¿Conservan valor los privilegios de Israel?
Después de insistir en la realidad interior del corazón, Pablo plantea una pregunta necesaria: qué ventaja tiene entonces pertenecer a Israel o llevar la señal del pacto. La respuesta siguiente reconocerá un privilegio real.
Explicación del versículo
Entonces enlaza directamente con 2:28–29. Si lo exterior no basta y el corazón necesita la obra del Espíritu, el lector puede preguntarse qué lugar queda para la historia de Israel y la circuncisión. Pablo no evita esa dificultad. La formula dentro del propio argumento para distinguir entre negar una falsa seguridad y negar los dones que Dios ha dado.
La ventaja del judío no se refiere aquí a una superioridad del valor humano de una etnia. La pregunta trata de los privilegios recibidos dentro de la historia del pacto. La carta reconoce que Dios confió su palabra a Israel, le dio promesas y actuó en su historia. Es posible afirmar esos dones sin deducir que cada miembro del pueblo queda automáticamente justificado por poseerlos.
El beneficio de la circuncisión recupera la señal que ocupó 2:25–29. Pablo había dicho que tiene valor en relación con la obediencia y que no sirve como refugio para la transgresión. Esa crítica podría ser malentendida como si la señal nunca hubiera significado nada. La pregunta prepara la aclaración: el fracaso humano no convierte en inexistente todo lo que Dios estableció.
La respuesta mucho, en todos los sentidos, de 3:2 impide usar el final del capítulo anterior como una declaración de que Israel no recibió ninguna ventaja. El primer privilegio que Pablo identifica es la palabra de Dios confiada al pueblo. En 9:4–5 ampliará la atención a pactos, promesas, culto y patriarcas, y al origen humano del Mesías dentro de Israel (Romanos 3:2; Romanos 9:4–5).
La distinción central es entre privilegio y exención. Una persona puede haber recibido una instrucción verdadera y valiosa, y aun necesitar confesar que no ha respondido a ella. De hecho, el don hace más clara su responsabilidad. La carta mantiene así la historia de la revelación y el juicio imparcial, sin exigir que una de esas verdades borre la otra.
Esta pregunta también prepara el anuncio de Jesucristo. El evangelio había sido prometido en las Escrituras y trata del Hijo que vino de la descendencia de David. La salvación gratuita para judíos y gentiles no desconoce el camino por el que Dios dio su promesa. La fidelidad divina hace posible el cumplimiento, mientras la fe recibe la gracia sin reclamarla como mérito de pertenencia (Romanos 1:2–5; Romanos 3:22–30).
Exégesis del pasaje
τὸ περισσόν —tò perissón— designa la ventaja o lo que se tiene de más. ὠφέλεια —ōphéleia— es beneficio o utilidad. Las preguntas corresponden a las afirmaciones sobre judío y circuncisión de 2:28–29. Pablo introduce una objeción al posible malentendido de su argumento; no afirma que los dones de Dios hayan carecido siempre de valor.
Aplicación editorial
Agradece las oportunidades por las que has conocido la Palabra sin convertirlas en una defensa de tu pecado. Los dones recibidos son reales, y tu necesidad de gracia también. Jesucristo te permite reconocer ambas cosas con gratitud y humildad.