Deuteronomio 20 (NTBT) en línea gratis con notas de estudio

Nueva Traducción BibliaTodo (NTBT)

Deuteronomio 20

Leyes sobre la guerra

1 «Cuando salgas a la guerra contra tus enemigos y veas caballos, carros y un pueblo más numeroso que tú, no les temas, porque Jehová tu Dios está contigo, el que te hizo subir de la tierra de Egipto.   N1

2 Cuando se acerquen al combate, el sacerdote se acercará y hablará al pueblo,   N2

3 y les dirá: “Escucha, Israel: hoy se acercan a la batalla contra sus enemigos. No desmaye su corazón, no teman, no se alarmen ni se aterroricen ante ellos,   N3

4 porque Jehová su Dios va con ustedes para combatir por ustedes contra sus enemigos, para salvarlos”.   N4

Quiénes pueden volver a casa antes del combate

5 Los oficiales hablarán al pueblo, diciendo: “¿Qué hombre ha construido una casa nueva y no la ha estrenado? Que vaya y vuelva a su casa, no sea que muera en la guerra y otro hombre la estrene.   N5

6 ¿Y qué hombre ha plantado un viñedo y no lo ha disfrutado? Que vaya y vuelva a su casa, no sea que muera en la guerra y otro hombre lo disfrute.   N6

7 ¿Y qué hombre se ha comprometido con una mujer y no la ha tomado por esposa? Que vaya y vuelva a su casa, no sea que muera en la guerra y otro hombre la tome por esposa”.   N7

8 Los oficiales volverán a hablar al pueblo y dirán: “¿Qué hombre es temeroso y de corazón débil? Que vaya y vuelva a su casa, para que no debilite el corazón de sus hermanos como el suyo”.   N8

9 Cuando los oficiales terminen de hablar al pueblo, nombrarán jefes de tropas al frente del pueblo.   N9

Las condiciones ofrecidas a una ciudad lejana

10 Cuando te acerques a una ciudad para combatir contra ella, le ofrecerás la paz.   N10

11 Si te responde con paz y te abre sus puertas, todo el pueblo que se halle en ella quedará sujeto a trabajos forzados para ti y te servirá.   N11

12 Pero si no hace la paz contigo y te hace la guerra, la sitiarás.   N12

13 Jehová tu Dios la entregará en tu mano, y herirás a todos sus varones a filo de espada.   N13

14 Pero las mujeres, los niños, los animales y todo lo que haya en la ciudad, todo su botín, lo tomarás como despojo para ti. Comerás del botín de tus enemigos que Jehová tu Dios te haya dado.   N14

15 Así harás con todas las ciudades que estén muy lejos de ti y que no sean de las ciudades de estas naciones.   N15

Las ciudades de los pueblos de la herencia

16 Pero en las ciudades de estos pueblos que Jehová tu Dios te da como herencia no dejarás con vida nada que respire,   N16

17 sino que los consagrarás por completo a la destrucción: a los hititas, los amorreos, los cananeos, los ferezeos, los heveos y los jebuseos, como Jehová tu Dios te ha ordenado,   N17

18 para que no les enseñen a hacer todas sus abominaciones que han hecho para sus dioses, y así ustedes no pequen contra Jehová su Dios.   N18

La protección de los árboles frutales durante el asedio

19 Cuando sities una ciudad durante muchos días para combatir contra ella y tomarla, no destruirás sus árboles metiendo el hacha contra ellos, porque de ellos comerás; no los talarás. ¿Acaso el árbol del campo es un hombre para que lo pongas bajo asedio?   N19

20 Solo el árbol que sepas que no es frutal, ese podrás destruir y talar, y construirás obras de asedio contra la ciudad que te hace la guerra, hasta someterla».   N20

menu_book Notas de estudio de Deuteronomio 20

Edición NTBT con estudio completo — pasaje por pasaje. Esta es una sección aparte del texto bíblico.

Deuteronomio 20:1 north

La confianza de Israel debe recordar quién lo sacó de Egipto

La superioridad visible del enemigo puede provocar temor. Moisés dirige al pueblo hacia la presencia del Dios que ya lo liberó.

Explicación del versículo

Los caballos, los carros y la multitud describen ventajas militares concretas. El mandato no niega que existan; pide que no se conviertan en el criterio definitivo para juzgar la situación de Israel.

La razón de la confianza es relacional e histórica: Jehová está con su pueblo y fue quien lo hizo subir de Egipto. Éxodo 14:10–14 presenta a Israel temiendo ante el ejército del faraón, mientras Moisés anuncia que Jehová peleará por ellos.

Esta confianza se relaciona también con el límite impuesto al rey sobre acumular caballos y volver a Egipto para conseguirlos, en Deuteronomio 17:14–20. La seguridad del pueblo no debe descansar en imitar sin medida el poder de las naciones.

La presencia prometida no autoriza cualquier iniciativa

Deuteronomio 1:41–45 recuerda una batalla emprendida contra la instrucción de Dios y su resultado desastroso. Invocar su ayuda no convierte toda decisión propia en una misión autorizada.

La lectura cristiana debe conservar el marco histórico de este mandato. Efesios 6:10–18 llama a fortalecerse en el Señor y sitúa la lucha del creyente en la verdad, la justicia, la fe y la oración, sin identificar a las personas como el enemigo espiritual que deba destruirse.

Deuteronomio 20:2 north

El sacerdote recuerda al pueblo ante quién vive incluso al acercarse a la batalla

Antes del combate, la comunidad debe recibir una palabra que orienta su confianza. El sacerdote tiene aquí la función de hablar al pueblo.

Explicación del versículo

La proximidad de la batalla marca el momento de la exhortación. El pueblo no recibe solamente una organización de tropas; debe recordar su relación con Jehová cuando se encuentra ante el peligro.

El versículo nombra al sacerdote sin identificarlo personalmente ni describir aquí una ceremonia especial de nombramiento. Los versículos 3–4 conservan el contenido que debe comunicar: el llamado a no dejarse dominar por el temor y la afirmación de que Dios va con ellos.

Después hablarán los oficiales sobre las exenciones y se nombrarán jefes de tropas. La unidad distingue esas responsabilidades y no convierte el discurso sacerdotal en una descripción de todas las funciones de mando.

La palabra debe remitir a la fidelidad de Jehová

Deuteronomio 1:29–33 muestra a Moisés utilizando una exhortación semejante: recordar cómo Dios había guiado y sostenido al pueblo.

La confianza que el sacerdote debe enseñar no procede de engrandecer su propia figura. Su función es dirigir la atención hacia Jehová, el Dios del éxodo. La autoridad de quien exhorta queda al servicio de esa memoria y de las instrucciones que el pueblo debe cumplir.

El texto presenta así una comunidad que necesita escuchar antes de actuar, conservando la responsabilidad espiritual junto a la organización práctica.

Deuteronomio 20:3 north

El llamado a escuchar enfrenta las distintas expresiones del miedo

La exhortación reúne varias maneras de describir el temor: un corazón que desfallece, alarma y terror ante el adversario.

Explicación del versículo

«Escucha, Israel» se dirige al pueblo como una comunidad. Debe atender a la palabra que será completada en el versículo siguiente, donde se expresa la razón para confiar.

La imagen de un corazón que se ablanda o pierde firmeza comunica el desfallecimiento interior. Las otras prohibiciones describen agitación y espanto. La acumulación de expresiones reconoce la intensidad de lo que las personas pueden sentir al acercarse a una batalla.

El mandato no declara que todo integrante del pueblo posea por sí mismo una valentía suficiente. La confianza debe apoyarse en Jehová. Por eso el discurso necesita ser oído y recordado precisamente cuando la situación visible resulta amenazante.

La exhortación y el cuidado de la comunidad

El versículo 8 contemplará a quien permanece temeroso y permitirá que vuelva a casa. El llamado a confiar y esa disposición práctica forman parte del mismo capítulo; no conviene borrar uno para destacar solamente el otro.

La comparación con Jueces 7:1–8 muestra una situación donde los temerosos pueden retirarse y la victoria no se atribuye al número de combatientes.

La palabra dirigida al corazón busca que Israel atienda a su Dios. La ley añade después medidas concretas para organizar al pueblo teniendo en cuenta su situación real.

Deuteronomio 20:4 north

La liberación se atribuye a Jehová, que acompaña a su pueblo

Este versículo da el fundamento de la exhortación anterior. La confianza debe descansar en quien va con Israel para librarlo de sus enemigos.

Explicación del versículo

La frase «va con ustedes» expresa presencia activa. El pueblo no debe pensar en Jehová como un nombre invocado desde lejos, ajeno a la situación que enfrenta.

El verbo hebreo יָשַׁע, yashaʿ, está detrás de «salvarlos». La situación militar determina aquí su sentido: Jehová acompaña al pueblo para librarlo del peligro y darle la victoria. El significado concreto de salvar se reconoce a partir del peligro descrito.

La referencia conserva el modelo del éxodo. Éxodo 14:26–31 atribuye a Jehová la liberación de Israel frente a los carros y jinetes egipcios. La salvación recibida debe impedir que el pueblo se gloríe como si se hubiera dado a sí mismo la vida.

La aplicación cristiana necesita conservar el alcance del pasaje

El versículo es una promesa dirigida a Israel dentro de las disposiciones de guerra del pacto. No garantiza el éxito de todo ejército o proyecto que use el nombre de Dios.

Jesús explica en Juan 18:33–37 que su reino no procede de este mundo y relaciona esa diferencia con la actuación de sus servidores. La confianza del discípulo debe seguir a este Rey y Salvador, recibiendo su verdad y su dirección para vivir.

Deuteronomio 20:5 north

La casa recién construida da lugar a una exención

Los oficiales deben permitir el regreso de quien todavía no ha comenzado a disfrutar de su nueva casa. La ley toma en cuenta una etapa de la vida que podría quedar truncada por la guerra.

Explicación del versículo

El hebreo חָנַךְ, janaj, se relaciona con inaugurar o dedicar. «Estrenar» comunica aquí la entrada en uso de la casa recién construida. La exención permite que su dueño llegue a disfrutar de lo que ha preparado.

El mismo verbo aparece en la dedicación del templo en 1 Reyes 8:62–63. Esa relación ayuda a comprender el matiz de inauguración, aunque el presente versículo no describe los actos o las palabras de una ceremonia doméstica. No corresponde inventarlos para completar la escena.

El motivo de la exención se formula de manera directa: el hombre puede morir en la batalla y otro ocupar aquel primer disfrute. La norma reconoce el proyecto y el esfuerzo de quien ha levantado una vivienda.

La promesa de ayuda y la posibilidad de morir

La exhortación anterior a confiar en Jehová convive con esta consideración del riesgo. El capítulo no promete que ningún combatiente perderá la vida.

Los oficiales, shoterim, comunican una disposición que limita el reclutamiento; después se nombrarán los jefes de tropas. La organización no debe ignorar las exenciones que la misma ley concede.

La casa, el viñedo y el matrimonio de los siguientes versículos muestran que la vida del pueblo incluye bienes y relaciones que merecen atención incluso cuando existe una necesidad militar.

Deuteronomio 20:6 north

El trabajo de plantar debe poder alcanzar su primer disfrute

Quien todavía no ha aprovechado el viñedo que plantó puede volver a casa. La exención considera el tiempo y la esperanza invertidos en una labor cuyos frutos tardan en llegar.

Explicación del versículo

El hebreo kerem designa el viñedo. La disposición distingue plantarlo y comenzar a disfrutar de su producto: no son acontecimientos necesariamente inmediatos.

El verbo relacionado con ese disfrute, חִלֵּל, jillel, puede expresar el paso al aprovechamiento común. La situación contempla a quien todavía no ha llegado a comer de los frutos de la viña que plantó.

Levítico 19:23–25 distingue los primeros años de los árboles frutales, el fruto consagrado del cuarto y el consumo del quinto. Esa disposición ayuda a entender la importancia de esperar el aprovechamiento, aunque Deuteronomio no repite aquí todo su calendario.

Un proyecto productivo que la guerra puede interrumpir

La razón coincide con la de la casa: la muerte podría privar al que trabajó de disfrutar lo que inició. La norma no trata la producción del hogar como irrelevante frente a cualquier demanda militar.

La exención tampoco declara incapaz al hombre por tener un viñedo. Reconoce una situación particular y le permite completar esa etapa.

El conjunto enseña a leer la organización del pueblo atendiendo a personas y proyectos reales. Una comunidad necesita cultivar, habitar y formar familias, además de responder a los conflictos que enfrenta.

Deuteronomio 20:7 north

El compromiso matrimonial debe poder llegar a la vida compartida

La tercera exención permite que el hombre comprometido regrese para casarse. La guerra no debe privarlo de comenzar la unión que ha concertado.

Explicación del versículo

La expresión distingue el compromiso y el acto de tomar a la mujer por esposa. El texto presupone etapas reconocidas de la formación del matrimonio; no describe solamente una relación informal de interés afectivo.

La muerte en batalla podría interrumpir esa unión antes de que comenzara la convivencia matrimonial y dejar que otro ocupara su lugar. La fórmula repite la preocupación por los proyectos aún no disfrutados que aparece en la casa y el viñedo.

Deuteronomio 24:5 añadirá la exención del recién casado durante un año, para que alegre a su esposa. La norma de este versículo trata la etapa anterior al matrimonio; la otra protege su comienzo.

Una distinción que ayuda a leer otros relatos

Mateo 1:18–21 distingue también el compromiso de María y José de su unión posterior, y utiliza términos de esposo y esposa dentro de esa situación. El relato muestra la seriedad del vínculo concertado.

La exención reconoce esa relación como una responsabilidad real. La vida familiar no aparece como un obstáculo sin valor para el servicio de la comunidad, sino como parte de aquello que la ley procura preservar.

Deuteronomio 20:8 north

El temor de uno puede debilitar a quienes están a su lado

La ley permite que el hombre dominado por el miedo vuelva a casa. La razón expresa es evitar que su temor se propague entre sus hermanos.

Explicación del versículo

El «corazón débil» comunica una falta de firmeza ante el combate. La imagen siguiente habla de hacer que el corazón de los demás se derrita o pierda fuerza. La NTBT expresa el resultado mediante «debilite».

La disposición considera un efecto comunitario, además del estado de la persona. La reacción de cada combatiente puede influir en la confianza y la conducta de quienes permanecen junto a él.

El versículo no afirma que todo miedo proceda de un pecado oculto, ni dispone aquí un castigo para quien regresa. Le concede la salida y explica su finalidad.

La relación con la historia de Gedeón

Jueces 7:1–8 relata una retirada de hombres temerosos antes de la batalla. La reducción del grupo queda vinculada a impedir que Israel atribuya la salvación a su propia fuerza.

En Deuteronomio, la exhortación de los versículos 3–4 llama a confiar y esta norma organiza la situación de quien sigue atemorizado. Ambas instrucciones deben escucharse juntas.

La regulación pertenece al reclutamiento militar del pueblo. No debe usarse como una regla para expulsar de la comunidad a cualquier creyente que atraviese temor o fragilidad.

Deuteronomio 20:9 north

El nombramiento de los jefes viene después de las exenciones

La organización de las tropas sigue a la palabra sacerdotal y a las disposiciones comunicadas por los oficiales. La confianza y la estructura práctica forman parte de la preparación.

Explicación del versículo

El orden del relato es significativo. Primero se llama al pueblo a confiar en Jehová; después se permite regresar a quienes se encuentran en las situaciones descritas; finalmente se establecen los jefes al frente de las tropas.

Los oficiales de los versículos anteriores y los jefes aquí nombrados aparecen con términos distintos. La unidad no obliga a identificar ambas funciones como un único cargo.

La expresión «al frente del pueblo» sitúa a los dirigentes en una responsabilidad sobre el grupo que permanece. El texto no detalla en este versículo los tamaños de las unidades, las armas o las tácticas.

La organización debe respetar las instrucciones recibidas

El nombramiento de líderes no elimina las condiciones que la ley acaba de establecer. La autoridad debe ejercerse dentro de ellas.

Deuteronomio 1:13–18 había presentado una distribución de responsabilidades dentro del pueblo. Aquí, en otro ámbito, también se reconoce la necesidad de una organización humana.

La ayuda de Dios no se presenta como excusa para improvisar ni para ignorar las circunstancias de las personas. A la vez, la estructura militar no sustituye la fidelidad a Jehová. Los siguientes versículos limitarán la conducta de ese ejército ante las ciudades y durante el asedio.

Deuteronomio 20:10 north

Antes del asedio debe ofrecerse una salida sin combate

La aproximación a una ciudad incluye una propuesta de paz. El versículo siguiente explica las condiciones de esa respuesta.

Explicación del versículo

El hebreo שָׁלוֹם, shalom, se utiliza aquí dentro de una situación militar concreta. La ciudad debe recibir una oferta antes de que se imponga el asedio.

La palabra «paz» no permite suponer que ambas partes conservarán una posición idéntica. El versículo 11 dispone que, si la ciudad acepta y abre sus puertas, sus habitantes quedarán sujetos al servicio de Israel.

La oferta evita el combate en el caso de aceptación, pero incorpora una subordinación política y laboral. Comprender sus condiciones permite leer el término con el significado que tiene en esta unidad, en vez de trasladar sin más una idea moderna de acuerdo entre iguales.

El alcance de la disposición

El versículo 15 delimita las ciudades lejanas a las que se aplica el tratamiento de los versículos 10–14. Después se presenta una disposición diferente para las naciones de la tierra dada como herencia.

La ley regula actuaciones dentro de las guerras que contempla. Este versículo no expone por sí solo todas las razones por las que una guerra pueda iniciarse ni convierte toda expansión militar en una acción aprobada por Dios.

Su exigencia inmediata es concreta: el ejército no debe saltar directamente al asedio sin presentar primero la propuesta indicada. La conducta del vencedor también queda sujeta a instrucciones.

Deuteronomio 20:11 north

La aceptación de la paz implica una servidumbre impuesta

La ciudad que abre sus puertas evita el combate descrito después, pero sus habitantes quedan obligados a servir. La paz ofrecida tiene condiciones de sometimiento.

Explicación del versículo

El término hebreo מַס, mas, puede designar una prestación impuesta o trabajo obligatorio. Unido aquí a «te servirá», expresa el servicio forzado que la NTBT hace explícito.

Abrir las puertas representa aceptar la entrada y el dominio de quien ofrece las condiciones. El pueblo de la ciudad no recibe simplemente una invitación a colaborar de manera voluntaria.

La distinción respecto de la respuesta siguiente es importante: la aceptación impide la toma por asedio y la ejecución de los varones que se describe en los versículos 12–13. La conservación de la vida va acompañada, sin embargo, de una pérdida de autonomía.

Reconocer la realidad del trabajo forzado

1 Reyes 9:20–22 describe otra situación de trabajo forzado bajo la monarquía. El pasaje permite reconocer la presencia histórica de esa institución, aunque se ocupe de pueblos y circunstancias que deben leerse en su propio contexto.

No corresponde presentar el servicio de este versículo como un contrato laboral moderno entre personas con igual libertad para aceptar o retirarse. La ley regula una relación de dominio después de la rendición.

La explicación debe conservar ambas partes del texto: se ofrece evitar el combate y se exige una sumisión real. Omitir cualquiera de ellas impediría comprender las condiciones de aquella paz.

Deuteronomio 20:12 north

El rechazo de la propuesta da paso al asedio

La segunda posibilidad es que la ciudad no haga la paz y combata contra Israel. En ese caso se prescribe sitiarla.

Explicación del versículo

La condición reúne la negativa al acuerdo y la disposición de guerra. Continúa la secuencia de los versículos 10–11 y no debe leerse como una orden aislada dirigida contra cualquier ciudad.

El verbo hebreo relacionado con sitiar expresa la presión militar sobre una población para tomarla. El texto no describe aquí las técnicas, la duración ni todos los acontecimientos que podrían producirse durante el cerco.

Los versículos siguientes especifican el trato después de la victoria. Más adelante, los versículos 19–20 impondrán también límites al uso de los árboles durante un asedio prolongado.

Una secuencia con condiciones determinadas

La unidad exige atender a la oferta, la respuesta de la ciudad y las disposiciones posteriores. Suprimir esas condiciones convertiría la norma en una autorización más amplia de la que el pasaje formula.

Al mismo tiempo, el texto reconoce una guerra real y sus consecuencias. No la transforma en una discusión meramente simbólica sobre vencer dificultades personales.

La lectura cristiana debe distinguir ese marco de la misión de la iglesia. En Juan 18:33–37, Jesús explica la procedencia de su reino y la relaciona con la conducta de sus servidores. Anunciar su verdad no equivale a establecer mediante asedio el dominio que esta norma antigua contempla.

Deuteronomio 20:13 north

La toma de la ciudad incluye una orden severa sobre sus varones

Después del asedio, el texto atribuye la entrega de la ciudad a Jehová y ordena matar a sus varones. La disposición debe leerse con su alcance histórico y con la distinción del versículo siguiente.

Explicación del versículo

«Entregará en tu mano» expresa que la ciudad queda bajo el poder de Israel. El lenguaje atribuye el resultado a Jehová dentro de la guerra que regula la unidad.

La expresión hebrea לְפִי חָרֶב, lefi járev, literalmente relacionada con la boca de la espada, es una manera de expresar la muerte por su filo. No describe solamente desarmar o expulsar a los hombres.

El grupo se distingue de las mujeres y los niños del versículo 14. La norma alcanza a los varones de la ciudad tomada; no debe suavizarse como si el texto se limitara a narrar bajas ocurridas durante el combate.

Conservar la gravedad y el contexto

Esta disposición pertenece al orden de guerra del Israel del pacto y al caso de la ciudad que resiste después de la propuesta anterior. El versículo 15 delimitará las poblaciones lejanas a las que se refiere.

Reconocer la dureza del mandato no exige añadir crueldades que el texto no relata. Tampoco permite trasladar esa ejecución a personas actuales por llamarlas enemigas de la fe.

Mateo 5:43–48 dirige al discípulo de Jesucristo hacia el amor al enemigo y la oración por quienes lo persiguen. Esa enseñanza debe orientar su propia actuación.

Deuteronomio 20:14 north

Los supervivientes y los bienes quedan bajo el poder del vencedor

Las mujeres y los niños se distinguen de los varones ejecutados. El pasaje los sitúa, junto con los animales y los bienes, dentro de lo tomado por el ejército vencedor.

Explicación del versículo

El hebreo שָׁלָל, shalal, designa el botín. La enumeración muestra la realidad de una sociedad donde la victoria militar podía someter también a las personas que sobrevivían.

La exclusión de mujeres y niños de la ejecución descrita en el versículo anterior no equivale a afirmar que conservaran su libertad o su condición anterior. Quedaban bajo el poder de los vencedores.

«Comerás del botín» se refiere al aprovechamiento de lo tomado. La frase no significa que cada elemento de la lista sea un alimento; reúne los recursos de los que el ejército podrá beneficiarse.

La condición de cautiverio necesita ser reconocida

Deuteronomio 21:10–14 regulará el caso de una mujer cautiva que es tomada como esposa y pondrá límites al trato posterior. Ese pasaje debe leerse reconociendo la desigualdad de poder en la que comienza la situación.

La ley antigua no debe describirse como si los supervivientes hubieran entrado voluntariamente en una relación entre iguales. Tampoco corresponde añadir destinos individuales o episodios que no se narran.

El versículo forma parte del tratamiento de las ciudades lejanas que delimita el siguiente. Conservar ese límite permite distinguirlo de las disposiciones particulares sobre las ciudades de Canaán.

Deuteronomio 20:15 north

La ley distingue las ciudades lejanas de las naciones de la herencia

Este versículo delimita el tratamiento anterior. La pertenencia de una ciudad al territorio de la herencia cambia el caso que debe aplicarse.

Explicación del versículo

«Así harás» recoge los versículos 10–14: oferta de paz, servicio impuesto si se acepta, y asedio con las consecuencias descritas si se rechaza.

Las ciudades lejanas se distinguen de las de «estas naciones», identificadas en los versículos 16–17. El texto no fija una distancia que pueda convertirse a kilómetros; delimita dos ámbitos de la disposición.

La referencia a la herencia remite al marco de Deuteronomio 7:1–6. La ley no presenta un único tratamiento indiferenciado para cualquier población.

Un relato donde importa esta diferencia

Josué 9:3–16 relata que los gabaonitas fingen venir de una tierra lejana para obtener un pacto. Los israelitas preguntan si en realidad viven entre ellos, y el relato señala que aceptaron sin consultar a Jehová.

Después se descubre que eran vecinos. Josué 9:22–27 explica que habían temido por su vida al conocer la orden dada a Moisés, y describe el servicio que se les asigna.

El episodio ayuda a comprender por qué decir que una ciudad estaba lejos podía tener consecuencias jurídicas dentro de aquella situación. Sus propios datos —engaño, juramento y decisión posterior— deben distinguirse de una aplicación ordinaria de la oferta de paz.

Deuteronomio 20:16 north

Las ciudades de la herencia reciben una disposición de destrucción total

El mandato cambia respecto de las ciudades lejanas. Su formulación es extrema y pertenece al juicio sobre los pueblos señalados dentro de la tierra de Canaán.

Explicación del versículo

El hebreo utiliza נְשָׁמָה, neshamá, relacionado con el aliento. «Nada que respire» comunica la amplitud de la orden; no debe reducirse a destruir solamente objetos de culto o fortificaciones.

La disposición se dirige a las ciudades de «estos pueblos», que el versículo siguiente identifica. Su marco es la herencia territorial de Israel, no cualquier conflicto posterior en el que alguien invoque una diferencia religiosa.

El versículo 18 expresará el peligro de aprender las prácticas condenadas. Deuteronomio 9:4–6 ya había relacionado la expulsión con la maldad de las naciones, negando que se debiera a una superioridad moral propia de Israel.

La severidad del mandato y los relatos de la conquista

Josué 6:17–25 narra la destrucción de Jericó con una enumeración de personas y animales. En la misma unidad preserva la vida de Rahab y de su familia. La fuerza de la orden y esa excepción concreta deben conservarse.

La dureza del pasaje requiere reconocer su juicio colectivo y sus consecuencias reales, sin inventar delitos individuales para cada persona mencionada. Tampoco otorga a la iglesia autoridad para repetir la conquista contra otros pueblos.

La misión encomendada por Jesucristo en Mateo 28:18–20 consiste en hacer discípulos de todas las naciones mediante su enseñanza y el bautismo.

Deuteronomio 20:17 north

Lo consagrado a la destrucción no queda disponible para la ambición del vencedor

El mandato identifica a los pueblos de la disposición anterior y emplea el lenguaje del anatema. Su sentido debe comprenderse dentro de esta guerra de conquista.

Explicación del versículo

La construcción הַחֲרֵם תַּחֲרִימֵם, hajarem tajarimem, refuerza la orden de consagrar por completo a la destrucción. El término relacionado, jérem, aparta lo designado del aprovechamiento ordinario.

El contexto determina que aquí esa consagración implica destrucción. No describe simplemente una donación voluntaria para uso del santuario.

La enumeración señala hititas, amorreos, cananeos, ferezeos, heveos y jebuseos. Deuteronomio 7:1–6 contiene una lista relacionada y añade a los gergeseos. Las enumeraciones deben conservarse tal como aparecen, sin alterar una para hacerla idéntica a la otra.

Los relatos especifican el tratamiento del botín

Josué 6:17–19 distingue en Jericó lo destinado a la destrucción y los metales asignados al tesoro de Jehová. El vencedor no puede apropiarse de todo lo que encuentra.

En Josué 8:1–2, en cambio, se permite tomar el ganado y el botín de Hai. La orden particular del relato importa para comprender cada caso.

El lenguaje del anatema no debe convertirse en una fórmula por la que alguien declare destructible a una persona que le desagrada. El versículo trata un mandato histórico delimitado, cuya gravedad debe conservarse junto a sus destinatarios y condiciones.

Deuteronomio 20:18 north

El peligro de aprender la idolatría alcanza al propio Israel

La razón expresada mira al futuro de la fidelidad del pueblo. Las prácticas de las naciones podrían convertirse en prácticas de Israel.

Explicación del versículo

«Para que no les enseñen» presenta la transmisión de costumbres como un peligro para la alianza. La preocupación no es que Israel conozca la existencia de otras culturas, sino que adopte los cultos que Jehová condena.

Deuteronomio 12:29–31 había advertido contra aprender cómo servían las naciones a sus dioses para hacer lo mismo. Allí se menciona incluso el sacrificio de hijos.

La frase final mantiene a Israel como sujeto responsable: al aprender y practicar aquello, pecaría contra su propio Dios. La pertenencia al pueblo no lo vuelve incapaz de corromperse ni lo sitúa fuera del juicio.

La historia posterior conserva esta advertencia

Jueces 2:10–15 relata el abandono de Jehová y el servicio a los dioses de los pueblos vecinos. La consecuencia alcanza al mismo Israel.

La explicación del motivo religioso no elimina las consecuencias humanas de la orden anterior. Debe reconocerse lo que el texto manda y por qué lo manda, sin suavizar ninguno de los dos aspectos.

Aplicación editorial

La fidelidad cristiana también exige examinar lo que aprendes y practicas. 2 Corintios 10:3–5 sitúa esa respuesta en llevar los pensamientos a la obediencia a Cristo, con armas que no son carnales. No convierte el rechazo del pecado en una autorización para destruir a las personas.

Deuteronomio 20:19 north

El asedio no autoriza a destruir los árboles que dan alimento

La guerra prolongada recibe un límite material. El ejército puede comer del fruto de los árboles, pero no debe talarlos como si fueran combatientes.

Explicación del versículo

La prohibición distingue aprovechar el alimento y destruir su fuente. El versículo 20 aclarará que la distinción se refiere a los árboles frutales y a los que no lo son.

La última frase hebrea es compacta y admite más de una interpretación. Se expresa aquí como una pregunta: ¿acaso el árbol del campo es un hombre al que se deba tratar como adversario en el asedio? Otra lectura relaciona la preservación del árbol con la dependencia humana de su alimento. Ambas permiten comprender la importancia de conservar el recurso del que se vive.

Ambas explicaciones atienden al argumento explícito: «de ellos comerás». La urgencia militar no vuelve irrelevante la continuidad del sustento.

El límite y la comparación con otra campaña

2 Reyes 3:18–25 relata, dentro de la campaña contra Moab, un anuncio profético y una devastación que incluye talar árboles buenos. Es un contexto distinto de la regulación del asedio de esta unidad; el relato no debe presentarse como si repitiera sin diferencias la norma de Deuteronomio.

El mandato de este versículo conserva su fuerza: no debe cortarse el árbol frutal para hacer la guerra. Tampoco permite afirmar que todo ejército israelita actuara siempre conforme a ese límite.

La disposición reconoce que la destrucción puede extenderse más allá de lo requerido por el combate. Los medios que sostienen la vida no deben tratarse como si el futuro de la tierra careciera de valor.

Deuteronomio 20:20 north

La necesidad militar queda limitada por lo que el árbol produce

El árbol que no da alimento puede utilizarse para las obras de asedio. La excepción completa la prohibición de destruir los frutales.

Explicación del versículo

«Que sepas» exige distinguir antes de cortar. La ley no concede destruir indiscriminadamente el arbolado y decidir después qué se ha perdido.

El texto utiliza la expresión «árbol de alimento» para el frutal. La distinción tiene una finalidad práctica: conservar el recurso que proporciona sustento y permitir la madera de otros árboles para la tarea militar descrita.

Las «obras de asedio» son medios construidos para tomar la ciudad. El versículo no identifica aquí un diseño único. Jeremías 6:6 relaciona, en otro contexto, la tala de árboles con levantar una rampa contra una ciudad.

El propósito delimita el uso permitido

La autorización se refiere a construir lo necesario para el asedio hasta someter la ciudad. No convierte todo árbol no frutal en algo que deba ser destruido sin otra razón.

El capítulo termina reconociendo un límite incluso dentro de la guerra. La victoria no elimina la obligación de distinguir ni autoriza que cualquier recurso se sacrifique al impulso de destruir.

La enseñanza puede orientar una atención responsable a lo que sostiene la vida: antes de utilizar un recurso, considera su función, la necesidad real y lo que se perderá al destruirlo. Esta es una aplicación del principio de cuidado; el sentido inmediato sigue siendo la regulación del asedio.

edit_note Notas: edición NTBT con estudio completo — BibliaTodo Bible Society

Santa Biblia, Nueva Traducción BibliaTodo (NTBT).
Publicada por BibliaTodo Bible Society, sello editorial de BibliaTodo LLC.
https://www.bibliatodo.com/ntbt/