Josué 7 (NTBT) en línea gratis con notas de estudio

Nueva Traducción BibliaTodo (NTBT)

Josué 7

El pecado de Acán

1 Los hijos de Israel cometieron un acto de infidelidad respecto de lo consagrado a la destrucción. Acán hijo de Carmi, hijo de Zabdi, hijo de Zera, de la tribu de Judá, tomó de lo consagrado a la destrucción, y la ira de Jehová se encendió contra los hijos de Israel.   N1

La derrota de Israel en Hai

2 Josué envió hombres desde Jericó a Hai, que está junto a Bet-avén, al oriente de Betel. Les dijo: «Suban y exploren la tierra». Los hombres subieron y exploraron Hai.   N2

3 Regresaron a Josué y le dijeron: «Que no suba todo el pueblo; que suban unos dos mil o tres mil hombres y ataquen a Hai. No fatigues a todo el pueblo haciéndolo subir allá, porque ellos son pocos».   N3

4 Subieron allá unos tres mil hombres del pueblo, pero huyeron delante de los hombres de Hai.   N4

5 Los hombres de Hai mataron a unos treinta y seis de ellos, los persiguieron desde la puerta hasta Sebarim y los hirieron en la bajada. El corazón del pueblo se derritió y se volvió agua.   N5

Josué y los ancianos lamentan la derrota

6 Josué rasgó sus ropas y cayó rostro en tierra delante del arca de Jehová, él y los ancianos de Israel, hasta la tarde. Se echaron polvo sobre sus cabezas.   N6

7 Josué dijo: «¡Ah, Señor Jehová! ¿Por qué has hecho cruzar el Jordán a este pueblo, para entregarnos en manos de los amorreos y que nos destruyan? ¡Ojalá nos hubiéramos conformado con quedarnos al otro lado del Jordán!   N7

8 ¡Por favor, Señor! ¿Qué diré, después de que Israel ha vuelto la espalda ante sus enemigos?   N8

9 Los cananeos y todos los habitantes de la tierra oirán esto, nos rodearán y borrarán nuestro nombre de la tierra. ¿Y qué harás por tu gran nombre?».   N9

Jehová revela el quebrantamiento del pacto

10 Jehová dijo a Josué: «¡Levántate! ¿Por qué estás así postrado sobre tu rostro?   N10

11 Israel ha pecado; también han quebrantado mi pacto, el que les mandé; también han tomado de lo consagrado a la destrucción; también han robado; también han mentido; también lo han puesto entre sus pertenencias.   N11

12 Los hijos de Israel no podrán hacer frente a sus enemigos; volverán la espalda ante sus enemigos, porque han quedado consagrados a la destrucción. No seguiré estando con ustedes si no destruyen lo consagrado a la destrucción de en medio de ustedes.   N12

13 Levántate, consagra al pueblo y di: “Conságrense para mañana, porque así dice Jehová, Dios de Israel: ‘Hay algo consagrado a la destrucción en medio de ti, Israel. No podrás hacer frente a tus enemigos hasta que hayan quitado de en medio de ustedes lo consagrado a la destrucción’.   N13

14 Por la mañana se acercarán por tribus. La tribu que Jehová señale se acercará por clanes; el clan que Jehová señale se acercará por familias, y la familia que Jehová señale se acercará varón por varón.   N14

15 El que sea descubierto con lo consagrado a la destrucción será quemado con fuego, él y todo lo que le pertenece, porque ha quebrantado el pacto de Jehová y ha cometido una infamia en Israel”».   N15

Acán es identificado y confiesa

16 Josué se levantó temprano por la mañana e hizo acercarse a Israel por sus tribus, y fue señalada la tribu de Judá.   N16

17 Hizo acercarse a la familia de Judá y señaló al clan de los zeraítas. Hizo acercarse al clan de los zeraítas, varón por varón, y fue señalado Zabdi.   N17

18 Hizo acercarse a su familia, varón por varón, y fue señalado Acán hijo de Carmi, hijo de Zabdi, hijo de Zera, de la tribu de Judá.   N18

19 Josué dijo a Acán: «Hijo mío, por favor, da gloria a Jehová, Dios de Israel, y haz tu confesión ante él. Dime, por favor, lo que has hecho; no me lo ocultes».   N19

20 Acán respondió a Josué: «Es verdad, yo he pecado contra Jehová, Dios de Israel. Esto es lo que he hecho:   N20

21 Vi entre el botín un hermoso manto de Sinar, unos 2,3 kilos de plata y un lingote de oro de unos 570 gramos de peso; los codicié y los tomé. Allí están, escondidos bajo tierra en medio de mi tienda, y la plata debajo del manto».   N21

22 Josué envió mensajeros, que corrieron a la tienda. Allí estaba el manto escondido en su tienda, y la plata debajo de él.   N22

23 Los tomaron de en medio de la tienda, los llevaron a Josué y a todos los hijos de Israel, y los depositaron delante de Jehová.   N23

El juicio en el valle de Acor

24 Josué y todo Israel con él tomaron a Acán hijo de Zera, la plata, el manto, el lingote de oro, sus hijos, sus hijas, su buey, su burro, su rebaño, su tienda y todo lo que le pertenecía, y los llevaron al valle de Acor.   N24

25 Josué dijo: «¿Por qué nos has traído desgracia? ¡Que Jehová te traiga desgracia en este día!». Todo Israel lo apedreó; los quemaron con fuego y los apedrearon con piedras.   N25

26 Levantaron sobre él un gran montón de piedras, que permanece hasta el día de hoy. Jehová se apartó del ardor de su ira. Por eso aquel lugar se llama valle de Acor hasta el día de hoy.   N26

menu_book Notas de estudio de Josué 7

Edición NTBT con estudio completo — pasaje por pasaje. Esta es una sección aparte del texto bíblico.

Josué 7:1 north

Una infidelidad oculta compromete al pueblo

El narrador revela desde el comienzo que Acán tomó lo reservado a destrucción. La derrota posterior deberá leerse a la luz de esa infracción conocida por el lector.

Explicación del versículo

La victoria de Jericó no es la última palabra sobre la conducta de Israel. El nuevo capítulo comienza con una infidelidad respecto de lo que Jehová había reservado. El éxito recibido no convierte al pueblo en incapaz de desobedecer ni deja sin efecto las condiciones que acompañaban la entrega de la ciudad.

Acán tomó de lo consagrado a destrucción. La advertencia de 6:18 había prohibido precisamente esa apropiación y había anunciado consecuencias para el campamento. Lo ocurrido no se presenta como un accidente sin relación con una orden conocida. El capítulo desarrollará la elección, el ocultamiento y la identificación de lo tomado.

La primera frase habla de los hijos de Israel y la segunda identifica a un hombre. Esa relación entre comunidad e individuo es central: la acción concreta de Acán compromete a un pueblo que comparte el pacto y el encargo. El texto no afirma que cada israelita haya tomado personalmente algo ni permite imaginar una conspiración de todos.

La genealogía sitúa al responsable dentro de Judá y de una casa concreta. Carmi, Zabdi y Zera preparan la identificación por grupos que se realizará en 7:16–18. Los nombres sirven para localizar la responsabilidad; no convierten a cada antepasado en autor del acto de Acán.

El lector recibe esta información antes de que Josué envíe hombres a Hai y antes de escuchar su oración. Esa diferencia de conocimiento explica la tensión del relato. Josué preguntará por la derrota, mientras el comienzo ya ha señalado una infidelidad que debe salir a la luz.

La ira de Jehová se relaciona con el quebrantamiento anunciado, no con una pérdida inesperada de su poder. El pueblo tendrá que atender a la verdad de su propia conducta. La continuidad de la promesa no autoriza a conservar en secreto lo que contradice la palabra del dador.

Exégesis del pasaje

וַיִּמְעֲלוּ בְנֵי יִשְׂרָאֵל מַעַל —vayyimʿalu vené Yisrael maʿal, «los hijos de Israel cometieron una infidelidad»— reúne el verbo y el sustantivo de infidelidad para describir una violación seria de confianza. El complemento precisa el ámbito: lo consagrado a destrucción.

El paso del plural de Israel al nombre de Acán distingue la responsabilidad comunitaria de la ejecución individual. El relato desarrollará ambas dimensiones sin borrar la identidad del que tomó y escondió los bienes.

Relaciones bíblicas

Josué 6:18–19 contiene la advertencia y el destino de los bienes. 7:20–21 aportará la confesión concreta de Acán. 1 Crónicas 2:7 recordará a este hombre por la desgracia traída a Israel al ser infiel en lo reservado.

Josué 7:2 north

La nueva exploración se realiza sin conocer la falta oculta

Josué envía hombres desde Jericó para reconocer Hai. La información sobre el terreno será real, pero no abarcará el problema que el narrador acaba de revelar.

Explicación del versículo

El movimiento de Israel continúa desde Jericó hacia otro objetivo. Josué manda explorar Hai, situada junto a Bet-avén y al oriente de Betel. Las referencias ubican la expedición mediante lugares conocidos en el relato, sin proporcionar por sí solas una identificación arqueológica actual.

La orden de subir y explorar corresponde a una preparación militar. Josué ya había utilizado exploradores antes de la entrada en Jericó. El hecho de reconocer el terreno no es presentado aquí como el pecado que causa la derrota; el versículo anterior ha señalado la apropiación de Acán como problema decisivo.

Los hombres suben y realizan la misión. El relato conserva una correspondencia entre lo mandado y lo hecho: pueden volver con una evaluación de la ciudad. Sin embargo, su conocimiento visible del objetivo no revelará por sí mismo lo que está escondido dentro del campamento de Israel.

La diferencia entre ambas cosas sostiene el argumento. La comunidad puede organizarse y reunir información mientras mantiene una infidelidad sin resolver. La competencia para examinar una ciudad no sustituye la responsabilidad de guardar el pacto. El libro explicará el fracaso mediante esa relación con Jehová, y no solo mediante el tamaño de las fuerzas.

La subida prepara el contraste entre el consejo optimista del versículo 3 y la huida de los versículos 4–5. El lector debe seguir los hechos sin atribuir a los enviados pensamientos o culpas que el narrador no menciona. Su informe tiene límites; la palabra de Jehová en 7:10–12 dará el diagnóstico que todavía falta.

Exégesis del pasaje

עֲלוּ וְרַגְּלוּ —ʿalu veraggelu, «suban y exploren»— define la tarea. «Suban» expresa un desplazamiento hacia la zona de Hai, sin convertir la elevación del camino en una categoría espiritual.

La descripción de Hai utiliza dos referencias: cercanía a Bet-avén y posición oriental respecto de Betel. El texto no obliga a confundir esos nombres ni a sustituir uno por otro.

Relaciones bíblicas

Josué 2:1 contiene el envío anterior de exploradores. 8:1–2 mostrará una nueva instrucción para Hai después de que se atienda la infidelidad, permitiendo distinguir preparación humana y dirección divina.

Josué 7:3 north

Un cálculo de fuerzas no alcanza a explicar toda la situación

Los exploradores aconsejan un contingente reducido porque consideran pocos a los defensores. Su evaluación no incluye la infidelidad que compromete al campamento.

Explicación del versículo

El informe propone una acción limitada: enviar unos dos mil o tres mil hombres y evitar el desgaste de todo el pueblo. La recomendación se apoya en lo observado sobre la ciudad y sus habitantes. El texto no ofrece un censo independiente de Hai, sino la evaluación que los enviados transmiten a Josué.

«No fatigues a todo el pueblo» presenta una razón práctica para reducir el contingente. La recomendación puede comprenderse como administración de recursos según una amenaza considerada pequeña. El narrador no atribuye expresamente a los hombres un deseo de rebelarse ni convierte el ahorro de fuerzas en la causa moral del juicio.

El límite del informe se hace visible por lo que el lector ya sabe. La situación de Israel no depende solo de cuántos defensores tenga Hai. Hay una infracción del pacto dentro del campamento, y 7:12 explicará por qué el pueblo no puede hacer frente a sus enemigos mientras esa situación continúe.

El consejo anticipa el contraste del versículo siguiente: subirá un grupo próximo a la cifra mayor propuesta y terminará huyendo. La narración permite comprobar que el resultado no corresponde a la seguridad del cálculo. Eso prepara la necesidad de escuchar un diagnóstico distinto de una simple comparación de números.

La nueva campaña de 8:1–2 se iniciará con palabra expresa de Jehová e instrucciones diferentes. El libro no enseña que la solución universal sea aumentar siempre el ejército, sino que la conducción de Israel debe atender al Señor y a la fidelidad del pueblo. El conocimiento del terreno tiene su lugar dentro de esa relación.

Exégesis del pasaje

Las expresiones «unos dos mil» y «unos tres mil» conservan el carácter aproximado de la propuesta. No debe leerse el informe como una cifra exacta de participantes ya movilizados.

אַל תְּיַגַּע —al teyaggaʿ, «no fatigues»— expresa el motivo práctico de reservar a parte del pueblo. La afirmación «ellos son pocos» se refiere a los habitantes considerados como objetivo de la expedición.

Aplicación: planifica con honestidad y disposición a corregirte

Puedes valorar la información y planificar con cuidado sin separar esas tareas de la verdad de tu conducta. Seguir a Jesucristo incluye responsabilidad y honestidad, también cuando una situación parece fácil. La confianza en él permite examinar lo que necesita corrección, en lugar de usar un éxito anterior como garantía de que todas tus decisiones serán acertadas.

Josué 7:4 north

La expedición termina en huida

El grupo enviado a Hai no obtiene el resultado esperado. La derrota hará visible una situación que requiere algo más que otro cálculo de fuerzas.

Explicación del versículo

Suben unos tres mil hombres, una cantidad próxima al extremo mayor de la propuesta de los exploradores. La acción sigue el informe del versículo anterior. Sin embargo, el desenlace es el opuesto al recomendado: quienes debían atacar terminan huyendo delante de los hombres de Hai.

La brevedad de la noticia concentra el contraste. El relato no describe una batalla detallada ni identifica decisiones individuales de los combatientes. Registra la retirada como un hecho que rompe la expectativa después de Jericó y prepara el dolor de toda la comunidad.

La causa decisiva se explicará en la respuesta de Jehová. El narrador ya ha revelado la infidelidad de Acán, y 7:12 relacionará la incapacidad de resistir con la condición del campamento. Por eso este versículo no debe usarse para atribuir el fracaso exclusivamente a cobardía, mala técnica o falta de número, como si el capítulo no ofreciera otro diagnóstico.

La derrota también pone a prueba la manera de recibir las promesas. La presencia de Jehová no había convertido la desobediencia en algo sin consecuencias. Josué y el pueblo deben escuchar de nuevo, reconocer lo ocurrido dentro de Israel y atender a la palabra que les indicará cómo responder.

El versículo siguiente añadirá las muertes y la persecución. La huida no es solo un revés en una planificación: afecta a vidas concretas y al ánimo del pueblo. El relato exigirá reconocer ese costo sin inventar una culpa particular para cada persona que lo sufrió.

Exégesis del pasaje

וַיָּנֻסוּ לִפְנֵי אַנְשֵׁי הָעָי —vayyanusu lifné anshé haʿay, «huyeron delante de los hombres de Hai»— describe la inversión del objetivo de la expedición. El sujeto sigue siendo el contingente que acaba de subir.

La cifra aproximada pertenece al grupo enviado, no al número de los habitantes de la ciudad. Mantener esa distinción evita confundir la recomendación de 7:3 con un censo de Hai.

Relaciones bíblicas

Josué 7:12 explicará por qué Israel no pudo hacer frente a sus enemigos. 8:1–2 anunciará una nueva acción después de atender la infracción, mostrando que esta derrota no anula toda la historia de la promesa.

Josué 7:5 north

La pérdida de vidas derrite el ánimo de Israel

La persecución causa unas treinta y seis muertes y extiende el desaliento al pueblo. El lenguaje recuerda el temor que antes se había atribuido a los habitantes de Canaán.

Explicación del versículo

La retirada tiene un costo concreto: unos treinta y seis hombres mueren. La aproximación pertenece a la forma de contarlo y debe conservarse. El relato no da sus nombres ni sus historias, pero no reduce la derrota a un resultado abstracto; hay familias y una comunidad afectadas por la pérdida.

Los hombres de Hai persiguen desde la puerta hasta Sebarim y atacan durante la bajada. Estas referencias sitúan el avance de los defensores fuera de la ciudad y la vulnerabilidad del contingente en retirada. El texto no proporciona una distancia exacta ni todos los datos para fijar hoy cada punto del recorrido.

El efecto alcanza al pueblo: el corazón se derrite y se vuelve agua. La imagen expresa pérdida de firmeza y ánimo. El mismo tipo de lenguaje había descrito el temor de Rahab y de los reyes ante Israel. Ahora la comunidad que había visto esas reacciones descubre su propia vulnerabilidad.

La inversión tiene una función importante. El libro no presenta a Israel como naturalmente invencible por su identidad o por el recuerdo de una victoria. Su relación con Jehová debe vivirse en fidelidad. El capítulo revelará cómo la infracción de Acán ha comprometido al campamento que comparte el encargo.

El narrador identifica al que tomó los bienes, pero no dice que los treinta y seis muertos fueran los autores de aquel acto. La explicación de la consecuencia comunitaria debe conservar esa diferencia. La gravedad del pecado puede afectar a otros sin que el lector tenga autorización para repartir culpas individuales que el texto no atribuye.

Exégesis del pasaje

בַּמּוֹרָד —bammorad, «en la bajada»— describe el tramo donde los perseguidores hieren al contingente. La referencia contribuye a la escena de retirada, sin definir una ubicación moderna exacta de Sebarim.

וַיְהִי לְמָיִם —vayehi lemayim, «se volvió agua»— completa la imagen del corazón que se derrite. Se trata del ánimo colectivo, no de una descripción física de sus corazones.

Relaciones bíblicas

Josué 2:11 y 5:1 habían usado la imagen del corazón derretido para los adversarios. La repetición muestra el cambio que vive Israel.

Aplicación: acompaña el sufrimiento con compasión y humildad

Puedes responder al sufrimiento de otros con compasión y humildad, sin deducir que toda víctima es más culpable que quienes no sufrieron. Jesucristo rechaza ese razonamiento y llama a todos al arrepentimiento (Lucas 13:1–5). La historia de Acán enseña a tomar en serio la responsabilidad propia, no a inventar acusaciones contra quienes han perdido la vida.

Josué 7:6 north

El dolor de los dirigentes se lleva delante de Jehová

Josué y los ancianos expresan duelo y se postran ante el arca. La oración que sigue nace de la angustia, pero necesitará recibir la explicación del Señor.

Explicación del versículo

La noticia de la derrota provoca una respuesta de duelo. Josué rasga sus ropas, cae rostro en tierra y permanece ante el arca hasta la tarde. Los ancianos participan y se echan polvo sobre la cabeza. Los gestos hacen visible el dolor por lo sucedido al pueblo.

El dirigente no aparece aislado de la pérdida ni protegido por su fama después de Jericó. Comparte la crisis con los responsables de la comunidad. La autoridad que ha recibido incluye ahora reconocer el sufrimiento y buscar una respuesta delante de Jehová.

La posición ante el arca relaciona el lamento con el Dios del pacto. Las palabras de 7:7–9 se dirigen al Señor, cuya acción en el Jordán Josué recuerda. El lugar de la postración pertenece a esa relación y prepara la respuesta divina sobre la infidelidad que afecta al campamento.

La caída rostro en tierra recuerda la postura de 5:14, aunque la situación sea distinta. Allí Josué reconocía la autoridad del jefe del ejército de Jehová; aquí expresa angustia después de una derrota. En ambos momentos necesita escuchar una palabra que sitúe su responsabilidad ante el Señor.

El duelo no resolverá por sí solo lo que está escondido. Jehová mandará levantarse y explicará qué debe atenderse dentro del pueblo. El relato no se burla de la aflicción: muestra que llevarla a Dios debe abrir también la disposición a recibir corrección y actuar según la verdad revelada.

Exégesis del pasaje

Rasgar la ropa y poner polvo sobre la cabeza expresan duelo y humillación en esta escena. El versículo no prescribe esos gestos como una técnica que obligue a Jehová a cambiar la situación.

«Hasta la tarde» señala la duración del lamento compartido, sin establecer una hora universal de oración. La frase siguiente introduce el contenido que Josué presenta ante el Señor.

Aplicación: lleva tu angustia al Padre por medio de Cristo

Puedes llevar tu angustia al Padre con sinceridad y permanecer dispuesto a escuchar su palabra. Hebreos 4:15–16 presenta a Jesucristo como sumo sacerdote compasivo y llama a acercarse al trono de la gracia para hallar ayuda. La confianza no exige ocultar el dolor; permite recibir misericordia y responder a lo que Dios te muestra con verdad.

Josué 7:7 north

La angustia de Josué interpreta la entrada como peligro

Josué pregunta por qué cruzaron el Jordán si van a ser destruidos. La oración expresa su temor, pero no constituye la explicación definitiva del propósito de Jehová.

Explicación del versículo

El lamento empieza con una exclamación dirigida al Señor. Josué vuelve al cruce del Jordán, que había confirmado la presencia divina, y lo mira desde la derrota. La misma entrada que parecía comienzo de cumplimiento se le presenta ahora como exposición al peligro.

La pregunta atribuye a Dios haber hecho cruzar al pueblo y supone un desenlace temido: ser entregados a los amorreos para destrucción. El lector debe distinguir esa interpretación angustiada de una declaración del narrador. Jehová no ha dicho aquí que su propósito al abrir el río fuera destruir a Israel.

La diferencia de conocimiento vuelve a ser decisiva. Desde 7:1 el lector sabe que hay una infidelidad oculta; Josué todavía pregunta sin esa explicación. La respuesta de 7:10–12 corregirá el diagnóstico: el problema no está en que la promesa haya sido una trampa, sino en el quebrantamiento del pacto dentro del campamento.

«Ojalá nos hubiéramos conformado con quedarnos» expresa el deseo de una seguridad anterior frente a la crisis presente. La frase recuerda el lenguaje de quienes en el desierto temían entrar y querían volver atrás (Números 14:2–4). La semejanza advierte del efecto del temor, sin exigir que el lamento de Josué sea idéntico en todo a aquella rebelión.

Josué lleva la confusión al Señor y tendrá que escuchar una palabra que la reordene. La honestidad del dolor no vuelve exacta cada conclusión que se formula desde él. El relato mantiene juntas la libertad de presentar una queja y la necesidad de recibir corrección del Dios al que se está hablando.

Exégesis del pasaje

לָמָה הֵעֲבַרְתָּ —lamma heʿavarta, «¿por qué has hecho cruzar?»— coloca el paso del Jordán en el centro de la pregunta. El sentido de la entrada es lo que Josué está intentando comprender desde la derrota.

La frase de propósito sobre ser entregados pertenece a la oración de Josué. Identificar al hablante evita atribuir directamente a Jehová una intención que el propio relato explicará de otra manera.

Relaciones bíblicas

Josué 1:2–5 contiene el mandato de cruzar y la promesa de presencia. 7:10–12 aportará la respuesta a esta pregunta, por lo que la queja debe leerse con su continuación.

Josué 7:8 north

El dirigente reconoce que no tiene una respuesta suficiente

La huida de Israel deja a Josué preguntando qué podrá decir. Su autoridad necesita una palabra del Señor que explique lo sucedido.

Explicación del versículo

La oración pasa del sentido de haber cruzado el río a la dificultad de responder por la derrota. «¿Qué diré?» expresa la falta de una explicación con la que Josué pueda sostener a la comunidad después de la huida. El texto no especifica una audiencia concreta; deja abierta la responsabilidad pública que pesa sobre él.

La identidad colectiva de Israel vuelve a aparecer. Quienes huyeron fueron los hombres enviados a Hai, pero su retirada compromete al pueblo que representan. El efecto no queda limitado a un grupo separado del resto: la comunidad ha perdido hombres y ánimo, y el dirigente tiene que reconocer el hecho.

El contraste con 6:27 es marcado. La fama de Josué se había extendido después de Jericó; ahora no sabe cómo hablar ante una noticia opuesta. El reconocimiento anterior no lo ha vuelto autosuficiente ni le ha dado conocimiento automático de todo lo que ocurre en el campamento.

La pregunta no recibe una solución mediante un discurso que oculte la derrota. Jehová revelará una infracción y exigirá atenderla. El relato orienta la responsabilidad de conducir hacia la verdad de la situación, en lugar de reducirla a conservar una imagen de éxito.

Josué sigue hablando al Señor. Aunque su comprensión sea incompleta, reconoce que necesita una respuesta que no puede fabricar solo. La continuidad de 7:8–12 permitirá pasar de la impotencia para explicar a una responsabilidad concreta sobre lo que debe hacerse.

Exégesis del pasaje

מָה אֹמַר —mah omar, «¿qué diré?»— expresa una pregunta sobre la palabra que puede dar ante lo ocurrido. La frase no significa que Josué haya perdido físicamente la capacidad de hablar.

«Volver la espalda» describe aquí huida ante los enemigos. No debe confundirse con una afirmación de que cada combatiente haya pronunciado una renuncia explícita a Jehová. La infracción del pacto será identificada en la respuesta divina.

Relaciones bíblicas

Josué 6:27 había señalado el reconocimiento del dirigente bajo la presencia de Jehová. 7:11 mostrará que la explicación necesaria incluye la conducta del pueblo, no solo su reputación después de la batalla.

Josué 7:9 north

La oración alcanza el nombre de Jehová

Josué teme que los pueblos destruyan a Israel y pregunta por el gran nombre del Señor. La preocupación es real, pero su pronóstico sigue siendo una expresión de temor que Dios debe corregir.

Explicación del versículo

Josué imagina el efecto de la noticia: los habitantes de la tierra oirán la derrota, rodearán a Israel y eliminarán su nombre. La secuencia muestra cómo un revés concreto puede convertirse en su mente en una amenaza total. El texto registra ese futuro temido dentro de la oración; no lo presenta como una profecía divina de lo que necesariamente sucederá.

El temor se relaciona con el papel que las noticias han tenido en la historia. Rahab había contado lo oído sobre el éxodo y los reyes orientales, y los gobernantes habían sabido del Jordán. Josué teme que una noticia contraria cambie el ánimo de los pueblos y los reúna contra Israel.

La última pregunta lleva la preocupación más allá de la supervivencia: «¿qué harás por tu gran nombre?». El pueblo está ligado a la manifestación de Jehová ante las naciones. La entrada debía dar a conocer su mano poderosa, como se explicó en 4:24. La oración apela a esa relación entre la historia de Israel y el reconocimiento del Señor.

La apelación recuerda la intercesión de Moisés, quien había considerado lo que las naciones dirían si el pueblo no llegaba a la tierra (Números 14:13–16). Pero el honor de Dios no obliga a encubrir la infidelidad de Israel. Su respuesta mostrará que también su santidad y la verdad del pacto pertenecen a la defensa de su nombre.

El relato prepara así una corrección de perspectiva. Josué teme principalmente la reacción exterior; Jehová señalará lo que debe atenderse en medio del pueblo. La preocupación por el testimonio es válida, pero tiene que incluir la disposición a recibir la verdad sobre la propia conducta.

Exégesis del pasaje

«Borrarán nuestro nombre» expresa el temor a desaparecer como pueblo reconocible. La frase posterior sobre el «gran nombre» de Jehová pasa de la identidad amenazada de Israel a la autoridad y reputación del Dios al que pertenece.

לְשִׁמְךָ הַגָּדוֹל —leshimkha haggadol, «por tu gran nombre»— se refiere al reconocimiento del Señor, no al uso de una pronunciación como fórmula de poder. La oración pide una acción coherente con quién es él.

Aplicación: busca la gloria de Dios con un testimonio fiel

Jesucristo te enseña a orar al Padre pidiendo que su nombre sea santificado y que se haga su voluntad (Mateo 6:9–10). Esa petición incluye dejar que su palabra examine tu vida. Puedes buscar un testimonio fiel sin confundir la gloria de Dios con la obligación de mantener intacta tu propia apariencia de éxito.

Josué 7:10 north

El Señor llama a pasar del lamento a la responsabilidad

Jehová manda a Josué levantarse. Su respuesta no explicará el fracaso como debilidad de la promesa, sino como una infidelidad que debe ser atendida.

Explicación del versículo

La respuesta divina comienza con una orden: «Levántate». Josué había permanecido rostro en tierra con los ancianos, expresando dolor y desconcierto. Ahora debe escuchar y actuar. El Señor lo llama a una responsabilidad que no se resuelve prolongando el mismo gesto de aflicción.

La pregunta «¿por qué estás así postrado?» reorienta la escena. Josué ha preguntado por qué Dios hizo cruzar al pueblo; Jehová le hará ver lo que sucede dentro del campamento. La explicación que necesita no consiste en una confirmación de todos los temores formulados en su oración.

El mandato no establece una prohibición general de lamentarse u orar. Su sentido se determina por lo que sigue: Israel ha quebrantado el pacto y hay una acción que debe emprenderse. En este momento, permanecer en la postración sin atender a la verdad revelada dejaría sin respuesta la responsabilidad del dirigente.

El lector conoce desde 7:1 el acto de Acán. La palabra divina lleva ese conocimiento hacia Josué y prepara su comunicación al pueblo. La dirección que antes hizo posible entrar en la tierra sigue siendo necesaria después de una derrota. El dirigente debe recibirla aun cuando corrija la manera en que estaba interpretando la situación.

La orden de levantarse abre, por tanto, una posibilidad de respuesta. Jehová no deja a Josué encerrado en la confusión ni presenta el futuro como una destrucción inevitable. Identificará la falta y dará instrucciones para atenderla. La seriedad de su respuesta incluye una dirección concreta para salir de la crisis.

Exégesis del pasaje

קֻם לָךְ —qum lakh, «levántate»— es un mandato personal a Josué. El contraste con estar caído sobre su rostro dirige el movimiento de la escena hacia una acción responsable.

La pregunta posterior depende del contexto inmediato de 7:11–15. No debe aislarse como si toda postración o todo duelo fueran rechazados por Dios. Aquí el Señor señala que hay una infracción que debe tratarse.

Aplicación: recibe la corrección desde la gracia del Salvador

Puedes llevar tu dolor al Padre y también recibir la corrección que su palabra te muestra. Jesucristo, nuestro abogado ante el Padre, es el fundamento para acercarte con verdad y buscar perdón (1 Juan 2:1–2). La gracia no hace innecesario responder a una falta reconocida; permite hacerlo sin convertir la desesperación en tu última palabra.

Josué 7:11 north

La infracción se describe en sus distintas dimensiones

Jehová explica que Israel ha pecado contra el pacto al tomar, robar, ocultar y hacer propios los bienes reservados. El problema es moral, no un defecto de las fuerzas militares.

Explicación del versículo

La respuesta empieza con una afirmación directa: Israel ha pecado. El Señor identifica una realidad que el cálculo de los exploradores no podía explicar. El pueblo no necesita solo otra estrategia frente a Hai; tiene que atender a la verdad de su conducta delante del Dios que lo ha llamado.

Quebrantar el pacto significa traspasar una palabra que había sido comunicada. La prohibición de tomar de lo consagrado no era desconocida ni una regla añadida después de la derrota. Josué 6:18–19 había establecido el destino de los bienes y la advertencia para el campamento. La responsabilidad se entiende por esa relación previa de mandato y respuesta.

Las afirmaciones sucesivas describen el mismo acto desde varios ángulos. Tomaron lo reservado, robaron, engañaron y lo pusieron entre sus pertenencias. La apropiación pretende convertir en posesión privada algo cuyo destino pertenecía a Jehová. El ocultamiento prolonga la falta al mantenerla fuera de la verdad compartida.

El plural habla de Israel como comunidad de pacto, mientras 7:1 y 7:20–21 identificarán a Acán como quien tomó y escondió. La afirmación divina no obliga a imaginar que cada habitante participó materialmente en el robo. Sí declara que la infidelidad no puede ser tratada como asunto sin consecuencias para el conjunto.

La gravedad no depende de que el objeto conserve un poder misterioso. El propio versículo explica la falta mediante acciones responsables: quebrantar, tomar, robar y engañar. El capítulo conduce a sacar a la luz lo ocurrido y a responder según la palabra de Jehová, no a una teoría sobre propiedades espirituales autónomas de la plata o del manto.

Exégesis del pasaje

עָבְרוּ אֶת בְּרִיתִי —ʿavru et beriti, «han quebrantado mi pacto»— sitúa la infracción dentro de la relación con Jehová. El sentido no se limita a incumplir una instrucción administrativa de Josué.

La repetición de וְגַם —vegam, «también»— acumula las dimensiones de la acusación. La apropiación y el engaño forman parte de una misma deslealtad, en lugar de aparecer como detalles desconectados.

Relaciones bíblicas

Josué 6:18–19 aporta la orden quebrantada; 7:21 mostrará la elección y el escondite concretos. 1 Juan 1:6–9 enseña que la comunión con Dios incluye caminar en la verdad y confesar el pecado, con la limpieza que viene de Jesucristo.

Josué 7:12 north

La presencia prometida no autoriza conservar la infidelidad

Jehová explica la incapacidad de Israel para resistir y exige retirar de en medio lo que ha quebrantado el pacto. La victoria anterior no asegura impunidad.

Explicación del versículo

La palabra divina responde a la huida que Josué acaba de lamentar. Israel no puede hacer frente a sus enemigos porque el campamento ha quedado comprometido por la infracción. El relato establece aquí una relación expresa entre la falta revelada y la derrota; no deja al lector deducirla por una conjetura sobre los muertos.

La condición de lo consagrado a destrucción se ha vuelto contra el pueblo que debía respetarla. Esa era precisamente la advertencia de 6:18. Al apropiarse de lo reservado, Israel no ha obtenido un beneficio seguro; ha introducido una infidelidad que pone en peligro su propia posición delante de Jehová.

«No seguiré estando con ustedes» es una palabra severa. El Señor no se deja convertir en garantía de éxito mientras su mandato sea despreciado. La promesa de acompañamiento dada a Josué había estado unida a guardar la instrucción divina. El arca presente en el campamento no sustituye esa relación de escucha y obediencia.

La frase condicional exige responder: debe quitarse lo consagrado de en medio. Los versículos siguientes explicarán cómo se tratará la infracción y quién será identificado. No basta con volver a salir hacia Hai dejando intacta la situación que el Señor acaba de revelar.

La exigencia también muestra que la historia no termina en un abandono sin salida. Jehová habla, identifica el problema y comunica una acción. Después del juicio, 8:1 volverá a dirigir a Josué con palabras de ánimo y promesa. La fidelidad del Señor incluye tomar en serio su santidad y conducir al pueblo a responder a ella.

Exégesis del pasaje

La repetición de no poder resistir y volver la espalda conecta la explicación con 7:4–8. La derrota recibe un sentido dentro de esta historia de pacto y de una prohibición particular conocida.

«Si no destruyen lo consagrado» introduce una condición que no debe desaparecer de la lectura. El texto no anuncia una retirada arbitraria de Dios ni autoriza a un dirigente actual a decidir por intuición que ha dejado de acompañar a otra persona.

Relaciones bíblicas

Josué 1:5–9 reúne presencia y obediencia al comenzar la misión. 8:1–2 mostrará la dirección renovada después de atender la infracción. En la iglesia, 1 Corintios 5:9–13 exige responsabilidad ante una conducta grave, y 2 Corintios 2:6–8 muestra la importancia de perdonar, consolar y reafirmar el amor al tratar una corrección.

Josué 7:13 north

La consagración prepara al pueblo para atender la infracción

Josué debe convocar a Israel a prepararse para el día siguiente. El motivo ahora es sacar de en medio lo que ha comprometido la fidelidad del campamento.

Explicación del versículo

La orden de levantarse se convierte en un encargo para toda la comunidad. Josué debe consagrar al pueblo y comunicarle la razón de la crisis. La respuesta no queda encerrada en una conversación privada del dirigente con Jehová; Israel debe recibir una palabra que lo sitúe ante su responsabilidad.

La preparación recuerda 3:5, cuando Josué llamó a consagrarse antes de las maravillas del Jordán. El contexto es distinto: aquí la comunidad se dispone para que salga a la luz una infidelidad y se atienda el juicio anunciado. El mismo Dios que abre camino exige una respuesta santa dentro de su pueblo.

«Hay algo consagrado a destrucción en medio de ti» identifica el problema que debe resolverse. La expresión «en medio» resulta significativa en un libro que había anunciado al Dios viviente en medio de Israel. La comunidad no puede tratar la presencia del Señor como permiso para guardar lo que contradice su mandato.

La palabra repite la consecuencia: no podrán resistir a sus enemigos hasta quitar aquello. El problema no queda reducido a un sentimiento de culpa ni se soluciona con una ceremonia vacía de verdad. La preparación tiene una finalidad concreta que los versículos siguientes explicarán mediante la identificación del responsable.

El anuncio de «mañana» da a la comunidad un horizonte para responder. El relato pasa del desconcierto a una dirección recibida. La gravedad del juicio no elimina el deber de escuchar con precisión, ni autoriza a Josué a inventar por su cuenta cómo debe desarrollarse el procedimiento.

Exégesis del pasaje

קַדֵּשׁ אֶת הָעָם —qaddesh et haʿam, «consagra al pueblo»— es un mandato a Josué. La orden que debe transmitir a Israel precisa la preparación para el día siguiente.

חֵרֶם בְּקִרְבְּךָ —jérem beqirbekha, «hay algo consagrado a destrucción en medio de ti»— señala una realidad que contradice la fidelidad requerida. La frase debe leerse con la prohibición de tomar esos bienes y con la explicación de 7:11.

Relaciones bíblicas

Josué 3:5 había vinculado consagración y maravillas; 3:10 anunciaba al Dios viviente en medio del pueblo. Aquí esos antecedentes ayudan a percibir que la presencia recibida incluye la responsabilidad de atender a su santidad.

Josué 7:14 north

La identificación pasa de la tribu al individuo

Jehová anuncia un procedimiento que estrechará progresivamente el grupo hasta señalar al responsable. El relato atribuye la identificación al Señor y no a una acusación improvisada.

Explicación del versículo

La comunidad debe acercarse por grupos definidos: tribus, clanes, familias y varones. La secuencia conduce desde Israel como conjunto hacia una persona identificable. Esa progresión mantiene juntas la dimensión comunitaria del problema y la responsabilidad de quien ha realizado el acto.

El sujeto que señala cada grupo es Jehová. El versículo no deja a Josué escoger a un culpable por conveniencia o por una sospecha sobre su carácter. La identificación se presenta como dirección divina dentro de este acontecimiento particular.

El texto no describe aquí el mecanismo material empleado ni enumera objetos, fórmulas o intervenciones sacerdotales específicas. Afirma que Jehová señalará y que el grupo indicado deberá acercarse. El desarrollo llevará esa identificación hasta un nombre y unos hechos que serán reconocidos y comprobados.

Las unidades familiares no son simples repeticiones de un mismo nivel. El relato irá de Judá al grupo de Zera y a la casa asociada a Zabdi, hasta llegar a Acán. Los nombres de 7:1 preparan ese recorrido y permiten reconocer que la identificación corresponde al hombre anunciado al comienzo.

La mañana siguiente mostrará el cumplimiento del procedimiento. La exposición pública terminará con una confesión y con la recuperación de los bienes, no solo con una acusación que quede sin comprobar en el relato. Los versículos 19–23 harán visible la relación entre lo dicho por el responsable y lo hallado en su tienda.

Exégesis del pasaje

אֲשֶׁר יִלְכְּדֶנּוּ יְהוָה —asher yilkedennu YHWH, «que Jehová señale»— utiliza el verbo de tomar o capturar para la selección. Aquí el contexto determina el sentido de identificar al grupo que debe acercarse.

Los términos de tribu, clan y casa describen niveles de pertenencia familiar dentro del pueblo. El lector no debe convertirlos en una lista de culpables equivalentes: la secuencia conduce hacia el individuo responsable.

Relaciones bíblicas

Josué 7:16–18 contará la realización del orden anunciado. 7:21–23 añadirá la confesión detallada y la comprobación de los bienes ocultos.

Josué 7:15 north

La pena anunciada manifiesta la gravedad del quebrantamiento

La sanción incluye al responsable y a lo que le pertenece. El relato presenta un juicio severo dentro de esta situación de pacto y no una regla que el lector pueda aplicar por iniciativa propia.

Explicación del versículo

El versículo declara antes de la identificación qué consecuencia se ha anunciado. El que sea descubierto con lo consagrado será quemado, junto con lo que le pertenece. La severidad pertenece al mandato que el relato atribuye a Jehová; no se presenta simplemente como reacción de ira personal de Josué por haber perdido una batalla.

La razón se expresa en dos afirmaciones: ha quebrantado el pacto y ha cometido una infamia en Israel. La apropiación afecta una palabra santa conocida y trae consecuencias al pueblo. El juicio no se explica solo por el valor monetario de los objetos, sino por la deslealtad hacia el Señor en una responsabilidad compartida.

«Todo lo que le pertenece» recibirá una descripción concreta en 7:24, que incluye bienes, animales, hijos e hijas. El lector debe reconocer esa amplitud sin inventar la edad de los familiares o una participación en el robo que el texto no detalla. La narración posterior exige una lectura seria de su alcance y de sus silencios.

El conjunto de la Escritura también establece la responsabilidad personal. Deuteronomio 24:16 prohíbe ejecutar a hijos por el pecado de sus padres, y Ezequiel 18:20 distingue sus culpas. Esos principios impiden convertir este episodio particular en una regla de castigo automático por parentesco. El relato presenta aquí un juicio atribuido expresamente a una orden divina, no una facultad general concedida a cualquier dirigente.

La lectura cristiana tampoco transfiere esta pena a la disciplina de la iglesia. El Nuevo Testamento exige tratar con seriedad una conducta que contradice la confesión de fe, pero no manda reproducir el fuego y la ejecución de este episodio. La comunidad de Jesucristo debe seguir las instrucciones de su Señor y de los apóstoles al corregir y buscar restauración.

Exégesis del pasaje

נְבָלָה בְּיִשְׂרָאֵל —nevalá beYisrael, «una infamia en Israel»— describe una acción gravemente contraria al orden moral del pueblo. El término se interpreta por el quebrantamiento del pacto que el versículo nombra.

La sanción anunciada debe leerse con 7:24–26, donde aparecen singular y plural en la ejecución y se describe el destino de la casa. No corresponde resolver la dificultad añadiendo una historia de complicidad que el narrador no ofrece.

Relaciones bíblicas

Josué 22:20 recordará que Acán no fue el único que murió a causa de su infidelidad. 1 Corintios 5:9–13 trata la responsabilidad de la comunidad cristiana, y 2 Corintios 2:6–8 muestra que corrección, consuelo y amor deben mantenerse relacionados. Estos pasajes orientan la aplicación eclesial sin reproducir una pena de conquista.

Josué 7:16 north

La respuesta comienza a la mañana siguiente

Josué reúne a Israel según el orden recibido y Judá es señalada. La dirección divina empieza a llevar el problema comunitario hacia una identificación concreta.

Explicación del versículo

El mandato de preparar al pueblo para mañana encuentra una respuesta efectiva. Josué se levanta temprano y hace acercarse a Israel por tribus. La escena ya no está dominada por la pregunta sobre qué dirán los enemigos, sino por la responsabilidad de atender lo que Jehová ha revelado dentro del campamento.

El acercamiento sigue el primer nivel anunciado en 7:14. La comunidad no se dispersa en acusaciones particulares sin un procedimiento común. El relato presenta una identificación ordenada bajo la dirección atribuida al Señor, que seguirá estrechándose hasta el responsable.

Judá es la tribu señalada. El nombre corresponde a la genealogía de Acán ofrecida en 7:1, de modo que el lector puede reconocer que la investigación se dirige hacia el hombre ya identificado por el narrador. La coincidencia une la revelación inicial del problema con su descubrimiento ante Josué y el pueblo.

La selección de Judá no significa que cada miembro de la tribu haya tomado los bienes. El procedimiento continuará por grupos más pequeños precisamente porque debe llegar a una responsabilidad concreta. El efecto comunitario de la falta no borra la diferencia entre quienes pertenecen al mismo grupo y quien la realizó.

La prontitud de Josué también forma parte del cambio de la escena. Después de recibir la respuesta, actúa conforme a ella. El lamento ha dado lugar a una tarea que requiere escuchar, reunir y seguir el orden mandado, en vez de volver a atacar Hai sin atender la infracción.

Exégesis del pasaje

וַיִּלָּכֵד שֵׁבֶט יְהוּדָה —vayyillakhed shévet Yehudá, «fue señalada la tribu de Judá»— expresa el primer resultado de la identificación. El sentido de ser tomada o señalada procede del procedimiento anunciado en 7:14.

«Por sus tribus» determina cómo se reúne Israel. El versículo muestra el cumplimiento de una etapa, no la conclusión inmediata del juicio sobre todo el grupo.

Relaciones bíblicas

Josué 7:1 había situado a Acán en Judá. 7:14 ordenaba el acercamiento por niveles, y 7:17–18 mostrará cómo continúa hasta el individuo.

Josué 7:17 north

El recorrido se estrecha dentro de la descendencia de Judá

El grupo de Zera y la casa asociada a Zabdi quedan identificados. Los nombres ubican a Acán dentro de una línea familiar, sin atribuir a todos sus miembros el mismo acto.

Explicación del versículo

La identificación continúa dentro del grupo señalado. El relato pasa de Judá a los zeraítas y después a Zabdi. La secuencia corresponde a los nombres que ya aparecían en la genealogía de Acán y acerca la investigación a una casa determinada.

El vocabulario de familia y clan describe agrupaciones por ascendencia. No equivale en cada uso a una familia moderna de padres e hijos que viven bajo el mismo techo. En esta escena puede abarcar una parte amplia de la tribu y luego un grupo más cercano, según el nivel que se está identificando.

Zabdi aparece como referencia de la casa a la que se llegará en el versículo siguiente. El texto no ofrece aquí su edad, actividad o una biografía que explique la falta de Acán. Su nombre cumple la función de situar la responsabilidad dentro del pueblo, no de demostrar que la conducta se hereda inevitablemente.

El avance por grupos hace visible que la acusación general contra Israel tiene un acto concreto detrás. El Señor ha señalado una infidelidad que debe ser reconocida. El relato no termina en una sospecha sobre una tribu o un clan: continuará hasta que el hombre identificado hable y los bienes sean recuperados.

La comunidad debe atender esa verdad sin convertir el parentesco en sustituto de los hechos. Los nombres conservan memoria y pertenencia; la confesión de 7:20–21 precisará quién vio, deseó, tomó y escondió. Esa distinción protege el sentido de la secuencia completa.

Exégesis del pasaje

מִשְׁפַּחַת הַזַּרְחִי —mishpájat hazzarji, «el clan de los zeraítas»— identifica a un grupo vinculado con Zera. La forma de ascendencia explica su lugar dentro de Judá.

La mención de Zabdi debe leerse con 7:18, que vuelve a nombrarlo en la genealogía del responsable. El texto conserva una progresión de pertenencias y no una lista de autores igualmente identificados del robo.

Relaciones bíblicas

Josué 7:1 da la cadena familiar completa al comienzo del episodio. 7:18–21 llevará la identificación a Acán y permitirá distinguir su confesión de la pertenencia de otros a la misma familia.

Josué 7:18 north

El responsable anunciado al principio queda identificado

La secuencia llega a Acán, cuya genealogía se repite. El lector reconoce al hombre que el narrador había nombrado antes de la derrota.

Explicación del versículo

El acercamiento de la casa por varones culmina con Acán. La identificación deja de referirse solo a una tribu, un clan o una familia. El hombre que tomó lo consagrado queda situado de manera personal dentro de la comunidad a la que su acto ha afectado.

La repetición de Carmi, Zabdi, Zera y Judá corresponde al comienzo de 7:1. Esa coincidencia cierra la distancia entre lo que el lector sabía y lo que ahora se revela en el desarrollo del juicio. El episodio no introduce de pronto a otro culpable ni deja el nombre en una acusación imprecisa.

La identidad familiar conserva su función de localización. Acán pertenece a Israel y a Judá, pero esa pertenencia no vuelve aceptable lo que ha hecho. La historia contrasta con Rahab, acogida después de actuar con fe, y muestra que el origen dentro del pueblo no sustituye la respuesta al Señor.

El relato todavía dará lugar a palabras y comprobación. Josué pedirá una declaración verdadera; Acán detallará su acción y el lugar del escondite; los mensajeros hallarán los bienes allí. La identificación conduce a esa exposición de los hechos antes de que se narre el juicio final.

Esta secuencia mantiene juntas la dirección divina y la realidad concreta de la falta. La infidelidad no queda como un temor difuso a algo malo en el campamento. Tendrá nombre, acciones reconocidas y objetos recuperados. El pueblo debe responder a esa verdad revelada.

Exégesis del pasaje

וַיִּלָּכֵד עָכָן —vayyillakhed ʿAkhan, «fue señalado Acán»— marca el término de la progresión. El nombre pertenece al mismo individuo presentado en 7:1.

La genealogía repetida sitúa al responsable y asegura la continuidad de la narración. Su función no es presentar una explicación moral basada en el significado supuesto de cada nombre.

Relaciones bíblicas

Josué 7:1 anticipaba la identidad del que tomó los bienes. 7:19–23 desarrollará la confesión y la comprobación que siguen a este señalamiento. 6:25 ofrece el contraste cercano de la acogida de Rahab.

Josué 7:19 north

Dar gloria a Dios incluye decir la verdad

Josué pide a Acán reconocer lo que ha hecho. La alabanza solicitada está unida a una declaración verdadera, no a palabras religiosas que mantengan el ocultamiento.

Explicación del versículo

La identificación desemboca en una conversación directa. Josué llama a Acán «hijo mío» y le pide hablar. El trato reconoce que sigue siendo un miembro del pueblo al que se dirige con seriedad; por sí solo no anuncia que la pena haya sido anulada ni que el asunto pueda dejarse sin resolver.

«Da gloria a Jehová» sitúa la verdad ante Dios. El reconocimiento que se pide no consiste en sustituir la declaración de hechos por una ceremonia de alabanza. Josué explica inmediatamente qué debe hacer: decir lo ocurrido y no ocultarlo. En esta escena, honrar al Señor incluye abandonar la mentira con la que la apropiación se había mantenido escondida.

La petición utiliza el nombre del Dios de Israel. Acán no está respondiendo únicamente ante un jefe irritado, sino dentro del pacto que ha quebrantado. La palabra de Jehová había definido la infracción, y ahora el responsable debe reconocer su acción en esa misma relación.

El mandato de no ocultar prepara el detalle del versículo 21. La confesión permitirá saber qué tomó y dónde está. El relato no se conformará con una acusación general: llevará las palabras hasta un escondite y unos bienes que podrán ser hallados y presentados.

El tono personal y la exigencia de verdad se mantienen juntos. La seriedad del juicio no exige inventar insultos, humillaciones añadidas o detalles de presión que el texto no narra. Josué pide una respuesta que corresponda a los hechos, y Acán la dará en primera persona.

Exégesis del pasaje

שִׂים נָא כָבוֹד לַיהוָה —sim na khavod laYHWH, «da, por favor, gloria a Jehová»— introduce la petición de reconocimiento delante del Señor.

תּוֹדָה —todá— puede expresar reconocimiento o alabanza. Aquí la continuación determina su relación con admitir la verdad: decir lo hecho y dejar de ocultarlo. La palabra religiosa no sustituye esa respuesta concreta.

Relaciones bíblicas

Josué 7:11 había incluido el engaño dentro de la acusación. 7:20–23 mostrará cómo la declaración y la comprobación responden a esta petición.

Josué 7:20 north

Acán reconoce su propia responsabilidad

La respuesta empieza con una admisión en primera persona ante Jehová. El relato pasará después de esa afirmación general al detalle de sus acciones.

Explicación del versículo

«Es verdad» confirma la acusación que ha llegado hasta él. Acán no responde aquí señalando a otro ni negando lo sucedido. Declara que ha pecado y reconoce a Jehová, Dios de Israel, como aquel contra quien su acción ha sido realizada.

El «yo» contrasta con el lenguaje colectivo de la respuesta divina. Jehová había dicho que Israel pecó; ahora un individuo asume el acto concreto que comprometió a la comunidad. El relato conserva así la relación entre consecuencias compartidas y responsabilidad personal, sin que una dimensión elimine la otra.

La admisión no queda sin contenido. «Esto es lo que he hecho» introduce la explicación del versículo siguiente: lo visto, la codicia, la apropiación y el lugar donde está escondido. La verdad que se pide alcanza decisiones y objetos reconocibles, no solo una frase general que pudiera decirse sin aclarar nada.

El texto registra la declaración de Acán después de haber sido identificado. No describe con la misma precisión todo su estado interior ni ofrece un veredicto sobre su destino eterno. No corresponde convertir el reconocimiento de hechos en una biografía espiritual completa que el narrador no da.

La pena anunciada seguirá su curso dentro de esta historia. La admisión no hace que el daño a la comunidad desaparezca ni cambia por sí sola todas las consecuencias. La narración mostrará la recuperación de los bienes y el juicio, conservando la gravedad de lo que Acán ha reconocido.

Exégesis del pasaje

אָנֹכִי חָטָאתִי לַיהוָה —anoji jatati laYHWH, «yo he pecado contra Jehová»— hace explícita la responsabilidad del hablante. El pronombre personal refuerza la admisión.

La fórmula «esto es lo que he hecho» introduce el relato concreto de 7:21. El versículo funciona como paso de la acusación general a la narración de la acción propia.

Aplicación: confiesa tu falta con verdad y confianza en Cristo

Puedes confesar con verdad una falta sin refugiarte en generalidades que la escondan. Para el creyente, la esperanza del perdón descansa en la fidelidad de Dios y en Jesucristo, nuestro abogado y sacrificio por el pecado (1 Juan 1:9; 2:1–2). Esa gracia permite responder con honestidad y atender el daño causado, sin tratar la confesión como una manera de comprar la salvación.

Josué 7:21 north

La codicia termina en apropiación y ocultamiento

Acán cuenta qué vio, qué deseó y qué tomó, y revela el lugar de los bienes. La confesión conecta una decisión interior con acciones que afectaron al pueblo.

Explicación del versículo

El relato de Acán comienza con objetos concretos: un manto hermoso de Sinar, plata y oro. Su atractivo no se presenta como una necesidad que anule la prohibición. Acán reconoce que los codició y los tomó a pesar del destino que Jehová había señalado para lo encontrado en Jericó.

La secuencia permite seguir el movimiento de la falta: ver, codiciar y apropiarse. La mirada encuentra algo deseable, pero el acto decisivo no se explica como una obligación impuesta por el objeto. Acán habla de sus propias decisiones. Santiago 1:14–15 describirá de manera semejante el deseo que conduce al pecado y sus consecuencias.

El manto se relaciona con Sinar, región que Génesis 10:10 vincula con Babel. El versículo lo llama hermoso, sin dar su material, precio o historia de fabricación. Esa información basta para reconocer el atractivo que tuvo para Acán, sin inventar un proyecto personal o una biografía del propietario anterior.

Los pesos del metal muestran que se trata de una apropiación concreta y valiosa. El hebreo cuenta doscientos siclos de plata y cincuenta de oro. La NTBT los expresa mediante aproximaciones actuales, unos 2,3 kilos y unos 570 gramos. El siclo es una unidad de peso; el pasaje no permite deducir de esa cantidad un número de monedas acuñadas ni un precio moderno equivalente.

Acán añade dónde están: bajo tierra en su tienda, con la plata debajo del manto. El escondite prolonga la infracción mediante ocultamiento. Lo reservado al Señor ha sido llevado al espacio de sus pertenencias, exactamente como había señalado la acusación de 7:11.

Los detalles podrán comprobarse. El relato no dejará la confesión en una declaración imposible de contrastar: los mensajeros encontrarán los bienes en el lugar descrito. Así se relacionan deseo, acción, secreto y evidencia dentro de una misma historia de responsabilidad.

Exégesis del pasaje

וָאֶחְמְדֵם וָאֶקָּחֵם —vaejmedem vaeqqajem, «los codicié y los tomé»— conserva la primera persona y une deseo con apropiación. El texto no llama pecado a toda percepción de belleza, sino que muestra cómo este deseo se convierte en tomar lo prohibido.

שְׁקָלִים —sheqalim, «siclos»— indica la medida de peso. לְשׁוֹן זָהָב —leshon zahav, literalmente «lengua de oro»— designa la pieza o lingote; la imagen no le atribuye capacidad de hablar ni una función espiritual.

Relaciones bíblicas

Éxodo 20:15–17 reúne prohibiciones de robo, falso testimonio y codicia. Génesis 3:6 permite comparar otro movimiento de ver, desear y tomar, sin hacer idénticos todos los detalles de ambas historias. Santiago 1:14–15 explica la responsabilidad del deseo que conduce al pecado.

Josué 7:22 north

El escondite puede ser comprobado

Josué envía mensajeros a la tienda y los bienes aparecen donde Acán había dicho. La confesión queda relacionada con una realidad material que el relato verifica.

Explicación del versículo

La respuesta de Josué es enviar mensajeros al lugar señalado. La narración pasa de las palabras de Acán a una acción que permite comprobarlas. El episodio no termina con una declaración general de culpa; se atiende al detalle concreto del escondite.

Los mensajeros corren hacia la tienda. El verbo muestra prontitud en la tarea, sin que el texto les atribuya un discurso, una emoción o una decisión distinta. Deben hallar lo que ha sido descrito y devolverlo a la vista de la comunidad.

La disposición corresponde a la confesión: el manto está escondido y la plata se encuentra debajo. El relato selecciona esos detalles para que el lector reconozca la coincidencia entre lo dicho y lo hallado. La comprobación confirma que no se trataba de una acusación sin objetos o de una admisión que no pudiera relacionarse con hechos.

La tienda había convertido bienes reservados en una posesión privada oculta. Ahora ese espacio deja de proteger el secreto. El movimiento del capítulo va desde el acto escondido al reconocimiento y a la exposición pública, en respuesta a la palabra de Jehová.

El versículo siguiente completará el cambio de lugar: los bienes serán llevados a Josué y a Israel y presentados delante del Señor. La verdad reconocida exige atender a lo que efectivamente se tomó, no solo modificar el modo de hablar sobre ello.

Exégesis del pasaje

מַלְאָכִים —malakhim, «mensajeros»— se refiere a los hombres que Josué envía a la tienda. El contexto determina una misión humana de comprobación, no la aparición de ángeles celestiales.

La frase que señala la plata debajo del manto retoma la localización de 7:21. La repetición de ese detalle es parte de la confirmación de la declaración.

Relaciones bíblicas

Josué 7:21 había revelado el escondite. 7:23 mostrará el traslado de lo hallado ante el pueblo y delante de Jehová, completando la exposición de la infracción.

Josué 7:23 north

Lo oculto queda presentado ante el pueblo y ante Jehová

Los mensajeros llevan los bienes a Josué y a toda la comunidad. La apropiación privada ya no puede permanecer separada de la responsabilidad compartida.

Explicación del versículo

Los bienes salen de la tienda y son llevados ante Josué y los hijos de Israel. El movimiento invierte la apropiación de Acán: lo que había sido introducido entre sus pertenencias vuelve a quedar a la vista de la comunidad que comparte el pacto y ha sufrido las consecuencias.

La presentación da a la confesión una confirmación pública. El relato no deja el conocimiento limitado a Josué y a un grupo de enviados. Israel puede reconocer la realidad de la infracción que Jehová había explicado y que el responsable ha admitido.

Los objetos son depositados «delante de Jehová». La frase sitúa el acto ante el Dios cuyo mandato fue quebrantado. La falta no se reduce a una disputa sobre propiedad entre particulares; afecta la fidelidad al Señor y el destino que había dado a los bienes de Jericó.

La exposición de los objetos no se presenta como una ofrenda voluntaria con la que Acán pueda comprar la anulación de todo lo anunciado. Se trata de bienes recuperados después de una apropiación prohibida. La narración continuará con el juicio, manteniendo la diferencia entre devolver lo tomado y borrar automáticamente todas sus consecuencias.

La secuencia de identificación, confesión y comprobación aporta claridad al episodio. La comunidad no actúa únicamente a partir de una sospecha sobre un hombre de cierta familia. La palabra de Jehová ha conducido a hechos reconocidos y hallados, que ahora se presentan ante todos.

Exégesis del pasaje

Los verbos de tomar, traer y depositar describen el traslado desde el espacio del escondite hasta la presentación comunitaria. El pronombre plural se refiere a los bienes recuperados.

לִפְנֵי יְהוָה —lifné YHWH, «delante de Jehová»— expresa ante quién debe reconocerse la verdad de la falta. El versículo no detalla una ceremonia adicional ni una nueva dedicación de los bienes.

Relaciones bíblicas

Josué 7:11 había acusado la apropiación y el ocultamiento entre las pertenencias. 7:19–22 muestra cómo la petición de verdad llega a la recuperación que aquí se presenta.

Josué 7:24 north

El juicio alcanza la casa y los bienes de Acán

La narración lleva al responsable, su familia y sus pertenencias al valle de Acor. La amplitud de la lista debe reconocerse sin completar sus silencios con historias inventadas.

Explicación del versículo

Josué y todo Israel aparecen como responsables del traslado. La comunidad que recibió la advertencia y sufrió la derrota participa ahora en el juicio que se había anunciado. El relato pasa de los bienes expuestos ante Jehová al lugar donde se ejecutará la pena.

La lista reúne a Acán, los objetos tomados, sus hijos e hijas, animales y tienda. No se reduce a recuperar metales y ropa: la casa entera y lo que le pertenece quedan comprendidos en la escena. La severidad debe leerse tal como aparece, sin convertir la enumeración de personas en una simple metáfora de hábitos o recuerdos.

El texto no informa la edad de los hijos ni describe una intervención suya en el robo. No es posible afirmar a partir de esta lista que fueran niños pequeños, adultos cómplices o simples observadores. Las formas plurales de 7:25 deben considerarse con esta amplitud, manteniendo también lo que la narración deja sin individualizar.

Acán es llamado «hijo de Zera», aunque 7:1 y 7:18 nombran a Carmi como su padre y sitúan a Zabdi y Zera en la línea. Aquí «hijo» puede expresar descendencia dentro de esa casa más amplia. El mismo contexto permite reconocer una genealogía abreviada sin inventar a un segundo Acán.

El destino es el valle de Acor. El nombre ya identifica el lugar para el lector, y 7:25–26 explicará su relación con la desgracia traída al pueblo. El episodio quedará ligado a una memoria local que advertirá de la seriedad del quebrantamiento del pacto.

Exégesis del pasaje

בֶּן זֶרַח —ben Zéraj, «hijo de Zera»— debe relacionarse con la cadena familiar más extensa dada en el propio capítulo. La pertenencia por descendencia no exige borrar a Carmi de esa genealogía.

«Y todo Israel con él» une a la comunidad con Josué en la acción. La expresión colectiva no describe en detalle el movimiento de cada persona, pero sí presenta el juicio como un acto que afecta al pueblo.

Relaciones bíblicas

Josué 7:15 había anunciado la amplitud de la pena. Deuteronomio 24:16 establece la responsabilidad personal en las ejecuciones, por lo que esta escena particular no puede convertirse en una regla de castigo por parentesco. Josué 22:20 recordará después que las consecuencias de la infidelidad no alcanzaron solo a Acán.

Josué 7:25 north

La desgracia causada al pueblo recibe juicio

La declaración de Josué retoma la advertencia de Jericó y la pena se ejecuta. El pasaje conserva una severidad que exige atender a sus palabras y a sus límites históricos.

Explicación del versículo

«¿Por qué nos has traído desgracia?» relaciona el juicio con el daño que la infidelidad ha causado a Israel. La pregunta no trata solo de la ofensa personal de un dirigente. El campamento había recibido una advertencia y ha sufrido una derrota con pérdida de vidas. La acción de Acán no podía permanecer como una posesión privada sin consecuencias compartidas.

La respuesta anunciada invierte ese movimiento: que Jehová traiga desgracia al responsable en este día. El lenguaje enlaza con 6:18, donde se advirtió que tomar lo reservado trastornaría al campamento. La palabra que acompañaba la victoria de Jericó se reconoce ahora en una situación dolorosa dentro del propio pueblo.

El relato comienza con singular al decir que todo Israel lo apedreó, y después utiliza plurales al hablar de quemar y apedrear. Esas formas deben leerse con la lista de 7:24, que incluye a la casa y los bienes. No se puede reducir con seguridad todo el alcance a objetos sin reconocer que el texto ha nombrado también hijos e hijas.

Al mismo tiempo, el narrador no detalla edades, declaraciones ni participación de cada familiar. La explicación no debe inventar complicidad para llenar ese silencio. La ley de Deuteronomio 24:16 y la afirmación de Ezequiel 18:20 distinguen la culpa personal del parentesco; impiden convertir esta escena extraordinaria, atribuida a una orden particular de Jehová, en autorización general para castigar familias por el acto de uno.

El episodio se narra como juicio público dentro de la historia del pacto. No se entrega al lector un procedimiento para repetirlo ni una fórmula con la que causar desgracia a adversarios. La seriedad del pecado debe recibirse junto con las instrucciones que corresponden al pueblo de Dios en cada etapa de su revelación.

Para la comunidad cristiana, la corrección debe seguir la enseñanza de Jesucristo y de sus apóstoles. El Nuevo Testamento exige verdad y responsabilidad, y también cuidado, perdón y restauración. El juicio de Acor no reemplaza esas instrucciones ni se transforma en pena que una iglesia pueda ejecutar.

Exégesis del pasaje

עֲכַרְתָּנוּ —ʿakhartanu, «nos has traído desgracia»— y יַעְכֳּרְךָ —yaʿkorkha, «te traiga desgracia»— repiten la misma raíz. Esa correspondencia prepara el nombre Acor en el versículo siguiente.

El paso de pronombres singulares a plurales forma parte de la dificultad real del texto. La narración afirma el juicio y su amplitud doméstica, pero no ofrece una descripción individual completa de cada destino o de cada fase de la ejecución.

Relaciones bíblicas

Josué 6:18 había advertido de la desgracia sobre el campamento; 22:20 recordará que las consecuencias no alcanzaron solo a Acán. 1 Corintios 5:9–13 y 2 Corintios 2:6–8 orientan la responsabilidad y el amor en la corrección dentro de la iglesia.

Josué 7:26 north

Acor queda como memoria de juicio, pero no agota la historia

El montón de piedras recuerda la infidelidad y el juicio, y Jehová aparta su ira. El relato puede continuar con una nueva palabra de dirección para Israel.

Explicación del versículo

El episodio termina con un gran montón de piedras sobre Acán. La señal conserva una memoria distinta de las doce piedras del Jordán. Allí se recordaba el camino abierto por Jehová; aquí se recuerda la gravedad de quebrantar el pacto después de haber recibido su don. Ambos recuerdos forman parte de la historia que Israel necesita contar.

La frase sobre la ira que se aparta señala el cierre de esta crisis. La infracción ha sido identificada, expuesta y juzgada según lo narrado. El cambio no se atribuye a una propiedad mágica de las piedras; pertenece a la relación de Jehová con el pueblo y a la respuesta que él había exigido.

El nombre Acor queda vinculado con la desgracia del episodio. Las palabras de Josué en 7:25 y la advertencia de 6:18 preparan esa explicación. El lugar conserva una advertencia para la comunidad: lo recibido por gracia no autoriza a apropiarse de lo que el Señor ha reservado.

El capítulo siguiente mostrará que la dirección divina continúa. Jehová volverá a decir a Josué que no tema ni se desanime y le dará instrucciones para Hai. El juicio no ha destruido la fidelidad a la promesa ni dejado al pueblo sin una palabra para seguir. La obediencia debe continuar con una conciencia renovada de su seriedad.

La memoria de Acor reaparecerá después con un horizonte de restauración. Oseas 2:14–15 anunciará que el Señor hará de ese valle una puerta de esperanza al atraer de nuevo a su pueblo. Isaías 65:10 lo describirá como lugar de descanso para el ganado del pueblo que busca a Dios. La transformación prometida no borra el juicio pasado, sino que manifiesta la iniciativa misericordiosa del mismo Señor.

Esa relación canónica permite reconocer que la advertencia y la esperanza no deben separarse. El pecado es real y la restauración procede de Dios. Acor no se convierte en una fórmula que garantice prosperidad después de cualquier desgracia; conserva una historia concreta que los profetas incorporan a su anuncio de renovación.

Exégesis del pasaje

עֵמֶק עָכוֹר —ʿémeq ʿAkhor, «valle de Acor»— se relaciona con el lenguaje de traer desgracia utilizado en 7:25. La explicación del nombre forma parte de la memoria del episodio.

«Hasta el día de hoy» señala la permanencia conocida desde la perspectiva del narrador. La frase no acredita por sí sola una identificación actual del montón de piedras. La afirmación principal sobre Jehová es que apartó el ardor de su ira.

Relaciones bíblicas

Josué 8:1–2 abrirá la nueva dirección después de la crisis. 1 Crónicas 2:7 conservará el recuerdo de la infidelidad de Acán, llamado allí Acar. Los anuncios de Oseas e Isaías muestran cómo la memoria del lugar puede ser recogida dentro de una promesa de restauración.

Aplicación: responde al perdón con arrepentimiento y obediencia

Puedes tomar en serio el pecado y acudir al Padre sin abandonar la esperanza de su misericordia. Jesucristo padeció y resucitó, y mandó proclamar en su nombre el arrepentimiento y el perdón a todas las naciones (Lucas 24:46–47). Tu salvación descansa en su gracia, recibida por la fe; esa esperanza te llama a responder con verdad y a caminar en la obediencia que nace de su amor.

edit_note Notas: edición NTBT con estudio completo — BibliaTodo Bible Society

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