Lucas 5 (NTBT) en línea gratis con notas de estudio

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Lucas 5

La pesca milagrosa

1 Mientras Jesús estaba de pie junto al lago de Genesaret, la multitud se agolpaba sobre él para escuchar la palabra de Dios.   N1

2 Vio dos barcas a la orilla del lago; los pescadores habían bajado de ellas y lavaban las redes.   N2

3 Subió a una de las barcas, que era de Simón, y le pidió que la apartara un poco de tierra. Luego se sentó y enseñaba a las multitudes desde la barca.   N3

4 Cuando terminó de hablar, dijo a Simón: «Lleva la barca a aguas profundas y echen sus redes para pescar».   N4

5 Simón respondió: «Maestro, hemos trabajado toda la noche y no hemos pescado nada; pero, por tu palabra, echaré las redes».   N5

6 Al hacerlo, encerraron una gran cantidad de peces, y sus redes comenzaban a romperse.   N6

7 Hicieron señas a sus compañeros de la otra barca para que vinieran a ayudarlos. Ellos vinieron, y llenaron ambas barcas hasta el punto de que se hundían.   N7

8 Al verlo, Simón Pedro cayó a las rodillas de Jesús, diciendo: «Apártate de mí, Señor, porque soy un hombre pecador».   N8

9 Porque el asombro se había apoderado de él y de todos los que estaban con él por la pesca que habían hecho;   N9

10 lo mismo les sucedía a Jacobo y a Juan, hijos de Zebedeo, que eran socios de Simón. Jesús dijo a Simón: «No tengas miedo; desde ahora serás pescador de hombres».   N10

11 Después de llevar las barcas a tierra, lo dejaron todo y lo siguieron.   N11

Jesús sana a un leproso

12 Mientras Jesús estaba en una de las ciudades, se presentó un hombre cubierto de lepra. Al ver a Jesús, cayó rostro en tierra y le suplicó: «Señor, si quieres, puedes limpiarme».   N12

13 Jesús extendió la mano, lo tocó y dijo: «Quiero; queda limpio». Enseguida la lepra lo dejó.   N13

14 Le ordenó que no se lo dijera a nadie: «Ve, preséntate ante el sacerdote y ofrece por tu purificación lo que mandó Moisés, para testimonio ante ellos».   N14

15 Pero las noticias acerca de él se extendían cada vez más, y grandes multitudes se reunían para escucharlo y ser sanadas de sus enfermedades.   N15

16 Él, sin embargo, se retiraba a lugares solitarios y oraba.   N16

Jesús sana a un paralítico

17 Un día, mientras enseñaba, estaban sentados allí fariseos y maestros de la ley que habían venido de todas las aldeas de Galilea y Judea, y de Jerusalén. El poder del Señor estaba con él para sanar.   N17

18 Unos hombres llevaban en una camilla a un hombre paralítico y trataban de introducirlo y ponerlo delante de Jesús.   N18

19 Como no encontraban por dónde introducirlo a causa de la multitud, subieron a la azotea y lo bajaron con la camilla a través de las tejas, hasta ponerlo en medio, delante de Jesús.   N19

20 Al ver la fe de ellos, dijo: «Hombre, tus pecados te han sido perdonados».   N20

21 Los escribas y los fariseos comenzaron a pensar: «¿Quién es este que dice blasfemias? ¿Quién puede perdonar pecados sino solo Dios?».   N21

22 Jesús conoció sus pensamientos y les respondió: «¿Qué están pensando en su corazón?   N22

23 ¿Qué es más fácil: decir “Tus pecados te han sido perdonados”, o decir “Levántate y camina”?   N23

24 Pero, para que sepan que el Hijo del Hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados —dijo al paralítico—, a ti te digo: levántate, toma tu camilla y vete a tu casa».   N24

25 Al instante se levantó delante de ellos, tomó aquello en lo que había estado acostado y se fue a su casa glorificando a Dios.   N25

26 El asombro se apoderó de todos y glorificaban a Dios. Llenos de temor, decían: «¡Hoy hemos visto cosas extraordinarias!».   N26

Llamamiento de Leví

27 Después de esto, Jesús salió y vio a un recaudador de impuestos llamado Leví, sentado en el puesto de recaudación. Le dijo: «Sígueme».   N27

28 Él lo dejó todo, se levantó y lo seguía.   N28

29 Leví le ofreció un gran banquete en su casa, y había una gran multitud de recaudadores de impuestos y de otros que estaban a la mesa con ellos.   N29

30 Los fariseos y sus escribas murmuraban contra los discípulos de Jesús, diciendo: «¿Por qué comen y beben con recaudadores de impuestos y pecadores?».   N30

31 Jesús les respondió: «Los sanos no necesitan médico, sino los enfermos.   N31

32 No he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento».   N32

La pregunta sobre el ayuno

33 Ellos le dijeron: «Los discípulos de Juan ayunan con frecuencia y hacen oraciones, y lo mismo los de los fariseos; pero los tuyos comen y beben».   N33

34 Él les dijo: «¿Acaso pueden hacer ayunar a los invitados de una boda mientras el novio está con ellos?   N34

35 Pero vendrán días en que les será quitado el novio; entonces, en aquellos días, ayunarán».   N35

36 También les decía una parábola: «Nadie arranca un remiendo de una prenda nueva para ponerlo en una vieja; de lo contrario, rompe la nueva y el remiendo de la nueva no combina con la vieja.   N36

37 Nadie echa vino nuevo en odres viejos; de lo contrario, el vino nuevo reventará los odres, se derramará y los odres se perderán.   N37

38 El vino nuevo debe echarse en odres nuevos.   N38

39 Y nadie que ha bebido vino añejo quiere nuevo, porque dice: “El añejo es bueno”».   N39

menu_book Notas de estudio de Lucas 5

Edición NTBT con estudio completo — pasaje por pasaje. Esta es una sección aparte del texto bíblico.

Lucas 5:1 north

La multitud escucha la palabra de Dios

La escena del llamamiento de los pescadores comienza con Jesús enseñando. Antes de que las redes se llenen, una multitud se reúne para escuchar la palabra de Dios junto al lago de Genesaret.

Explicación del versículo

La multitud «se agolpaba sobre él». El verbo ἐπικεῖσθαι (epikeisthai) expresa aquí la presión de la gente que se acerca. El detalle ayuda a comprender por qué Jesús enseñará después desde una barca algo apartada de tierra. El relato no presenta un milagro aislado de su mensaje: la enseñanza ocupa el comienzo de la escena y continúa antes de la orden de echar las redes.

Los oyentes desean «escuchar la palabra de Dios», τὸν λόγον τοῦ θεοῦ (ton logon tou theou). La expresión identifica el mensaje que Jesús comunica como palabra procedente de Dios. No se refiere en este punto a una persona llamada «Palabra», sino a lo que la multitud escucha de labios del Señor. La autoridad de su enseñanza, destacada en Lucas 4:32, permanece en el centro de su ministerio.

La enseñanza y el llamamiento

Genesaret ofrece el marco de una jornada de trabajo de pescadores. Jesús entra en ese ámbito ordinario y allí llama a Simón y a sus compañeros a seguirlo. El capítulo anterior ya había narrado su presencia en casa de Simón; por tanto, esta escena no necesita entenderse como el primer instante en que ambos se conocen. Lo decisivo es cómo el encuentro conduce ahora a una nueva respuesta de seguimiento.

Mateo 4:18–22 y Marcos 1:16–20 también relatan el llamamiento de pescadores y la imagen de pescar personas. Lucas desarrolla la pesca abundante y la confesión de Simón. Los relatos relacionados permiten reconocer la iniciativa de Jesús sin exigir que cada uno narre todos los mismos detalles.

Aplicación editorial

Acércate a Cristo dispuesto a escuchar su palabra, también cuando tus primeras preguntas se refieran a otras necesidades. La pesca que viene después revelará su poder, pero ese poder pertenece al Señor que enseña y llama. La atención a lo extraordinario encuentra su dirección cuando conduce a recibir su mensaje y seguirlo.

Relatos relacionados: Mateo 4:18–22; Marcos 1:16–20

Lucas 5:2 north

Las redes se lavan después del trabajo

Jesús ve dos barcas y a unos pescadores que lavan sus redes. El relato se detiene en un momento corriente de su oficio, antes de que una nueva pesca cambie el sentido de aquella jornada.

Explicación del versículo

Las dos barcas están a la orilla y los pescadores han bajado de ellas. No aparecen como objetos abandonados sin dueño: pertenecen a hombres que trabajan allí y siguen atendiendo sus herramientas. Más adelante una barca será identificada como la de Simón y la otra servirá para ayudar a recoger los peces. El detalle de las dos embarcaciones prepara acciones concretas de la escena.

El verbo ἔπλυνον (eplynon) significa «lavaban». La tarea ocurre después de la salida de pesca que Simón describirá en Lucas 5:5: habían trabajado toda la noche sin conseguir nada. Lucas todavía no atribuye a los pescadores un estado de ánimo determinado. El cansancio de su labor será explícito; la desesperación, el enojo o una decisión de abandonar el oficio no se afirman aquí.

Un oficio real dentro del llamamiento

Las redes, δίκτυα (diktya), son los instrumentos de su actividad. La narración no ofrece datos suficientes para reconstruir todos sus materiales, dimensiones o técnicas. Su función es clara: los pescadores las han usado, las lavan y volverán a echarlas por indicación de Jesús. Cuando comience la pesca, la cantidad de peces exigirá la colaboración entre ambas barcas.

La presencia de hombres ocupados en su trabajo da peso al llamamiento posterior. Seguir a Jesús no será una idea sin consecuencias, sino una respuesta que alcanza ocupaciones, relaciones y prioridades. Lucas 5:10–11 mostrará el paso desde este oficio conocido hacia el servicio al que el Señor los llama.

Jesús se acerca en la vida cotidiana

El capítulo anterior lo presentó enseñando en sinagogas y entrando en una casa donde había enfermedad. Ahora la orilla y las herramientas del trabajo forman parte del encuentro. No hay desprecio por la labor de los pescadores; precisamente su experiencia permitirá percibir lo inesperado de la pesca y comprender la imagen que Jesús empleará para su nueva misión.

Aplicación editorial

Presta atención a la palabra de Cristo en medio de tus responsabilidades concretas. El trabajo cotidiano no está fuera de su mirada. Escucharle puede modificar la manera en que entiendes tus recursos y tus capacidades, y puede llamar a una obediencia que vaya más allá de lo que habías previsto para la jornada.

Lucas 5:3 north

La barca de Simón se convierte en lugar de enseñanza

Jesús pide a Simón que aparte un poco su barca de tierra y continúa enseñando desde ella. La petición inicia una participación personal del pescador en la escena que pronto transformará su vida.

Explicación del versículo

La barca pertenece a Simón. El dato enlaza el encuentro con alguien ya conocido por el lector: Jesús había sanado a su suegra en Lucas 4:38–39. Ahora Simón pone su embarcación al servicio de la enseñanza. El relato no afirma que la pesca abundante sea un pago prometido por ese préstamo; la relación que se desarrolla culminará en el llamamiento a seguir al Señor.

Jesús «le pidió» que la apartara un poco. El verbo ἠρώτησεν (erotesen) expresa aquí una petición dirigida a Simón. La pequeña separación respecto de la orilla permite comprender el cambio de posición ante una multitud que se agolpaba. Lucas no ofrece mediciones de la distancia ni explica propiedades acústicas del lugar; la finalidad narrativa queda visible en que Jesús puede continuar hablando a quienes están en tierra.

Sentado, enseñaba a las multitudes

El participio καθίσας (kathisas) indica que Jesús se sentó. Ya se había sentado para explicar la Escritura en Nazaret; aquí la posición acompaña nuevamente la enseñanza. La autoridad de su palabra no depende de hallarse en un edificio determinado. La barca y la orilla se vuelven el marco de la proclamación del mensaje que la multitud desea escuchar.

El orden de los acontecimientos importa. Jesús termina primero de hablar y luego manda salir a aguas profundas, según Lucas 5:4. La pesca no desplaza su ministerio de la palabra. Lo que Simón verá en las redes confirmará que aquel a quien escucha merece confianza incluso cuando le pide actuar más allá de lo que su experiencia reciente le hace esperar.

Una participación que prepara una respuesta mayor

Al principio Simón recibe una petición limitada: alejar un poco la barca. Más tarde oirá una orden para pescar y, finalmente, una promesa sobre su futura misión. La iniciativa permanece en Jesús, que enseña, manda y llama.

Aplicación editorial

Ofrece al Señor lo que está a tu alcance sin tratarlo como una inversión que le obligue a recompensarte. La barca sirve aquí para que otros escuchen. Tu disposición a servir encuentra su valor en Cristo y en el bien de quienes reciben su palabra, antes de cualquier resultado que puedas medir.

Lucas 5:4 north

La orden de volver a echar las redes

Cuando termina la enseñanza, Jesús se dirige a Simón y le pide llevar la barca a aguas profundas. La palabra que la multitud ha escuchado se convierte ahora en una indicación concreta para el pescador.

Explicación del versículo

«Cuando terminó de hablar» enlaza la pesca con la enseñanza precedente. El Señor no ha subido a la barca únicamente para preparar una demostración de abundancia. Ha comunicado la palabra de Dios y, después, da una orden que pondrá a Simón ante la cuestión de cuánto puede confiar en él.

El mandato ἐπανάγαγε εἰς τὸ βάθος (epanagage eis to bathos) significa «lleva hacia lo profundo». La primera forma verbal es singular y se dirige a Simón. A continuación, «echen sus redes» está en plural: χαλάσατε (chalasate), «bajen» o «suelten». La instrucción implica la conducción de la barca y el trabajo de quienes participarán en la pesca. No es una orden de Simón para que Jesús le garantice un resultado; la iniciativa corresponde al Señor.

Una palabra frente a la experiencia reciente

La respuesta de Lucas 5:5 explicará la dificultad: han trabajado toda la noche sin pescar nada. La orden no aparece en un vacío, sino ante hombres que conocen su oficio y acaban de experimentar una salida infructuosa. Esa experiencia será reconocida por Simón y, aun así, no tendrá la última palabra sobre su respuesta a Jesús.

«Para pescar» expresa el propósito inmediato del mandato. El término ἄγρα (agra) se relaciona con la captura. Primero hay una pesca real, con peces, redes y barcas; después Jesús empleará esa actividad para hablar de la misión de Simón. La imagen posterior tiene fuerza precisamente porque nace de una situación concreta, sin exigir que cada detalle de profundidad, agua o aparejos represente un significado espiritual distinto.

La autoridad de quien llama

El resultado mostrará que la confianza de Simón no descansa en una técnica nueva, sino en la persona de Jesús. La autoridad que en el capítulo anterior se manifestó frente a la fiebre y al espíritu impuro se revela ahora en el ámbito de un oficio conocido. El camino de la escena culminará en «no tengas miedo» y en una nueva tarea, según Lucas 5:10.

Aplicación editorial

Reconoce ante Cristo el límite de tu experiencia sin despreciar lo que has aprendido. Aquí la confianza nace de una palabra concreta del Señor. Para seguirlo, atiende a su enseñanza revelada; la fe no necesita convertir una impresión propia en una promesa que Jesús nunca ha hecho.

Lucas 5:5 north

«Por tu palabra, echaré las redes»

Simón reconoce el esfuerzo de una noche sin resultados y, aun así, responde a la indicación de Jesús. Su confianza no consiste en negar lo ocurrido, sino en dar peso decisivo a la palabra del Maestro.

Explicación del versículo

La respuesta comienza con ἐπιστάτα (epistata), «Maestro». El título reconoce a alguien con autoridad o dirección. En el desarrollo de esta escena, Simón pasará de esa forma de dirigirse a Jesús a llamarlo «Señor» al caer ante sus rodillas. El cambio acompaña su creciente percepción de quién está delante de él, aunque no permite reconstruir de una sola palabra todo lo que comprendía sobre su identidad.

«Hemos trabajado toda la noche» utiliza el verbo κοπιάσαντες (kopiasantes), relacionado con trabajar con esfuerzo y cansancio. No fue una espera ociosa. Los pescadores han empleado su capacidad y su tiempo, pero el resultado ha sido «nada». Simón presenta con honestidad esa diferencia entre trabajo y fruto. El relato no acusa su falta de resultados como consecuencia de una culpa personal o de poca fe.

La razón de una nueva respuesta

El giro decisivo llega con «pero, por tu palabra». La expresión ἐπὶ δὲ τῷ ῥήματί σου (epi de to rhemati sou) da a la palabra de Jesús el fundamento de la acción siguiente. Simón no argumenta que el cansancio haya desaparecido ni que sus cálculos se hayan vuelto favorables. Decide echar las redes porque el Maestro lo ha dicho.

El singular «echaré» expresa su respuesta personal a una orden que involucrará a otros trabajadores. Su obediencia se volverá visible en la acción y no quedará solamente en una declaración respetuosa. El versículo siguiente enlaza directamente esa respuesta con lo que hicieron: «Al hacerlo», encerraron una gran cantidad de peces.

El fruto revela a Jesús

La escena no concluye con Simón celebrando una fórmula para asegurar capturas. Ante el resultado confesará su condición de pecador, y Jesús lo llamará a una misión distinta; véase Lucas 5:8–11. La abundancia dirige su mirada al Señor. La obediencia no compra el milagro ni convierte el trabajo de aquella noche en una garantía de prosperidad para toda ocasión.

Aplicación editorial

Puedes hablarle al Señor de tu cansancio y de tus resultados sin esconderlos detrás de frases de confianza. Simón expresa ambas cosas y después actúa conforme a la palabra recibida. La fe reconoce la realidad de la dificultad y encuentra en Cristo una razón para obedecer que no depende de controlar el desenlace.

Lucas 5:6 north

Una pesca que supera la capacidad de las redes

La respuesta a la palabra de Jesús produce un resultado que los pescadores no habían logrado durante la noche. La cantidad de peces es tan grande que las redes comienzan a romperse.

Explicación del versículo

«Al hacerlo» remite a la orden de echar las redes y a la respuesta de Simón. El relato une la palabra de Jesús, la acción de los pescadores y la pesca abundante. No atribuye el resultado a un hallazgo técnico que ellos puedan repetir de forma autónoma. El acontecimiento está al servicio de la revelación del Señor que luego llama a Simón.

El verbo συνέκλεισαν (synekleisan) significa «encerraron» o «rodearon». Describe la captura de una «gran cantidad de peces», πλῆθος ἰχθύων πολύ (plethos ichthyon poly). La abundancia contrasta con el «nada» de la noche anterior. Lucas no cuenta los peces ni exige calcular un número oculto: hace visible la desproporción entre la experiencia reciente y lo que sucede por la palabra de Jesús.

Las redes comienzan a romperse

La frase sobre las redes muestra que la pesca excede lo que podían manejar con facilidad. El verbo διερρήσσετο (dierresseto) presenta el proceso de rasgarse o romperse. La narración continúa con la petición de ayuda y con las barcas llenas; no dice que todas las redes quedaran completamente destruidas ni que se perdiera la captura.

El detalle debe mantenerse junto con lo que cuenta el relato posterior de Juan 21:3–11. Allí, después de la resurrección, una pesca abundante también sigue a una noche sin resultados, pero se da un número de peces y se afirma que la red no se rompió. Son escenas en momentos distintos, y sus semejanzas no hacen intercambiables todos sus detalles.

La señal y su propósito

La abundancia pronto afectará a más personas: será necesaria la otra barca y todos quedarán asombrados. Sin embargo, la culminación no será una ampliación del negocio, sino el reconocimiento de Jesús y su llamamiento. Lucas 5:8–11 explica cómo la señal conduce a Simón a reconocer su pecado y seguir al Señor.

Aplicación editorial

Agradece los dones de Cristo sin perder de vista a quien los concede. El resultado de esta pesca no permite exigirle abundancia en cada proyecto, pero sí muestra que su autoridad supera los límites que los pescadores habían experimentado. La respuesta que el relato desarrolla es confianza en él y disponibilidad para seguirlo.

Lucas 5:7 north

La abundancia requiere la ayuda de los compañeros

Los pescadores hacen señas a la otra barca. El resultado de la pesca no puede manejarse de forma aislada: los compañeros llegan y participan en una carga que llena ambas embarcaciones.

Explicación del versículo

La acción de hacer señas es una forma concreta de pedir ayuda. Lucas no explica por qué prefirieron ese gesto a una llamada ni describe la distancia exacta entre las barcas. La información que sí ofrece es suficiente para seguir la escena: quienes están en la primera necesitan a los de la otra para hacerse cargo de tantos peces.

Los llama μετόχοις (metochois), «compañeros» o «participantes». Más adelante identificará a Jacobo y a Juan como socios de Simón. La cooperación pertenece al oficio que estos hombres comparten. Aquí no se está dando todavía una organización completa de la futura comunidad de discípulos; se describe la colaboración real que exige la pesca.

Dos barcas llenas

La segunda embarcación ya había aparecido en Lucas 5:2. Lo que parecía un dato del escenario adquiere una función en el desarrollo: ambas barcas son necesarias y ambas quedan llenas. La magnitud de la pesca se expresa por sus efectos sobre redes, trabajadores y embarcaciones, más que por una cifra.

«Hasta el punto de que se hundían» corresponde a ὥστε βυθίζεσθαι (hoste bythizesthai). La frase transmite cuánto bajaban las barcas bajo el peso. El relato no termina en un naufragio: Lucas 5:11 narrará que las llevaron a tierra. La imagen de hundirse subraya una carga extraordinaria, sin obligar a suponer que ambas terminaron en el fondo del lago.

La experiencia se comparte

Los compañeros no solamente ayudan a recoger peces; también presencian el acontecimiento que provoca el asombro. Lucas 5:9–10 incluirá expresamente a todos los que estaban con Simón, y en particular a Jacobo y Juan. La respuesta al Señor se desarrollará en ese entorno compartido. La iniciativa sigue siendo de Jesús, cuya palabra ha dado origen a la pesca.

Aplicación editorial

Reconoce cuándo necesitas la ayuda de otros y recíbela sin vergüenza. La confianza en Cristo no elimina la cooperación humana: en esta escena, el resultado que él concede requiere el trabajo conjunto de los compañeros. Servir con otros puede ser una forma concreta de responder con gratitud a lo que has recibido.

Lucas 5:8 north

Simón reconoce su pecado ante el Señor

La pesca abundante lleva a Simón a mirar más allá de las redes. De rodillas ante Jesús, reconoce su condición de pecador y expresa el temor que le provoca encontrarse ante una autoridad santa.

Explicación del versículo

Lucas lo llama aquí «Simón Pedro». El nombre compuesto identifica al pescador que ya ha recibido a Jesús en su casa y lo ha llevado en la barca. Su reacción nace de lo que acaba de ver: cae a las rodillas de Jesús y habla como quien ha descubierto una distancia profunda entre su propia condición y la persona que tiene delante.

«Soy un hombre pecador» corresponde a ἀνὴρ ἁμαρτωλός εἰμι (aner hamartolos eimi). Simón no confiesa aquí un delito particular ni atribuye a un pecado concreto el fracaso de la noche anterior. Reconoce personalmente que es pecador. La santidad que percibe en Jesús descubre algo acerca de sí mismo que la abundancia de peces no puede resolver.

«Apártate de mí, Señor»

La petición ἔξελθε ἀπ’ ἐμοῦ (exelthe ap’ emou), «apártate de mí», expresa su sentimiento de indignidad. El título «Señor», κύριε (kyrie), acompaña esa postura de reverencia. El relato no presenta su petición como la última palabra acerca de la relación: Jesús no lo abandona, sino que responderá «No tengas miedo» y le anunciará una misión.

La escena recuerda el reconocimiento de impureza de Isaías al contemplar la santidad del Señor en Isaías 6:1–8. Allí la culpa reconocida es atendida por la gracia de Dios y sigue un envío. La relación ayuda a comprender el movimiento de pecado reconocido, misericordia y llamamiento, sin afirmar que cada detalle de ambos relatos sea idéntico.

La gracia no niega la verdad del pecado

Jesús no llama a Simón porque este haya demostrado estar libre de pecado. Lo encuentra en su necesidad y lo incorpora a su servicio. Más adelante declarará que ha venido a llamar a pecadores al arrepentimiento, según Lucas 5:32. La autoridad que revela la culpa es también la del Salvador que recibe y transforma.

Aplicación editorial

Acércate a Jesucristo con verdad acerca de tu pecado. No necesitas presentarte como digno para recibir su gracia, ni debes usar tu indignidad como razón para huir de él. La respuesta del Señor a Simón abre el camino para confiar, arrepentirse y seguirle.

Lucas 5:9 north

El asombro alcanza a todos los que estaban con Simón

Lucas explica la reacción de Simón por el impacto de aquella pesca. Lo que ha sucedido no lo sobrecoge solamente a él: todos sus compañeros participan del asombro.

Explicación del versículo

La frase comienza con «porque» y ofrece la razón narrativa de la confesión anterior. Simón ha caído ante Jesús porque la captura revela una autoridad que supera lo que él y sus compañeros podían esperar de aquella jornada. El resultado no se entiende únicamente como una ganancia del oficio, sino como un acontecimiento que los enfrenta con la persona de Jesús.

La expresión θάμβος γὰρ περιέσχεν αὐτόν (thambos gar perieschen auton) presenta el asombro como algo que lo rodea o se apodera de él. El sustantivo θάμβος (thambos) ya se había utilizado para la reacción ante la liberación en Capernaúm, según Lucas 4:36. En ambas escenas una obra de Jesús conduce a reconocer que su autoridad merece una explicación.

La pesca que habían hecho

Lucas conserva la participación humana: los pescadores realmente han echado las redes, pedido ayuda y llenado las barcas. Sin embargo, reconocen el carácter extraordinario de una pesca obtenida por la indicación del Señor después de una noche sin resultados. Su trabajo es real, y la iniciativa decisiva sigue perteneciendo a Jesús.

«Todos los que estaban con él» amplía la reacción más allá de Simón. No todos pronuncian las mismas palabras, pero comparten la experiencia. El versículo siguiente nombrará a Jacobo y Juan, hijos de Zebedeo. Así se prepara el paso desde un acontecimiento compartido en el oficio hasta el seguimiento del Señor.

Un asombro que debe encontrar dirección

El asombro por sí solo no describe todo el discipulado. En esta escena Jesús le da un rumbo al responder al temor de Simón y llamarlo a una misión. Lucas 5:10–11 mostrará que la reacción culmina en dejarlo todo y seguirlo. El centro no permanece en la cantidad de peces, sino en quien ha dado la orden y ahora llama.

Aplicación editorial

Cuando una obra de Dios despierte tu asombro, permite que ese asombro te lleve a escuchar al Señor. La gratitud puede quedarse en recordar lo sorprendente o puede abrir una respuesta más profunda. Simón y sus compañeros son llamados a confiar sus vidas a Jesús, más allá del beneficio que acaban de recibir.

Lucas 5:10 north

«No tengas miedo»: el Señor llama a Simón

Jesús responde al temor de Simón con una palabra de gracia y una misión. El pescador que se ha reconocido pecador no es expulsado: desde ahora su vida estará vinculada a reunir personas para el Señor.

Explicación del versículo

Jacobo y Juan, hijos de Zebedeo, comparten el asombro. Lucas los identifica como socios de Simón mediante κοινωνοί (koinonoi), compañeros o participantes de una actividad común. Sus relaciones de trabajo forman parte del contexto en que Jesús los encuentra. La respuesta de seguimiento del versículo siguiente abarcará a este grupo, aunque la palabra citada se dirige expresamente a Simón.

«No tengas miedo», μὴ φοβοῦ (me phobou), responde a su reconocimiento de indignidad. Jesús no le dice que el pecado sea irrelevante ni exige que primero se vuelva digno por sus propios medios. Su palabra abre una relación de confianza y servicio. La gracia toma la iniciativa precisamente donde Simón acaba de reconocer su necesidad.

Una nueva pesca

«Desde ahora» marca una nueva orientación. La expresión traducida «serás pescador de hombres» utiliza el verbo ζωγρῶν (zogron), relacionado con capturar o tomar vivos. Jesús transforma una imagen del oficio en la descripción de una misión dirigida a personas. En el contexto de su obra salvadora, la imagen no invita a tratar a los demás como presas que deban ser dominadas, sino a participar en el anuncio que conduce a ellos hacia la vida bajo su señorío.

El sentido del llamamiento se comprende por la persona que lo hace y por su enseñanza. El verbo, tomado aisladamente, no contiene toda una doctrina de salvación. Mateo 4:19 y Marcos 1:17 expresan el mismo llamamiento con la promesa de hacerlos pescadores de hombres. Es Jesús quien los forma y les da una tarea que no pueden producir por sí solos.

Del pecado reconocido al servicio recibido

La pesca abundante ha revelado la insuficiencia de Simón y la autoridad del Señor. Ahora el futuro no se define por la frase «soy pecador», sino por la gracia de quien lo llama sin negar esa realidad. El servicio nace del encuentro con Cristo y de su palabra, no de una superioridad moral que Simón pueda reclamar.

Aplicación editorial

Escucha el llamamiento de Jesús desde la confianza en su gracia. Reconocer tus límites no te obliga a permanecer lejos de él. Cuando te dispongas a hablar a otros de su salvación, hazlo como alguien que también necesita misericordia, con respeto por las personas y dependencia del Señor que llama.

Lucas 5:11 north

Lo dejaron todo y siguieron a Jesús

La escena termina con una decisión que va más allá del resultado de la pesca. Después de llevar las barcas a tierra, los pescadores dejan lo que ocupaba su vida y siguen al Señor que los ha llamado.

Explicación del versículo

El regreso a tierra muestra que las barcas llegaron a la orilla a pesar de la carga descrita anteriormente. Lucas cierra la acción de la pesca antes de señalar la respuesta de los hombres. No cuenta cómo se distribuyeron los peces ni qué ocurrió después con cada herramienta; el interés se concentra en la relación que ahora define su camino.

«Lo dejaron todo», ἀφέντες πάντα (aphentes panta), expresa la amplitud de esa respuesta. En el contexto inmediato incluye abandonar la actividad que estaban realizando con barcas y redes para seguir a Jesús. El lenguaje no debe reducirse a una disposición interior sin consecuencias: la decisión cambia efectivamente sus prioridades y su recorrido.

La respuesta tiene una persona como centro

El verbo principal es ἠκολούθησαν (ekolouthesan), «siguieron». Lo que dejan encuentra su sentido en aquel a quien siguen. La escena no exalta el desprendimiento como un valor autosuficiente ni presenta una renuncia que compre la aceptación de Dios. Jesús ya se ha acercado, ha mostrado su autoridad y ha respondido al temor de Simón con gracia.

Los relatos de Mateo 4:20–22 y Marcos 1:18–20 también describen el abandono de redes, barca y relaciones inmediatas de trabajo para ir detrás de él. Lucas destaca que la respuesta llega después de la pesca abundante y de la promesa de una nueva misión. Los dones recibidos no retienen a los discípulos lejos del Dador.

Un comienzo real de discipulado

Seguir a Jesús abre un camino de aprendizaje, no certifica que ya entiendan todo. Escucharán sus palabras, verán sus obras y también descubrirán sus propias debilidades. El comienzo descansa en la autoridad y la misericordia de quien los llama. Esa misma gracia sostendrá lo que ellos todavía no saben hacer.

Aplicación editorial

Considera qué decisiones concretas requiere seguir a Cristo en tu situación. No todos reciben la misma tarea que estos pescadores, pero el Señor merece la prioridad sobre aquello que pretenda gobernar tu obediencia. El desprendimiento cristiano tiene su dirección en él: dejar lo necesario para responder fielmente a su palabra, como fruto de la gracia recibida.

Lucas 5:12 north

«Señor, si quieres, puedes limpiarme»

Un hombre cubierto de lepra se postra ante Jesús y suplica su ayuda. Reconoce su poder para limpiarlo y deja la petición ante su voluntad.

Explicación del versículo

Lucas sitúa el encuentro «en una de las ciudades», sin identificarla. La atención recae en el hombre y en su necesidad. La expresión πλήρης λέπρας (pleres lepras), «lleno de lepra», acentúa la gravedad visible de su condición. No ofrece una historia clínica ni permite establecer por sí sola un diagnóstico médico actual.

El lenguaje de limpieza se entiende a la luz de la ley sobre las afecciones cutáneas. Levítico 13:1–8 dispone el examen por el sacerdote y distingue estados de pureza e impureza. Levítico 13:45–46 muestra también las consecuencias comunitarias de la condición declarada impura. Por eso la necesidad del hombre comprende más que una molestia física: su purificación tiene repercusiones en la vida compartida.

La súplica ante Jesús

El hombre cae rostro en tierra. Su postura y su petición muestran reverencia y dependencia. «Si quieres» no cuestiona que Jesús tenga poder: el hombre añade «puedes limpiarme». El verbo καθαρίσαι (katharisai) significa «limpiar» o «purificar» y responde al estado que lo aflige. El relato no atribuye esa afección a una falta particular que él deba confesar antes de recibir ayuda.

La súplica une confianza y entrega. El hombre no puede producir su propia restauración ni se presenta reclamando un derecho sobre Jesús. Tampoco es reprendido por formular una petición sometida a la voluntad del Señor. La respuesta del versículo siguiente mostrará de manera concreta la disposición misericordiosa de Cristo hacia él.

La persona que se acerca

Mateo 8:2–4 y Marcos 1:40–45 relatan el mismo encuentro. En Lucas, la escena sigue al reconocimiento de pecado de Simón y al llamamiento que recibe. Necesidades distintas quedan ante el mismo Señor: el pescador que se siente indigno y el enfermo que pide limpieza encuentran en Jesús una respuesta de gracia.

Aplicación editorial

Presenta tu necesidad a Cristo con confianza en su poder y con una disposición sincera a su voluntad. No necesitas ocultar la gravedad de tu situación. La súplica de este hombre enseña a acercarse al Señor desde la dependencia, sin convertir la petición en una exigencia que pretenda gobernarlo.

Relatos paralelos: Mateo 8:1–4; Marcos 1:40–45

Lucas 5:13 north

La misericordia de Jesús se expresa en palabra y contacto

Jesús extiende la mano, toca al hombre y responde a su súplica: «Quiero; queda limpio». La lepra lo deja enseguida.

Explicación del versículo

La respuesta empieza con un movimiento hacia la persona: Jesús «extendió la mano» y «lo tocó». El contacto forma parte de la acción que Lucas ha elegido narrar. Aquel hombre no recibe solamente una orden desde la distancia; el Señor se acerca al que ha presentado su necesidad con el rostro en tierra.

El verbo ἥψατο (hepsato) significa «tocó». En el marco de las disposiciones sobre impureza, ese gesto adquiere especial fuerza. Sin embargo, la narración no se detiene a resolver cada cuestión ritual sobre el contacto: muestra que la intervención de Jesús produce la limpieza del hombre. La condición que lo aflige cede ante la autoridad del Señor.

«Quiero; queda limpio»

Jesús responde directamente al «si quieres» de la súplica anterior con θέλω (thelo), «quiero». Su voluntad de ayudar a este hombre queda expresada con claridad. El mandato καθαρίσθητι (katharistheti), «queda limpio», anuncia eficazmente la restauración que el enfermo no podía darse a sí mismo.

«Enseguida la lepra lo dejó» confirma el resultado. La autoridad de Jesús no depende de una espera para comprobar si la orden pudiera llegar a funcionar. En esta escena la limpieza es inmediata. Los paralelos de Mateo 8:3 y Marcos 1:41–42 conservan el contacto, la respuesta y la limpieza.

La restauración precede a la ofrenda

El siguiente versículo ordenará presentarse al sacerdote y ofrecer lo mandado por Moisés. La secuencia es decisiva: el hombre ya ha sido limpiado por Jesús antes de llevar la ofrenda. El cumplimiento de la disposición de la ley dará testimonio de la purificación recibida; no compra la disposición del Señor ni produce aquello que su palabra ya ha obrado.

Aplicación editorial

Recibe la compasión de Cristo como gracia y deja que transforme tu forma de mirar a quienes sufren. Jesús se acerca a la persona que otros podían reconocer ante todo por su impureza. El cuidado que nace de su misericordia devuelve atención y dignidad, sin reducir a nadie a la condición que lo aflige.

Lucas 5:14 north

La limpieza recibida debe ser reconocida

Jesús manda al hombre guardar silencio y presentarse ante el sacerdote conforme a la ley de Moisés. La restauración obrada por el Señor debe tener también una expresión reconocible dentro de la comunidad.

Explicación del versículo

La orden de no contarlo «a nadie» muestra que el hombre no queda libre para decidir por sí mismo cómo divulgar el acontecimiento. Su gratitud encuentra una dirección concreta en la palabra de Jesús. Lucas no desarrolla aquí todos los motivos del silencio; inmediatamente señala el camino positivo que el Señor le manda seguir.

«Preséntate ante el sacerdote» se expresa con δεῖξον σεαυτὸν τῷ ἱερεῖ (deixon seauton to hierei), «muéstrate al sacerdote». Levítico 14:1–9 dispone que el sacerdote examine al afectado cuando la lesión ha sanado y describe el comienzo de su purificación. El examen y los actos prescritos tienen relación con su reconocimiento como limpio y su regreso a la vida comunitaria.

La ofrenda mandada por Moisés

Jesús añade «ofrece por tu purificación lo que mandó Moisés». Levítico 14:10–20 describe las ofrendas, y Levítico 14:21–32 contempla la situación de quien dispone de menos recursos. Lucas no especifica aquí qué posibilidad correspondía a este hombre. Lo que destaca es la obediencia a lo mandado.

La ofrenda viene después de la sanidad: el hombre no debe llevarla para convencer a Jesús de limpiarlo. El sacerdote tampoco aparece como autor de la curación. El Señor ya ha actuado, y la persona restaurada recibe una instrucción que atiende al marco en que su limpieza debe ser reconocida.

«Para testimonio ante ellos»

La expresión εἰς μαρτύριον αὐτοῖς (eis martyrion autois) señala el valor de testimonio que tendrá su presentación. El texto no identifica a cada integrante de ese «ellos» ni limita la frase a una acusación de incredulidad. Ante quienes deben examinar y reconocer su estado, el hombre llevará evidencia de lo que ha ocurrido.

Aplicación editorial

Deja que la gratitud se vuelva obediencia a la palabra de Cristo. El hombre recibe una tarea concreta después de haber sido limpiado. Tu respuesta a la gracia no necesita inventar un precio para pagarla; puede expresarse en atender fielmente lo que el Señor ha enseñado y en actuar con verdad ante los demás.

Lucas 5:15 north

Las multitudes llegan para escuchar y ser sanadas

Las noticias sobre Jesús siguen extendiéndose. Las grandes multitudes buscan tanto su enseñanza como su ayuda frente a las enfermedades.

Explicación del versículo

«Las noticias acerca de él» traduce una expresión con λόγος (logos), «palabra», «mensaje» o «noticia». El contexto determina el sentido: aquí es lo que circula acerca de Jesús. En Lucas 5:1, la multitud quería escuchar «la palabra de Dios» que él enseñaba. Ambas expresiones están relacionadas con la atención que recibe, pero no designan exactamente lo mismo: una es el mensaje que anuncia y otra lo que se cuenta sobre él.

Lucas describe una difusión cada vez mayor después de la limpieza del hombre. El paralelo de Marcos 1:45 atribuye al hombre una proclamación extensa que dificulta la entrada pública de Jesús en las ciudades. Lucas resume aquí la expansión de las noticias sin narrar esa actuación individual. Su interés inmediato se dirige a las multitudes y a la respuesta de Jesús.

Dos motivos expresamente nombrados

Las personas se reúnen «para escucharlo y ser sanadas». Los infinitivos ἀκούειν (akouein), «escuchar», y θεραπεύεσθαι (therapeuesthai), «ser sanadas», conservan juntos esos propósitos. El texto no presenta a toda la multitud como interesada únicamente en los beneficios físicos. Tampoco permite suponer que oír hablar de Jesús equivaliera ya a comprender y recibir plenamente su mensaje.

La enseñanza y las obras de misericordia forman parte de su ministerio. El Señor atiende el sufrimiento real y anuncia el reino de Dios. Las personas no necesitan escoger entre reconocer su dolor corporal y escuchar su palabra. A la vez, el anuncio del reino da un horizonte más amplio a la búsqueda de ayuda: el Salvador llama a una relación de fe y arrepentimiento.

La demanda pública no gobierna su vida

El crecimiento de las multitudes prepara el contraste del versículo siguiente. Jesús se retira a lugares solitarios y ora. La amplitud de la necesidad no elimina su comunión con el Padre ni reemplaza la dirección de la misión. Ya en Lucas 4:42–43 había explicado por qué no podía quedar retenido por una sola población.

Aplicación editorial

Lleva a Cristo tus necesidades y dale también espacio para enseñarte. La búsqueda de su ayuda puede abrirte a conocer su persona y su reino. Al acompañar a otros, ofrece atención a su sufrimiento y una presentación fiel de la palabra del Señor, sin utilizar su necesidad para presionarlos.

Lucas 5:16 north

Jesús se retira y ora

Mientras las multitudes crecen, Jesús mantiene momentos de apartamiento y oración. Su relación con el Padre forma parte de su ministerio, también cuando la demanda pública es intensa.

Explicación del versículo

La frase «él, sin embargo» introduce un contraste con las noticias y las grandes multitudes del versículo anterior. Jesús no deja que la expansión de su fama dicte cada movimiento. El relato lo muestra retirándose a «lugares solitarios», espacios apartados de la concentración de personas que lo buscan.

Los participios ὑποχωρῶν (hypochoron), «retirándose», y προσευχόμενος (proseuchomenos), «orando», unidos a la forma verbal inicial, presentan una práctica continuada. Lucas no está describiendo solamente una ausencia accidental. El plural de los lugares y el modo de narrarlo ayudan a reconocer un rasgo de su actividad.

La oración en el camino del Hijo

La oración aparece en momentos decisivos del Evangelio. Jesús ora en el marco de su bautismo, según Lucas 3:21–22; pasa la noche en oración antes de escoger a los doce en Lucas 6:12–13; y sube al monte a orar antes de la manifestación de su gloria en Lucas 9:28–29. Aquí esa misma relación se mantiene en medio de la atención a las multitudes.

El Hijo encarnado se dirige realmente al Padre. Su oración no representa una conversación ficticia ni convierte al Padre y al Hijo en una sola persona. Tampoco disminuye su divinidad: revela la vida obediente y la comunión del Hijo que ha venido a cumplir la misión recibida. En Lucas 22:41–42, esa disposición se expresará ante la cruz: «no se haga mi voluntad, sino la tuya».

La misión no se reduce a responder a la presión

Retirarse no significa que la necesidad de las multitudes carezca de valor. Jesús acaba de sanar y seguirá enseñando y restaurando. Su oración muestra que el servicio no puede comprenderse únicamente como una sucesión de demandas humanas. El enviado vive en comunión con quien lo ha enviado, y esa fidelidad da dirección a su actividad.

Aplicación editorial

Haz lugar a la oración aun cuando tus responsabilidades sean numerosas. Acércate al Padre por medio de Jesucristo para confiarle tus necesidades y ordenar tu servicio conforme a su palabra. La oración no vuelve irreales las tareas; te ayuda a afrontarlas desde la dependencia de Dios, sin medir tu fidelidad solamente por cuánto haces.

Lucas 5:17 north

Jesús enseña ante quienes conocen la ley

Una nueva escena reúne a Jesús, a oyentes procedentes de muchos lugares y a maestros de la ley. La sanidad del paralítico pronto planteará una pregunta más profunda: quién tiene autoridad para perdonar pecados.

Explicación del versículo

La actividad inicial vuelve a ser la enseñanza. Entre los presentes hay fariseos y «maestros de la ley», νομοδιδάσκαλοι (nomodidaskaloi). Esta última denominación destaca su relación con la instrucción en la ley. Su presencia prepara el debate que surgirá cuando Jesús anuncie el perdón, pero el versículo todavía no atribuye a cada uno una intención particular al acudir.

La procedencia se describe ampliamente: aldeas de Galilea y Judea, y Jerusalén. Lucas muestra que el interés por Jesús rebasa una sola población. El detalle no exige imaginar que cada maestro de todas las aldeas estuviera presente, sino que representa el alcance de esa asistencia. Jerusalén aparece nombrada de modo expreso, anticipando la relación del ministerio de Jesús con los responsables religiosos.

El poder del Señor para sanar

La frase final afirma que «el poder del Señor estaba con él para sanar». δύναμις κυρίου (dynamis kyriou) significa «poder del Señor». La sanidad que se aproxima no es un hecho desligado de Dios. En el comienzo de su ministerio, Jesús ya había sido presentado actuando en el poder del Espíritu, según Lucas 4:14.

Ese modo de narrar no convierte a Jesús en un instrumento anónimo. La escena identificará expresamente la autoridad del Hijo del Hombre para perdonar pecados. El Hijo encarnado obra en comunión con el Padre y el Espíritu Santo; lo que sucede debe comprenderse dentro de esa misión, no como una capacidad separada de Dios.

Una pregunta que la sanidad hará visible

Mateo 9:1–8 y Marcos 2:1–12 relatan el mismo acontecimiento. La enseñanza, la llegada del hombre y la reacción de los expertos en la ley forman una unidad. La restauración corporal será real y, a la vez, servirá para que los presentes reconozcan la autoridad que Jesús acaba de ejercer al anunciar el perdón.

Aplicación editorial

Acércate a la enseñanza de Cristo dispuesto a examinar lo que revela de sí mismo. El conocimiento de la Escritura encuentra su propósito cuando ayuda a reconocer al Señor y recibir su palabra. La escena invita a escuchar con atención antes de decidir que la autoridad de Jesús no puede encajar en tus expectativas.

Relatos paralelos: Mateo 9:1–8; Marcos 2:1–12

Lucas 5:18 north

Unos hombres llevan al paralítico ante Jesús

La necesidad de un hombre moviliza a quienes lo transportan. Su propósito es sencillo y concreto: ponerlo delante de Jesús.

Explicación del versículo

Lucas presenta a un hombre «paralítico», παραλελυμένος (paralelymenos), que debe ser llevado en una camilla. La narración muestra su limitación sin informar de su causa, duración o historia familiar. No atribuye todavía esa condición a una culpa determinada ni supone que pueda llegar por sus propias fuerzas.

La camilla recibe el nombre κλίνη (kline), que puede designar una cama o lecho. Aquí es el soporte en que lo transportan. Después se empleará una forma diminutiva para el mismo objeto. El cambio de palabra no requiere imaginar dos camas distintas durante la escena: es aquello en lo que ha sido llevado y que luego cargará al regresar a casa.

La ayuda toma una forma visible

Los hombres «trataban de introducirlo y ponerlo delante de Jesús». Su atención está dirigida al enfermo y a la posibilidad de que el Señor lo atienda. El texto no especifica qué relación personal tenían con él. Marcos 2:3 añade que lo cargaban cuatro; Lucas no da aquí ese número, sino que destaca la intención y el esfuerzo del grupo.

La dificultad aparecerá en el siguiente versículo: la multitud les impide entrar. Su respuesta no será abandonar al hombre, sino buscar otro acceso. Esa persistencia formará parte de la acción en la que Jesús reconocerá la fe de ellos, según Lucas 5:19–20. La ayuda práctica y la confianza en el Señor están unidas.

Ante aquel que puede restaurarlo

El grupo no pretende sustituir la autoridad de Jesús. Puede llevar al hombre hasta él, pero no producir por sí mismo el perdón y la sanidad que recibirá. El episodio conserva ambos aspectos: una cooperación humana costosa y una obra que depende de la gracia del Señor. La fe se expresa en acercar la necesidad a Cristo, sin reclamar ser la fuente del resultado.

Aplicación editorial

Considera qué ayuda concreta necesita quien no puede avanzar por sí mismo. Interceder por alguien puede incluir tiempo, esfuerzo y colaboración con otros. Haz lo que esté a tu alcance para acompañarlo y acercarlo a la palabra de Cristo, recordando que la dignidad de esa persona no depende de cuánto pueda hacer sin ayuda.

Lucas 5:19 north

La persistencia abre un camino hasta Jesús

La multitud bloquea la entrada, pero los hombres no abandonan al paralítico. Suben a la azotea y lo bajan con su camilla hasta dejarlo delante del Señor.

Explicación del versículo

El obstáculo es expresamente «la multitud». Lucas no acusa a los presentes de haber organizado una exclusión deliberada del enfermo; describe una dificultad de acceso causada por la concentración de personas. La necesidad del hombre permanece mientras quienes lo ayudan buscan una forma de llegar.

La palabra δῶμα (doma) designa aquí la azotea o parte superior de la casa. La bajada se hace «a través de las tejas», διὰ τῶν κεράμων (dia ton keramon). El paralelo de Marcos 2:4 habla de destapar el techo y abrir un hueco. Los relatos describen el acceso desde arriba, aunque Lucas presta atención a las tejas y no detalla cada fase de la apertura.

El hombre llega con su camilla

Los que lo transportan lo bajan «con la camilla». El término κλινίδιον (klinidion) se refiere al lecho que lo sostiene. La acción requiere mantener al enfermo acompañado por aquello en lo que está acostado; no es una escena en la que se le exija llegar caminando antes de recibir la sanidad.

El destino se repite con claridad: «en medio, delante de Jesús». La necesidad queda a la vista de la reunión donde están sentados los maestros de la ley. Esa ubicación prepara el carácter público de las palabras y de la restauración posterior. Todos podrán oír la declaración de perdón y ver al hombre levantarse.

La confianza expresada en acciones

La escena siguiente comenzará con «al ver la fe de ellos». La persistencia no es un mérito que obligue a Jesús, pero muestra que confían lo suficiente en él como para buscar una salida ante el impedimento. La acción tiene dirección: quieren poner a ese hombre ante el Señor, no demostrar por sí mismos una capacidad extraordinaria.

Aplicación editorial

Busca con paciencia maneras de acompañar a quienes encuentran obstáculos para recibir ayuda y escuchar la palabra. Este relato muestra una iniciativa dirigida al bien de una persona concreta. La perseverancia cristiana no necesita exhibirse: puede tomar la forma de un esfuerzo compartido para que alguien no quede atrás.

Lucas 5:20 north

Jesús anuncia el perdón de los pecados

El hombre llega buscando ayuda, y Jesús le dirige una palabra que alcanza su relación con Dios. Antes de mandarle levantarse, declara que sus pecados han sido perdonados.

Explicación del versículo

«Al ver la fe de ellos» relaciona la respuesta de Jesús con la confianza expresada en la acción del grupo. Han llevado al hombre y han perseverado hasta ponerlo delante del Señor. La fe no se reduce aquí a una idea interior sin efecto visible: se manifiesta en acudir a Jesús como aquel de quien esperan ayuda.

El plural «de ellos», αὐτῶν (auton), mantiene la dimensión compartida de la escena. No obliga a excluir al paralítico de toda confianza personal ni enseña que una persona pueda sustituir con su fe la respuesta de otra. Lucas no examina por separado el interior de cada participante. Muestra una necesidad llevada a Cristo en un contexto de fe y una palabra misericordiosa dirigida al hombre.

«Tus pecados te han sido perdonados»

La forma ἀφέωνταί (apheontai) presenta el perdón como una realidad concedida, no como una posibilidad que el hombre deba comprar. Jesús no le asigna un precio ni una prueba previa de recuperación. Su declaración provoca de inmediato la pregunta por la autoridad para perdonar: el resto del episodio hará explícito que el Hijo del Hombre posee esa autoridad.

La mención del pecado no establece que una falta particular haya causado la parálisis. El relato no ofrece esa explicación. La diferencia importa: Juan 9:1–3 muestra a Jesús rechazando una atribución semejante ante otro padecimiento. Aquí el hombre necesita tanto la gracia del perdón como la restauración corporal, y el Señor atiende ambas realidades.

Una necesidad que solo la gracia alcanza

Salmos 103:1–5 celebra al Dios que perdona y sana. En esta escena, esas obras convergen en la acción de Jesús. La declaración de perdón no es una desviación indiferente al sufrimiento físico: la sanidad vendrá y servirá para mostrar que su palabra sobre el pecado también es digna de confianza.

Aplicación editorial

Acude a Jesucristo con toda tu necesidad. Tu sufrimiento no te reduce a un problema corporal, y tu pecado tampoco agota tu identidad ante el Salvador. Recibe su perdón por la fe y deja que la gratitud por su gracia abra una vida de arrepentimiento y obediencia.

Lucas 5:21 north

La pregunta decisiva: quién puede perdonar pecados

Los escribas y los fariseos perciben el alcance de la declaración de Jesús. Su pregunta sobre el perdón lleva el relato al centro de la identidad y autoridad del Señor.

Explicación del versículo

Los presentes comienzan a razonar sobre lo que han oído. El verbo διαλογίζεσθαι (dialogizesthai) expresa considerar o discutir un asunto en el pensamiento. El siguiente versículo mostrará que Jesús conoce esos razonamientos. La objeción no se dirige a la conveniencia de ayudar al paralítico, sino a la autoridad que Jesús manifiesta al hablarle del perdón.

«¿Quién es este que dice blasfemias?» revela la conclusión que están comenzando a sacar. βλασφημίας (blasphemias) designa aquí palabras consideradas ofensivas contra la dignidad de Dios. Piensan que Jesús está atribuyéndose una facultad que no le corresponde. El relato no pide al lector aceptar esa acusación: enseguida Jesús actuará para mostrar por qué su declaración es verdadera.

«¿Quién puede perdonar pecados sino solo Dios?»

La premisa reconoce una verdad bíblica: el perdón del pecado pertenece a Dios. En Isaías 43:25, Dios declara que él borra las rebeliones. El problema de los interlocutores no consiste en atribuir demasiado valor al perdón divino, sino en no reconocer quién es Jesús y con qué autoridad está actuando.

La pregunta «¿quién es este?» recibe una respuesta en Lucas 5:24: el Hijo del Hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados. La sanidad pública mostrará que su palabra no es una usurpación vacía. Jesús no corregirá su declaración como si hubiera ido demasiado lejos; la sostendrá y obrará para que los presentes conozcan su autoridad.

La identidad del Salvador

El episodio supera la imagen de un maestro capaz de ofrecer consuelo. Jesucristo atiende el mal que separa al ser humano de Dios y no puede resolverse mediante una recuperación física. Su misericordia alcanza al pecador, y su autoridad revela al Hijo que obra la salvación de Dios. Reconocerlo exige revisar la conclusión de que sus palabras necesariamente ofenden a aquel a quien llama Padre.

Aplicación editorial

Toma en serio tanto la santidad de Dios como la identidad de Cristo. El perdón no es una frase ligera para ignorar el pecado. Precisamente porque pertenece a Dios, la autoridad de Jesús para concederlo ofrece una razón profunda para confiar en él como tu Señor y Salvador.

Lucas 5:22 north

Jesús responde a lo que piensan en su corazón

La objeción no permanece oculta. Jesús conoce los razonamientos de sus interlocutores y los llama a examinar lo que están concluyendo sobre él.

Explicación del versículo

«Jesús conoció sus pensamientos» muestra que su respuesta alcanza el nivel interior de la discusión. La palabra διαλογισμοί (dialogismoi) se refiere a los razonamientos o consideraciones que acaban de surgir. No se limita a una emoción pasajera: están evaluando la declaración de perdón y la identidad de quien la ha pronunciado.

La pregunta «¿Qué están pensando en su corazón?» hace explícita esa interioridad. El «corazón», καρδία (kardia), funciona aquí como el ámbito en que se razona y se toma posición. El texto no contrapone una mente que entiende a un corazón que solamente siente. Sus pensamientos sobre Jesús pertenecen al centro de su respuesta personal.

Una pregunta que abre el examen

Jesús no abandona al hombre para dedicarse a una disputa ajena a su necesidad. Va a unir su respuesta a los críticos con la restauración del paralítico. Primero expone el razonamiento, después formula una pregunta sobre lo que es más fácil decir y finalmente da una orden que todos podrán ver cumplida. La secuencia permite que la misericordia hacia el hombre sea también una revelación ante los demás.

Los relatos de Mateo 9:4 y Marcos 2:8 también destacan que Jesús conoce lo que están pensando. La escena muestra su conocimiento de esas personas sin presentar una técnica que otros puedan aprender para descubrir pensamientos ocultos. La atención permanece en la autoridad del Señor que los interpela.

El corazón queda expuesto ante Cristo

Simeón había anunciado que, ante Jesús, serían revelados los pensamientos de muchos corazones; véase Lucas 2:34–35. Aquí la palabra de perdón pone de manifiesto una postura interior y da lugar a una invitación a reconsiderarla. Los interlocutores no son dejados únicamente con su sospecha: Jesús les ofrecerá una razón visible para reconocer su autoridad.

Aplicación editorial

Presenta ante Cristo también los razonamientos con los que te resistes a su palabra. Él no necesita que ocultes las preguntas detrás de una apariencia de conformidad. Escucha su respuesta en la Escritura y permite que su enseñanza corrija tus conclusiones, en vez de dar por definitiva tu primera impresión.

Lucas 5:23 north

¿Qué es más fácil decir?

Jesús pone ante sus interlocutores dos declaraciones: el perdón de los pecados y la orden de caminar. La pregunta prepara una sanidad visible que confirmará su autoridad para perdonar.

Explicación del versículo

La comparación se formula con εὐκοπώτερον (eukopoteron), «más fácil», y repite el verbo «decir», εἰπεῖν (eipein). Ese detalle es decisivo. Jesús no está afirmando que perdonar de verdad sea algo trivial, sino que contrasta palabras cuyo cumplimiento tiene una visibilidad distinta ante los presentes.

La declaración «Tus pecados te han sido perdonados» no puede someterse a una comprobación visual inmediata como la de levantarse y caminar. Si una persona sin autoridad la pronunciara, los oyentes no verían con sus ojos si ha ocurrido lo anunciado. En cambio, ordenar al paralítico que camine coloca el resultado delante de toda la reunión.

La sanidad responderá a la objeción

El siguiente versículo da la finalidad de lo que Jesús hará: «para que sepan» que el Hijo del Hombre tiene autoridad para perdonar. La pregunta conduce a ese conocimiento. El Señor no ofrece dos alternativas para que el hombre escoja entre perdón y salud; atiende ambas necesidades y hace de la restauración visible una señal acerca de su autoridad.

Mateo 9:5–7 y Marcos 2:9–12 conservan el mismo movimiento de pregunta, explicación y mandato. La escena no termina en una discusión sin resolución: el hombre se levantará ante quienes han oído la declaración.

El perdón merece ser tomado en serio

La sanidad no rebaja la importancia del pecado. El Evangelio conducirá hasta la muerte y resurrección del Mesías y el anuncio de arrepentimiento para perdón en su nombre, según Lucas 24:46–47. Quien aquí habla con autoridad es el mismo Salvador que llevará a cumplimiento esa obra. Su palabra sobre el perdón no es una fórmula de alivio desligada de su persona.

Aplicación editorial

Confía en la palabra de Cristo también cuando su don no pueda medirse por una señal corporal inmediata. El perdón que concede alcanza una necesidad real. La escena ofrece un fundamento para esa confianza: Jesús obra ante los presentes para mostrar que sus palabras tienen autoridad, y el Evangelio entero revela hasta dónde llega su gracia salvadora.

Lucas 5:24 north

El Hijo del Hombre tiene autoridad para perdonar

Jesús declara el propósito de la sanidad y después se dirige al paralítico. La orden que va a restaurarlo hará visible que su palabra de perdón tiene autoridad.

Explicación del versículo

«Para que sepan» introduce la finalidad de la acción. Los interlocutores han acusado a Jesús de hablar contra la dignidad de Dios. Él responde afirmando que «el Hijo del Hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados». La expresión ἐξουσίαν ἔχει (exousian echei), «tiene autoridad», no anuncia solamente que pueda pronunciar una frase religiosa: reclama una potestad real.

«En la tierra» sitúa esa autoridad en la presencia y actividad de Jesús entre los seres humanos. El hombre que está delante de él puede recibir el perdón ahora; no tiene que esperar a abandonar este mundo para que la misericordia de Dios lo alcance. La frase no limita la autoridad del Hijo a un solo ámbito ni niega el juicio futuro. Expresa lo que él posee y ejerce en esta escena.

El Hijo del Hombre

El título ὁ υἱὸς τοῦ ἀνθρώπου (ho huios tou anthropou), «el Hijo del Hombre», es una forma en que Jesús se refiere a sí mismo. El trasfondo de Daniel 7:13–14 relaciona una figura semejante a un hijo de hombre con el dominio recibido de Dios. Aquí el título aparece unido a una autoridad que sus críticos han reconocido como perteneciente a Dios: perdonar pecados.

La identidad de Jesús se revela mediante sus palabras y sus obras. No es un rival que arrebate a Dios el perdón, sino el Hijo que hace presente su salvación. La escena exige reconsiderar la acusación de blasfemia a la luz de lo que él puede mandar y cumplir.

La orden dirigida al paralítico

La narración interrumpe la explicación para citar el mandato al hombre: «levántate, toma tu camilla y vete a tu casa». Las tres acciones expondrán públicamente la realidad de la restauración. No se le pide levantar primero una ofrenda ni demostrar su valor moral; recibe una orden eficaz del Señor que acaba de anunciarle el perdón.

Aplicación editorial

Acude a Jesucristo como al Salvador que tiene autoridad para perdonar tus pecados. No reduzcas su misericordia a una palabra de ánimo sin efecto real. Su gracia llama al arrepentimiento y permite comenzar una vida reconciliada con Dios, sostenida por quien posee la autoridad que promete ejercer.

Lucas 5:25 north

El hombre se levanta y vuelve a casa glorificando a Dios

La orden de Jesús se cumple ante la reunión. El hombre se levanta, toma su camilla y regresa a casa dando gloria a Dios.

Explicación del versículo

«Al instante» corresponde a παραχρῆμα (parachrema). La inmediatez confirma que la orden de Jesús no ha quedado en una expectativa incierta. El relato presenta una restauración que permite al hombre levantarse y actuar por sí mismo en ese momento.

Lucas añade «delante de ellos», ἐνώπιον αὐτῶν (enopion auton). Quienes han oído la declaración de perdón pueden ver ahora el resultado de la orden de caminar. La sanidad tiene una dimensión personal, pues restaura al hombre, y una dimensión pública, pues responde al cuestionamiento de la autoridad de Jesús.

El que fue llevado ahora lleva su camilla

El hombre toma «aquello en lo que había estado acostado». El objeto que antes permitía a otros transportarlo pasa a ser algo que él mismo carga. El contraste pertenece a la acción narrada: la recuperación se manifiesta en su capacidad de hacer lo que Jesús le ha mandado. La camilla no recibe un poder propio ni se convierte en un objeto de veneración.

Después se va «a su casa». Jesús había nombrado ese destino, y el hombre cumple la indicación. La restauración no queda limitada a una demostración ante los maestros de la ley: abre de nuevo un camino hacia su vida cotidiana. El texto no describe la reacción de su familia ni cuenta los años posteriores, pero sí muestra que puede volver por sus propios medios.

La respuesta es glorificar a Dios

El participio δοξάζων (doxazon) indica que se marcha «glorificando». Su alabanza reconoce la acción de Dios en lo que ha recibido de Jesús. La sanidad no confirma que el Señor esté actuando contra Dios, como sugería la acusación: produce reconocimiento y gratitud hacia él.

Marcos 2:12 también destaca que el hombre salió ante todos. En Lucas, la alabanza comienza con la persona restaurada y luego se extiende a la asamblea. La misericordia hacia un hombre concreto se vuelve ocasión para que muchos den gloria a Dios.

Aplicación editorial

Permite que la gratitud por la gracia de Cristo acompañe el regreso a tus responsabilidades. El hombre no necesita permanecer en el centro de la reunión para honrar a Dios. Su obediencia y su alabanza pueden continuar de camino a casa, en la vida a la que vuelve después de recibir ayuda.

Lucas 5:26 north

«Hoy hemos visto cosas extraordinarias»

La reunión responde con asombro, temor y alabanza. Los presentes han visto la restauración del hombre y han oído a Jesús afirmar su autoridad para perdonar pecados.

Explicación del versículo

El término ἔκστασις (ekstasis) describe aquí el intenso asombro que se apodera de todos. La palabra no obliga a imaginar una pérdida de conciencia o una experiencia fuera del cuerpo. El contexto muestra personas que contemplan lo ocurrido, glorifican a Dios y lo comentan con una frase inteligible.

También quedan «llenos de temor». Ese temor responde al carácter sobrecogedor de la intervención que han presenciado. La autoridad de Jesús no los deja ante un acontecimiento meramente curioso: han visto una obra que dirige su atención hacia Dios. La alabanza del hombre restaurado se convierte en la respuesta de la reunión.

Lo extraordinario que han visto

Παράδοξα (paradoxa) designa cosas sorprendentes, fuera de lo esperado. La frase no significa que hayan visto una contradicción absurda. Expresa su reacción ante algo que supera la experiencia común: un paralítico se ha levantado por la orden de Jesús, en una escena donde se acaba de plantear quién tiene autoridad para perdonar pecados.

«Hoy» sitúa su testimonio en el acontecimiento concreto que han vivido. El Evangelio viene mostrando la salvación de Dios presente en la misión de Jesús: en Nazaret había declarado el cumplimiento de la Escritura «hoy», según Lucas 4:21. Aquí la palabra no ofrece una promesa de repetir cada señal en cualquier fecha, sino que reconoce la intervención que los oyentes acaban de presenciar.

La obra revela la autoridad del Salvador

La reacción cierra el relato, pero el propósito había sido explicado por Jesús: que sepan que el Hijo del Hombre tiene autoridad para perdonar. El asombro encuentra su sentido al atender a esa declaración. La sanidad no se limita a demostrar una capacidad impresionante; hace visible una razón para confiar en el Señor que ofrece el perdón.

Los paralelos de Mateo 9:8 y Marcos 2:12 también culminan en temor o asombro y gloria a Dios. La misericordia de Cristo abre una respuesta de adoración agradecida, en lugar de mantener toda la atención en el padecimiento anterior del hombre.

Aplicación editorial

Da gloria a Dios por la autoridad misericordiosa de Jesucristo. Al recordar sus obras, presta atención a lo que enseñan sobre su persona. El asombro puede convertirse en confianza cuando recibes también su palabra sobre el perdón y respondes a ella con arrepentimiento y gratitud.

Lucas 5:27 north

Jesús llama a Leví en su puesto de trabajo

La iniciativa vuelve a ser de Jesús. Al ver a un recaudador llamado Leví, le dirige una invitación que cambiará su camino: «Sígueme».

Explicación del versículo

Leví está sentado en el «puesto de recaudación», τελώνιον (telonion). Su oficio se designa con τελώνης (telones), recaudador de impuestos o tasas. El relato lo encuentra ejerciendo esa actividad, sin ofrecer un detalle de tarifas, contratos o cobros realizados por él. La controversia posterior mostrará la distancia que los críticos de Jesús establecen respecto de este grupo.

Jesús lo ve y le habla personalmente. El llamamiento no viene después de que Leví haya conseguido por sus propios medios una nueva posición religiosa. El Señor se acerca a él en el lugar donde se encuentra. Así como Simón había sido llamado en el ámbito de la pesca, Leví recibe la palabra de Jesús en su trabajo.

«Sígueme»

Ἀκολούθει μοι (akolouthei moi) es una orden personal: «sígueme». El centro del llamamiento es la relación con Jesús. No se limita a recomendar una conducta más respetable ni a ofrecer una idea para mejorar el oficio. Leví es llamado a ponerse detrás del Señor y aprender de él.

Marcos 2:14 también lo llama Leví y añade que es hijo de Alfeo. Mateo 9:9, en el relato correspondiente, nombra a Mateo. Esas diferencias de presentación no cambian lo que Lucas destaca aquí: Jesús llama por iniciativa propia a un recaudador que responderá levantándose y siguiéndolo. El versículo no narra una ceremonia de cambio de nombre.

El llamamiento prepara la explicación de su misión

El banquete que sigue provocará críticas por la compañía de recaudadores y pecadores. Jesús responderá que ha venido a llamar a pecadores al arrepentimiento. La invitación a Leví es una expresión concreta de esa misión, no una excepción que el Señor deba justificar como un descuido.

Aplicación editorial

Escucha la palabra de Cristo desde el lugar real en que te encuentra. No necesitas fabricar una apariencia aceptable antes de atender su llamamiento. Su gracia invita a seguirlo y, precisamente por eso, abre una transformación de tus decisiones, tus relaciones y tu manera de vivir.

Relatos paralelos: Mateo 9:9–13; Marcos 2:13–17

Lucas 5:28 north

Leví se levanta y sigue al Señor

La respuesta de Leví es concreta. Deja lo que lo retenía en su puesto, se levanta y comienza a seguir a Jesús.

Explicación del versículo

La frase reúne tres movimientos: dejar, levantarse y seguir. Καταλιπὼν πάντα (katalipon panta) expresa «dejándolo todo». El alcance de la respuesta corresponde al llamamiento recibido: Leví ya no permanece sentado en el puesto de recaudación como si la palabra de Jesús no exigiera una decisión.

Levantarse convierte la respuesta en una acción visible. Lucas no transcribe un discurso de Leví ni detalla cada arreglo posterior relacionado con su trabajo. La narración concentra el cambio en el paso de estar sentado en su puesto a seguir al Señor. La gracia que lo llama produce una respuesta que alcanza la vida práctica.

El seguimiento da dirección a la renuncia

El verbo ἠκολούθει (ekolouthei) presenta a Leví siguiendo a Jesús. La forma verbal permite ver una acción en desarrollo, no solamente el momento de abandonar la mesa de recaudación. Lo que deja tiene su sentido en aquel a quien sigue. La renuncia no se convierte en una manera de salvarse por sí mismo: Jesús ha tomado primero la iniciativa.

La expresión recuerda a los pescadores que «lo dejaron todo y lo siguieron» en Lucas 5:11. Dos ámbitos de trabajo distintos quedan unidos por la misma prioridad. La autoridad del Señor no se limita a quienes ya ejercen un oficio considerado religioso.

La casa también queda al servicio de la respuesta

El siguiente versículo mostrará a Leví ofreciendo un banquete en su casa. Por eso «dejarlo todo» no debe transformarse en una afirmación de que ya había vendido cada posesión y perdido todo acceso a un hogar. La frase describe la entrega al seguimiento, y la hospitalidad posterior muestra cómo su entorno puede quedar abierto al encuentro con Jesús.

Aplicación editorial

Da una forma concreta a tu respuesta al Señor. Puedes reconocer la bondad de su llamamiento y seguir posponiendo el paso que exige obediencia. La respuesta de Leví invita a confiar en la gracia de Cristo lo suficiente como para levantarte y ordenar tus prioridades en torno a él.

Lucas 5:29 north

Leví recibe a Jesús en un gran banquete

El seguimiento de Leví abre su casa a Jesús y a muchas otras personas. La mesa compartida será el lugar donde el Señor explique por qué se acerca a los pecadores.

Explicación del versículo

Leví ofrece el banquete «a él», es decir, a Jesús, y lo hace «en su casa». Lucas lo presenta como anfitrión de una recepción grande. La palabra δοχή (doche) designa un convite o banquete, y el adjetivo μεγάλη (megale) destaca su magnitud. El relato no informa del costo ni identifica cada alimento: su importancia está en quién recibe a Jesús y quiénes se sientan con él.

Hay una gran multitud de recaudadores y de otros invitados. La presencia de personas del mismo oficio de Leví muestra que el encuentro con Cristo alcanza también su entorno. Lucas no declara que todos ellos se conviertan por asistir ni describe un discurso de Leví. La mesa los sitúa en compañía de Jesús y de sus discípulos, donde su presencia provocará una discusión sobre la misericordia.

Compartir la mesa hace visible el acercamiento

La expresión sobre quienes están a la mesa utiliza κατακείμενοι (katakeimenoi), relacionada con estar reclinados para comer. Describe su participación en el banquete. La escena no es un encuentro fugaz en el que Jesús habla desde lejos: hay una convivencia que sus críticos consideran objetable.

Marcos 2:15 y Mateo 9:10 también presentan a recaudadores y pecadores a la mesa con Jesús. Lucas destaca que Leví prepara la recepción. El hombre llamado por gracia responde abriendo su casa, y otros pueden encontrarse allí con el Señor.

La hospitalidad y el arrepentimiento

La cercanía de Jesús no equivale a declarar buena toda conducta de los comensales. Su explicación culminará en Lucas 5:32: ha venido a llamar a pecadores al arrepentimiento. La misericordia hace posible el encuentro y, dentro de él, anuncia una transformación real. La mesa no es un premio reservado a quienes han demostrado no necesitar al Salvador.

Aplicación editorial

Piensa cómo tu hospitalidad puede abrir un espacio para escuchar a Cristo. Recibir a otros con respeto y compartir lo que tienes puede expresar gratitud por su gracia. Procura que esa cercanía permita conocer al Señor con verdad, sin reducir a las personas a su reputación ni ocultar el llamamiento que él hace al arrepentimiento.

Lucas 5:30 north

La murmuración cuestiona con quiénes comen los discípulos

Los fariseos y sus escribas ven en la mesa compartida un motivo de reproche. La pregunta dirigida a los discípulos dará lugar a una explicación de Jesús sobre el propósito de su venida.

Explicación del versículo

El verbo ἐγόγγυζον (egongyzon) significa «murmuraban» o «se quejaban». La objeción no aparece como una consulta neutral acerca del menú, sino como un cuestionamiento de la compañía que han aceptado. Los destinatarios inmediatos son los discípulos de Jesús, aunque el Señor será quien responda.

La pregunta utiliza el plural: «¿Por qué comen y beben...?». Los discípulos participan en la cercanía de su Maestro a aquellos invitados. Seguirlo también los coloca ante críticas por compartir su mesa. La controversia no gira aquí en torno al tipo de alimento, sino a las personas con quienes comen.

«Recaudadores de impuestos y pecadores»

La expresión une a un grupo de oficio con una calificación moral o religiosa. «Pecadores», ἁμαρτωλοί (hamartoloi), no es un título que Jesús vacíe de todo significado: él mismo hablará de llamar a pecadores al arrepentimiento. A la vez, el relato impide usar esa condición como una razón para negarles el encuentro con el Salvador.

Los críticos perciben una frontera que Jesús está cruzando al compartir la mesa. Él responderá con la imagen del médico y los enfermos. La cercanía no nace de indiferencia ante el mal, sino del propósito de atender a quienes necesitan restauración. La pregunta se resolverá al reconocer la misión del que está sentado entre ellos.

La misericordia revela el propósito de Dios

En el relato paralelo, Mateo 9:11–13 añade la llamada de Jesús a aprender el sentido de «Misericordia quiero». Lucas lleva la respuesta directamente hasta el arrepentimiento. Ambas presentaciones permiten ver que la fidelidad a Dios no consiste en dejar a los pecadores sin acceso al que puede salvarlos.

Aplicación editorial

Examina cómo miras a quienes necesitan la gracia de Cristo. Puedes reconocer la realidad del pecado sin convertir el desprecio o la distancia en tu respuesta principal. El Señor llama a sus discípulos a compartir su interés por las personas, con una misericordia que acompaña y habla con verdad.

Lucas 5:31 north

El médico se acerca a quienes necesitan su ayuda

Jesús responde a la crítica mediante una imagen fácil de comprender: son los enfermos quienes necesitan al médico. Su presencia entre pecadores corresponde al propósito de su misión.

Explicación del versículo

Los ὑγιαίνοντες (hygiainontes) son «los sanos», y οἱ κακῶς ἔχοντες (hoi kakos echontes) designa a «los que están mal», los enfermos. En el nivel de la comparación, la necesidad explica la cercanía del médico. Sería extraño reprocharle que esté con las personas precisamente porque necesitan atención.

La figura del ἰατρός (iatros), «médico», ilumina la acción de Jesús. Los críticos cuestionan su compañía de mesa; él les muestra que acercarse a quienes necesitan restauración no contradice su misión, sino que la cumple. El versículo siguiente explicará de qué necesidad está hablando: el llamado de pecadores al arrepentimiento.

La imagen no elimina la gravedad de la condición

El enfermo necesita al médico porque algo no está bien. Del mismo modo, la misericordia de Jesús hacia los pecadores no declara irrelevante el pecado. Su acercamiento tiene una finalidad restauradora. La recepción de Leví y la mesa compartida no son una aprobación indiscriminada, sino un encuentro con el Salvador que llama a seguirlo.

La frase tampoco certifica que sus interlocutores estén espiritualmente sanos y no necesiten la gracia. La comparación explica a quién debe acudir el médico. En Lucas 18:9–14, Jesús confrontará expresamente la confianza de quienes se consideran justos y desprecian a los demás. La conciencia de necesidad permite recibir la misericordia que la autosuficiencia rechaza.

El Señor que sana y perdona

El capítulo ya ha mostrado la limpieza de un hombre y la restauración del paralítico, acompañada por el anuncio del perdón. La imagen médica encuentra fuerza en esas obras, pero ahora se aplica a su trato con los pecadores. Jesucristo atiende una necesidad que no puede curarse mediante reputación religiosa o distancia social.

Aplicación editorial

Reconoce tu necesidad del Salvador sin compararte para sentirte mejor que otros. La gracia no se recibe desde una suficiencia que no admite ayuda. Al acercarte a Cristo como quien necesita restauración, también puedes aprender a mirar con misericordia a quienes todavía están lejos de él.

Lucas 5:32 north

El Salvador llama a los pecadores al arrepentimiento

Jesús expresa el propósito de su cercanía a los invitados del banquete. Ha venido a llamar a pecadores para que se vuelvan a Dios.

Explicación del versículo

«No he venido a llamar a justos, sino a pecadores» explica la imagen del médico. El Señor no necesita negar la condición de aquellos a quienes se acerca para justificar su presencia. Precisamente porque son pecadores necesitan la gracia que él trae. El llamamiento de Leví y la mesa compartida son acciones coherentes con esa misión.

Los «justos», δικαίους (dikaious), forman el contraste con los pecadores dentro de la respuesta. La frase no declara que exista un grupo de personas que pueda salvarse sin Cristo. Confronta la lógica que reprocha al Salvador acercarse a quienes necesitan salvación. La pregunta adecuada deja de ser por qué está entre ellos y pasa a ser cómo responderán a su llamamiento.

El propósito es el arrepentimiento

Lucas añade expresamente εἰς μετάνοιαν (eis metanoian), «al arrepentimiento». La cercanía misericordiosa tiene una dirección: volverse a Dios, reconocer el pecado y abandonar la resistencia a su palabra. No se trata solamente de sentir vergüenza ni de adquirir una mejor imagen pública. La persona es llamada a una nueva relación con el Señor que la recibe por gracia.

El arrepentimiento no es un precio con el que el pecador compra la disposición de Jesús a acercarse. Su iniciativa ya está presente en «Sígueme» y en la mesa. La gracia llama y transforma; no deja al pecado gobernando la vida como si nada hubiera ocurrido. Hechos 20:21 mantendrá unidos el arrepentimiento para con Dios y la fe en nuestro Señor Jesús.

Leví muestra una respuesta concreta

El recaudador se ha levantado para seguir a Cristo y ha abierto su casa para recibirlo. El relato no enumera toda su vida posterior, pero permite ver que el llamamiento tiene efectos reales. La misericordia no lo mantiene definido para siempre por el puesto donde Jesús lo encontró; le abre un camino detrás del Salvador.

Aplicación editorial

Responde al llamamiento de Jesucristo con fe y arrepentimiento. Puedes acercarte tal como estás porque necesitas su gracia, y esa misma gracia te llama a una vida nueva. Reconoce lo que debes abandonar y confía en el Señor cuya misericordia hace posible volver a Dios.

Lucas 5:33 north

La discusión pasa del banquete al ayuno

Los interlocutores comparan la práctica de los discípulos de Jesús con la de otros grupos. La respuesta del Señor mostrará que el sentido del ayuno depende también del momento de su misión.

Explicación del versículo

La pregunta se enlaza con la mesa compartida. Después de objetar la compañía de recaudadores y pecadores, ahora señalan que los discípulos de Jesús «comen y beben», mientras los discípulos de Juan y los de los fariseos ayunan con frecuencia. La comparación presenta una diferencia visible en las prácticas, pero todavía no explica cómo debe interpretarse.

Νηστεύουσιν (nesteuousin) significa «ayunan», y πυκνά (pykna) añade «frecuentemente». Lucas no da aquí un calendario obligatorio ni establece que todos esos discípulos observaran exactamente la misma frecuencia. La referencia a las oraciones, δεήσεις (deeseis), presenta súplicas que acompañan esas prácticas.

La pregunta no puede resolverse por apariencia

Comer no demuestra por sí mismo falta de consagración, como ayunar tampoco garantiza una respuesta fiel a Dios. El versículo anterior ha explicado que Jesús se acerca a los pecadores para llamarlos al arrepentimiento. El siguiente mostrará que su presencia entre los discípulos debe ser tenida en cuenta antes de juzgar su conducta.

La oración tampoco está ausente del grupo de Jesús. Lucas acaba de mostrar que él se retira a lugares solitarios y ora en Lucas 5:16. Por eso la comparación no autoriza a dividir la escena entre unos que se toman a Dios en serio y otros que solamente disfrutan de la comida. La identidad y misión del Señor ofrecen el criterio decisivo.

El testimonio de los relatos paralelos

Mateo 9:14–17 presenta la pregunta en boca de discípulos de Juan; Marcos 2:18–22 también menciona el ayuno de los discípulos de Juan y de los fariseos. Lucas conserva el vínculo de la discusión con quienes vienen cuestionando a Jesús. En los tres relatos, la respuesta se concentra en la presencia del novio.

Aplicación editorial

Examina tus prácticas de devoción a la luz de tu relación con Cristo. La comparación con otros puede ayudarte a pensar, pero no sustituye escuchar al Señor. Tanto la oración y el ayuno como la gratitud compartida deben expresar dependencia de Dios, sin convertirse en medidas para reclamar superioridad espiritual.

Relatos paralelos: Mateo 9:14–17; Marcos 2:18–22

Lucas 5:34 north

La presencia del novio da sentido a la alegría

Jesús responde con la imagen de una boda. Mientras el novio está presente, imponer el ayuno a sus acompañantes no corresponde al carácter gozoso del encuentro.

Explicación del versículo

La expresión literal οἱ υἱοὶ τοῦ νυμφῶνος (hoi huioi tou nymphonos) se refiere a los invitados o acompañantes de la celebración nupcial. No designa hijos biológicos del novio. Son quienes participan de la boda y comparten la alegría de su presencia.

La pregunta «¿Acaso pueden hacer ayunar...?» señala lo inadecuado de imponerles una práctica que, en esa situación, no corresponde al motivo de la reunión. Jesús no está afirmando una imposibilidad física de dejar de comer. Está pidiendo a sus interlocutores que reconozcan el significado del momento antes de juzgar a sus discípulos.

Jesús es el novio de la comparación

La respuesta relaciona el banquete de los discípulos con su propia presencia. El término νυμφίος (nymphios), «novio», apunta a él dentro de la imagen, como confirmará el anuncio de que el novio les será quitado. Su persona, y no una preferencia por cierta disciplina, determina el sentido de la respuesta.

La Escritura emplea la relación nupcial para hablar de Dios y su pueblo. Isaías 54:5 llama esposo al Hacedor, y Isaías 62:4–5 describe su gozo por el pueblo mediante la alegría del novio. Ese trasfondo sitúa la alegría de la presencia de Jesús dentro de la esperanza de comunión que Dios ofrece a su pueblo. En Juan 3:28–30, el propio Juan se presenta como el amigo que se alegra por la voz del novio.

La alegría no elimina la necesidad de conversión

La mesa de Jesús expresa la misericordia que llama a pecadores al arrepentimiento. La alegría nace de su presencia salvadora, no de declarar que el pecado ha dejado de importar. El Señor recibe y transforma. Su cercanía permite celebrar la gracia que abre el regreso a Dios.

Aplicación editorial

Permite que Jesucristo sea también la razón de tu alegría. La vida de fe incluye reconocer la gravedad del pecado y agradecer la presencia del Salvador. No midas toda consagración por la apariencia de tristeza: la gratitud y el gozo pueden ser respuestas fieles a la gracia del Señor.

Lucas 5:35 north

Vendrán días en que el novio les será quitado

Jesús anuncia que la situación presente no durará de la misma manera. Sus discípulos conocerán días de aflicción cuando él les sea quitado, y entonces ayunarán.

Explicación del versículo

«Vendrán días» introduce un cambio respecto del tiempo en que el novio está con sus acompañantes. La respuesta no rechaza el ayuno en toda circunstancia: lo sitúa en relación con la presencia y el camino de Jesús. El Señor no permite convertir una práctica uniforme en el criterio que gobierne su misión.

El verbo ἀπαρθῇ (aparthe) significa «sea quitado» o «sea llevado». Dentro del desarrollo del Evangelio, la frase apunta al apartamiento que los discípulos sufrirán con la muerte de Jesús. Más adelante él anunciará expresamente su rechazo, muerte y resurrección en Lucas 9:22. Aquí ese futuro aparece mediante la imagen del novio retirado de la celebración.

«Entonces... ayunarán»

El ayuno futuro no es una forma de corregir una supuesta falta de piedad del presente. Será una respuesta correspondiente a otros días. La relación con Cristo da sentido tanto a la alegría de estar con él como al dolor de perder su compañía visible. La práctica no puede comprenderse separada de su persona.

El anuncio tampoco constituye por sí solo un calendario detallado para todos los ayunos posteriores. Hechos 13:1–3 mostrará a la iglesia orando y ayunando mientras sirve al Señor y responde a la dirección del Espíritu Santo. Esa comunidad conoce al Cristo resucitado: su ayuno expresa dependencia de Dios, no la creencia de que Jesús haya sido vencido definitivamente.

La cruz dentro de la alegría mesiánica

La imagen de la boda contiene ya una sombra de sufrimiento. El Salvador que se sienta con pecadores es también quien entregará su vida por ellos. La gracia que permite aquella mesa no evita el costo de su obra salvadora. El Evangelio llevará a los discípulos a comprender la cruz junto con la resurrección.

Aplicación editorial

Vive la oración y el ayuno como expresiones de dependencia de Cristo. Pueden acompañar la aflicción, la búsqueda de dirección y la entrega del servicio a Dios. Su valor no está en producir una deuda que obligue al Señor, sino en volver tu atención a él y confiarle tu necesidad conforme a su palabra.

Lucas 5:36 north

Un remiendo que daña la prenda nueva y no ajusta en la vieja

Jesús añade una parábola a la discusión sobre el ayuno. La primera imagen muestra lo desacertado de romper una prenda nueva para usarla como remiendo de una vieja.

Explicación del versículo

Lucas introduce expresamente una παραβολή (parabole), una comparación que ilumina el asunto mediante una situación conocida. El ἐπίβλημα (epiblema) es el remiendo que alguien pretende obtener de otra prenda. La imagen requiere considerar lo que ocurre a las dos prendas, no solamente a la vieja.

La acción insensata comienza al arrancar un trozo de una prenda nueva. Esa decisión ya la daña. Además, el remiendo «no combina» con la vieja: οὐ συμφωνήσει (ou symphonesei) expresa que no concuerda o no ajusta. El intento termina con dos problemas: la prenda nueva queda rota y la antigua no recibe un arreglo adecuado.

El detalle propio de esta comparación

Mateo 9:16 y Marcos 2:21 hablan del remiendo de tela sin encoger que empeora la rotura de una prenda vieja. Lucas destaca que el trozo se arranca de una prenda nueva y que no concuerda con la vieja. Las imágenes están relacionadas, pero los detalles de Lucas permiten percibir también la pérdida de aquello que era nuevo y estaba entero.

La comparación dentro de la discusión

Los interlocutores quieren juzgar a los discípulos de Jesús mediante prácticas que no tienen en cuenta la presencia del novio. La parábola cuestiona el intento de reducir la novedad de su misión a un añadido que encaje sin más en expectativas anteriores. Jesús ha mostrado que su presencia y su futura partida dan sentido al tiempo de alegría y al tiempo de ayuno.

La imagen no declara que toda realidad antigua sea mala ni que cualquier propuesta reciente tenga autoridad divina. El propio Evangelio presentará a Jesús explicando el cumplimiento de las Escrituras en Lucas 24:44–47. La novedad que importa es la de su obra salvadora y el modo en que debe recibirse.

Aplicación editorial

Permite que Cristo ordene tu respuesta en lugar de incorporarlo solamente como un pequeño ajuste a un esquema que nunca estás dispuesto a revisar. Escucha lo que su presencia, su cruz y su resurrección significan para tu vida. La fidelidad no consiste en preferir lo nuevo por ser nuevo, sino en recibir con integridad al Señor y su palabra.

Lucas 5:37 north

El vino nuevo no cabe en odres gastados

La segunda comparación muestra una incompatibilidad que termina en pérdida. Si se pone vino nuevo en odres viejos, los recipientes revientan y el vino se derrama.

Explicación del versículo

Los ἀσκοί (askoi) son odres, recipientes de piel usados para contener líquidos. La imagen no describe botellas modernas. La Escritura ya menciona odres de vino viejos, rotos y remendados en Josué 9:4. Aquí Jesús los presenta como recipientes inadecuados para el vino nuevo.

La frase οἶνον νέον (oinon neon) significa «vino nuevo». Dentro de la imagen, su actividad y presión terminan por reventar los odres gastados. El relato concentra la atención en el resultado: el vino se derrama y los recipientes se pierden. No ofrece una descripción técnica de cada fase de elaboración ni necesita convertir los detalles de esa producción en enseñanzas separadas.

Una pérdida que puede evitarse

La comparación siguiente indicará el modo adecuado de conservar el vino. Por eso la imagen no celebra la destrucción de los odres como si fuera un fin deseable. Expone lo desacertado de introducir una realidad nueva en un recipiente que no puede recibirla. El intento perjudica tanto al contenido como al continente.

La continuidad con el remiendo es clara. En ambos casos, una combinación inapropiada daña lo que pretende conservar. En la discusión sobre el ayuno, Jesús está mostrando que la vida de sus discípulos no puede evaluarse ignorando quién está con ellos y qué momento de la misión están viviendo.

La novedad pertenece a Cristo

Marcos 2:22 y Mateo 9:17 conservan la misma imagen. Su sentido nace del contexto del novio y de la respuesta que requiere la presencia de Jesús. No constituye una autorización general para desechar la Escritura o para presentar cualquier innovación humana como «vino nuevo». Es el Señor quien da contenido y dirección a la comparación.

Aplicación editorial

Examina si tus expectativas permiten recibir de verdad la enseñanza de Cristo. Una práctica puede ser familiar y, aun así, necesitar revisión a la luz de su palabra. La apertura fiel al Señor no consiste en aceptar toda novedad, sino en dejar que él determine cómo deben vivirse la gratitud, la dependencia y la obediencia.

Lucas 5:38 north

El vino nuevo requiere odres nuevos

Jesús expresa la alternativa adecuada a la pérdida descrita: el vino nuevo debe ponerse en recipientes capaces de recibirlo. La comparación llama a responder de manera congruente con la novedad de su misión.

Explicación del versículo

El contraste comienza con «el vino nuevo debe...». La forma βλητέον (bleteon) expresa lo que se debe poner o echar. El problema de la escena anterior no se resuelve despreciando el vino, sino dándole un recipiente apropiado.

Los odres se describen como καινούς (kainous), «nuevos». En el contexto son los recipientes que no presentan el desgaste de los viejos y pueden cumplir su función. La comparación no exige asignar un significado doctrinal independiente a cada material o característica del odre. El punto es la correspondencia entre lo que se recibe y la forma de recibirlo.

Una respuesta acorde con la presencia del Salvador

Jesús ha explicado que sus discípulos no ayunan como quienes están privados del novio mientras él está con ellos. Vendrá otro tiempo en que ayunarán. Las imágenes del vestido y del vino refuerzan esa enseñanza: las prácticas deben ser comprendidas desde su persona y su misión. No basta imponerles una forma anterior sin atender a lo que Dios está haciendo en él.

El paralelo de Mateo 9:17 añade que así se conservan ambos. Esa finalidad ayuda a leer la comparación como una enseñanza sobre recibir y conservar adecuadamente, no como una celebración de ruptura por la ruptura misma. La obra de Cristo merece una respuesta que no la reduzca a un elemento decorativo dentro de un esquema inalterable.

La continuidad con la Escritura

Jesús no anuncia una misión ajena al Dios que habló antes. En Nazaret la había presentado mediante Isaías, según Lucas 4:16–21. La novedad consiste en el cumplimiento que llega con él. Recibirlo reclama reconocer al enviado y dejar que su palabra oriente la vida del discípulo.

Aplicación editorial

Da a la enseñanza de Cristo espacio para transformar tus prioridades y tus prácticas. La fe no consiste solamente en añadir una referencia a Jesús a lo que ya habías decidido. Escucha su palabra con disposición a obedecerla, de modo que lo recibido encuentre una expresión coherente en tu manera de vivir.

Lucas 5:39 north

La preferencia por lo conocido puede dificultar recibir lo nuevo

Jesús termina con una observación sobre quien está acostumbrado al vino añejo. La preferencia familiar ayuda a comprender por qué la novedad de su misión encuentra resistencia.

Explicación del versículo

La frase presenta a alguien que ha bebido vino añejo y no quiere el nuevo. Su explicación es «El añejo es bueno». El adjetivo χρηστός (chrestos) expresa aquí que resulta bueno o agradable. La expresión no dice «mejor» mediante una forma comparativa, aunque la preferencia del bebedor queda clara por su falta de deseo del nuevo.

La observación pertenece al mundo de la comparación. El gusto formado por lo conocido puede producir resistencia ante algo diferente. Jesús no está estableciendo una regla de consumo ni declarando que cada cosa antigua sea superior a cualquier cosa reciente. La frase debe permanecer unida a la discusión sobre la respuesta que recibe su misión.

La resistencia no siempre se presenta como rechazo deliberado

Quienes cuestionan a los discípulos conocen prácticas de ayuno y oración que valoran. La presencia de Jesús reclama examinar cómo esas prácticas se relacionan con el novio que está entre ellos. La comparación permite reconocer que el apego a lo familiar puede hacer difícil esa revisión, incluso cuando la persona considera buena su costumbre.

El Señor no responde simplemente diciendo que todo lo anterior carezca de valor. El capítulo ha mostrado su respeto por lo mandado por Moisés en Lucas 5:14, y su misión ha sido anunciada mediante la Escritura. La cuestión es si sus oyentes permitirán que el cumplimiento que llega con él ordene su comprensión y su respuesta.

La comparación debe escucharse completa

Los versículos anteriores han afirmado que el vino nuevo necesita odres nuevos. Este cierre añade la dificultad de quien no lo desea. Juntos muestran tanto la necesidad de una recepción adecuada como la resistencia humana a recibir. No ofrecen un criterio automático basado únicamente en la edad de una práctica o de una enseñanza.

Aplicación editorial

Examina con humildad lo que prefieres por costumbre. Lo familiar puede contener bienes reales, pero no debe impedirte escuchar lo que Jesucristo revela y manda. La pregunta decisiva es si tu respuesta es fiel al Señor y a su palabra, aun cuando recibirla requiera revisar una expectativa a la que te habías acostumbrado.

edit_note Notas: edición NTBT con estudio completo — BibliaTodo Bible Society

Santa Biblia, Nueva Traducción BibliaTodo (NTBT).
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