La condición corporal y el ingreso en la asamblea
La disposición restringe la admisión de un hombre con las lesiones descritas. Su alcance pertenece al orden comunitario de Israel y debe leerse junto con las promesas bíblicas dirigidas después a los eunucos.
Explicación del versículo
Los versículos 1–8 regulan el ingreso de distintas personas en la «asamblea de Jehová». Este primer caso se refiere a lesiones genitales. El texto no indica cómo se produjeron ni afirma que el hombre las haya causado voluntariamente como parte de un rito.
La prohibición no debe ampliarse hasta incluir toda enfermedad, discapacidad o dificultad para engendrar. Describe condiciones corporales concretas. Tampoco declara que la persona carezca de valor, sea autora de una falta moral por estar lesionada o esté necesariamente condenada fuera de la misericordia de Dios.
¿Qué significa «asamblea»?
קְהַל יְהוָה, qehal Jehová, es la comunidad reunida o asamblea de Jehová. Se discute el alcance institucional preciso de «entrar» aquí: participación plena en la comunidad, derechos matrimoniales o admisión en determinadas funciones de su vida religiosa y pública. El pasaje no enumera todos esos derechos.
La palabra no debe identificarse automáticamente con cualquier reunión para escuchar a Dios. Deuteronomio 31:10–13 convoca a hombres, mujeres, niños y extranjeros a oír la ley. Conviene distinguir esa convocatoria del requisito particular de ingreso que se formula aquí.
La promesa a los eunucos y la buena noticia de Jesús
Isaías 56:3–8 anuncia a los eunucos fieles a Dios un nombre y un lugar en su casa. La Escritura no concluye su enseñanza acerca de ellos con esta restricción de Deuteronomio.
En Hechos 8:26–40, Felipe anuncia a Jesús a un funcionario etíope llamado eunuco y lo bautiza. El relato no detalla su historia corporal, pero sí muestra su recepción del evangelio. La pertenencia a Cristo no se decide mediante una exigencia de integridad genital.
Numeración del capítulo
Este versículo corresponde a Deuteronomio 23:2 en la división hebrea. Durante este capítulo, la numeración hebrea va un versículo por delante de la NTBT; ambas vuelven a coincidir en 24:1.