Deuteronomio 25 (NTBT) en línea gratis con notas de estudio

Nueva Traducción BibliaTodo (NTBT)

Deuteronomio 25

El juicio justo y el límite de los azotes

1 «Si hay un litigio entre hombres y acuden al tribunal, los jueces los juzgarán, absolverán al inocente y condenarán al culpable.   N1

2 Si el culpable merece ser azotado, el juez lo hará tenderse en el suelo y mandará que lo azoten en su presencia, con un número de azotes correspondiente a su delito.   N2

3 Podrá darle hasta cuarenta azotes, pero no más, no sea que tu hermano quede humillado ante tus ojos al recibir demasiados golpes.   N3

El sustento del buey que trabaja

4 No pondrás bozal al buey mientras trilla.   N4

El deber del cuñado y la continuidad de la familia

5 Si unos hermanos viven juntos y uno de ellos muere sin tener hijo, la esposa del difunto no se casará fuera de la familia con un extraño. Su cuñado se unirá a ella, la tomará por esposa y cumplirá con ella el deber de cuñado.   N5

6 El primogénito que ella dé a luz perpetuará el nombre del hermano difunto, para que su nombre no sea borrado de Israel.   N6

7 Si el hombre no desea tomar a su cuñada por esposa, ella subirá a la puerta de la ciudad ante los ancianos y dirá: “Mi cuñado se niega a perpetuar el nombre de su hermano en Israel; no quiere cumplir conmigo el deber de cuñado”.   N7

8 Entonces los ancianos de su ciudad lo llamarán y hablarán con él. Si él se pone de pie y dice: “No deseo tomarla por esposa”,   N8

9 su cuñada se acercará a él delante de los ancianos, le quitará la sandalia del pie y le escupirá en el rostro. Declarará: “Así se hará al hombre que no edifique la casa de su hermano”.   N9

10 Y en Israel se le llamará: “La casa del hombre al que le quitaron la sandalia”.   N10

La intervención prohibida en una pelea

11 Si unos hombres pelean entre sí y la esposa de uno se acerca para librar a su marido de la mano del que lo golpea, extiende su mano y lo sujeta por los genitales,   N11

12 le cortarás la mano; no te compadecerás de ella.   N12

La justicia en las pesas y las medidas

13 No tendrás en tu bolsa pesas desiguales, una grande y otra pequeña.   N13

14 No tendrás en tu casa medidas de capacidad desiguales, una grande y otra pequeña.   N14

15 Tendrás una pesa completa y justa, y tendrás una medida de capacidad completa y justa, para que se prolonguen tus días sobre la tierra que Jehová tu Dios te da.   N15

16 Porque todo el que hace estas cosas, todo el que comete injusticia, es una abominación para Jehová tu Dios.   N16

El recuerdo de Amalec y la orden de juicio

17 Recuerda lo que te hizo Amalec por el camino, cuando salieron de Egipto:   N17

18 te salió al encuentro por el camino y atacó por detrás a todos los débiles que iban rezagados, mientras tú estabas cansado y agotado. No temió a Dios.   N18

19 Cuando Jehová tu Dios te haya dado descanso de todos tus enemigos de alrededor, en la tierra que Jehová tu Dios te da como herencia para poseerla, borrarás la memoria de Amalec de debajo del cielo. No lo olvides».   N19

menu_book Notas de estudio de Deuteronomio 25

Edición NTBT con estudio completo — pasaje por pasaje. Esta es una sección aparte del texto bíblico.

Deuteronomio 25:1 north

Juzgar significa distinguir la inocencia de la culpa

El tribunal debe resolver el litigio conforme a la verdad. Su tarea es absolver al inocente y condenar al culpable, no dar la razón a quien posea más poder.

Explicación del versículo

Dos personas llevan una controversia al ámbito de la justicia. La ley no presenta al juez como alguien que simplemente confirma la posición del más influyente o impone una conciliación sin examinar lo ocurrido. Debe decidir quién tiene razón en la causa y quién es responsable de la falta.

La inocencia y la culpa están referidas al asunto juzgado. Llamar «inocente» a alguien en ese proceso no equivale a afirmar que nunca ha pecado en ningún ámbito de su vida. Del mismo modo, la condena se refiere a una conducta establecida, no a la posibilidad de etiquetar sin pruebas a una persona como irremediablemente malvada.

El versículo prepara la regulación de los azotes de los versículos 2–3. Antes del castigo debe existir un juicio que identifique una falta, y después la pena seguirá sometida a límites. La justicia no comienza contando golpes: comienza escuchando y juzgando correctamente.

Absolver y condenar

וְהִצְדִּיקוּ אֶת הַצַּדִּיק, vehitsdiqu et hatsaddiq, significa declarar justo o absolver al que tiene razón. La expresión opuesta consiste en declarar culpable al responsable. Son pronunciamientos judiciales; el juez no convierte mágicamente una mentira en verdad mediante sus palabras.

Deuteronomio 16:18–20 ordena un juicio justo y prohíbe parcialidad y sobornos. Esa instrucción proporciona el marco de este caso.

Aplicación editorial

Si debes decidir en un conflicto, no confundas la firmeza con la rapidez para condenar. Escucha, examina y reconoce tanto una falta verdadera como una acusación que no se sostiene. El deseo de imponer orden no te autoriza a tratar como culpable a quien todavía no ha sido escuchado con justicia.

Deuteronomio 25:2 north

El castigo debe corresponder a la falta y estar supervisado

No todo culpable recibe automáticamente la misma pena. Si el caso requiere azotes, el juez debe determinar su número y vigilar la ejecución.

Explicación del versículo

La condición «si merece ser azotado» distingue la culpabilidad de la pena concreta. La ley no afirma que toda controversia termine con golpes ni que cada falta tenga la misma gravedad. La consecuencia debe corresponder al delito establecido.

El condenado es hecho tender en el suelo y los azotes se administran en presencia del juez. La actuación no se entrega sin control a la ira del acusador. La autoridad que decide tiene también responsabilidad sobre cómo se realiza lo ordenado.

La frase «con un número» exige una cantidad definida. El ejecutor no recibe permiso para continuar hasta cansarse, sentirse satisfecho o arrancar una reacción particular del castigado. El versículo 3 fijará un máximo que tampoco puede excederse por decisión del tribunal.

La falta no elimina todos los límites

La expresión hebrea כְּדֵי רִשְׁעָתוֹ, kedei risható, relaciona la medida del castigo con la gravedad de la conducta culpable. No proporciona aquí una tabla con el número de golpes asignado a cada delito.

El procedimiento es una disposición judicial del antiguo Israel. No concede a padres, dirigentes de iglesia o particulares un derecho a azotar a quien consideren desobediente. La presencia de una autoridad en un relato legal antiguo no convierte cualquier violencia ejercida en nombre de la disciplina en obediencia bíblica.

Aplicación editorial

Reconocer una falta no significa que cualquier respuesta sea legítima. Si tienes autoridad para corregir, atiende a sus límites, a la verdad de lo ocurrido y al modo en que actúas. El enojo puede presentar como justicia un castigo que busca principalmente desahogarse sobre otra persona.

Deuteronomio 25:3 north

El condenado sigue siendo tu hermano

La ley establece un máximo de cuarenta azotes. La culpa no permite tratar a la persona como si hubiera perdido toda dignidad delante de la comunidad.

Explicación del versículo

«Pero no más» pone un límite a la autoridad judicial. El número no depende de que el condenado parezca resistente o de que el público desee una pena mayor. Tampoco significa que todos los casos deban llegar al máximo: el versículo anterior ya vinculó la cantidad con la falta.

La razón se expresa con una palabra de parentesco: «tu hermano». El acusado ha sido declarado culpable, pero no queda convertido en una criatura ajena a todo deber de respeto. El exceso de golpes puede degradarlo ante los ojos de quienes lo observan.

La ley reconoce así un peligro del castigo público: que la condena se vuelva ocasión para despreciar a la persona sin límite. Hacer justicia y deleitarse en la humillación no son la misma actuación, aunque ambas puedan presentarse con lenguaje de severidad.

¿Cuarenta o treinta y nueve?

La NTBT conserva el límite de cuarenta del texto de Deuteronomio. La interpretación y práctica judías posteriores desarrollaron la pena de cuarenta menos uno. En 2 Corintios 11:23–25, Pablo recuerda haber recibido treinta y nueve azotes en cinco ocasiones.

La relación histórica ayuda a entender la cifra de Pablo, pero no autoriza a cambiar aquí cuarenta por treinta y nueve. El mandato y su aplicación posterior deben distinguirse.

Aplicación editorial

La responsabilidad por una falta no te concede permiso para reducir a alguien a su peor acción. Puedes reconocer el mal, procurar que se haga justicia y conservar el trato debido a una persona. Si la humillación del otro se vuelve tu satisfacción principal, examina qué está guiando realmente tu respuesta.

Deuteronomio 25:4 north

El buey debe poder comer mientras trilla

El animal que trabaja separando el grano no debe ser impedido de alimentarse. Pablo utilizará esta disposición para explicar el derecho al sustento de quienes sirven anunciando el evangelio.

Explicación del versículo

La trilla separa el grano del resto de la espiga. En la actividad descrita, el buey pasa sobre el cereal o participa en el trabajo de trillarlo. El bozal permitiría obtener su esfuerzo mientras se le impide comer de lo que tiene a su alcance.

La prohibición limita ese aprovechamiento del animal. No fija una cantidad de alimento por cada vuelta ni transforma al buey en propietario del campo. Establece que la obtención del trabajo no debe excluir el sustento durante esa labor.

El mandato aparece junto a otras disposiciones que ponen límites al poder: el juez no castiga sin medida y quien utiliza al animal no puede atender solamente al rendimiento que obtiene de él. Los casos son distintos, pero ambos impiden que la ventaja de una parte borre el cuidado de la otra.

La aplicación de Pablo

1 Corintios 9:7–14 cita expresamente este versículo. Pablo argumenta que quien trabaja debe hacerlo con esperanza de participar del fruto, y lo aplica al sustento material de quienes anuncian el evangelio.

Su razonamiento amplía la atención hacia los trabajadores humanos. La pregunta retórica acerca de los bueyes no requiere concluir que el mandato original carecía de todo cuidado por el animal. El argumento toma una disposición concreta de la ley y reconoce una consecuencia para el servicio apostólico.

1 Timoteo 5:17–18 utiliza también esta cita al tratar el reconocimiento de quienes trabajan en la enseñanza. Es una relación bíblica explícita, no un simbolismo inventado a partir de cada parte del arado.

Aplicación editorial

Si recibes el trabajo y el cuidado de otra persona, considera también lo que necesita para sostener su vida. El fruto de su servicio no debe volverse una razón para exigirle entrega mientras se le niega toda participación en ese bien.

Deuteronomio 25:5 north

El deber del cuñado ante una viuda sin descendencia

La ley regula una situación familiar particular: muere uno de los hermanos que viven juntos y no deja hijo. El cuñado debe asumir el matrimonio que permita conservar el nombre del difunto.

Explicación del versículo

«Viven juntos» sitúa el caso dentro de una relación familiar compartida. La expresión puede referirse a la convivencia en la casa o propiedad familiar, sin exigir que todos residan bajo un mismo techo. Es en ese marco donde la muerte del hermano abre la situación sucesoria.

La esposa del difunto no debe casarse fuera con un extraño a ese ámbito familiar. El deber recae sobre su cuñado, y el versículo 6 explicará su finalidad: que el nombre del hermano muerto continúe en Israel. La norma atiende al vínculo de la viuda y a la continuidad de la casa.

El hebreo emplea ben, «hijo». La regla se relaciona con la continuación de la descendencia del difunto; los Evangelios describen este caso como morir sin hijos o descendencia. Para comprenderlo conviene atender tanto a la formulación de la ley como a su propósito y a los relatos que la utilizan.

¿Qué significa «deber de cuñado»?

Las palabras יָבָם, yavam, cuñado, y el verbo relacionado con cumplir ese deber dan nombre al yibbum. Se conoce también como matrimonio de levirato, término relacionado con el cuñado, no con la tribu de Leví.

Génesis 38:6–11 presenta una obligación familiar semejante respecto de Tamar. En cambio, Levítico 18:16 prohíbe la unión con la esposa del hermano. Este caso de muerte sin descendencia tiene condiciones específicas y no debe extenderse a cualquier relación entre cuñados.

La lectura del procedimiento completo

Los versículos 7–10 contemplarán la negativa del hombre y una actuación pública ante los ancianos. La enseñanza cristiana no exige imponer hoy este matrimonio a una viuda; primero debe comprenderse la institución dentro del orden familiar que esta ley regula.

Deuteronomio 25:6 north

Un descendiente para que no desaparezca el nombre del difunto

El primer hijo del matrimonio regulado debe dar continuidad a la casa del hermano fallecido. «Perpetuar el nombre» significa preservar su lugar familiar en Israel, no simplemente repetir una palabra al nombrar al niño.

Explicación del versículo

La ley explica el propósito del deber anterior. La muerte sin hijo pone en riesgo la continuidad del nombre de un hombre dentro de la comunidad. El cuñado no debe considerar solamente la posibilidad de obtener una esposa o aumentar su propia descendencia: hay una responsabilidad hacia la casa del hermano muerto.

El primogénito de la unión responde a esa finalidad. El texto no afirma que el difunto sea su padre biológico ni describe un regreso del muerto a la vida. Se trata de una continuidad familiar reconocida dentro del orden de Israel.

La protección del nombre se relaciona con una sociedad en la que la descendencia y la heredad mantienen la presencia de una casa entre las demás. El versículo concentra el mandato en el hijo que habrá de nacer, sin detallar aquí todos los trámites sobre los bienes.

«Sobre el nombre»

La expresión עַל שֵׁם אָחִיו הַמֵּת, al shem ajiv hammet, significa «sobre el nombre de su hermano muerto». El contexto comunica la representación y continuidad de ese nombre. La NTBT lo explica mediante «perpetuará».

Rut 4:9–12 utiliza un lenguaje semejante al hablar de mantener el nombre del difunto sobre su heredad. El procedimiento de Rut incluye a un pariente redentor y no es idéntico al caso de dos hermanos que regula Deuteronomio; su afinidad ayuda a comprender la importancia del nombre y la casa.

Un alcance que debe conservarse

La norma no declara que una vida sin descendencia carezca de valor delante de Dios ni promete que todo matrimonio tendrá un hijo. Regula una obligación familiar específica. La esperanza cristiana ante la muerte descansa en el Señor que resucita, no en la necesidad de asegurar un apellido mediante cualquier medio.

Deuteronomio 25:7 north

La viuda puede reclamar públicamente el deber familiar

La negativa del cuñado no deja a la mujer sin una vía de respuesta. Ella puede acudir a los ancianos y exponer lo que él se niega a hacer.

Explicación del versículo

El caso contempla que el hombre no quiera tomar a su cuñada por esposa. La ley no oculta esa posibilidad ni describe que el matrimonio ocurra automáticamente. Establece un procedimiento para hacer pública la negativa y sus consecuencias.

La viuda sube a la puerta de la ciudad, el lugar asociado al juicio de los ancianos. Ella misma formula la reclamación. No se la presenta solamente como objeto de una conversación entre varones de la familia, sino como quien denuncia el incumplimiento ante la comunidad.

Su declaración tiene dos partes: el hombre rehúsa perpetuar el nombre de su hermano en Israel y no quiere cumplir con ella el deber de cuñado. La primera subraya la continuidad del difunto; la segunda recuerda que esa responsabilidad concierne también a la mujer viva.

El motivo de la negativa no se inventa

El texto no dice por qué el cuñado se resiste. Puede resultar tentador atribuirle codicia, odio a la viuda o una historia particular de rivalidad, pero la ley no proporciona esos datos. Los ancianos lo llamarán para hablar con él en el versículo siguiente.

El procedimiento muestra que una obligación no pierde toda importancia porque quien debe asumirla ya no la desee. Su decisión será examinada y tendrá una consecuencia pública, aunque la ley contemple que persista en la negativa.

Relación con otros derechos de los vulnerables

Deuteronomio 24:17–18 prohíbe torcer el derecho del extranjero y el huérfano y protege a la viuda frente a una garantía económica. Las disposiciones son diferentes, pero comparten la atención a personas cuya falta de poder no debe anular la posibilidad de ser escuchadas.

Aplicación editorial

Cuando alguien depende de una responsabilidad que otro evita, escuchar su reclamación importa. No confundas la paz de quienes prefieren no hablar del problema con una solución justa para la persona que sigue cargando con sus consecuencias.

Deuteronomio 25:8 north

Los ancianos deben escuchar al hombre que se niega

El procedimiento incluye una conversación con el cuñado. La negativa se confirma ante las autoridades y no queda solamente como la versión que otra persona presentó.

Explicación del versículo

Los ancianos de la ciudad lo llaman y hablan con él. La ley no cuenta las palabras de esa conversación ni fija aquí una serie de argumentos que deban repetir. Su función es atender al caso antes de la actuación pública del versículo siguiente.

Si el hombre mantiene «no deseo tomarla por esposa», su postura queda expresada de forma inequívoca. La intervención de los ancianos no se presenta como una facultad para inventar un consentimiento que él no ha dado. El procedimiento continuará reconociendo su negativa y señalando la responsabilidad que rehúsa asumir.

El hecho de que la ley contemple esa respuesta no convierte el deber anterior en una cuestión sin importancia. Precisamente porque hay un deber hacia el hermano y la viuda, la negativa tendrá una consecuencia visible ante la comunidad.

La firmeza de la declaración

La frase hebrea לֹא חָפַצְתִּי לְקַחְתָּהּ, lo jafatsti leqajtáh, expresa «no quiero tomarla». El término «tomar» pertenece aquí al matrimonio, no a la captura de una persona.

No se describe una negativa de la mujer ni se transcribe toda su historia. La norma se concentra en el supuesto del varón que no quiere cumplir el deber de cuñado. Reconocer ese alcance evita completar el caso con decisiones que el texto no ha relatado.

Aplicación editorial

Antes de afirmar públicamente lo que alguien ha decidido, dale lugar para responder. Escuchar no obliga a aprobar cada razón ni elimina las consecuencias de una decisión. Puede impedir que un juicio se construya solamente con suposiciones sobre la voluntad o las intenciones del otro.

Deuteronomio 25:9 north

La sandalia y el escupitajo expresan una negativa públicamente reprobada

La viuda realiza un acto visible ante los ancianos. La declaración explica su sentido: el hombre se ha negado a edificar la casa de su hermano.

Explicación del versículo

La mujer se acerca, le quita la sandalia y le escupe en el rostro, según la expresión conservada por la NTBT. El acto no es una reacción privada que ocurre al margen del procedimiento: se realiza delante de los ancianos después de que el hombre haya confirmado su negativa.

La frase que pronuncia identifica lo que se reprueba. «Edificar la casa» se refiere a dar continuidad a la familia del hermano, no a construirle una vivienda de piedra. El deber matrimonial de los versículos 5–6 da sentido a la imagen.

La sandalia quitada hace visible el abandono de la responsabilidad. Se ha relacionado también con la renuncia a derechos familiares o patrimoniales, pero el versículo no ofrece un significado separado de cada elemento del gesto. Su interpretación segura comienza por la declaración que lo acompaña.

Una comparación con Rut y sus límites

Rut 4:6–10 describe a un pariente que renuncia al derecho de redención y se quita una sandalia para confirmar la transferencia. Allí el narrador explica esa costumbre de intercambio.

Los relatos no son idénticos. En Rut no se narra que la viuda quite la sandalia ni que escupa al pariente; aquí la escena está relacionada con la negativa de un cuñado a mantener la casa de su hermano. La semejanza del objeto no permite mezclar todos los detalles.

Aplicación editorial

Esta actuación pertenece a un procedimiento familiar y judicial antiguo. No ofrece un modelo para escupir o humillar a quienes rechazan una propuesta matrimonial hoy. Su enseñanza debe comenzar por comprender la responsabilidad concreta que el hombre rehúsa, sin convertir cada gesto histórico en una orden para repetirlo.

Deuteronomio 25:10 north

La negativa deja una memoria en el nombre de la casa

La denominación recuerda públicamente el deber que el hombre no quiso cumplir. El pasaje contrapone la continuidad del nombre del difunto con el nombre vergonzoso que recibe quien la rechazó.

Explicación del versículo

La ley no termina solo con la retirada de la sandalia. Añade la manera en que la casa será llamada en Israel. Esa memoria pública prolonga el significado del procedimiento: el rechazo del deber familiar no queda presentado como una decisión indiferente para la comunidad.

Hay un contraste dentro de la unidad. El versículo 6 buscaba que el nombre del hermano muerto no fuera borrado; ahora quien se niega a contribuir a esa continuidad recibe una denominación vinculada precisamente con su negativa.

«Casa» puede referirse aquí a la familia o línea familiar, del mismo modo que en el versículo anterior edificar la casa significaba mantenerla mediante descendencia. No se anuncia una inscripción obligatoria sobre una puerta ni se fija cuánto tiempo se utilizará el sobrenombre en cada caso.

La expresión hebrea

בֵּית חֲלוּץ הַנָּעַל, beit jaluts hannáal, es la casa del hombre a quien se le quitó la sandalia. La NTBT desarrolla la expresión para que se entienda quién la perdió y por qué el nombre remite al acto público.

El pasaje no autoriza a inventar que se le prohíbe llevar sandalias el resto de su vida, ni que cada uno de sus descendientes ha cometido personalmente la misma falta. La consecuencia descrita es la memoria de esa actuación familiar dentro de Israel.

La finalidad del procedimiento

La unidad de los versículos 5–10 regula una institución concreta, con una obligación y una vía pública para tratar su rechazo. Conviene conservarla completa. Aplicarla no significa imponer a las viudas cristianas un matrimonio de levirato o entregar a una comunidad un derecho general a desacreditar a quien no quiera casarse.

Deuteronomio 25:11 north

El intento de rescatar al marido y una intervención prohibida

La mujer interviene para librar a su esposo de una pelea. El caso se concentra en la manera en que lo hace: sujeta por los genitales al hombre que lo golpea.

Explicación del versículo

La ley comienza describiendo una situación concreta, cuya resolución aparece en el versículo siguiente. Dos hombres pelean y la esposa de uno trata de rescatarlo. El texto reconoce ese propósito; no presenta su intervención como un encuentro sexual ni atribuye a la mujer una intención erótica.

La dificultad está en el medio que emplea. Extiende la mano y agarra una parte particularmente vulnerable del cuerpo del adversario. El deseo de proteger a un familiar no convierte cualquier acción en legítima. La disposición establece un límite incluso dentro de una confrontación que despierta miedo y lealtades intensas.

No se informa cuánto duró la pelea, qué lesión sufrió el hombre ni cuál de los dos inició la agresión. Tampoco se dice que la mujer causara esterilidad. Esos datos no deben añadirse para explicar la gravedad del caso: el acto especificado y la sanción del versículo 12 son lo que efectivamente contiene la ley.

La relación con las disposiciones anteriores

Los versículos 5–10 trataban de la continuidad de una familia después de la muerte de un hermano. Aquí comienza otro supuesto, referido a una pelea y al cuerpo de un hombre vivo. La proximidad de ambos casos no autoriza a imaginar que se trata de los mismos personajes ni de un castigo por rechazar el levirato.

La expresión hebrea מְבֻשָׁיו, mevushav, designa sus partes íntimas. La NTBT hace explícito el referente mediante «genitales», de modo que el lector comprenda cuál es el acto sometido a juicio.

Aplicación editorial

Cuando defiendes a alguien amado, tu propósito y tus medios necesitan ser examinados. Una intención protectora no te concede un derecho ilimitado a dañar. Para comprender esta disposición, distingue esa cuestión moral de la sanción judicial antigua que completa el caso.

Deuteronomio 25:12 north

Una sanción severa dentro de la legislación antigua

La orden completa el caso del versículo anterior. Su formulación es corporal y severa; comprenderla exige distinguir el texto de las interpretaciones posteriores.

Explicación del versículo

El pronombre «le» remite a la mujer que ha sujetado los genitales del adversario de su marido. La mano es precisamente el miembro con el que realizó la acción. La sanción vincula de manera visible el acto cometido con la parte del cuerpo empleada para cometerlo.

«No te compadecerás» impide que la relación familiar o la lástima anulen la aplicación de la disposición dentro de aquel orden jurídico. No es una instrucción para que un particular persiga y castigue a una mujer por su cuenta. El capítulo ya ha situado el castigo de los culpables en un marco judicial, con intervención de jueces y límites establecidos.

La dureza del mandato no debe disimularse cambiando su contenido. Tampoco se debe inventar una lesión irreversible del hombre para hacer que la pena parezca inevitable: el relato legal no especifica tal resultado.

Texto e interpretación

El hebreo וְקַצֹּתָה אֶת־כַּפָּהּ, veqatsotah et-kappah, expresa cortar su mano. Esa es la lectura que conserva la NTBT. En la interpretación judía antigua también se entendió esta sanción como una compensación económica, relacionándola con otras fórmulas penales. Esa explicación pertenece a la historia de interpretación; no significa que la palabra hebrea «mano» sea una palabra para dinero.

Deuteronomio 19:18–21 utiliza igualmente la fórmula de no tener compasión en un procedimiento judicial. La comparación ayuda a reconocer el lenguaje legal, aunque los casos y las sanciones no sean idénticos.

La lectura cristiana de esta ley

Esta disposición forma parte de la legislación civil de Israel antiguo. No concede a la iglesia autoridad para practicar amputaciones. Comprender lo que el pasaje ordenó a sus primeros destinatarios es diferente de trasladar su procedimiento penal a una comunidad cristiana o a una disputa privada.

Deuteronomio 25:13 north

Dos pesas que aparentan valer lo mismo

La prohibición se dirige al fraude comercial: usar una pesa u otra para obtener ventaja sin reconocer la diferencia.

Explicación del versículo

Las pesas permiten determinar cuánto producto o metal corresponde entregar en un intercambio. Si una de ellas pesa más de lo que declara y otra menos, su dueño puede perjudicar a la otra parte mientras aparenta medir correctamente. El engaño se introduce en el propio instrumento del trato.

Al comprar con una pesa excesivamente pesada, el comerciante puede exigir más producto del que corresponde. Al vender con una demasiado ligera, puede entregar menos. En ambos casos presenta como equivalente algo que no lo es. La bolsa donde guarda sus instrumentos se convierte en el lugar de una injusticia preparada de antemano.

La ley no prohíbe disponer de pesas legítimas de diferentes denominaciones. Una pesa de una unidad y otra de dos unidades no son fraudulentas por tener tamaños distintos. Se reprueba la duplicidad que hace pasar cantidades desiguales por una misma cantidad exigible.

La expresión hebrea

El original dice אֶבֶן וָאָבֶן, even va-even, literalmente «piedra y piedra». Las piedras servían como pesas. La oposición entre una grande y otra pequeña explica que aquí no se habla de cualquier pareja de piedras, sino de instrumentos empleados de manera deshonesta.

Proverbios 20:10 reúne pesas y medidas dobles bajo la misma condena. Levítico 19:35–37 exige medidas y balanzas justas como parte de una vida que reconoce al Dios que sacó a Israel de Egipto.

Aplicación editorial

Examina no solo lo que prometes, sino cómo calculas lo que entregas y cobras. Si alteras un procedimiento para que el resultado siempre te favorezca, la apariencia de exactitud no lo vuelve justo. La integridad alcanza también los instrumentos y las reglas de tus intercambios.

Deuteronomio 25:14 north

La medida del recipiente también debe ser honrada

Después de las pesas, la ley trata las medidas de capacidad. Un recipiente engañoso puede perjudicar al comprador tanto como una balanza manipulada.

Explicación del versículo

El caso anterior se refería al peso; este se refiere a la cantidad que cabe en una medida. Dos recipientes pueden presentarse como si contuvieran la misma unidad, aunque uno tenga una capacidad mayor que el otro. Elegir el conveniente al comprar o vender permite conservar para uno mismo la diferencia.

La mención de la casa muestra que el mandato no se limita al instante público de una venta. Tampoco se debe conservar allí el instrumento dispuesto para defraudar. La justicia comienza antes del intercambio, al preparar los medios con los que se realizará.

El tamaño diferente no es por sí mismo el problema. Es legítimo tener recipientes para distintas cantidades cuando se informa con verdad lo que representan. La prohibición alcanza a la medida doble que oculta una desigualdad y exige al prójimo aceptar como correcto un volumen que no lo es.

La unidad nombrada en el original

El hebreo emplea אֵיפָה וְאֵיפָה, efah ve-efah, «efa y efa». El efa era una medida de capacidad utilizada para productos como el grano. Aquí no se está indicando cuánto debe pagar alguien por una cantidad concreta, sino exigiendo que la unidad represente de verdad lo que declara.

Amós 8:4–7 denuncia a comerciantes que disminuyen la medida, aumentan el peso del precio y alteran las balanzas. Ese pasaje muestra cómo varias manipulaciones pueden combinarse para explotar al necesitado.

La dimensión de la orden

La santidad que reclama Deuteronomio incluye el almacén, la mesa de venta y la forma de medir. Lo que parece un detalle técnico tiene una consecuencia humana: de esa cantidad puede depender el alimento que otra familia recibe por su dinero.

Deuteronomio 25:15 north

La justicia consiste en entregar la cantidad completa

El mandato positivo reúne peso y capacidad. Evitar el fraude exige medidas completas y justas, no solo una reputación de comerciante respetable.

Explicación del versículo

Después de prohibir dos clases de instrumentos engañosos, Moisés indica lo que Israel sí debe tener. La pesa y la medida deben cumplir de verdad su función: que la cantidad recibida corresponda a la cantidad declarada. La norma sirve tanto para quien compra como para quien vende.

«Completa» señala que no se ha recortado lo debido. «Justa» sitúa esa exactitud dentro de la relación con el prójimo. No basta con que una operación sea hábil o ventajosa para una parte; debe respetar el derecho de la otra a recibir lo acordado.

La promesa de días prolongados vincula esta conducta con la permanencia de Israel en la tierra que Dios le da. La comunidad no puede considerar irrelevante el fraude cotidiano y esperar que su vida común permanezca sana. El don de la tierra llama a una manera justa de habitarla.

Los términos del mandato

La expresión hebrea שְׁלֵמָה וָצֶדֶק, shelemah va-tsedeq, reúne integridad y justicia. No describe una medida sagrada que solo sirva en el santuario, sino los instrumentos habituales de los intercambios.

La misma combinación entre vida justa y tierra recibida aparece en otras exhortaciones de Deuteronomio. No establece un cálculo por el que cada operación honrada añada una cantidad fija de años a la vida de un individuo. Su horizonte inmediato es la vida del pueblo bajo el pacto.

Aplicación editorial

Cuando te corresponde fijar o aplicar una medida, procura que otros puedan confiar en ella. Entrega lo completo, explica lo que cobras y corrige una diferencia aunque nadie la haya advertido. La honestidad no se reduce a evitar una sanción: reconoce que tu prójimo merece un trato verdadero.

Deuteronomio 25:16 north

El fraude comercial es una injusticia delante de Dios

La razón de las medidas justas es espiritual y moral: Jehová aborrece el engaño que perjudica al prójimo.

Explicación del versículo

«Estas cosas» remite a las pesas y medidas fraudulentas de los versículos 13–14. El infractor no puede defenderlas como una simple habilidad para negociar. Dios considera la operación por lo que realmente hace: obtiene ventaja mediante una representación falsa de la cantidad debida.

La expresión «todo el que comete injusticia» amplía la formulación. El problema no reside en un material especial de la pesa ni en la forma del recipiente; es el obrar torcido que esos instrumentos permiten. El comercio pertenece al ámbito de la responsabilidad ante Dios.

El término «abominación» expresa una reprobación intensa. En Deuteronomio no se utiliza únicamente para prácticas de culto prohibidas. Aquí se aplica a una conducta económica. Una persona no honra a Jehová con su confesión religiosa mientras defrauda al vecino en el intercambio.

La conexión con Proverbios

Proverbios 11:1 contrapone la balanza falsa, aborrecible para Jehová, con la pesa cabal que le agrada. Proverbios 20:23 vuelve a condenar las pesas diferentes y las balanzas engañosas. La sabiduría prolonga así la exigencia de justicia presente en la ley.

Estos vínculos muestran una preocupación sostenida, no una regla marginal para una transacción excepcional. La fidelidad se pone a prueba en las actividades con las que se gana y se gasta cada día.

Aplicación editorial

No separes tu devoción de tus cuentas. Antes de justificar una práctica porque es habitual o rentable, pregunta si corresponde a la verdad y respeta a quienes dependen de ella. Si descubres un engaño propio, reconocerlo y repararlo es una respuesta más fiel que cubrirlo con lenguaje religioso.

Deuteronomio 25:17 north

Recordar la agresión de Amalec contra Israel

La memoria que se exige no es una hostilidad sin historia. Moisés remite al ataque sufrido por Israel durante su salida de Egipto.

Explicación del versículo

La sección final del capítulo comienza con una orden de recordar. El versículo 18 precisará qué hizo Amalec y en qué condiciones se encontraba Israel; el 19 establecerá la respuesta cuando el pueblo haya recibido descanso en la tierra. Los tres versículos forman una unidad.

Amalec no aparece aquí como un adversario imaginario ni como el nombre de cualquier persona que dificulte los planes de Israel. Se trata del pueblo que lo atacó en el camino del éxodo. El mandato tiene un referente histórico, anterior a la generación que escucha la exhortación de Moisés.

El «tú» colectivo permite que los nuevos oyentes asuman esa historia como parte de la memoria del pueblo. No todos tenían que haber participado personalmente en la batalla para reconocer lo sucedido. Deuteronomio transmite a la generación que entrará en la tierra una responsabilidad ligada al recorrido de Israel.

El antecedente de Éxodo

Éxodo 17:8–16 narra el combate contra Amalec en Refidim: Josué dirige la lucha y Moisés permanece en lo alto con la vara de Dios. Después, Jehová ordena escribir lo sucedido para memoria y anuncia que borrará la memoria de Amalec.

Deuteronomio no repite toda aquella escena. Añade la atención al ataque contra los rezagados y prepara la obligación que aparece al final de esta sección. Leer ambos pasajes permite distinguir el relato de la batalla y la exhortación posterior a no olvidar.

El alcance de la memoria

Recordar aquí implica tomar en serio una agresión que Dios no considera insignificante. No ofrece permiso para llamar «Amalec» a un vecino, una iglesia o un pueblo contemporáneo. Antes de aplicar una narración histórica, es necesario respetar a quién se refiere y qué responsabilidad concreta establece.

Deuteronomio 25:18 north

Amalec atacó a quienes tenían menos fuerzas para defenderse

La agresión se recuerda por su crueldad: el ataque cayó sobre los débiles que marchaban al final de un pueblo exhausto.

Explicación del versículo

El relato dirige la mirada hacia la retaguardia. Mientras el conjunto de Israel avanzaba cansado, algunos quedaban rezagados. Amalec atacó precisamente ese sector vulnerable. La gravedad no se explica solo por la existencia de una guerra, sino por la manera de aprovechar el agotamiento de quienes caminaban.

El hebreo utiliza una forma relacionada con זָנָב, zanav, «cola», para describir la acción contra la parte posterior de la marcha. La imagen ayuda a comprender «atacó por detrás»: no era únicamente una disputa entre dos grupos igualmente preparados y situados frente a frente.

Los rezagados se describen como débiles. El texto no enumera sus edades, sus nombres ni el número de víctimas. Su vulnerabilidad basta para explicar lo que Moisés quiere que Israel recuerde, sin añadir escenas que no han sido narradas.

«No temió a Dios»

La afirmación final caracteriza a Amalec en el curso de esta agresión. La falta de temor a Dios se manifiesta en la disposición a aprovecharse de los que no pueden seguir el paso. El juicio moral no queda separado de la conducta hacia los débiles.

La sección anterior ya había declarado que las pesas fraudulentas son aborrecibles para Jehová. En ámbitos diferentes, el capítulo muestra que la relación con Dios alcanza el trato dado al prójimo: ni la ventaja económica ni la superioridad militar justifican cualquier acción.

Aplicación editorial

Cuando tienes más fuerzas, recursos o influencia que otra persona, examina cómo los usas. Su debilidad no es una invitación para obtener ventaja. Este pasaje permite reconocer la crueldad de aprovecharse del cansancio ajeno, sin convertir a cada adversario personal en el enemigo histórico de Israel.

Deuteronomio 25:19 north

El juicio contra Amalec y el momento de ejecutarlo

La orden se sitúa después del descanso de Israel en la tierra. Es un mandato de juicio dentro de esa historia, no una autorización general para venganzas religiosas.

Explicación del versículo

La primera parte fija las condiciones: Jehová habrá dado descanso frente a los enemigos de alrededor, e Israel estará en la tierra recibida como herencia. El mandato no se presenta como una reacción que cada persona puede ejecutar por su cuenta durante una discusión.

«Borrarás la memoria de Amalec» expresa la supresión de Amalec como enemigo cuya continuidad se pone bajo juicio. La formulación tiene un alcance destructivo; no debe reducirse a olvidar una ofensa o a cambiar un pensamiento negativo. Tampoco significa eliminar de la Escritura toda mención de ese pueblo, pues la propia orden exige recordar lo que hizo.

«No lo olvides» cierra la unidad iniciada con «recuerda». Israel debe conservar memoria de la agresión y de su responsabilidad delante de Dios. El descanso recibido no debe convertir en insignificante lo ocurrido a los débiles en el camino.

La continuación de la historia

1 Samuel 15:1–9 relaciona expresamente una orden dada a Saúl con la oposición de Amalec al éxodo. Su lenguaje de destrucción es severo e incluye a la población y sus bienes; no corresponde suavizarlo como si se tratara solo de derrotar a un ejército.

Otros amalecitas aparecen después en 1 Samuel 30:1–2. En ese episodio, 1 Samuel 30:17–20 informa que escaparon cuatrocientos hombres. Por tanto, los distintos relatos no deben resumirse diciendo que después de Saúl ya no quedaba ningún amalecita.

La responsabilidad del lector cristiano

Esta orden histórica no concede autoridad para identificar pueblos actuales como Amalec y atacarlos. Jesús manda amar a los enemigos en Mateo 5:43–48, y Romanos 12:17–21 prohíbe la venganza personal y llama a vencer el mal con el bien. Reconocer el juicio de Dios no elimina esos mandatos para tu conducta.

edit_note Notas: edición NTBT con estudio completo — BibliaTodo Bible Society

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