La inevitabilidad del tropiezo no elimina la responsabilidad
Jesús advierte a sus discípulos que habrá ocasiones de caer. Al mismo tiempo, declara la gravedad de convertirse en quien conduce a otro al pecado.
Explicación del versículo
El Señor vuelve a dirigirse expresamente a sus discípulos. Después de la enseñanza sobre las riquezas y la necesidad de escuchar a Dios, examina la vida compartida de quienes lo siguen. La comunidad no está a salvo de toda tentación por llevar su nombre. Habrá acciones, palabras y ejemplos que pongan a otros en peligro de apartarse de la fidelidad a Dios.
Jesús reconoce esa realidad sin justificar a quien la produce. «Es inevitable» no significa que una persona reciba permiso para convertirse en ocasión de caída. El «pero» introduce la responsabilidad individual: ¡ay de aquel por quien llega! La existencia del mal no transforma en inocente a quien lo promueve o utiliza su influencia para debilitar la obediencia de otro.
El tropiezo al que se refiere no es cualquier desagrado o diferencia de gusto. La imagen describe un obstáculo que conduce a caer, aplicado aquí al pecado y al daño espiritual. La enseñanza obliga a considerar lo que el trato, la conducta y la autoridad hacen en la vida de quienes reciben nuestra influencia. La advertencia se intensificará al hablar de los pequeños, cuya fragilidad no debe ser aprovechada ni despreciada.
El discípulo tampoco es llamado a vigilar únicamente las faltas de otros. En el versículo 3 escuchará «Cuídense de ustedes mismos». La respuesta comienza por el examen propio y continúa con una corrección que busca restaurar, acompañada de un perdón dispuesto. Cristo forma una comunidad que toma en serio el pecado y protege a las personas mediante verdad y misericordia.
Texto original e imagen
σκάνδαλα (skandala) designa aquí los tropiezos u ocasiones de caída. La palabra concentra la atención en aquello que hace caer, no simplemente en lo que resulta sorprendente. La exclamación de juicio señala la gravedad de causarlo deliberadamente o mediante una conducta por la que se debe responder.
Relaciones bíblicas
Mateo 18:6–7 une la protección de los pequeños que creen en Jesús con esta misma advertencia. Marcos 9:42 destaca también el peso de hacer caer a uno de ellos. Los tres pasajes llaman a tratar con seriedad el daño causado a quienes siguen al Señor.
Enseñanzas relacionadas: Mateo 18:6–7; Mateo 18:21–22; Marcos 9:42.