1 Corintios 1 (NTBT) en línea gratis con notas de estudio

Nueva Traducción BibliaTodo (NTBT)

1 Corintios 1

Saludo a la iglesia de Dios en Corinto

1 Pablo, llamado a ser apóstol de Cristo Jesús por la voluntad de Dios, y el hermano Sóstenes,   N1

2 a la iglesia de Dios que está en Corinto, a los santificados en Cristo Jesús, llamados a ser santos, junto con todos los que en cualquier lugar invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristo, Señor de ellos y nuestro:   N2

3 Gracia y paz a ustedes de parte de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.   N3

Gratitud por la gracia y la fidelidad de Dios

4 Siempre doy gracias a mi Dios por ustedes, por la gracia de Dios que les fue concedida en Cristo Jesús,   N4

5 porque en él fueron enriquecidos en todo, en toda palabra y en todo conocimiento,   N5

6 así como el testimonio acerca de Cristo quedó confirmado entre ustedes.   N6

7 Por eso no les falta ningún don mientras esperan la manifestación de nuestro Señor Jesucristo.   N7

8 Él también los mantendrá firmes hasta el fin, para que sean irreprochables en el día de nuestro Señor Jesucristo.   N8

9 Fiel es Dios, quien los llamó a la comunión con su Hijo Jesucristo, nuestro Señor.   N9

¿Está dividido Cristo?

10 Les ruego, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que todos estén de acuerdo y que no haya divisiones entre ustedes, sino que estén unidos en una misma manera de pensar y en un mismo parecer.   N10

11 Porque los de Cloé me han informado acerca de ustedes, hermanos míos, que hay rivalidades entre ustedes.   N11

12 Me refiero a que cada uno de ustedes dice: «Yo soy de Pablo», «Yo, de Apolos», «Yo, de Cefas» o «Yo, de Cristo».   N12

13 ¿Está dividido Cristo? ¿Acaso Pablo fue crucificado por ustedes? ¿O fueron bautizados en el nombre de Pablo?   N13

14 Doy gracias porque no bauticé a ninguno de ustedes, excepto a Crispo y a Gayo,   N14

15 para que nadie diga que fueron bautizados en mi nombre.   N15

16 También bauticé a los de la casa de Estéfanas; fuera de ellos, no sé si bauticé a algún otro.   N16

17 Pues Cristo no me envió a bautizar, sino a anunciar el evangelio, y eso sin sabiduría de palabras, para que la cruz de Cristo no quede sin efecto.   N17

Cristo, poder y sabiduría de Dios

18 Porque la palabra de la cruz es locura para los que se pierden, pero para nosotros, los que somos salvados, es poder de Dios.   N18

19 Pues está escrito: «Destruiré la sabiduría de los sabios y desecharé el entendimiento de los entendidos».   N19

20 ¿Dónde está el sabio? ¿Dónde está el escriba? ¿Dónde está el que debate en esta era? ¿No ha convertido Dios en necedad la sabiduría del mundo?   N20

21 Porque, en la sabiduría de Dios, el mundo no conoció a Dios mediante la sabiduría; por eso a Dios le agradó salvar a los que creen mediante la locura de la predicación.   N21

22 Los judíos piden señales y los griegos buscan sabiduría,   N22

23 pero nosotros proclamamos a Cristo crucificado: motivo de tropiezo para los judíos y locura para los gentiles;   N23

24 en cambio, para los llamados, tanto judíos como griegos, Cristo es poder de Dios y sabiduría de Dios.   N24

25 Porque lo necio de Dios es más sabio que los hombres, y lo débil de Dios es más fuerte que los hombres.   N25

El llamamiento de Dios y el fin de la jactancia

26 Consideren, hermanos, su llamamiento: no muchos de ustedes eran sabios según los criterios humanos, ni muchos poderosos, ni muchos de noble nacimiento.   N26

27 Pero lo necio del mundo escogió Dios para avergonzar a los sabios, y lo débil del mundo escogió Dios para avergonzar a lo fuerte.   N27

28 Dios escogió lo de origen humilde y lo despreciado del mundo, lo que no es, para anular lo que es,   N28

29 a fin de que ningún ser humano se gloríe ante Dios.   N29

30 Por él ustedes están en Cristo Jesús, quien se hizo para nosotros sabiduría de parte de Dios, así como justicia, santificación y redención,   N30

31 para que, como está escrito: «El que se gloría, gloríese en el Señor».   N31

menu_book Notas de estudio de 1 Corintios 1

Edición NTBT con estudio completo — pasaje por pasaje. Esta es una sección aparte del texto bíblico.

1 Corintios 1:1 north

El remitente sirve a Cristo por un llamamiento recibido de Dios

Pablo presenta su responsabilidad apostólica y reconoce al hermano Sóstenes junto a él.

Explicación del versículo

El saludo comienza con el nombre de Pablo y la razón de su encargo: fue llamado a ser apóstol de Cristo Jesús. La carta corregirá conductas y decisiones de la comunidad; desde el inicio, el remitente sitúa esa responsabilidad bajo la autoridad del Señor y no bajo una pretensión de prestigio personal.

«Por la voluntad de Dios» explica el origen de su misión. Pablo no se constituyó por sí mismo en salvador de los corintios ni en dueño de la iglesia. Su autoridad es la de alguien enviado para dar a conocer a Cristo y servir a su pueblo. Los capítulos siguientes mostrarán que los ministros no pueden convertirse en banderas que dividan a los creyentes.

Hechos 9:1–19 relata cómo el Señor Jesús confrontó al perseguidor y lo escogió para llevar su nombre. Gálatas 1:11–17 relaciona también su llamamiento con la gracia y la revelación del Hijo. Esos antecedentes impiden leer el título apostólico como una recompensa por una vida previa sin culpa.

Sóstenes aparece como «el hermano». Es reconocido junto al remitente, pero no recibe aquí el mismo título de apóstol. El versículo no explica todas sus tareas ni lo identifica como escribiente. La presencia de otro creyente muestra una comunicación situada en vínculos de comunión, sin confundir las responsabilidades de cada uno.

Hechos 18:17 menciona a un Sóstenes relacionado con la sinagoga de Corinto. La coincidencia del nombre permite considerar una relación posible, pero la carta no ofrece una identificación explícita. Su dato firme es que este Sóstenes es un hermano vinculado a Pablo al enviar el saludo.

La presentación prepara el centro de la carta: el Señor es Jesucristo, el único que fue crucificado por los suyos. El mensajero sirve a esa verdad. Recibir su enseñanza no significa trasladar a Pablo la pertenencia que corresponde al Salvador.

Claves de lectura del original

κλητὸς ἀπόστολος (klētòs apóstolos) significa «llamado a ser apóstol». διὰ θελήματος θεοῦ (dià thelḗmatos theoû) atribuye el encargo a la voluntad de Dios. «El hermano» identifica a Sóstenes desde la comunión, sin detallar un cargo.

Relaciones bíblicas

Hechos 18:12–17 permite leer el episodio del otro Sóstenes sin dar por demostrada la identidad. 1 Corintios 3:5–11 desarrolla el lugar de Pablo como servidor y de Cristo como único fundamento.

1 Corintios 1:2 north

La iglesia pertenece a Dios y recibe su santidad en Cristo

La comunidad de Corinto es llamada a vivir desde una identidad que comparte con todos los que invocan al mismo Señor.

Explicación del versículo

«A la iglesia de Dios que está en Corinto» identifica al destinatario y a su verdadero dueño. La comunidad tiene un lugar concreto, pero no pertenece a la ciudad, a Pablo ni al maestro que cada grupo prefiera. La pertenencia a Dios será decisiva cuando el apóstol confronte las rivalidades.

Los destinatarios son santificados en Cristo Jesús. Antes de corregir su conducta, Pablo reconoce la gracia por la que fueron apartados para Dios. La santidad recibida no significa que cada decisión de la comunidad ya sea correcta. Precisamente esa identidad fundamenta el llamado a abandonar lo que contradice al Señor.

«Llamados a ser santos» une don y vocación. No se les ofrece una categoría reservada a unos pocos creyentes excepcionales. Toda la iglesia debe vivir conforme a la pertenencia recibida en Cristo. La obediencia es la respuesta a su gracia, no un precio previo que permita comprarla.

El saludo incluye a todos los que invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristo en cualquier lugar. Corinto no puede considerarse una comunidad autosuficiente con un Cristo propio. La invocación expresa confianza y reconocimiento del Señor que salva, como se desarrolla en Romanos 10:9–13.

«Señor de ellos y nuestro» afirma una autoridad compartida por todos los creyentes. Los distintos lugares no producen señores rivales ni autorizan a un grupo a apropiarse del evangelio. Cristo reúne a quienes le pertenecen y, por su Espíritu, los hace miembros de un cuerpo, como explica 1 Corintios 12:12–13.

El versículo da así el criterio de las correcciones que vendrán. La conducta sexual, los pleitos, los dones y la Cena del Señor no son asuntos desligados de la identidad: deben mostrar que esta comunidad ha sido recibida por Dios en Jesucristo y vive junto a otros que también son suyos.

Claves de lectura del original

ἡγιασμένοις (hēgiasménois) significa «santificados» y describe una condición recibida en Cristo. ἐπικαλουμένοις (epikalouménois) expresa invocar o llamar sobre sí el nombre del Señor. La identidad y la dependencia de Cristo abarcan a la iglesia entera.

1 Corintios 1:3 north

La gracia y la paz proceden del Padre y del Señor Jesucristo

El saludo anuncia el bien divino del que vive la comunidad antes de examinar sus conflictos.

Explicación del versículo

Pablo desea gracia y paz a sus lectores. La gracia recuerda el favor de Dios que no se compra con mérito, conocimiento o prestigio. La paz expresa el bien de una relación reconciliada con él, que debe dar forma al trato entre quienes comparten al mismo Señor.

El origen de ambos dones es Dios nuestro Padre y el Señor Jesucristo. No se trata de una cortesía que dependa únicamente de la buena voluntad de Pablo. El saludo dirige la confianza hacia quienes dan lo que la comunidad necesita para recibir la corrección y perseverar.

«Nuestro Padre» incluye a los creyentes en una relación filial recibida por medio de Cristo. No elimina la santidad de Dios ni convierte cada deseo humano en una expresión de su voluntad. El Padre que concede gracia también llama a una vida que corresponda al evangelio.

Jesucristo es nombrado como Señor junto al Padre, dentro de la misma afirmación sobre el origen de la gracia y la paz. El Hijo no aparece como un mensajero intercambiable entre otros. La carta mostrará que él fue crucificado por los suyos, resucitó y es el centro de la comunión a la que Dios los llamó.

Romanos 5:1–2 relaciona expresamente la paz con Dios y el acceso a la gracia con nuestro Señor Jesucristo. Esa relación ilumina este saludo: las personas no alcanzan la paz mediante una alianza de orgullo, sino mediante el Salvador. La comunidad debe aprender a tratarse desde el bien que recibió de él.

Claves de lectura del original

χάρις (cháris) significa «gracia» y εἰρήνη (eirḗnē), «paz». La misma preposición «de parte de» introduce al Padre y al Señor Jesucristo como fuente del saludo, distinguiendo sus personas sin separar la obra de salvación.

Aplicación editorial

Recibe una corrección sin olvidar el fundamento de tu esperanza: la gracia del Padre por Jesucristo. Desde esa paz, busca escuchar la verdad y reparar las relaciones que el orgullo haya dañado.

1 Corintios 1:4 north

La gratitud reconoce la gracia aun donde hay problemas que corregir

Pablo agradece a Dios por el don recibido en Cristo antes de confrontar las rivalidades de la comunidad.

Explicación del versículo

«Siempre doy gracias a mi Dios por ustedes» muestra una disposición pastoral que no queda anulada por los conflictos. Pablo conoce motivos serios de preocupación, pero no reduce a los corintios a sus errores. Reconoce una obra de gracia que hace posible llamarles a vivir de otra manera.

La razón de la gratitud es la gracia de Dios que les fue concedida. La comunidad no se formó por haber demostrado una superioridad moral o intelectual. Su identidad comenzó en un don, y recordar ese origen confronta la jactancia que aparecerá en el resto del capítulo.

La gracia fue recibida «en Cristo Jesús». El agradecimiento no se dirige a una energía religiosa indefinida ni se apoya en una valoración complaciente de los destinatarios. Dios actuó mediante el Salvador, y la relación con él es el ámbito en que los creyentes han recibido sus bienes.

Esta gratitud no equivale a aprobar toda conducta. En 1 Corintios 11:17–22, el mismo apóstol dirá que no puede alabarlos por una reunión en la que desprecian a otros. Agradecer la gracia y corregir lo que la contradice pertenecen al mismo cuidado: la verdad no necesita borrar el don, ni el don permite callar el pecado.

Los versículos siguientes precisarán el enriquecimiento de la comunidad y la fidelidad de Dios. El primer paso para ordenar esos bienes es reconocer a su Dador. Los dones deben conducir a dar gracias al Padre por Cristo y a servir con humildad, en vez de convertirlos en pruebas de superioridad.

Claves de lectura del original

ἐπὶ τῇ χάριτι (epì tē̂ cháriti) expresa el motivo de la gratitud: la gracia recibida. δοθείσῃ (dotheísē, «concedida») mantiene el carácter de don. La comunidad puede responder con obediencia porque primero recibió de Dios en Cristo.

Aplicación editorial

Al atender un problema en la iglesia, reconoce también el bien que Dios ha dado. La gratitud sincera puede acompañar una corrección clara y ayudar a que todos recuerden que dependen de la misma gracia.

1 Corintios 1:5 north

La riqueza recibida en Cristo debe ponerse al servicio de los demás

La palabra y el conocimiento son dones reales que necesitan ser gobernados por el amor.

Explicación del versículo

«Porque» explica el agradecimiento anterior: los corintios fueron enriquecidos en Cristo. La riqueza mencionada se concreta en palabra y conocimiento. El versículo no promete abundancia económica ni permite medir la gracia por los bienes materiales de una persona.

La capacidad de hablar acerca de la fe y comprender su enseñanza pertenece al bien recibido por la comunidad. Pablo no necesita negar esos dones para corregir su uso. El problema surgirá cuando la habilidad de expresarse y el saber se conviertan en instrumentos de competencia o desprecio.

«En toda palabra y en todo conocimiento» expresa la amplitud del enriquecimiento. No afirma que cada creyente lo sepa todo ni que ninguna opinión de la iglesia pueda ser equivocada. La misma carta ofrece enseñanza y confronta errores; el don recibido llama a seguir aprendiendo.

La relación «en él» mantiene a Cristo como fundamento. El conocimiento no es una posesión que permita dejar atrás al Salvador, y la elocuencia no debe convertir al mensajero en el centro. La sabiduría de la cruz cuestionará precisamente el uso de capacidades humanas como medida final del valor espiritual.

1 Corintios 8:1–3 recordará que el conocimiento puede llenar de orgullo, mientras el amor edifica. El enriquecimiento es bueno cuando conduce a comprender el evangelio y procurar el bien del hermano. Su fruto requiere la acción del Espíritu Santo y una disposición humilde, no solo una expresión impresionante.

Claves de lectura del original

ἐπλουτίσθητε (eploutísthēte) significa «fueron enriquecidos». λόγῳ (lógō) y γνώσει (gnṓsei) nombran palabra y conocimiento. El contexto precisa esa riqueza como capacidad recibida en Cristo, no como garantía de prosperidad o de madurez completa.

Aplicación editorial

Usa lo que comprendes y la capacidad de expresarlo para ayudar a otros a conocer a Cristo. La pregunta decisiva no es cuánto impresiona tu conocimiento, sino si sirve a la verdad y edifica en amor.

1 Corintios 1:6 north

El testimonio acerca de Cristo ha echado raíces entre los corintios

La riqueza de la comunidad se relaciona con la confirmación del evangelio que recibió.

Explicación del versículo

«Así como» enlaza el enriquecimiento anterior con el testimonio acerca de Cristo. La palabra y el conocimiento de la comunidad no surgieron como una superioridad que pudiera atribuirse a sí misma. Están ligados al anuncio del Señor que llegó hasta ellos y fue recibido.

El contenido del testimonio es Cristo. El apóstol no fundó la iglesia alrededor de su propia excelencia. Más adelante resumirá lo transmitido: Cristo murió por nuestros pecados, fue sepultado y resucitó conforme a las Escrituras en 1 Corintios 15:1–11. Esa verdad explica el origen y la esperanza de los creyentes.

Que el testimonio quedó confirmado entre ellos significa que no permaneció como una noticia ajena a su vida. El don de Dios los enriqueció y la comunidad nació de la fe en el Salvador. El versículo no especifica un único acontecimiento de confirmación ni permite atribuirle por cuenta propia una lista de señales.

La confirmación no hace infalible cada respuesta posterior de los destinatarios. Pablo agradecerá los dones y a la vez corregirá rivalidades, conductas y enseñanzas. Un comienzo real en el evangelio necesita perseverancia y crecimiento; no debe convertirse en pretexto para rechazar toda amonestación.

Esta continuidad prepara el versículo 8, donde se anunciará que el Señor los mantendrá firmes. La gracia que dio comienzo a la comunidad es también su sostén. Reconocerla dirige la confianza a Cristo y permite recibir sus dones como responsabilidad de servicio, en lugar de usarlos para competir.

Claves de lectura del original

μαρτύριον (martýrion) significa «testimonio» y aquí se refiere al anuncio acerca de Cristo; no designa por sí solo una muerte de martirio. ἐβεβαιώθη (ebebaiṓthē) expresa que fue confirmado o establecido como firme entre los destinatarios.

Aplicación editorial

Recuerda el evangelio por el que conociste a Cristo al evaluar tus dones y tu crecimiento. Su confirmación en tu vida debe abrirte a una fidelidad mayor, sin convertir el comienzo recibido en una excusa para dejar de aprender.

1 Corintios 1:7 north

Los dones acompañan la espera del Señor

La riqueza espiritual de la comunidad tiene un horizonte mayor que su experiencia presente.

Explicación del versículo

«Por eso» presenta una consecuencia del enriquecimiento en Cristo: a la comunidad no le falta ningún don. Pablo reconoce abundancia real antes de corregir cómo la emplean. La gracia no debe confundirse con una posesión autónoma, pues el mismo nombre de los dones recuerda que fueron recibidos.

La afirmación se dirige a la iglesia. No significa que cada individuo posea todos los dones ni que todos deban realizar las mismas funciones. 1 Corintios 12:27–30 preguntará si todos son apóstoles, maestros o tienen los mismos dones, esperando una respuesta negativa. La diversidad sirve al bien de un cuerpo.

Los dones se reciben mientras esperan la manifestación de nuestro Señor Jesucristo. La vida cristiana no ha alcanzado todavía su consumación. La comunidad puede tener capacidades abundantes y, aun así, necesitar paciencia, esperanza y corrección mientras mira hacia la venida del Salvador.

La manifestación mencionada es la del propio Señor. No se trata aquí de buscar continuamente una experiencia privada que sustituya al evangelio. El centro de la espera es Jesucristo, cuya resurrección sostiene la esperanza de que también los suyos serán levantados en su venida, como anuncia 1 Corintios 15:20–26.

Esta perspectiva relativiza la jactancia por los dones sin despreciarlos. Deben servir durante el camino y ejercerse en amor, no convertirse en la medida final de la persona. El amor que busca el bien del hermano corresponde al Señor esperado y da a los dones su orientación adecuada.

Claves de lectura del original

χαρίσματι (charísmati) significa «don», recibido por gracia. ἀπεκδεχομένους (apekdechoménous) expresa una espera atenta. ἀποκάλυψιν (apokálypsin) se refiere aquí a la manifestación del Señor Jesucristo, no a una enseñanza secreta para un grupo superior.

Aplicación editorial

Recibe con gratitud los dones que Dios concede y úsalos para edificar durante la espera. Tu esperanza descansa en encontrarte con Cristo, no en conservar una posición destacada por tus capacidades.

1 Corintios 1:8 north

El Señor sostiene a los suyos hasta su día

La esperanza de llegar firmes al final se apoya en la fidelidad divina y en la obra de Jesucristo.

Explicación del versículo

«Él también» continúa la referencia al Señor Jesucristo del versículo anterior y anuncia que los mantendrá firmes. El testimonio fue confirmado entre ellos y ahora se afirma la continuidad de su sostén. La vida de la comunidad no queda abandonada a los mismos dones que recibió.

«Hasta el fin» extiende la confianza más allá de la situación presente. Pablo sabe que existen divisiones y pecados que necesitan respuesta, pero no ofrece la autosuficiencia como solución. El Señor que llamó a los creyentes puede afirmarlos en su camino y conducirlos hacia la consumación.

Ser irreprochables en el día de nuestro Señor Jesucristo mira a la comparecencia final ante él. No declara que los corintios carezcan ahora de toda falta, como si las exhortaciones de la carta fueran innecesarias. La esperanza está en la obra salvadora que permite presentarse ante el Señor, no en una supuesta impecabilidad de la comunidad.

La promesa tampoco vuelve indiferente el modo de vivir. La misma carta mostrará el cuidado y la disciplina del Señor para que los suyos no sean condenados con el mundo en 1 Corintios 11:31–32. La gracia sostiene una transformación real; no invita a tratar el pecado como si perteneciera al bien recibido.

El «día» de Cristo concentra juicio y esperanza bajo el mismo Salvador. Pablo no proporciona una fecha que pueda calcularse. Llama a esperar al Señor resucitado con confianza y fidelidad, sabiendo que la victoria sobre la muerte y el valor del servicio descansan en él, como desarrolla 1 Corintios 15:50–58.

Claves de lectura del original

βεβαιώσει (bebaiṓsei) significa «afirmará» o «mantendrá firmes». ἀνεγκλήτους (anenklḗtous) expresa ser irreprochables, sin una acusación que prevalezca en esa comparecencia. El futuro dirige la mirada al sostén del Señor y al horizonte de su día.

Aplicación editorial

Ante tu debilidad, vuelve al Señor que puede sostenerte y recibe su corrección. La confianza en su fidelidad permite perseverar sin hacer de tus capacidades o de tus fallas la medida definitiva de tu esperanza.

1 Corintios 1:9 north

La fidelidad de Dios funda una comunión centrada en su Hijo

El llamamiento de la iglesia la une a Jesucristo y prepara el rechazo de las divisiones.

Explicación del versículo

«Fiel es Dios» ofrece el fundamento del agradecimiento y de la esperanza expresados. La estabilidad final de los creyentes no se apoya en una valoración optimista de su carácter. Descansa en el Dios que cumple su palabra y no abandona el propósito de gracia por el que los llamó.

El llamamiento es a la comunión con su Hijo Jesucristo. La meta no consiste solo en recibir habilidades o formar una asociación religiosa. Dios une a las personas al Salvador, de modo que su vida y esperanza quedan vinculadas a aquel que murió y resucitó por ellas.

La comunión con el Hijo también da forma a la relación entre hermanos. Quienes participan del mismo Señor no pueden tratarse como posesiones de maestros rivales. Por eso el versículo prepara la exhortación inmediata contra las divisiones: el vínculo creado por Dios es más profundo que las preferencias por un mensajero.

La palabra comunión no implica que el creyente se confunda con la persona divina del Hijo. Describe participación y relación recibidas por gracia. Jesucristo sigue siendo «nuestro Señor», aquel a quien todos responden y de quien todos dependen. El Padre nos recibe mediante él y el Espíritu nos incorpora a un mismo cuerpo.

La fidelidad de Dios reaparecerá en 1 Corintios 10:12–13, al llamar a no confiarse y a resistir la tentación. La promesa no alimenta pasividad ni orgullo: sostiene una obediencia dependiente de la gracia. El mismo Dios que llama a la comunión da a su pueblo razón para perseverar y cuidarse mutuamente.

Claves de lectura del original

πιστός (pistós) significa «fiel», digno de confianza. κοινωνίαν (koinōnían) expresa comunión o participación. La relación «con su Hijo» determina el centro del llamamiento y la base de la unidad que Pablo pedirá.

Aplicación editorial

Ante una rivalidad, recuerda primero a quién perteneces junto con el otro creyente. La comunión con Cristo llama a procurar la verdad y el bien del hermano, sin convertir una preferencia por un dirigente en una identidad superior.

1 Corintios 1:10 north

El nombre del único Señor llama a reparar las divisiones

La comunión con Cristo debe orientar la manera de hablar, pensar y decidir de la iglesia.

Explicación del versículo

Después de dar gracias por la fidelidad de Dios, Pablo ruega a los hermanos por el nombre de nuestro Señor Jesucristo. La corrección nace de la relación que todos comparten con él. El apóstol no invoca su propio nombre para formar un grupo más fuerte, sino la autoridad del Salvador al que pertenece toda la comunidad.

«Que todos estén de acuerdo» apunta a la fractura concreta que explicarán los versículos siguientes: hablar como partidarios de maestros rivales. La exhortación no exige repetir palabras sin comprenderlas ni considerar infalible a un dirigente. Pide una confesión y una disposición coherentes con el hecho de que Cristo no está dividido.

El mandato de que no haya divisiones se acompaña de una respuesta positiva: estar unidos. No basta dejar de mencionar las rivalidades mientras se conserva la misma ambición. La vida común necesita reparación y una orientación compartida hacia el evangelio.

Una misma manera de pensar y un mismo parecer describen esa concordia. La carta hará preguntas, ofrecerá razones y corregirá errores; por eso la unidad no consiste en abandonar el discernimiento. Su criterio será la verdad de Cristo y el bien de la iglesia, no la imposición de una preferencia personal.

1 Corintios 3:5–11 mostrará cómo puede pensarse rectamente acerca de los ministros: son servidores, y Jesucristo es el único fundamento. Ese reconocimiento permite valorar dones distintos sin convertirlos en causas de jactancia. La gracia que reúne en el Hijo debe hacerse visible en la comunión de los hermanos.

Claves de lectura del original

σχίσματα (schísmata) significa «divisiones» o «fracturas». κατηρτισμένοι (katērtisménoi) expresa estar ajustados o restaurados en unidad. El mismo pensar y parecer se orienta por el Señor nombrado al comienzo de la exhortación.

Aplicación editorial

Al discutir una diferencia, examina si estás defendiendo el evangelio o la superioridad de tu grupo. Buscar la unidad en Cristo requiere escuchar, razonar con verdad y renunciar a usar a los mensajeros como banderas de competencia.

1 Corintios 1:11 north

La exhortación responde a rivalidades concretas, no a una sospecha vaga

Pablo identifica la noticia recibida y sigue tratando como hermanos a quienes necesita corregir.

Explicación del versículo

«Porque» explica el ruego contra las divisiones. Pablo ha recibido información acerca de contiendas entre los corintios. La exhortación no aparece como una acusación sin contenido: el versículo siguiente mostrará cómo esas rivalidades se expresan mediante adhesiones a distintos nombres.

La noticia llegó por medio de los de Cloé. La expresión identifica a personas vinculadas a ella, pero no detalla su número ni la relación precisa de cada una. El nombre aporta un origen reconocible a la información sin ofrecer una biografía de Cloé o de esas personas.

«Hermanos míos» mantiene el vínculo de afecto en medio de la corrección. Pablo no deja de reconocer a los destinatarios como parte de la comunidad de Cristo por tener que confrontar sus contiendas. La relación fraterna permite hablar con claridad y hace más seria la responsabilidad de escucharse.

Las rivalidades contradicen la comunión del Hijo anunciada en 1:9. Una iglesia enriquecida en palabra y conocimiento puede usar esas mismas capacidades para competir. La abundancia de dones no debe ocultar el daño que una conducta dividida causa al cuerpo.

El problema será explicado por la relación entre Cristo y sus servidores. La solución no consiste en cambiar de favorito para que gane otro grupo, sino en reconocer que ninguno de los mensajeros fue crucificado por ellos. El evangelio dirige la lealtad final al único Salvador.

Claves de lectura del original

τῶν Χλόης (tō̂n Chlóēs) significa «los de Cloé», una forma de identificar a personas relacionadas con ella. ἔριδες (érides) expresa contiendas o rivalidades. La palabra precisa el problema que motiva la exhortación.

Relación con el contexto

1 Corintios 3:1–4 volverá a señalar celos y contiendas como señales de inmadurez. El conocimiento necesita expresarse en amor y unidad, no únicamente en palabras capaces de impresionar.

1 Corintios 1:12 north

Los nombres de los servidores no deben dividir a quienes pertenecen a Cristo

Los lemas de adhesión muestran cómo una relación de gratitud puede deformarse en rivalidad.

Explicación del versículo

«Me refiero a que» concreta las contiendas denunciadas. Las frases «yo soy de» convierten distintos nombres en formas de identidad enfrentadas. El problema no es reconocer a quien enseñó el evangelio, sino hacer de esa relación una pertenencia que separa y eleva a unos sobre otros.

Pablo incluye su propio nombre entre los lemas. No intenta corregir a la comunidad para que todos pasen a ser partidarios suyos. Al contrario, cuestionará enseguida si él fue crucificado por ellos. El mensajero no puede recibir el lugar que pertenece al Salvador.

Apolos es conocido como un maestro que ayudó a quienes habían creído por la gracia y mostraba por las Escrituras que Jesús es el Cristo en Hechos 18:24–28. Cefas es el nombre de Pedro, como explica Juan 1:40–42. Reconocer estos vínculos no significa que los maestros mismos hubieran organizado las rivalidades.

El lema «yo, de Cristo» necesita leerse dentro de esa competencia. Pertenecer a Cristo es la verdad de toda la iglesia, no una superioridad reservada a un grupo que niega a los demás su lugar. 1 Corintios 3:21–23 concluirá que los servidores son para el bien de los creyentes y que todos ellos son de Cristo.

Las frases muestran la fractura, pero no proporcionan una historia completa de partidos formalmente organizados ni de todas sus doctrinas. Pablo da la información necesaria para confrontar una lealtad mal ordenada. La respuesta será volver a la unidad del Señor crucificado y resucitado.

Claves de lectura del original

ἐγὼ μέν εἰμι (egṑ mén eimi) expresa «yo soy», con énfasis en la adhesión que cada uno proclama. Los nombres que siguen presentan una relación de pertenencia. La pregunta del versículo siguiente corregirá el uso rival de ese lenguaje.

Aplicación editorial

Da gracias por quienes te ayudaron a conocer a Cristo sin convertirlos en motivo para menospreciar a otros creyentes. Un servicio fiel conduce al mismo Señor, no a una identidad que compite por prestigio.

1 Corintios 1:13 north

Solo Cristo fue crucificado por los suyos

Tres preguntas deshacen la pretensión de convertir a los ministros en dueños de la comunidad.

Explicación del versículo

«¿Está dividido Cristo?» enfrenta a los lectores con la contradicción de sus lemas. La comunidad no puede repartirse al Señor como si cada grupo poseyera una parte de él. El único Salvador reúne a personas que deben reconocer una pertenencia compartida.

«¿Acaso Pablo fue crucificado por ustedes?» lleva el argumento al acontecimiento decisivo. El apóstol pudo predicar, trabajar y sufrir, pero no realizó la muerte redentora que funda la iglesia. La gratitud por un mensajero nunca puede atribuirle el lugar del Hijo de Dios.

La pregunta no deja el centro en la comparación entre dirigentes. Solo Jesucristo murió por los pecados y resucitó, como recordará 1 Corintios 15:3–11. La comunidad vive de esa gracia y no del valor salvador de quien le administró un rito o le enseñó por primera vez.

«¿O fueron bautizados en el nombre de Pablo?» añade una expresión concreta de pertenencia. El bautismo cristiano no incorpora a una propiedad personal del ministro. Mateo 28:18–20 lo sitúa bajo la autoridad de Jesús y en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

Las tres preguntas piden una respuesta negativa y reordenan la relación con los servidores. Un maestro puede ser amado y escuchado como instrumento de Dios; no puede reemplazar al Señor. La unidad nace de la misma cruz y debe hacerse visible en el trato entre hermanos.

Claves de lectura del original

μεμέρισται (meméristai) pregunta si Cristo ha sido repartido o dividido. ὑπὲρ ὑμῶν (hypèr hymō̂n, «por ustedes») dirige la atención a la entrega que salva. «En el nombre de Pablo» expone el absurdo de trasladarle esa pertenencia.

Aplicación editorial

Cuando el nombre de un dirigente pese más que la verdad de Cristo, vuelve a la pregunta de Pablo: ¿quién fue crucificado por ti? La respuesta permite agradecer al instrumento y reservar al Salvador la confianza y obediencia que le corresponden.

1 Corintios 1:14 north

El bautizador no es el fundamento de la identidad cristiana

Pablo recuerda a quienes bautizó para mostrar lo impropio de usar su nombre como bandera.

Explicación del versículo

Después de preguntar si fueron bautizados en su nombre, Pablo agradece no haber bautizado personalmente a la mayoría de los destinatarios. La observación sirve al argumento contra las rivalidades. No se alegra de que haya menos creyentes bautizados, sino de que su intervención personal no pueda usarse con facilidad para sostener una adhesión dividida.

Crispo y Gayo son las excepciones que menciona primero. Hechos 18:7–11 presenta a Crispo como dirigente de la sinagoga que creyó en el Señor con su casa y sitúa su fe dentro del nacimiento de la comunidad de Corinto. El saludo no convierte a quienes Pablo bautizó en una categoría superior.

El nombre Gayo aparece aquí sin más detalles. La información del versículo es que Pablo lo bautizó. El valor de ese acto no procede de la fama del ministro, y la persona no queda por ello como posesión del que lo administró.

El argumento necesita conservar la diferencia entre el Señor y su servidor. El ministro realiza una tarea real, pero Cristo es quien fue crucificado por los creyentes. La gracia del Salvador da unidad a quienes recibieron el anuncio y fueron bautizados por distintas personas.

El versículo 16 añadirá a los de la casa de Estéfanas. Esa precisión no cambia el punto de Pablo: no está elaborando una lista de honores personales ni haciendo del número de bautismos su motivo de gloria. Busca que nadie sustituya la pertenencia a Cristo por lealtad al mensajero.

Claves de lectura del original

οὐδένα… εἰ μή (oudéna… ei mḗ) significa «a ninguno… excepto». La construcción delimita a quienes Pablo recuerda haber bautizado. El contexto explica por qué lo agradece: desea evitar la pretensión de haber sido bautizados en su nombre.

1 Corintios 1:15 north

La pertenencia bautismal no puede apropiarse para el prestigio de un ministro

La limitación del servicio personal de Pablo evita que alguien use el bautismo para reclamar una identidad rival.

Explicación del versículo

«Para que nadie diga» explica la gratitud del versículo anterior. Pablo ve el beneficio de no haber bautizado personalmente a la mayoría: deja menos espacio para que alguien presente ese hecho como una pertenencia a su nombre. Su preocupación es el uso que una comunidad dividida podría hacer de la relación con el ministro.

La frase no afirma que el propio Pablo hubiera bautizado a alguien como discípulo suyo en lugar de Cristo. Acaba de rechazar esa idea mediante una pregunta. Tampoco declara que el valor del bautismo dependa de que lo administre una persona poco conocida. El problema es atribuir al instrumento lo que corresponde al Señor.

El nombre representa aquí la identidad y autoridad a la que se queda vinculado. La iglesia no debe llevar el nombre de un servidor como si este hubiera muerto por ella. La cruz de Jesucristo establece una diferencia que ningún prestigio apostólico puede borrar.

El ministro fiel protege esa diferencia también cuando una exaltación indebida podría favorecerlo. Pablo no acepta una jactancia dirigida a su persona para después usarla contra otros grupos. Corrige la forma de pensar que está detrás de todas las adhesiones rivales.

La relación con el encargo de Mateo 28:18–20 confirma la orientación del bautismo: hacer discípulos del Señor bajo su autoridad, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. El servicio de quien bautiza tiene valor cuando conduce a esa pertenencia y no la sustituye.

Claves de lectura del original

εἰς τὸ ἐμὸν ὄνομα (eis tò emòn ónoma) significa «en mi nombre». El posesivo expone la atribución que Pablo rechaza. La frase debe leerse junto a la pregunta de 1:13 y a la prioridad del evangelio que explicará en 1:17.

Aplicación editorial

Si sirves enseñando o acompañando a otros, cuida que su confianza se dirija a Jesucristo. La gratitud por tu ayuda debe fortalecer su libertad para obedecer al Señor y no crear una dependencia que ocupe su lugar.

1 Corintios 1:16 north

La precisión sobre la casa de Estéfanas no cambia el centro del argumento

Pablo añade un recuerdo de su servicio mientras mantiene la atención en la pertenencia a Cristo.

Explicación del versículo

«También bauticé a los de la casa de Estéfanas» completa la mención de Crispo y Gayo. El apóstol precisa su recuerdo en el curso de la carta. Su propósito no era presentar un registro exhaustivo de cada bautismo, sino mostrar por qué esa intervención personal no debe fundar una rivalidad.

La casa de Estéfanas reaparecerá en 1 Corintios 16:15–18 como primer fruto de Acaya y dedicada al servicio de los santos. El antecedente permite reconocer que su respuesta al evangelio produjo una vida de ayuda a otros. La importancia de esa casa se encuentra en Cristo y en el servicio nacido de su gracia, no en reclamar al apóstol como una posesión particular.

La palabra casa identifica a un grupo relacionado domésticamente con Estéfanas. El versículo no detalla edades, número de personas ni todas sus relaciones. Conviene no exigir a esta breve mención una explicación de cuestiones que Pablo no está tratando aquí.

«Fuera de ellos, no sé si bauticé a algún otro» declara el límite de su recuerdo sin desplazar el argumento. No intenta engrandecer su ministerio contando cuántas personas pasaron por sus manos. El versículo siguiente dirá cuál fue la prioridad del encargo recibido de Cristo: anunciar el evangelio.

La continuidad muestra cómo valorar los comienzos de la iglesia. Los bautismos son parte de una historia real de fe, pero el centro salvador sigue siendo el Señor crucificado. Los servidores pueden recordar y agradecer su participación sin convertirla en una razón para dividir el cuerpo de Cristo.

Claves de lectura del original

οἶκον (oîkon) significa «casa» u «hogar» y aquí incluye a las personas vinculadas a Estéfanas. οὐκ οἶδα (ouk oîda, «no sé») expresa el límite del recuerdo sobre otros bautismos, no incertidumbre acerca del evangelio que predica.

1 Corintios 1:17 north

La misión de Pablo anuncia la cruz sin sustituirla por el prestigio del mensajero

La prioridad del evangelio explica su servicio y abre el argumento sobre la sabiduría de Dios.

Explicación del versículo

«Pues Cristo no me envió a bautizar, sino a anunciar el evangelio» explica la limitada intervención personal que acaba de recordar. El contraste identifica la prioridad de su encargo apostólico. No declara inválido el bautismo ni niega que lo haya administrado: los versículos anteriores afirman que lo hizo, y el Señor lo incluyó en el hacer discípulos en Mateo 28:18–20.

La proclamación da a conocer quién es Jesucristo y qué ha hecho para salvar. El mensajero no puede reemplazar ese contenido con la importancia de sus propios actos. La comunidad debe recibir al Salvador y no encontrar su identidad final en quién realizó una tarea para ella.

«Sin sabiduría de palabras» introduce el problema que desarrollará la siguiente sección. Pablo no condena todo razonamiento ni una expresión cuidada. La carta misma enseña, pregunta y argumenta. Rechaza una manera de hablar que hace de la habilidad del orador la medida de la verdad y del valor espiritual.

La finalidad es que la cruz de Cristo no quede sin efecto. El anuncio puede desviar la confianza cuando presenta la salvación como resultado de una técnica persuasiva o como motivo de admiración hacia el mensajero. La cruz debe conservar su lugar: Cristo entregado por pecadores, no una demostración de superioridad humana.

La prioridad no permite predicar de forma descuidada ni renunciar a explicar. 1 Corintios 2:1–5 mostrará que Pablo quiso que la fe descansara en el poder de Dios, centrando su mensaje en Jesucristo crucificado. La claridad sirve al evangelio cuando ayuda a comprenderlo y deja que el Señor, por su Espíritu, sea el fundamento de la confianza.

Claves de lectura del original

εὐαγγελίζεσθαι (euangelízesthai) significa «anunciar el evangelio». σοφίᾳ λόγου (sophíā lógou) alude a sabiduría de discurso. κενωθῇ (kenōthē̂, «quede sin efecto» o «sea vaciada») señala el peligro de desplazar en el anuncio la eficacia salvadora de la cruz hacia la excelencia humana.

Aplicación editorial

Prepara con cuidado la enseñanza y examina qué confianza produce. Las palabras sirven bien cuando ayudan a ver a Cristo y su obra, sin convertir tu capacidad de hablar en el centro del mensaje.

1 Corintios 1:18 north

La cruz es poder de Dios para quienes reciben su salvación

El mismo mensaje que unos consideran absurdo revela a otros la acción salvadora del Señor.

Explicación del versículo

«Porque» explica por qué la proclamación no debe vaciar la cruz mediante el prestigio del discurso. El mensaje tiene un contenido que no se acomoda a todos los criterios humanos de éxito: Jesucristo crucificado por los pecadores. Su valor no procede de que parezca admirable a quienes escuchan.

Para los que se pierden, ese mensaje es locura. Pablo describe una evaluación del evangelio que rechaza su centro. Un Salvador entregado a la muerte puede parecer incompatible con la fuerza, la honra o la autosuficiencia que se busca. Esa reacción no demuestra que la cruz carezca de verdad o eficacia.

«Para nosotros, los que somos salvados» incluye al apóstol junto a la comunidad. No habla como un observador que se coloca por encima de otros gracias a su inteligencia. Reconoce que también él vive de una salvación recibida, cuya fuente es Dios y cuyo fundamento es Cristo.

La cruz es poder de Dios porque mediante la entrega del Hijo se realiza la obra que el ser humano no puede producir por sus méritos. La carta unirá esa muerte por los pecados con la resurrección en 1 Corintios 15:3–11. El anuncio no celebra una derrota sin respuesta, sino al Salvador que murió y vive.

Los dos grupos se distinguen por su relación con el evangelio y el rumbo que esa relación expresa. No se trata de dos clases étnicas ni de una superioridad natural de los creyentes. El llamado a recibir la gracia sigue confrontando la jactancia y hace imposible que el salvado se admire como si se hubiera rescatado a sí mismo.

Claves de lectura del original

ὁ λόγος ὁ τοῦ σταυροῦ (ho lógos ho toû stauroû) significa «el mensaje de la cruz». σῳζομένοις (sōzoménois) presenta a quienes están siendo salvados y los sitúa como receptores de la acción de Dios. μωρία (mōría) expresa la valoración de locura que otros hacen del mensaje.

Aplicación editorial

No midas la verdad del evangelio solo por el prestigio que recibe. Acércate a la cruz reconociendo tu necesidad y deja que la gracia de Cristo cuestione la autosuficiencia con que juzgas a los demás.

1 Corintios 1:19 north

Dios confronta la sabiduría que pretende bastarse a sí misma

La Escritura muestra que el juicio humano no puede convertirse en la medida superior de la obra divina.

Explicación del versículo

Pablo fundamenta el contraste anterior con una cita de Isaías 29:13–16. Allí Dios confronta a un pueblo que lo honra de labios mientras mantiene lejos el corazón y pretende ocultarle sus planes. La sabiduría de sus dirigentes no puede protegerlo de la verdad ni del juicio del Señor.

«Destruiré la sabiduría de los sabios» anuncia el fracaso de una pretensión de suficiencia. No convierte el estudio, la comprensión o la enseñanza en pecados. El problema es la capacidad humana que se coloca como autoridad última y cree poder evaluar o controlar a Dios sin rendirse a él.

La segunda expresión, «desecharé el entendimiento de los entendidos», refuerza el mismo punto. El reconocimiento social de una persona como sabia no garantiza que comprenda el propósito del Señor. Dios puede desautorizar lo que parece firme cuando queda enfrentado a su palabra.

En Corinto, esta cita ilumina el rechazo de la cruz y las rivalidades por los maestros. La salvación no depende de que el evangelio alcance el rango de una exhibición intelectual aceptable para todos. Cristo crucificado expone la insuficiencia del criterio que busca honor y poder sin recibir la gracia.

El apóstol no abandona la sabiduría divina. En 1 Corintios 2:6–10 hablará de ella como algo que Dios revela por el Espíritu. La diferencia decisiva es entre recibir del Señor la verdad que salva y pretender que él deba someter su obra a nuestra autosuficiencia.

Claves de lectura del original

ἀπολῶ (apolō̂) significa «destruiré». ἀθετήσω (athetḗsō) expresa desechar o dejar sin validez. El paralelismo aplica ambos verbos a la sabiduría y el entendimiento humanos cuando se erigen contra Dios.

Aplicación editorial

Estudia con diligencia y conserva una disposición a ser corregido por la palabra de Dios. La comprensión madura reconoce que el Salvador no necesita acomodarse al orgullo para que su obra sea verdadera.

1 Corintios 1:20 north

El prestigio del sabio no puede producir la salvación

Las preguntas de Pablo desafían a los representantes del saber a responder ante la obra de Dios en la cruz.

Explicación del versículo

«¿Dónde está?» se repite para el sabio, el escriba y quien debate en esta era. El apóstol reúne figuras reconocidas por conocimiento y capacidad de argumentar. Les pide, por así decirlo, que muestren dónde queda su pretensión de suficiencia frente a lo que Dios ha hecho mediante Cristo.

Las preguntas no afirman que toda persona instruida sea enemiga de Dios ni que la falta de preparación sea una virtud salvadora. Pablo está confrontando una sabiduría que se considera capaz de juzgar el evangelio desde una posición superior. Los títulos y la destreza no pueden quitar la culpa ni vencer la muerte.

«Esta era» sitúa ese criterio dentro de un orden que no es definitivo. La reputación presente de un pensamiento no le concede autoridad eterna. La cruz revela un propósito divino que no se deja medir por la capacidad de ganar un debate.

Dios ha convertido en necedad la sabiduría del mundo al mostrar su incapacidad para conocerlo y recibir su salvación desde la autosuficiencia. El versículo siguiente explicará que le agradó salvar a quienes creen mediante el mensaje que otros juzgan necio. La respuesta se encuentra en la gracia de Cristo, no en una mejor competencia por prestigio.

La comunidad necesita ese criterio para valorar a sus maestros. La pregunta no es quién impresiona más, sino si conduce al único fundamento. 1 Corintios 3:18–23 volverá a rechazar la jactancia en los seres humanos y a reconocer que los creyentes pertenecen a Cristo.

Claves de lectura del original

γραμματεύς (grammateús) significa «escriba», una persona vinculada al conocimiento de los escritos. συζητητής (syzētētḗs) designa a quien discute o debate. El contexto cuestiona su suficiencia como criterio de salvación, no la utilidad de comprender y razonar.

1 Corintios 1:21 north

Dios salva a quienes creen mediante el evangelio proclamado

La incapacidad de la sabiduría autosuficiente no deja al mundo sin esperanza: Dios ha dado a conocer al Salvador.

Explicación del versículo

El versículo explica cómo Dios ha mostrado la insuficiencia del criterio humano. El mundo no llegó a conocerlo mediante su propia sabiduría. El problema no es la imposibilidad de recibir cualquier verdad, sino la pretensión de alcanzar al Dios que salva desde recursos que no se rinden a su revelación.

«En la sabiduría de Dios» sitúa el argumento bajo su propósito. La cruz no es un recurso improvisado porque el pensamiento humano haya fracasado. En ella se manifiesta la forma sabia en que el Señor quiso rescatar a pecadores y excluir la jactancia de quienes pretendieran salvarse solos.

A Dios le agradó salvar mediante la locura de la predicación. La expresión debe leerse por el contraste anterior: es el mensaje que el mundo considera necio, no una aprobación divina del absurdo o de una enseñanza descuidada. Su contenido será precisado en el versículo 23: Cristo crucificado.

Los que creen son los destinatarios de esa salvación. La fe no compite como una obra más prestigiosa con los logros del sabio. Recibe la provisión de Dios y confía en el Salvador. El poder pertenece al Señor que actúa por el evangelio, no al vigor emocional o intelectual de quien escucha.

Esta verdad ordena tanto el mensaje como su comunicación. El predicador debe dar a conocer a Cristo con claridad, sin sustituirlo por la admiración hacia su propia capacidad. 1 Corintios 2:1–5 explicará que Pablo quiso que la fe descansara en el poder de Dios. La obra del Espíritu hace que el anuncio conduzca al Hijo y a la gracia del Padre.

Claves de lectura del original

κήρυγμα (kḗrygma) designa la proclamación y el mensaje proclamado. σῶσαι τοὺς πιστεύοντας (sō̂sai toùs pisteúontas) significa «salvar a los que creen». La eficacia corresponde a Dios y el anuncio llama a una respuesta de confianza en Cristo.

Aplicación editorial

Al compartir la fe, procura que las personas comprendan quién es Jesús y qué hizo para salvar. La claridad y el cuidado del mensaje sirven al evangelio; el deseo de ser admirado puede desplazarlo.

1 Corintios 1:22 north

Las expectativas de señales y sabiduría no gobiernan el evangelio

Pablo presenta criterios humanos que pueden impedir recibir al Salvador tal como Dios lo ha dado.

Explicación del versículo

Los judíos piden señales y los griegos buscan sabiduría. Pablo reúne dos orientaciones que hacen comprensible la reacción ante un Mesías crucificado: la exigencia de una demostración de poder y la búsqueda de un mensaje que satisfaga un criterio de prestigio intelectual.

La frase no debe convertirse en una descripción de cada persona de esos pueblos ni en un motivo de desprecio étnico. El propio apóstol es judío, y el versículo 24 hablará de judíos y griegos llamados por Dios. El contraste explica resistencias al anuncio, sin negar que personas de ambos grupos reciban a Cristo.

Pedir señales no significa por sí mismo que las obras poderosas de Dios carezcan de valor, y buscar comprensión no es presentado como un mal en toda circunstancia. El problema surge cuando esas expectativas se convierten en condiciones que el Señor debe cumplir antes de que alguien acepte su forma de salvar.

El versículo siguiente colocará frente a esas exigencias la proclamación de Cristo crucificado. Pablo no ofrece un evangelio distinto para cada expectativa, como si la cruz pudiera retirarse para hacerlo más aceptable. El centro del anuncio es la entrega redentora del Hijo y no la satisfacción de todos los criterios del oyente.

La comunidad de Corinto debe reconocer la misma tentación en sus rivalidades. Puede admirar el poder o la elocuencia de un mensajero y perder de vista al Salvador. Dios da su poder y su sabiduría en Cristo, y la respuesta de fe comienza por recibirlo en lugar de imponerle una medida de gloria humana.

Claves de lectura del original

σημεῖα (sēmeîa) significa «señales». σοφίαν ζητοῦσιν (sophían zētoûsin) expresa «buscan sabiduría». Las dos expresiones preparan el contraste con «nosotros proclamamos» del versículo 23 y con Cristo como poder y sabiduría de Dios en el 24.

1 Corintios 1:23 north

El centro del anuncio es Cristo crucificado

La iglesia no puede retirar la cruz para acomodarse a las expectativas que la rechazan.

Explicación del versículo

«Pero nosotros proclamamos» contrasta el encargo apostólico con las exigencias anteriores. Pablo no ofrece primero una figura que alcance prestigio según cada grupo y después añade la cruz como un detalle secundario. El mensaje identifica al Mesías por su entrega por los pecadores.

Para los judíos, ese anuncio es motivo de tropiezo. Un Mesías crucificado puede parecer contrario a las expectativas de poder y honra. Marcos 15:29–32 narra la burla de los principales sacerdotes y escribas, que pedían que el Cristo bajara de la cruz para ver y creer.

La Escritura misma relaciona el madero con maldición, y Gálatas 3:10–14 explica que Cristo redimió al hacerse maldición por nosotros. Lo que parece impedir reconocerlo como Salvador es precisamente el lugar de su obra redentora.

Para los gentiles es locura. El anuncio no presenta a un maestro que se impuso por prestigio, sino al Salvador entregado a la muerte. La mirada que solo reconoce fuerza en la autoafirmación no comprende una entrega cuyo propósito es salvar a otros.

Sin embargo, «crucificado» no significa que Cristo haya quedado encerrado en la muerte. La carta proclamará que resucitó, y que sin su resurrección la fe sería inútil. La cruz nombra su entrega real por los pecados dentro de la victoria del Señor vivo, no una derrota celebrada por sí misma.

La firmeza del anuncio también corrige las divisiones. Ningún maestro fue crucificado por la comunidad, y ninguno posee un mensaje que haga innecesario al Salvador. La unidad de la iglesia debe descansar en la gracia del único Cristo, no en la aprobación que cada grupo pueda conseguir.

Claves de lectura del original

Χριστὸν ἐσταυρωμένον (Christòn estaurōménon) significa «Cristo crucificado». El participio mantiene su identidad ligada a esa entrega. σκάνδαλον (skándalon) expresa un obstáculo o tropiezo: la cruz se vuelve ocasión de rechazo para quien no recibe el propósito salvador de Dios.

Aplicación editorial

No reduzcas a Jesús a una figura de éxito que confirme tus expectativas. Recibe al Señor que se entregó por tus pecados y resucitó, y deja que su gracia transforme lo que consideras fuerza, honra y servicio.

1 Corintios 1:24 north

En Cristo se reconocen el poder y la sabiduría de Dios

El llamamiento divino reúne a judíos y griegos alrededor del mismo Salvador.

Explicación del versículo

«En cambio» presenta la respuesta distinta de quienes son llamados por Dios. El mensaje no ha cambiado: sigue siendo Cristo crucificado. Lo que otros rechazan como tropiezo o locura es reconocido aquí como la acción poderosa y sabia del Señor para salvar.

La mención de judíos y griegos impide convertir el contraste anterior en una frontera de origen. Ambos pueden recibir la gracia y formar parte de la misma comunidad. El evangelio no concede a un pueblo una superioridad natural ni exige que el otro encuentre un salvador diferente.

Cristo es poder de Dios porque su entrega y su resurrección realizan un rescate que el ser humano no puede producir. La culpa y la muerte no se vencen mediante el prestigio del sabio ni mediante una demostración de autosuficiencia. El Hijo salva mediante la obra que el Padre le dio cumplir.

Cristo es sabiduría de Dios porque en él se manifiesta el propósito que une justicia, misericordia y vida. La sabiduría no queda reducida a una explicación abstracta que permite prescindir del Salvador. El versículo 30 mostrará que él es para los creyentes justicia, santificación y redención.

El llamamiento dirige, por tanto, la confianza hacia una persona y una obra recibidas por gracia. La comunidad no debe dividirse como si cada maestro poseyera una parte superior de ese bien. Todos necesitan al mismo Señor, y el Espíritu Santo hace posible reconocer y confesar su señorío, como afirma 1 Corintios 12:3.

Claves de lectura del original

τοῖς κλητοῖς (toîs klētoîs) significa «a los llamados». θεοῦ δύναμιν καὶ θεοῦ σοφίαν (theoû dýnamin kaì theoû sophían) atribuye a Cristo el poder y la sabiduría de Dios. Los dos bienes que los grupos buscaban se encuentran en el Salvador que la cruz da a conocer.

Aplicación editorial

Busca en Cristo el fundamento de tu seguridad y de tu comprensión. Sus dones conducen a agradecer y servir, no a clasificar a los demás según el prestigio de su origen o de sus maestros.

1 Corintios 1:25 north

Lo que el orgullo desprecia revela una sabiduría y una fuerza mayores

Pablo invierte la evaluación humana de la cruz sin atribuir a Dios verdadera necedad o debilidad.

Explicación del versículo

«Porque» explica la confesión de Cristo como poder y sabiduría de Dios. Lo que el mundo considera necio en la forma divina de salvar resulta más sabio que sus recursos. La entrega del Hijo alcanza una necesidad que el prestigio intelectual no puede resolver.

«Lo necio de Dios» es una manera deliberadamente provocadora de hablar desde la evaluación que los oyentes hacen de la cruz. Pablo no está afirmando que el Señor ignore la verdad o actúe de forma absurda. Acaba de llamarlo sabio y de reconocer en Cristo su sabiduría.

De igual modo, «lo débil de Dios» mira a lo que parece derrota en el Mesías crucificado. La aparente impotencia no impidió la salvación; la muerte del Señor y su resurrección muestran una fuerza que no depende de imponerse mediante las medidas humanas de poder.

La comparación no establece una competencia para calcular cuánto supera Dios nuestra inteligencia. Desautoriza el juicio que rechaza al Salvador porque no responde a su expectativa de grandeza. El ser humano necesita recibir la gracia que no puede producir ni controlar.

Esta inversión prepara la mirada a los propios corintios en 1:26. La comunidad deberá reconocer que no fue formada por una selección de los más prestigiosos. El Dios que salva por Cristo también excluye la jactancia de quienes reciben su don, para que su fuerza se exprese en humildad y amor.

Claves de lectura del original

τὸ μωρὸν τοῦ θεοῦ (tò mōròn toû theoû) significa literalmente «lo necio de Dios» y recoge el contraste retórico con la valoración humana. τὸ ἀσθενές (tò asthenés) expresa «lo débil». El argumento presenta ambas cosas como apariencia juzgada desde el orgullo, no como defectos de la naturaleza divina.

Relación con el contexto

1 Corintios 2:6–10 afirmará que existe una verdadera sabiduría de Dios revelada por el Espíritu. Recibir la cruz no obliga a renunciar a comprender, sino a abandonar la autosuficiencia que impide aprender del Señor.

1 Corintios 1:26 north

La propia comunidad muestra que el llamamiento no depende del prestigio

Pablo invita a los corintios a mirar su historia para comprender la gracia que excluye la jactancia.

Explicación del versículo

«Consideren, hermanos, su llamamiento» lleva el argumento de la cruz a la experiencia de los destinatarios. No necesitan resolver la cuestión solo comparando teorías: pueden mirar quiénes fueron reunidos en Cristo y reconocer que la salvación no llegó como una selección de los más admirados.

No muchos eran sabios según los criterios humanos, poderosos o de noble nacimiento. Pablo enumera formas de reconocimiento que pueden dar a una persona ventaja social. Ninguna de ellas explica por sí misma por qué Dios la recibe ni le concede autoridad para tratar a los demás como inferiores.

La precisión «no muchos» debe conservarse. El apóstol no dice que ninguno tuviera conocimientos, influencia o una familia reconocida. Tampoco declara que poseer esas condiciones impida necesariamente la fe. Su argumento rechaza hacer de ellas un fundamento de salvación o de superioridad espiritual.

El llamamiento recibido pertenece a la gracia de Dios. La falta de prestigio tampoco se convierte en mérito que obligue al Señor a salvar. Los versículos siguientes mostrarán que él escoge de una manera que deshace la confianza humana en su propia importancia.

Esta mirada debe corregir las rivalidades. Si la iglesia nació de la misericordia de Cristo, no tiene sentido reconstruir dentro de ella una competencia por la elocuencia del maestro, el origen o la influencia de sus miembros. Todos necesitan al mismo Salvador y son llamados a servir al bien común.

Claves de lectura del original

οὐ πολλοί (ou polloí) significa «no muchos», no «ninguno». κατὰ σάρκα (katà sárka) sitúa la valoración en el plano de los criterios humanos. εὐγενεῖς (eugeneîs) alude al nacimiento socialmente distinguido, no a una virtud que compre el favor de Dios.

Aplicación editorial

Mira tu lugar en la comunidad como un don de Cristo y no como una confirmación de tu importancia. Tanto las capacidades reconocidas como la falta de prestigio deben conducir a gratitud y servicio, sin convertirse en motivos de comparación.

1 Corintios 1:27 north

La elección de Dios desarma las pretensiones de superioridad

El Señor muestra su libertad al llamar a quienes el mundo no considera sabios ni fuertes.

Explicación del versículo

«Pero lo necio del mundo escogió Dios» presenta la acción decisiva. La comunidad no se explica finalmente por los criterios que los seres humanos usan para admirarse. El mismo Dios que salva mediante Cristo crucificado reúne a personas que no podrían reclamar aceptación por su prestigio.

«Lo necio del mundo» se refiere a lo que es tenido por necio en esa evaluación. Pablo no elogia el error ni pide abandonar la comprensión de la verdad. Cuestiona la conclusión de que solo quienes son reconocidos como sabios pueden tener lugar en la obra de Dios.

De igual modo, lo débil no es celebrado como una incapacidad que por sí misma merezca salvación. La gracia alcanza a quienes carecen de la fuerza o influencia admiradas. Su presencia en la comunidad revela que el poder salvador no depende de reproducir una jerarquía humana de valor.

«Para avergonzar» nombra el propósito de esa inversión. Las pretensiones del sabio y del fuerte quedan desmentidas cuando Dios realiza su obra sin depender de ellas. No se entrega a los creyentes una misión de humillar personalmente a otros; se los llama a reconocer que su propia aceptación tampoco procede de su excelencia.

La cruz sigue siendo el centro de la comparación. Cristo, considerado débil por quienes lo rechazaban, es poder y sabiduría de Dios. La comunidad formada por su gracia debe expresar esa verdad mediante humildad y amor, sin crear nuevas formas de desprecio contra quienes tienen más o menos reconocimiento.

Claves de lectura del original

ἐξελέξατο (exeléxato) significa «escogió» y atribuye la iniciativa a Dios. καταισχύνῃ (kataischýnē) expresa avergonzar o dejar en evidencia. El propósito mira al fracaso de la autosuficiencia, en continuidad con la exclusión de la jactancia en el versículo 29.

Relación con el contexto

1 Corintios 1:24–25 presenta la paradoja de la cruz, y 1 Corintios 1:30–31 mostrará dónde se encuentra la riqueza del creyente: en Cristo y en la gloria del Señor.

1 Corintios 1:28 north

Dios recibe a quienes el mundo trata como insignificantes

La gracia vuelve inútil la pretensión de fundar la salvación en el origen y la consideración social.

Explicación del versículo

El versículo continúa la acción de escoger con otras expresiones: lo de origen humilde y lo despreciado del mundo. El contraste con el noble nacimiento de 1:26 hace visible una valoración social. Dios no necesita la aprobación que una persona recibe por su familia o posición para hacerla parte de su pueblo.

Lo despreciado identifica a quienes son tenidos en poco por otros. Esa mirada humana no expresa el valor que Dios les concede al recibirlos en Cristo. La comunidad no puede prolongar el desprecio del mundo contra las mismas personas que su Señor ha llamado.

«Lo que no es» intensifica la imagen. No describe seres sin existencia, sino personas contadas como si no tuvieran importancia dentro de esa escala de reconocimiento. La expresión muestra hasta dónde llega la inversión de las expectativas humanas.

«Para anular lo que es» desautoriza la pretensión de suficiencia de lo considerado importante. No manda destruir a personas de una condición social determinada. El versículo siguiente explica la finalidad: que nadie pueda gloriarse delante de Dios. La salvación por gracia quita al prestigio su supuesto poder de conceder aceptación.

La iglesia debe aprender a mirarse desde Cristo. El valor de sus miembros no queda fijado por la atención que recibían antes ni por las funciones más visibles. 1 Corintios 12:21–26 mostrará que los miembros que parecen más débiles son indispensables y necesitan el mismo cuidado.

Claves de lectura del original

ἀγενῆ (agenē̂) significa «de origen humilde», en contraste con el nacimiento distinguido. ἐξουθενημένα (exouthenēména) expresa lo despreciado. τὰ μὴ ὄντα (tà mḕ ónta, «lo que no es») lleva esa desconsideración a su máxima intensidad.

Aplicación editorial

Da lugar y escucha a quienes suelen ser considerados poco importantes. La gracia de Cristo llama a un cuidado que no reproduzca las jerarquías de valor con que el mundo excluye o desprecia.

1 Corintios 1:29 north

Nadie puede presentarse ante Dios como autor de su propia salvación

La elección y la gracia dejan sin fundamento la jactancia humana.

Explicación del versículo

«A fin de que» declara el propósito que une los ejemplos anteriores. Dios no formó su pueblo de una manera que permitiera atribuir su aceptación a la sabiduría, fuerza o ascendencia de sus miembros. La presencia de personas despreciadas muestra que esos criterios no gobiernan su gracia.

«Ningún ser humano» hace universal la conclusión. El orgullo del fuerte queda excluido, pero también el de quien quisiera convertir su debilidad o pobreza en un mérito superior. Todos comparecen delante del mismo Dios como necesitados de misericordia.

Gloriarse ante Dios sería reclamar como propio el fundamento que permite ser recibido. El evangelio anuncia lo contrario: Jesucristo murió por los pecados y Dios concede en él lo que la persona no puede producir para rescatarse. La respuesta adecuada es fe y gratitud, no una cuenta de ventajas.

Esto no impide reconocer dones o agradecer el fruto del trabajo. En 1 Corintios 15:9–11, Pablo hablará de su esfuerzo y enseguida lo atribuirá a la gracia de Dios con él. Lo recibido puede ser nombrado con verdad cuando no se usa para desplazar al Dador ni despreciar al hermano.

El siguiente versículo dará el fundamento positivo: por Dios los creyentes están en Cristo. La exclusión de la jactancia no deja a la comunidad sin dignidad ni esperanza. Le permite descansar en el Salvador y reconocer que todos viven de un don que los une.

Claves de lectura del original

πᾶσα σάρξ (pâsa sárx), literalmente «toda carne», expresa aquí la humanidad y no una condena de la materia corporal. καυχήσηται (kauchḗsētai) significa «se gloríe». El lugar «delante de Dios» revela lo impropio de reclamar una suficiencia que solo su gracia concede.

Relación con el contexto

Romanos 3:27–28 excluye también la jactancia al anunciar la justificación por la fe. 1 Corintios 1:31 dirigirá la gloria legítima hacia el Señor, cambiando su fundamento y su objeto.

1 Corintios 1:30 north

En Cristo recibimos la sabiduría que salva y transforma

La riqueza de la iglesia procede de Dios y se encuentra en la persona y la obra de Jesucristo.

Explicación del versículo

«Por él ustedes están en Cristo Jesús» ofrece la afirmación positiva después de excluir la jactancia. El origen de esa pertenencia está en Dios, no en una ventaja que los corintios hubieran logrado imponerle. La comunidad puede reconocer su dignidad sin atribuirse el mérito de haberse rescatado.

Cristo se hizo para nosotros sabiduría de parte de Dios. El apóstol no dice que el Hijo careciera antes de sabiduría, sino que en él Dios ha dado a conocer y realizado su propósito salvador para los creyentes. La respuesta al problema humano no es una doctrina que permita dejar atrás al Salvador; se encuentra en él.

La justicia nombra el bien recibido para una relación recta ante Dios. La persona no se presenta con una suficiencia producida por sus obras, sino con la gracia de Cristo. Romanos 3:21–26 explica esa justificación gratuita mediante la redención que hay en Jesús y la fe en su entrega.

La santificación expresa la pertenencia apartada para Dios y la vida que corresponde a ella. El saludo ya llamó a los corintios santificados en Cristo. Su conducta necesita responder a ese don, como recordará 1 Corintios 6:9–11 al unir el lavado, la santificación y la justificación con el Señor Jesús y el Espíritu de Dios.

La redención presenta el rescate que libera de una condición de la que no podíamos salir solos. La carta dirá que los creyentes fueron comprados por un precio y deben glorificar a Dios en su cuerpo. La libertad recibida del Salvador no conduce a la autosuficiencia, sino a una nueva pertenencia (1 Corintios 6:19–20).

Estas realidades explican la riqueza de Cristo frente a la pobreza del orgullo. Ningún maestro puede reemplazarlo y ningún don vuelve innecesaria su gracia. La sabiduría de Dios justifica, aparta para sí y rescata mediante el mismo Señor crucificado y resucitado.

Claves de lectura del original

ἐξ αὐτοῦ (ex autoû, «por él» o «de él») atribuye a Dios el origen de la pertenencia a Cristo. δικαιοσύνη (dikaiosýnē), ἁγιασμός (hagiasmós) y ἀπολύτρωσις (apolýtrōsis) nombran justicia, santificación y redención como bienes inseparables del Salvador.

Aplicación editorial

Vuelve a Cristo al buscar aceptación, transformación y libertad. No necesitas otro fundamento que complete una insuficiencia de su obra; necesitas recibir su gracia y aprender a vivir desde lo que él te ha dado.

1 Corintios 1:31 north

La gloria legítima reconoce al Señor como fundamento de todo bien

El capítulo concluye llevando la gratitud y la confianza hacia Dios, en lugar de hacia el prestigio humano.

Explicación del versículo

«Para que» muestra el propósito de haber recibido en Cristo sabiduría, justicia, santificación y redención. Los creyentes no quedan sin motivo de alegría o confianza; reciben un motivo que no los coloca por encima de sus hermanos. Pueden gloriarse en el Señor porque todo el bien salvador procede de él.

La frase se relaciona con Jeremías 9:23–24, donde se rechaza la jactancia del sabio en su sabiduría, del poderoso en su poder y del rico en su riqueza. El pasaje dirige la gloria hacia conocer a Jehová, que practica amor fiel, derecho y justicia. La semejanza con los criterios de 1:26 hace claro el sentido de la cita.

Gloriarse en el Señor no es añadir una expresión religiosa mientras se conserva la misma autosuficiencia. Es reconocer de quién depende la salvación y qué clase de vida corresponde a su carácter. La gracia recibida en Cristo debe producir gratitud, humildad y cuidado del prójimo.

La conclusión responde también a las rivalidades por los maestros. Nadie puede reclamar al mensajero como fundamento superior de su identidad. El único que fue crucificado por los creyentes es Jesucristo, y la obra de sus servidores tiene valor cuando conduce a él.

El argumento seguirá en el capítulo 2 con la manera en que Pablo anunció el evangelio en Corinto. La confianza no descansará en la excelencia del orador, sino en el poder de Dios. La gloria del Señor no compite con un servicio humano fiel: le da su lugar y evita que se convierta en una forma de apropiación.

Claves de lectura del original

ὁ καυχώμενος (ho kauchṓmenos) significa «el que se gloría». ἐν κυρίῳ (en kyríō, «en el Señor») cambia el fundamento de esa gloria. El mismo verbo que describía la jactancia excluida se orienta ahora hacia el Dador de la gracia.

Aplicación editorial

Agradece al Señor lo que eres y lo que has recibido, sin usarlo para compararte con otros. Conocer su gracia debe hacer más visible su amor y justicia en tu vida, no tu necesidad de reconocimiento.

edit_note Notas: edición NTBT con estudio completo — BibliaTodo Bible Society

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