Deuteronomio 15 (NTBT) en línea gratis con notas de estudio

Nueva Traducción BibliaTodo (NTBT)

Deuteronomio 15

El año de remisión

1 «Al final de cada siete años harás una remisión de deudas.   N1

2 Esta es la disposición para la remisión: todo acreedor condonará el préstamo que haya hecho con su mano a su prójimo. No exigirá el pago a su prójimo ni a su hermano, porque se ha proclamado la remisión para Jehová.   N2

3 Al extranjero podrás exigirle el pago, pero tu mano perdonará lo que tu hermano te deba.   N3

4 Sin embargo, no habrá pobres en medio de ti, porque Jehová te bendecirá sin falta en la tierra que Jehová tu Dios te da como herencia para poseerla,   N4

5 solo si escuchas atentamente la voz de Jehová tu Dios, cuidando de cumplir todo este mandamiento que yo te ordeno hoy.   N5

6 Pues Jehová tu Dios te habrá bendecido, como te ha dicho. Prestarás a muchas naciones, pero tú no tomarás prestado; dominarás a muchas naciones, pero ellas no te dominarán.   N6

Préstamos a los pobres

7 Si hay en medio de ti algún pobre de entre tus hermanos, en alguna de tus poblaciones, en la tierra que Jehová tu Dios te da, no endurecerás tu corazón ni cerrarás tu mano a tu hermano pobre,   N7

8 sino que le abrirás ampliamente tu mano y le prestarás sin falta lo suficiente para su necesidad, para aquello que le falte.   N8

9 Cuídate: no sea que haya en tu corazón un pensamiento perverso, diciendo: “Se acerca el séptimo año, el año de la remisión”, y mires con malos ojos a tu hermano pobre y no le des nada. Él clamará contra ti a Jehová, y tú serás culpable de pecado.   N9

10 Le darás sin falta, y tu corazón no será mezquino al darle, porque por esto Jehová tu Dios te bendecirá en toda tu obra y en todo cuanto emprenda tu mano.   N10

11 Porque no dejará de haber pobres en medio de la tierra, yo te ordeno: “Abrirás ampliamente tu mano a tu hermano, al pobre y al necesitado en tu tierra”.   N11

La libertad y la provisión del siervo hebreo

12 Si un hermano tuyo, hombre hebreo o mujer hebrea, te es vendido y te sirve seis años, en el séptimo año lo dejarás ir libre.   N12

13 Cuando lo dejes ir libre, no lo enviarás con las manos vacías.   N13

14 Lo abastecerás generosamente de tus rebaños, de tu era y de tu lagar. De aquello con que Jehová tu Dios te haya bendecido le darás.   N14

15 Recordarás que fuiste esclavo en la tierra de Egipto y que Jehová tu Dios te rescató; por eso yo te ordeno esto hoy.   N15

16 Pero si él te dice: “No me iré de tu lado”, porque te ama a ti y a tu familia, porque le va bien contigo,   N16

17 tomarás el punzón y le perforarás la oreja contra la puerta, y será tu esclavo para siempre. Lo mismo harás con tu esclava.   N17

18 No te parecerá duro dejarlo ir libre, pues durante seis años te ha prestado un servicio que vale el doble del salario de un trabajador contratado. Jehová tu Dios te bendecirá en todo lo que hagas.   N18

Consagración de los primogénitos machos

19 Consagrarás a Jehová tu Dios todo primogénito macho que nazca de tus vacas y de tus rebaños. No harás trabajar al primogénito de tus vacas ni esquilarás el primogénito de tus rebaños.   N19

20 Lo comerás año tras año delante de Jehová tu Dios, en el lugar que Jehová escoja, tú y tu familia.   N20

21 Si tiene algún defecto, si es cojo o ciego, o tiene cualquier defecto grave, no lo sacrificarás a Jehová tu Dios.   N21

22 Lo comerás en tus poblaciones; el impuro y el puro lo comerán juntos, como la gacela y el ciervo.   N22

23 Solo que no comerás su sangre; la derramarás sobre la tierra como agua».   N23

menu_book Notas de estudio de Deuteronomio 15

Edición NTBT con estudio completo — pasaje por pasaje. Esta es una sección aparte del texto bíblico.

Deuteronomio 15:1 north

Las deudas tienen un límite dentro de la vida del pacto

Después de disponer alimento para quienes necesitan ayuda, Moisés trata otra causa de dependencia: las deudas. El séptimo año trae una liberación que debe ser respetada por los acreedores.

Explicación del versículo

El término hebreo שְׁמִטָּה, shemittá, se relaciona con soltar o dejar. Los versículos 2–3 precisan su significado aquí: el acreedor deja de exigir a su hermano el préstamo concedido. «Remisión» significa, por tanto, una liberación respecto de la deuda.

La disposición pertenece a un ciclo de siete años. El versículo 9 supone un año de remisión que todos pueden ver aproximarse; la duración no comienza de nuevo e independientemente para cada préstamo. Por eso prestar cerca de aquel año podía convertirse en una prueba de generosidad.

El pueblo debía organizar su economía reconociendo que el derecho de cobrar también quedaba bajo la autoridad de Dios. La necesidad de un hermano no debía transformarse en una dependencia sin salida.

El séptimo año y el jubileo

Éxodo 23:10–11 dispone el descanso de la tierra en el séptimo año y el aprovechamiento de sus productos por los pobres. Deuteronomio desarrolla aquí la liberación de préstamos. Son disposiciones relacionadas, con asuntos específicos.

El jubileo de Levítico 25:8–13 se proclama después de siete ciclos de siete años y añade el retorno a las posesiones familiares. Reconocer esas diferencias permite seguir cada ley sin reunir todos sus detalles bajo una sola fecha.

Deuteronomio 15:2 north

El acreedor debe soltar su reclamación

La remisión se define desde la responsabilidad de quien ha prestado. La proclamación de Jehová limita su derecho de exigir el pago al hermano.

Explicación del versículo

La orden de «condonar» desarrolla shemittá, la liberación anunciada antes. La NTBT expresa que el acreedor perdona el préstamo; la prohibición siguiente concreta esa obligación: no reclamarlo al prójimo ni al hermano.

El lenguaje de la mano presenta el préstamo como algo que el acreedor controla y debe soltar. Esa imagen recorre el capítulo: la mano puede aferrarse a lo que reclama o abrirse ante la necesidad. La obediencia afecta el uso del poder económico sobre otra persona.

«Hermano» sitúa al deudor dentro del pueblo del pacto. El texto exige que esa relación cuente incluso cuando existe una obligación económica real. El dinero prestado no permite olvidar quién es la persona que lo recibió.

Una disposición proclamada para Jehová

El motivo de la liberación es la autoridad de Dios. La frase no describe una indulgencia que el acreedor pueda ofrecer si está de buen humor. Se trata de una obligación común, y el versículo 9 prohíbe eludirla negando ayuda cuando se aproxima el año correspondiente.

El contexto contempla préstamos a personas necesitadas, que se desarrollan en los versículos 7–11. No enumera todas las clases de operaciones comerciales posibles ni establece aquí sus contratos. Su centro es claro: la fidelidad a Jehová debe impedir que el crédito se use para retener indefinidamente al hermano en su aflicción.

Deuteronomio 15:3 north

El alcance de la remisión se define por la relación del pacto

La ley distingue entre el hermano israelita y el extranjero al que puede exigirse el pago. Esa diferencia debe leerse junto con los mandatos que protegen al extranjero de la opresión.

Explicación del versículo

El término empleado es נָכְרִי, nojrí, «extranjero». No es la palabra ger, frecuente para el extranjero residente a quien la ley incluye expresamente en numerosas medidas de protección. La distinción ayuda a reconocer las categorías del pasaje; no permite reconstruir por sí sola la situación económica de cada persona.

La remisión se presenta como una obligación interna del pueblo del pacto. El acreedor israelita debía perdonar lo que su hermano le debiera, aunque pudiera seguir cobrando fuera de ese ámbito. El versículo no afirma que todo extranjero fuera rico, comerciante o enemigo.

La segunda parte vuelve a la mano: lo que mantiene sujeto al hermano debe soltarse. La diferencia entre los destinatarios delimita una disposición concreta; no convierte cualquier forma de cobro en justa.

Protección y responsabilidad hacia el extranjero

Levítico 19:33–34 manda amar al extranjero residente y prohíbe oprimirlo. Deuteronomio 24:14–15 protege también el salario del jornalero extranjero.

Esos pasajes impiden convertir la distinción de este versículo en permiso general para abusar de quien viene de otro pueblo. La interpretación debe conservar tanto el alcance particular de la remisión como la justicia que Dios exige en las demás relaciones.

Deuteronomio 15:4 north

La bendición apunta a una comunidad donde nadie quede abandonado

La declaración de que no habrá pobres está ligada a la tierra recibida y a la obediencia que se explica en el versículo 5. Presenta el horizonte de la vida del pacto.

Explicación del versículo

La afirmación no debe separarse de «solo si escuchas atentamente» en el versículo siguiente. Moisés vincula la abundancia prometida con una comunidad que cumple las disposiciones de Jehová, incluidas la remisión y la ayuda al necesitado.

El hebreo אֶבְיוֹן, ʾevyón, señala a quien se encuentra necesitado. El interés del pasaje alcanza la condición de las personas, además de la productividad de los campos. La bendición del pueblo debe manifestarse en que sus miembros dispongan de sustento.

El versículo 11 reconoce, a la vez, la presencia persistente de pobres y ordena ayudarles. Ambas afirmaciones cumplen funciones distintas: aquí se describe la vida a la que apunta la bendición del pacto; allí se manda actuar ante la necesidad que efectivamente aparece.

Una promesa que aumenta la responsabilidad

No corresponde concluir que toda persona pobre ha desobedecido individualmente a Dios. El capítulo dirige sus mandatos, sobre todo, a quien tiene recursos y debe abrir la mano. Culpar al necesitado invertiría esa dirección.

La relación con la tierra también recuerda que Israel recibe una herencia. La comunidad que vive de un don debe aprender a compartirlo. Deuteronomio 14:28–29 acababa de mostrar una manera concreta de hacerlo mediante el alimento depositado en las poblaciones.

Deuteronomio 15:5 north

Escuchar a Dios incluye practicar su justicia con el hermano

Este versículo completa la condición de la promesa anterior. La atención a la voz de Jehová debe hacerse visible en el cumplimiento de lo que ordena.

Explicación del versículo

El hebreo שָׁמוֹעַ תִּשְׁמַע, shamoaʿ tishmáʿ, refuerza el verbo escuchar. La construcción comunica atención real y obediente. Los verbos que siguen —cuidar y hacer— explican la respuesta esperada.

«Todo este mandamiento» presenta las instrucciones como una responsabilidad que debe recibirse íntegramente. En este contexto incluye renunciar al cobro cuando corresponde y ayudar al pobre aun cuando el préstamo pueda no recuperarse. Reconocer la voz de Dios mientras se ignoran esas exigencias dejaría incompleta la escucha.

El «hoy» sitúa la exhortación en el discurso de Moisés ante el pueblo. Israel está siendo preparado para la vida en la tierra, donde sus cosechas y recursos pondrán a prueba lo que confiesa sobre Jehová.

El contexto concreta la obediencia

Este versículo no proporciona una fórmula para obtener cualquier resultado económico deseado. Su promesa pertenece al pacto con Israel y su exigencia incluye responsabilidades hacia otras personas.

Al leerlo, permite que el contexto oriente tu examen. Pregunta cómo usas lo que posees y cómo tratas a quien depende de tu decisión. La escucha se vuelve concreta cuando das lugar al mandato incluso allí donde corregir tu conducta cuesta. Esa relación entre fe y cuidado efectivo aparece también en Santiago 2:14–17.

Deuteronomio 15:6 north

La independencia del pueblo se atribuye a la bendición de Jehová

Prestar en vez de depender del crédito y gobernar en vez de ser dominado describen dos aspectos de la seguridad nacional prometida a Israel.

Explicación del versículo

El sujeto del discurso sigue siendo el pueblo que recibirá la tierra. La bendición anunciada tiene una dimensión económica y política: otras naciones podrían necesitar sus recursos, mientras Israel conservaría su independencia.

El paralelismo relaciona prestar y gobernar, tomar prestado y quedar bajo dominio. Dentro de este discurso, la dependencia económica puede acompañar una situación de subordinación. La promesa presenta el resultado favorable del pacto que Moisés está exponiendo.

La frase «como te ha dicho» remite a la fidelidad de Jehová a sus promesas. Los recursos y la posición del pueblo no deben convertirse en motivo de autosuficiencia. Justamente la sección pide que quienes reciben provisión permitan que alcance al hermano necesitado.

Leer una promesa nacional con su alcance propio

El versículo no declara pecaminoso todo préstamo personal ni asegura que cada creyente gobernará sobre otras personas. El mismo capítulo supone que un israelita puede necesitar crédito y manda concedérselo. Usar la promesa para despreciar al deudor chocaría con esa instrucción.

La seguridad prometida debía favorecer una comunidad generosa. Para la iglesia, 2 Corintios 8:9–15 orienta el uso de los recursos desde la gracia de Jesucristo: la abundancia de unos puede suplir la necesidad de otros. Esa respuesta permite aplicar el principio sin apropiarse del dominio nacional anunciado a Israel.

Deuteronomio 15:7 north

El hermano necesitado pone a prueba el corazón y la mano

La ley pasa de la promesa general a una situación que puede encontrarse en cualquier población. La presencia de una persona pobre requiere una respuesta concreta.

Explicación del versículo

La repetición de «en medio de ti», «tus hermanos» y «tus poblaciones» acerca la necesidad al destinatario. La persona pertenece al entorno en el que vive. La tierra recibida de Jehová debe ser un lugar donde se reconozca esa responsabilidad mutua.

El corazón endurecido y la mano cerrada describen dos aspectos de una misma negativa. Primero se resiste interiormente la necesidad del hermano; después se retiene la ayuda que podría proporcionarse. La ley alcanza tanto la decisión como el acto.

La condición «si hay» no presenta al pobre como una excepción de la que pueda desentenderse el pueblo. Prepara el mandato de prestar suficiente para su necesidad, y el versículo 11 reconoce que esa responsabilidad seguirá siendo necesaria.

Atender a la persona que tienes cerca

El pasaje se dirige a quien puede ayudar. Su pregunta central no es cómo justificar la falta de recursos del pobre, sino qué hará su hermano frente a ella. La insistencia en la tierra dada por Dios impide que el poseedor se vea como dueño absoluto sin deber hacia nadie.

Santiago 2:15–17 muestra la insuficiencia de expresar buenos deseos mientras se niega lo necesario para el cuerpo. Al aplicar esta enseñanza, busca conocer la necesidad real y la ayuda que puedes ofrecer, en lugar de usar palabras religiosas para mantener cerrada la mano.

Deuteronomio 15:8 north

La ayuda debe responder a lo que al hermano le falta

La mano que podía cerrarse debe abrirse ampliamente. El préstamo se orienta a suplir una necesidad reconocida.

Explicación del versículo

Las construcciones hebreas refuerzan las dos acciones: abrir la mano y prestar. פָתֹחַ תִּפְתַּח, patoaj tiftaḥ, comunica la firmeza del mandato de abrir. El énfasis busca una disposición efectiva, capaz de vencer la resistencia que se describió en el versículo 7.

La medida se expresa como «lo suficiente para su necesidad». El centro de atención es aquello de lo que la persona carece. Una entrega meramente simbólica puede dejar intacta la necesidad; la ley pide considerarla de verdad.

El versículo habla de un préstamo, mientras que los versículos anteriores han establecido la remisión. Ayudar supone aceptar las condiciones que Dios impone al acreedor. El hermano no debe ser excluido precisamente porque su situación hace menos segura la recuperación de lo prestado.

Generosidad que considera a ambas personas

El texto no ordena financiar cualquier deseo sin discernimiento. Pide atender una carencia y proporcionar ayuda suficiente. La responsabilidad incluye comprender qué recurso puede servir realmente.

En 2 Corintios 8:11–15, Pablo relaciona la disposición con los recursos disponibles: la abundancia de unos puede suplir la necesidad de otros. Esa enseñanza permite aplicar la mano abierta con generosidad y sensatez, buscando el bien del hermano sin convertir la ayuda en una exhibición ni en un medio para dominarlo.

Deuteronomio 15:9 north

La proximidad de la remisión no justifica negar ayuda

Moisés anticipa un razonamiento que podría vaciar la ley de su propósito: rechazar al pobre porque pronto dejaría de poder exigírsele el préstamo.

Explicación del versículo

El pensamiento surge «en tu corazón». El acreedor calcula el tiempo que queda hasta el séptimo año y, al advertir que quizá no recupere el dinero, decide no dar. La ley trata esa decisión como un asunto moral, además de económico.

La expresión hebrea sobre mirar con un ojo malo describe aquí una actitud mezquina hacia el hermano. El contexto explica su sentido mediante la negativa a ayudar. No habla de una mirada con poderes ocultos.

El pobre puede clamar a Jehová y el responsable incurrir en pecado. La necesidad del débil no queda fuera de la atención de Dios aunque carezca de medios para imponer su reclamación. Quien tiene recursos sigue siendo responsable ante él.

Evitar que el cálculo anule el mandamiento

Este caso ilumina la remisión de los versículos 1–2. La expectativa de quedar liberado de la deuda influye en la decisión del acreedor; por eso la ley prohíbe cerrar el acceso al préstamo para protegerse de esa liberación.

Deuteronomio 24:14–15 utiliza una advertencia semejante respecto del jornalero cuyo salario se retiene. En ambos casos, Dios escucha a la persona vulnerable y exige una respuesta justa de quien controla el recurso.

Examina tus razones al negarte a ayudar. La prudencia necesita distinguirse de la búsqueda de una excepción que te permita conservarlo todo mientras el hermano permanece en necesidad.

Deuteronomio 15:10 north

Dar con generosidad también requiere vencer el pesar de desprenderse

El mandato alcanza la entrega y la actitud con que se hace. La ayuda debe salir de una mano abierta y de un corazón que no se aferra con amargura a lo dado.

Explicación del versículo

La repetición hebrea del verbo dar refuerza la decisión: «le darás sin falta». Después de anticipar el pensamiento mezquino, Moisés prescribe la respuesta opuesta. La necesidad del hermano debe recibir ayuda aun cuando se acerque el año de remisión.

«Tu corazón no será mezquino» describe el pesar o la resistencia que pueden acompañar la entrega. Es posible dar externamente y seguir tratando lo dado como una pérdida intolerable. La ley llama a permitir que la confianza en Jehová transforme también esa actitud.

La bendición alcanza el trabajo de las manos. El mismo Dios que pide abrirlas es quien sostiene la vida productiva del pueblo. La entrega queda situada dentro de esa relación de confianza y obediencia.

La alegría de dar bajo la gracia de Dios

2 Corintios 9:6–8 también relaciona la generosidad con la provisión de Dios y pide dar sin tristeza ni obligación. Pablo orienta esa abundancia hacia las buenas obras.

La promesa no fija una cantidad que Dios deba devolverte ni un plazo para recibirla. La persona necesitada no es un instrumento para aumentar tu fortuna. Puedes confiar en el Padre mientras respondes a su necesidad, dejando que la gratitud por lo recibido venza la avaricia y el resentimiento.

Deuteronomio 15:11 north

La persistencia de la pobreza exige mantener abierta la mano

Moisés reconoce que habrá personas necesitadas y deriva de ello un mandato permanente de ayuda. Esa realidad aumenta la responsabilidad del pueblo.

Explicación del versículo

La frase «por eso» es decisiva. Puesto que habrá pobres, Israel debe seguir abriendo la mano. El reconocimiento de una necesidad persistente no sirve de excusa para abandonarla.

Los términos para «pobre» y «necesitado» concentran la atención en quienes padecen carencia. La mención de «tu hermano» y «tu tierra» convierte la preocupación en responsabilidad próxima. El mandato ha de practicarse allí donde la comunidad encuentra a esas personas.

El versículo 4 había presentado la bendición y el horizonte de una comunidad sin pobres, condicionado a escuchar a Jehová. Aquí se trata la realidad que seguirá requiriendo respuesta. La unidad pide trabajar hacia el bien prometido y atender, al mismo tiempo, a quien hoy carece de sustento.

La relación con las palabras de Jesús

En Marcos 14:3–9, Jesús defiende a la mujer que lo unge ante su muerte. Al decir que siempre tendrán pobres con ellos, añade que pueden hacerles bien cuando quieran. Su declaración recuerda la responsabilidad continua expresada en Deuteronomio.

El momento irrepetible de su sepultura explica la defensa de aquella acción; no cancela la ayuda al necesitado. Sigue a Jesucristo reconociendo tanto la grandeza de su entrega como el llamado a amar a las personas que tienes cerca. La presencia constante de necesidad abre oportunidades de servicio, no una razón para acostumbrarte a ella.

Deuteronomio 15:12 north

El servicio del hermano tiene un término y debe concluir con libertad

La ley incluye expresamente al hombre hebreo y a la mujer hebrea. Después de seis años de servicio, quien los tiene bajo su autoridad debe dejarlos salir libres.

Explicación del versículo

La venta y el servicio describen una institución de esclavitud dentro de la sociedad antigua. El capítulo anterior sobre préstamos ayuda a entender la vulnerabilidad económica del entorno, y Levítico 25:39–43 trata expresamente el caso del israelita que empobrece y se vende.

El término «hermano» sigue contando aun dentro de esa dependencia. La relación de poder no elimina la pertenencia de la persona al pueblo ni permite retenerla indefinidamente. Aquí, el séptimo año se cuenta después de los seis años de servicio; no se afirma que coincida necesariamente con el año general de remisión de deudas.

Éxodo 21:2–6 también dispone la liberación del esclavo hebreo. Éxodo 21:7–11 desarrolla otro caso con derechos matrimoniales de una mujer vendida. Deuteronomio formula expresamente el plazo de liberación para ambos sexos dentro del caso que regula.

Una libertad que el dueño debe respetar

Esta disposición impone límites reales al poder del amo dentro de una institución desigual. Debe leerse reconociendo tanto esos límites como la falta de autonomía propia de la esclavitud; describirla simplemente como un empleo moderno ocultaría esa condición.

Jeremías 34:8–17 denuncia a quienes proclamaron libertad y después volvieron a someter a las mismas personas. La orden de liberar exigía una decisión que debía mantenerse.

Texto relacionado: Éxodo 21:1–11.

Deuteronomio 15:13 north

La salida en libertad debe incluir medios para comenzar de nuevo

Terminar el servicio no agota la obligación del amo. La persona liberada necesita recibir provisión para su nueva etapa.

Explicación del versículo

«No lo enviarás con las manos vacías» añade una exigencia a la liberación del versículo 12. El antiguo dueño debe desprenderse de bienes además de renunciar al servicio que recibía.

El adverbio hebreo רֵיקָם, reqam, significa aquí «vacío» o «sin nada». La orden pone atención en las condiciones de la salida. Una persona que abandona la casa sin recursos puede seguir en una situación de gran vulnerabilidad.

El versículo 14 especifica los medios que han de proporcionarse: productos del rebaño, de la era y del lagar. Por tanto, la frase no se limita a pronunciar una despedida amable. Exige una entrega material.

El bien de la persona después de su servicio

La ley amplía la mirada del dueño más allá de lo que pierde al dejar de recibir trabajo. Debe considerar lo que el liberado necesita para vivir. Su obligación no puede reducirse a cerrar formalmente la relación.

La aplicación puede orientar tu manera de terminar responsabilidades hacia otra persona: pregúntate si has cumplido lo debido y si tu decisión la deja expuesta a una necesidad que puedes atender. La enseñanza apostólica sobre suplir las carencias del hermano, en 2 Corintios 8:11–15, prolonga esa atención al bien efectivo del otro. La gracia recibida invita a una generosidad que acompaña los cambios reales de su vida.

Deuteronomio 15:14 north

Quien ha recibido bendición debe compartirla al liberar a su hermano

La provisión de despedida abarca distintos productos de la casa. La cantidad debe responder a la bendición que el dueño ha recibido de Jehová.

Explicación del versículo

La construcción hebrea הַעֲנֵיק תַּעֲנִיק, haʿaneq taʿaniq, refuerza la obligación de abastecer generosamente. El énfasis se corresponde con las órdenes anteriores de abrir la mano y dar al necesitado.

El rebaño proporciona animales; la era remite al grano cosechado y trillado; el lagar, a los productos obtenidos al prensar. La enumeración muestra una provisión que sale de distintos recursos de la casa. No exige imaginar que la persona recibe literalmente las instalaciones de la era y del lagar.

El versículo no fija un número de animales, una medida de cereal ni un valor en plata. Por eso no corresponde convertir la entrega a una cifra económica actual. Su criterio explícito es la generosidad conforme a lo que Jehová ha dado.

Reconocer el origen de lo que puedes compartir

La bendición recibida se convierte en razón para dar. El dueño no debe pensar que todo lo acumulado existe únicamente para conservar su posición, especialmente después de beneficiarse del trabajo de otra persona durante seis años.

La ley orienta así el uso de la abundancia hacia una salida digna. Deuteronomio 15:18 volverá al valor de aquel servicio. Ambas razones deben escucharse juntas: reconocer lo que Dios ha provisto y reconocer lo que el hermano ha aportado.

Deuteronomio 15:15 north

La memoria de haber sido rescatados debe transformar el uso del poder

Israel conoce la esclavitud desde su propia historia. Jehová convirtió a un pueblo sometido en un pueblo libre; esa memoria debe orientar su trato hacia el hermano.

Explicación del versículo

La orden «recordarás» no pide solamente conservar información sobre Egipto. El recuerdo fundamenta el mandato de liberar con generosidad. Quien depende ahora del trabajo de otro debe considerar cómo era la vida de sus antepasados cuando carecían de libertad.

El verbo פָּדָה, padá, expresa rescatar o redimir. Jehová actuó como libertador de Israel. El pueblo no puede atribuir su condición presente a una superioridad que le dé derecho a olvidar al que permanece sometido.

«Por eso» relaciona el acto salvador de Dios con una obligación social concreta. La memoria del éxodo debe hacerse visible en cómo se organiza una salida en libertad, con provisión suficiente para quien se marcha.

La gracia recibida produce una respuesta

El mismo recuerdo acompañará la celebración de las Semanas en Deuteronomio 16:11–12, donde deben participar personas de distintas condiciones. La liberación debe afectar el trato cotidiano y la alegría compartida.

En la vida cristiana, Tito 3:3–8 recuerda la esclavitud a los deseos y la salvación que Dios otorga por su misericordia mediante Jesucristo y la renovación del Espíritu Santo. Las buenas obras responden a esa gracia. Recordar de dónde te rescató el Señor puede ayudarte a ejercer tus responsabilidades con humildad y compasión.

Deuteronomio 15:16 north

La decisión de permanecer debe proceder de la persona que podía salir

La ley contempla el caso de quien declara que no quiere marcharse porque ama al dueño y a su casa, y considera buena su vida allí.

Explicación del versículo

La frase «si él te dice» introduce una condición. El caso ordinario sigue siendo la salida libre después de seis años. El amo no recibe autorización para sustituir esa libertad por su propia preferencia.

El versículo ofrece las razones declaradas para permanecer: el afecto hacia la casa y el bienestar que la persona encuentra en ella. No proporciona una historia detallada sobre su familia ni permite suponer que todos los esclavos deseaban continuar en esa condición.

Éxodo 21:5–6 presenta una declaración semejante y añade circunstancias familiares particulares. Conviene conservar lo que cada pasaje relata, sin introducir automáticamente todos los detalles de uno dentro del otro.

Afecto dentro de una relación desigual

La posibilidad de una relación afectuosa no elimina la estructura de esclavitud que regula la ley. La decisión se toma dentro de un mundo donde la persona depende de una casa para buena parte de su vida. Reconocer esa situación permite leer el pasaje con atención a su condición real.

El texto requiere que se escuche su declaración antes del procedimiento siguiente. La autoridad del dueño queda limitada por una libertad que ya debe reconocer. La voluntad de quien sirve no puede borrarse alegando que su permanencia sería conveniente para la casa.

Deuteronomio 15:17 north

La permanencia recibe una señal y cambia la duración del servicio

Después de la declaración del versículo anterior, la perforación de la oreja señala una relación de servicio que continúa más allá del plazo ordinario.

Explicación del versículo

El martseaʿ, מַרְצֵעַ, es el punzón utilizado para perforar. El procedimiento junto a la puerta corresponde al presentado en Éxodo 21:6. La señal acompaña la declaración del versículo anterior: el siervo ha manifestado que desea permanecer. Su relación de servicio pasa así a una duración diferente de la salida ordinaria que la ley había establecido.

«Para siempre» traduce עוֹלָם, ʿolam, y señala la permanencia de la relación frente a la salida ordinaria después de seis años. La decisión cambia la duración del servicio. Su alcance jurídico debe estudiarse también con la disposición sobre el jubileo, que regula la salida del hermano y su regreso a la familia.

La relación con el jubileo

Levítico 25:39–43 dispone la salida del hermano y su regreso a la familia en el jubileo. La interpretación jurídica judía ha relacionado la permanencia del esclavo de oreja perforada con ese límite y con la muerte del amo. Deuteronomio, en este punto, destaca que el servicio continúa después de los seis años.

La mención final de la esclava debe leerse junto al derecho explícito de ambos a salir libres en el versículo 12. El caso de permanencia parte de la declaración anterior; no permite retener a una persona solamente porque el dueño no quiera perder su trabajo.

Deuteronomio 15:18 north

El trabajo recibido debe recordarse al conceder la libertad

La ley vuelve al caso ordinario de liberación y confronta el pesar del dueño. Durante seis años ya ha recibido un servicio de gran valor.

Explicación del versículo

La expresión «no te parecerá duro» exhorta al dueño a aceptar la salida sin resentimiento. Después de explicar el caso excepcional de permanencia, Moisés reafirma la obligación de dejar ir libre a quien ha cumplido su tiempo.

La comparación hebrea utiliza מִשְׁנֶה, mishné, «doble», junto al salario de un trabajador contratado. La NTBT expresa el valor del servicio recibido; otras traducciones comunican la ventaja económica como un costo menor que contratar a un jornalero.

La manera exacta de calcular esa comparación se ha interpretado de distintas formas. El versículo no ofrece jornadas, tarifas ni un precio que permita reconstruir una cuenta actual. Su argumento resulta claro: el dueño se ha beneficiado ampliamente del trabajo durante seis años y debe reconocerlo al liberar.

Confiar en Dios al renunciar a una ventaja

La promesa de bendición acompaña el cumplimiento del mandato. El dueño no debe intentar asegurar su futuro reteniendo contra la ley a quien ha trabajado para él.

Esta exhortación completa los versículos 13–14: dejar salir, proporcionar recursos y hacerlo con una actitud generosa. Para aplicarla, considera lo que has recibido de otras personas, además de lo que crees perder cuando cambia una relación. La gratitud puede ayudarte a cumplir lo justo sin hacer sentir culpable al otro por recibirlo.

Deuteronomio 15:19 north

El primogénito debe quedar apartado del aprovechamiento ordinario

La primera cría macho pertenece a Jehová. Trabajar con ella o esquilarla para beneficio cotidiano contradiría el destino consagrado que la ley establece.

Explicación del versículo

El hebreo בְּכוֹר, bejor, significa «primogénito». La mención del macho delimita la disposición dentro de los rebaños y manadas. «Consagrar» señala su separación para Jehová, cuyo uso se explica en los versículos siguientes.

Las dos prohibiciones responden a formas de obtener provecho: usar la res para trabajar y cortar la lana del animal del rebaño. El dueño debía reconocer que aquel animal tenía un destino que limitaba su disponibilidad sobre él.

La norma se vincula con el recuerdo del éxodo. Éxodo 13:11–16 relaciona la dedicación de los primogénitos con la liberación de Egipto. Cada nueva cría ofrecía una ocasión de recordar esa historia.

Distinguir los casos que regula la ley

Este pasaje trata animales que podían ofrecerse en sacrificio. Los primogénitos humanos y los de animales impuros reciben disposiciones de rescate en Números 18:15–18. La consagración no supone que todos deban recibir el mismo tratamiento.

El principio de pertenencia se expresa aquí en un límite económico concreto. El israelita debía reconocer al Señor cuando decidía qué hacer con un recurso valioso, antes de considerar únicamente el trabajo o la producción que podría obtener de él.

Deuteronomio 15:20 north

La comida consagrada se realiza en el lugar elegido por Jehová

Los primogénitos no quedan disponibles para cualquier comida cotidiana. Su consumo está relacionado con la presencia de Dios y con el lugar autorizado para el culto.

Explicación del versículo

«Año tras año» presenta una práctica regular vinculada al nacimiento de nuevas crías. El texto no indica que el mismo animal se coma repetidamente, sino que la responsabilidad se renueva con los primogénitos que van naciendo.

La mención de la casa muestra la dimensión compartida de la comida. El disfrute forma parte de la consagración, como se había expresado al reunir diezmos y primogénitos en Deuteronomio 14:23. El lugar elegido conserva la diferencia respecto de una matanza ordinaria en las poblaciones.

La relación con los derechos sacerdotales

Números 18:17–19 asigna la carne de los primogénitos a Aarón y sitúa su sangre y su grasa en el altar. Esa disposición debe considerarse al leer el «comerás» de Deuteronomio.

Una interpretación judía tradicional entiende que, en este versículo, quien come con su casa es el sacerdote que recibe el primogénito. Así relaciona la invitación a comer con el derecho establecido en Números. Deuteronomio no repite aquí la distribución completa ni identifica expresamente al sacerdote dentro de esta frase; conviene distinguir la explicación interpretativa de las palabras del versículo.

En ambas disposiciones, el animal consagrado participa de un orden de adoración y sustento que Dios regula. La familia que lo aparta no puede tratarlo simplemente como ganado disponible para cualquier uso.

Deuteronomio 15:21 north

Un defecto impide ofrecer el animal, pero no obliga a desperdiciarlo

La consagración del primogénito requiere distinguir si el animal puede ser presentado en sacrificio. La cojera, la ceguera y otros defectos graves lo excluyen del altar.

Explicación del versículo

El término hebreo מוּם, mum, designa un defecto. Los ejemplos concretos ayudan a comprender la condición del animal que la ley tiene en vista. La prohibición se refiere a sacrificarlo a Jehová; el versículo siguiente autoriza su consumo en las poblaciones.

La integridad del animal forma parte de las condiciones de la ofrenda. Levítico 22:17–25 desarrolla normas relacionadas y distingue distintas clases de presentación. Aquí la ley se ocupa específicamente del primogénito.

El contraste revela que pertenecer a una especie permitida y ser apto para el altar son cuestiones diferentes. El animal puede servir como alimento aunque no deba ofrecerse en sacrificio.

Honrar a Dios mediante lo que se presenta

Malaquías 1:6–8 reprende a quienes ofrecen animales ciegos y cojos mientras dicen honrar a Dios. La condición de la ofrenda puede revelar desprecio hacia aquel a quien se presenta.

Esta norma sobre animales no mide el valor espiritual de una persona por su condición física. Su enseñanza se relaciona con la integridad de la adoración. El Nuevo Testamento describe a Jesucristo como el cordero sin defecto cuya sangre rescata, en 1 Pedro 1:18–21; nuestra esperanza descansa en su entrega perfecta.

Deuteronomio 15:22 north

El animal no apto para el altar puede comerse como alimento ordinario

La comida vuelve al ámbito de las poblaciones. En ese caso pueden participar juntos quienes están ritualmente puros y quienes están impuros.

Explicación del versículo

El pronombre «lo» continúa el caso del versículo 21: el primogénito que tiene un defecto grave. La autorización no traslada a las poblaciones todo sacrificio, sino que explica qué hacer con el animal que no debe presentarse en el altar.

La comparación con la gacela y el ciervo indica el carácter ordinario de la comida. Son animales permitidos para alimento que no forman parte del ganado destinado al altar. Deuteronomio 12:15–16 había utilizado la misma comparación al permitir el consumo local de carne.

La pureza y la impureza de los comensales pertenecen aquí al ámbito ritual. La matanza ordinaria no exige las mismas condiciones de participación que una comida sagrada en el santuario. Por eso pueden comer juntos en este caso.

Reconocer el destino de cada alimento

La ley procura que el animal tenga un uso permitido, sin presentarlo de una manera que Dios ha prohibido. Mantener ambas partes evita confundir la exclusión del altar con la obligación de desechar toda su carne.

Esta distinción también prepara la última precisión del capítulo. Aunque cambien el lugar y las condiciones de la comida, el versículo 23 conserva la prohibición de consumir sangre. La autorización debe leerse con el límite que la acompaña.

Deuteronomio 15:23 north

La comida ordinaria conserva el respeto por la vida que Dios da

El cierre del capítulo mantiene una prohibición aun cuando el animal no se ofrece en el santuario: su sangre debe derramarse sobre la tierra.

Explicación del versículo

«Solo que» delimita el permiso anterior. El animal defectuoso puede comerse en las poblaciones, pero esa autorización no incluye consumir su sangre. El pasaje vuelve a una distinción que ya aparecía en Deuteronomio 12:23–25.

Allí se expresa el fundamento: la sangre representa la vida y no debe comerse con la carne. Derramarla «como agua» describe la acción de verterla sobre la tierra; no declara que su significado sea insignificante.

La ubicación distingue esta matanza de un sacrificio. Deuteronomio 12:26–27 dispone que la sangre de los sacrificios se derrame sobre el altar. Aquí se trata del alimento ordinario autorizado fuera de aquel lugar.

La vida pertenece a Dios

Levítico 17:10–14 relaciona la sangre con la vida y con la expiación que Dios dispone sobre el altar. Esa relación ayuda a entender por qué la ley conserva el límite incluso al permitir una comida cotidiana.

El Nuevo Testamento presenta la entrega de Jesucristo como el sacrificio que obtiene redención eterna: Hebreos 9:11–14. La esperanza cristiana se funda en su sangre ofrecida una vez para siempre. Esta relación debe seguir la enseñanza expresa de las Escrituras, sin convertir cada detalle de la matanza local en un símbolo añadido.

edit_note Notas: edición NTBT con estudio completo — BibliaTodo Bible Society

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