En Lucas 12:48, lo confiado está relacionado con la respuesta que se pide. La gracia del Salvador forma una vida responsable, no una competencia por alcanzar mayor poder material.

Aplicación editorial

Atiende una responsabilidad pequeña con la misma honestidad que querrías mostrar en una grande. Cumple una promesa, aclara una cuenta o corrige una ventaja injusta. La fidelidad a Cristo puede hacerse visible en decisiones que otros quizá no noten.

Lucas 16:11 north

La fidelidad con lo pasajero revela una disposición ante lo verdadero

Jesús aplica el principio anterior al uso de las riquezas. Los recursos limitados no deben ser tratados como un ámbito separado de la relación con Dios.

Explicación del versículo

«Si no han sido fieles» plantea una incoherencia que necesita ser examinada. La cuestión no es cuánto dinero se ha tenido, sino cómo se ha respondido a una responsabilidad real.

Las riquezas injustas vuelven a aparecer como el bien temporal y peligroso al que se puede dar una confianza indebida. Jesús exige fidelidad precisamente allí. La denominación no convierte su uso en una zona donde cualquier conducta quede permitida.

«¿Quién les confiará lo verdadero?»

Τὸ ἀληθινόν (to alethinon) significa lo verdadero o genuino. El contraste dirige hacia un bien que no comparte la fragilidad de las riquezas. La promesa del reino y de las moradas eternas da a la pregunta su horizonte.

La frase no ofrece una lista de bienes materiales que una persona más fiel recibirá después. Tampoco establece que una pérdida económica pruebe que Dios ha rechazado al que la sufre.

La confianza recibida reclama coherencia

El administrador de la parábola había pensado con diligencia en su futuro. Los discípulos deben hacerlo desde la fidelidad al Señor. No pueden pedir un encargo verdadero mientras defienden como principio la injusticia en lo que ya manejan.

La gracia del Salvador da a la vida una dirección nueva. La obediencia hace visible la fe que la recibe, sin convertirse en un precio que obligue a Dios a conceder salvación.

Aplicación editorial

Examina la manera en que administras un recurso concreto y no solo lo que esperas recibir en el futuro. Si necesitas corregir una injusticia, hazlo con verdad. Busca en Cristo la gracia para ser fiel donde ya tienes responsabilidad.

Lucas 16:12 north

Lo confiado por otro no debe tratarse como una posesión sin dueño

La segunda pregunta profundiza el contraste. La administración presente debe reconocer que hay una autoridad ante la que responde.

Explicación del versículo

«Lo ajeno» recuerda la situación del personaje: dispone de bienes que pertenecen a su amo. La posición no le ha concedido derecho a actuar como si no hubiera un propietario y una finalidad que respetar.

El contraste con «lo que es de ustedes» conduce hacia el bien que puede ser dado. El verbo de la pregunta es δώσει (dosei), dará. La relación sigue fundada en recibir, no en convertir la fidelidad en una independencia absoluta.

La vida del discípulo es una administración ante Dios

Los recursos, las oportunidades y las responsabilidades tienen un carácter recibido. La obediencia comienza reconociendo que no todo lo que se puede manejar queda por ello sometido a la propia conveniencia.

La afirmación también protege a las personas afectadas por una gestión. Ser administrador no significa ser dueño de sus vidas ni poder usar sus bienes como un medio para asegurar la propia posición.

El don definitivo no se reduce a más riqueza temporal

En el contraste con lo verdadero y con las moradas eternas, la pregunta apunta al bien que Dios concede y que no termina con los recursos de esta vida. El texto no lo describe como una cantidad individual de propiedades que cada uno pueda reclamar.

El Padre da el reino por su buen propósito en Lucas 12:32–34. La fidelidad es respuesta a esa gracia. No transforma al ser humano en acreedor que pueda comprar su aceptación mediante una gestión impecable.

Aplicación editorial

Trata lo que otro te confía con la misma seriedad con la que deseas que se cuide lo tuyo. Reconoce límites, explica tus decisiones y corrige lo que haga falta. Vive esa responsabilidad ante Cristo, cuya gracia forma verdad y cuidado.

Lucas 16:13 north

Solo Dios puede ocupar el lugar de Señor

La enseñanza sobre las riquezas culmina en una cuestión de lealtad. No pueden gobernar la vida al mismo tiempo dos autoridades que reclaman el lugar definitivo.

Explicación del versículo

La imagen es la de un criado al servicio de dos amos. Jesús no está formulando una regla sobre cuántas tareas laborales puede tener una persona. Describe una subordinación que reclama obediencia y prioridad.

Amar a uno y odiar al otro, apegarse a uno y despreciar al otro, expresa la incompatibilidad de esa lealtad dividida. Cuando sus exigencias entren en conflicto, la persona tendrá que mostrar quién gobierna realmente.

El dinero puede pasar de medio a amo

La conclusión nombra las dos posibilidades: Dios y las riquezas. El problema no es solamente poseer un recurso, sino permitir que su conservación o aumento determine lo que se considera justo, verdadero y necesario.

Si una ventaja económica exige mentir, explotar o negar la palabra de Cristo, la pretensión de servir a ambos queda expuesta. La fidelidad al Señor no puede conservar una excepción permanente para lo que el dinero pide.

La generosidad necesita una raíz de adoración

La enseñanza relacionada de Mateo 6:24 presenta el mismo contraste. Usar bienes para ayudar no basta si se los sigue tratando como la seguridad última. La gracia transforma tanto el uso exterior como la confianza interior.

El Salvador ha mostrado un reino recibido del Padre. Su muerte y resurrección dan una esperanza que las posesiones no pueden conceder. Desde esa seguridad, los recursos pueden servir al amor sin ocupar el lugar de Dios.

Aplicación editorial

Observa una decisión en la que una ventaja material esté compitiendo con la palabra de Cristo. Reconoce con sinceridad qué está gobernando y elige obedecer al Señor. Confía en su cuidado y utiliza los bienes como medios, sin entregarles tu conciencia ni tu esperanza.

Lucas 16:14 north

La burla descubre una lealtad que Jesús ha cuestionado

Los fariseos presentes oyen la enseñanza sobre el dinero y reaccionan con desprecio. Lucas relaciona esa respuesta con el amor a las riquezas.

Explicación del versículo

Hasta aquí Jesús se ha dirigido a sus discípulos, aunque otros también lo escuchan. La reacción de los fariseos introduce una nueva intervención: el Maestro responderá a quienes se burlan de él. La frase «todas estas cosas» enlaza su desprecio con la enseñanza precedente, especialmente con la imposibilidad de servir a Dios y al dinero. La cuestión deja de ser una reflexión distante sobre un administrador y alcanza las lealtades de los oyentes.

Lucas no se limita a describir una diferencia de opinión. Identifica una disposición que ayuda a comprender la burla: estos hombres amaban el dinero. Precisamente aquello que Jesús acaba de presentar como un posible amo tenía un lugar querido en sus vidas. Su desprecio permite apartar la exigencia de la enseñanza sin reconocer la necesidad de cambiar. La apariencia de superioridad encubre la resistencia a ser examinados por la palabra de Cristo.

El relato caracteriza a los fariseos de esta escena; no ofrece una descripción de cada judío ni permite atribuir idénticos motivos a todos los miembros de un grupo. También evita presentar la posesión de bienes como prueba suficiente de avaricia. La acusación se refiere al amor que los gobierna, manifestado aquí en su reacción ante Jesús. El contraste importante es entre oírlo con disposición a obedecer y desacreditarlo porque cuestiona una seguridad apreciada.

El versículo siguiente mostrará por qué la aprobación social no resuelve esa contradicción: Dios conoce el corazón. Más adelante, el rico y Lázaro pondrán ante los oyentes una vida de abundancia junto a una necesidad desatendida. Ambas enseñanzas hacen visible el alcance espiritual del uso de los bienes. Escuchar a Jesús implica permitir que su autoridad llegue también a las decisiones económicas y a la manera de mirar al pobre.

Exégesis del pasaje

El adjetivo φιλάργυροι (philargyroi) describe aquí el apego al dinero. El verbo ἐξεμυκτήριζον (exemyktērizon) expresa una burla despectiva. La narración une disposición y conducta: el amor a las riquezas ayuda a explicar el menosprecio hacia quien declara que no pueden ocupar el lugar de Dios.

Relación bíblica

Santiago 2:1–5 aplica la fe en Jesucristo al trato concedido al rico y al pobre. El favoritismo económico contradice la confesión del Señor glorioso, aunque consiga aprobación entre quienes valoran las apariencias.

Lucas 16:15 north

Dios conoce lo que la aprobación humana puede ocultar

Jesús responde a la burla señalando la distancia entre presentarse como justo ante la gente y vivir bajo la mirada de Dios.

Explicación del versículo

Los oyentes que desprecian a Jesús procuran aparecer justos delante de otros. Esa presentación puede conseguir respeto, pero no cambia lo que Dios sabe de ellos. El Señor contrapone dos ámbitos: el juicio de la gente, que puede formarse a partir de gestos y prestigio, y el conocimiento divino del corazón. La frase responde al amor al dinero mencionado antes; una reputación religiosa honorable puede coexistir con una lealtad que se resiste al gobierno de Dios.

Justificarse aquí significa defender la propia rectitud o conseguir que otros la reconozcan. Jesús no está describiendo la justificación gratuita que Dios concede al pecador por la fe. Denuncia una acción por la que las personas construyen una imagen favorable de sí mismas. La diferencia es decisiva: lograr que los demás aprueben una vida no equivale a recibir de Dios el perdón y la justicia que el ser humano necesita.

La afirmación sobre lo elevado entre la gente descubre la posibilidad de una inversión radical. Riqueza, influencia y reconocimiento pueden ser celebrados sin atender a la avaricia o a la injusticia que los acompañan. Lo admirado de ese modo resulta abominable ante Dios. El contexto no enseña que toda estima humana sea necesariamente mala; cuestiona la escala de valores que exalta una vida sin someter sus deseos y acciones al juicio del Señor.

Que Dios conozca el corazón impide refugiarse en una apariencia, pero también permite abandonar la pretensión de parecer impecable. El camino abierto por Jesucristo es reconocer el pecado y acudir a la gracia. La justicia recibida de él produce una obediencia sincera, incluida la misericordia hacia el necesitado. No hace falta convertir la ayuda al prójimo en una representación destinada a obtener elogios.

Relaciones bíblicas

1 Samuel 16:7 distingue la apariencia que observa el ser humano del corazón que mira Jehová. Mateo 6:1 advierte contra practicar la justicia para ser visto. Romanos 3:21–26 presenta la justicia que procede de Dios mediante la fe en Jesucristo: la respuesta a nuestra necesidad no consiste en fabricar una reputación favorable.

Aplicación editorial

Examina qué decisiones defenderías de otro modo si nadie pudiera admirarlas. Puedes presentar al Padre tus motivaciones verdaderas y pedir que el Espíritu Santo te guíe conforme a la enseñanza de Cristo. La sinceridad comienza al dejar de usar la opinión ajena como medida final de tu fidelidad.

Lucas 16:16 north

Juan marca una transición hacia el anuncio del reino

La llegada del reino proclamado por Jesús inaugura una nueva etapa de la historia de la salvación. Esa novedad reclama una respuesta y no anula las Escrituras.

Explicación del versículo

La ley y los profetas designan el testimonio de las Escrituras que preparaba la venida del reino de Dios. Juan señala el umbral entre esa espera y el anuncio de su llegada. En el desarrollo de Lucas, Juan prepara el camino del Señor, llama al arrepentimiento y anuncia a quien es más poderoso que él. Jesús cumple la esperanza hacia la que aquel ministerio apuntaba. Por eso la transición se entiende desde la venida del Mesías, no como si Dios hubiera reemplazado una palabra equivocada por otra verdadera.

«Desde entonces» destaca el momento del anuncio de las buenas noticias. El reino ya no se presenta únicamente como una esperanza futura: su autoridad se hace patente en la persona y la obra de Jesús. Quienes lo oyen son llamados a responder con una decisión que alcanza sus prioridades. La enseñanza sobre el dinero pertenece a esa misma exigencia; entrar bajo el gobierno de Dios es incompatible con conservar otra lealtad suprema.

La NTBT expresa la frase final como el esfuerzo por entrar en el reino. La imagen comunica una respuesta apremiante y decidida, sin convertir la salvación en un logro que se compra con esfuerzo moral. El Padre da el reino por su gracia, y esa gracia llama a abandonar las seguridades que impiden recibir a Cristo. La urgencia de la respuesta y el carácter gratuito del don se explican juntos.

El uso de «todos» tampoco afirma que cada ser humano ya haya entrado. Lucas ha narrado respuestas distintas al ministerio de Juan: unos reconocieron la justicia de Dios y otros rechazaron su propósito para ellos. La frase describe el movimiento hacia el reino con amplitud y viveza; no elimina la resistencia que este mismo diálogo deja ver. El versículo siguiente impedirá entender esta nueva etapa como una autorización para desechar la ley.

Exégesis del pasaje

En πᾶς εἰς αὐτὴν βιάζεται (pas eis autēn biazetai), «todos» es el sujeto de la expresión y el reino es aquello hacia lo que se dirige la acción. La formulación sostiene la imagen de entrar con decisión que recoge la NTBT. No constituye una orden de ejercer violencia contra otras personas para imponerles la fe.

Relaciones bíblicas

Mateo 11:11–13 relaciona a Juan con el reino y con el testimonio de la ley y los profetas, aunque la frase sobre la violencia tiene allí otra construcción. Lucas 7:29–30 muestra respuestas opuestas a Juan. Lucas 12:32–34 une el don del reino con la libertad frente al dominio de los bienes.

Lucas 16:17 north

La llegada del reino confirma la fidelidad de la palabra de Dios

Jesús aclara que el anuncio de una nueva etapa no vuelve prescindible la ley. La palabra de Dios conserva una firmeza que ninguna conveniencia humana puede cancelar.

Explicación del versículo

El «pero» enlaza esta afirmación con la mención de la ley y los profetas hasta Juan. Alguien podría entender aquella transición como el fin de su autoridad; Jesús impide esa conclusión. La proclamación del reino no concede libertad para escoger qué palabras de Dios merecen seguir en pie. El mismo Señor que anuncia las buenas noticias afirma aquí la solidez del testimonio que preparó su venida.

La comparación reúne lo inmenso y lo diminuto. Cielo y tierra parecen la realidad más estable que conoce el ser humano; un solo trazo de escritura parece algo insignificante. Jesús declara que sería más fácil que desapareciera el orden creado que que cayera ese pequeño elemento de la ley. Con esta imagen subraya la fidelidad de Dios aun en aquello que una persona consideraría de poca importancia.

El argumento tiene una consecuencia inmediata para quienes buscan justificarse ante la gente. No pueden adaptar la voluntad divina al prestigio, a la riqueza o a una ventaja personal y luego presentar esa adaptación como rectitud. La enseñanza sobre el divorcio que sigue ofrece un ejemplo concreto: una práctica socialmente aceptada no queda fuera del examen de Dios por contar con una forma legal.

La firmeza de la ley debe leerse junto con su cumplimiento en Jesucristo. Al final del evangelio, Jesús explicará que las Escrituras anunciaban su padecimiento, resurrección y la proclamación del perdón. La fidelidad de Dios no congela la historia de la salvación antes de la venida del Mesías; conduce a recibir lo que él cumple. Tampoco permite usar la gracia para llamar bueno a lo que Dios denuncia como pecado.

Texto original e imagen

κεραία (keraia) alude aquí a un pequeño trazo de escritura. El énfasis recae en la integridad del testimonio divino, hasta su detalle menor. La imagen no pretende describir cómo se copiaron todos los manuscritos ni resolver las variantes de transmisión; afirma la autoridad de la palabra de Dios frente a la pretensión de dejarla sin efecto.

Relaciones bíblicas

Mateo 5:17–18 une expresamente el cumplimiento de la ley y los profetas con esta imagen de su permanencia. Lucas 24:44–47 muestra ese cumplimiento en la muerte y resurrección del Cristo y en el anuncio del arrepentimiento y el perdón.

Lucas 16:18 north

El nuevo matrimonio no borra por sí mismo la infidelidad

Jesús denuncia el adulterio que puede quedar encubierto bajo un divorcio y un nuevo matrimonio. La voluntad de Dios no se reduce a lo que una sociedad permite formalmente.

Explicación del versículo

Después de afirmar la firmeza de la ley, Jesús aborda una relación que compromete toda la vida. La primera cláusula reúne dos acciones: divorciarse de la esposa y casarse con otra. El juicio sobre esa conducta es directo: comete adulterio. La existencia de una separación formal no convierte automáticamente en fidelidad la decisión de abandonar una unión para establecer otra.

La segunda cláusula extiende el examen a quien se casa con la mujer divorciada de su esposo. Jesús no presenta el vínculo matrimonial como un acuerdo que cualquiera puede tratar según su conveniencia. El nuevo arreglo también debe responder ante Dios por la realidad de la unión anterior. La enseñanza cuestiona la pretensión de hacer desaparecer toda responsabilidad mediante un procedimiento o una apariencia socialmente aceptable.

En el hilo del capítulo, este dicho tiene una relación clara con la denuncia de quienes se justifican delante de otros. Del mismo modo que el amor al dinero puede esconderse bajo el prestigio religioso, la infidelidad puede buscar amparo en una justificación formal. Jesús somete ambas cosas a la voluntad del Dios que conoce el corazón. La rectitud requiere escuchar su palabra aun cuando cuestione una decisión ya defendida públicamente.

Lucas ofrece aquí una formulación breve y severa. Mateo desarrolla la pregunta sobre el divorcio, remite al propósito del Creador y recoge una salvedad relativa a la inmoralidad sexual. Pablo trata además la separación y la convivencia con un cónyuge incrédulo. Esos pasajes deben escucharse en sus propios términos al considerar el conjunto de la enseñanza bíblica. Sus detalles no se añaden a la frase de Lucas como si aparecieran aquí, ni permiten reducir la advertencia de Jesús a un asunto sin consecuencias.

El propósito creador del matrimonio llama a una fidelidad real. Cuando existe pecado, la respuesta cristiana comienza por la verdad y el arrepentimiento ante Jesucristo, de quien procede el perdón. La gracia no exige defender como inocente lo que necesita ser reconocido y transformado. También impide tratar a las personas como casos sin esperanza, pues el Salvador llama a abandonar el pecado y a vivir bajo su señorío.

Relaciones bíblicas

Mateo 19:3–9 contrasta la dureza del corazón con la unión querida por el Creador. Marcos 10:10–12 aplica la responsabilidad por el adulterio al esposo y a la esposa. 1 Corintios 7:10–15 distingue situaciones de separación y convivencia, manteniendo la seriedad del vínculo y el llamado de Dios a la paz.

Enseñanzas relacionadas: Mateo 19:1–12; Marcos 10:1–12.

Lucas 16:19 north

La abundancia diaria del rico abre un contraste decisivo

Jesús presenta a un hombre rodeado de lujo. Su forma de vivir solo se comprenderá plenamente al conocer al pobre que permanece junto a su puerta.

Explicación del versículo

La historia comienza con la riqueza visible de un hombre sin nombre. Sus vestidos y sus comidas expresan la misma realidad: dispone de bienes y los disfruta ampliamente. La púrpura y el lino fino sitúan ante el oyente una vida de distinción y comodidad. La celebración no aparece como una ocasión excepcional, pues el texto destaca que ocurría cada día.

Estos detalles preparan el contraste con Lázaro, que desea saciarse con lo que cae de esa mesa. El problema no se aprecia considerando el banquete de manera aislada. La abundancia cotidiana de uno coincide con el hambre y las llagas del otro, situado al alcance de su atención. Jesús muestra una cercanía física que no produce misericordia. La puerta de la casa separa dos condiciones que deberían haberse encontrado mediante una respuesta al necesitado.

La escena continúa el examen del dinero iniciado en el capítulo. Quienes se burlaban de Jesús amaban las riquezas y buscaban justificarse ante la gente. Ahora aparece una vida que fácilmente podría ser admirada desde esa escala de valores. El desenlace descubrirá que el bienestar visible no certifica la aprobación de Dios ni proporciona seguridad frente a la muerte.

El texto no identifica al rico como sacerdote ni ofrece datos para asignarle el nombre de una persona histórica. Tampoco explica cómo obtuvo su fortuna. La enseñanza se sostiene en lo que sí cuenta: su abundancia, la necesidad que tiene delante y su condición después de morir. Hacer de él un personaje secreto que hubiera que descifrar desviaría la atención del llamado a escuchar a Dios y practicar misericordia.

Exégesis del pasaje

La expresión καθʼ ἡμέραν (kath’ hēmeran), «cada día», subraya la continuidad del disfrute. El lujo constituye un modo habitual de vida, frente al deseo insatisfecho del pobre. El relato no afirma que toda comida festiva sea pecado; deja expuesta una abundancia que convive con la indiferencia ante una necesidad próxima.

Relaciones bíblicas

Amós 6:4–7 denuncia el lujo unido a la falta de aflicción por la ruina del pueblo. Lucas 12:16–21 presenta otra riqueza incapaz de asegurar el futuro de su dueño. Son relaciones de enseñanza, no la identificación de ambos ricos como una misma persona.

Lucas 16:20 north

Lázaro permanece necesitado junto a una puerta de abundancia

El pobre tiene nombre y una necesidad concreta. Su presencia a la entrada de la casa vuelve imposible tratar la miseria como una realidad lejana.

Explicación del versículo

Jesús introduce al segundo personaje mediante un contraste directo: frente al hombre rico aparece un pobre llamado Lázaro. Uno se viste de telas costosas; el otro tiene el cuerpo cubierto de llagas. Uno ocupa el interior de una casa donde se celebra diariamente; el otro permanece junto a su puerta. La narración acerca las dos vidas para mostrar qué significa la abundancia cuando no alcanza al prójimo que la necesita.

La expresión «estaba echado» presenta a Lázaro en una condición de dependencia y vulnerabilidad. El texto no identifica quién lo dejó allí ni describe una enfermedad precisa que explique sus llagas. Tampoco lo llama leproso. Su situación se entiende por lo narrado: pobreza, lesiones y necesidad de alimento. Añadir un diagnóstico o una historia personal cerraría con imaginación los silencios que Jesús conserva.

El nombre propio da una presencia individual al hombre que podría pasar inadvertido desde dentro de la casa. No es solamente una categoría social ni un detalle del paisaje de la riqueza. Es una persona cuyo sufrimiento será atendido en el desenlace de Dios. El rico, en cambio, permanece sin nombre, a pesar de toda la visibilidad de su posición. El relato ya comienza a cuestionar qué hace importante a alguien.

La proximidad de la puerta convierte la enseñanza sobre los bienes en una responsabilidad concreta. La ley que Jesús acaba de afirmar no permitía endurecer el corazón ante el hermano pobre. El rico no necesita descubrir una obligación desconocida: necesita escuchar y poner por obra la palabra que reclama una mano abierta. Al final del relato, la mención de Moisés y los profetas confirmará esa relación entre revelación recibida y misericordia desatendida.

Relaciones bíblicas

Deuteronomio 15:7–11 manda abrir la mano al necesitado en vez de cerrar el corazón. Lucas 14:12–14 llama a abrir la mesa a quienes no pueden corresponder. El pobre ante la puerta muestra la urgencia de esa enseñanza.

Una distinción entre personajes

Este Lázaro pertenece al relato que Jesús está contando. El pasaje no lo identifica con Lázaro de Betania, a quien el Evangelio de Juan presenta en otra historia. Compartir un nombre no permite trasladar aquí aquella familia ni aquellos acontecimientos.

Lucas 16:21 north

El hambre y las llagas descubren una necesidad desatendida

Lázaro desea alimentarse de lo que cae de la mesa del rico. La llegada de los perros acentúa la exposición de su cuerpo enfermo.

Explicación del versículo

El deseo de Lázaro se mide por la mesa que tiene cerca. No pide ocupar el lugar del dueño ni participar de su lujo; quiere saciar su hambre con lo que cae de ella. La distancia entre ambos se vuelve así más dolorosa: hay comida abundante al otro lado de la puerta, mientras él continúa esperando una pequeña parte. La necesidad no procede de la ausencia de recursos en el entorno inmediato.

El texto dice que deseaba saciarse. No afirma que ese deseo fuera satisfecho ni describe un servicio regular de sobras. La elección de esa expresión mantiene ante el lector el hambre del pobre, en contraste con las celebraciones diarias del rico. La historia tampoco necesita narrar una agresión del dueño para denunciar su forma de vivir. La desatención del prójimo ya revela un fracaso grave de la misericordia.

Los perros se acercan y lamen sus llagas. El detalle muestra que Lázaro permanece expuesto y carece del resguardo que su condición requiere. Jesús no explica que los animales lo sanaran ni propone su contacto como remedio. La escena reúne hambre, heridas y vulnerabilidad, sin convertirlas en una descripción médica. La atención del oyente debe dirigirse hacia la persona abandonada ante una casa donde no falta la comida.

La enseñanza sobre hacerse amigos con los bienes adquiere aquí un rostro concreto. Las riquezas pueden servir para socorrer, alimentar y acoger. Cuando solo sostienen el disfrute propio, la puerta se convierte en el límite de una compasión que nunca llega a actuar. Jesús está llamando a sus oyentes a escuchar ahora, mientras la necesidad puede ser atendida y los recursos todavía están a su disposición.

Exégesis del pasaje

ἐπιθυμῶν χορτασθῆναι (epithymōn chortasthēnai) expresa el deseo de quedar saciado. La frase no describe una ambición culpable del pobre, sino su hambre. «Lo que caía» señala el contraste entre la abundancia de la mesa y lo poco a lo que aspira quien está fuera.

Aplicación editorial

La necesidad que conoces reclama algo más que acostumbrarte a verla. Pregúntate qué parte de tus bienes, tu mesa o tu atención puede convertirse en ayuda concreta. Esta respuesta nace de seguir a Jesucristo, que enseña a recibir al necesitado; no constituye un pago con el que puedas comprar su salvación.

Lucas 16:22 north

La muerte no confirma la escala de valores de la riqueza

Ambos hombres mueren, pero la narración conduce a Lázaro al consuelo junto a Abraham. La abundancia del rico no lo libra de su propio final.

Explicación del versículo

La muerte alcanza primero al pobre en el orden del relato y después también al rico. La diferencia de condiciones terrenales no puede impedir este desenlace común. Quien carecía de alimento y quien celebraba cada día llegan al límite de la vida. Con ello cae la pretensión de encontrar seguridad definitiva en aquello que el dinero puede proporcionar.

La historia cuenta que los ángeles llevan a Lázaro al regazo de Abraham. El hombre que permanecía expuesto junto a una puerta aparece ahora recibido en un lugar de cercanía y consuelo. Su dignidad no dependía de la atención que el rico estuviera dispuesto a concederle. La iniciativa descrita destaca el cuidado de Dios hacia aquel cuya necesidad había sido ignorada.

El regazo de Abraham es una imagen de acogida y comunión. En el conjunto de Lucas, sentarse a la mesa con los patriarcas expresa la participación en la alegría del reino. El relato no obliga a imaginar una cavidad física dentro del cuerpo de Abraham. El contraste es relacional: Lázaro ya no está apartado de la mesa y del amparo, sino acogido junto al patriarca de la promesa.

Del rico se dice también que murió y fue sepultado. Su entierro no demuestra que tuviera una condición favorable delante de Dios, como tampoco la ausencia de una descripción del entierro de Lázaro permite inventar cómo trataron su cuerpo. El versículo siguiente revelará el contraste que importa. El honor que puede acompañar a una despedida pública no decide la verdad de una vida.

Exégesis y alcance

La mención de los ángeles describe lo que ocurre con Lázaro en esta historia; no prescribe ritos funerarios ni invita a rendirles culto. Tampoco enseña que la pobreza por sí sola quite el pecado. Jesús está descubriendo la insuficiencia de la seguridad económica y preparando la llamada a escuchar la palabra de Dios. La esperanza de vida procede de él, no de una condición social tomada aisladamente.

Relaciones bíblicas

Lucas 13:28–29 presenta la comunión con Abraham y los patriarcas en la mesa del reino, junto con una advertencia sobre la exclusión. Hebreos 2:14–15 sitúa la liberación del temor a la muerte en la obra de Jesucristo, que participó de nuestra humanidad y venció por medio de su muerte.

Lucas 16:23 north

El rico ve un consuelo del que permanece separado

La historia descubre una condición opuesta a la que el rico disfrutaba en vida. Su mirada alcanza a Lázaro, pero ya no puede tratar su futuro como una prolongación de su abundancia.

Explicación del versículo

El rico aparece en el Hades y en medio de tormentos. La narración no lo presenta continuando sus celebraciones ni conservando el control que parecía darle su posición. El cambio revela el error de medir la vida solamente por las condiciones visibles antes de morir. La posibilidad del juicio, desatendida mientras había abundancia, ocupa ahora el centro de la escena.

Al levantar la mirada ve a Abraham y a Lázaro junto a él. El pobre conserva su identidad; la muerte no lo ha convertido en alguien sin importancia. La distancia que ahora los separa contrasta con la puerta de la casa, donde la cercanía había podido dar lugar a la misericordia. En vida, el rico disponía de recursos para responder; en el diálogo que sigue pedirá una ayuda que no puede obtener.

El detalle de que los ve «a lo lejos» prepara la explicación del gran abismo. La historia emplea una escena y un diálogo para comunicar separación, consuelo y juicio. Su propósito no es ofrecer un plano completo del mundo de los muertos ni establecer distancias que puedan medirse. Lo que hace patente es la gravedad de una vida que se cierra a la palabra de Dios y a la necesidad del prójimo.

Jesús cuenta esto a oyentes que todavía pueden escuchar y responder. La advertencia no se da para satisfacer la curiosidad sobre otros, sino para examinar las propias seguridades. Tampoco permite señalar a un pobre como automáticamente salvo o a todo poseedor de bienes como condenado. El relato llevará la atención a Moisés y los profetas, a la escucha y al arrepentimiento: la respuesta a Dios debe alcanzar de verdad la vida.

Texto original y contexto

El término ᾅδης (hadēs) se refiere aquí al ámbito de los muertos en el que el rico experimenta tormento. El contexto añade esa condición dolorosa; no debe deducirse toda la descripción únicamente del nombre. El pasaje no sustituye por este término cada expresión bíblica sobre el juicio ni desarrolla por sí solo todos sus acontecimientos futuros.

Relación bíblica

Juan 5:24–29 reúne la promesa de vida para quien oye y cree con la autoridad del Hijo para juzgar y llamar a los muertos. Esa enseñanza centra la esperanza en Jesucristo y conserva la seriedad de responder a su palabra.

Lucas 16:24 north

El rico pide la compasión que ahora necesita

Quien celebraba cada día suplica un alivio mínimo. Su petición a Abraham hace visible la inversión de las condiciones del rico y de Lázaro.

Explicación del versículo

El rico grita porque su situación es dolorosa. Ya no describe un proyecto ni dispone de bienes con los que asegurar su bienestar. Pide compasión y solicita que Lázaro le lleve una pequeña cantidad de agua. El hombre que deseaba saciarse con lo que caía de su mesa aparece ahora como la persona de quien espera ayuda. La necesidad ha pasado a ocupar el lugar que antes tenía la abundancia.

La pequeñez del alivio solicitado intensifica el contraste. Antes había celebraciones espléndidas; ahora bastaría, según su petición, el agua que pudiera llevar la punta de un dedo. Jesús no está ofreciendo una medida física del tormento, sino mostrando la completa insuficiencia de la seguridad anterior. La riqueza no puede acompañar al hombre como una reserva de poder capaz de resolver esta condición.

Al llamar a Abraham «padre», el rico apela a una relación que reconoce. Esa cercanía de ascendencia o pertenencia no supera la separación que el relato descubrirá. Juan ya había advertido contra refugiarse en la afirmación de tener a Abraham por padre sin producir frutos de arrepentimiento. La relación con la historia del pueblo de Dios no sustituye la respuesta personal a su palabra.

La súplica forma parte del diálogo mediante el cual Jesús enseña a quienes todavía lo escuchan. No constituye una instrucción para dirigir oraciones a los muertos. La oración que el propio Señor enseña se dirige al Padre celestial. Aquí, el centro de la escena es la necesidad del rico y la respuesta que recibirá: la vida de antes no puede rehacerse mediante una petición de alivio después de la muerte.

Exégesis del pasaje

ἐλέησόν με (eleēson me) significa «ten compasión de mí». La petición hace explícita una necesidad de misericordia que su antigua posición podía ocultar. Lázaro es mencionado por su nombre, pero el texto no cuenta cuándo lo conoció el rico ni permite reconstruir sus conversaciones durante la vida.

Relaciones bíblicas

Lucas 3:8 rechaza la seguridad basada en llamar padre a Abraham mientras falta el arrepentimiento. Lucas 11:2 muestra a Jesús enseñando a sus discípulos a orar al Padre, cuya misericordia se recibe por medio de él.

Lucas 16:25 north

El recuerdo de la vida descubre una inversión que la riqueza no impide

Abraham responde remitiendo al rico a su propia historia. El consuelo presente de Lázaro contrasta con el sufrimiento de quien disfrutó de abundancia.

Explicación del versículo

Abraham se dirige al rico como «hijo», pero esa forma de hablar no equivale a conceder su petición. Reconoce la relación invocada sin declarar que ella pueda anular el juicio. El hombre debe recordar su vida: tuvo bienes a su disposición, mientras Lázaro experimentó males. La respuesta vuelve la mirada hacia la responsabilidad que pertenecía al tiempo de sus decisiones.

La historia no había presentado dos vidas aisladas. Lázaro estaba junto a la puerta del rico, de modo que los bienes de uno habrían podido responder a la necesidad del otro. El recuerdo no es, por tanto, un simple cálculo de cantidades de felicidad y dolor que deban equilibrarse. Descubre una abundancia que no se abrió al necesitado y que resultó incapaz de asegurar el bienestar definitivo de su dueño.

«Ahora» señala la nueva condición. Lázaro es consolado allí, junto a Abraham, mientras el rico sufre. El pobre no queda definido para siempre por la exposición de su cuerpo y por el hambre. El juicio de Dios contradice una escala que consideraría importante al dueño de la mesa y prescindible a quien estaba fuera. La palabra de Jesús sostiene la esperanza del afligido y advierte a quien confunde prosperidad con aprobación divina.

La inversión no establece que cualquier sufrimiento quite automáticamente el pecado ni que todo disfrute de un bien sea condenable. La explicación final del relato llevará a escuchar a Moisés y los profetas y a arrepentirse. En esa respuesta, el trato al necesitado tiene verdadero peso. La gracia recibida de Dios no deja intacta una vida organizada para no ver la necesidad ajena.

Texto original y relación con Lucas

παρακαλεῖται (parakaleitai) expresa aquí que Lázaro recibe consuelo. Su condición ha cambiado desde el desamparo a la acogida. Lucas 6:20–26 ya había unido la esperanza de quienes tienen hambre y lloran con una advertencia a los ricos satisfechos. Esta historia desarrolla ese contraste mediante dos personas situadas una cerca de la otra.

Aplicación editorial

Recibir bienes te da oportunidades presentes para compartir y cuidar. No necesitas despreciar lo recibido, sino reconocer ante Cristo cómo lo estás usando. Su llamada invita a salir de una satisfacción cerrada sobre ti mismo y a tratar al necesitado como prójimo.

Lucas 16:26 north

El abismo expresa una separación que ya no pueden atravesar

La respuesta de Abraham no ofrece una ruta para aliviar al rico. El límite establecido hace urgente escuchar a Dios durante la vida.

Explicación del versículo

«Además de todo esto» añade una razón decisiva a la respuesta anterior. No se trata solamente de recordar lo sucedido antes. Hay un gran abismo entre ambos lados que impide el paso. La escena representa una separación efectiva entre el consuelo y el tormento, fuera del control de los personajes que dialogan.

La imposibilidad se expresa en las dos direcciones. Quienes quisieran ir de allí al rico no pueden hacerlo, y quienes están al otro lado tampoco pueden cruzar hacia Abraham y Lázaro. La petición de una pequeña ayuda no encuentra un camino alternativo. La repetición refuerza que la situación no puede resolverse por la iniciativa de alguien que decida atravesar el límite.

Este abismo contrasta con la distancia que existía durante la vida. Entonces Lázaro estaba junto a la puerta, y una respuesta compasiva era posible. Ahora el rico contempla lo que antes no atendió, pero no puede reorganizar su historia. La advertencia de Jesús vuelve así sobre el presente de los oyentes: la oportunidad de escuchar, arrepentirse y actuar no debe tratarse como algo indefinidamente aplazable.

El relato no describe una estancia de la que el rico saldrá después de completar un pago o recibir suficiente ayuda. Tampoco presenta a Lázaro reteniendo agua por resentimiento. El límite está establecido y afecta a todos los que pretendan cruzarlo. Hacer de la escena una disputa privada entre ambos hombres perdería su enseñanza sobre la seriedad del juicio de Dios.

Exégesis del pasaje

χάσμα μέγα ἐστήρικται (chasma mega estēriktai) describe un gran abismo que ha quedado establecido. La forma verbal subraya una situación firme, no una barrera pasajera que el rico pueda negociar. La imagen comunica separación; no proporciona medidas ni una cartografía del más allá.

Relación bíblica

Lucas 13:24–27 presenta la puerta cerrada ante quienes habían supuesto que su familiaridad bastaría. En ambos pasajes, Jesús llama a responder mientras su palabra se ofrece. La esperanza está en recibir al Salvador, no en postergar la decisión esperando controlar después sus consecuencias.

Lucas 16:27 north

La petición se vuelve hacia quienes todavía viven

Al no recibir el alivio solicitado, el rico pide que Lázaro sea enviado a la casa de su padre. El diálogo dirige ahora la atención a la oportunidad de escuchar durante la vida.

Explicación del versículo

El «entonces» recoge la respuesta sobre el abismo. El rico deja de pedir agua para sí y presenta una nueva solicitud. Ya no propone atravesar la separación para socorrerlo, sino enviar a Lázaro a quienes aún están en la tierra. La historia cambia el foco desde una condición que no puede modificar hacia personas que todavía pueden recibir una advertencia.

La casa de su padre designa aquí su ámbito familiar, como explicará la mención de sus hermanos en el versículo siguiente. El rico sigue dirigiéndose a Abraham como padre, pero al hablar de esa casa se refiere al hogar de su familia. La repetición de la palabra no exige identificar a Abraham como el propietario de una vivienda terrenal ni convertir la casa en un símbolo secreto.

La petición prepara la cuestión central del final: ¿qué necesitan quienes todavía viven para arrepentirse? El rico propondrá la llegada de alguien desde la muerte. Abraham remitirá a la palabra de Dios que ya tienen. Jesús conduce así a sus oyentes desde la curiosidad por una escena extraordinaria hasta la responsabilidad de escuchar la revelación que conocen.

Esta transición tiene especial fuerza para quienes se burlaban de la enseñanza sobre el dinero. Ellos también están vivos y pueden oír. No necesitan aguardar el regreso de Lázaro ni ocupar el lugar del rico para saber que una vida cerrada al prójimo requiere arrepentimiento. La misma voz de Jesús los está llamando a reconocer el gobierno de Dios sobre sus seguridades.

Exégesis del pasaje

El rico pide que Abraham «lo envíe»; el pronombre se refiere a Lázaro, mencionado en la petición anterior. Todavía no desarrolla en este versículo el resultado que espera obtener. Esa finalidad aparece en los versículos 28 y 30. Seguir el diálogo en su orden permite apreciar cómo la respuesta de Abraham descubrirá el error de suponer insuficiente la palabra ya recibida.

Lucas 16:28 north

La advertencia deseada no reemplaza la necesidad de escuchar

El rico quiere evitar que sus cinco hermanos lleguen al mismo lugar de tormento. Su petición conduce a preguntar cómo deben responder a Dios quienes todavía tienen vida.

Explicación del versículo

La mención de los cinco hermanos explica la solicitud anterior. El rico desea que Lázaro les dé una advertencia para que no terminen donde él se encuentra. La historia extiende así su alcance más allá de dos condiciones individuales. Quienes siguen viviendo pueden orientar su respuesta de otra manera; el futuro del rico se convierte en una advertencia que no deberían ignorar.

El número identifica a los hermanos de esta familia dentro del relato. No ofrece por sí solo una clave para reconocer a un sacerdote, a una dinastía o a cinco grupos de personas. Jesús no proporciona sus nombres, sus negocios ni una relación de las acciones que han cometido. La petición expresa el temor del rico por ellos; no anticipa una sentencia individual sobre cada hermano.

El deseo de que reciban una advertencia es comprensible, pero la propuesta contiene una suposición que Abraham cuestionará: necesitarían un mensajero procedente de la muerte para tomar en serio su situación. El problema será definido de otro modo. Ya poseen a Moisés y los profetas; deben escuchar lo que Dios les ha dicho. Una experiencia extraordinaria no puede ocupar el lugar de esa escucha.

En el contexto del capítulo, escuchar incluye atender el mandato de no cerrar la mano al necesitado. La advertencia no invita a un temor separado de la conducta diaria. Reclama arrepentimiento, una nueva relación con los bienes y misericordia hacia el prójimo. Jesucristo está exponiendo esta responsabilidad a sus oyentes antes de que termine la oportunidad de responder.

Texto original y finalidad

διαμαρτύρηται (diamartyrētai) expresa aquí la advertencia que Lázaro debería dar a los hermanos. La cláusula siguiente define la finalidad: que no lleguen al lugar de tormento. El relato no cuenta que esa misión se realice; la respuesta de Abraham conducirá a la autoridad de las Escrituras.

Aplicación editorial

Tu preocupación por quienes amas puede llevarte a compartir con claridad la palabra de Cristo y a mostrar su misericordia en tu trato. La urgencia de esa tarea no depende de que aparezca primero una señal extraordinaria. También tú necesitas escuchar la misma palabra que deseas presentarles.

Lucas 16:29 north

La palabra de Dios ya reclama una respuesta

Abraham remite a los hermanos a Moisés y a los profetas. Su necesidad principal es escuchar la revelación que tienen, no conseguir un mensajero más impresionante.

Explicación del versículo

La respuesta de Abraham no niega que los hermanos necesiten una advertencia. Declara que Dios ya les ha hablado. «Moisés y los profetas» designa aquí el testimonio de las Escrituras recibido por el pueblo. No se propone enviar personalmente a esos hombres desde el pasado; se llama a prestar atención a la palabra divina que han transmitido.

La orden «que los escuchen» tiene un alcance mayor que conocer sus nombres o poder mencionar sus escritos. En el relato, oír a Dios exige responder a lo que manda. La ley ordenaba abrir la mano al pobre y prohibía endurecer el corazón ante su necesidad. Los profetas denunciaban el lujo indiferente al sufrimiento del pueblo. La vida del rico no había carecido de una palabra que la examinara.

La respuesta enlaza el final de la historia con la enseñanza anterior sobre la ley. Jesús había afirmado que su firmeza no desaparece al anunciarse el reino. Ahora muestra que ese testimonio tampoco puede ser dejado de lado esperando otra clase de señal. Quien desea entrar bajo el gobierno de Dios necesita dejarse corregir por lo que Dios dice, incluso cuando afecta el uso de sus riquezas.

Escuchar a Moisés y los profetas también abre la comprensión de Jesucristo. Después de resucitar, el Señor explicará desde esas Escrituras lo que se refiere a él. No opone su persona a la palabra recibida; muestra su cumplimiento. El arrepentimiento y la fe no consisten en aferrarse a una familiaridad religiosa, sino en recibir al Salvador anunciado y permitir que su gracia transforme la vida.

Exégesis del pasaje

ἀκουσάτωσαν αὐτῶν (akousatōsan autōn) significa «que los escuchen». El mandato responde a la propuesta de enviar a Lázaro: los hermanos tienen una responsabilidad presente ante una palabra disponible. La suficiencia de esa advertencia no depende de que la acompañe el acontecimiento extraordinario que pide el rico.

Relaciones bíblicas

Deuteronomio 15:7–11 concreta el cuidado del pobre. Amós 6:4–7 denuncia el disfrute que permanece indiferente a la ruina. Lucas 24:25–27 muestra a Jesús explicando el testimonio de Moisés y los profetas acerca de su propia obra.

Lucas 16:30 north

El rico supone que una señal conseguirá el arrepentimiento

El rico insiste en que sus hermanos responderían si alguien llegara desde la muerte. Abraham examinará esa confianza en el poder de una experiencia extraordinaria.

Explicación del versículo

La respuesta comienza con una negativa. El rico no acepta como suficiente la indicación de escuchar a Moisés y los profetas. Mantiene el trato respetuoso de «padre Abraham», pero propone otro medio para conseguir la respuesta que desea. Ese contraste entre respeto verbal y resistencia a escuchar pertenece al problema central de la historia.

Su propuesta es que alguien de entre los muertos vaya a los hermanos. La condición extraordinaria del mensajero sería, según él, la causa decisiva del cambio. Quienes no han respondido a las Escrituras responderían al impacto de aquel regreso. La afirmación «se arrepentirán» expresa la seguridad del rico; Jesús no la presenta como una garantía verdadera que Abraham vaya a confirmar.

Arrepentirse significa aquí abandonar la orientación de vida que conduce al juicio, no limitarse a sentir asombro o temor. En el hilo del capítulo, ese cambio debe alcanzar el amor al dinero, la pretensión de justificarse y la indiferencia hacia el necesitado. Una experiencia puede conmover sin que la persona entregue a Dios esas lealtades. Por eso el problema no se resuelve midiendo qué acontecimiento resultaría más impresionante.

Jesús ha realizado señales y seguirá dando testimonio de la misericordia y del poder de Dios. El relato no declara inútiles esas obras. Cuestiona la idea de que una señal puede reemplazar la escucha de la palabra divina y producir inevitablemente arrepentimiento. La fe recibe el testimonio de Dios acerca de su Hijo; no convierte la revelación en una sucesión de exigencias de pruebas cada vez mayores.

Exégesis del pasaje

μετανοήσουσιν (metanoēsousin) significa «se arrepentirán». La forma expresa lo que el rico cree que ocurrirá bajo la condición que propone. La respuesta del versículo siguiente corrige esa confianza y devuelve la atención a la disposición de los hermanos ante Moisés y los profetas.

Relación bíblica

Juan 20:30–31 explica que las señales de Jesús han sido escritas para conducir a la fe en él y a la vida en su nombre. Su valor testimonial acompaña la palabra que revela quién es Cristo; no elimina la necesidad de creerla.

Lucas 16:31 north

La resurrección no convierte la resistencia a escuchar en una fe inevitable

La respuesta final de Abraham sitúa el problema en la disposición ante la palabra de Dios. Ni siquiera el regreso de alguien desde la muerte obliga a creer a quienes se cierran a ella.

Explicación del versículo

Abraham recoge la propuesta del rico y la lleva a su conclusión. Si los hermanos no escuchan a Moisés y a los profetas, tampoco se dejarán convencer aunque alguien resucite. La frase no afirma que la resurrección carezca de importancia ni que nadie pueda llegar a creer por su testimonio. Deshace la seguridad de que un acontecimiento más extraordinario resolvería necesariamente la resistencia a Dios.

El comienzo de la condición es decisivo: «Si no escuchan». El problema no ha sido descrito como falta absoluta de información. Los hermanos tienen una palabra que reclama arrepentimiento, misericordia y obediencia. Rechazarla mientras se exige otra clase de prueba permite aplazar la respuesta y conservar la vida tal como está. La señal imaginada se convierte entonces en una excusa para no atender la revelación presente.

El final alcanza también a los primeros oyentes de Jesús. Algunos se burlaban de él porque amaban el dinero. Han escuchado al Señor exponer la fidelidad y el juicio, y ahora deben decidir cómo responder. El relato no satisface su curiosidad contando qué ocurrió después con los cinco hermanos. Su final deja la responsabilidad ante quienes todavía pueden escuchar.

Dentro del evangelio, la referencia a resucitar adquiere una fuerza especial por el camino de Jesús hacia Jerusalén. Su propia resurrección cumplirá las Escrituras y fundamentará el anuncio del perdón. El Señor resucitado abrirá el entendimiento de sus discípulos para comprenderlas. Palabra y resurrección se sostienen juntas: el acontecimiento cumple lo anunciado, y la Escritura permite comprender su significado salvador.

Por eso la historia termina con una llamada que sigue siendo actual: recibir la palabra de Dios y volver a él. La misericordia hacia el pobre no compra la vida eterna, pero una vida que se niega a escuchar y permanece cerrada al prójimo no debe refugiarse en su prestigio religioso. Jesucristo ofrece el perdón y llama a una fe que transforme las lealtades, las decisiones y el uso de los bienes.

Relaciones bíblicas

Juan 12:9–11 muestra respuestas distintas ante la resurrección de Lázaro de Betania: algunos creen y los principales sacerdotes quieren matarlo. Se trata de otro Lázaro y de otro relato, que ilustra que una señal no impone una respuesta única. Lucas 24:44–47 une las Escrituras, la muerte y resurrección del Cristo y la proclamación del arrepentimiento y el perdón. Hechos 17:30–31 anuncia la resurrección como garantía del juicio y fundamento del llamado de Dios al arrepentimiento.

edit_note Notas: edición NTBT con estudio completo — BibliaTodo Bible Society

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