El servicio levítico se sostiene mediante la provisión consagrada a Jehová
La tribu de Leví tiene una forma particular de participar en la herencia del pueblo. Su sustento está relacionado con las ofrendas y con el servicio que Dios le asigna.
Explicación del versículo
La frase menciona a los sacerdotes levitas y a toda la tribu de Leví dentro de la disposición sobre la herencia. La tribu no recibe un territorio continuo como las demás; eso no significa que carezca de viviendas. Números 35:1–8 dispone ciudades y pastizales para su habitación.
Los distintos servicios deben distinguirse. Números 18:1–7 asigna a Aarón y sus hijos el sacerdocio del altar y presenta a los demás levitas como sus colaboradores en el servicio de la tienda. El conjunto pertenece a Leví, con responsabilidades particulares dentro de él.
«Comerán de las ofrendas quemadas» se entiende en relación con las porciones que Dios reserva para su sustento. No significa que deban consumir lo que una disposición manda quemar por completo. Números 18:8–14 desarrolla distintas entregas y sus condiciones.
Un deber de la comunidad
El pueblo que trae las ofrendas participa en el sostenimiento de ese servicio. El cuidado del levita ya había sido exigido junto a la comida festiva y a la provisión local para los necesitados.
La norma presenta una responsabilidad compartida: quienes sirven deben cumplir su encargo, y quienes reciben la tierra deben reconocer la provisión que Jehová les ha asignado.