Jehová ordena una protección dentro de la tierra recibida
Después del reparto, la palabra de Jehová dirige a Josué a establecer una institución que atiende al derramamiento de sangre y al juicio justo.
Explicación del versículo
La nueva unidad comienza con Jehová hablando a Josué. El reparto territorial del capítulo anterior no agota la responsabilidad del pueblo en la tierra: también deben ponerse en práctica las disposiciones que protegen la vida y ordenan la justicia.
Los versículos siguientes no presentan una medida improvisada ante una muerte concreta. Remiten a una instrucción dada por medio de Moisés. La voz de Jehová mantiene la continuidad entre el mandato recibido en el desierto y su aplicación dentro de la herencia.
La disposición atiende al caso de una muerte causada sin intención y al peligro de una represalia antes de que la comunidad examine lo ocurrido. El capítulo reunirá protección y juicio; comprender ese conjunto evita reducir las ciudades a un simple escondite.
El antecedente aparece ya en Éxodo 21:12–14, donde se distingue entre causar una muerte sin premeditación y matar con engaño. Números 35:9–34 desarrolla las ciudades, los casos y el juicio que deben servir a esa distinción.
Exégesis del pasaje
וַיְדַבֵּר יְהוָה אֶל יְהוֹשֻׁעַ, vayedabber YHWH ʾel Yehoshuaʿ, significa «Jehová habló a Josué». La fórmula presenta la iniciativa y la autoridad de la instrucción que sigue.
לֵאמֹר, lemor, «diciendo», introduce el contenido de la comunicación. La frase de apertura debe leerse unida al mandato y a las condiciones de los versículos siguientes.