El descanso del pueblo y la vejez de Josué
La última etapa de la vida de Josué abre un discurso que vuelve la mirada a lo que Jehová ha hecho y a la fidelidad que Israel debe guardar.
Explicación del versículo
El relato sitúa la exhortación después de un tiempo prolongado desde que Jehová dio descanso a Israel de sus enemigos de alrededor. Ese descanso había permitido repartir la tierra y despedir a los guerreros orientales, como muestran Josué 21:44 y 22:4. La situación alcanzada constituye el punto de partida de la despedida: el pueblo debe reconocer al Señor que lo estableció en su herencia.
Al mismo tiempo, Josué ha envejecido. Su presencia al frente de Israel se acerca a su fin, y la continuidad del pueblo no puede depender de conservar indefinidamente al dirigente de las campañas. El discurso dirigirá la confianza a Jehová y a su instrucción. El descanso recibido hace especialmente necesaria la vigilancia, porque el mismo capítulo reconoce que todavía quedan naciones entre ellos y que la fidelidad futura no está asegurada por las victorias pasadas.
Exégesis del pasaje
La frase מִיָּמִים רַבִּים, miyyāmîm rabbîm, expresa «después de muchos días» o «pasado mucho tiempo». No fija por sí sola una cantidad de años. La narración presenta un intervalo real, pero no ofrece aquí una fecha con la que calcular exactamente la duración entre la despedida de las tribus orientales y este discurso.
זָקֵן בָּא בַּיָּמִים, zāqēn bāʾ bayyāmîm, «anciano, avanzado en días», intensifica la referencia a su edad. La fórmula ya había aparecido en Josué 13:1, de modo que no debe entenderse como si solo ahora hubiera comenzado a ser anciano. Su muerte se narrará en 24:29. Aquí su vejez da urgencia a la exhortación que debe dejar al pueblo antes de partir.