Josué 6 (NTBT) en línea gratis con notas de estudio

Nueva Traducción BibliaTodo (NTBT)

Josué 6

La toma de Jericó

1 Jericó estaba cerrada, bien cerrada, a causa de los hijos de Israel; nadie salía ni entraba.   N1

2 Jehová dijo a Josué: «Mira, he entregado en tu mano a Jericó, a su rey y a sus guerreros valientes.   N2

3 Rodearán la ciudad, todos los hombres de guerra, dando una vuelta alrededor de la ciudad. Así lo harás durante seis días.   N3

4 Siete sacerdotes llevarán siete trompetas de cuerno de carnero delante del arca. El séptimo día darán siete vueltas a la ciudad, y los sacerdotes tocarán las trompetas.   N4

5 Cuando se dé un toque prolongado con el cuerno de carnero, al oír ustedes el sonido de la trompeta, todo el pueblo dará un gran grito. La muralla de la ciudad se derrumbará en su lugar y el pueblo subirá, cada uno derecho hacia adelante».   N5

El arca y el pueblo rodean Jericó

6 Josué hijo de Nun llamó a los sacerdotes y les dijo: «Levanten el arca del pacto, y siete sacerdotes llevarán siete trompetas de cuerno de carnero delante del arca de Jehová».   N6

7 Dijeron al pueblo: «Avancen y rodeen la ciudad; los hombres armados pasarán delante del arca de Jehová».   N7

8 Cuando Josué habló al pueblo, los siete sacerdotes que llevaban las siete trompetas de cuerno de carnero avanzaron delante de Jehová y tocaron las trompetas. El arca del pacto de Jehová iba detrás de ellos.   N8

9 Los hombres armados iban delante de los sacerdotes que tocaban las trompetas, y la retaguardia iba detrás del arca, mientras se seguían tocando las trompetas.   N9

10 Josué había ordenado al pueblo: «No griten ni hagan oír su voz; no salga palabra de su boca hasta el día en que yo les diga: “¡Griten!”. Entonces gritarán».   N10

11 Hizo que el arca de Jehová diera una vuelta alrededor de la ciudad. Luego regresaron al campamento y pasaron la noche en el campamento.   N11

12 Josué se levantó temprano por la mañana, y los sacerdotes levantaron el arca de Jehová.   N12

13 Los siete sacerdotes que llevaban las siete trompetas de cuerno de carnero delante del arca de Jehová marchaban continuamente y tocaban las trompetas. Los hombres armados iban delante de ellos, y la retaguardia iba detrás del arca de Jehová, mientras las trompetas seguían sonando.   N13

14 El segundo día dieron una vuelta a la ciudad y regresaron al campamento. Así hicieron durante seis días.   N14

La última marcha y la caída de Jericó

15 Al séptimo día madrugaron al despuntar el alba y dieron siete vueltas a la ciudad de la misma manera. Solo aquel día dieron siete vueltas a la ciudad.   N15

16 A la séptima vuelta, los sacerdotes tocaron las trompetas y Josué dijo al pueblo: «¡Griten, porque Jehová les ha entregado la ciudad!   N16

17 La ciudad y todo lo que hay en ella quedarán consagrados por completo a Jehová para la destrucción. Solamente Rahab, la prostituta, y todos los que estén con ella en la casa quedarán con vida, porque escondió a los mensajeros que enviamos.   N17

18 Pero ustedes guárdense de lo consagrado a la destrucción, no sea que, al tomar de lo consagrado a la destrucción, queden ustedes también consagrados a la destrucción y hagan que el campamento de Israel quede consagrado a la destrucción y le traigan desgracia.   N18

19 Toda la plata, el oro y los utensilios de bronce y de hierro son santos para Jehová; entrarán en el tesoro de Jehová».   N19

20 El pueblo gritó y los sacerdotes tocaron las trompetas. Cuando el pueblo oyó el sonido de la trompeta, el pueblo dio un gran grito y la muralla se derrumbó en su lugar. El pueblo subió a la ciudad, cada uno derecho hacia adelante, y tomaron la ciudad.   N20

21 Consagraron por completo a la destrucción todo lo que había en la ciudad: desde hombres hasta mujeres, desde jóvenes hasta ancianos, y también bueyes, ovejas y burros, a filo de espada.   N21

Se cumple el juramento de protección a Rahab

22 Josué dijo a los dos hombres que habían explorado la tierra: «Entren en casa de la prostituta y saquen de allí a la mujer y todo lo que le pertenece, tal como le juraron».   N22

23 Los jóvenes exploradores entraron y sacaron a Rahab, a su padre, a su madre, a sus hermanos y todo lo que le pertenecía. Sacaron también a toda su parentela y los dejaron fuera del campamento de Israel.   N23

24 Quemaron la ciudad y todo lo que había en ella. Solo la plata, el oro y los utensilios de bronce y de hierro pusieron en el tesoro de la casa de Jehová.   N24

25 Josué dejó con vida a Rahab, la prostituta, a la familia de su padre y a todo lo que le pertenecía. Ella habitó en medio de Israel hasta el día de hoy, porque escondió a los mensajeros que Josué envió a explorar Jericó.   N25

La advertencia sobre reconstruir Jericó

26 En aquel tiempo Josué hizo jurar: «Maldito delante de Jehová el hombre que se levante y reconstruya esta ciudad, Jericó. A costa de su primogénito pondrá sus cimientos y a costa de su hijo menor levantará sus puertas».   N26

27 Jehová estaba con Josué, y su fama se extendió por toda la tierra.   N27

menu_book Notas de estudio de Josué 6

Edición NTBT con estudio completo — pasaje por pasaje. Esta es una sección aparte del texto bíblico.

Josué 6:1 north

La ciudad cerrada muestra una resistencia real

Jericó mantiene sus accesos cerrados por temor a Israel. La promesa de entrada se encuentra ante una ciudad que procura impedirla.

Explicación del versículo

El capítulo comienza describiendo la condición de Jericó. Nadie sale ni entra. La ciudad responde a la presencia de Israel cerrando sus accesos y concentrándose en su defensa. El peligro anunciado por las noticias del éxodo, de los reyes orientales y del Jordán ha llegado a su entorno inmediato.

El cierre manifiesta temor, pero no una entrega. La reacción debe distinguirse de la de Rahab, que había reconocido a Jehová y buscado misericordia. Los habitantes pueden conocer hechos extraordinarios y, sin embargo, organizar su respuesta como resistencia. El libro no confunde el debilitamiento del ánimo con una conversión de toda la ciudad.

La muralla y las puertas forman el obstáculo visible que el pueblo tiene delante. El relato no presupone una entrada ya libre al llegar a Canaán. La promesa se realizará frente a una oposición concreta, y los versículos siguientes explicarán el camino que Israel debe seguir para recibir la ciudad.

Esta descripción también enlaza con la escena anterior. Josué ha reconocido una autoridad superior a la suya ante el jefe del ejército de Jehová. Ahora la palabra del Señor atenderá la ciudad cerrada. El orden de la narración sitúa al dirigente primero como siervo que escucha y luego como conductor que transmite lo mandado.

La dificultad inicial prepara la atribución de la victoria. El lector sabrá que Jericó no fue tomada porque sus gobernantes hubieran abierto las puertas voluntariamente. El desenlace se explicará por la obra anunciada por Jehová y por la respuesta de Israel a su instrucción.

Exégesis del pasaje

סֹגֶרֶת וּמְסֻגֶּרֶת —sogéret umesuggéret— reúne dos formas de cerrar para intensificar la situación. La NTBT lo comunica mediante «cerrada, bien cerrada». La frase siguiente concreta el resultado: no hay entrada ni salida.

«A causa de los hijos de Israel» identifica el motivo inmediato de las medidas de la ciudad. El versículo describe su reacción y no atribuye a los israelitas haber comenzado ya un asalto.

Relaciones bíblicas

Josué 2:9–11 había presentado el temor por medio del testimonio de Rahab; 5:1 lo extendía a los reyes. Aquí ese temor se vuelve visible en la ciudad cerrada que recibirá el primer anuncio particular de entrega.

Josué 6:2 north

La entrega de Jericó se anuncia antes de su caída

Jehová asegura a Josué el resultado y señala a la ciudad, su rey y sus guerreros. La confianza del relato descansa en esa palabra previa.

Explicación del versículo

El mandato de mirar dirige la atención de Josué desde la ciudad cerrada hacia lo que Jehová declara. La resistencia visible no tiene la última autoridad sobre el resultado. El Señor anuncia que ha entregado Jericó, aunque la narración todavía no ha contado el procedimiento ni la caída de la muralla.

La seguridad del anuncio se expresa como un don ya establecido. El pueblo deberá actuar y esperar según las instrucciones siguientes, pero no es su capacidad de imaginar la victoria la que produce la promesa. La certeza nace del que habla y del encargo concreto que está dando.

La mención de ciudad, rey y guerreros abarca los centros de resistencia de Jericó. El rey que había mandado buscar a los exploradores no queda fuera del anuncio, ni los combatientes que protegen la ciudad. La palabra divina atiende la oposición política y militar que se interpone a la entrada de Israel.

«En tu mano» sitúa a Josué como responsable de recibir y conducir la acción. Esa entrega no le permite decidir por sí mismo qué hacer con todo lo que encuentre. El mismo discurso terminará imponiendo condiciones sobre la ciudad, los metales y la protección de Rahab. El don y la obediencia permanecen juntos.

La relación entre anuncio y resultado estructura el capítulo. Primero el Señor declara la entrega; después ordena la marcha; finalmente la muralla cae y la ciudad es tomada. Leer esa secuencia impide atribuir la victoria solo a un grito aislado o a un número de vueltas, separados de la palabra que les da sentido.

Exégesis del pasaje

נָתַתִּי בְיָדְךָ —natatti veyadkha, «he entregado en tu mano»— utiliza la mano como imagen de dominio o disposición. El anuncio presenta con certeza lo que todavía se desarrollará en el relato.

גִּבּוֹרֵי הֶחָיִל —gibboré hejáil, «guerreros valientes»— identifica a los combatientes de la ciudad. La frase reconoce una resistencia humana real sin atribuirle poder superior al Señor que ha prometido la entrega.

Relaciones bíblicas

Josué 1:3–5 había anunciado el don de la tierra y el acompañamiento de Jehová. Este versículo aplica aquella seguridad al primer objetivo narrado con detalle. 6:20 mostrará el cumplimiento de la toma.

Josué 6:3 north

Seis días de una vuelta cada día

La instrucción inicial ordena rodear Jericó durante seis días. La acción de los combatientes queda sometida a un ritmo que deberán respetar.

Explicación del versículo

Jehová da a Josué una instrucción concreta para los hombres de guerra: rodear la ciudad una vez cada día durante seis días. La orden presenta una respuesta militar bajo dirección divina, pero todavía no manda el asalto. El pueblo tiene que realizar una acción repetida antes de ver la apertura de la ciudad.

La precisión de una vuelta importa para seguir el relato. El versículo 4 reservará siete vueltas para el séptimo día, y 6:14–15 repetirá esa diferencia al narrar el cumplimiento. No se describe una marcha de siete vueltas diarias durante toda la semana. El tiempo de la acción forma parte de la palabra recibida.

Los hombres de guerra no reciben aquí libertad para sustituir el procedimiento por su propio cálculo. Josué debe conducirlos conforme a lo mandado. El encuentro con el jefe del ejército en el capítulo anterior ayuda a entender esta posición: el dirigente de Israel participa como servidor bajo la autoridad de Jehová.

La repetición requerirá una obediencia que no depende de observar de inmediato la muralla caída. Cada jornada concluirá con regreso al campamento. El relato presenta el cumplimiento como un proceso dirigido, cuyo desenlace ha sido prometido antes de que los participantes puedan verlo.

La forma de tomar esta ciudad pertenece al encargo de Jericó. El libro narrará otras campañas con instrucciones diferentes. Por ello las vueltas no son una técnica autónoma que todo lector deba reproducir para obtener un resultado deseado. Su valor en el episodio es responder fielmente a lo que Dios ha mandado para esta ocasión.

Exégesis del pasaje

פַּעַם אֶחָת —paʿam ajat, «una vez»— determina la vuelta diaria de los primeros seis días. La instrucción temporal no debe perderse al relacionarla con el número siete del versículo siguiente.

Los destinatarios se identifican como «todos los hombres de guerra». Las disposiciones sobre sacerdotes, arca y sonido completarán la organización de la marcha. El versículo introduce la tarea de los combatientes, sin ofrecer todavía todo el orden de la procesión.

Relaciones bíblicas

Josué 6:14–15 mostrará la diferencia entre los primeros seis días y el séptimo. Hebreos 11:30 recordará las vueltas y la caída de las murallas como una respuesta de fe.

Josué 6:4 north

El séptimo día tendrá una acción distinta

Siete sacerdotes con siete cuernos irán delante del arca, y el último día la ciudad será rodeada siete veces. El orden del episodio procede de la instrucción divina.

Explicación del versículo

El mandato incorpora a los sacerdotes y al arca dentro del movimiento de los combatientes. La entrada en Jericó no se narra como una operación de armas separada de la relación de Israel con Jehová. El signo del pacto ocupará el centro de la marcha, acompañado por los sacerdotes que hacen sonar los cuernos.

La correspondencia de siete sacerdotes y siete instrumentos da una forma precisa a su participación. No se deja a Josué escoger una cantidad según lo que le parezca más impresionante. El relato utiliza esta repetición junto con los días y las vueltas para mostrar un orden completo que debe cumplirse como ha sido comunicado.

El séptimo día cambia la duración del recorrido. Durante los seis anteriores habrá una vuelta; en el último serán siete. El pueblo deberá distinguir las dos etapas y atender a la señal que indicará el momento del grito. La repetición no sustituye el anuncio de Jehová: tiene sentido porque él la ha mandado y ha prometido el resultado.

Las trompetas de cuerno de carnero son instrumentos sonoros que acompañarán la procesión. No deben imaginarse necesariamente con la forma de las trompetas metálicas modernas. El texto las identifica mediante su nombre y su material, y después les dará una función de señal para la respuesta del pueblo.

El capítulo vuelve varias veces sobre estos detalles al contar el cumplimiento. Esa insistencia permite seguir la fidelidad de los participantes al orden recibido. No convierte el siete en un poder que actúe independientemente de Jehová ni establece un calendario que todo lector deba imitar para obtener una victoria.

Exégesis del pasaje

שׁוֹפְרוֹת הַיּוֹבְלִים —shofrot hayyovelim— designa aquí los cuernos de carnero utilizados como trompetas. La palabra debe entenderse por el instrumento que el versículo describe; no fecha por sí sola el episodio en un año de jubileo.

La frase «el séptimo día» introduce la diferencia respecto de los seis días de 6:3. «Siete veces» modifica las vueltas de esa jornada particular. El relato no suma siete vueltas a cada uno de los días anteriores.

Relaciones bíblicas

Josué 6:8–9 mostrará el lugar de los sacerdotes y del arca; 6:15 narrará las siete vueltas del último día. El anuncio y la ejecución mantienen los mismos elementos.

Josué 6:5 north

Una señal audible dará paso al grito y a la entrada

El toque prolongado debe ser seguido por un grito del pueblo. Jehová anuncia la caída de la muralla y el acceso de los combatientes a la ciudad.

Explicación del versículo

La instrucción determina el momento de la respuesta común. Cuando se prolongue el toque del cuerno y el pueblo lo oiga, todos deberán gritar. La señal permite que la comunidad actúe conjuntamente, en lugar de responder de forma dispersa a lo largo de las vueltas.

El sonido y el grito están unidos a un resultado que Jehová ha anunciado: la muralla caerá. El texto no ofrece una teoría sobre vibraciones o fuerzas acústicas. Dentro del relato, lo decisivo es la palabra del Señor que ha entregado la ciudad y ha dicho cómo proceder. Los instrumentos y las voces participan como respuesta a esa instrucción.

La caída abrirá el acceso que la ciudad mantiene cerrado. Cada uno podrá subir derecho hacia adelante, allí donde se encuentra frente a la muralla. La instrucción anticipa una entrada que ya no dependerá de que el rey autorice pasar por la puerta. La oposición visible de 6:1 será vencida del modo que Jehová ha prometido.

La participación del pueblo continúa siendo real. Aunque la apertura depende de la acción anunciada por Dios, los hombres deberán gritar en el momento indicado y entrar. El relato no opone el don divino a la respuesta humana: la respuesta tiene su lugar dentro de la obra que el Señor conduce.

Los versículos 16–20 retomarán la señal, la orden y el resultado. La correspondencia entre lo dicho y lo ocurrido permite reconocer el cumplimiento sin atribuir a un gesto aislado una eficacia independiente. Jericó es recibida conforme a una promesa concreta, no mediante una técnica de fuerza religiosa disponible para cualquier propósito.

Exégesis del pasaje

תְּרוּעָה גְדוֹלָה —teruʿá gedolá, «un gran grito»— designa la respuesta colectiva. Su función depende de la señal que la precede y de la orden dada al pueblo.

תַּחְתֶּיהָ —tajtéha, «en su lugar»— describe la caída de la muralla donde se levanta. La frase «cada uno derecho hacia adelante» explica la consecuencia para el acceso, sin ofrecer detalles de ingeniería sobre el derrumbe.

Relaciones bíblicas

Josué 6:20 relata el cumplimiento con el mismo orden de sonido, grito, caída y entrada. Hebreos 11:30 atribuye a la fe el rodear las murallas antes de que cayeran, manteniendo la confianza en Dios como fundamento de la respuesta.

Josué 6:6 north

Josué organiza el servicio de los sacerdotes

El dirigente comunica a los sacerdotes lo que Jehová ha mandado. La marcha alrededor de Jericó se prepara mediante funciones determinadas.

Explicación del versículo

Josué convoca a los sacerdotes para transmitir la instrucción recibida. La palabra que ha escuchado no queda como una experiencia privada de dirección. Debe convertirse en una organización que las personas encargadas puedan realizar delante de todo Israel.

La primera responsabilidad es levantar el arca del pacto. Su presencia mantiene la marcha vinculada al Dios que ha hecho la promesa. El capítulo no comienza distribuyendo el botín esperado, sino situando el signo del pacto en el movimiento que rodeará la ciudad.

Siete sacerdotes llevarán los cuernos delante del arca. La disposición fija su lugar y relaciona el sonido con la presencia de Jehová. La narración distinguirá esa función de la de los portadores y de la de los hombres armados. No proporciona aquí el número total de todos los sacerdotes participantes.

El mismo objeto se llama arca del pacto y arca de Jehová. Ambas expresiones orientan hacia su relación con el Señor: el pacto que Israel debe guardar y el Dios al que pertenece su conducción. La marcha tiene un centro reconocible que impide reducir el episodio a la iniciativa individual de los combatientes.

La comunicación de Josué reproduce los elementos de 6:4. El relato muestra fidelidad en la transmisión antes de mostrar fidelidad en la ejecución. Los sacerdotes podrán actuar porque han recibido una tarea clara, y el pueblo podrá seguir una marcha cuyo orden no depende de decisiones improvisadas a cada vuelta.

Exégesis del pasaje

שְׂאוּ אֶת אֲרוֹן הַבְּרִית —seu et arón habberit, «levanten el arca del pacto»— asigna el traslado del arca. El mandato corresponde a personas que lo llevarán durante el recorrido.

«Delante del arca de Jehová» determina el lugar de los siete sacerdotes con sus instrumentos. La disposición se confirmará en 6:8–9 y permite distinguir las funciones dentro de una sola marcha.

Relaciones bíblicas

Josué 6:4 contiene la orden divina sobre los siete sacerdotes. 6:8–9 mostrará su cumplimiento y completará la posición de la vanguardia y de la retaguardia.

Josué 6:7 north

La orden de avanzar llega al pueblo

La comunidad recibe la instrucción de rodear la ciudad y los hombres armados ocupan la parte delantera de la marcha. El mandato empieza a organizarse para todos sus participantes.

Explicación del versículo

La orden pasa de la preparación sacerdotal a la comunidad. «Avancen y rodeen» convierte la promesa escuchada por Josué en un movimiento que el pueblo debe emprender. No se ordena todavía entrar por la fuerza en Jericó: el primer acto es el recorrido que Jehová ha establecido.

Los hombres armados deben ir delante del arca. La instrucción conserva su participación militar, pero sitúa esa participación dentro de una marcha cuyo centro es la relación con Jehová. El arca y los sacerdotes no quedan como un acompañamiento añadido después de que los combatientes decidan su propio plan.

«Delante del arca» expresa una posición relativa, no necesariamente una proximidad inmediata. El versículo 9 precisará que los hombres armados van antes de los sacerdotes que tocan, y el arca va detrás de esos sacerdotes. Las dos descripciones se complementan: la primera establece la vanguardia y la segunda detalla el orden.

El pueblo puede responder porque la instrucción comunica acciones y lugares reconocibles. La organización de esta marcha no depende de que cada grupo interprete de manera privada una señal. Hay un mandato que debe escucharse en común y unas funciones que permitirán realizarlo.

La forma plural «dijeron» conserva un detalle de la transmisión textual. El relato no identifica aquí por nombre a otros transmisores, y el versículo siguiente vuelve a hablar de Josué dirigiéndose al pueblo. El centro permanece en la comunicación del mismo encargo, aunque las formas transmitidas difieran en el número del verbo.

Exégesis del pasaje

עִבְרוּ וְסֹבּוּ —ʿivru vesobbu, «avancen y rodeen»— reúne dos órdenes dirigidas al pueblo. La segunda determina el tipo de movimiento que debe realizarse ante la ciudad cerrada.

הֶחָלוּץ —hejaluts— designa colectivamente a los hombres preparados y armados que ocuparán la parte delantera. La descripción de 6:9 aclara su lugar respecto de los sacerdotes y del arca.

Texto original y lectura

La forma escrita, ketiv, da ויאמרו —vayyomeru, «dijeron»—; la lectura tradicional, qere, da וַיֹּאמֶר —vayyomer, «dijo»—. La NTBT conserva el plural escrito. La diferencia afecta a cómo se presenta la transmisión de la orden, no al contenido del recorrido mandado.

Josué 6:8 north

Los sacerdotes comienzan a tocar delante del arca

La instrucción se hace visible y audible: los siete portadores de cuernos avanzan y tocan, y el arca del pacto los sigue.

Explicación del versículo

El relato empieza a mostrar la ejecución de lo comunicado. Cuando Josué habla al pueblo, los siete sacerdotes se ponen en marcha con los instrumentos. La respuesta no queda limitada a aprobar la orden; ocupa un lugar y produce un sonido que toda la comunidad puede reconocer.

Los sacerdotes avanzan «delante de Jehová». La expresión sitúa su servicio en presencia del Señor, cuya relación con Israel está señalada por el arca del pacto. No identifica a los sacerdotes con Dios ni exige imaginarlo como un soldado visible colocado entre los grupos de la marcha.

El arca va detrás de quienes tocan. Ese orden corresponde a 6:4 y 6:6. El sonido precede al signo visible del pacto, mientras los combatientes y la retaguardia completarán la disposición descrita en el versículo siguiente. Los elementos del anuncio están siendo realizados de manera reconocible.

El toque ya acompaña el recorrido antes de que llegue el momento del grito colectivo. Por eso la prohibición de levantar la voz en 6:10 no significa que toda la escena transcurra sin sonido. El silencio mandado al pueblo y el servicio sonoro de los sacerdotes tienen funciones distintas dentro de la misma orden.

La marcha revela la disposición a cumplir lo recibido durante el tiempo establecido. Todavía no se cuenta la caída de la muralla, pero el pueblo comienza a responder bajo la palabra que la ha prometido. El relato concede valor a esa obediencia anterior al desenlace, que Hebreos 11:30 recordará como expresión de fe.

Exégesis del pasaje

La introducción «cuando Josué habló» vincula la marcha con la comunicación del dirigente. El verbo de tocar describe la acción de los siete sacerdotes, no un sonido producido por el arca.

הֹלֵךְ אַחֲרֵיהֶם —holekh ajarehem, «iba detrás de ellos»— se refiere al arca llevada por sus portadores. La frase fija una relación espacial dentro del recorrido que 6:9 completará.

Relaciones bíblicas

Josué 6:4 había establecido el lugar de los sacerdotes con sus instrumentos. 6:10 regulará la voz del pueblo, y 6:16 indicará el momento en que Josué mande gritar.

Josué 6:9 north

La marcha tiene vanguardia, centro y retaguardia

Los hombres armados van delante de los sacerdotes, el arca los sigue y otro grupo cierra el recorrido. El sonido de las trompetas acompaña la marcha ordenada.

Explicación del versículo

Este versículo completa el orden que los anteriores han ido presentando. Primero van los hombres armados; después, los sacerdotes que tocan los cuernos; luego, el arca; y detrás de ella, la retaguardia. La descripción permite seguir la procesión sin confundir a los portadores del arca con los siete responsables de tocar.

El arca queda rodeada por funciones distintas. La vanguardia y la retaguardia participan en una marcha cuyo centro de significado es el pacto de Jehová. El relato no asigna aquí una tribu concreta a cada puesto ni permite identificar por nombre a quienes cierran el grupo. Lo importante es la disposición común de los participantes.

La continuidad de las trompetas caracteriza el recorrido. La frase final resume el movimiento acompañado por el sonido. No añade necesariamente nuevos instrumentistas en la retaguardia: los sacerdotes ya han sido identificados como quienes tocan. El conjunto de la escena permite entender a qué servicio se refiere.

La organización no es un detalle ajeno al contenido de la fe. Israel responde a una palabra que requiere cooperación y atención al lugar de otros. La confianza en que Jehová entregará la ciudad se expresa mediante acciones coordinadas, no mediante una independencia en la que cada grupo hace lo que prefiere.

El relato volverá a describir casi el mismo orden en 6:13 al comenzar otra jornada. Esa repetición mostrará constancia en la ejecución. La marcha no pierde su forma cuando el resultado todavía tarda en verse: se mantiene conforme a lo que ha sido mandado.

Exégesis del pasaje

הַמְאַסֵּף —hammeassef— designa al grupo que cierra o reúne la parte posterior de la marcha, traducido «la retaguardia». Su función queda determinada por su posición detrás del arca.

הָלוֹךְ וְתָקוֹעַ —halokh vetaqoaʿ— expresa el movimiento acompañado de toque continuado. El contexto limita esa continuidad al recorrido descrito, sin afirmar que las trompetas sonaran durante cada momento del descanso en el campamento.

Aplicación: sirve al bien común con los dones recibidos

En la comunidad cristiana, puedes reconocer que no todos sirven en el mismo lugar ni de la misma manera. 1 Corintios 12:4–7 relaciona la diversidad de dones y servicios con el mismo Espíritu y el mismo Señor, para el bien común. La conexión es el cuidado de una tarea compartida bajo Jesucristo, no la conversión de los puestos de esta marcha en cargos obligatorios de la iglesia.

Josué 6:10 north

La voz del pueblo debe esperar la orden

Josué exige silencio hasta la señal para gritar. La participación común incluye dominar la respuesta verbal y atender al momento mandado.

Explicación del versículo

La prohibición se expresa con intensidad: no gritar, no hacer oír la voz y no dejar salir palabra. La acumulación muestra que el silencio no es un detalle opcional dentro del procedimiento. El pueblo debe esperar una instrucción concreta antes de responder con el grito que ha sido anunciado.

El silencio no significa ausencia de todo sonido. Los sacerdotes siguen tocando los cuernos, según 6:8–9. La orden regula la voz del pueblo, mientras el servicio de los instrumentos continúa. Distinguir a los participantes permite leer el episodio sin convertir las trompetas en una contradicción del mandato.

«Hasta el día en que yo les diga» fija un límite. El silencio es una respuesta durante la espera, y el grito será una respuesta cuando llegue el momento. La fidelidad no consiste en callar siempre ni en gritar siempre, sino en atender a lo que corresponde dentro del encargo recibido.

El relato no atribuye a las palabras humanas un poder que pudiera derribar o sostener la muralla por sí mismo. La disciplina de la voz forma parte de la obediencia a Jehová transmitida por Josué. La victoria ha sido prometida por Dios; el pueblo no tiene que producirla mediante una intensidad vocal elegida a voluntad.

La orden encontrará su cumplimiento en 6:16 y 6:20. Josué mandará gritar y la comunidad responderá al oír la señal. El paso del silencio al grito mostrará que la respuesta está coordinada por la palabra recibida y no por iniciativas dispersas durante las vueltas.

Exégesis del pasaje

לֹא יֵצֵא מִפִּיכֶם דָּבָר —lo yetsé mippikhem davar, «no salga palabra de su boca»— refuerza las prohibiciones anteriores. La frase regula la participación verbal del pueblo en este procedimiento y conserva la fuerza de la orden.

El mandato final «entonces gritarán» depende de la indicación futura de Josué. El texto integra espera y acción dentro de una sola obediencia, en lugar de declarar superior una de ellas en cualquier circunstancia.

Aplicación: escucha y responde con dominio propio

Puedes aprender a escuchar antes de responder y a actuar con dominio propio cuando sirves a Jesucristo. La enseñanza del pasaje no es que tus palabras produzcan cualquier resultado que deseas, sino que la fe recibe dirección y responde de forma obediente. La Escritura debe orientar tu respuesta por encima de la presión de actuar para mostrar intensidad religiosa.

Josué 6:11 north

La primera vuelta termina con regreso al campamento

El recorrido se cumple una vez y el pueblo vuelve a pasar la noche. La primera jornada realiza la instrucción sin anticipar el desenlace del séptimo día.

Explicación del versículo

La marcha alrededor de Jericó concluye con una sola vuelta. El arca es mencionada como centro del movimiento, de acuerdo con la disposición de los sacerdotes y los grupos armados. La narración resume el cumplimiento de la primera jornada por medio de ese signo que ha acompañado al pueblo.

El regreso al campamento muestra que rodear no equivale todavía a tomar la ciudad. La orden para los primeros seis días incluía un recorrido limitado, y el pueblo no lo convierte en un asalto improvisado al terminar. La promesa de entrega sigue vigente, pero debe recibirse dentro del tiempo y procedimiento que Jehová ha indicado.

La noche en el campamento forma parte del ritmo de la acción. El relato no describe una vigilancia sin descanso alrededor de la muralla ni una marcha continua durante toda la semana. Cada jornada de los primeros días tiene su término, y el episodio seguirá con la preparación de la mañana siguiente.

La obediencia del primer día puede reconocerse antes de que el lector vea la ciudad caída. Han hecho lo mandado para esa etapa. El relato enseña a distinguir entre cumplir una responsabilidad presente y haber alcanzado ya el resultado completo. Esa distinción será importante durante la repetición de las jornadas.

El campamento mantiene al pueblo como comunidad organizada mientras la acción se desarrolla. Desde allí saldrá de nuevo con el arca y los sacerdotes. La entrada en Canaán no se narra como una sucesión de impulsos individuales, sino como un recorrido común sostenido por la palabra y el orden recibidos.

Exégesis del pasaje

הַקֵּף פַּעַם אֶחָת —haqqef paʿam ajat, «una vuelta»— corresponde al mandato de 6:3. La frase permite identificar esta jornada dentro de los primeros seis días.

«Hizo que el arca diera una vuelta» describe la conducción del recorrido mediante sus portadores. La expresión no dice que el arca caminara sin personas, sino que Josué dispuso su traslado dentro de la marcha.

Relaciones bíblicas

Josué 6:3 había fijado una vuelta por día. 6:14 extenderá el mismo patrón a las seis jornadas, y 6:15 indicará el cambio del último día.

Josué 6:12 north

La jornada siguiente comienza con el mismo servicio

Josué madruga y los sacerdotes vuelven a levantar el arca. La fidelidad al encargo se expresa en retomar la tarea, aunque la victoria aún no se haya visto.

Explicación del versículo

La nueva mañana retoma la acción después de la noche en el campamento. Josué se levanta temprano y los portadores levantan el arca. El relato no introduce un plan distinto: muestra la continuidad de la responsabilidad recibida para los días de recorrido.

La iniciativa del dirigente y la respuesta de los sacerdotes aparecen juntas. Josué no sustituye el servicio de otros por su propia actividad, y los portadores no quedan desconectados de la conducción común. La marcha se prepara mediante una cooperación que tiene que renovarse cada jornada.

El arca de Jehová vuelve al centro de la descripción. La repetición de cargarla mantiene el procedimiento vinculado al pacto y a la palabra que ha prometido la entrega. El pueblo no cambia el centro del recorrido al comprobar que la ciudad no cayó durante la primera vuelta.

Madrugar expresa diligencia en esta ocasión, como en 3:1 al salir hacia el Jordán. El texto no fija una hora sagrada obligatoria para toda persona. Presenta a Josué atendiendo con prontitud a una tarea concreta que requiere tiempo, organización y constancia.

La escena prepara la descripción de la marcha del versículo 13. El énfasis está en perseverar en lo mandado antes del desenlace. La fe que recordará Hebreos 11:30 incluye ese recorrido sostenido, no solo la emoción del momento en que las murallas finalmente caen.

Exégesis del pasaje

וַיַּשְׁכֵּם יְהוֹשֻׁעַ בַּבֹּקֶר —vayyashkem Yehoshúa babbóqer, «Josué se levantó temprano por la mañana»— enlaza el descanso anterior con el reinicio de la acción.

El verbo «levantaron» tiene como objeto el arca. Los sacerdotes retoman el servicio de transportarla, mientras los grupos de la marcha conservarán las posiciones descritas en 6:9.

Relaciones bíblicas

Josué 3:1 había presentado la diligencia de Josué antes del Jordán. Hebreos 11:30 interpretará el recorrido de Jericó como expresión de fe, mostrando el valor de la respuesta sostenida a la palabra divina.

Josué 6:13 north

La formación se mantiene durante las jornadas

Los sacerdotes, los hombres armados, el arca y la retaguardia conservan su lugar. La repetición de la escena muestra constancia en lo que Jehová ha mandado.

Explicación del versículo

El relato vuelve a describir la marcha después del inicio de la mañana. Los siete sacerdotes llevan los siete cuernos delante del arca y continúan tocando. La repetición permite reconocer que la nueva jornada no introduce un procedimiento diferente del ya establecido.

La vanguardia armada y la retaguardia mantienen la disposición que se explicó en 6:9. El pueblo persevera como una comunidad organizada. La constancia no depende de que todos hagan la misma función, sino de que cada grupo mantenga la responsabilidad que permite realizar juntos el recorrido.

La continuidad del sonido acompaña el avance. La narración destaca una actividad sostenida durante la marcha, no un único toque inicial tras el cual cambie todo el orden. Los cuernos y el traslado del arca forman parte de una respuesta común que se repetirá hasta el día señalado.

El arca de Jehová aparece como referencia entre los grupos. Las posiciones se describen respecto de ella y el relato conserva así el centro del pacto en la acción. La presencia del arca conserva esa referencia común durante cada jornada, mientras los distintos grupos cumplen su parte en el recorrido.

El versículo prepara la síntesis de 6:14: así se hará durante los seis días. La repetición literaria ayuda a percibir el tiempo de la obediencia, en lugar de saltar del primer mandato a la muralla caída. Antes del desenlace hay un servicio continuado y una comunidad que sigue lo recibido.

Exégesis del pasaje

הֹלְכִים הָלוֹךְ —holkhim halokh— refuerza la continuidad de la marcha. La expresión describe a los participantes avanzando según el orden establecido.

La cláusula sobre tocar de manera continua se interpreta por los sacerdotes ya identificados. La mención posterior de la retaguardia no exige añadir otro grupo de instrumentistas que el pasaje no ha presentado.

Relaciones bíblicas

Josué 6:8–9 había detallado esta misma disposición. 6:14 resumirá su repetición diaria, y 6:15 señalará el cambio en el número de vueltas de la última jornada.

Josué 6:14 north

El resumen confirma seis días de una vuelta

La segunda jornada sigue el mismo patrón y el narrador lo extiende a las seis primeras. La promesa se recibe dentro de un tiempo de cumplimiento, no mediante una acción aislada.

Explicación del versículo

El segundo día Israel rodea la ciudad una vez y regresa al campamento. La acción corresponde al mandato de 6:3 y al ejemplo de la primera jornada en 6:11. El relato permite comprobar que el procedimiento no se altera al pasar de un día a otro.

«Así hicieron durante seis días» resume el conjunto de la primera etapa. No añade seis días después del segundo, sino que agrupa las jornadas que han seguido el mismo patrón. La distinción con el séptimo día del versículo siguiente hace clara esa estructura.

El regreso al campamento se mantiene como término de cada recorrido. La marcha está organizada por jornadas y no se describe una ocupación de la ciudad antes del momento anunciado. La resistencia sigue teniendo una forma visible mientras Israel cumple la responsabilidad presente.

La síntesis evita narrar por separado cada una de las seis vueltas diarias. Basta mostrar que todas corresponden al mandato. El interés del libro no es conservar una agenda de cada participante, sino reconocer una obediencia sostenida que prepara el desenlace prometido.

La frase también ayuda a distinguir el anuncio de la ciudad entregada de su posesión efectiva. Jehová la ha prometido y el pueblo ha comenzado a responder, pero todavía debe continuar hasta la etapa final. La seguridad de la palabra no hace innecesario el camino de obediencia que esa misma palabra establece.

Exégesis del pasaje

כֹּה עָשׂוּ שֵׁשֶׁת יָמִים —koh ʿasu shéshet yamim, «así hicieron durante seis días»— cierra la primera fase del recorrido. El adverbio remite a la forma descrita: una vuelta y regreso al campamento.

La referencia expresa al «segundo día» enlaza con la mañana de 6:12. El narrador pasa de una jornada particular al resumen de las seis, antes de detenerse de nuevo en el último día.

Relaciones bíblicas

Josué 6:3–4 había dado la estructura de seis días y un séptimo distinto. Este versículo presenta el cumplimiento de la primera parte; 6:15–16 comenzará el cumplimiento de la segunda.

Josué 6:15 north

El séptimo día concentra las vueltas finales

La comunidad madruga al alba y rodea Jericó siete veces. Mantiene la forma de la marcha, pero cumple la diferencia que Jehová había fijado para esta jornada.

Explicación del versículo

El relato vuelve a una jornada particular después del resumen de los seis días. Israel se levanta al despuntar el alba y comienza el recorrido final. El comienzo temprano sitúa una jornada de mayor número de vueltas, sin que el texto dé una duración exacta de cada recorrido.

La expresión «de la misma manera» conserva el orden de sacerdotes, arca y grupos armados. La diferencia no está en sustituir el centro de la marcha, sino en completar siete vueltas durante ese día. La comunidad responde a la distinción anunciada antes de iniciar el procedimiento.

«Solo aquel día» insiste en que las siete vueltas pertenecen a la última jornada. Esa precisión protege la secuencia del relato: una por día durante seis días y siete en el séptimo. Los números se entienden por la instrucción concreta y por su cumplimiento, no como una fórmula que funcione al margen de la palabra de Jehová.

La perseverancia de los días anteriores desemboca ahora en el momento anunciado. El pueblo no ha tenido que inventar otra señal para decidir cuándo actuar. Josué dará la orden de gritar, los sacerdotes tocarán y la caída de la muralla corresponderá a lo prometido.

El cambio de ritmo mantiene unidas espera y acción. La fidelidad ha requerido repetir el recorrido y ahora requerirá responder en el término indicado. La narración presenta ambas cosas dentro del mismo movimiento de fe, sin declarar que la mera duración del esfuerzo obligue a Dios a conceder un resultado.

Exégesis del pasaje

כַּמִּשְׁפָּט הַזֶּה —kammishpat hazzé, «según este procedimiento» o «de la misma manera»— se refiere al orden de la marcha. Aquí mishpat describe la forma establecida de actuar, no un juicio celebrado durante las vueltas.

La frase «solo aquel día» modifica las siete vueltas. Su función es distinguir la jornada final de los días anteriores y mostrar que se conserva exactamente la estructura mandada en 6:3–4.

Aplicación: persevera en la confianza en Cristo

Al confiar en Jesucristo, puedes aprender una fidelidad que se mantiene durante el camino y responde cuando corresponde actuar. Hebreos 3:14 llama a conservar firme la confianza en Cristo. Esa perseverancia se alimenta de su palabra y de su gracia; el episodio de Jericó no te exige reproducir sus vueltas para ser escuchado por Dios.

Josué 6:16 north

El grito responde a la entrega anunciada por Jehová

Al llegar la séptima vuelta, Josué manda gritar porque Jehová ha dado la ciudad. La respuesta del pueblo se apoya en la promesa, no en el poder autónomo de su voz.

Explicación del versículo

La narración alcanza el momento que las jornadas anteriores habían preparado. A la séptima vuelta, el toque de los sacerdotes y la orden de Josué señalan que ha llegado la respuesta colectiva. El silencio mandado en 6:10 tiene ahora su término dentro del mismo procedimiento.

«Griten» no aparece aislado. Josué añade la razón: Jehová les ha entregado la ciudad. El fundamento de la acción es la palabra del Señor que abrió el capítulo. La comunidad puede responder con confianza porque el resultado ha sido prometido, aun antes de que el relato describa la muralla caída.

Las trompetas ya acompañaban las vueltas. En este punto su función queda ligada a la señal final anunciada en 6:5. El cambio decisivo no es que aparezca por primera vez un sonido, sino que el pueblo recibe la indicación de unir su voz a lo que ha sido mandado para este momento.

El discurso continúa en 6:17–19 con las condiciones relativas a la ciudad, la casa de Rahab y los bienes reservados a Jehová. El relato reúne así la orden de actuar y las obligaciones que deben respetarse al hacerlo. Recibir Jericó no convierte cualquier conducta de los vencedores en obediencia.

El pueblo gritará en 6:20 y verá el cumplimiento. La secuencia sostiene la diferencia entre una afirmación de fe fundada en una palabra concreta y una declaración humana que pretende obligar a Dios. En Jericó, la voz responde a un mandato recibido; no crea por sí misma el don de la ciudad.

Exégesis del pasaje

הָרִיעוּ כִּי נָתַן יְהוָה לָכֶם אֶת הָעִיר —hariʿu ki natán YHWH lakhem et haʿir, «griten, porque Jehová les ha entregado la ciudad»— une mandato y fundamento. El «porque» determina por qué deben responder así.

La entrega se expresa con certeza antes de narrar la posesión efectiva. El lenguaje corresponde a 6:2 y prepara la afirmación de que tomaron la ciudad en 6:20.

Aplicación: responde con fe a la palabra del Señor

La fe cristiana aprende a responder a lo que Dios ha dicho y cumplido en Jesucristo. Puedes acercarte al Padre con confianza por su gracia, sin pensar que el volumen o la intensidad de tu voz crean un derecho sobre él. La esperanza se sostiene en el Señor y en su palabra; la respuesta obediente ocupa su lugar como fruto de esa confianza.

Josué 6:17 north

El juicio sobre Jericó conserva una excepción de misericordia

La ciudad queda destinada a Jehová para destrucción, pero Rahab y quienes estén con ella en la casa deben vivir. La conquista incluye tanto un mandato severo como el cumplimiento de un juramento.

Explicación del versículo

Josué declara el destino de Jericó antes de describir su toma. La ciudad y lo que contiene quedan consagrados a Jehová para destrucción. El lenguaje separa esta victoria de una ocasión ordinaria de enriquecimiento para quienes combaten. Los israelitas no pueden disponer de todo según sus deseos.

La severidad pertenece al marco del juicio sobre los pueblos de Canaán que había sido expuesto en la ley. Deuteronomio 20:16–18 relaciona esa disposición con el peligro de adoptar sus prácticas de culto. Deuteronomio 9:4–6 rechaza que la entrada se deba a una justicia superior de Israel. La narración sitúa el juicio bajo la autoridad de Jehová, no bajo una inocencia natural de los vencedores.

La excepción se nombra expresamente: Rahab y todos los que estén con ella en la casa quedarán con vida. La precisión remite a las condiciones de 2:18–19. La protección no queda como un recuerdo sentimental de los exploradores; forma parte de la orden que Josué comunica al pueblo en el momento de la toma.

La razón narrada es que Rahab escondió a los mensajeros. Esa acción la vinculó a la misión de Israel y dio lugar al juramento de protección. El Nuevo Testamento recordará la misma acogida como expresión de su fe. La obra visible no se separa de su reconocimiento de Jehová ni convierte la misericordia en un derecho obtenido por pertenecer a una familia israelita.

El contraste es importante para el conjunto del libro. Una mujer de Jericó será preservada, mientras el capítulo siguiente mostrará juicio contra un israelita que desobedece. La frontera decisiva del relato no permite reducir el bien y el mal a una identidad étnica. La palabra del Señor debe ser escuchada por todos, y el compromiso de misericordia debe cumplirse.

El episodio describe una disposición histórica de esta entrada en Canaán. La misión dada por Jesucristo a sus discípulos consiste en hacer discípulos y enseñar sus mandamientos (Mateo 28:18–20). Este mandato de Jericó no autoriza a la iglesia a destruir pueblos o a tomar sus bienes.

Exégesis del pasaje

חֵרֶם —jérem— designa una dedicación irrevocable a Jehová que, en esta situación de juicio, implica destrucción. El resultado concreto se explicará en 6:19–24, con la reserva de los metales para el tesoro y la preservación de la casa de Rahab.

«Todos los que estén con ella en la casa» limita e identifica a los protegidos conforme al acuerdo. La palabra הַמַּלְאָכִים —hammalakhim— significa aquí «los mensajeros», los dos exploradores enviados por Josué; el contexto no habla de ángeles celestiales.

Relaciones bíblicas

Josué 2:12–21 contiene la petición, el juramento y sus condiciones. Hebreos 11:31 destaca la fe de Rahab, y Santiago 2:25 recuerda la acogida y ayuda a los mensajeros como obras que hicieron visible esa confianza.

Josué 6:18 north

Los vencedores también están bajo la palabra de Dios

Israel debe abstenerse de apropiarse de lo reservado a destrucción. Desobedecer pondría en peligro al campamento que acaba de recibir la victoria.

Explicación del versículo

La advertencia se dirige a los israelitas. La ciudad será entregada, pero quienes entran no quedan exentos de obedecer. La misma palabra que promete la victoria limita el uso de lo encontrado. El pueblo está bajo la autoridad de Jehová tanto al recibir como al actuar después de recibir.

Tomar de lo consagrado a destrucción significaría tratar como posesión privada algo que ha quedado reservado al Señor. La falta no se reduce a incumplir una preferencia de Josué. El capítulo 7 la explicará como quebrantamiento del pacto, robo y ocultamiento. El problema es moral y relacional, no un supuesto poder mágico que los objetos tengan por sí mismos.

La consecuencia alcanza al campamento. La apropiación individual puede comprometer a la comunidad que comparte el encargo. El relato dará forma concreta a esa advertencia mediante Acán, la derrota en Hai y la palabra de Jehová sobre la infidelidad. La victoria anterior no funcionará como garantía automática ante una nueva desobediencia.

La repetición de «consagrado a destrucción» refuerza el contraste entre el destino de Jericó y el peligro que Israel puede atraer sobre sí. El pueblo no debe suponer que pertenecer al bando vencedor lo protege de toda consecuencia. El Dios que juzga a la ciudad también exige fidelidad en su propia comunidad.

La enseñanza debe mantenerse dentro del caso que el libro presenta y explica. Josué 7 contará una infracción concreta de una orden conocida; no establece que todo sufrimiento posterior de una comunidad se deba a un objeto escondido o a un pecado que el lector pueda adivinar. Aquí la relación entre falta y consecuencia está expresamente revelada en la narración.

Exégesis del pasaje

El verbo de guardarse llama a vigilar la propia conducta. «Al tomar» identifica la acción prohibida: apropiarse de algo que no ha sido dado para uso privado de los combatientes.

וַעֲכַרְתֶּם אוֹתוֹ —vaʿakhartem oto, «le traerán desgracia»— utiliza el lenguaje que volverá a aparecer en la historia de Acán y en el nombre Acor. El vínculo verbal prepara la continuidad entre ambos capítulos.

Relaciones bíblicas

Josué 7:1 narrará la apropiación de Acán; 7:10–12 explicará la falta como quebrantamiento del pacto. 7:25–26 retomará el lenguaje de traer desgracia al concluir el episodio.

Josué 6:19 north

Los metales quedan reservados al tesoro de Jehová

La plata, el oro y los utensilios de bronce y hierro tienen un destino expresamente señalado. No quedan disponibles para apropiación personal.

Explicación del versículo

La orden distingue el destino de los metales del resto de la ciudad. La plata, el oro y los utensilios de bronce y hierro se reservan para Jehová y entrarán en su tesoro. El lenguaje de consagración no implica aquí que cada objeto deba consumirse por el fuego; el mandato determina qué se destruye y qué se conserva para un uso reservado.

«Son santos para Jehová» significa que esos bienes quedan apartados para él. Los combatientes no reciben el derecho de convertirlos en posesión privada por haber participado en la toma. La advertencia anterior se vuelve concreta: el pueblo debe respetar el destino que el Señor ha fijado para lo encontrado.

La reserva incluye metales preciosos y utensilios de otros metales. El texto no hace una lista individual de piezas ni explica en qué tarea posterior se utilizará cada una. Su preocupación es establecer pertenencia y destino: el tesoro de Jehová, en lugar de las tiendas de los israelitas.

La orden será decisiva para entender a Acán. El capítulo 7 no presentará lo que toma como una parte de botín que le correspondía, sino como apropiación contraria al pacto. La victoria de Jericó exige fidelidad también cuando el atractivo de los bienes queda al alcance de la mano.

Esta disposición no debe confundirse con una regla idéntica para toda campaña del libro. En Josué 8:2, Jehová permitirá tomar el botín y el ganado de Hai. La diferencia refuerza el principio de atender a su palabra concreta: en Jericó, los metales han quedado reservados y no pueden obtenerse por iniciativa privada.

Exégesis del pasaje

קֹדֶשׁ הוּא לַיהוָה —qódesh hu laYHWH, «es santo para Jehová»— expresa una dedicación que separa esos bienes del uso común. El carácter sagrado se define por su pertenencia al Señor.

אוֹצַר יְהוָה —otsar YHWH, «tesoro de Jehová»— indica el destino de los metales. El versículo no designa el patrimonio particular de Josué ni autoriza a otro dirigente a apropiarse de lo que pertenece a la comunidad delante de Dios.

Relaciones bíblicas

Josué 6:24 narrará que los metales fueron llevados al tesoro. 7:20–23 mostrará la confesión y la recuperación de los bienes que Acán había escondido, concretando la infracción de esta instrucción.

Josué 6:20 north

La muralla cae como había anunciado Jehová

El toque y el grito son seguidos por la caída de la muralla y la entrada del pueblo. La secuencia realiza la palabra dada antes de comenzar las vueltas.

Explicación del versículo

El acontecimiento retoma los elementos anunciados en 6:5. El pueblo oye la trompeta, da un gran grito, la muralla cae y los hombres entran. La correspondencia permite reconocer el desenlace como cumplimiento, no como una interpretación que aparece sin relación con una palabra previa.

La repetición del sonido y del grito enfatiza el momento común de respuesta. El versículo puede anunciar primero la acción y luego describir su relación con la señal. No es necesario multiplicar los acontecimientos como si se hubieran narrado varios derrumbes separados. La escena conduce a una misma toma de la ciudad.

La muralla se derrumba en su lugar. El obstáculo que mantenía cerrada a Jericó deja de impedir el acceso. Cada uno puede subir derecho hacia adelante, como se había mandado. El pueblo participa entrando y tomando, pero recibe una apertura que el relato ha atribuido a la promesa de Jehová.

El contraste con 6:1 es completo: al principio nadie entra ni sale; ahora Israel entra en la ciudad. La confianza del capítulo se ha apoyado en la autoridad del Señor sobre una resistencia real. La marcha, el sonido y la voz del pueblo son partes de la obediencia mediante la cual reciben lo anunciado.

El resultado no elimina las condiciones de 6:17–19. Los hombres deben respetar la casa protegida y los bienes reservados. La narración continuará con el juicio de la ciudad, el rescate de Rahab y el destino de los metales. Tomar Jericó es una etapa cuyo significado incluye la responsabilidad de cumplir toda la palabra recibida.

Exégesis del pasaje

Los verbos de oír, gritar, caer, subir y tomar enlazan la señal con el resultado. El pueblo actúa, la muralla cede y la entrada se realiza según el orden anunciado.

אִישׁ נֶגְדּוֹ —ish negdo, «cada uno derecho hacia adelante»— retoma la instrucción de 6:5. La frase describe el acceso que se abre frente a los participantes, sin establecer un mecanismo físico detallado para el derrumbe.

Relaciones bíblicas

Josué 6:5 contiene el anuncio realizado aquí. Hebreos 11:30 recuerda la caída de las murallas después del recorrido y la interpreta desde la fe. La confianza tiene por objeto a Dios, cuya palabra dirige todo el episodio.

Josué 6:21 north

La destrucción de Jericó es un juicio severo

El relato describe muerte de personas de distintas edades y destrucción del ganado. Su severidad debe leerse en el marco histórico del mandato, sin reducirla a una batalla solo entre soldados.

Explicación del versículo

El versículo narra la ejecución de lo anunciado como consagración a destrucción. La lista incluye hombres y mujeres, jóvenes y ancianos, junto con bueyes, ovejas y burros. La amplitud de la enumeración impide presentar el hecho como una victoria que solo afecta a combatientes. El texto conserva una realidad dura que debe afrontarse con seriedad.

El marco que el libro ofrece es el juicio de Jehová sobre los pueblos de la tierra. Génesis 15:16 había relacionado el tiempo de la entrada con la medida de la maldad de los amorreos. Deuteronomio 9:4–6 rechaza que Israel reciba la tierra por una justicia superior propia. El juicio se sitúa bajo la autoridad divina, y no bajo el derecho de una nación de declararse mejor por nacimiento.

El pasaje no proporciona una evaluación individual de la conducta de cada habitante. La explicación debe conservar ese límite, en lugar de inventar delitos particulares para justificar cada muerte. Lo que afirma es una disposición de juicio sobre la ciudad dentro de este momento histórico y su ejecución mediante Israel.

La excepción ya anunciada sigue vigente. Rahab y su casa deben ser preservadas, como desarrollan los versículos 22–25. La narración no permite olvidar la misericordia al explicar la severidad, ni borrar la severidad al hablar del rescate. Los dos elementos forman parte del mismo relato.

El capítulo siguiente hará igualmente seria la responsabilidad de Israel. La pertenencia al pueblo no volverá aceptable el quebrantamiento del pacto de Acán. El libro presenta a Jehová como Señor ante quien también deben responder los que han recibido la victoria.

El lector cristiano debe distinguir esta orden histórica de la misión confiada por Jesucristo. Jesús manda amar a los enemigos y orar por quienes persiguen (Mateo 5:43–48). La iglesia recibe el encargo de anunciar su salvación, no de ejecutar sobre otros pueblos la destrucción de Jericó. El juicio del pecado es serio, y la esperanza se ofrece por la gracia de Dios en su Hijo.

Exégesis del pasaje

Las parejas «hombres y mujeres» y «jóvenes y ancianos» expresan el alcance amplio de lo narrado. La presencia del ganado extiende la disposición a otros bienes vivos de la ciudad, en lugar de describir una selección para enriquecimiento de los combatientes.

לְפִי חָרֶב —lefi járev, «a filo de espada»— se refiere a muerte real en el contexto bélico. El versículo no está utilizando la destrucción como una metáfora de vencer pensamientos negativos o dificultades personales.

Relaciones bíblicas

Deuteronomio 20:16–18 contiene el marco del mandato de conquista. Josué 6:22–25 relata la misericordia prometida a Rahab. Juan 3:16–21 presenta el amor de Dios que da a su Hijo y la llamada a creer y venir a la luz; esa es la esperanza que el creyente anuncia al mundo.

Josué 6:22 north

Los exploradores deben cumplir la palabra que dieron

Josué manda a los dos hombres sacar a Rahab y a los suyos. La victoria no permite olvidar la obligación de misericordia asumida antes de la entrada.

Explicación del versículo

La narración vuelve a los dos exploradores del capítulo 2. Son quienes recibieron refugio cuando el rey de Jericó los buscaba y quienes juraron proteger a la casa de Rahab. Josué les asigna ahora la tarea de hacer efectiva esa promesa. Los mismos hombres que habían dependido de ella deben acudir en su ayuda.

La orden se sitúa dentro de la toma y destrucción de la ciudad, pero conserva la excepción anunciada en 6:17. La protección de Rahab no queda subordinada a que los vencedores se acuerden de ella espontáneamente. El dirigente da una instrucción expresa para que se respete su vida y la de quienes están comprendidos en el acuerdo.

«Todo lo que le pertenece» mantiene la amplitud de la petición de la mujer y de la respuesta de los enviados. La continuación identificará a sus padres, hermanos y parentela. El texto no ofrece un inventario de cada objeto que pudieron sacar; su interés central es la preservación de la casa que quedó bajo el juramento.

«Tal como le juraron» establece el criterio de la acción. La fuerza de Israel ha cambiado la situación de los participantes, pero no ha cancelado la palabra dada cuando los exploradores eran vulnerables. La fidelidad debe mantenerse precisamente cuando ya no necesitan el refugio que ella les proporcionó.

El mandato de Josué incorpora aquel compromiso a la conducción del pueblo. El juramento no es tratado como un asunto privado que pueda ignorarse después de alcanzar el objetivo militar. La misericordia prometida forma parte de la obediencia en la toma, junto con las disposiciones sobre la ciudad y los bienes.

Exégesis del pasaje

כַּאֲשֶׁר נִשְׁבַּעְתֶּם לָהּ —kaasher nishbaʿtem lah, «tal como le juraron»— vincula la orden presente con el compromiso anterior. El cumplimiento se mide por aquella palabra, no por una nueva negociación.

Los dos hombres son identificados por haber explorado la tierra. Esa descripción los distingue de otros combatientes y mantiene la continuidad personal entre la acogida, el informe a Josué y el rescate.

Aplicación: mantén la palabra dada a quienes te ayudaron

Puedes conservar gratitud y fidelidad hacia quienes te ayudaron cuando estabas en necesidad. En el seguimiento de Jesucristo, el poder o una situación más favorable no justifican olvidar una palabra responsable. La misericordia se hace visible cuando la promesa se cumple y el bien de la otra persona sigue importando.

Josué 6:23 north

La familia es sacada del lugar del juicio

Los exploradores cumplen la orden y rescatan a Rahab con sus padres, hermanos y parentela. Su primera ubicación fuera del campamento no será el final de su relación con Israel.

Explicación del versículo

El relato nombra a las personas sacadas de la casa: Rahab, su padre, su madre y sus hermanos, junto con todo lo que le pertenece. La enumeración responde a la petición de 2:13 y muestra que la protección no se ha reducido a salvar únicamente a la mujer que habló con los enviados.

La referencia a toda su parentela amplía el resumen de los vínculos familiares. El texto no calcula cuántas personas fueron ni cuenta sus conversaciones durante el sitio. Su afirmación es que quienes estaban comprendidos en la protección fueron sacados de la ciudad. La memoria de la petición encuentra así una realización concreta.

Los exploradores dejan al grupo fuera del campamento de Israel. El detalle distingue el rescate inmediato de la vida posterior en medio del pueblo. No significa una exclusión definitiva: 6:25 contará que Rahab habitó entre los israelitas. El libro presenta una salida del peligro y, después, un asentamiento que prolonga la historia de misericordia.

El versículo no describe un ritual específico que se haya realizado entre ambos momentos. Pueden reconocerse las diferencias de ubicación y de pertenencia sin inventar una ceremonia o una duración que la narración no proporciona. El dato seguro es que la familia ha quedado preservada y fuera del ámbito de destrucción de la ciudad.

La acción también devuelve a los dos hombres al lugar de servicio que debían ocupar. Habían sido acogidos y ahora son quienes sacan a la familia. El cumplimiento de la palabra dada une ambos episodios y permite ver la bondad y fidelidad prometidas en 2:14 como algo que alcanzó vidas reales.

Exégesis del pasaje

מִשְׁפְּחוֹתֶיהָ —mishpejoteha, «su parentela» o «sus familias»— resume el conjunto de relaciones comprendidas. El plural no permite por sí solo establecer un número exacto de hogares.

מִחוּץ לְמַחֲנֵה יִשְׂרָאֵל —mijuts lemajané Yisrael, «fuera del campamento de Israel»— señala la ubicación inmediata. La continuación en 6:25 debe conservarse para entender que el relato no termina con un rechazo permanente.

Relaciones bíblicas

Josué 2:13 había nombrado a los familiares por quienes Rahab pidió protección. 2:18–19 estableció la reunión en la casa, y 6:25 recogerá el asentamiento posterior de Rahab en Israel.

Josué 6:24 north

La ciudad arde y los metales reciben su destino reservado

El relato distingue la destrucción de Jericó de la entrega de los metales al tesoro de Jehová. La disposición anunciada no se convierte en una apropiación general de botín.

Explicación del versículo

La ciudad y lo que contiene son quemados después de que el relato ha señalado la protección de la casa de Rahab. El fuego completa el destino de Jericó como lugar consagrado a destrucción. La victoria no desemboca en una ocupación ordinaria que conserve todas sus estructuras y bienes para los combatientes.

La excepción de los metales corresponde a la orden de 6:19. Plata, oro y utensilios de bronce y hierro son llevados al tesoro. El narrador conserva la misma lista para que pueda reconocerse el cumplimiento, en lugar de dejar sin explicación el destino de lo valioso.

La expresión «tesoro de la casa de Jehová» relaciona esos bienes con el ámbito sagrado del pueblo. No obliga a situar ya en esta etapa el templo que será construido en Jerusalén mucho después (1 Reyes 6:1). El propio libro hablará de la tienda de reunión establecida en Silo (Josué 18:1). Aquí importa que los metales quedan reservados al Señor y no al patrimonio privado de quienes entran.

El contraste con la conducta de Acán se hará claro en el capítulo siguiente. Mientras el destino público de los metales es el tesoro, él esconderá en su tienda bienes que no podía tomar. La narración introduce así una diferencia entre el cumplimiento colectivo de la orden y una infidelidad que comprometerá a la comunidad.

La excepción de Rahab y la de los metales tienen funciones distintas. Las personas protegidas reciben vida conforme a un juramento; los bienes señalados reciben un destino de consagración. Conservar ambas diferencias evita reducir todo el episodio a una destrucción sin condiciones o a una conquista que deja cada decisión en manos de los vencedores.

Exégesis del pasaje

שָׂרְפוּ בָאֵשׁ —sarfu vaesh, «quemaron con fuego»— describe un acto concreto de destrucción. El texto no presenta el incendio como una imagen meramente interior de renovación.

אוֹצַר בֵּית יְהוָה —otsar bet YHWH, «tesoro de la casa de Jehová»— identifica el destino de los metales. La frase debe leerse en el marco del santuario de Israel en esta etapa, sin adelantar todos los desarrollos posteriores de su historia.

Relaciones bíblicas

Josué 6:19 había ordenado la reserva de los metales. 7:21–23 contará cómo los bienes apropiados por Acán serán recuperados de su tienda y presentados delante de Jehová.

Josué 6:25 north

Rahab recibe vida y un lugar entre Israel

La protección de Rahab se prolonga en una vida estable dentro del pueblo. Su historia muestra una misericordia que preserva y acoge.

Explicación del versículo

El relato resume el resultado del rescate: Josué deja con vida a Rahab, a la familia de su padre y a lo que le pertenece. La amplitud retoma el pedido del capítulo 2 y confirma que la palabra dada por los exploradores ha sido mantenida bajo la conducción del pueblo.

La ubicación cambia respecto del versículo 23. La familia había sido sacada de la ciudad y puesta fuera del campamento; ahora se afirma que Rahab habitó en medio de Israel. La preservación no termina en dejarla a distancia para siempre. El libro describe una pertenencia que prolonga su historia más allá del momento del peligro.

La narración recuerda otra vez que escondió a los enviados. La acción explica la relación establecida entre ella e Israel y el juramento que dio lugar a su rescate. Al mismo tiempo, Hebreos 11:31 identificará su respuesta como fe. El cuidado de los mensajeros fue una forma visible de la confianza que había expresado en Jehová.

El texto conserva su antigua identificación como prostituta, pero no reduce a ella el destino de la mujer. Rahab queda recordada como quien reconoció a Dios, ayudó a sus enviados y recibió misericordia. El relato no aporta una biografía completa de su vida posterior, aunque sí afirma el lugar que encontró dentro del pueblo.

Mateo incluirá a Rahab en la genealogía de Jesús, vinculada con Booz y con la línea que conduce a David (Mateo 1:5–6). Esa conexión permite seguir una historia de gracia dentro de la promesa mesiánica. La preservación narrada en Jericó no queda como una anécdota aislada del conjunto bíblico.

La vida de Rahab contrasta con la infidelidad de Acán que aparece a continuación. La mujer de Jericó es acogida, mientras un israelita tendrá que responder por quebrantar el pacto. El libro mantiene así la importancia de escuchar y confiar, sin convertir la procedencia familiar en sustituto de la relación con Jehová.

Exégesis del pasaje

וַתֵּשֶׁב בְּקֶרֶב יִשְׂרָאֵל —vatteshev beqérev Yisrael, «habitó en medio de Israel»— expresa asentamiento y pertenencia, en contraste con la ubicación inmediata fuera del campamento.

«Hasta el día de hoy» señala la continuidad que el narrador conoce y desea conservar en la memoria del pueblo. La fórmula no permite calcular por sí sola la edad de Rahab o un año exacto de composición.

Relaciones bíblicas

Hebreos 11:31 recuerda que fue preservada por la fe al recibir a los exploradores con paz. Santiago 2:25 destaca la acogida y el envío por otro camino. Ambas referencias ayudan a leer su actuación como confianza expresada en obras.

Aplicación: acude a Cristo con confianza en su misericordia

Puedes acercarte a Jesucristo con verdad acerca de tu pasado y con confianza en su misericordia. Él es el único Salvador y recibe al que cree en él; tu esperanza no depende de haber tenido una historia sin pecado. La gracia recibida llama a una respuesta de fe que se vuelve visible en el cuidado, la fidelidad y la obediencia.

Josué 6:26 north

La reconstrucción queda bajo una advertencia solemne

Josué anuncia una maldición contra quien reedifique Jericó, con un costo de vida ligado a sus cimientos y sus puertas. El libro conserva la seriedad del destino dado a la ciudad.

Explicación del versículo

Después de la destrucción y del rescate, Josué establece una advertencia sobre el futuro de Jericó. La ciudad no debe ser tratada de inmediato como un lugar que los vencedores reconstruyen para su propio beneficio. El juramento preserva la memoria de su destino bajo el juicio de Jehová.

La maldición recae sobre quien se levante para reconstruirla. Sus cimientos y sus puertas marcan extremos de la obra, y se relacionan con el primogénito y el hijo menor del constructor. La formulación anuncia un costo grave para quien desafíe la advertencia; no da una instrucción de ofrecer hijos en sacrificio para poder edificar.

El cumplimiento se cuenta en 1 Reyes 16:34: Hiel, de Betel, reconstruye Jericó a costa de la vida de Abiram, su primogénito, y de Segub, su hijo menor. Reyes atribuye ese resultado a la palabra de Jehová pronunciada por medio de Josué. El enlace bíblico identifica el anuncio y su realización sin que haya que inventar cómo murieron los hijos.

La advertencia se dirige a la reedificación de la ciudad y destaca sus cimientos y puertas. No dice que toda persona que se encuentre después en la zona quede por ello maldita. 2 Samuel 10:5 menciona Jericó como lugar donde podían permanecer unos enviados. Debe distinguirse la presencia de personas del acto específico de reconstrucción al que se refiere el juramento.

El versículo prolonga el significado de Jericó más allá de la batalla. La ciudad caída debía recordar que Jehová cumplió su palabra y que la apropiación humana seguía teniendo límites. La advertencia sobre el futuro impide leer la victoria como autorización para disponer de todo sin atender al Señor.

Exégesis del pasaje

אָרוּר הָאִישׁ לִפְנֵי יְהוָה —arur haish lifné YHWH, «maldito el hombre delante de Jehová»— sitúa la sanción bajo la autoridad divina. La fuerza del anuncio no se presenta como un poder mágico independiente de las palabras de Josué.

Las expresiones «a costa de su primogénito» y «a costa de su hijo menor» anuncian pérdida de vidas asociada a la obra. El texto de Reyes nombra a esos dos hijos, pero no ofrece un relato del mecanismo de su muerte ni permite añadir otras víctimas sin información.

Aplicación: toma en serio la palabra y ama a tus enemigos

La lectura pide tomar en serio la palabra de Dios, no utilizar una maldición histórica como fórmula contra otras personas. Jesucristo manda amar a los enemigos y orar por quienes persiguen (Mateo 5:44). Tu respuesta puede unir reverencia ante el juicio y fidelidad al amor que él te enseña.

Josué 6:27 north

La presencia de Jehová explica el reconocimiento de Josué

El capítulo concluye atribuyendo a Jehová el acompañamiento de Josué. La difusión de su fama queda subordinada a esa afirmación fundamental.

Explicación del versículo

El narrador resume el resultado con una relación, no solo con una conquista: Jehová estaba con Josué. La afirmación recoge la promesa de 1:5 y la confirmación de 3:7. La victoria de Jericó se entiende dentro de la presencia del Señor que ha sostenido al dirigente durante la entrada.

La fama se extiende como consecuencia del acontecimiento. Los habitantes de la tierra oyen lo ocurrido y conocen al conductor de Israel. Ese reconocimiento público prolonga el tema de 4:14, donde Jehová lo engrandeció ante el pueblo. La importancia de Josué en el relato no se explica como prestigio creado al margen de Dios.

El orden de las dos afirmaciones conserva la prioridad correcta. Primero se declara el acompañamiento de Jehová; después, la noticia de Josué. La fama por sí sola no es el fundamento de la autoridad ni un criterio suficiente para juzgar a cualquier dirigente. Aquí el narrador la vincula expresamente con la misión y la palabra que se han cumplido.

El cierre prepara también la prueba del capítulo siguiente. La victoria no vuelve innecesario escuchar a Dios ni elimina la responsabilidad del pueblo. Ante Hai, la infidelidad tendrá consecuencias y Josué necesitará recibir corrección y dirección. El reconocimiento de este capítulo no convierte a su comunidad en incapaz de desobedecer.

La presencia prometida ha servido para abrir el Jordán, preparar a Israel y entregar Jericó. Ahora el libro seguirá mostrando cómo debe vivirse esa relación durante el establecimiento. El centro permanece en la fidelidad de Jehová y en la respuesta del pueblo, más allá del nombre que llegue a ser conocido.

Exégesis del pasaje

וַיְהִי יְהוָה אֶת יְהוֹשֻׁעַ —vayehi YHWH et Yehoshúa, «Jehová estaba con Josué»— expresa acompañamiento. En esta construcción, «con» define la relación que sostiene su misión.

בְּכָל הָאָרֶץ —bekhol haárets, «por toda la tierra»— tiene el alcance general del territorio y de los pueblos implicados en la narración. El contexto no pretende ofrecer un registro de todas las regiones del mundo que hubieran oído su nombre.

Relaciones bíblicas

Josué 1:5 contiene la promesa de presencia; 3:7 anuncia su reconocimiento público. 7:6–12 mostrará la necesidad de seguir escuchando al Señor después de la victoria.

Aplicación: permanece en Cristo y sirve con humildad

Al servir a Jesucristo, puedes buscar permanecer en él antes que construir tu renombre. Juan 15:4–5 relaciona el fruto con esa comunión viva. La gratitud por lo que Dios hace te ayuda a recibir una responsabilidad con humildad y a seguir dispuesto a su corrección, bajo la guía del Espíritu Santo.

edit_note Notas: edición NTBT con estudio completo — BibliaTodo Bible Society

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